sábado, 26 de diciembre de 2020

EL POZO DE MI AMIGO JUSTINIANO CASTILLEJO

Plano de Google con todas las fuentes afectadas y el pozo.

Ayer como casi todas las mañanas, a pesar de la intensa bajada de temperaturas, dimos el paseo mañanero. El 25 de diciembre es un día importante para los católicos, pues se celebra el nacimiento del hijo putativo de José de Nazaret y María de Nazaret, según la biblia y su Nuevo Testamento. En nuestra civilización judeocristiana es la fecha cuando se marcan los siglos, antes de Cristo (a.C.) o después de Cristo (d.C.). Pero hay que añadir que otras civilizaciones tan o más importantes que esta tienen otras marcaciones distintas, los chinos por ejemplo, o los egipcios, y si nos vamos allende los mares los incas o los mayas, por citar algunos y que me perdonen los otros, es simplemente para no mirarnos el ombligo.

Parcelación, superpuestas las parcelas que pagan IBI

Entonces pues, fieles a la costumbre diaria del paseo campestre por los alrededores, decidimos ir por la Cañada Real Soriana o el G40, a la Fuente del Cordel, para salir por los chalets, como llaman a la parcelación de Vargas de once parcelas, pertenecientes también a Espiel como nuestro diseminado, y abandonados a su suerte también como nuestro diseminado de Fuente Agria. En algún sitio lo he dicho, pues soy en ocasiones bastante repetitivo, estuvimos en esa urbanización -que yo llamo de la Lastrilla por su cercanía a la fuente-, hace muchos años, principio de los setenta, para visitar la casa de campo de un compañero de estudios y amigo, que se llamaba Justiniano Castillejo Benavente.

Parcela que fue de Justiniano Castillejo y detalle del pozo

Siempre que pasamos por allí hago un esfuerzo mental por recordar exactamente su casa, y me hago la pregunta de si vivirá aún en ella. Nunca he visto a quien preguntar y una vez un vecino no me dio ninguna referencia suya, vamos que no lo conocía. Ayer sin embargo vi a un Sr. que amablemente me dijo que dos chalets más arriba vivía mi amigo, que estaba porque el coche estaba en él. Estaba la puerta abierta entré, llamándolo por su nombre, pero que no había nadie, nos volvimos y cuando estábamos en la puerta salió un Sr. y nos dijo que habíamos llegado cuarenta años tarde. Que Justiniano ya no vivía allí hacía más o menos ese tiempo.

El pozo de la historia

La última fecha que me dio fue los ochenta, y que su casa era o fue, la siguiente. Entablamos conversación –guardando las distancias pandémicas- y muy amablemente fuimos desglosando episodios de ese tiempo. Y peripecias que habían pasado. Yo le dije que había sido compañero de estudios de Justiniano en Formación Profesional Acelerada, rama de Electrónica Industrial, de la que después fui, por los azares de la vida, profesor en el año 1974 aproximadamente, luego cuando estuvimos juntos fue el curso anterior, es decir en 1973. Al ir a marcharnos el amable Sr. nos dijo, le voy a contar una cosa curiosa que pasó aquí, como de película de Berlanga. Yo le dije no será que pagáis sólo cuatro el IBI y el resto no.

Raster del IGN

Me preguntó muy asombrado de que yo supiera quienes pagaban el IBI y quiénes no. Eso le hizo decir que él lo pagaba y otro más –no sabía que eran cuatro en total-, y me preguntó cómo sabe Vd. eso, le dije que era muy fácil, simplemente consultando el Catastro que es público, otra cosa es conocer los datos de las personas que sí y que no, pero la ubicación de la parcela sí. Nos habló que cuando su padre como Justiniano y otros compraron las parcelas al clásico especulador, como siempre, les prometió el oro y el moro, sobre todo agua y luz, elementos esenciales para una vida digna. Pero los estafó y del Sr. Vargas, fue el apellido que mencionó, nuca más se supo.

El lugar en el vuelo de 1956

Estuvieron mucho tiempo llenando sus garrafas para beber, porque algunos vecinos de otros lugares se las dejaban llenar de sus pozos, o las traían directamente de sus casas. Entonces mi amigo Justiniano, contrató con un pocero sus servicios, sondearon en varios sitios con resultado negativo. El pocero se marchaba ya con su maquinaria -dice el amable informador que ya iba por media cuesta de la Matanza de vuelta para Córdoba-, cuando Castillejo cogió su coche, lo alcanzó y le dijo que volviera para hacer un último intento. El pocero se mostró reacio pero al final accedió, Justiniano en su parcela se quitó el gorro lo tiro para atrás y dónde cayo el mismo, le dijo perfora aquí.

Vuelo de 1977 interministerial

A los cuatro o cinco metros -siempre según el amable Sr.-, salió un chorro del deseado líquido que de acuerdo al señalado gesto del citado propietario, sería de unos 50 cm de diámetro. Ya tenían agua, aleluya, pero desgraciada y afortunadamente era tan agria como la de la Lastrilla, Fuente Agria, Malos Pasos, el Cordel, Boca del Infierno y todos los manantiales del entorno. A pesar de no ser dulce, decidieron encañarla y distribuirla a quien pagara la cantidad alícuota correspondiente. Un fontanero de los alrededores hizo una instalación que, por razones lógicas oxidaba y cerraba el diámetro interior de las tuberías con sus sedimentos férricos. Yo hice el chiste: Si regaban ustedes los huertos con esa agua en lugar de tomates le saldrían cancelas o cadenas. Nos reímos.

Otra vista del pozo

La realidad es que el agua se podía beber y usar con el consiguiente problema del oxido y la sedimentación. Legalizaron el pozo y cuando Castillejo que era el propietario, se marchó de aquí –nos continuó diciendo- lo puso en venta para que los que quisieran fuesen los dueños de su uso. Parece ser que ese sondeo estaba afectando al agua del antiguo Balneario, ya en pleno declive y desuso, hay que tener en cuenta que, con los datos ofrecidos, primero las cotas de las fuentes del balneario y las otras son bastantes metros más bajas que este sondeo, claro si el mismo fue de cuatro o cinco metros, si fue más profundo hay que callarse, como después nos han dicho otros, y puede verse en los datos. Luego en un alarde de exageración de cazador o pescador, me dijo que la afectación llego hasta los veneros cerca de la Térmica, vamos, vamos. Pero somos así de exageradillos.

Y la noticia triste de Cecosan

Al final parece hubo hasta visita de la benemérita por culpa del pozo. Ignoro los motivos reales de tan verdosa presencia pero seguro tendría que ser por alguna denuncia derivada de la legalización del sondeo. Nos despedimos dándole las gracias por su amabilidad, que lo fue y extrema. Después he comprobado que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir publicó en el BOE un requerimiento, posiblemente relativo al pozo, en 2014 y no sé en qué consistió. Ya en casa consultando Cecosan, comprobé que lamentablemente mi amigo Justiniano Castillejo Benavente, había fallecido el 25 de junio de 2018, cuestión que me temía. Y esta es la pequeña historia del pozo de Justiniano Castillejo en la urbanización del “listo urbanizador de turno”, vende sueños y humo, de los muchos listos que hay por el mundo, Vargas, el mismo que fabricó los pisos también semi olvidados por el ayuntamiento de Espiel del diseminado de Fuente Agria. Hasta una piscina tipo comunitario estaba ofertada con las viviendas, y se encuentra ruinosa olvidada al este de la urbanización.

Corte hidrológico de la zona del IGN

Datos técnicos que corroboran que posiblemente pinchó el pocero en el acuífero principal, suponiendo el sondeo fuera mayor de veinte metros.
Pozo: Lat. 38.125234, Long. -4.8970431, Alt. 527 m.
F. Agria: Lat. 30.1210847, Long. -4.8996422, Alt. 515 m. Dist. 235 m.
San Elías: Lat. 38.1223698, Long. -4.8980355, Alt. 509 m. Dist. 221 m.
Malos Pasos: Lat. 38.1214582, Long.-4.8959756, Alt. 516 m. Dist. 235 m.
El Cordel: Lat. 38.1165626, Long. -4.8902249, Alt. 552 m. Dist. 745 m.
La lastrilla: Lat. 38.1176346, Long. -4.8970699, Alt. 559 m. Dist. 316 m.
La distancia señalada es desde el pozo a cada fuente.

Fotos de Google y la web de Javier Palero
Bibliografía del BOE y del Catastro

miércoles, 16 de diciembre de 2020

FELICITACIÓN DE LA FAMILIA GOVAL PARA 2021

Anverso felicitación familia Goval 2021

La presencia en el buzón de correos de la felicitación de mi admirado amigo José Antonio Gómez Valera “Goval”, es directamente proporcional al transcurso de un año, doce meses, 365 o 366 días según el gregoriano para arreglar el juliano. El sentir que tenemos uno más y también uno menos. Lo que quiere decir que si hacemos la prueba del metro, el espacio que nos queda hasta los cien centímetros es ínfimo, insignificante, y en tiempo de pandemia, si se puede medir aún es cuando menos una suerte loca. Yo soy uno de los 270 afortunados que reciben en su casa una obra de arte contemporáneo de un extraordinario y comprometido artista. Bueno con la colaboración de su familia. A los que reembolso la felicitación para el próximo año aumentada en cariño y admiración.

Reverso felicitación familia Goval 2021

Este año recibimos una película de 35 mm. con un corte, aquellos con que los curas, muchos lascivos, de los cine club parroquiales, mutilaban el celuloide, porque el galán de turno besaba en la boca a la actriz despampanante. O que el hipócrita censor fascista ya la había amputado antes. Cuántos de esos cortes de cientos de besos, Alfredo el maquinista de “Cinema Paradiso” había guardado a Toto niño, después Salvatore de Vita de sienes plateadas, director famoso nos narra, al amparo musical de Ennio Morricone. También circulaban trozos de celuloide entre los nenes, porque siempre había uno que conocía o era familia del maquinista o ayudante de proyección de turno y le daba las imágenes, que nos esforzábamos por ver al trasluz, para luego guardarlas entre las páginas de un libro o cuaderno del colegio con otras deformadas de las cintas en Cinemascope.

Goval y Rikardo, editor de Utopía con el libro Hostias de Goval

Creo que el cine ha sido siempre mágico para muchos, aunque me gustaba poco que hicieran palmas los chavales cuando sonaba el cornetín del Séptimo de Caballería, para asesinar a los indios. Yo hubiera preferido que no vinieran, y que ganarán los sufridos pieles rojas, pero si antes alienaban al personal con el cine, hoy lo confunden con los programas televisivos, o la prensa casposa. De todas formas Goval, linarense, Máireád irlandesa pero cordobesa adoptiva, Susana y Begoña, de cuna, firmantes de la felicitación, hablan de reescribir “un nuevo guion personal para ser vivido en LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD lo antes posible. ¡Feliz 2021!” Que yo hago extensivo a todo el que esto lea.

Un selfie de la familia Goval

Fotografías de la tarjeta, Goval y Utopía
Bibliografía de la felicitación.

domingo, 13 de diciembre de 2020

BUSQUEDA DE LA PERDIDA FUENTE DE LA SALUD

Vuelo de 1977 en rojo los 600 m. y en verde los 400.

Esta mañana de domingo con temperatura agradable para las cercanías del solsticio de invierno, Santa Lucia “la que acorta las noche y alarga los días”, a escasos nueve días de que se vaya el otoño y entre de lleno el invierno, hemos tratado de buscar una fuente que citan unos textos. Sin olvidar las mascarillas y las medidas de seguridad, porque ni el calor ni el frío afecta a ese insignificante pero dañino proyecto de vida vírica que se está llevando una generación que lo dio todo por los suyos, y que colaboró con su trabajo a la democracia de este país y al estado de bienestar que tuvimos, pese a la actuación de los neoliberales, y a aliviar con sus pensiones la crisis de 2008, volviendo al virus, pensamos primero que el verano con el calor y luego el frío iban a aliviar la situación y ni por esas, ahora la esperanza son las vacunas.

Vuelo 1997 con detalle de la caseta

Vuelo de 2010

Túnel abierto en la vegetación a golpe de tijera

Los textos que transcribo a continuación hablan de una fuente llamada de la Salud, en el territorio del Huerto o la Haza de Cepas al oeste de Fuente Agria, al que se accede por un carril en la última curva antes de llegar al Balneario en el Km. 235 de la N-432a. En esa finca que es enorme, en el Catastro la citan como Solana del Sacristán, teniendo en cuenta que las segregaciones de fincas mantienen en las bases de datos los antiguos toponímicos, por lo que una cosa son las denominaciones actuales y otras las del organismo del Estado. Esta finca tiene curso arriba del arroyo Navas de Molero, dos balsas artificiales una de las cuales se desbordó causando un considerable inundación en el paraje y viviendas cercanas al quiosco de Fuente Agria, destrozó un puente o proyecto de puente e inundó la Fuente de San Elías posiblemente, que aún está. Dicen los textos:  

Terminando el paso

Ya a la vista de la caseta

“El tercer manantial era la Fuente de la Salud, que distaba seiscientos metros de las anteriores, cuya particularidad radicaba en desprender grandes burbujas de gas azoe. Por la coincidencia en la descripción de las características físicas y químicas quizás este fuera el manantial que el Dr. Vázquez localizaba a un kilómetro escaso del Establecimiento en el llamado Huerto de Cepas, cuya naturaleza química era muy semejante a Fuente Agria y que era propiedad en exclusiva de D. Rafael Barroso, el cual no economizó medios para aislar el manantial, encañar las aguas y ponerle su correspondiente grifo, solicitando el Dr. Vázquez en su memoria que dado el gasto realizado “sería de desear se declarasen de utilidad y no impedir su dueño en el entretanto el uso de ellas, felizmente hasta el presente tengo autorización para ensayarlas” (VAZQUEZ 1882).

La caseta y el volado del techo

Cara este con la puerta metálica
 
Sobre esta identificación cito: "La Fuente de la Salud, distante 600 metros del Establecimiento, da 7,40 litros por minuto y se halla situada en el Huerto de Cepas, siendo su especialidad el ázoe, dentro de la clasificación general de los cinco manantiales" en Revista Ilustrada de la Banca Ferrocarriles Industria y Seguros 10 de Septiembre de 1917, página 407. Agua cristalina, transparente y de sabor agradable muy ligeramente picante con una temperatura de 16º C y un caudal de 7,40 litros por minutos (ADAME 1900, 4).”

Conchi abriéndose paso para ver la fachada principal

La caseta con pozo y motor, abandonada pegada a la N-432a

Mirados y remirados los mapas de satélites  y teniendo en cuenta que en otro sitio hablan de cercanía al arroyo Navas de Molero, solo hay dos sitios en este arroyo en los que hay casetas que pudieran contener un pozo, a la entrada de carril del Huerto de Cepas, con la salvedad que este lugar está a unos cuatrocientos metros del Balneario, sin embargo siguiendo el curso del arroyo, cuando éste gira noventa grados y se le une el torrente que baja de los terrenos de la vertiente suroeste del Peñón Blanco hay otra caseta. Esta última se aproxima más a los casi seiscientos metros, desde la esquina del pabellón principal del antiguo Balneario de Fuente Agria. Pero no hay garantía que sea la que buscamos.

Acercándome a fotografiar el interior

Equipo eléctrico de bombeo parece que abandonado

Subido el sendero que nos llevaría al embalse de Conejero y luego a Roma si fuera menester, antes de llegar a la curva podemos comprobar cómo en sus cercanías, el arroyo se deja oír, aunque discurre unos metros más abajo del sendero que llevamos. Llegados al punto donde el sendero sube y cambia su dirección paralelo al torrente seco citado, hay un espeso bosquecillo bastante escarbado por los jabalíes, cuyo olor incluso impregna el ambiente. Con las tijeras abrimos un pasillo en la dirección estimada y a unos diez metros aproximadamente de túnel nos encontramos una caseta rectangular de unos dos por tres metros, con un volado del tejado de chapa, en su lado ancho oeste. Vuelta a cortar zarzas y matorral, pues está completamente rodeada, podemos ver que en su lado este hay una puerta metálica. Las paredes están muy deterioradas en su revestimientos que deja ver los ladrillos y por la cantidad de maleza para acceder hay que estimar que hace mucho tiempo que no es usada.

El pozo y tuberías

Los errores señalados en un plano del Plan Gral. Ord. Urbana de Villaharta

Lástima no dejarán datos escritos los habitantes del Balneario, pero de todos modos hoy consultando el Plan General de Ordenación urbana de Villaharta, redactado por tres arquitectos, he podido comprobar que en el apartado del patrimonio protegido, tienen en un plano señalada la Fuente de la Boca del Infierno, y la de la Belleza cambiada por la del Cordel, todo donde le ha parecido al delineante con la responsabilidad de los tres técnicos y quienes se hicieron cargo del trabajo y lo pagaron. En una palabra un error garrafal, por lo que si esto es ahora con modernas tecnologías y la posibilidad de hacer trabajo de campo y fijar el lugar con el GPS, como le vamos a exigir a personas de hace cien años o más nada. Habrá que intentar buscar oralmente en los ciudadanos que aún tengan la suerte de continuar en este país de picaros, para poder situar correctamente la Fuente de la Salud. 

Fotografías del C. Carnago, el autor y Web de Javier Palero.
Bibliografía de la Tesis de S. Rodero Plan Gral. Ord. Urbana de Villaharta

martes, 8 de diciembre de 2020

SOBRE LOS CLÁSICOS “CHUPETONES” EN EL CUELLO

 Tres enormes "sugilaciones"

El único problema grave que tiene el chupetón es que llegues a tu casa con él y no sea tu pareja la causante. ¿Cómo solucionarlo? No hay manera salvo un buen maquillaje o una buena bufanda o pañuelo. Eso sí se puede reducir y contribuir a que sea más rápida su desaparición. Hay algunos remedios que lo alivian, frío y pomadas antiinflamatorias, o de mejora de la circulación, como pudiera ser Trombocid, pero no hay milagros, si estás afectado del primer párrafo lo más importante es buscar una buena excusa. 

Otra dificil de disimular

Se llama científicamente ‘sugilación’ y no deja de ser un tipo de hematoma, en este caso producido no por un golpe que normalmente provoca la rotura de pequeños capilares, en este caso es por la succión con la boca, también con una ventosa. A propósito, una excusa podría ser he tenido una distensión en el cuello y me he puesto una ventosa, un remedio casero contra los problemas musculares, y si cuela mejor, un problema menos. Se habrán dado cuenta que no estoy definiendo genero para portarlo, pues puede no ser genérico el problema.

De un género el culpable

La salida forzada de la sangre de microscópicos capilares por la succión, se desarrolla lo mismo que un pellizco pero con la diferencia que, en este caso,  tiene parecido con una boca, lo que lo hace algo distinto. Su evolución es como los hematomas multicolor, negro, morado, verdoso y amarillo, hasta su desaparición. Puede durar algunos días y el organismo absorbe y elimina lo que no nos sirve y su desaparición es espontánea. El hielo va bien, pero es transitorio. A lo mejor como hemos dicho más arriba al hablar de las pomadas y la que contiene “pentosano polisulfato sódico” Trombocid, que mejora el flujo sanguíneo cuando se aplica en la piel, contribuye. Unos dicen que pasta de dientes lo alivia pero la mejoría puede venir del masaje sobre la zona. Lo importante es detener las micro hemorragias, o facilitar el desaguado de la zona. 

Y del contrario, ojo pueden haber más géneros

Normalmente la zona erótica es el cuello, la gente suele comenzar con besos y si sube la temperatura estos se canibalizan y surge como producto de un exceso de pasión normalmente, porque si lo ha producido una soga, o las señales de los dedos, estamos hablando de otra cosa, pero no de pasión amorosa. Lo mejor es evitarlos, por las razones apuntadas de la buena relación y para no tener que tratarlos. La gravedad es baja, porque salvo que emplee el contrario/a un succionador de wáter, los labios solo producirán el hematoma o chupetón. Y en el caso de que se mantenga doloroso durante unos días, o se inflame habrá que recurrir a un profesional, lo mismo que si su formación ha sido extra pareja y ha sido descubierta, se deberá recurrir a otro tipo de profesional, en este caso de las leyes.

Un buen amigo profesional de la medicina, me dice que en sus tiempos le llamaban "Chupendo". 

Fotografías de Internet, desconozco los autores
Bibliografía de Maldita.es

lunes, 7 de diciembre de 2020

LA CALLE JESÚS MARÍA

    La calle Jesús María fotografía que se presta a dudas.

A la vista de otra fotografía antigua de la página de Facebook, Córdoba Antigua, que subió del Archivo municipal Diego J. Rivera, me dió por recordar y recopilar lo relativo a esta calle principal que sería un noble cardo romano. Tiene 150 m. aprox. de larga. Siete casas pares del 2 al 14 y cinco impares del 1 al 9. Físicamente debía acabar en la intersección de Rodríguez Marín, antigua de Los Moros y Juan de Mena, pero acaba oficialmente en la esquina del Conservatorio Superior de Música, a pesar de que el edificio que sustituyó al tacón de Santa Marta la floristería, es el 2 de Ángel de Saavedra, que comparten cuatro letras A,B,C y D. Dice D. Teodomiro -que junto con la Web del Ateneo de Córdoba y Cordobapedia, en lo urbano, y A Desalambrar en lo interurbano y más, son las web de consulta personales cuando dudo cosas de la ciudad o su provincia-, referido a finales del XIX, que la calle tenía dos edificios notables.

Catastro remarcadas en negro las lindes de los planos

Plano de los franceses de 1811

El Exconvento de Jesús María de religiosas de la orden de Mínimas de San Francisco de Paula que le da su nombre, fundado en 1538 por Doña María Carrillo, viuda de D. Bernardino de Sotomayor, cuando las posaderas de D. Pedro Fernández Manríquez ocupaba la enea de Osio, al que aceptaron como jefe, pero a “á pesar de las muestras de virtudes que dieron las religiosas, ni una [nunca] pudo llegar á sostenerse con algún desahogo, por lo que en 1735 prestaron obediencia al Obispo D. Tomás Rato, quien desde entonces empezó á ayudarle con sus limosnas:”

Plano de 1884

Pano de 1929

Así a trancas y barrancas estuvieron subsistiendo como cien años más y en 1836 fue suprimido. A la hora de la cronica local de D. Teodomiro, era propiedad de D. Esteban Santaló, Cordobapedia dice:”Esteban Santaló y Colomer fue propietario y empresario. Tenía una fábrica de tejidos que ubicó en el convento de Jesús María tras la desamortización de 1836 estableciendo además él su vivienda (número 8 de la calle Jesús María). Tuvo que ser una persona de renombre en la ciudad al ser partícipe de algunas de las instituciones más importantes de la ciudad. Así, fue concejal al menos en el año 1845 fue socio fundador del Círculo de la Amistad en 1854, mantuvo la concesión administrativa de las Loterías del Estado. Según el Censo electoral de 1866 pagó al Tesoro Público 37 escudos. También se conoce que tuvo intereses mineros. Falleció en Córdoba el 14 de marzo de 1881.”

Entrada por las Tendillas edifico del reloj antiguo (Ladis)

Después fue casa de vecinos, y en él se depositaron cuadros del Museo Provincial nos dice D. Teodomiro. Fue teatro utilizando la Iglesia, establecimiento que se denominó Moratín. No teniendo mucha aceptación desapareció. Fue también taller de carpintería, y de automóviles y el resto la casa del propietario. Parece según Cordobapedia consultada la prensa de la época, que parte de sus locales ya más entrado el siglo fueron del Bar Gambrinus. Haciendo memoria y empezando por la esquina de las Tendillas, estaba David Rico, la heladería más famosa de la ciudad durante mucho tiempo, luego la entrada de la casa número 2 y después Casa Carrasco o Bar Correo, el de ¡Pasen al salón! Un barril era el salón en el fondo. Cerveza, almejas, berberechos, etc. de lata. Uno de los hermanos murió en el accidente del autobús de la Cruz de Rastro.

Detalle de la entrada por Tendillas, Bar Correo a la derecha

Después recuerdo una pasamanería pequeña que se llamaba Luby, que conocía por el que el hijo del dueño, un nene que era mayor que yo y que era de chico un prenda, estuvo conmigo en el Colegio de Alta de Santa Ana, eran ídolos de los más pequeños, pero por golfos, como es normal. Yo no creo que saltara por el balcón del Colegio como decían, sí que le tirara un tintero a D. Enrique, mi maestro. Los otros comercios en esos números los tengo difusos. Ahora está instalada en esa acera la Librería Luque, la que fue de D. Rogelio primero en Diego León cuando saltó al empresariado, luego en Gondomar y después en Cruz Conde, actual empresa que le está echando un pulso con profesionalidad manifiesta, a los tiempos de abusos de las multinacionales y libros digitales. Una tienda de yogures, una perfumería y otra de abanicos, y otra de nombre inglés como de cambio. 

Desde Santa Marta con tacón

Desde Santa Marta sin tacón

Portal número 6, una pizzería llamada La Taglitela, y en el número 8, la citada del Sr. Santaló. Hoy un Hotel Córdoba Center en un pasaje que contiene también cafetería. Estimo que debió ser del convento de Jesús María la casa número 10 también, que hoy es el Cine o Teatro Góngora. Local del final del primer cuarto del siglo XX, pero que tuvo que ser en esa fecha futurista y muy moderno, cuya recuperación ha estado muy acertada, con el cine de verano más agradable que tuvo está ciudad. Ahora el número 12 un gran edificio que empieza con uno comercio de chinos, continua con la tienda título de una película de suspense Topaz, y acaba en el 14 con Cabegal con cuatro comercios intermedios. En las fotografías antiguas lo podemos ver perfectamente, eran las estrechuras antes de la Floristería Santa Marta que hacía tacón.

Palacio de Valdeflores cuando era Correos

La barbería, el fotógrafo, Casa Guerrero, el bar de historias de infidelidades maritales, que corrieron como la pólvora y que yo en su momento no entendía. Allí trabaja mi vecino Paco, hermano de Pepito, chofer de los autobuses urbanos y Conchita que se jubiló en la cocina de La Almudaina, buena familia. A Paco siempre le pedíamos agua cuando subíamos al centro de la ciudad, algunos caraduras pedían agua de seltz, sifón. Volviendo al número 14 que conozco en su planta azotea, de cuando instalaba antenas de TV y parabólicas, recuerdo que me tuve que meter por un estrecho paso hasta llegar a la cubierta para reparar la antena. Me dio bastante miedo aquel trabajo pues no tenía medidas de seguridad personal. Luego comprobé la miseria de los que eran ricos pero se habían quitado antes el hambre a guantazos.  

El tacón el puestecillo y el Góngora

Terminé el trabajo y dije el precio a la señora, 125 pesetas, que podía haber dicho 150, pero no lo hice. Me dio la señora un billete de cien pesetas y otro de cincuenta, le dije no tengo cambio señora, yo estuve pensando en rebajar a cien, pero esperaba que dijera la señora ante la dificultad y lo barato, que me quedara con las ciento cincuenta, y me dijo que bajara a la calle a cambiar el de cincuenta. Así lo hice y volví a subir a darle la moneda de cinco duros. Y dineros tenían para enterrarme a mí en pesetas rubias, como me dijo el marido, en otra ocasión, cuando me negué a hacerle una reparación en el cortijo. Pero eso ya lo conté en otro lugar, aunque creo que este episodio de miserias también.

Ahora el Góngora y Simago... el de los pollos

Acera de los impares, la Farmacia del Correo, clásica donde las hubiera, ya creo que desaparecida. Tres tiendas en el número tres, una corsetería. Antes la más llamativa la moderna de Mancha, buscando el centro de la ciudad desde la central de la Corredera, con el que tuve una buena relación a finales de los noventa. Luego Simago, aquel centro comercial, el de las ofertas; el de los pollos con mala cara, el de los muchos chistes, el que si comprabas papel higiénico te regalaban... nada. El que tiene puerta falsa por Juan de Mena. Antes en este lugar del centro comercial estaba el palacio de los Marqueses de Valdeflores, una de las casas principales de los Armentas, nos apunta "Paseos por Córdoba". Dice D. Teodomiro: 

Casi actual (Google)

“Dando frente al espresado convento, está la casa en que en la actualidad moran los Sres. Marqueses de Valdeflores: es una de las principales de los Armentas, de cuyo nobilísimo linaje nos ocupamos en la parroquia de la Magdalena: represéntalo la Sra. Marquesa, en quien concluirá como primer apellido, el Marquesado de Valdeflores, que no es de los oriundos de Córdoba, lo otorgó Carlos III en 19 de Julio de 1764 al Sr. D. Francisco Velazquez de Velasco y Angulo, y por enlace de hembra ha venido también al Sr. D. Antonio Rubio y Velazquez. Los Armentas figuran en Córdoba casi desde la conquista, y lo vemos enlazado con los mas principales, como lo son los apellidos Bañuelos, Mesa, Carrillo, Hero, Pedroza, Aranda, Estepa, Aguayo, Sousa, Córdoba, y mas que con ninguno, con Góngora, que casi siempre encontramos unido, y es representado por esta familia.”

Septiembre de 2017 (Google)

Dice también que: “En la calle de Jesús María, casi al desembocar en las Tendillas, existían en la pared dos lápidas romanas, hoy embadurnadas de cal, que publicaremos en la colección que pensamos dar al final de esta obra. Frente á aquellas y en la fachada del convento, hemos conocido también dos imágenes, en lienzo, que fueron quitadas en el año 1841, como otras muchas anotadas en sus lugares respectivos.” No las publicó. Un tacón separaba y estrechaba la calle, en el rincón un puesto de quiquis o chucherías. El edificio del 5 y 7 fue después de palacio aristocrático, Correos, de ahí el nombre popular de la calle, el Bar y el de la Farmacia. 

Casi en nuestros días

No he pasado más miedo cuando mi padre me permitía echar las cartas a la familia y me encontraba con una enorme boca de un león, por el que había que meter la mano con cierto reparo para un niño. Un edificio moderno el número 9 que mayormente es de oficinas, allí tuvo la suya quien fue presidente de las Cortes, y un joyero radioaficionado amigo Castro al que apreciaba mucho. Un comercio de frutos secos finaliza la fachada del nueve. La tienda de botones Silvia, la Expendeduría de tabacos nº 022, otra que pone Friking, y la de delicatesen “Monsieur Bourgignon” son de Juan de Mena 11. Y después el Conservatorio. Fin de Jesús María, hay mucho más, pero es muy largo.

Fotografías de Google y de Ladis la mayoría.
Bibliografía de Paseos Por Córdoba edición de la Biblioteca Municipal y Cordobapedia

domingo, 6 de diciembre de 2020

ESTO VA DE URINARIOS PÚBLICOS O COLUMNAS MINGITORIAS

Columna mingitoria Patios de los Naranjos (Recorte foto B.N.)

Cuando la edad y los aumentos de tamaño de la próstata de los hombres, obligan a miccionar con notable frecuencia, nos encontramos que hay cada vez menos urinarios públicos donde aliviar la carga de la vejiga. He mencionado un problema de los hombres pero también es del género femenino aunque por otras causas que las masculinas, y lo vemos en Concha Velasco y el anuncio de la televisión. Es verdad que hemos pasado del "¡¡aguas va!!" de las fecales por el centro de las calles, y que podía empaparte de mierda cuando oyeras ese grito y saliera el cubetazo por una ventana o puerta, a utilizar los rincones de las calles, a los que tuvieron que ponerles hierros, o tapiarlos de fábrica para evitar el amparo y hacer en ellos aguas menores y mayores, ya puestos. Tenemos en la historia aquel desgraciado "postigo de San Rafael, que todo el que pasa se caga en él".  (Pulsar enlace)

Urinarios de caballeros de las Tendillas

Otra vista de los mismos urinarios un lluvioso día

Y llegamos en el siglo XIX a soluciones como las que me ha recordado un trabajo en una página de Facebook, que se llama “Córdoba Antigua (España)”, copiado de otro de la página “Cordobapedia”. Yo fui colaborador en tiempos y me siento muy orgulloso de lo poco aportado a ella. La consulto a ella, porque ha surgido del trabajo anónimo de muchas personas, así como la Web del Ateneo de Córdoba, cuando tengo algunas dudas de nuestra ciudad. A ambas las equiparo al "Paseos por Córdoba" de D. Teodomiro. Como iba diciendo, la presencia de una fotografía en una aportación a la página de la red social Facebook, por parte de un colaborador habitual Fernando Cazalla, me encendió la bombilla, mejor dicho me aclaró las ideas sobre la fotografía que conocía, pero que al no llevar el oportuno pie no dejaba de ser una fotografía más de los patios de los Naranjos de la Mezquita, que siempre me intrigó. 

Urinario de caballeros del Campo de la Merced

Ya soy algo, o bastante, mayor pero a pesar de que mi jardín de infancia fue ese recinto califal, no había visto la construcción in situ. Me hizo la fotografía buscar el trabajo original del amigo Romeo, y los diferentes artículos de las gacetillas de principio de siglo publicadas en la prensa cordobesa, para documentarme mejor y valorar los medios de consulta de que disponemos. Antes de jóvenes teníamos el Monitor, que había que comerse un buen bocadillo o un hoyo de pan con aceite y azúcar para manipularlo, y el Espasa, el que pudiera tenerlo. Hoy, con un terminal telefónico, resuelves una consulta antes de que el concursante de Pasapalabra o Saber y Ganar pueda contestarla. Pero como la cosa iba de evacuación de aguas menores en el espacio público, traslado integro el texto que en ella se publica:

Urinario de señoras del Campo de la Merced

“Las cubetas urinarias, columnas mingitorias o urinarios fueron unos espacios reservados para orinar por parte de los viandantes y que los Ayuntamientos gestionaban. También llamadas columnas mingitorias, eran normalmente construidas en piedra y se encontraban repartidas por la ciudad de Córdoba durante al menos la segunda mitad del siglo XIX conociéndose su existencia al menos hasta el año 1908. Gracias a la prensa de la época, podemos conocer cómo era nombrados de manera frecuente el malfuncionamiento de las mismas, ya que eran recogidos en las gacetillas de los periódicos, corroborando la tendencia surgida en la Europa del siglo XIX con el liberalismo sobre la Higiene Pública que cualquier ciudad moderna habría de aspirar.”

Bajada urinario del Campo de la Merced

También pública la web Cordobapedia una lista de lugares de Córdoba que contaban con esas quizás poco higiénicas columnas mingitorias, que son bastantes para las que quedaron en mi infancia y juventud. Ahora hay menos y son de pago, si la memoria no me falla hay instaladas varias columnas circulares, claro que en los eventos festivos la empresa de saneamientos instala retretes químicos que, si estuvieran pintados de rojo y fuesen transparente, cosa imposible, me recordarían, a las cabinas telefónicas londinenses. Luego tuvimos la oportunidad de disfrutar, algunos padecer, los urinarios públicos en Córdoba. (Pulsar enlace)

Urinarios de la Cruz Roja

He dicho padecer por lo que me ocurrió en uno de Las Tendillas el masculino, junto a la tienda de Carlos Pérez Salamanca, aquel ciclista pudiente y elegante que fue, y el femenino junto a la pared de Telefónica. (También tengo un buen recuerdo, porque delante del de caballeros de las Tendillas, en 1962, me cruce con una nena guapisima de un pelo negro por la espalda, que se volvió para mirarme porque nos habíamos visto en una boda en Cañero y nos conocíamos de vista. Nunca reconoció despues el hecho de volver la cara, pero eso no fue óbice para que nos casaramos diez años despues). A esos urinarios o retretes públicos, entonces empezó a adosársele un puesto de palomitas moderno, que regentaba un Sr. que decían era “aristócrata” y una señora exuberante y rubia como una nórdica. 

Moderna "columna mingitoria" de las Tendillas

También presumíamos algunos de que Córdoba tenía bocas de metro cuando nos preguntaba un foráneo que eran esas escaleras. Había otros dos de similar factura en el Campo de la Merced por la esquina suroeste; otro en los jardines de los patios de hechura más normal y en superficie, y otros similares en los jardines de la Cruz Roja, en ese lugar estuvo el kiosco de Manolin “el Boca”. Pero en plan columna mingitoria (ahora entiendo lo de la jota de la minga del Sr. Echenique de Podemos, y la degustación de su aparato de miccionar) no había visto nada más que el de los Patios de los Naranjos (yo digo siempre patios). Como una imagen vale más que mil palabras, las fotografías que publíco dicen de la historia de los urinarios públicos en nuestra ciudad. No quiero dejar pasar esta entrada sin citar los abusos de indeseables, que utilizan algunos portales de viviendas como "columnas mingitorias" y que tienen que soportar algunos vecinos en zonas de movida nocturna. 

Y "columnas mingitorias" masculinas modernas

Relación de cubetas urinarias o columnas mingitorias: “Calle San Pablo. Calle Munda, esquina con calle del Reloj. Calle Marqués del Villar. Calle Huerto de San Andrés. Calle Siete Rincones. Calle Fernán Pérez de Oliva. Calle Arco del Portillo. Plaza del Potro. Ronda de los Tejares. Calle Alcántara. Calle Juan de Mena. Calle Santa Marta. Calle de Almonas. Calle Jesús María. Calle Arroyo de San Lorenzo. Plaza de San Rafael. Arco Bajo de la Plaza de la Corredera. Calle Huerto de San Pablo. Calle Doña Engracia. Calle Saravia. Calle Valladares. Calle de Argote. Plaza de la Fuenseca. Calle Azonaicas. Plaza de San Pedro. Calle de la Palma. Calle del Yeso. Calle de la Pierna. Calle Alfonso XII. Cuesta del Bailío. Avenida del Gran Capitán.” Prácticamente toda la ciudad.

NOTA: Me dice mi hermana Loli: Que en los retretes de Colón, de señoras, trabajaba la hermana de la lechera de la Calle Deanes, frente al Metro y al lado de la tienda de comestibles de Pepe. Era muy significativa la cojera de esta señora que se ayudaba con la mano al andar cogiéndose la rodilla. Tiempos de un barrio normal de la Judería. Me contó una anécdota de estas señoras que le preguntaban a nuestra madre –Lola, que le juntas brillantina al gato en el pelo?. Referido a un gato negro que ella tenía, siempre le decía: -Sí, claro todas las mañanas. No era cierto, el brillo del pelaje de los gatos y otros animales, es proporcional a su buena alimentación. Es fiel reflejo de estar bien comido.

"Del Defensor de Córdoba. 1902
Por la Higiene. LOS URINARIOS
No vamos a continuar nuestras quejas en asunto que tan poca enmienda tiene como la suciedad de nuestras calles. Pedir una providencia en contra de ella sería lo mismo que solicitar de ciertos vecinos poco escrupulosos que no arrojasen cortezas y verduras a la acera para evitar caídas y sustos.
La cuestión de los urinarios tan descuidada en nuestra capital merece toda nuestra atención, pues no tenemos tantas columnas mingitorias como son necesarias en una población de la importancia de Córdoba y las que tenemos dejan bastante que desear.
No son modelo por su limpieza y un higienista hallaría bastante que censurar al descuido que en ellas se observa.
Díganlo sino el urinario de reciente colocación en la calle Torre de San Hipólito, que convierte en fétido lugar las inmediaciones de su instalación, el antiestético de la Plaza de San Felipe y el muladar constante en que se halla convertido el de la Calle Siete Rincones.
Y no continuamos con las citas porque en todas partes se notan idénticas deficiencias, tanto más lamentables cuanto que por el calor reinante hacen insalubres las calles en las que radican.
Es necesario, indispensable, proceder a su desinfección, tomar medidas conducentes a que la higiene salga triunfante.
Pero, por Dios, Sr. Alcalde, no acuda S.S. al único medio hasta ahora empleado empleado y que a más de producir resultados eficaces resulta bufo para su autoridad. Los guardias municipales haciendo centinela junto a una columna mingitoria es algo que en modo alguno puede recomendarse.
Con esa medida no se satisfacen los vecinos y la higiene queda en este punto al nivel de los urinarios."

Fotografías de diversos autores algunos desconocidos
Bibliografía de Cordobapedia