lunes, 18 de octubre de 2021

EREMITORIO DEL PADRE CRISTOBAL DE SANTA CATALINA EN EL DESIERTO DEL BAÑUELO

 
Eremitorio Padre Cristóbal (Foto web Eremitorio)

El día 16 de octubre habíamos estado en Valdejetas, uno de los mejores castañares de Córdoba, por lo menos conocidos por mí. Siempre, cuando con mi amigo Juan Martínez “Juani”, íbamos en bicicleta por lo que entonces eran los caminos vecinales de la sierra, del Lagar de la Cruz a Trassierra, nos llamaba la atención en la zona de Piedrahita los castañares que había. Muchos años después, muchísimos, cuando le alquilamos la finca  a Daniel Jiménez, nos maravillamos por los extensos castañares de su finca. 

Los Santos Inocentes (15/7/2015)

Finca del Desierto del Bañuelo

La visita a Valdejetas ya la habíamos realizado años atrás, 25 de julio de 2015, cuando nos hicimos una foto, tres matrimonios, menos el fotografo, que parecíamos los personajes de los Santos Inocentes de Delibes, en la película del mismo nombre, y admirado su bien cuidado castañar.  El sábado 16 como comento arriba, estuvimos en Valdejetas, siempre hermoso, pero las cuestas nos pasaron factura, concretamente a Conchi, creo que forzamos la maquinaria más de la cuenta.

El Padre Cristóbal (foto web Eremitorio)

Patio del Eremitorio y Capilla V. de Villaviciosa(Foto C. Carnago)

Pozo y lavadero (Foto C. Carnago)

Ese día y como consecuencia de la vuelta, tuvo la gentileza de bajarnos a la carretera desde su finca, José Sotomayor en su coche -cuestión que agradecimos bastante porque Conchi estaba agotada-, nos habló de que los castañares que se secaban, por una poda inadecuada, y nos imaginamos que la falta de agua también será causa. Nos dijo que había que hacerla en un determinado número de años, treinta y algo, si se hacía a destiempo se secaban. Nos comentó que esos castañares estaban sembrados para la utilización de varetas para el vareo de la aceituna, por eso de la configuración circular de la base, y no pudimos hablar más pues el recorrido desde su cancela a la carretera no dio para más. Observar también que en los castañares de Piedrahita hay muchos secos, y en los que estuvimos el domingo 17 del Desierto del Bañuelo, ocurría lo mismo. 



Subida a la Ermita

El domingo decidimos ir a ver los castañares de la subida a la Ermita del Padre Cristóbal de Santa Catalina (1632/1690, 52 años), el emeritense fundador del hospital de Jesús Nazareno y de la Orden que los sustenta, en el Desierto del Bañuelo y Eremitorio del mismo nombre. Lo primero fue aparcar en la entrada del camino de Sandúa, para tratar de entrar al camino de la Ermita, pero un candado nos cerraba el paso, la otra vez entramos por la cerca que tenía un hueco por donde pasamos. Decidimos ir al Eremitorio y pedir las llaves pues tenía conocimiento de que a otras personas se la habían dejado. Vuelta al coche y entrada al Desierto del Bañuelo. Llamamos a la campanilla y nos atendió una amable religiosa, más o menos de nuestra quinta. Nos enseñó la capilla de la Virgen de Villaviciosa, y nos dio las llaves. Luego supimos que es la Hna. Leonor y que en este mes había cumplido las bodas de oro en su congregación.  



Subida a la Ermita (Foto C. Carnago)

Salimos por la puerta que da al camino de Sandúa, que estaba abierta, vamos sin candado, una vez escuchadas las explicaciones de la Hna. Leonor sobre apertura y cierre de las puertas. Ahora con todas las bendiciones íbamos a poder incluso entrar en la restaurada Ermita del Padre Cristóbal, porque de la original no quedaban sino ínfimos restos. En ese lugar vivió el eremita 6 años en el siglo XVII. Para conocer más sobre la historia del lugar recomiendo entrar en la página web. El camino a la subida de la Ermita es precioso, un bosque en galería en gran parte del mismo, mucho pinar y menos castaños de la última vez, estaban secos bastantes. El suelo tapizado de los erizos protectores y las doradas y otoñales hojas. Dos caballos uno bayo y otro blanco pastaban cómodamente la incipiente hierba fruto de las últimas y escasas aguas, ni se inmutaron a nuestro paso.

Caballos en el camino

Contraluz (Foto C. Carnago)

Castañas (Foto C. Carnago)

Mensajes de amor y paz pintados en las grandes rocas del camino nos dan la bienvenida. La cuesta se las trae. La Ermita está en la cima del cerro de 524 m.s.n.m. que al sur tiene los terrenos de la antigua aldea del Bañuelo, hoy cortijo que ha cerrado el paso el camino 27 de los Lagares simplemente por capricho de su actual propietario, para no perder la costumbre. Al suroeste los del lagar de San Llorente (desaparecido) engullido por una parcelación. Y al noreste los terrenos del Soldado, la Torrecilla y Melgarejo. Rompe el bucólico paisaje, una cutre cerca de plástico verde de una parcela que linda con la Ermita. Accedemos a la misma y comprobamos la estructura del eremitorio. Estimamos que no a imagen y semejanza, de la primitiva del eremita, porque está no estaba en pie, luego esta es como se suponen son las Ermitas de los anacoretas.

Acebo (Foto C. Carnago)

Las primeras setas (Foto C. Carnago)

Un castaño (Foto C. Carnago)

Una habitación con un poyo con un esparto que servía de cama, un gran rosario de cuentas como pelotas de golf, colgado de una pared, tres piedras doradas, decoradas con motivos religiosos en una repisa frontal; una cocina de campo con dos utensilios; cayado, túnica, cruz de madera y sombrero de paja; algunos instrumentos de suplicio para mortificarse, en otra pared. Una mesa con un crucifijo y un libro de oraciones, y hornacinas en la pared con un exiguo ajuar de cocina. Unos troncos cortados a modo de sillas. Un ventanuco junto a la fachada de la puerta. Un cielo raso de varas, y unas vigas de madera soportan el tejado, del que destaca la chimenea del hogar. Unos escasos seis metros cuadrados de planta, a ojo por ciento. Pero si no fuese por un pesado perro de la parcela adyacente, que está sudando la camiseta las veinticuatros horas –no será plantilla-, éste sería el lugar ideal para escuchar el silencio.  

Los textos 

Más textos en las rocas

La Ermita

Unas cuantas fotografías y a dejar la Ermita como estaba cuando llegamos, todo cerrado. Ahora la bajada es más cómoda aunque sean otros músculos los usados. Mi fascitis plantar había desaparecido casi del todo. No pienso que fuese un milagro del Padre Cristóbal si se me permite la broma, no dudo de la bondad personal del mismo y su vida ejemplar, y su muerte, sucedida por involucrarse en la epidemia de cólera que azotó la Córdoba del siglo XVII. Los obispos no mueren en las epidemias, por lo menos de los primeros, sin embargo los curas y frailes comprometidos con su creencia, sí. Una leyenda para mi seguro, pues el hielo, el naxoprofeno, y la pomada incluidos los estiramientos habrán hecho algo, supongo. En lo que sigue a continuación, para los creyentes seguro existirá una mano divina:

Más textos

El rosario y el esparto

La cocina

“En una ocasión, mientras ora en su ermita, oye un fuerte griterío. Creyendo que es una reyerta entre los trabajadores de la viña, se acerca al lugar. Los hombres le explican su empeño por matar una culebra que ha salido de entre las piedras y parece peligrosa. El Padre Cristóbal les pide que no hagan daño al animal y lo dejen vivir. Conseguido tal permiso con sus palabras, la culebra sale asustada de su escondrijo y, cuando el P. Cristóbal se dirige de nuevo a su ermita, allá le sigue detrás. Desde aquel momento, el animal se refugia de noche en su ermita, y durante el día la vigila delante de la puerta. Por aquellos pagos todos la conocen como “la culebra del P. Cristóbal”.”



Las piedras decoradas

Buenos estas cosas son así, cuando hacía unos trabajos el año 2016, sobre Antonio del Castillo en el Hospital de Jesús Nazareno hable con una amable señora: Independientemente de no ser creyente, le comenté a la señora: -Este hombre debió ser una buena persona. Le dije. -Es que es santo. -me contestó la señora: -La santidad es un título que dan los hombres, como el Nobel, y no tiene para mi valor, le he dicho como el Nobel porque le han dado el de la Paz a asesinos en masa. Me quedo con el título de buena persona que lo dan los de abajo. -le dije yo. Nos pusimos de acuerdo. Me encendió la luz de la cueva para que entrara, y al apagarla siempre se quedaba encendida, nunca la podía apagar por mucho que actuara en el juego de llaves que había en la pared, porque era la del sol que entraba por un pequeño ventanillo. Me regaló, en un proselitismo sano y sincero un boletín informativo que le prometí leer y que he leído, además de dos besos. Lo dicho, buenas personas."

Silicio, sombrero, cruz y cayado

Jarra y plato

La cama de esparto

Creo que con lo expuesto no proceden más comentarios, las personas son buenas o malas independientemente de que crean o no en este o en aquel dios. Saramago lo decía: “No creo en Dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia. En ningún momento de la Historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen los unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona”. Pues el Padre Cristóbal en el lado de los creyentes era una buena persona, seguro. Si ahora existen muchas injusticias y jueces parciales, en el siglo XVII sería un verdadero drama. Yo me considero del montón con muchos defectos, subsanables algunos, eso sí, pero muchos defectos. 

La mesa y los libros de oración

El hábito 

El techo

Continúo: “Ermitaño en el castañar del Bañuelo, de sus bajadas a Córdoba conoce las miserias del pueblo, y -para no perder la costumbre- el mirar para otro lado de los poderes públicos y la nobleza, le hace decidirse a fundar el Hospital, seis camas tenía en el siglo XVII. Cenotafio porque los restos están un arca en la que fue su celda. He de significar la amabilidad con la que me han atendido la personas que estaban en la iglesia, dos veces estuve y todo fueron facilidades, hasta me permitió una señora entrar en la cueva de sus oraciones.” Pues igual la religiosa que nos atendió y nos dio las llaves, otra buena persona que dedica su vida -hizo este mes cincuenta años de dedicación-, a colaborar con los demás en lo que considera es útil. Nos comentó la Hna. Leonor que la causa de secarse sus castaños, los del Desierto del Bañuelo, le habían dicho que era culpa de los pinos que habían invadido su hábitat, comiéndoles el territorio. 

Puerta y ventanillo (Foto C. Carnago)

El pequeño jardín (Foto C. Carnago)

Las campanas del Eremitorio daban el segundo aviso de la misa dominical, a celebrar en la recoleta capilla de la Virgen de Villaviciosa, muy de la sierra. Mi abuela Antonia era de Villaviciosa y se llamaba así de segundo apellido, Jurado Villaviciosa, Antonia Bernarda. Luego sé de esta imagen por el sacristán de San Juan de Letrán, de Córdoba, Miguel Serrano (hay otro San Juan de Letrán en Roma), después parece se llevaron la imagen a San Lorenzo, cuando desapareció la parroquia e hicieron pisos. La Hermandad está datada en 1490, año arriba año abajo. Luego no es de ayer es de anteayer o más. Nosotros nos despedimos y partimos para otro lugar donde se celebra el Ángelus al mediodía. La casa de la familia Ramírez/Armesto. Y así se acabó la mañana de un domingo recoleto.

Fotografías de autores citados, de C. Carnago y del autor
Bibliografía de la Web del Eremitorio y este Blog.

sábado, 16 de octubre de 2021

ARROYO NAVAS DE MOLERO

Trazado del arroyo en rojo y afluentes

El arroyo Navas de Molero es quizás el más importante de la zona de Peñas Blancas/Villaharta, nace en teoría cerca del Cerro del Parralejo de 691 m.s.n.m., teniendo en cuenta la dificultad de determinar cuál es la cabecera del arroyo o cauce principal, pero estimamos es esta. Luego baja y se embalsa en la finca Huerto de Cepas, este embalse (no está comprobado documentalmente pero en una fotografía aérea se le ve un enorme socavón en su presa) parece fue presuntamente el causante en la década primera del siglo actual de una riada, con la inundación de viviendas y la consiguiente destrucción de un puente sobre el mismo arroyo, que soportaba un camino desde la urbanización de Fuente Agria al entronque con la Cañada Real Soriana y paso inferior de la N-432. Puente que sigue destruido pasado casi diez años y que ninguna administración se preocupa, empezando por la más cercana el ayuntamiento de Espiel.

Detalle socavón balsa citada

Hay que estimar que no solo la balsa citada sería la causante de la inundación o riada, pues la limpieza de los cauces de los arroyos no se hace nunca, y los accidentes son una suma de razones. Y están los obstáculos que se le ponen a su paso. Un cauce limpio asumirá el aumento de nivel con más elegancia que un cauce sucio atorado y con obstáculos, como por ejemplo el primer puente debajo de la N-432a, el túnel debajo del bloque Acacias I y II de la urbanización de Fuente Agria (yo no acabo de entender cómo se permitió ese túnel en lugar de desviar el arroyo, como se ve en algunos planos) que el arrastre de troncos ramaje y material lo atrancaría sin duda. Hubo cuatro importantes embalsamientos, en el paso bajo la N-432a; el túnel citado bajo el bloque; el puente que al atorarse fue destruido; y  detrás de San Elías, que hay otro tubo para pasar debajo de la nueva N-432. Decir que gracias a un nuevo vecino de la urbanización de Fuente Agria, la zona del arroyo cercana al bloque y el túnel debajo del mismo han quedado totalmente limpios, no se puede decir lo mismo entre la urbanización y el tubo de San Elías.

Áreas en rojo que sufrieron la inundación

La fuente de San Elías que ha estado dando servicio durante muchos años, figura en toda la señalética y referencias a las fuentes, está hasta la mitad de su planta baja llena de fango, y los alrededores inaccesibles llenos de zarzas. Y a nadie se le mueve el alma por el patrimonio, primero el propietario que lo tendrá sin duda pues no hay metro de terreno que no esté registrado en el libro correspondiente con dueño, y segundo la administración responsable. El primer día que la visité me lleve la tijeras de podar pero era empresa imposible acceder con unas simples tijeras un vejestorio como yo. Otra asignatura pendiente que llamaría a la visita a los turistas de fuentes y balnearios de antaño. Un patrimonio que se deja caer en la ruina. He oído decir que cuando se hizo el camino la empresa constructora reformó la casilla de la fuente de San Elías y así figura en algunas fotografías. No he podido entrar nunca.

Entrada arroyo debajo del bloque

Túnel debajo del bloque

En la fotografía aérea pueden verse los accidentes naturales y artificiales y en rojo las zonas en las que se embalsó el agua. Sigo buscando fotos y referencias en las hemerotecas, algunos amigos me han dicho tenerlas pero nunca me llegaron, parece que la historia reciente, se la ha tragado la riada del arroyo Navas de Molero. Ahora los datos: tiene el arroyo Navas de Molero una longitud estimada de 7.990 m. que serían más pero el pantano de puente Nuevo ocupó parte de su cauce (como podremos ver en la fotografía final), y las cautelas del primer párrafo en cuanto a su cabecera. Utilizando el plano Raster del IGN (son mejores los topográficos del siglo XIX, por lo menos arrastran menos errores toponímicos) le he contado un total de 21 afluentes, principales y secundarios, he desechado vertientes que el plano no considera. 

Destrozado puente en cercanías de San Elías

Como podrá verse la superficie de su influencia es notable, los montes de la Sierra del Parralejo, el aporte de la Solana de la Mimbre, La Florida y Villaharta, la Solana y valle de Peñas Blancas, para desembocar en la Umbría del collado de las Tres Encinas. Arroyos como los: de las Navas, Cañuelo, Mimbre, Florida, Lapa, del Pozo, Doña María, Ronquillo y los tributarios de estos (me dejaré alguno seguro) son sus aportes. Y nunca es más fiel a su cauce que cuando desemboca en el Guadiato, ahora pantano de Puente Nuevo que nota la sequía generalizada.

Fuente de San Elías y camino suprimido

Estado actual fuente de San Elías

Tiene el arroyo pasado el cruce con la N-432 y el entronque con la A-3176, en el recorrido con la zona de Santa Elisa, un puente de dos ojos, en uso aún sin pretiles, camino de la desaparecida fuente de la Lastra, que aguanta, luego pasa debajo de la carretera de Puente Nuevo, y después otro puente que desviaba del camino de la Alhondiguilla a las fuentes del Santo y Los Angelitos. Este puente tuvo que ser importante por los restos que quedan de los soportes a ambos lados, tenía un solo ojo, y hay que considerar que las obras fueron de una envergadura considerable teniendo en cuenta el tablero y su uso. Hay que vadear el arroyo (cuando no es época de lluvias o sea nunca) pues está en la más absoluta ruina. Por esta zona del valle de Peñas Blancas tiene un cauce profundo y escarpado. Regó toda la magnificencia del ruinoso y abandonado balneario de Santa Elisa/Peñas Blancas y la infraestructura hidráulica balnearia que lo rodeaba.

Superposición vuelo 1956 y Raster del IGN

Una fotografía del vuelo de 1956 de los americanos, nos permite ver con la superposición del plano Raster del IGN, el trozo del arroyo Navas de Molero que ha inundado una cola del pantano Puente Nuevo. En rojo el río Guadiato, en azul el cauce del arroyo Navas de Molero, en amarillo el antiguo trazado del ferrocarril y la estación de la Alhondiguilla y la carretera correspondiente, y en verde el actual trazado del ferrocarril, que con el cierre de la central de Puente Nuevo ha quedado también en desuso. El progreso cambia el territorio, la mayoría de las veces para bien, pero con el paso del tiempo se descubre que estas cuestiones (en este caso la central térmica) han sido pan para hoy y hambre para mañana.

Fotografías del autor y planos de http://javier.jimenezshaw.com/
Bibliografía de los planos mencionados.

lunes, 11 de octubre de 2021

POR EL CAMINO DE LOS LAGARES-BAÑUELO Nº 27 Y EL DE SANDUA-BEJARANO

Camino 27 y de Sandúa y accidente importantes

El sábado y domingo, 9 y 10 respectivamente, de octubre de estos años de pandemia que, aunque dicen que está vencida yo no me lo creo, he andorreado (andurrear no lo recoge la RAE) por un sendero precioso que estaba algo abandonado y que gracias a la encomiable labor de defensa de los caminos públicos de la Plataforma a Desalambrar, se ha recuperado. Tratar de interpretar un mapa y señalar los caminos, en época de filibusterismo descarado, cuando los propietarios sin ningún recato se los anexionan, con la mirada perdida de las administraciones que no administran, es muy complicado. Recuerdo una conversación radiofónica una noche de vigilia de radioaficionado, que el responsable de Salud Mental de Nueva York, Luis Rojas Marcos, español afincado de muchos años en USA y radioaficionado, nos dijo a los contertulios de las ondas: -España es un país de muchas leyes pero que no se cumple ninguna.

Catastro 1950

Planos topográficos siglo XIX

Raster IGN parte sur

Raster IGN parte norte

Y eso es verdad, vemos la desidia de algunos gobernantes, la endémica corrupción de otros, y entre unos y otros la casa sin barrer y a río revuelto ganancia de pescadores. Un cuerpo legal amplísimo y un cumplimiento del mismo lamentable. Ya vemos la interinidad de organismos imprescindibles constitucionales, y el presunto amiguismo de sus miembros en materia de nombramientos. Ya vemos como mienten con una hipocresía supina, que insulta a los ciudadanos, porque parece nos toman por tontos. Pero volvamos al camino 27 de las Ordenanzas de 1884 (aquí el inmenso cuerpo legal no cumplido), dice: "El que partiendo del anteriormente descrito en la fuente del lagar de la Victoria y atravesando tierras del de Piquín y hazas del Peñoncillo, pasa por la puerta del lagar del Bañuelo y su aguadero y continúa por el lagar de San Llorente hasta reunirse en tierras del de la Correa con el que se dirige a Trassierra por la fuente del Arco.".

Raster IGN y marcadores con trazados en color

Reja carretera CO-3314

Camino 27 al Bañuelo

Esta es la descripción de las Ordenanzas de 1884 referidas al camino nº 27. La actualización de ese texto debería ser: “el que parte de la carretera CO-3314, en tierras de Piquín y de Ntra. Sra. del Rosario, cruza por terrenos de la finca Alamiriya, y la de Daniel Jiménez, para llegar a la del Bañuelo”, cosa curiosa tres de las cinco fincas citadas tienen cada una de ellas una torre  yo he estado en dos, la de la Alamiriya y la de Daniel Jiménez (hace unos años alquilamos esa finca unas familias, un verano). Cuando la descripción de las Ordenanzas dice Hazas de Peñoncillo se refiere estimo, a lo que Daniel Jiménez llama Peñones de la Leona, en un cerro cercano al del “castro Ibérico”, cerca del Lagar del Soldado y su peculiar era. Ojo importante que, al consultar el Plano Raster del IGN sepan de primera mano que tiene errores en los toponímicos de bulto, y da vergüenza ajena no se hayan decidido a rectificarlos, ya que digitalmente no hay problema.

A la dcha. finca Ntra. Sra. del Rosario

Puerta a Ntra. Sra. del Rosario

Eucaliptal citado en el texto

De este mismo Blog: “Cuando consulten el plano del IGN que publico, podrán ver la cantidad de errores que contiene. He tratado de rectificar algunos, pero no todos y esto me lleva a pensar en lugares que uno no conoce y tiene que aceptar el toponímico, dudando que sea correcto su enunciado. Chapuza de plano. Lista de errores: El Cortijo de la Aguardentera, Zaldúa y el Eremitorio del P. Cristóbal no figuran. El Lagar de la Torrecilla lo llaman del Soldado, y el del Soldado no figura. Melgarejo  tampoco, El Negrete lo llaman al cortijo de Alamiriya. Al Lagar del Bañuelo lo llaman Cortijo del Caño. Al cortijo de Ntra. Sra. del Rosario lo llaman Ermita. El Lagar de Salcedo y de la Victoria no lo citan.” Sigo con más errores: Al cortijo de Daniel Jiménez lo llaman de las Cuevas, al del Bañuelo del Caño, y así sucesivamente. Como se podrá comprobar todas las fuentes geográficas están contaminadas.



Vistas del sendero ya no es el 27

Pero voy a tratar de reseñar el hermoso sendero recuperado. Hemos dejado atrás el Lagar de la Victoria que en otros lugares geográficos es porqueriza. Ahora no están las ovejas y sus tranquilos mastines pero respetables siempre, lo digo por entrar a ver de primera mano el aljibe de la fuente y la alberca. Es una atracción no fatal, de siempre, seguro por no haber entrado nunca al lugar estando tan cerca de la carretera. Pero seguro es la fuente citada como de los Perros. Luego el mojón de Piquín, dicho así suena mal, pero el mojón exagerado -a modo de cono de azúcar de la caña-, señala un vértice en la carretera, frente el alambrado que lo separa del Lagar de la Victoria que pertenece a Ntra. Sra. del Rosario con torre arriba, a la que llaman otros ermita. 

La roca a mitad del recorrido

El dintel vegetal

Más sendero

Aquí empezaba el problema, continuaba el camino de Los Lagares y Bañuelo y Piquín debió poner su cerca para delimitarlo y que discurriera libre entre la desvencijada cerca de Ntra. Sra. del Rosario y la inexistente de Piquín. Era más fácil anexionarse el camino entero y poner una puerta en la carretera, el ahorro unos metros de cerca. Más arriba ocurre lo mismo con otras fincas, pues se lo anexionan también, Ntra. Sra. del Rosario y la Alamiriya. A saber en el catastro está el camino y discurre en principio entre las parcelas 31 y 32 del Polígono 88, Ntra. Sra. del Rosario y Piquín; luego entre las 45 y 31 del mismo polígono 88, ambas de la finca Ntra. Sra. del Rosario. Después entre la 30 y 37 de la finca Alamiriya, y después entre la 29 y 38, que aunque pone Bañuelo en el catastro la propiedad es de la 29 de Daniel Jiménez, la otra la desconozco. Pero si picamos en el camino, el Catastro nos dice: "Referencia catastral, 14900A088090110000FL, Localización Polígono 88 Parcela 9011, CNO BANUELO. CORDOBA (CÓRDOBA), Superficie gráfica: 11.840 m2, VT Vía de comunicación de dominio público."

Precioso bosque

Más sendero

Intersección antiguo trazado

"CON" significa camino y por si fuera poco después aclara VT Vía de comunicación de dominio público, y estamos hablando de 11.840 m2 de dominio público usurpados por unos y otros, o anexionados, o agregados para eufeminizar de la forma más amable el filibusterismo. Pero como decía más arriba la casa sin barrer, quien tiene el poder de la coercitividad no la ejerce y claro el fresco, el caradura, ve un terreno fácil para dejar pasar el tiempo y ver si cuela. Pero están los ciudadanos los que velan por los derechos del Estado y las administraciones a pesar de su desidia y posiblemente incompetencia, entendiendo esta por torpeza, por ineptitud. Termino con la cuestión legal de la propiedad, el camino del Bañuelo, certificado por las Ordenanzas Municipales de 1884, y el Catastro parcelario, es decir con todos los parabienes legales habidos y por haber, está anexionado en sus catorce mil ochocientos cuarenta metros de superficie entre distintos propietarios, que deben cercar sus propiedades y dejarlo expedito para el uso ciudadano.

Otra vista de la intersección

Salida a la Intersección de la virgen

Intersección de la virgen

Hace unos años tuve la oportunidad de recorrer el tramo que discurre por los terrenos de Ntra. Sra. del Rosario y la Alamiriya, con Manolo Trujillo y tiene ese tramo hasta la caja del camino hecha. Sale a la verja de entrada de la Alamiriya. Confluencia de la cancela de la finca de Daniel Jiménez, con la del fallecido Enrique Granados (ahora serán sus herederos), y la cancela que por un espeso pinar a la izquierda, y algunas parcelas a la derecha, sigue hacia el olivar de la antigua aldea del Bañuelo. Camino hoy cerrado por la obcecación cuasi delictiva del propietario actual. Reitero, la falta de actuación y coercitividad de la administración incompetente. La que sea, pues alguna será la culpable. Dicho esto retrocedemos en el camino de Los Lagares o del Bañuelo, a su entrada en los terrenos de la Alamiriya, cerca del enorme eucaliptal que seguramente alguien sembrara para desecar lo que podría ser un embalsamiento de aguas del arroyo que baja a la Albaida.

La columna de la virgen

Bajada al Soldado

Llegando al zumacal

Reja verde que puso Piquín con paso libre por la derecha, nueva reja con muelle y otra puertezuela, Camino del Bañuelo arriba, a la izquierda el arroyo que baja a la Albaida (desagüe del bonito valle con el eucaliptal de portero). A la derecha nos encontramos otra puertezuela con muelle que nos permite el paso a los terrenos de Ntra. Sra. del Rosario, pero el camino anterior sigue hasta hacer un ángulo casi recto con un cortafuego de nueva creación. Por ahí estaba la entrada al tramo considerado bonito y que recorrí con Manuel Trujillo, aunque él no lo recuerde. Algunos carteles ahí seguro que de prohibición. Ese cortafuego da la vuelta al cerro y acaba en la salida del tramo del camino del Bañuelo no usado y que he citado en repetidas ocasiones. Lo recorrí una vez con Pepe Ramírez, ya que por error no encontré su entrada que estaba tapada exprofeso con vegetación. 



Zumaques

Ahora estoy en el tramo que va en dirección a Sandúa, Soldado, Eremitorio, la Aguardentera, para seguir al Bejarano y Trasssierra. A la derecha el valle delimitado por el Cortijo Ntra. Sra. del Rosario, de la Cuevas verdad, Negrete... todos en altura. Precioso a más no poder, un pinar y valle, que en planos de siglo XIX estaba cruzado por un camino que llevaba a la finca la Torrecilla desde Ntra. Sra. del Rosario por el centro del mismo. Valle en la cota de 520 m. circundado por 8 cotas, superiores todas a los 560 metros, con la única salida citada por el arroyo que baja a la Albaida y eucaliptal. Un sendero en galería, muy hermoso, serpenteante sube buscando el collado con el Cerro Alto de la Torrecilla. A mediados un pino caído hace de dintel de pórtico vegetal. Una enorme piedra que me recordó a la piedra del Cascabel del camino de Pedrique en Villaharta, por su forma y tamaño.

Llegando a la finca El Soldado

Puerta de la finca el Soldado

Más sendero

Más arriba una esquina de cerca, con contrafuerte para contrarrestar las fuerzas de las dos alambradas da paso a un camino que baja a la izquierda y coincide con otro que desde allí va al Bañuelo por los terrenos del cortijo de Daniel Jiménez, y se une en el olivar cercano al camino nuevo acceso al Bañuelo desde la CO-3314 y al camino 27 motivo de esta entrada. Entro un poco por el camino y después vuelvo al de Sandúa, para coronar en una bifurcación que, a la izquierda hay una pista que nos lleva cerca del Haza del Peñoncillo o Peñones de la Leona como dice Daniel. Una banco (para sentarse pues no hubiera faltado más que hubiese allí uno de esos que negocian con nuestras vidas y haciendas), una columna coronada con una cruz, una hornacina con cristal y una estampa de la Virgen de Linares, todo esto me recuerda a Enrique Granados pues más abajo estaba el banco con la referencia a los peroles, ya en terrenos y camino de su propiedad.

Subida al "Castro Ibérico"

Llegando a Los Pradillos

Ahora ya divisamos los terrenos de la finca del Soldado, con su peculiar era, la Torrecilla no se ve aún, y Melgarejo tampoco. A la izquierda un olivar inundado de zumaques que están para recoger el fruto, que nadie recoge pues el comercio de pieles usa otros productos para curtir y la cocina ya no es andalusí para usar el fruto del zumaque como condimento. Pero me dio alegría verlos tan sanos y más ejemplares. Una nueva puerta y la finca del Soldado, no sé si es aún propiedad de Castejón y Martínez (sus herederos), que era junto con la Torrecilla y Melgarejo. La cancela para ir a la era, sé hasta dónde está la llave del candado, otra cosa es su uso que no se debe. Recordé a la izquierda la subida a esos gruesos muros ruinosos en la cota de 522 m. que catalogaron de Castro Íbero por la moneda encontrada y que nos cautivó en su momento.

Mirando hacia atrás

Caballos linde de Los Pradillos

Otra puerta y los Pradillos, que también pone pegas algunas veces. Todas las puertas las he ido dejando cerradas porque hay animales sueltos, en este caso último caballos. Tengo el coche en la puerta que pone Sandúa y al lado está la que sube al eremitorio del Padre Cristóbal y cuya llave te la dejan las monjas. Ahora pasan un grupo de mujeres jóvenes, y aunque lo son siempre, estas lo son más, que me amenizaron con su charla hasta este sitio, desde arriba del camino. Las escuché por primera vez cuando visité la columna de la virgen de Linares. Coche y retorno. Decir antes de terminar que es un hermoso recorrido, sin pegas de propietarios adyacentes, menos mal. Pensé que en la temporada de las grandes lluvias, el sendero se convertirá en un torrente 
¿pero cuando es la temporada de las grandes lluvias aquí?. Comentar que el domingo había mucho tráfico en ambos sentidos de ciclistas, con los que me encontré les facilité el paso apartándome y me lo agradecieron educadamente, pero que dada la estrechez del sendero te puedes encontrar uno que baje a tumba abierta, desesperado, que te puede llevar a la ídem. Así que mucha precaución de unos y otros.

Fotografías del autor y planos citados
Bibliografia del Catastro, A Desalambrar y Ordenanzas 1884