jueves, 14 de mayo de 2026

LA RELIQUIA DE AMBROSIO DE MORALES (II)

Ambrosio con las gafas en la oreja


"Afortunadamente, parece que no fue así y los buenos archivos de los frailes conservaron perfectamente el secreto. También esa misiva explica la relación de Ambrosio de Morales con el extinto actualmente Convento de los Mártires y de la causa por la que pidió ser enterrado a su muerte en él.  Pasaron muchos años y aún seguíamos obsesionados con nuestra pesquisa. Pero hete aquí, que de nuevo el azar nos puso ante nuestras narices el tema de la reliquia perdida de Don Ambrosio. Resulta que hace cosa de un año, mi amigo M coincidió casualmente en una improvisada tertulia, como siempre etílica, en la taberna de la Sociedad de Plateros del barrio, con una impagable fuente de información que ha disipado por fin el misterio del destino de las partes pudendas amojamadas del polígrafo humanista cordobés. Como un paso más en su acreditada carrera de consumado bocazas y subido de grados de fino platino, M contó a los presentes la historia del cofrecillo y de su preciado contenido, algo que habíamos convenido mantener inmerso en adecuado estado de discreción, hasta que no consiguiéramos resultados más sólidos para darle publicidad.

Monasterio de los Santos Mártires

Tras las risas provocadas por su descacharrante narración, uno de los presentes, a quien M solo conocía de vista, se acercó a él disimuladamente y le soltó en la oreja una perlita. Él sabía que había sido de la reliquia. Como me contó el propio M, el corazón le comenzó a palpitar frenéticamente y sus manos agarraron por los hombros al confidente casi zarandeándolo en imperiosa solicitud de que le escupiera lo antes posible lo que tuviera que contarle. Este lo frenó con la palma de la mano comunicándole que en ese momento no podía porque ya era muy tarde, tenía que volver a casa y se trataba de una historia un tanto larga cuyo relato se demoraría demasiado. Quedaron al día siguiente por la mañana en la plaza lateral de la iglesia de San Francisco, con cabezas despejadas y tiempo para contar y escuchar. Mi tía no vivía en la casa del cura sino en otra cercana, la de mi madre, su hermana y en la que yo vivo.  Algunas noches después de la cena las dos hermanas pasaban algún tiempo hablando de sus cosas y yo aprovechaba para quedarme escuchándolas en la mesa de la cocina antes de subir a acostarme a mi cuarto. Mi madre bromeaba a menudo con su hermana incitándola a que se asomara por fin al contenido de cierto cofrecito que tenía el cura en la encimera de la cómoda de su cuarto. Según le había dicho algunas veces el cura, en ella guardaba una curiosa reliquia que decía corresponder a los cojones momificados de un santo de nombre San Ambrosio al que el párroco decía tener mucha devoción y sobre el que también bromeaba cuando algún colega cura se quedaba a cenar en casa.

Convento de los Santos Mártires en el grabadao de Wingaerde

Mi tía, una señora de una acrisolada pudibundez cocida en el propio jugo de su empedernida soltería, pasaba las fatigas de la muerte, según le contaba mi madre, cada vez que escuchaba el cura hablar de la tal reliquia y más aún cada vez que tenía que quitarle el polvo al cofrecillo que lo guardaba cuando le hacía el cuarto. A pesar de los requerimientos rijosos del cura para mostrársela, ella jamás lo consintió, así que nunca supo el aspecto que presentaban los cojones momificados de un santo. Por tanto, bendito que mi madre se moría por conocer pero que mi tía le impedía sistemáticamente, negándole el acceso a la casa parroquial. Pues bien, un buen día, el cura le pide a mi tía que prepare una de sus especialidades culinarias, callos con orejones. Había hablado de los ricos que los preparaba mi tía a unos colegas curas de la curia y estos se lo habían trasladado al Obispo, gran aficionado a los platos de casquería, que inmediatamente se hizo invitar a probarlo. El secreto de ese plato era una herencia que había pasado de madres a hijas de mi familia durante varias generaciones. El punto del mismo, que mi madre sigue preparando en las grandes ocasiones, lo proporciona antes de que se pusieran de modo los agridulces o los dulces “salaos” de la cocina china o los inventos no menos chinos de la cocina neoandalusí.  Bueno, pues ese punto se lo proporciona el contraste entre el sabor fuertemente especiado de la salsa de los callos y el dulzor de los orejones y de los higos secos con los que se aderezan. Buenísimo.

La Crónica General de España de Ambrosio de Morales

Según contó la misma noche del suceso de su hermana, mi madre, y yo escuché casualmente escondidas, sentado en la escalera, hay que decirlo. A media mañana del gran día el cura se despidió para dirigirse a sus menesteres rectorales, no sin antes recomendarle que se esmerara como nunca en la elaboración de esos callos que habría de catar el señor Obispo. Mi tía, cicateada por la responsabilidad, se metió directamente en la cocina y comenzó el largo proceso de preparación del guiso, poniendo en él cinco sentidos. Había comprado todo lo necesario el día anterior en la Corredera, las frutas en su carnecería habitual y los frutos secos en la casa Genaro de toda la vida y en la Plaza de la Almagra. Colocó todos los ingredientes en el pollo de la cocina y se dispuso a picar la cebolla, los ajos y el tomate. El gato del cura se restregaba gatuosamente contra las piernas de mi tía, mendigando algún pitraquillo de los que ella solía darle antes de que acabaran en la olla. De manera que en uno de los movimientos que tuvo que hacer se enredó entre sus tobillos y casi da con ella en el suelo. Con un zape y un pisotón consiguió asustarlo lo suficiente como para que el minino saliera disparado hacia el dormitorio del cura. Mi tía confesó a mi madre que inmediatamente después escuchó el sonido de algo que caía al suelo, pero con las manos, piernas de cebolla y tal, decidió esperar a sacársela para ir a ver qué estropicio había provocado al gato en su vertiginosa huida y que luego enfangada en la faena se lo olvidó.

Las antigüedades de las Ciudades de España

Así que una vez que había metido toda la casquería en la olla y tras dirigir su momento a la despensa a por el laurel se encontró a su vuelta al gato jugueteando en el suelo con uno de los higos secos que había dejado encima del pollo. Otra vez, zape y otro zapatazo en el suelo para conseguir asustar al gato, recobró el producto del robo lo recogió del suelo lo colocó debajo del grifo y lo puso tras secarlo cuidadosamente con los demás. Pues bien, el guiso resultó estupendo y arrancó entusiasmadas alabanzas del señor Obispo y de los señores Deanes que obligaron a mi tía a salir a saludar y al señor párroco a declamar la suerte que la divina providencia le había procurado dotándolo de una tan excelente cocinera, mientras ofrecía a mi tía el anillo para que se lo besara y bendecía su humilde cabeza. El señor Obispo alabó la trabazón de la salsa y expresó su admirada sorpresa por el choque de textura y sabor entre la dulce carnosidad de los frutos de secado y la especiada firmeza de las tripas pero sobre todo y colocó los ojos en blanco en dirección al techo que lo separaba del cielo había disfrutado como de una auténtica gracia de Dios la inclusión en el guiso de ciertas piezas de cartílago oreja de cerdo tal vez a las que era particularmente adicto desde siempre cuya resistencia al tenedor al cuchillo y a sus propios dientes le habían hecho elevarse hasta tocar y aquí Monseñor se permitió una licencia solo achacable a la mística experiencia gastronómica que acababa de sacudir los cojones del santo. Fue tras la sobremesa y cuando andaban con los cigarros y el café cuando el señor Obispo recordó a nuestro párroco su promesa de mostrarle la reliquia que como era fama entre la clerecía local tan misteriosamente guardaba en su alcoba. El señor cura se levantó todo orondo en ese su redondo día y se dirigió a su alcoba para salir al punto portando el vacío cofrecito de la reliquia en la mano abierto y sin su sagrado contenido asegurando que así lo había encontrado en el suelo y demandando a gritos a mi tía la causa de tal estropicio. 

Viaje de Ambrosio de Morales

Ella que según le confesó a mi madre descubrió en ese preciso momento lo que había ocurrido un par de horas antes en la cocina con el gato y la naturaleza de las referencias a sus preciados cartílagos El señor Obispo tuvo la suficiente sangre fría para a pesar de sentir que una oleada de asco le levantaba el estómago, poner cara de alelada iba al bucear que no tenía ni idea ni la menor idea pero que el gato había estado jugando toda la mañana por toda la casa con un extraño objeto que ella tomó por un trozo de corteza de algunos de los árboles del patio y que desde hacía mucho rato había dejado de verlo. Ahí según conto mi tía a su hermana, mi madre quedó todo más acá de que el señor Obispo mostrar a su profunda decepción por no haber podido contemplar la apreciada reliquia y por causa de su pretensión que pensaba proponer en esa sobremesa a nuestro párroco de que la tal reliquia se pudiera exhibir en el museo catedralicio. El párroco por su parte pasó infructuosamente varias semanas de incansable búsqueda por los veinte arriates del patio, los cinco canales de desagüe del mismo y cualquier rincón de la casa en que el gato pudiera habido esconder el fruto de su rapiña.

Convento de los Mártires de Guesdon

Aunque no puede decirse que, ocurriera un buen provecho para nadie, es así como de esa manera tan descacharrante, se quedó Córdoba sin una reliquia que, hubiera podido atraer a miles de curiosos de todo el mundo, tanto aficionados a la historia y a la arqueología, que hubieran venido a adorar los atributos de quien fue el padre moderno de estas disciplinas, como morbosos consumidores de bizarras curiosidades que, en este desconcertante mundo habitual, cada vez son más numerosos. Podría haberse exhibido en el Museo Catedralicio, como sugirió el Sr. Obispo; en la Real Academia; en el Casino; en el Real Círculo de la Amistad, o en caso de haber sido finalmente adquirida por el Estado, en la Biblioteca Provincial nueva, o en el Arqueológico. Desde luego su conveniente publicitación hubiera sin duda hecho subir poderosamente las pernoctaciones en esta ciudad, que tanto las necesita. Si alguien duda de ello, solo tiene que estudiar el espectacular aumento de las mismas que experimentó la ciudad de San Petersburgo, cuando, su Museo del Erotismo, adquirió como primera pieza en un verdadero alarde económico, la que dicen que fue la portentosa herramienta de seducción de Grigori Yefímovich Rasputín conservada en formol."

Fotografías de aquí y de allá, de Internet
Bibliografía de los audios de Paradigma Radio

LA RELIQUIA DE AMBROSIO DE MORALES (I)

Nuestro insigne historiador

He tratado de recordar un trabajo del inolvidable Manuel Harazem, de una serie de ellos que publicó en Paradigma Radio, y teatralizo con su amigo Alex, hasta que la enfermedad hizo de las suyas. Al ir a la página de la web de Paradigma, donde estaban los trabajos en audio, descubro que no hay ninguno. Puesto al habla con los compañeros mantenedores de la web y la emisora de radio me comentan que de ellos es la primera extrañeza. Debemos considerar la posibilidad de una manipulación extraña de esos trabajos cómico literarios históricos. En estos tiempos cosas hay más lejos, el facherio es fanático pero domina la tecnología, no se entendería el caladero de votos entre la juventud, que cuando madure se dará cuenta a que monstruo está dando de comer en este tiempo. 
Como siempre hay un archivo extra guardado fuera, se me facilitan los trabajos, y paso el sonido al texto, que es agotador incluso utilizando métodos informáticos hay que repasar y oír al mismo tiempo. Pero bueno ya está. El trabajo es el referido a la reliquia testicular de Ambrosio de Morales, tachado por su padre de loco, y la verdad es que muy bien no estaría. Luego repaso lo publicado en dos veces, por la longitud del trabajo, en el Blog de Manolo “Supersticiones”, en el que hay porciones de textos, similares a los teatralizados, por eso publico también los enlaces al blog para aquel que quiera ampliar lo escrito. Hay que precisar que, tanto los textos y los audios del trabajo de Manuel “Harazem” Figueroa, tienen la ironía y el fino humor que se reconocía a su autor. En ninguno hay “animus injuriandi”, y sí “animus jocandi”. Lo explicito por si a los “advocatus christianī” les da por considerar lo primero y se molestan, y nos molestan.

Nuestro insigne autor

LA RELIQUIA DE AMBROSIO DE MORALES

"Comienza Semblanzas Cordobestias.  Mirando la historia de Córdoba desde el lado interesante.
  
En el episodio de hoy, la reliquia. 
Hoy día, al afortunado visitante que tiene la oportunidad de visitar el Monasterio de los Jerónimos de Córdoba, se le suele mostrar un viejo arcón de afilado borde en la parte de la tapa y se le asegura que fue el arma utilizada por el joven Ambrosio para realizarse la delicada operación, o sea, que los colocó en el borde y cerró de golpe. No hay seguridad, de la heroicidad de esa atroz información, porque ningún documento antiguo lo recoge, pero bien pudiera ser exacta. Lo único y cierto, y de lo que queda constancia escrita, es que el joven Ambrosio de Morales, profesando hábito de monje Jerónimo en el Monasterio de Valparaíso de la Sierra de Córdoba, en un día indeterminado de 1534 ó 1535 y de sus 21 años, no pudiendo dominar las tentaciones de la carne, al menos las de unas concretas partes, encontrándose solo en su celda, se las rebanó el mismo de raíz.  De resultas, se quedó el resto de su vida tan raso como la palma de la mano, como dejara escrito gráficamente el padre Flórez en el prólogo de su viaje.
En su juventud, ese apéndice que todos los machos de la especie tenemos entre las piernas, se comporta como un verdadero diablo ingobernable, pidiendo guerra prácticamente todo el día y en las circunstancias más imprevistas. Sosiegame pecando, no para de exigir sin desmayo una de un joven monje que, arrebatado de misticismo, que él no sabe erótico, ha ofrendado su vida a Dios, estrangulando su impetuosa sexualidad como vía de perfección espiritual. Cuando las sacudidas de ese animal, que, como una serpiente loca atrapada en un saco, se lanza una y otra vez contra la áspera estameña de su hábito, amenaza su capacidad de superar la tentación de atraparla y satisfacer su hambre de pecado. En cuanto a las consecuencias de su emasculación juvenil, nada sabemos de cómo lo llevó a lo largo de su vida y si consiguió con ello matar definitivamente al bicho de su deseo, aunque tal vez nos proporcione una pista, ese grabado que acompaña a la edición del padre Florez del viaje, ese punto de coquetería de posar de medio lado con retorcimiento corporal y con mirada...golosa. Y ese punto de picardía de colocarse las gafas sobre las orejas, a modo de zarcillo.  

San Jerónimo de Señán

En un tiempo en que andábamos mi amigo M y yo, hurgando en los archivos parroquiales, conocimos a Don Rafael Lupiañez Soriano, erudito local, autodidacta y empleado municipal jubilado, que recorría las parroquias cordobesas, rebuscando en los archivos parroquiales datos curiosos de la historia de la ciudad. Don Rafael nos hizo partícipes de sus confidencias y de algunos de sus descubrimientos, tal vez porque por entonces era ya muy mayor e intuía que no le quedaba mucha vida por delante, como así ocurrió, pues nos enteramos de su muerte sólo dos años después. Pero también, por la indisimulada alegría que le producía el ver a unos chicos tan jóvenes compartiendo con él tan ratonescas aficiones. Tras su muerte, intentamos infructuosamente ponernos en contacto con su familia para acceder a sus papeles, pero una vecina nos informó de que sólo tenía un familiar directo, una sobrina de la que sólo sabía que vivía en una ciudad del norte, no recordaba si Burgos o Soria, y que había puesto todos sus libros y documentos en manos de un chamarillero, chamarillero que por supuesto ella tampoco conocía, así que la posibilidad de contrastar documentalmente los descubrimientos de que nos hizo confidencia Don Rafael, se desvaneció.
Pero recordamos perfectamente algunos de ellos y sobre todo el que concierne al contenido de este relato, el paradero de algunas partes corporales del cronista de Felipe II, Ambrosio de Morales. Un frío día de invierno, después de haber conseguido desembarazarnos con una falsa urgencia de una de las interminables falsas batallitas de campo de concentración que Don Martín, el párroco vasco cryptonazí que se hacía pasar entonces por rojo, nos indilgaba,  acabamos en la taberna de Santa Marina Don Rafael y los dos pollos investigadores,  compartiendo medios de montilla y tertulia bajo la espectral mirada de la máscara mortuoria de Manolete. Con voz muy baja y un tono de secretismo extremo, nos hizo partícipes de un invencible afán que lo corroía, cifrado en la esperanza de un hallazgo al que dedicaba una incansable búsqueda desde hacía 40 años.

Fachada de San Jerónimo

No solo visitaba las parroquias históricas cordobesas tras los secretos durmientes de los archivos, sino que tenía in mente el hallazgo de un santo grial que se había guardado celosamente en algunas de ellas. Todo empezó, nos dijo, un día en que se encontró por casualidad entre un lote de viejos libros que había adquirido en la ya desaparecida librería anticuaria de la calle Diario de Córdoba, un manuscrito del siglo XIX en el que se narraba la operación de exhumación de los restos de Ambrosio de Morales en 1844 y su traslado desde el ruinoso convento de los Santos Mártires en el que había reposado desde su muerte en 1591 hasta la colegiata de San Hipólito donde se le había proporcionado una nueva ubicación ante el temor cierto de derrumbamiento del viejo edificio ribereño. En el manuscrito se relataba pormenorizadamente todo el proceso y todas las personas involucradas, frailes, curas, políticos, judicatura y Comisión de Monumentos.
De esta última formaba parte en calidad de vocal secretario, el eminente erudito don Francisco de Borja Pavón, de cuyo puño y letra había deducido Don Rafael claramente estar escrito el texto encontrado, aunque careciera de firma alguna. En él, el farmacéutico y polígrafo cordobés especialista en necrológicas, relataba cómo al abrir el catafalco donde se encontraban los restos del ilustre Morales, se halló entre ellos un cofrecillo de madera dotado de unos herrumbrosos goznes de hierro en bastante buen estado de conservación. Tras sacar con sumo cuidado uno a uno, los ilustres huesos y antes de ser introducidos en un ataúd de plomo que habría de sellarse posteriormente, se procedió a abrir el cofrecillo en el que se halló un folio manuscrito enrollado y atado con una cinta que se deshizo al tocarla sobre un extraño objeto muy arrugado de color parduzco y textura apergaminada.

No hay garantías que fuese el baúl guillotina

Tras la lectura del texto, se supo que aquel objeto correspondía a las virilidades completas de Morales que en su juventud se había rebanado de cuajo. El texto estaba firmado por el padre Jerónimo de Andújar, prior del Convento de los Jerónimos de Valparaíso, donde había ocurrido muchos años antes aquel desgraciado suceso y fechado el mismo día del sepelio. Narraba el fraile como, siendo él mismo de los mismos años y vecino de celda de Morales, había acudido a los gritos que aquel diera tras cometer su locura, justo un rato después de que él mismo pasara para gozar de su compañía en ella y como rescató de entre la sangre y la parafernalia sanadora que montaron los demás frailes para tapar la hemorragia y salvarle la vida con grande amor y veneración y con los ojos arrasados en lágrimas aquella desgajada parte causante de las tentaciones de su joven vecino.
Como las lavó cuidadosamente, las enterró en varios puñados de sal y las mantuvo en custodia durante toda su vida bajo las tablas de las celdas que fue ocupando hasta la actual, correspondiente al prior.  Y como enterado de la muerte de su antiguo hermano de hábito y estrecho amigo y entonces ya sabio reconocido por toda España, bajó a la ciudad y solicitó permiso al obispo para introducir la parte que faltaba a su cuerpo sin vida en su lugar de descanso eterno, para que nada le faltara cuando compareciera ante el Señor, lo que le fue concedido.  Borja Pavón desgranaba la discusión que se desató ante el descubrimiento entre civiles y eclesiásticos, estos últimos contrarios a considerar parte de los restos el contenido del cofrecillo y partidarios de que quedara excluido del nuevo féretro, frente al conjunto de los laicos que consideraban de justicia su inclusión.

Real Colegiata de San Hipólito

Según don Rafael, Pavón no daba cuenta de los diversos argumentos, pero sí de que al final ganaron los tonsurados y de que se decidió a enviar el cofrecillo a la frontera Iglesia Parroquial de San Nicolás de la Axerquía para que allí se guardase mientras se decidía su destino. Se detallaba también el acuerdo unánime de que tal hallazgo y su destino no constaran en el acta oficial que se levantó, dando cuenta del acto y que redactó y firmó el propio Francisco de Borja Pavón. Con esta noticia daba fin al manuscrito, y es ahí donde comenzaba la ardorosa búsqueda de la reliquia Don Rafael, partiendo del hecho de que unos años después la parroquia de San Nicolás de la Axerquía fue desalojada y todos sus enseres conducidos a la de San Francisco antes de que ocurriera su derrumbe. ¿Quedó en San Francisco o peregrinó por otras parroquias? ¿Sería secuestrada por algún particular y conservada en su casa como reliquia intelectual? Don Rafael no pudo conseguir, a pesar de sus denodados esfuerzos, encontrar su santo grial particular, pero ¿quién nos decía que cualquiera de nosotros cualquier día no podría dar con la apreciada reliquia del muy católico Ambrosio de Morales y que podría ser rescatada y venerada en la Real Academia de Ciencias, Bellas Artes y Nobles Letras de Córdoba, en la calle donde naciera y que aún lleva su nombre. 
Pero no fue ese el único descubrimiento que hizo el esforzado erudito cordobés, ya que, intrigado por la historia del polígrafo autocastrado, decidió investigar los archivos del Monasterio de San Jerónimo por si encontrara algún documento que hiciera referencia al tema. El Monasterio sufrió la desamortización de 1835, sus escasos frailes trasladados, y el edificio quedó en manos del EstadoPrácticamente todos los tesoros artísticos que albergaba fueron vendidos a particulares, pero los archivos y libros, como los de los demás conventos desamortizados de la provincia, fueron alojados en la biblioteca creada ex profeso para ella, núcleo de la actual Provincial. Fue en esa vieja sede de la Biblioteca Provincial donde, a mediados de los años 60, Don Rafael encontró apilados en varias cajas de madera y, en parte, comidos por la polilla y tintados y apelmazados por la humedad, una gran cantidad de documentación que perteneció al archivo del Convento de San Jerónimo de Valparaíso. Tras varios días de infructuosa búsqueda, encontró un paquete de cartas sin coser, aunque protegidas, según nos dijo Don Rafael, por unas tapas de cuero que debieron estar atadas solo con una cinta de la que quedaban restos en los agujeros, conservadas en relativo buen estado.

Patio de la Colegiata, al fondo el cenotafio

Tras examinarlos uno a uno se llevó la apasionante sorpresa de hallar una carta en la que el prior del Convento de los Mártires de Córdoba recomendaba al de San Jerónimo la acogida en calidad de novicio de Ambrosio de Morales. En aquella carta encontramos la causa por la que el que llegaría a ser historiador de cabecera de Felipe II y padre de la arqueología española acabó profesando en su juventud en el convento de la sierra cordobesa. Una mañana sobre el mármol de una mesa de la taberna frontera a la iglesia, Don Rafael se prestó a permitirnos hacer una copia manuscrita de la carta, mientras nos explicaba que seguía infructuosamente buscando la reliquia escrotofálica del gran polígrafo cordobés y hela aquí en su versión de tercera copia.
“Reverendísimo padre, con el mayor de los secretos y con el ruego sea dada posteriormente al fuego, para que complemente la discreción que es necesaria al caso y la que espero de vuestra reverencia. Le envío esta carta en la que le doy cuenta de los hechos que me han movido a poner en sus manos al portador de la misma, que no es otro que el joven Ambrosio de Morales, de noble cuna y limpia sangre, pero por todas cosas, sobrino de quien fuera nuestro amigo y camarada, el licenciado Fernán Pérez de la Oliva, a quien Dios tenga en su gloria, que lo acogió en Salamanca, y le propuso maestros que le enseñaron la filosofía, la lengua castellana y la moral cristiana.  Pues fue el caso que una noche de la anterior semana fui despertado con grande premura por el hermano portero de la congregación, que con mucho sigilo y secreto se allegó a mi celda a ello, y decirme a ver en la puerta un mozo despojado de sus ropas, que pedía refugio y decía conocerme.

Cenotafio

Bajé apriesa la escalera, y allí mismo encontré cabe el hueco, desnudo y lloroso al citado mozo Ambrosio de Morales, que me confesó quién era y quién era su tío, que le encomendó que en caso de perjuicio me buscara y me solicitase amparo y ayuda. Pedía al hermano que corriese a buscar con qué cubrir el cuerpo del desdichado mozo, y una vez cubierto, lo acompañé a una celda vacía del patio, donde me compuso la historia de su desgracia. Que encontrándose paseando a la orilla del río, refrescándose de las calores del verano, fue asaltado por una cuadra de mozos que le arrebataron las ropas, los cuales le hubieran dado muerte, como claramente dijeron que harían, si no hubiese estado presto a lanzarse al río y nadar hasta esconderse, al amparo de la noche entre los muros del molino cercano a las tenerías, que habiendo aguardado a que dejaran de buscarlo los mozos, y sabiendo que la puerta de la ciudad hallábase a esa hora cerrada, se decidió a solicitar mi amparo por la cercanía del convento al molino en que había hallado refugio. Como vuestra reverencia debe saber, en ese molino y en los aledaños pasadas las tenerías, y entre las espesuras y los altos taramajes de la ribera, suelen esconderse para estar a resguardo de la justicia y de los ojos vigilantes del Santo Oficio, los sodomitas, y bujarrones, y putos para sus nefandas prácticas.

Texto en el cenotafio

Muchos son los que vienen a abrevar sus vicios, incluso algunos de noble cuna, pero de bajos instintos, y mucha la mala ralea de quienes de sus debilidades se aprovechan. Así que se despertaron mis dudas sobre la certeza de lo contado por el mozo, y de que hubiera sido atacado por rufianes, paseando en busca de la frescura del río. Más bien creí que se trataba de uno de esos desgraciados que buscan saciar sus infames deseos por esos lugares. Así que, antes de clarear el alba, y de que escapar pudiera con los hábitos prestados, estaba solicitándole que se me diese en confesión. Palideció el mozo, pero finalmente consintió. En secreto de confesión que traslado a su reverencia, conseguí arrancarle la de su vicio y de la verdad de su encuentro con aquellos malhechores que quisieron matarlo. Y puso en mi conocimiento que su tío había tenido conocimiento de ese su deseo de pecado, y que logró refrenarlo y vigilarlo para salvarlo mientras pudiere de la justicia y del Santo Oficio, y de las penas del infierno. Y que, a su muerte, la pena y el dolor lo lanzaron a darse a la sodomía primero en Salamanca y luego en Córdoba, a donde se mudó huyendo de sí mismo y de su mal para caer en más tentaciones que el demonio procura proponerle, y que me rogaba y fuese con él como su tío había hecho antes y le pusiese freno con su autoridad. Asimismo, le ha parecido conveniente profesar con un nombre que acogiera su condición. Despreció humilde el de Córdoba por hallarse entre los más esclarecidos de España y escoge el que pudiese estimularle al mayor desprecio del mundo por el varonil aliento de Santa Paula.” 

La "herramienta" política de Rasputín

Ahí terminaba el trozo conservado de la carta en el que se demostraba que el prior de San Jerónimo no cumplió con lo que le pedía el de los Mártires de destruirla para evitar posibles incriminaciones inquisitoriales sobre la cabeza del joven pecador. Gracias a ello, nosotros tenemos más información sobre aquel asunto que el resto de los mortales de aquella época y sobre todo más que la peligrosa Inquisición, que, desde luego, habiendo tenido conocimiento de su contenido, hubiera dado en el potro y probablemente la hoguera con los huesos y las carnes del joven pecador." 

(continuará) La Reliquia de Ambrosio de Morales (II)

Sobre el mutilado y su tiempo
Fotografías de Internet web Supersticiones y Paradigma
Bibliografía de trabajo de Manuel Harazem de Paradigma Radio

martes, 12 de mayo de 2026

EXPOSICIÓN “SERIE MOVIMIENTO” DE RAFAEL VARO ATALAYA

 

Cartel

Tenía muchas ganas de visitar la exposición "Serie Movimiento" de Rafael Varo Atalaya, y hoy 12 de mayo, tres días antes del cierre, he podido satisfacer mí interés. La he visto sin nadie en la sala de exposiciones. Es como mejor se disfrutan éstas. Conozco al autor desde hace algunos años, concretamente diez, desde 2016. Fue, en su infancia, un habitante de la Finca Quitapesares, que era de su familia, y que durante bastante tiempo frecuenté cuando ya no era finca, sólo restos, ruinas. Yo buscaba el cenotafio que los planos militares señalaban como panteón, así como, si podía la historia de amor, o desamor, de un matrimonio de la burguesía cordobesa, con una gran diferencia de edad, bastante. No pude encontrar muchos datos, aunque sí el cenotafio y algunas ausencias extrañas en las necrológicas.

El autor durante una visita guiada

Rafael fue extraordinariamente amable con un desconocido que le preguntaba sobre la finca de su familia, mientras trabajaba en su taller, en hoy, Corregidor Luis de la Cerda, nº 52 (El valiente regidor que le hizo frente a la poderosa Iglesia), antes, mucho, fue una tiendecita de otros artículos la calle se llamaba Cardenal González. No había tanto turismo y todavía tenía López la chatarrería en el sótano de la acera de enfrente. Luego he descubierto que tenemos amigos comunes, como: Rafael Pulido, Paco Díaz, Ramón Rodríguez, José María Serrano y alguno más, todos artistas. Pero vamos a la exposición. Los trabajos son muy originales, arte puro. Me ha gustado muchísimo. La he fotografiado entera, creo haber contado treinta obras, aunque como siempre, me ha fallado algo en la cámara y alguna fotografía se ha estropeado. En el folleto se habla de la profundidad de la obra, “Serie MOVIMIENTO”. 

Una obra

“STATEMENT CONCEPTUAL
"Serie MOVIMIENTO"
Una búsqueda personal que indaga en nuevos lenguajes donde lo artesanal trasmuta al arte conceptual. Entendido no sólo como desplazamiento físico, sino como transformación constante de la forma y el significado. Teniendo como referentes las obras de Ángel Duarte, Víctor Vasarely o Juan Serrano. Un lenguaje personal que dialoga entre formas y texturas, emociones inscritas en la forma. Reflejos de luces y sombras. La tridimensionalidad emerge como necesidad expresiva: lo plano se pliega, se curva, se levanta. Lo que antes era superficie se convierte en volumen, ocupando el espacio como un objeto en movimiento.

Escultura 1
 
Esta obra se entiende como la transición continua entre estados: del plano al volumen, de la rigidez a la fluidez, de la observación pasiva al recorrido físico. A través del cuero grabado establece surcos, vectores y signos que invitan al ojo a desplazarse; mediante el metalizado, la obra reacciona a la luz, al entorno y al espectador, introduciendo una temporalidad cambiante. De lo bidimensional se pasa a lo tridimensional rompiendo el plano para ofrecer otra perspectiva. No es mera forma, es acción detenida: la obra no dormita en el muro, se incorpora al espacio.”

Una vista de la sala
 
También contiene su biografía:

BIOGRAFÍA
Rafael Varo Atalaya nace en Córdoba en el 1961. Estudió en la Escuela de Arte y Diseño Superior Mateo Inurria de Córdoba las especialidades de Diseño Publicitario y Cueros Artísticos. Artista polifacético, viene del mundo de la excelencia artesanal, pero experimenta y se involucra en desarrollar conceptos y técnicas de innovación, crisol de ideas y de lenguajes para expresan su manera de sentir. Da igual que el soporte sea cuero, lienzo o tabla. Desarrolló su actividad artística como artesano en el Zoco municipal de Córdoba, posteriormente se instala su estudio taller en Corregidor Luis de la Cerda 52, realizando obras tanto de cuero como de pintura en diferentes soportes, cuero, tabla o lienzo.

Espiral
 
Artista multidisciplinar con un desarrollo artístico ecléctico en búsqueda de nuevas técnicas en diferentes disciplinas. Existe una delgada línea invisible que separa lo artesanal del arte. Ambas a menudo se retroalimentan. Ha diseñado y colaborado en la decoración del Hotel Mandarín Oriental Ritz, Madrid. Ha realizado diseños para la marca de moda MaxMara. Exposiciones colectivas e individuales. Obra repartida por todo el mundo."

 
Plegaduras

Y parte de su Currículum Artístico
2025 Colabora en el diseño de la colección Pasticcino Spanish Heritage, de Max Mara.
2024 Exposición colectiva en el Ateneo Popular de Almodóvar del Río.
2019-21 Colabora en la decoración del Hotel Mandarín Oriental Ritz, Madrid.
2012 Exposición colectiva "La Piel de los Árboles" en la sala del Aula de la Naturaleza en Córdoba.
2006 Exposición en el Parador Nacional de Nerja.
2005 Exposición en la Carbonería, Sevilla.
2004 Exposición en la sala de exposiciones del Instituto Góngora de Córdoba.
2001 Comienza su singladura en el Estudio Taller situado en Corregidor Luis de La Cerda 52, Córdoba.
1987 Exposición colectiva en el Palacio de Congresos de Córdoba.
1987 Exposición colectiva en la Posada del Potro, organizada por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba.
1986 Exposición colectiva de alumnos del taller de cueros artísticos en la sala Mateo Inurria.
1981-82 Exposición colectiva de primavera en la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba.
1980 Exposición colectiva de pintura en la sala Mateo Inurria de Córdoba.
 
Su primitivo taller

Datos comerciales para aquel que le interesen.

La Exposición:  
Sala Mateo Inurria en la Escuela de Arte y Superior de Diseño, Mateo Inurria en la Plaza de la Trinidad, hasta el día 15 de mayo.

Fotografías del autor y de Internet
Bibliografía del folleto

jueves, 30 de abril de 2026

SOBRE LA CAPILLA DEL SAGRARIO DE LA CATEDRAL DE CÓRDOBA

 
Vista general del Sagrario

Ayer 28 tuvimos en nuestra casa la visita deseada de cuatro amigos, de los de verdad, que normalmente quedan pocos, por razones fisiológicas, que son las culpables de que cada vez vayamos desapareciendo poco a poco de la nómina. Una tormenta eléctrica intensa que dejó también unos buenos chaparrones, hizo peligrar la cita programada y que no fue óbice para su suspensión, hizo decir a Mª Jesús que una tormenta no era suficiente para suspender la reunión. La velada se desarrolló conforme a lo previsto, resuelto el problema del aparcamiento, que contribuyó a un pequeño cabreo. Una pregunta de mis amigos, al final basada en el comentario de otro amigo, experto profesional de muchos años en el mantenimiento y más de la Mezquita. En principio no entendía lo que preguntaban, pues hablaban de una parroquia muy sui generis en el interior del monumento de la Mezquita con acceso independiente. Al final estaba claro era sobre la Parroquia del Sagrario de la Catedral-Mezquita de Córdoba.

Santa Cena encima del altar

Comprobé algunas publicaciones efectuadas en el blog sobre ella, y había poca cosa concreta. He repasado mis datos y fotografías y he aprendido algunas cuestiones interesantes. Tengo una serie de fotografías de un amigo, pero de la sacristía del Sagrario, y la curiosidad de un servicio interior que ocupa el hueco de una puerta, que es la de Jerusalén. La iglesia del Sagrario de la Catedral de Córdoba, es un poco, guardando las distancias obligatorias, la “Capilla Sixtina” de la Mezquita Catedral. Todos sus arcos y techos están pintados con frescos y decoración renacentista. No dejan en ningún momento de ser tres naves de la ampliación de Almanzor. Al final pongo las referencias para quien quiera ampliar la información. Pero en realidad es una parroquia con todas sus atribuciones, independiente administrativamente de la Mezquita-Catedral, incluso su entrada, por la puerta del Sagrario.

Plano de Herrero de las tres naves del Sagrario

Dice Wikipedia. “La capilla del Sagrario de la Mezquita-catedral de Córdoba es la capilla que ocupa todo el ángulo suroriental del templo, hallándose ubicada en la ampliación realizada por Almanzor a finales del siglo X. Fundada como capilla de Santiago en 1330 por la viuda de Juan Ponce de Cabrera, fue convertida en librería capitular en 1517 por el arquitecto Hernán Ruiz I, mientras que en 1578 se construyó la nueva capilla del Sagrario por iniciativa del obispo Martín de Córdoba y bajo proyecto de Hernán Ruiz III.” Antes el Sagrario de la primitiva Catedral de Santa María ocupaba la capilla de San Pedro que tenía como sacristía el Mihrab, -estimo esto fue lo que salvo a ese lugar sagrado para los árabes-. Continúo citando a Wikipedia “Existe una cripta situada debajo del altar, a la que hoy en día no es posible acceder porque la entrada a la cripta fue tapada y ocultada cuando se renovó el pavimento de toda la capilla. En la cripta yacen sepultados, sin que ningún epitafio o indicio lo señalen, tres obispos de Córdoba. Los tres prelados que recibieron sepultura en la capilla del Sagrario fueron: Hernando de Vega y Fonseca, fallecido en 1591. Jerónimo Ruiz Camargo, obispo de Córdoba entre los años 1632 y 1633. Francisco de Alarcón y Covarrubias obispo de Córdoba entre 1657 y 1675.

Sagrario excavado en el muro

La iniciativa del traslado desde la capilla de San Pedro, partió del Obispo fray Martín de Códoba y Mendoza en 1578, con encargo a Hernán Ruiz III. Como siempre este tipo de trabajos de larga duración no casa con la edad de los prelados y normalmente no ven terminado su proyecto muchos. Quien sucedió a fray Martin fue Antonio de Pazos y Figueroa, que ocupó la silla de Osio de 1582 a 1586, cuatro años, y este fue enterrado delante del altar con epitafio escrito por Ambrosio de Morales -el del corte testicular con tapa de arcón, para evitar tentaciones-. La crucería de la iglesia es gótica y consta de cuatro tramos en tres naves. La reja que la separa de la Mezquita-Catedral es de Hernando de Valencia en 1578, arriba de la cual está el escudo del obispo fray Martin de Córdoba y Mendoza. Contiene el recinto las imágenes de la Virgen del Amparo y de la Aurora, y San Rafael arcángel atribuidas a Alonso de Sandoval. Otras obras de arte como una escultura de San José que se tribuye a Sánchez de Rueda. Así como un Ecce Homo de Luis de Morales, y un trabajo de Pedro de Collantes, siglo XVII.

Detalle de la Santa Cena

Continuó utilizando los textos de Wikipedia pues son los más detallados encontrados: “El sagrario de la capilla está situado en un camarín que conforma una unidad con su muro frontal, cuyo amplio paramento está entablado con mármoles de color rojo. El interior del hueco mural se encuentra revestido con labores de madera tallada y dorada, siendo el autor de la obra el maestro Guillermo de Orta, quien la llevó a cabo en 1578. Sobre un basamento, colocado a modo de altar, se halla un medio templete circular con puertas, en cuyo interior se custodia el pequeño sagrario propiamente dicho. El templete se encuentra flanqueado por dos pares de columnas corintias aristadas. El tercio inferior de las columnas es retallado y en la parte alta del fuste de las columnas hay aplicaciones de mascarones. Como coronamiento de la obra surge un segundo templete más pequeño, que se articula con columnillas pareadas y edículos con figuras en relieve. Todo el templete se encuentra sostenido por un basamento ornamentado con motivos vegetales, símbolos de la Pasión de Jesucristo y ángeles.”

Más imágenes

Lo más llamativo y quizás importante son los frescos, por eso aquello de la “Capilla Sixtina” local. Lo pintó César Arbasia, que acabó el trabajo en 1586. Todo con pintura al óleo. El altar contiene pinturas del rey David y de Isaias el profeta y una versión muy especial de la Santa Cena de 1585, de estilo manierista del siglo XVI. En 1720 se le incorporó una guirnalda barroca atribuida a Sánchez de Rueda. Parece que se representa el Santo Grial y lo curioso es que la persona (se supone uno de los doce apóstoles) que está echada sobre Jesucristo es sin duda, una mujer.  La sacristía ocupó las capillas de San Acisclo y Santa Victoria, la de Resurrección de Cristo, y la de la Santa Cruz de Jerusalén. Tiene un ajuar de parroquia; un farol de Arfe, un cáliz de plata dorada de 1731 marcado por García de los Reyes, el portaviático de Sánchez de Soto, y lámparas de Damián de Castro, entre otras obras de diferentes artistas, algunas sin puncionar (sin firmar). Cuando sin preguntarme me hicieron católico, realizó mi familia el rito bautismal oficiado por el canónico José María Padilla que fue el director durante muchos años del Monte de Impiedad. Curioso, otro director del Monte, el Sr. Castillejo, que de joven era el fiel retrato de Joss uno de los hijos de la familia de la serie de TV Bonanza. -era el mote que le pusimos los chavales-, también fue párroco de la Iglesia que nos ocupa del Sagrario. Puede parecer el escalón previo para ese cargo.

Para ampliar información:

Fotografías de la propia web del Sagrario
Bibliografía de Wikipedia

martes, 28 de abril de 2026

UNAS AUDIOGUÍAS PARA ENTENDER LA MEZQUITA-CATEDRAL MEJOR

 

Portada

Días pasados me envió un querido amigo las direcciones donde descargarte o escuchar simplemente, la audio-guía que la Plataforma Mezquita-Catedral ha creado para contar otra visión de la historia desde otro ángulo de vista, en este caso oído, que explica la historia de la Mezquita y después Mezquita-Catedral con menos sesgo que la que alquila el Cabildo. Hubo un momento en que se interpeló a Google para que figurase el nombre de Mezquita, ya que, quien sea, había reflejado en el buscador, solo el de Catedral de Córdoba que, sin estar mal puesto -la evidencia no se duda-, es un sesgo de la realidad. Los visitantes extranjeros no vienen a ver la Catedral de Córdoba, el monumento por excelencia es la Mezquita que, a pesar de los añadidos y los siglos, sigue bastante parecido a como fue en antaño. 

Portada audioguías

Quisiera añadir que en mi opinión si la Iglesia no se hubiera anexionado la Mezquita, como han hecho todas las civilizaciones ganadoras de conflictos con lo anterior, a lo mejor no se hubiera conservado el monumento principal, como ha ocurrido con muchos monumentos destruidos. Y claro está también en la voluntad respetuosa de algunas personas con poderes de decisión. Pero no es menos cierto que el mantenimiento del monumento ha estado la mayoría de las veces cubierto por los dineros del Estado. Normalmente era así. Ahora con un buen volumen de ingresos es algo distinto y se sufragan las reparaciones o la mayoría de ellas, con el presupuesto del monumento o el Cabildo. Al final siempre derivan estas cuestiones en las destacadas, que si la inmatriculación, discusión sobre la propiedad, métodos seguidos muy discutibles, leyes que se han modificado para blindar lo hecho, que si la celosía, etc. etc. Y este modesto comentario va sobre las audio-guías de la Plataforma Mezquita-Catedral. 

Bosque de columnas

Decir al final que, todo lo laico es muy respetuoso con las creencias de las personas. Desde mi punto de vista personal considero que ese territorio espiritual debe ser interior, íntimo, de dentro de las personas, que no lo es desgraciadamente. Pero bueno el público tiene a su disposición un mecanismo digital, para poder comparar una audio-guía y otra. El atractivo es que es gratis esta y la otra hay que pagar un “donativo”. Cuando se pueden comparar las cosas, se puede juzgar el contenido y la neutralidad o no del mismo. Elemento para determinar que nos gusta más, o cuando menos salirnos del componente religioso, que siempre ejerce de freno a la historia, aunque la historia está siempre escrita por los dominadores del momento, y ningún historiador se iba a atrever a contar una historia que afectase directamente al poder, sin poner en peligro su cabeza, metafóricamente hablando. Bienvenida esta visión histórica de la Mezquita-Catedral que, además, y aquí su gran atractivo, es gratis. 

Patio Naranjos y torre (Lolo Córdoba)

En la Web de la Plataforma Mezquita-Catedral se dice:

SOLICITAMOS

El reconocimiento jurídico de su titularidad pública.
La Mezquita-Catedral es propiedad de la ciudadanía, Bien de Interés Cultural, Monumento Nacional y Patrimonio Mundial. Cualquier acto de apropiación privada carece de valor jurídico al tratarse de un bien de dominio público.

La gestión pública y transparente de la mezquita-catedral.
Su inmensa dimensión cultural, simbólica y patrimonial debe ser administrada por un patronato público con criterios ajustados a su universalidad, garantizando la transparencia en todos los aspectos de su gestión, incluida la económica, y la difusión histórica, artística y arquitectónica con pautas estrictamente científicas.

La redacción de un código de buenas prácticas.
Por consenso entre las administraciones públicas, académicas, ciudadanas y la Unesco, para evitar acciones que perjudiquen tanto a la imagen y significado del monumento, como a los intereses generales de Córdoba, Andalucía y España, al ser uno de los tres monumentos más visitados del Estado.”


Fotografías de Internet ignoro los autores si alguien me lo dice lo rectifico.
Bibliografía citada

jueves, 23 de abril de 2026

A PESAR DE LOS PESARES SOY UN FIRME DEFENSOR DE LA SANIDAD PÚBLICA

Edificio Hospital Reina Sofia

Hay que partir de que, el mejor escribano echa un borrón -mejor metáfora que la otra de la prostituta-, y no se puede generalizar porque la Sanidad Pública tiene muy buenos profesionales, y si la estadística aumenta favorablemente entre los suboficiales y la tropa, también las capas superiores están inmersas en esa calidad. Pero la sensación que yo estoy teniendo es que por la razón que sea, llevo una racha que rompe la estadística de forma personal, bien por algún mal de ojo, o mirada malamente de un tuerto. Hace un año sufrí un atropello por parte de un señor vecino de una calle de al lado, que me ha demostrado a lo largo de un año sus desvelos por mi salud -no se ha dignado en preguntar ni siquiera una sola vez por ella-, que me ha creado un conflicto físico que voy a arrastrar lo que me quede por estar en el convento, que cada vez es menos. Yo estoy pagando su distracción, manifestada en el momento del atropello en el paso de peatones a voces, diciendo -¡¡Pero si no lo he visto, no lo he visto!! Y sería verdad porque si me hubiera visto y atropellado seria más cercano a un asesinato que a un accidente.

Consultas externas Reina Sofia

A lo que vamos, como tenía derecho a una revisión antes del año, solicité en la Secretaría de Traumatología y Unidad de Rodilla, una cita con el traumatólogo. Me atendió Carlos, el administrativo que en el párrafo anterior he catalogado incluido en la categoría de suboficiales, con una educación y delicadeza exquisita. Esperamos los días necesarios que no llegaron al mes, ya llevaba unas radiografías recetadas por la Dra. de Familia, similares a las que solicitaba el control de traumatología a lo largo de las distintas revisiones. He de decir que aún a pesar de reiterarlo siempre, en las visitas, nunca me han mirado la pierna desnuda, ni atendido a los dolores de la rodilla, el facultativo se limitaba a la prótesis parcial (me enteré después que era parcial) y la pantalla del ordenador. El atropello fracturó la cabeza del fémur y magulló la pierna, pero, repito, nunca me la han mirado siquiera, a mis múltiples requerimientos. Dice un amigo mío, y con mucha razón que los médicos cada vez tienen menos contacto físico con los pacientes, que no los tocan, cada vez hablan menos con ellos y a veces, y a algunos, parece les da coraje contestar a las preguntas del paciente.

Reivindicaciones personal sanitario

Día de la visita, dolor en la musculatura que sujeta la articulación, o colabora en ello, a partir de un determinado número de metros recorridos que me invalida a seguir andando. -¿Cuánto tiempo hace que se operó? -Un año. -Pues parece que le está doliendo muy pronto. Esta respuesta deja entrever que al final, pasado un tiempo duele y da algún tipo de problemas la prótesis parcial. -Mire me duelen los aductores inguinalmente, el cuádriceps parece que se contractura, y algún musculo más que no puedo precisar su nombre. – Las radiografías parece estar bien. Le solicito cita con Rehabilitación (sin levantar la vista del ordenador y menos mal) y usted a esperar la cita. Adiós buenos días. Cuando llego a casa compruebo el papel que ha redactado el facultativo y veo que me ha remitido a la unidad de Reumatología, pregunto y la respuesta que obtengo es: -Si el especialista lo ha enviado allí, tendrá alguna razón.

Reivindicaciones personal sanitario

Recibo la carta y la cita en reumatología. Ya ha transcurrido otro mes. He de señalar que las personas de esa unidad me trataron con la misma exquisitez de la Secretaría de traumatología. El facultativo de Reumatología me hace la esperada pregunta: -¿Usted a que viene a esta Unidad?. Mi respuesta fue: -Eso llevo preguntando a unos y a otros y me dicen que el médico debe responder, y me da la impresión que lo mismo me podían haber remitido a Ginecología, pues la respuesta sería similar. -Efectivamente. Me dijo el reumatólogo. -esto es un error del traumatólogo, pero lo que me preocupa es que en su lugar podría estar una persona que verdaderamente necesite la unidad de reumatología y no está. Y usted no tiene culpa, porque seguirá con sus dolores otro mes más. No obstante, si quiere, le puedo recetar una gammagrafía de esqueleto con contraste. Esta prueba es igual a las que me han hecho para el cáncer de próstata, para comprobar como está el chasis. Esto puede valorar cómo está esa articulación. -Muchas gracias, lo pensaré y se lo comunicó telefónicamente.

Quirófano Hospital Reina Sofia

Salida del Hospital Provincial y marché al Hospital Reina Sofia, Secretaria de Traumatología. Allí me entrevisté con Carlos nuevamente, pude comprobar que su amabilidad seguía intacta y para abreviar, después de reconocer el error del facultativo, me remitió él directamente a Rehabilitación dándome la cita para evitar otro mes si me citaba con el traumatólogo, o lo que es lo mismo inicio del procedimiento. Como estaba en el Hospital Reina Sofia, me dirigí por un laberinto de pasillos, a la Secretaría de Rehabilitación.  Allí Inma, la administrativa, también de la "hornada de suboficiales", comprobó los términos del error anterior, las vicisitudes, e hizo las anotaciones al margen para pasarle los datos al Jefe de la Unidad, que es el que tiene atribuciones para decidir adelantar la cita si lo estima, que en el fondo era el objetivo para compensar el error previo. Quedamos en que me avisarían. Y así estoy, a la espera de la cita de rehabilitación. Con las limitaciones de movilidad señaladas.

Equipo Resonancia última generación

Sobre la gammagrafía con contraste Tc99m. Disfosfonato, no me la voy a hacer, porque cuando llevas el coche al taller y lo miras con un medio de diagnóstico más sofisticado, y si el vehículo tiene ya varias décadas y goteras, le saldrán otras quizás más graves. Ahora estoy pendiente de, en cualquier momento perder el conocimiento para justificar el bloqueo en rama del corazón, como me dijo el cardiólogo en la última visita. –Contrólese el bloqueo en rama… - y añadió. -Pero no se preocupe cuando pierda el conocimiento ya sabremos que es de eso. Eso hizo que nos miramos mi hijo y yo y decidiéramos no discutir. La recomendación de un doctor cuando le conté esa anécdota, fue: -Sabe lo primero que haría yo con un médico que me habla así, cambiarme de médico. y en eso estamos. O sea que, si yo voy conduciendo (no conduzco desde hace un año) pierdo el conocimiento y me estrello, si voy solo vale, pero si llevo pasajeros es una locura conducir. Y si voy dando un paseo por la calle y pierdo el conocimiento, que más da saber si la pérdida de la conciencia es del bloqueo o de otra patología. Eso si no te has dado un golpe en la cabeza al caerte y te la has abierto como un melón. Pero a pesar de los pesares soy un firme defensor de la Sanidad Pública y de los miles de profesionales que la cubren.

Fotografías de Internet (desconozco los autores)
Bibliografía de la vida misma