viernes, 5 de marzo de 2021

DE BODA EN LA AZOTEA DE LA SOCIEDAD DE PLATEROS DE MARIA AUXILIADORA

Azotea de la Sociedad de Plateros de la calle María Auxiliadora

No sé el año pero seguramente si yo andaba por los seis u ocho años, sería 1956 o sus alrededores. Luis el hijo mayor de Juana “La Jeringuera” se casaba, era muy amigo de mi primo Cándido. Juana tenía dos hijos,  Luis y Paco. Ella era viuda y vivían en esa casa de la esquina con la Judería, en el 2 de Torrijos, que era un verdadero tubo, planta baja; portal, puesto y dos puertas a dos calles, Judería y Torrijos, dos habitaciones encima y azotea. Toda escalera. Algunas casas de la calle de la Feria y el Portillo también eran así, escaleras que accedían a las habitaciones por las que se pasaba. Me refiero a algunos prostíbulos, por lo que el que subía al piso superior pasaba por una habitación donde estaba ejerciendo el oficio más viejo del mundo una pupila y un cliente. Lavabo jarra y una cama por todo mobiliario. 

Sociedad de Plateros Maria Auxiliadora (Autor desconocido)

A pesar de que a mí me llamaba la atención el inicio de la escalera de la casa de Juana, nunca había subido, ni pedido subir, aunque Juana no era muy sociable. Desde mi reja se veían los balcones pero nunca estaban abiertos suficientemente, para ver cómo estaba distribuido el interior. Siempre decían los nenes que a Juana se le acabarían pegando las tripas del calor del perol de los jeringos. En Córdoba son jeringos o tejeringos en Málaga, lo que en el devenir del tiempo a la gente les ha venido en llamar churros. Un enorme perol de un refrito aceite, donde con una especie de jeringa gigante se dejaba caer la masa y en un elegante giro, como anudando el aire, se cortaba para que hiciese la rueda, de ahí el nombre de jeringos. 


La jeringa metálica se sujetaba con ambas manos desde unos mangos y el émbolo de madera se empujaba con la axila, cuando se agotaba la masa se rellenaba con una pala de un lebrillo que siempre estaba tapado al lado. Luego unas hábiles maniobras con unas largas agujas metálicas, con un sonido peculiar, con las que se les daba la vuelta pera que frieran por todos sitios por igual, y después al escurridero, metálico también con agujeros, donde estaban los pizcos quemados extraídos del perol con una paleta. Para finalizar, de un manojo de juncos del río, se extraía uno y se ensartaban en él las ruedas, anudándolo o dándotelo para que sujetaras las dos puntas. Servido el producto. Mi tía Rafaela también fue jeringuera y yo conocía de cerca un puesto de jeringos, ella lo tenía en la "Plazuela de las Gaseosas". 

Haciendo jeringos (Autor desconocido)

Esa mañana había actividad en la casa, pues se celebraba la boda del hijo mayor. Juana estaba vestida con las ropas de domingo, acostumbrados a verla con el delantal siempre, nos llamaba la atención. No recuerdo haber asistido al Sagrario de la Catedral a la ceremonia religiosa, seguramente mis padres sí. Siempre lo he dicho, mi madre que hoy cinco de marzo hacen 23 años de su muerte, y 102 de su nacimiento, murió sentada en su sillón, era una mujer muy elegante y destacada para su tiempo. 

La casa del fondo a la derecha era la jeringuería de Juana

Lola, mi madre, destacaba de las demás mujeres del barrio, vestía más moderna que todas, menos en los periodos de luto familiar, que también lucia. La abéñula, el carmín, colorete y Maderas de Oriente de Mirurgia, como perfume, formaban parte de su arreglo habitual, zapatos de tacón y vestido de capa estampado, y chaqueta incluida. El trabajar fuera de casa, en la calle Jesús María de peluquera de señoras, hacía que por su atuendo y arreglo pareciera más joven que las mujeres de su edad, con vestidos negros y toquillas de vieja en invierno. 

Mis padres por Blanco Belmonte

Lo que no se me olvida nunca es donde se celebró la fiesta, vamos la comida esperada. En la azotea de la Sociedad de Plateros de la calle María Auxiliadora. En ella estaban distribuidas las mesas. Corría el vino de la casa y gaseosas muy cargadas de carbónico para los nenes, a los que nos salía por la nariz los efluvios del gas, a cada trago. Lo más llamativo era ver como las mujeres se guardaban la comida de los platos en los bolsos, bien liadas en los pañuelos o en papeles. Las croquetas y el salchichón desaparecían como por arte de magia y pasaban a los bolsos. Era la tónica habitual no dejar nada en los platos. Eso sí había uniformidad para repartir las cantidades uniformemente. Si te comías una croqueta sabías que tres, por la parte más corta estaban en el bolso de tu madre y luego frías la comerías en tu casa, y las ruedas de salchichón podían formar parte de un bocadillo después. Preguntaba por qué guardaban la comida sin entenderlo, y la respuesta podía ser un que te calles y a lo peor un cogotazo. 

El puesto de jeringos de mi tía Rafaela

Los recién casados ajenos a todo, estaban en la prefijada presidencia del acto, una mesa desde la que se divisaban todos los invitados, la suegra de la novia, Juana “La Jeringuera” muy relamida con su moño bien peinado comía dificultosamente seguramente por las carencias dentales. Pronto nos dieron libertad a los pequeños, dejamos a los mayores con sus cosas, y nos fuimos a corretear la casa, escaleras abajo, patios y sobre todo asomarse a la calle desde la baranda de la azotea. Y después de noche, calurosa porque era verano, andando como era lo habitual hasta nuestra casa de la Mezquita, con un bolso cargado de viandas de la boda del hijo de Juana "La Jeringuera". 

Fotos del archivo personal, y otras sin autor conocido
Bibliografía de la memoria.

jueves, 4 de marzo de 2021

DE UNA FOTOGRAFÍA PUBLICADA EN EL BLOG EL MARGINADOR

Fotografía en cuestión (Colección Federico de Botella y Hornos)

Cada vez a medida que pasan los años, vamos descubriendo mucho talento en personas de nuestra ciudad que para muchos pueden ser desconocidas. Conoce la gente más a famosillos de braga y bragueta del mundo de la farándula que a personas que no paran de investigar, cada uno en su parcela, historia, biología, y muchas etc. más, en este caso la fotografía. Unos de los más considerados por mí en este ámbito es Antonio Jesús González, reportero gráfico profesional del Diario Córdoba, y sobrino de otro excelente fotógrafo. 

Casas de la Encomienda, esquina Paraíso y Jesús María

Su blog El Marginador es un referente de consulta para mí en esta materia de la fotografía, y además tiene varias obras que merece la pena poseer. Lo último que ha publicado ha sido un trabajo sobre un fotógrafo malagueño Joaquin Oses y Cruz, que trabajó en cordoba a finales del XIX, desde su estudio de Gondomar 1. En las interesantes fotografías publicadas hay una que me llama enormemente la atención.
 
Desde el Hotel Suizo y el derribo de las Casas de la Encomienda

Parece estar realizada desde las alturas del Hotel Suizo, hay otra parecida pero de la parte derecha en la que se  ven los restos de las Casas de la Encomienda que se derribaron en principios de siglo XX. Es un documento gráfico de notable importancia. Vemos la esquina de Gondomar con la plaza de Cánovas, los tejados de las Casas de la Encomienda, fachada a Cánovas. El Restaurante Español de francisco Cerrillo, la Azotea del fotógrafo Joaquín Oses, donde ahora está el reloj. Una portada que pudiera ser el frontal entre las calle de Los Siete Rincones y Jesús Maria, un balcón con una consulta de dentista, a la derecha al fondo los tejados del Gran Teatro y la torre de San Nicolás, y lo que pudieran ser las ventanas del Colegio de la Milagrosa en medio del plano, porque el Palacio del Marqués de Boil está más al oeste. A la izquierda se ven dos balcones que son los que vemos en la esquina de la calle Paraíso y las Casas de la Encomienda de la siguiente fotografía de las Casas de la Encomienda. 

Plano de Casañal 1884, zona de las Tendillas

Luego estas casas fueron derribadas a principios del XX, ya se había edificado el hotel en el centro, en 1870,  alineando las calles Málaga quitando los siete rincones, y Jesús María. Disfruten de la máquina del tiempo que nos ofrece el Marginador de A.J. González, pues merece la pena. Tiene otras fotografías muy interesantes del pago de la Victoria donde aún no están los pabellones militares, y un incipiente jardín se entrevé con la feria de mayo de por medio. Por más que he buscado no he encontrado el Convento de la Victoria o Ntra. Sra. de las Huertas pero seguro no lo he visto. Que alegría tendrán nuestros descendientes, con tanta documentación de nuestra época, con tanta fotografía, porque en nuestra infancia el que tenía una cámara era un grajo blanco y cuando la tenías no podías prodigarte pues era prohibitivo para los pobres. Hoy en día con la fotografía digital se fotografía todo y por esa razón tendrán todo para documentarse. 
 
La fotografía procede del archivo de Federico de Botella y Hornos. Las otras desconozco el autor
Bibliografía del Blog El Marginador

domingo, 28 de febrero de 2021

PASEO POR EL CAMINO DE LOS PICAPEDREROS

Hoy ha tocado subir por el Camino de los Picapedreros, uno de los dos que suben al tajo, con acompañamiento musical del cantarino arroyo, sin nombre en los planos, pero que se llamará lo mismo que el camino, porque el paralelo se llama de Los Arenales. La primera vez que andamos por allí nos impresionó el trazado, el enorme afloramiento de granito rosa con vetas de cuarzo, los caminos y sobre todo pensar que ese era el lugar de trabajo de muchas personas que, de sol a sol, sobre todo si era en verano, trataban de tallar los adoquines, marmolillos o cualesquiera materiales de encargo que tuviesen pendientes. Otra vez salimos por arriba del barranco. Si miras al oeste, ves en la lejanía gris, con su silueta inconfundible Castripicón.


Paisaje y salto del arroyo

Siempre que hemos subido la quietud, tranquilidad y silencio eran la tónica dominante, aspectos que te hacían incluso hablar bajito para no molestar al ambiente. Hoy sin embargo y de un tiempo a esta parte, el campo es una feria, familias enteras, fuerte escandalera y lo normal y más peligroso, la suciedad posterior, además de mucha bicicleta que si bien la mayoría son tolerantes muchos son agresivos. Parece que la pandemia y la dificultad de las personas en expansionarse, los ha obligado a salirse de sus hábitos y han invadido otros nuevos. Paciencia ya vendrán las desescaladas y vuelta a bares y similares.


Arroyo

Cuando hace mucho tiempo estuvimos en la Ciudad Encantada de Cuenca, comprobamos la utilización comercial exhaustiva de un territorio muy similar a esta zona, con grandes pinares y moles de granito caprichosas. A ambos lados del barranco de los Picapedreros, está, más al norte el de los Arenales y su arroyo correspondiente, y por el sur el cerro de la Miniya, con su torre de vigía forestal, cuya subida solo y por el cortafuegos me asustó. Fincas: Arenales y Villares Altos, cercadas cinegéticamente. Cuando llevas un tiempo sin andar por un sector lo encuentras muy cambiado, la naturaleza lo pinta de otra manera.


Antigua calzada y paisaje hacia el norte

Recuerdo el recorrido con el profesor Recio, y Tamajón, y como nos explicó el resurgir del cuarzo en las grietas entre el granito magmático, y como se maravillaba viendo cuestiones geológicas que mi cortedad en la materia me impedía disfrutar, yo sólo veía formaciones más o menos caprichosas en un equilibrio a veces casi inestable. Ese día subimos hasta el fresnedal siempre verde por el embalsamiento hídrico del valle en el que se encuentra, que también lo llamo Jose Manuel Recio con un término geológico. Lo que no recuerdo es si subimos por el camino del Productor, hasta el cortijo, creo que no.


Fractura y oquedad (Fotos Conchi)

Nublado, con una temperatura primaveral, gran cantidad de humedad y el color de la esperanza tapizándolo todo exultante. Arranque casi de la primavera en algunas especies. Abandono al principio del camino, de los “ecológicos” apicultores los de las colmenas, de material abandonado en el lugar que las tenían instaladas. Vamos un asco, con el poco trabajo que les hubiera supuesto llevarse los trozos de las maderas y plásticos, a la misma vez que trasladaban las colmenas. Llegamos hasta el atajo circular que corta hasta el camino que baja del cortijo y nos volvimos.


Paisajes (fotos Conchi)

Ahora era cuesta abajo, cuando el sendero se estrechaba había que pararse bien por las bicicletas o las familias, con y sin perros porque los animales también han estado confinados. Que volumen de trabajo esclavizado habría en su momento por esa zona, seguro que cada trabajador debía aportar al dueño el material que hubiera conseguido tallar en el día con sus herramientas y hasta, es posible, transportarlo con sus animales de carga. Como el sastre Campillo los trabajadores, seguro ponían el trabajo el dedal y el hilo.


Más paisajes llamativos y hermosos (foto Conchi)

Al haber carencias de fuentes en la zona, salvo la alcubilla de al lado de la carreta, que yo llamo de los Arenales, al final del camino de la vertiente citada de los Arenales y el cauce del arroyo del mismo nombre -según A Desalambrar y el mantenedor de su Web Manuel Trujillo, con criterio bien documentado llama Del Cabrero, otros la llaman del Proveedor pero él,  al igual que yo estimamos que la del Proveedor está arriba y pudiera ser la que riega el citado fresnedal al lado del Campo de Golf-, tenían que bajar los trabajadores a llenar su cantaras en esta.

Equilibrio pétreo (foto Conchi)

Un enorme pino que no resistió

Si es hermoso el camino, gracias a las laberínticas formaciones graníticas con sus líneas blancas de cuarzo, se puede perfectamente subir también por las vertientes aledañas, sin camino, ya que sus escalonadas piedras permiten el paso, la mayoría de las veces entre ellas. Lo cierto es que el camino, esos caminos y montes son un paisaje maravilloso, diverso, y ahora que las aguas han permitido que sus arroyos fluyan, más todavía. Una vez subimos Pozuelo, Ramírez y yo con paraguas pues no paraba de llover y fue el paseo un espectáculo inolvidable. Ya en plena canícula la cosa no es tan maravillosa, sobre todo en horas prohibitivas, pero los amaneceres y atardeceres más soportables. es lo mismo.


Otros paseos por la zona de los Picapedreros:


Fotografías del autor y de C. Carnago, vídeo de Javier "El Lince Ibérico"
Bibliografía del Blog Notas Cordobesas

sábado, 27 de febrero de 2021

LA CALLE DEL CORREO VIEJO (PLAZA DE SÉNECA)

El número 3 de la Plz. de Séneca casa del Conde de Zamora

Hace unos días hubo una serie de comentarios en Facebook, en la que se mencionaba la calle del Correo Viejo. Yo sólo recordaba la Delegación de Correos de la calle Jesús y María y su buzón con boca de león frente al Cine Góngora, por lo que al negar lo de la calle Ambrosio de Morales como calle del Correo Viejo estaba equivocado en parte. Algunas personas citaban que estuvo la Delegación de Correos en Ambrosio de Morales, en el edificio que fue de Cajasur y luego de la Academia. Pero la evidencia es la del folleto que me ha enviado mi amigo Nicolás Puerto, funcionario que fue de Correos y Telégrafos, en él dice claramente que estaba en el número tres de la Plaza de Séneca. Esta Plaza sólo tiene cuatro números como podemos ver en el plano catastral. Por lo que la calle del Correo Viejo popularmente, fue la Plaza de Seneca antes Plaza del Conde de Zamora.

Plano de los franceses de 1811

Plano de Casañal de 1884

En el plano de 1811 “de los franceses” figura la calle Ambrosio de Morales actual como Cabildo Viejo por la utilización municipal de la casa citada de Cajasur y la Academia, más abajo la Cuesta de San Benito, y plaza de Conde Samora (sic) y Portillo. En el de Casañal de 1884 sin embargo, ya se llama toda la calle Ambrosio de Morales y la Plaza de Séneca, y la llamada Portillo, San Eulogio. El nombrar a la calle del Correo Viejo sería de forma popular, sin embargo la del Cavildo (sic) Viejo si era oficial. Se extiende mi amigo Nicolás: “Y después, cuando se trasladó a la calle Jesús Maria pusieron el Bar Correo, que era donde iban a desayunar los carteros y repartidores de telegramas porque era más barato (esto de fuentes orales que recibí directamente de compañeros mayores). Esto significa que el éxito de este bar y de los que luego han surgido propiedad de la misma familia, como el Carrasquin y otro del que no me acuerdo su nombre, tienen este origen.” Y le contesto yo: Así como la farmacia hasta hace poco abierta que se llamó Del Correo.

La prueba del Correo

Detalle de la hoja superior

El plano del Catastro

De la Web del Ateneo
“La calle Ambrosio de Morales es una de las calles que antaño fueron más importantes de la ciudad por su localización. Comienza en la calle María Cristina y Cuesta de Luján y llega hasta la Plaza de Séneca. Fue llamada la del Cabildo Viejo porque en ella se mantuvo durante muchos años las casas consistoriales, en el solar que actualmente ocupa la Real Academia de Córdoba, en el número 9 de la calle.
En el año 1862, el nombre de la calle cambió oficialmente su nombre al actual de calle Ambrosio de Morales, tras el embaldosamiento por mandato de Carlos Ramírez de Arellano. Es en esta época cuando se convierte en una de las principales calles de la ciudad, asentándose negocios como la Fonda Rizzi o el Café Suizo en el siglo XIX, además de la apertura del Teatro Cómico que mantuvo funciones durante todo el siglo XIX hasta el incendio de 1892.
En el siglo XX va perdiendo importancia al desplazarse el centro Comercial hacia la plaza de las Tendillas tras la apertura de la calle Nueva y la remodelación de la plaza de las Tendillas. En el año 1998 se remodela el adoquinado de la calle que le da el aspecto actual.”

Fachada del Palacio de los Condes de Zamora

De Paseos por Córdoba de Teodomiro Ramírez de Arellano de la Web Biblioteca-Córdoba.es:
“La calle de Ambrosio de Morales termina en la plazuela de Séneca, a la que afluyen la ya descrita de Castillo [Antonio del Castillo] y la de San Eulogio, por donde continuaremos nuestro paseo; en la esquina de ésta hubo hasta 1841 un gran cuadro que representaba a Jesús presentado al pueblo por Pilatos, teniendo a los lados unos soldados romanos: en los padrones antiguos encontramos este sitio con los títulos de San Benito, por la ya citada ermita, del Arcediano de Pedroche, de Corella, que era el mismo, y de los Conde de Zamora de Riofrío, todos moradores de la casa hoy propiedad del señor Marqués de las Escalonias, de cuya familia de Gutierrez de los Rios hablamos extensamente al llegar en el barrio de San Pedro a la plazuela del Vizconde de Miranda: en estos últimos años ha sufrido ésta casa un incendio de consideración, a pesar de haber logrado extinguirlo prontamente; es un buen edificio con vistas a la Calle de San Fernando y tribuna a la ermita de Nuestra Señora de la Aurora: el título de Séneca fué dado a esta plazuela en el año 1852, en memoria de aquel célebre cordobés, por decirse tradicionalmente, como llevamos indicado, que hacia aquel sitio estuvo su morada.” 


Fotografías del autor y de Google
Bibliografia del folleto de Nicolás Puerto, del Ateneo y Paseos por Córdoba de la web Biblioteca-cordoba.es 

miércoles, 24 de febrero de 2021

SE LE VA VIENDO EL FINAL A LA RONDA NORTE TRAMO MUNICIPAL

Plano del GMU

Son muchos los años que está pendiente de construir este Sistema General, de obras faraónicas que las distintas crisis dejan en el cajón, aunque algunas ya lo estaban desde el momento mismo que se proyectan. Se tiran dineros públicos con proyectos como el famoso Palacio del Sur -extraordinaria exposición de jaramagos-, y luego con otras modificaciones, aquí sin embargo era un túnel. Hay que dejar constancia que cualquier obra es realizable por muy faraónica que nos pueda parecer, va en función de lo que se quiera o mejor se pueda gastarse en ella. Por ello la priorización económica es un factor a tener en cuenta alejado de factores electoralistas de gran influencia pero irreales.

Tramo de la ronda norte de la Junta de Andalucía



Diversas vistas de la Ronda

El tramo municipal de este trazado lo hemos pasado casi en su totalidad, y hay que reconocer que si bien no se están cumpliendo los plazos, está bastante avanzado y queda la infraestructura de enlace con la N-432, bastante compleja. Desde el puente de la Fuente de la Salud hasta el club Asland está prácticamente terminado, salvando la reorganización de las glorietas de distribución. Hoy hemos visto, quienes hemos conocido cuando era la zona residencia familiar del famoso Antonio Carrasco “Marchena el de la Arena”, antiguas fuentes desaparecidas, arroyo de la Casitas Blancas incluido que nos venía dado desde la Casilla de Juez, y el de la Hormiguita prácticamente desaparecido, que aquel territorio no se parece en nada a lo que era. Durante un tiempo fueron una sucursal de Bucaresti, los escalones inferiores del puente.

Modificaciones tramo Junta

Puente que fue poblado

Canal del Guadalmellato

Todo el territorio es un enorme páramo rocoso, que podría ser un formidable parque urbano, pero me parece que es demasiado pedir. A distancia vemos la tubería de presión que nos alivia la sed en verano de agua que bien de Guadalmellato desde el arroyo de Arenas doradas y la dos de gravedad que me parece ahora son de presión también pero que van soterradas. La infraestructura hidráulica nos pareció un obrón y está, aunque le falta porcentaje, gracias a las reformas constantes por el crecimiento de nuestra ciudad, aguantando bien. Cuando la Ronda esté, incompleta como todo, ya sabemos que las obras cuando participan varias instituciones los tiempos son distintos y nunca se terminan del todo, aunque en Córdoba tenemos el paradigma de la tardanza, “la obra del Murallón”, en la que era solo una administración y se terminó gracias al el “paisanismo” de Isasa. 



Tramo del puente y enlaces sobre la N-432

Pero volviendo al meollo de la cuestión hay trabajos de la prensa local, posiblemente con las naturales carencias pero que nos dan un idea mucho mejor que la que puedo dar yo, del estado de ejecución y planimetría, incluso infografías, que luego se quedarán en lo que se quede definitivo desde luego. Decir con satisfacción que “veinte años no es nada”, y que llega casi todo más tarde que temprano pero llega. Sino que le pregunten a los compañeros sufridores del Parque de la Asomadilla con el Parque, aunque las expoliaciones del dominio hidráulico del Arroyo de Las Piedras por particulares, en el tramo a partir de Sansueña y en los aledaños de la fábrica del Plomo por una empresa de ascensores y otros, que todavía colean. Así funciona la Justicia con el poderoso, todo lo contrario que con el robagallinas, o  políticos molestos. 

Montando las vigas foto de Francisco González (Córdoba)



Fotos del autor y diario Córdoba

Bibliografía de diario Córdoba y blog Notas Cordobesas

domingo, 21 de febrero de 2021

UNA FOTOGRAFÍA AÉREA ANTIGUA

 
Diapositiva de linterna publicada por Alfonso Gómez de Corduba

En la página dedicada a Córdoba de la red social Facebook, llamada Corduba, cuyo administrador el Alfonso Gómez Romero, incansable buscador de noticias y fotografías referidas a nuestra ciudad, ha publicado una extraída de “Levy & Ses Fils. LANTERN SLIDE COLLECTION. University of Michigan.” Tiene la presente fotografía, al igual que una máquina del tiempo, una instantánea de esa máquina indispensable para conocer nuestra historia, y dentro varios despieces de imágenes importantes. 

En formato panorámico

Monasterio de los Mártires, Molino de Martos y azud

La primera que destaca es la aridez del terreno del meandro del río, no protegido para las grandes avenidas. El azud de Martos que dirigía la fuerza del río Grande hacia la ruedas del Molino de Martos. El señalado por Alfonso Gómez, Monasterio desaparecido de los Mártires, dónde estuvo enterrado Ambrosio de Morales, y el que con su derribo permitió el paseo actual Ronda de los Mártires, en cuyo lugar se dejó la ermita actual. En el que el poderoso Felipe II entró de rodillas a visitar la tumba de los Mártires, Acisclo y Victoria (de dudosa existencia), pero que el monarca en cuyo reino no se ponía el sol, creía. He ahí el poder de las iglesias. 

Espadaña de San Nicolas de la Axerquía

Barandales y embarcadero con extraña edificación delante

También podemos ver la espadaña de la antigua mezquita y posterior Iglesia de San Nicolás de la Axerquía, hoy cochera del rey automóvil. Al fondo se ve el Santuario de la Fuensanta en las afueras de la ciudad. Edificios delante del Santuario, de fábricas de diversos tipos. A la derecha el blanco caserío del cortijo de Santa Matilde, cuyo puente del mismo nombre era el último de la serie que tenía el arroyo de Pedroches, a su paso por las huertas de la ciudad, que desembocaba, después de recorrer una gran parte de la vertiente cordobesa de Sierra Morena, en su hermano mayor, el Guadalquivir. Delante del Molino, el primer muro construido y, delante de éste, la isleta pestosa y enfermiza de Pelambres, de curtido y limpieza de las pieles. 

Torreón edificio calle Cara

Mismo torreón foto actual de Google

Es curiosa la especie de construcción que figura delante del embarcadero de la Ribera, no sé qué pudiera ser. Ya llegaba el murallón hasta la Cruz de Rastro y aún estaba el Monasterio de los Mártires en pie. Es la tónica normal de cómo se hacían y siguen haciendo las cosas en Córdoba, a trompicones, y porque Isasa se implicó, si no todavía acabaría el Paseo de la Ribera en la Cruz de Rastro y seguiría la carretera nacional por las calles de la ciudad. Se puede comparar la fotografía de la Universidad de Michigan en el Chicago a orillas del lago del mismo nombre, con el vuelo de satélite en 3D de nuestra ciudad, y comprobar como algunas edificaciones aún siguen en pie, como la azotea cubierta de un edifico frente a los Baños Árabes de la calle de la Cara, por poner un ejemplo. 

Foto de Albert Khan con la misma perspectiva

Seguro que observadores más jóvenes que uno y por ende más finos, encontraran muchas más cosas en ese instante fotográfico, que parece por el ángulo, estuvo realizado desde la torre de la Mezquita, hay otra de la colección de Albert Khan de la misma hechura. Hay que agradecer las ventajas que nos da la tecnología actual para poder mirar en los archivos lejanos, de curiosas colecciones de universidades en este caso americanas. Y más de agradecer aún, es la sana curiosidad de personas como Alfonso Gómez que dedican su tiempo a recopilar por todos sitios estos documentos y a hacer pedagogía local con sus paisanos que, a lo sumo le dicen o ponen, más simple y fácil, un me gusta o un iconito de muñeco sonriente o amoroso. Otros aún con la costumbre sana de escribir, le dan las gracias y las buenas tardes o noches, más de lo último normalmente porque es al final del día cuando escudriñan estos lo publicado por otros.

Datos de la imagen: Colección de origen Colección de Archivos y Biblioteca de Historia del Centro del Museo de Cincinnati, Productor de diapositivas Levy & Ses Fils, Photographes - ´Editeurs, 25, Rue Louis-Le-Grand, 25, París, Tamaño de la imagen: 3438 x 3291, Registro: LS021060, Colección: Biblioteca de arte, arquitectura e ingeniería, colección de diapositivas de linterna

Fotografía de la página Corduba administrada por Alfonso Gómez, de la colección citada en el texto.
Bibliografía de la memoria del autor.