Quisiera añadir que en mi opinión si la Iglesia no se hubiera anexionado la Mezquita, como han hecho todas las civilizaciones ganadoras de conflictos con lo anterior, a lo mejor no se hubiera conservado el monumento principal, como ha ocurrido con muchos monumentos destruidos. Y claro está también en la voluntad respetuosa de algunas personas con poderes de decisión. Pero no es menos cierto que el mantenimiento del monumento ha estado la mayoría de las veces cubierto por los dineros del Estado. Normalmente era así. Ahora con un buen volumen de ingresos es algo distinto y se sufragan las reparaciones o la mayoría de ellas, con el presupuesto del monumento o el Cabildo. Al final siempre derivan estas cuestiones en las destacadas, que si la inmatriculación, discusión sobre la propiedad, métodos seguidos muy discutibles, leyes que se han modificado para blindar lo hecho, que si la celosía, etc. etc. Y este modesto comentario va sobre las audio-guías de la Plataforma Mezquita-Catedral.
Decir al final que, todo lo laico es muy respetuoso con las creencias de las personas. Desde mi punto de vista personal considero que ese territorio espiritual debe ser interior, íntimo, de dentro de las personas, que no lo es desgraciadamente. Pero bueno el público tiene a su disposición un mecanismo digital, para poder comparar una audio-guía y otra. El atractivo es que es gratis esta y la otra hay que pagar un “donativo”. Cuando se pueden comparar las cosas, se puede juzgar el contenido y la neutralidad o no del mismo. Elemento para determinar que nos gusta más, o cuando menos salirnos del componente religioso, que siempre ejerce de freno a la historia, aunque la historia está siempre escrita por los dominadores del momento, y ningún historiador se iba a atrever a contar una historia que afectase directamente al poder, sin poner en peligro su cabeza, metafóricamente hablando. Bienvenida esta visión histórica de la Mezquita-Catedral que, además, y aquí su gran atractivo, es gratis.
El reconocimiento jurídico de su titularidad pública.
La Mezquita-Catedral es propiedad de la ciudadanía, Bien de Interés Cultural, Monumento Nacional y Patrimonio Mundial. Cualquier acto de apropiación privada carece de valor jurídico al tratarse de un bien de dominio público.
La gestión pública y transparente de la mezquita-catedral.
Su inmensa dimensión cultural, simbólica y patrimonial debe ser administrada por un patronato público con criterios ajustados a su universalidad, garantizando la transparencia en todos los aspectos de su gestión, incluida la económica, y la difusión histórica, artística y arquitectónica con pautas estrictamente científicas.
La redacción de un código de buenas prácticas.
Por consenso entre las administraciones públicas, académicas, ciudadanas y la Unesco, para evitar acciones que perjudiquen tanto a la imagen y significado del monumento, como a los intereses generales de Córdoba, Andalucía y España, al ser uno de los tres monumentos más visitados del Estado.”
Bibliografía citada




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