domingo, 2 de mayo de 2021

DE UNA FOTOGRAFÍA DE VISTA ALEGRE

La fotografía que encendió la memoria personal

A partir de una publicación de Vista Alegre o construcción de Vallellano, de mi erudito amigo Alfonso Gómez, en la página de Facebook, “Historia de Córdoba en Imágenes” de Antonio Moreno, Alfonso regenta “Corduba”, página que administra con la ayuda de Manu en Facebook, aderezada de fotografías de Tejada y Ladis, página y fotos que me trae muchos recuerdos agradables. Me quedo asombrado de lo prolífico que es mi amigo y de sus fuentes que de momento considero inagotables. Y otra cosa que voy a decir porque creo debo, ya soy mayor para asumir mis propias decisiones, tiene Alfonso un trabajo muy dulce en la casa Eureka, empresa de excelentes productos basados en el cacao, como: La Colonial, Eureka Chocolates, Caoflor, Tres Tazas, etc. que recomiendo por su calidad indudable. Sé que se me puede enfadar por la subliminal publicidad, pero me da igual.

La carretera al cementerio

La de Puesta en Riego, Avd. Aeropuerto actual

Cuando construyeron la gran Avenida de Vallellano, el lugar era antes los llanos de Vista Alegre, que de alegre tenía poco pues si la mirabas desde la puerta de ese hotel famoso, con moro incluido en la entrada y apedreado por los “patriotas” de aquel tiempo cuando fue la guerra de Ifni, que era el “Palas” veíamos al fondo el cementerio. A la derecha tenemos el solar de la Diputación, con su reja característica, donde sucedió un asesinato parece ser fue de una persona homosexual, puede que sin resolver, decían por el poder del asesino. Los incipientes eucaliptus que después quedaron delante de la sucursal bancaria y luego fueron vilmente talados. Una de las glorietas a cada lado de la Avenida, que decíamos ¿Para qué esta enorme avenida sin coches? Pero vinieron después y se quedó chica. Debajo de esas glorietas hicieron jardines que llamábamos de los chorritos y dieron nombre militar.

La feria de mayo en Vista Alegre

La gran avenida y al fondo el hotel

Las casa talleres de Pozo y calerines de los llanos junto al cementerio del que se divisan sus cipreses. El pilar circular en el centro, aunque había otro más cercano a la glorieta rectangular, entonces habían pilares porque los animales energía importante de transporte debían beber agua, ahora son gasolineras y enchufes eléctricos. La carretera de Puesta en Riego, pues servía para dar servicio a los terrenos fértiles de regadío, ocupados en su mayoría por "granainos" venidos del valle del Genil y alrededores, al valle del Guadalquivir, hoy rebosadas de las enormes parcelaciones la mayoría ilegales. Esa carretera tenía en la acera de Ciudad Jardín algunas grandes empresas, unas naves de Obras Públicas y una fábrica en las cercanías de la actual Avd. Parque con chimenea y todo, antes de subir la cuesta que culminaba en casilla y ventorrillo Bar Piloto, donde en octubre de 1973 nos detuvo una noche la policía y nos apuntó con sus metralletas, pues estaban buscando al Lute, no llegó la sangre al río solo el susto. Y era mi despedida de soltero. 

Un helicóptero que aterrizó en Vista Alegre 

El otro pilar 

Esa carretera, la llamada Puesta en Riego tenía a los lados unos refugios antiaéreos de la Guerra Civil. Los que fuimos niños en la década de los cuarenta y cincuenta del siglo XX, teníamos muy cercanas las cosas de la guerra incivil y criminal. El camino arbolado que se ve era la carretera que desde la avenida de la República Argentina bajaba al pago de la Salud y al cementerio del mismo paradójico nombre. Salud para un cementerio, es verdad que el nombre procede de una virgen encontrada en un pozo milagroso y por eso Salud. Todavía recuerdo y lo he dicho en muchas ocasiones, cuando murió Cascajo un general fascista, al que regalaron una parcela en la República argentina y un chalet, donde vivía. Algún historiador ha dicho de este personaje siniestro esto: 

El pilar redondo de Vista Alegre aéreo

Eleuterio Sánchez, enemigo público nº 1 de la dictadura

“Hasta 1938, Cascajo se dirigió la represión franquista en la capital cordobesa.  No obstante, en la represión contó con la colaboración de Luis Zurdo Martín y Bruno Ibáñez Gálvez, que fueron nombrados delegados de Orden público, respectivamente. Se llegó a realizar una colecta popular en la ciudad cordobesa para la edificación de un chalet en "agradecimiento" por sus servicios al frente del Gobierno civil.  Al final de la guerra, recibió numerosos homenajes y fue ascendido a General de Brigada”, y lo llevaron desde allí por esa carretera al cementerio, iba la caja, -podía decir féretro pero prefiero caja, la que les negaron a muchos de sus asesinados, miles- en un armón de Artillería tirado por caballos. 

Al fondo el solar de la Diputación y los eucaliptus

Rebaje del terreno

Entonces fue cuando vi a nuestro vecino el orondo sargento Segura vestido de militar y con casco de guerra y correaje. Eso para mí fue un acontecimiento, siempre lo había visto bebiendo vino por la piquera de la "Taberna La Mezquita" de Rafael Moyano Criado, para no mezclarse con la parroquia. Le dije a mi padre que era acostumbraba a llevarme a la mayoría de acontecimientos, yo tenía seis años: –¡Papá mira, aquél es el sargento Segura, está vestido de militar y lleva un casco de guerra! Nunca lo había visto vestido de militar, su hijo “Paquito el del Sargento” era muy amigo mío y su hermana lo fue de mi hermana Loli. Un acontecimiento pues, sólo veías a gente con casco en los tebeos de Hazañas Bélicas y en las películas, nunca conocidos y al natural. Esa carretera llevaba hasta el cementerio de la Salud, y allí enterraron al asesino de miles de cordobeses con todos los honores del fascismo. 


Las páginas de Facebook citadas, muy interesantes

Esa era la España negra que tenían pues los demás teníamos poco, y mucho menos libertad, esa que ahora los neofascistas enarbolan y exigen. Recuerdo que, como habían rebajado la cota de Vista Alegre, los árboles para no quitarlos de momento, estaban con tierra a su alrededor y los postes de electricidad también, luego arrasaron y todo llano, llano. Cualquier fotografía, no tan cualquier desde luego, activa rincones ocultos de nuestra memoria y nos trae imágenes, sonidos y olores en este caso de un niño de seis años, de una época mísera, negra, que añoran muchos desgraciados actuales, y vaya que si la añoranza es de los que siempre han vivido bien vale, pero que sea de infelices trabajadores y en el paro ya es de estudio.

Fotografías de Tejada, Ladis padre y otros autores desconocidos.
Bibliografía de la página Historia de Córdoba en Imágenes de Facebook y de la memoria personal.

viernes, 30 de abril de 2021

MÁS HISTORIAS ENTRAÑABLES DE LA JUDERÍA

Farmacia García Góngora y droguería Mezquita Torrijos 2

Raro es el día que no te llevas una satisfacción personal con los trabajos del Blog. A ello se suma la sensibilidad por tratarse de aspectos relacionados con el terruño que le vio a uno nacer y dónde asimiló las primeras penas, alegrías y contrariedades, en una palabra donde se formó la imagen primigenia de la vida, en un cerebro limpio de datos como cuando han pasado ya más de siete  décadas de almacenaje y borrado de datos en el “disco duro”. No me canso de decir lo que aprendo de los comentarios de los lectores del blog, lo que incentivan mi memoria y lo que me aportan. 

Cardenal Herrero puesto de Melones

Yo he nacido en el Barrio de la Judería, otros llaman de la Catedral y los más de la Mezquita, por orden de importancia monumental. Es verdad que existe una lucha actual por cambiar la historia a golpes, y la historia es la que es, terca como ella sola y si se lo propone, no habrá obispo ni político que la cambie por muy grande que sea su poder. Lo que diga el obispo, dirigido a sus fieles -yo no lo soy-, a mí no me afecta, lo que diga el político que puede cambiar las normas si y eso lo puedo combatir si no estoy de acuerdo con ello. Pero afortunadamente esto no va de debate religioso ni político, sino de recuerdos y conocimiento histórico de las cosas que te rodean o han rodeado el lugar donde has nacido.

Cardenal Herrero, al fondo Torrijos 2

Tuve la suerte de que un lector amigo Miguel Navas, me envió un correo relativo a una casa de mi barrio, basado en su inquietud por conocer cosas relativas a ella, porque una figura indiscutible de su vida había vivido y sufrido en ese lugar, su abuela. Es maravilloso ver como los nietos valoran a sus abuelos, que incluso algunos llegan a eclipsar la personalidad más cercana que es la de los padres. También es verdad que la figura de la “grand-mére”, que es cómo define el idioma vecino a la abuela, una madre más grande, lo es también porque, salvo excepciones, los abuelos miman más a los nietos que los padres, por muchas razones.

Cardenal Herrero otro día distinto de la foto anterior

El barro de la Judería, del que tengo mis recuerdos personales, posiblemente distorsionados por mi propia realidad, está acotado en el tiempo, mi uso de razón, el entorno, las cosas que te contaban u oías, y tus propias vivencias, incluso el despertar al amor que se graba indeleblemente y queda como un recuerdo eterno, grato e idealizado. Pero el barrio no trasciende por detrás de tu memoria y del tiempo que has vivido, aunque luego de mayor vas viendo en documentos e historias como antes eran otras familias las que habitaron esos lugares y vivieron en ellos. Por circunscribirme al entorno más cercano no voy a salir del rincón que configuran las calles Judería, Cardenal Herrero (Antes de la Puerta del Perdón) y Torrijos (Antes del Obispo).

Las casas en cuestión desde la torre

Dos farmacias casi juntas, apenas separadas unos quince metros, la del Licenciado Alcalá, en Cardenal Herrero 34, que luego marchó a la Universidad Laboral creo, regentada por un sabio mancebo, D. Rafael le llamábamos, ya mayor que vivía en una callejita escalonada de la calle Alfonso XIII, y la del Licenciado Pérez Herrero llamada de La Catedral, en Torrijos 2, que tenía un mancebo más joven, Manolo que por su envergadura le llamaban “Manolón de la Farmacia”. Vivía Manolo en el Campo de la Verdad. Esas casas citadas estaban habitadas, el 32 de Cardenal Herrero por mi familia, mis abuelos Rafael y Antonia, mi tía Rafaela (hermana de mi madre) su marido el tío Pepe y mis primos Cándido y Paco. Mis padres mi hermana y yo. Debajo había una barbería de mi abuelo y tío Fernando y un puesto de pan del horno de la Puerta Almodóvar de Enrique Fernández que regentaba Juana Benegas, luego suegra de mi tío Fernando.

La fachada de Torrijos 2 ya es casi actual

EL 34 era de la familia Aparicio, un empleado municipal que la compró durante la guerra civil y, a su vez era el propietario de la finca la Palomera. El Sr. Aparicio, Doña Concha Manolin y Conchi eran toda la familia en su momento, Luego estaba la de la esquina de la Judería que era la de Juana la Jeringuera, y sus dos hijos. Y después la número 2 de Torrijos que contenía la Farmacia citada de la Catedral. En parte de la planta baja y primera vivían Doña Paca, una agradable señora, muy educada y su marido un señor que había sido Guardia Civil, con prominente bigote, bastón y muy poca gracia, que cuando entraba a la casa después de su paseo y estábamos sentados en la gradilla nos decía si nosotros éramos los niños del “sipote”. Nunca entendí la tontería. 

Farmacia de Alcalá y Cardenal Herrero 34, antes 40

Tenían varios hijos, creo dos hembras y un varón, del que no recuerdo sus nombres salvo de Reyes la más joven, que era aficionada a la opera. Luego en el tiempo un nieto de Doña Paca fue compañero de trabajo en mi misma empresa el Ministerio de Defensa. Arriba de Doña Paca, María su marido y sus hijos Juani y Jose Mari, el gordo, que se mudaron Sevilla a la calle Castillo de Triana. Juani un día se hizo una brecha en la cabeza al caerse de las Columnas de la Puerta del Puente, que le curó “Manolón de la Farmacia”. Afortunadamente todo quedó en lo aparatoso.

Farmacia de la Catedral y niños en la gradilla

Pues bien Miguel, sin embargo conocía por su estudio, y memoria de sus mayores, la casa núm. 34  de Cardenal Herrero y la núm. 2 de Torrijos, por haber vivido en ellas sus abuelos y bisabuelos. Ya vemos, desaparecen unas personas, unos habitantes y antes había otros y antes otros. Y dentro de nuestra extensa relación epistolar me dijo: “Para situarle mejor con respecto a mi familia, le cuento brevemente la historia del momento en que llegan al barrio de la judería: En el año 1.902 se casan en la parroquia del Salvador mis bisabuelos, Manuel García Góngora y María Blancas Laforet. Él era hijo de Cristóbal García González, médico de la Beneficencia Cordobesa, y ella era hija de Mariano Blancas Villalobos y hermana de Obdulio Blancas Laforet, conocidos marmolistas en la Córdoba de la época. Tras la boda en 1.902, deciden abrir una farmacia en el Barrio de la Judería y compran la casa, número 40 (calle Cardenal Herrero) en aquella época y número 34 en la actual, inaugurando su farmacia pocos meses después tras reformar los bajos de la casa. En esa casa nacen sus cinco hijos de los cuales sólo sobreviven dos, María y Carmen García Blancas (mi abuela). En 1.908 se pone en venta la casa de delante, la casa nº 2 de la calle Torrijos, la cual deciden comprar tras vender la anterior." 

Detalle de niños en la gradilla, los del "sipote"

"En 1.913, tras unos extraños hechos fallece el joven farmacéutico Manuel, a los 32 años. Pocos años después la aún joven viuda María se vuelve a casar, en 1.918. Se hace cargo de la farmacia Juan López de la Rosa, "Juanillo", para todo el barrio. Deciden poner en el portal una droguería, viendo la gran demanda que había en el vecindario de este tipo de comercio, y que no había ninguna droguería cerca. Hacia 1.935 compran una finca en el Brillante llamada "Santa Emilia". Una huerta grande con bastantes hectáreas de olivares. Hacia 1.940, ya casadas mi abuela y su hermana, deciden vender la casa de Córdoba y quedarse con la de la sierra. Años después, al fallecer su madre se van las dos hermanas, mi abuela y su hermana, a vivir a Málaga. Todo esto lo puede comprobar en los Registros de la época, tanto censos como registros civiles y demás.” Esto concretado en dos párrafos, a los que solo he añadido una aclaración tres palabras (calle Cardenal Herrero) y sin quitar una coma es el relato de Miguel y su historia familiar. Puede parecer poco pero es la sucinta historia de una familia de principios de siglo XX y dos farmacias del Barrio de la Judería.

Cardenal Herrero y Farmacia de García Solano

Continuaba Miguel: “Mi abuela, entre las muchas cosas que contaba, decía que en la casa en la que Ud. nació, vivía una amiga suya con su familia, la familia Laparte. No sé si tendrían esa casa en propiedad o alquilada, puesto que Ud. me dice que en esa época pertenecía la propiedad a la familia Alcalá. Esto me hace suponer que la familia Laparte la tendría alquilada, como era muy habitual en esa época. De esa casa, la familia Laparte se fue a vivir a las Tendillas, donde actualmente vive un sobrino. Mi abuela contaba que esa casa tenía la farmacia con su trastienda o almacén, tenía el portal que daba acceso al patio, todo de mármol con fuente típica también en mármol. Detrás del patio estaba el comedor, detrás otro patio con una montera de cristal, que era la cocina, y detrás había otra habitación, a la cual se subía por una escalera, y que llamaban la "habitación de las plantas" porque era donde se guardaban todas las plantas que se utilizaban en la farmacia. Por tanto, la casa debía tener bastante fondo." 

Doña Carmen García Blancas, abuela de Miguel Navas.

"Sé que tenía una escalera de mármol en el patio, pero no sé si estaba al fondo del patio o en el lado derecho. Tenía también en la primera planta otros dos balcones que daban a la Judería y en la segunda planta, si se mira la casa de frente, en el balcón derecho de la segunda planta, estaba la habitación de la escalera que subía a la azotea. En la primera planta tenía los dormitorios. Me gustaría saber si Ud. me confirma estos recuerdos que mi abuela me transmitió o hay alguno equivocado. De todas formas, ya le digo que nosotros no teníamos ni idea que la casa hubiera sido dividida en plantas posteriormente, por lo que puede que hubiera cambiado algo cuando Ud. la conoció.”

Aérea de Torrijos 2

Y de entre las muchas cosas que nos hemos intercambiado Miguel continuó: “Yo, como me atrae bastante el tema familiar, realicé mis investigaciones en censos de la época, en registros civiles, en parroquias, registros de la propiedad, etc. en los cuales pude comprobar la veracidad de la gran mayoría de hechos que mi abuela me contaba. Las historias locales son más difíciles de comprobar. Hay más historias curiosas de la época, pero no quiero extenderme ya más. Lo que, si me interesa bastante, como le he dicho antes, es cualquier detalle sobre la casa de la Farmacia de Torrijos. Distribución o cualquier otro detalle que recuerde, todo ayuda a conocer mejor esa casa." 

Todos los curas de antaño(Foto diario Córdoba)

"Mi abuela contaba que cuando abrieron la farmacia en Cardenal Herrero 40, hoy Cardenal Herrero 34, el abuelo Mariano, marmolista, les hizo un escalón (dos escalones) de entrada en un mármol azulado con las letras en rojo que ponía "FARMACIA". Sé también que hubo otra farmacia frente a la Virgen de los Faroles, que hacía esquina, y que era incluso más antigua que la de mi bisabuelo. Cuando mis bisabuelos se mudan de Cardenal Herrero a Torrijos, en la casa de Cardenal Herrero ponen una taberna. No sé en qué momento vuelven a poner otra farmacia.”

Doña Paca y Reyes en el balcón, Juanin Soriano, Sacristán Mayor y marido de mi madrina Mari Rosa, Fray Albino y el Nuncio Hildebrando Antoniutti.

Es cierto lo de los mármoles, tenía dos puertas y esos escalones de caliza micrítica seguro que de la cantera del Rodadero de los Lobos, en Piquín, que surtió de las columnas todas uniformes, de la ampliación de Almanzor de la Mezquita. La farmacia del Licenciado Alcalá desapareció. La de la familia de mi amigo Miguel la regentó después el Licenciado Pérez Herrero, y luego el boom turístico hizo que toda esa manzana se convirtiera en un hotel, anexionándose todas esas casas, que es lo que existe hoy en día. Había efectivamente otra de otro prócer del barrio D. Agustín García Solano frente a la Virgen de los Faroles, que a su fallecimiento creo intentó regentarla su hijo, pero al final se convirtió en una heladería. 

Antes y ahora calle Judería

Luego de tres farmacias a ninguna, las más cercanas en Santa Ana, por el norte, Lucano por el este, y Campo Santo de los Mártires por el Sur, puede que me olvide alguna más pues en la Puerta de Almodóvar siempre hubo otra. Después en el transcurso de nuestros intercambios de fotografías he podido disfrutar gracias a los envíos gráficos de Miguel de perspectivas desconocidas de mi casa de su casa, conocer cuestiones arquitectónicas que no conocía, y en suma revivir tiempos que no fueron mejores ni peores, pero que aderezados de la nostalgia e idealizados, los recuerdas entrañablemente. 

D. Manuel García Góngora y Doña María Blancas Laforet

Doña Carmen y Doña María García Blancas sus hijas.

Una serie de fotografías familiares de los propietarios de la farmacia García Góngora: D. Manuel García Góngora, de joven y su esposa doña María Blancas Laforet. D. Manuel antes de su fallecimiento, Doña María García Blancas y Doña Carmen García Blancas de jóvenes, hijas de matrimonio formado por D. Manuel y Doña María y la esquela del fallecimiento del farmacéutico de la antigua farmacia García Góngora. Como lamento que las cosas se muevan así en la vida, unas personas que convivieron en el barrio con mis abuelos, mi madre nació unos años después de este suceso, en 1919, pero mis Abuelos, tía Antonia y Rafaela ya vivían allí, que seguro se conocerían y serán clientes recíprocos. Cortesía de Miguel Navas. 

El licenciado un tiempo cercano a su fallecimiento

Y la esquela de la prensa 

Fotografías facilitadas la mayoría por Miguel Navas Palma, al que agradezco su deferencia en la autorización de publicación de fotos y texto, otras de Diario Córdoba
Bibliografía texto en cursiva de Miguel Navas.

lunes, 26 de abril de 2021

CINTURÓN VERDE DE CÓRDOBA TRAMO UNO

En verde el antiguo sendero en violeta el Cinturón.

El sábado día 24 hicimos un escarceo en la parte más atractiva del CINTURÓN VERDE DE CÓRDOBA TRAMO UNO. Admitiendo que es el primero por haber sido el inicial en poner en valor, o porque han empezado en una dirección habitual estándar como son el sentido de las agujas del reloj. Hay que tener en cuenta que nada es inamovible porque la naturaleza en el hemisferio norte no emplea el sentido de las agujas del reloj sino el contrario si miramos la dirección que siguen las borrascas. 

Cartel en el inicio

Cartel en un mirador

Dicho esto comentar que particularmente no entiendo algunas cosas del proyecto, desde la CARRETERA DE LAS ERMITAS, que no Cuesta del Reventón, ya que ésta es la TROCHA que enlazaba (se llamaba antiguamente Cuesta del Reventón) con el CAMINO DEL BEJARANO por la FUENTE DE LAS ERMITAS, que no de los Pobres, toponímicos ambos más turísticos. Y empiezo con esta premisa porque lo primero que lees en un cartel oficial y en las noticias, es un error en los toponímicos, siguen llamando a la CARRETERA DE LAS ERMITAS o antiguo CAMINO DE LOS LAGARES, Cuesta del Reventón, cuando no es ese su nombre. 

Primer tramo carretera de las Ermitas a curva de Santa Ana

Tramo paralelo al arroyo Valdegrajas

Si se quiere cambiar cámbiesele oficialmente pero no es el nombre de esa vía, primero porque no lo es y segundo porque el hecho del famoso reventón de un caballo nunca ha existido, o por lo menos no está documentado. Y hay que decir que es posible que con esas rampas no pudiera reventar un caballo o incluso un ser humano, pero que el nombre popular viene de un presunto caso no documentado. O incluso lo de Cuesta de los Pobres, o Fuente de los Pobres, o Cueva o Abrigo de los Pobres, basado en la caridad de los ermitaños.

Tramo que cruza la carretera de Trassierra

Tramo cercano al matadero de ICOSSA

Incluso hay teorías que dicen que ni siquiera por este camino subía el hambriento, recuerdo la opinión del último peón caminero que decía que si subía alguien a comer habas (hay que tener valor y fuerza el subir a las Ermitas por un plato de habas, con el consumo energético que ello supone). No pongo en duda la caridad del que tenía poco, los ermitaños, que es la verdadera caridad el compartir, en absoluto, lo que pongo en duda es que eso fuese el centro de la cuestión. Creo que el hecho que nombra a un camino, una fuente o un abrigo, no es sino una cuestión turística. Y la oficialidad que debía ser rigurosa no lo es y se deja llevar por la costumbre y facilidad, y en lugar de precisar la historia se contribuye a adulterarla.

Tramo canal y Vereda de Trassierra

Panorámica florida (Foto C. Carnago)

He de decir que no critico por criticar, son muchas las horas buscando documentos que acreditan que la memoria no me había hecho una mala pasada, que a pesar de no ser lo suficientemente viejo para haberlo vivido si he llegado por la edad a una época en la que aún lo turístico no se había adueñado del territorio. El tramo es muy bonito aunque lo considere con demasiado desnivel, suponiendo esté diseñado para unas personas de nivel físico mediano. Ni incluso para ciclistas en subida es apto, eso sí es peligroso en bajada para esos usuarios teniendo en cuenta su estrechez en algunos tramos y peligrosidad para personas mayores y niños al cruzarse con algunos desaprensivos, no criminalizo al ciclismo del que me siento parte, pero si hay en un colectivo tan enorme algunos imprudentes.

Un recodo del Cinturón (Foto C. Carnago)


Otra panorámica la pista y los aledaños de Santa Ana (Foto C. Carnago)

Había y hay un sendero señalizado, que bajaba a la pista ancha que pensé iba a ser el trazado de este tramo,  pero sin embargo no ha sido así, el trazado oficial es más bajo. Sendero que al igual que el inaugurado tiene un único accidente considerable, el primer cortafuego (desde abajo) que nos lleva a los pies del Sagrado Corazón, en teoría. Cuyo desnivel lo pasa mucha gente incluso corriendo, lo que quiere decir hay muchos “elegidos” a los que verdaderamente admiro verlos subir a lo lejos alguna que otra vez. 
Inicio y puente que salva el cortafuego
(Fotos C. Carnago)

De momento, el sendero, en los primeros días de la inauguración está muy bien dotado de barandas y un sólido puente. Veremos cuánto dura el mobiliario a sabiendas del vandalismo imperante. Añadir que dos quitamiedos de la antigua carretera, dos paralepípedos de aproximadamente 60 cm de alto por uno y pico de largo y por unos cuarenta de ancho macizos, están cercanos al sendero a unos cincuenta metros abajo de la carretera, lo que se supone algún/os "superman" los habrán hecho rodar.

El puente en casi toda su extensión (Foto C. Carnago)

Otro recodo (Foto C. Carnago)

Puede que sea muy pesimista, pero es así a la vista de las pocas reparaciones de diversos senderos y la falta de mantenimiento periódica de los mismos. Lo hemos visto en la VEREDA DEL PRETORIO, en el tramo popularmente llamado Cuesta de la Traición que sube al LAGAR DE LA CRUZ donde hay una piscina que se llama Asuán, y en la CARRETERA DE LAS ERMITAS antes -de transformarse en carretera con Peón Caminero-, CAMINO DE LOS LAGARES que, erróneamente llaman Cuesta del Reventón. En la VEREDA DEL PRETORIO Se desmontan algunos árboles y se dejan en el cauce del Arroyo del Moro, y algunos puentes están peligrosos de cruzar y en la CARRETERA DE LAS ERMITAS algunos senderistas han recuperado tramos de las barandas y claveteados nuevamente. 

Otros dos tramos

Bajamos el CINTURÓN VERDE TRAMO UNO, desde la CARRETERA DE LAS ERMITAS como he dicho en el párrafo primero a la pista ancha, justo donde inicia la bajada un sendero no público, al arroyo de Valdegrajas donde está la fuente que se llama Cabecita de Clavo, y que redescubrió Manolo Trujillo y Rafa “Recesvinto” junto con otras personas, de la Plataforma A Desalambrar. En ese cruce se une el apéndice del sendero SL-A-93 al nuevo Cinturón Verde tramo uno, con una ancha pista con visos de intención de urbanizar el territorio en su momento, como ya se urbanizó Santa Ana de la Albaida. 

Desde el sendero antiguo (Foto C. Carnago)

Un trazado del Cinturón de Wikiloc

Es un tramo muy bonito, estrecho en algunos lugares, por aquello de compartirlo con otras aficiones, y de momento bien dotado, con algunos miradores naturales del valle, y nos subimos por miedo a las exageradas y escurridizas rampas por el antiguo sendero, con algo más de desnivel en algunos tramos pero pedregoso y muy suave en el tramo final. Ambos senderos tienen similar longitud, pero creo que el del Cinturón baja a zonas más profundas y cuando se baja hay que subir después por eso parece más brusco el desnivel. Pero disquisiciones aparte es de agradecer la puesta en valor de este tramo y desear se mantenga adecuada y periódicamente.

Fotografías del autor Wikiloc y C. Carnago
Bibliografía del Blog Notas Cordobesas.