miércoles, 30 de septiembre de 2026

"VIOLETA", JOSÉ LUIS Y VIOLETA MUÑOZ, EXPOSICIÓN

Cartel y datos de la Muestra

Desde que sufrí el atropello en un paso de peatones, en la puerta de mi casa, por un conductor que decía conmigo en el suelo que no me había visto a desesperadas voces, no he parado de tener problemas con la prótesis parcial de cadera, no puedo separarme de mi casa -siempre con el bastón- más de un kilómetro sin tener que detenerme por el dolor. Afortunadamente a los tres meses de recetarmelas el Médico rehabilitador, me están dando sesiones de "ondas de choque" que, esperemos mejoren la situación. 

La infiltración de la cortisona no surtió efecto positivo ninguno, y yo no puedo quejarme de los rehabilitadores, que se están preocupando bastante del asunto. ¿Por qué toda esta gramática parda? Simplemente para justificar el problema que tengo para los desplazamientos. Me ha costado llegar a la sala expositiva, me bajé del bus en Rep. Argentina y desde allí a Manriquez han sido todo dificultades. 

Eso sin contar las añadidas para pasar por la calle de los Judíos con los turistas ocupando toda la calle, a la altura de la Sinagoga, e impidiendo el paso de los oriundos. Son una verdadera marabunta, son más las molestias que los beneficios que dejan estas plagas. 

1 Año

2 Años

3 Años

Nos interesa aparte de las penas personales, reseñar la exposición de dos grandes pintores, José Luís Muñoz y Violeta Muñoz, como el nivel de afecto y admiración que le tengo a los artistas, es grande, prefiero transcribir el texto que tiene la exposición en su folleto, así no cargo las tintas como me gustaría. 

4 Años

5 Años

6 Años

“Una búsqueda compartida. 

Hay vocaciones que se aprenden al paso, creciendo entre lápices y conversaciones. Respirando el olor del aguarrás y descubriendo, casi sin darse cuenta, que mirar también puede ser una forma de crear.

7 Años

8 Años

9 Años

Esta exposición reúne en un mismo espacio la obra de José Luis Muñoz Luque y la de su hija, Violeta Muñoz Camuñas. Dos artistas unidos por la sangre y por una misma inclinación hacia el dibujo y la pintura, pero también por algo más difícil de explicar: una manera compartida de entender el arte como espacio lúdico de búsqueda.

10 Años

11 Años

12 Años

La muestra inaugura un nuevo espacio expositivo del Centro de Arte Rafael Botí, concebido para acoger obras de pequeño y mediano formato, y abre la temporada artística de otoño de 2026. Y no es casual que sea justamente una exposición construida alrededor de la idea de continuidad la que inaugure este nuevo espacio, símbolo por ello de una etapa que nace mirando al futuro sin renunciar a las raíces.

13 Años

14 Años

15 Años

José Luis Muñoz nació en Córdoba en 1969, en un entorno familiar en el que el arte formaba parte de la vida cotidiana. Hijo de pintor, creció con los lápices al alcance de la mano y encontró pronto en el dibujo una forma natural de observar y de contar el mundo. En la Escuela de Arte Mateo Inurria conoció a su pareja, la también pintora Victoria Camuñas, bajo la emblemática vidriera de Prometeo, un encuentro que marcó desde entonces su trayectoria personal y artística. En 1993 se licenció en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla.

16 Años

17 Años

18 Años

En 2006 nació Violeta. A partir de ese momento, José Luis comenzó a pintar cada año un retrato de su hija. Lo que pudo comenzar como un gesto íntimo, casi familiar, terminó convirtiéndose en una singular colección de dieciocho obras que permiten seguir, a través de la pintura, el paso de la infancia a la juventud. Cada retrato registra un cambio, una edad; pero también el modo en que una mirada de padre aprende a contemplar cómo crece aquello que más quiere. Como escribió Serrat, "a menudo los hijos se nos parecen"


Bocetos y estudios de los artistas

Y en esta historia, la frase del cantautor adquiere una dimensión reveladora. Violeta crece rodeada de forma espontánea de expresión, hasta que, al cumplir dieciocho años, decide emprender su propio camino e ingresa en Bellas Artes, en la misma Facultad por la que décadas antes había pasado su padre.

Eyes of lan, Violeta Muñoz

Pero esta exposición no habla únicamente de una herencia artística, sino que también lo hace de la necesidad de encontrar una voz propia.

La flor de la transformación Alphonse, Violeta Muñoz

Frente a la mirada madura de José Luis, construida a través de los años y el oficio, aparecen los trabajos recientes de Violeta, todavía abiertos a la exploración y al descubrimiento. Sus obras no son una prolongación de las de su padre, sino el comienzo de un recorrido propio. En ellas hay frescura y búsqueda, pero también se reconoce ese territorio común en el que ambos aprendieron a mirar.(texto del folleto expositivo)

                      La flor de la transformación Leandro,Violeta Muñoz 

Estamos en definitiva ante el diálogo entre dos generaciones. Una conversación que no necesita palabras porque se establece a través de los cuadros: entre quien enseñó sin proponérselo y quien aprendió mirando. Digamos que entre la experiencia y el descubrimiento.


Puertas, Violeta Muñoz

José Luis pinta a Violeta mientras crece.

Violeta empieza ahora a pintar su propio mundo.”

Una abeja en un mundo de mariposas, Violeta Muñoz

Una recomendación: las fotografías son de un fotografo malo, las exposiciones hay que verlas in situ y si es posible hablar con los autores y preguntarles, y si se tienen posibles comprar. Invertir en arte siempre es positivo. Estas entradas del blog son simplemente una reseña que no hace justicia a las obras al natural.

Web del autor José Luís Muñoz

Fotografías, malas, de la exposición.
Bibliografía del folleto expositivo.

sábado, 19 de septiembre de 2026

CASO RARO Nº 27 DEL LAGARERO AL QUE SE APARECIÓ D. JULIÁN

 
Lagar de la Cruz

Como estamos con el problema inmigratorio de Ceuta con el que, en mi opinión, el sátrapa, nieto del criminal Mohamed V y con sus amigos genocidas, tratan de desestabilizar el gobierno de España, me viene a la memoria el libro de los Casos Raros (que me regaló Paco Baena, librero que lo recuperó), en el que se cita la aparición del conde D. Julián (también llamado Olbán) a un lagarero cordobés, el Vivas del siglo VIII, gobernador de Ceuta y que según la historia ayudó a los árabes a vencer a D. Rodrigo, con el que según la tradición tenía cuestiones familiares por abusos del rey a una hija. La leyenda relata la traición de Don Julián que facilitó la invasión árabe del 711. Que en realidad, no había que traicionarlos mucho, pues fue una guerra interna de una sociedad decadente como era la visigoda, y de la que se aprovecharon los árabes, y aprovechando el paso del Pisuerga por Valladolid, pues eso…

Conde D. Julián

La sinopsis es así: El caballero aparecido se presenta al lagarero Baltasar de Ahumada, que iba a su lagar de la sierra y le pregunta si Córdoba aún conserva los fértiles huertos, naranjales, rosales y jardines de antaño, además de referirle lo que está pasando en el infierno. El lagarero le responde que la zona esta decadente debido a los “servicios y pechos” y que sólo están boyantes las fincas de los nobles e iglesia, la aristocracia y los curas, para no perder la costumbre.


D. Rodrigo arengando las tropas batalla de Guadalete

"El Caso Raro Nº 27

En la ciudad de Córdoba había un lagarero honrado, y trayendo en su lagar, que estaba en la sierra, gente, pidió a las guardas de la Puerta del Rincón que le abriesen la puerta, porque tenía mucho que hacer en su lagar. Por ser muy conocido y amigo de todos, lo hicieron. Iba con su caballo y lanza, y llegando a la puerta del Convento de la Merced, que está en el campo, buen trecho de los muros, le habló un hombre que estaba a caballo, y le dijo: -Hidalgo, lléguese acá, y hablaremos un poco, que es muy temprano y no han dado las doce, y yo también tengo que negociar, y, en dándolas, luego nos iremos.

Pág. 97 del libro

Espantado el lagarero que fuese tan trempano (sic), se allegó donde estaba el caballero, y comenzaron a tratar de la sierra de Córdoba y de su fertilidad. Preguntándole si había todavía jardines y naranjales, y si había todavía las acequias de agua clara que, en sus tiempos, porque a gusto de hombres discretos, no había semejante fertilidad en el mundo. A esto le respondió el lagarero: -Señor, parte de eso ha quedado, pero va todo de caída, porque las alcabalas son tantas, que los esquilmos no llegan, y así, se va perdiendo todo, sino son las heredades de mayorazgo y canónigos, que tienen renta, no hay otra cosa lucida ni bien tratada, los demás todos se van perdiendo. 

Pág. 98 del libro

-La ciudad. -preguntó el caballero-, debe ser lo mismo. -Es así, -dijo el lagarero; nada va en aumento, antes en los pocos años que tengo, echo de ver que se caen edificios que honraban esta ciudad, y, como he dicho, aún son tantos los gastos y la carestía de las cosas, que harto se hace en vivir. A esto dió el caballero un gran suspiro, y dijo: - ¡Que florida vide yo esta ciudad, y qué de gente principal vivía en ella! ¡Qué de fiestas, qué de toros!, ¡qué de ejercicios de armas, que de conformidad de chicos y grandes!... Y era tanta la grandeza de esta ciudad, que, en dando la oración, se encendía lumbre desde el Potro hasta los puentes de Alcolea, y se comunicaba toda la gente, y se iban paseando de una parte a otra.

Lagar medieval encontrado en Montilla

A esto respondió el lagarero: -Vale Dios, señor ¿Tan viejo sois? -Sí soy -respondió; porque soy aquel desventurado don Julián, por quien se perdió España y, estoy padeciendo tormentos increíbles en el infierno. Y diciendo esto, dio un estampido terrible y desapareció, dejando malísimo hedor; tanto que el pobre hombre, del espanto y del hedor, pensó expirar. En esto dio el reloj las doce, y el pobre lagarero se volvió a su casa, y dentro de pocos días que esto pasó, murió, habiendo contado delante de muchas personas, y a mí me lo contó un sobrino suyo, que se lo oyó decir, y estuvo a la cabecera a la hora de la muerte y se llamaba Baltasar de Ahumada.”

Fotografías de Internet
Bibliografía del Libro de Casos Raros

jueves, 17 de septiembre de 2026

LAS PEQUEÑAS COMPLICACIONES DE LAS REDES Y EL CARIÑO DE LOS AMIGOS.

Tengo varios amigos que consideran que enviarte una fotografía de un gatito, o flores, enmarcados en un paisaje bucólico, es una demostración de amistad y de cariño muy importante. Normalmente, los “buenos días” y las “buenas noches”, son desde luego una muestra habitual, por lo menos, de que se acuerdan de ti a diario. No los esperes en comentarios más complejos de cualquier tema porque no estarán, lo suyo son sólo esas pequeñas muestras de afecto, que lo son sin duda. Y si les preguntas algo concreto te mandan un mensaje de voz, que a mí me ocasiona un trastorno porque no tengo el telefono nunca con voz.

Yo tengo varios de esos amigos. Como ejemplo escojo tres. Uno me envía con la salutación matinal 4 fotografías y 3 en la vespertina. Los otros dos de la muestra, solo 2, una por la mañana y otra por la noche. De estos tres ejemplos -son muchos más-, he calculado, porque es fácil, que desde primero de año hasta la presente me han enviado los tres 2138 fotografías, que sin duda bloquearían cualquier dispositivo. Yo no las descargo, pero tengo que vaciar a diario el chat tantas veces como amigos de esos mensajes tengo. El problema es que no les puedo decir esto que escribo aquí porque significaría una descortesía, e incluso estimo que para ellos una ofensa. 

Una instrucción informática evita que las fotografías se descarguen automáticamente, luego está la tarea de vaciar el chat de fotos de gatitos y flores, muchas de ellas bucólicamente preciosas, vamos para tener un gran almacén que permitiera guardarlas todas. Alguna vez he pensado reenviárselas a estos amigos, contestándoles, pero pudiera resultar también ofensivo. ¿Qué hago? Muy fácil, cargar con la pena y seguir borrando fotografías angelicales. Mejor esto desde luego, que te manden mensajes fachas o bulos, y más que fachas fascistas, cuestión que también está al orden del día. Es facilisimo reenviar.  

Tenía un amigo, que me mandaba soflamas fascistas, y se lo dije: -Por favor, no me vuelvas a enviar este tipo de mensajes. Me contestó: -Es que me los han mandado a mí. -Me parece muy bien pero a mi no me interesan. Se enfadó, aunque el enfado debió ser mío por considerarme de la misma cuerda que sus amigos. Para el que tenga el mismo problema decirle que no he encontrado ningún programa que automáticamente borre los citados mensajes apenas te lleguen. Con lo fácil y rápido que ardía el casete de Misión Imposible cada vez que recibían la orden del encargo a ejecutar (en tres segundos, claro no ganaban para casetes). No obstante, a pesar de saber que tengo razón, no puedo evitar sentirme como un miserable desagradecido.

Fotografías de los amigos
Bibliografía de lo mismo

miércoles, 16 de septiembre de 2026

LA TORRE DE BELÉN (II)

Torre de Belén y puerta

Cuantas veces hemos traspasado esa puerta de la Torre de Belén, y yo a la vez pensado que habría dentro, en los cuerpos superiores porque el bajo era una ermita. Mis padres iban a una bodeguilla que había en La calle San Basilio, donde me mordió el perro (por darle yo una patada, no porque el animal fuese agresivo). Mi padre le llevaba a diario de comer a la atarazana, para vigilar también si tenía rabia. La reseña periodística decía: El niño tal y cual ha sido mordido por un perro. Debió decir: El niño tal y cual es un peligro para los perros que estén tranquilos en sus casas.

Pequeño altar de la capilla

Esa muralla por el Camposanto de los Mártires formaba parte del arroyo y de la casa de Juan Barazona, el que iba de cacería a África con el Marqués del Mérito. Dentro de la muralla en lo que fue plaza de mercado que terminó con la de la Judería, el cine de verano Avenida, en él vi las películas de Rintintín, el perro cinematográfico en blanco y negro. Las de Kit Carson, del oeste, y algunas más. El Convento Salut Infirmorum, aún habitado por la congregación, hoy del Ayuntamiento cedido al al IESA-CSIC, organismo del Estado. En la esquina contraria a la escuela (restaurante de la Almudaina), tenía el taller un electricista, Velasco, padre de un amigo.

Arco de la planta baja

Los baños árabes estaban bajo tierra, después de haber sido excavados buscando reliquias, arriba un paseo ancho, de la anchura actual de los baños.  La entrada al garaje Alcázar era el sostén de la charca que formaba el Huerto del Rey, con agua de la alcubilla de la Puerta de Almodóvar, que pasaba por el puentecillo que había en la incipiente Carretera Nueva (luego dedicada a Sir Alexander Fleming), que llegaba a la Cruz Roja desde los Mártires. Y todavía estaba el refugio en la delantera del Alcázar, con el que nos asustaban con meternos nuestras madres, si no dejábamos las travesuras.

Bóveda de la planta baja

Un autobús urbano se había estrellado con la esquina del Seminario de San Pelagio, no sin antes haber arrancado la piel de dos árboles centenarios de los Mártires, cicatriz que estuvimos viendo muchos años, Manos mal que estaba el Seminario que hizo de freno de emergencia, porque si no hubiera acabado debajo de la Cuesta de la Cárcel (hoy con nombre de una religiosa catalana), en la Huerta de Antoñita, o quien sabe si en el río.

Puerta de la capilla desde el interior

En esa plazuela del jardín de los Santos Mártires como Plaza de Armas del Álcazar, era donde se iban las “holgazanas cordobesas”, según la reina “olorosa”, para tratar de verla y de lo que salió el decreto de que fuesen desheredadas, cuando fuesen viudas, lo que llevó a muchas parejas a casarse en Alcolea. Verdad o leyenda, pienso que verdad. Papeles habrá al respecto que lo refrenden.

Acceso a la escalera de subida

De un extraordinario trabajo de Antonio Almagro: “Lo más significativo de esta muralla es la llamada Puerta de Belén. Se trata de una torre que alberga en su base una puerta en recodo simple, con acceso lateral por el exterior. La torre está construida toda ella con sillares de piedra bien labrados salvo las bóvedas interiores que son de ladrillo. Esta característica ha hecho pensar a algunos que pudiera ser obra cristiana por asociar las obras de fortificación almohades con el empleo exclusivo de la tapia. 

Escalera a la primera planta

Pero los constructores almohades utilizaron ampliamente la fábrica de sillería allí donde había disponibilidad de este material y tradición de su labra, como son las ciudades de la costa atlántica de Marruecos en donde abunda la piedra arenisca, como Rabat, Tit o Safi. Por otro lado, la fábrica de cantería de la torre está perfectamente trabada con la de tapia de los lienzos contiguos lo que permite afirmar que se construyeron simultáneamente. También desde el punto de vista tipológico tanto la puerta en sí como algunos detalles de la torre permiten afirmar que es obra almohade.

Acceso a la primera planta

La torre tiene planta cuadrada de 7,50 m de lado. La organización de la puerta es la característica en estructuras islámicas de este tipo. Posee una sala interna cuadrada de 3,25 m de lado cubierta por una bóveda vaída de ladrillo y con puertas en dos de sus lados contiguos, de modo que para pasar a través de ella hay que hacer un giro de 90°. La puerta que da al exterior del recinto de la alcazaba se abre en un lateral de la torre evitando dar frente a quien se acerca a ella. La que da al interior está situada en el mismo plano que la muralla. 

Escalera a la segunda planta

Escalera

Cada una de las puertas posee dos arcos, uno en la línea de la fachada exterior y otro en la de la sala interior. Entre ambos arcos queda un espacio cubierto con una bóveda de cañón de igual directriz que estos. En ambas puertas las hojas de cierre se sitúan junto al arco exterior y se accionan desde el interior del edificio, de modo que cuando están abiertas quedan enrasadas con las jambas de ambos arcos, sistema característico de las puertas almohades. 

Primera planta y escaleras



Puerta al adarve sureste

En la puerta que comunica con el interior de la alcazaba, en el lateral sur que queda oculto por la hoja de cierre de ese lado, hay una puerta que da paso a la escalera de subida a las cámaras superiores de la torre. Esta es una solución que se encuentra en otras puertas del mimo periodo, como Bab al-Qabli del Ribat de Tit, Bab Dukkala de Marrakech o la puerta de Dar al-Sultan.

Otra puerta al adarve noroeste

La torre posee dos cámaras superpuestas, ambas de planta cuadrada y cubiertas con bóvedas vaídas. El acceso desde la planta baja a la primera se hace por una escalera alojada dentro del muro sur de la torre y que desembarca en la esquina suroeste de la sala alta. Esta se ilumina con dos aspilleras abiertas en los lados sur y oeste. En el centro del lado norte arranca otra escalera que asciende a la siguiente planta y a la terraza. 

Acceso al adarve sureste

Esta escalera es del tipo de machón central cuadrado alrededor del cual se desarrollan los tiros de peldaños, solo que uno de ellos, que quedaría dentro de las salas, no existe. La segunda cámara tiene una sola aspillera en el lado oeste, los dos accesos de la escalera en el norte y una puerta en el este. Esa puerta da acceso a un pasaje o galería que sirve de comunicación entre los adarves de las dos cortinas de muralla que acometen a la torre.

Acceso al adarve noroeste

La galería tiene en su lado este, tres arcos, de mayor anchura el central, cuya disposición recuerda la que presenta la llamada Torre Blanca situada en el sector norte de la cerca urbana de Sevilla. La escalera continúa hasta la terraza que actualmente solo posee un antepecho sin almenas”

Vista del adarve noroeste

En marzo de 2018 publiqué un artículo en el Bloc sobre la torre, basado en textos de Gracia Boix, éste actual lo complementa en reseñas de los alrededores y sobre todo en las fotografías interiores que son muy significativas. Los dos historiadores inmejorables cada uno en su género y con su estilo.

Fotografías del artículo de Antonio Almagro
Bibliografía de la memoria del autor y artículo de Antonio Almagro