sábado, 11 de diciembre de 2021

SOBRE EL MUSEO DE SAN CLEMENTE

Plano de 1741 Sala Capitular

El otro día nos centrábamos en las puertas retranqueadas de la Capilla de San Clemente; de la sacristía de los Recaudos o del Punto; y de la antigua y desaparecida capilla de la zona del Mihrab, dedicada a la advocación de San Felipe y Santiago, y en el supuesto error de la cartela de esta última que señalaba la portada de San Clemente, a pesar de que los textos expuestos parecen decirnos lo contrario. Todo ello está ubicado actualmente en un espacio que fue capilla de los Sousas y de San Clemente, en la ampliación de Almanzor, junto al muro de Qibla. Ocupando las dos capillas citadas cuatro naves de la mencionada ampliación, y cinco columnas desde el muro. Comentaba también que, los que fueron pesos pesados de la bibliografía de la Mezquita Catedral, como fueron Nieto Cumplido y Salcedo Hierro, habían dejado poco escrito sobre el espacio que ahora es Museo de San Clemente, y un blog tremendamente interesante que hay que leer, que se llama “Bajo la Mirada de Córdoba” de Mary Ángeles Ortiz que tiene publicado también por el estilo sobre el Museo y un mucho sobre la capilla de San Clemente que al final se puede hojear.

Portada de la capilla de San Clemente

Portadas de los Recaudos y de San Felipe y Santiago

Una vista del Museo

He estimado que puede ser aclaratorio, publicar lo que los tres autores dicen sobre el Museo de San Clemente y que cada uno haga las comparaciones que estime oportunas, teniendo en cuenta lo que el refranero determina casi siempre con notable veracidad, como todo lo que atesora éste, de lo odioso de las comparaciones. La publicación de los textos íntegros sobre el Museo lo encabezará el publicado por el palmeño Manuel Nieto Cumplido en su obra “La Catedral de Córdoba”, y sigue el trabajo de Miguel Salcedo Hierro, con su obra “La Mezquita Catedral de Córdoba: templo universal, cumbre del arte, vivero de historias y leyendas”, culminando este trio de autores con lo publicado por Mary Ángeles Ortiz en su Blog, que merece mucho la pena hojear, “Bajo la mirada de Córdoba”. Mí intención recopilar lo más destacado que hay publicado sobre el interesante y poco conocido Museo de San Clemente.




Cubiertas de las cuatro naves que configuran el Museo

“EL MUSEO DE SAN CLEMENTE (“LA CATEDRAL DE CÓRDOBA”, MANUEL NIETO CUMPLIDO)
La selección como espacio museístico fue decisión del arquitecto Félix Hernández Giménez, quien en 1932 ubicó en este ámbito las portadas de la propia capilla de San Clemente y la de la Sacristía de los Recaudos o del Punto, y situó aquí la reja renacentista de la desaparecida capilla de Santa Lucía y la Encarnación con escudo de armas de la familia Sousa, originaria de Portugal. Este carácter se acentuó en 1987, cuando el arquitecto Gabriel Ruiz Cabrero instaló a su vez la portada medieval de la capilla de San Felipe y Santiago. La ampliación efectuada es consecuencia lógica de aquel primer y sucinto proyecto.


Restos de piezas

El Museo de San Clemente fue inaugurado el 18 de marzo de 1996, y en él se han expuesto, entre otras piezas, restos de decoración original de las portadas, salvados por R. Velázquez Bosco; la maquinaria completa del reloj de la torre de la Catedral, de 1742; un capitel original de la ampliación de Almanzor; una pila califal procedente del baño occidental de al-Hakam II; decoración vaciada o tallada en yeso para las restauraciones de R. Velázquez Bosco; capiteles pequeños, labrados por Mateo Inurria para la portada del Sagrario, que no llegaron a ser colocados a su tiempo, y vaciados de las marcas de canteros de las dos últimas ampliaciones del monumento, obtenidas por F. Hernández y M. Ocaña Jiménez en 1932.”


Cubierta de la sepultura del Canónigo Bartolome de León diseño de Hernán Ruiz II 1545.

Sarcófago de Don Alfonso Fernández de Montemayor C.1390, antes estaba en la capilla de S. Pedro delante del Mihrab.

"MUSEO DE SAN CLEMENTE (“LA MEZQUITA CATEDRAL DE CÓRDOBA”, MIGUEL SALCEDO HIERRO)
“No es muy antigua la creación de este museo, enclavado dentro del ámbito catedralicio. Su fecha de inauguración fue el 18 de marzo de 1996. En buena lógica, tomó su nombre de la propia capilla de San Clemente, cuyo lugar ocupa con sus vitrinas. Desde el punto de vista artístico, una instalación poco adecuada hubiera podido desequilibrar el entorno, y tal referencia sólo la hago en señal de contención de exceso más que por suplemento de defecto. Pero aquí no es el caso: el problema ha sido resuelto con pulcritud y buen gusto, y el ajuste de la exposición con las estructuras arquitectónicas que la rodean ha acabado siendo perfecto. El museo expone, como es natural, fragmentos y pequeñas piezas originales; una pila de abluciones de la zona califal de al-Hakam II; capitel propio de la parte de Almanzor; e incluso otros capiteles pequeños, obritas de Mateo Inurria, que no llegaron a ser colocados en la fachada exterior del Sagrario, para la que fueron labrados.

Maquinaria del antiguo reloj de la torre (foto Internet)

Relieve imposición casulla a San Idelfonso

También posee un relieve en piedra -de Juan de Córdoba, hacia 1507- procedente de la antigua capilla de San Ildefonso donde se representa el tema de la imposición de la casulla al mencionado santo por las propias manos de la Santísima Virgen. Se halla en San Clemente también el panteón de la tapa con banda adragantada perteneciente al adelantado don Alfonso Fernández de Montemayor -el vencedor en la batalla de los Piconeros-, antaño centrada en la capilla de San Pedro cuando ésta se hallaba en el mihrab; las dos inscripciones sepulcrales que se trajeron de la capilla de la Santísima Trinidad; la losa de mármol de la capilla del Santo Nombre de Jesús, en cuyo reverso hay una inscripción califal de tiempos de al-Hakam II, de los años 968-969. Cuyo texto fue traducido por mi admirado académico Manuel Ocaña, el insigne arabista cordobés. También se conserva en el Museo de San Clemente la maquinaría del reloj que se instaló en la torre de la Catedral en 1742.”

Marcas de canteros musulmanes y cristianos eb columnas capiteles y cimacios de las ampliaciones de Alhaken II y Almanzor vaciadas por F. Hernández Giménez y M. Ocaña 1932

Otra vista de espacio museístico

"EL MUSEO DE SAN CLEMENTE (“BAJO LA MIRADA DE CÓRDOBA” DE MARI ÁNGELES ORTIZ)
“El origen del Museo de San Clemente comienza en 1932 cuando Félix Hernández, elige el lugar para poner las portadas de la desaparecida capilla de San Clemente y la se la sacristía de los Recaudos o del Punto, situando la reja renacentista de la de Santa Lucía y la Encarnación con escudo de armas de la familia Sousa. En las campañas de restauraciones de Hernández Giménez de 1934, el arquitecto procedió al derribo total del cerramiento de la capilla, retranqueó las dos portadas en piedra hacia el interior, y colocó la cancela renacentista de la capilla de los Sousa ante la puerta del balcón que abre a la fachada sur del templo. Por no haber dejado Hernández memorias escritas de sus obras, se desconoce la procedencia de las dos rosetas recompuestas y adosadas a los laterales de la puerta retranqueada del año 1482 y del escudo monumental en piedra del obispo don Alonso Manrique, posiblemente de la intervención en las bóvedas, hecha durante su pontificado.” 


En el centro capitel y vigas siglo X

Capiteles

"DE LOS SOUSAS A SAN CLEMENTE (“LA MEZQUITA CATEDRAL DE CÓRDOBA” (MIGUEL SALCEDO HIERRO)
Antes de la colección museística se nos aparece un enigmático arco, con una inscripción en caracteres góticos. Es un testimonio que queda de la capilla de Los Sousas, que aquí tuvo su emplazamiento. A esta encumbrada familia perteneció doña Juana de Sousa (o Sosa, al castellanizarse el apellido portugués). Dicha dama fue amante del rey Enrique II, del cual tuvo un hijo: don Enrique, Duque de Medina Sidonia, que murió joven y está enterrado en la Catedral, junto al crucero. La capilla, cuyo primer título fue el de Santa Lucía -posteriormente le fue superando el nombre de la Encarnación-, acompaña su inexistencia a la de San Clemente. La ausencia actual de aspecto y dotaciones mobiliarias no debe de ser obstáculo para que dediquemos un recuerdo a este histórico recinto que hoy exhibe, con carácter de museo, interesantes piezas correspondientes a la Mezquita y a la Catedral.

Clave de arco para portada Mateo Inurria C. 1920. Decoración original de portadas Siglo X

Pila Califal Siglo X y capitel califal de la ampliación de Almanzor 991-994.

Es procedente la nostalgia, porque la capilla de San Clemente fue la primera fundación en la sede catedralicia, asignándosela, para que albergara su sepultura y la de sus descendientes, el propio rey Fernando III el Santo. No hay equívoco en este deseo del Santo Rey, para que luego su cuerpo fuera acogido en Sevilla. Cuando adoptó la decisión de señalar para su sepulcro la capilla de San Clemente, el monarca se encontraba viviendo en Córdoba, ciudad en la que residió más de un año seguido. En tal espacio de tiempo realizó frecuentes visitas y oía misa en esta su capilla de la Catedral. El rey estuvo aquí hasta el mes de marzo de 1241. 

Plano planta Mezquita 1741

Lo de ser enterrado en Sevilla no pudo ser previsto antes de finales de 1248, porque hasta dicho año no fue conquistada aquella ciudad. Los propósitos sobre el destino de la capilla de San Clemente fueron continuados por el hijo y sucesor del rey San Fernando, Alfonso X el Sabio; pero sin duda por sus nuevas perspectivas sevillanas, este soberano mudó de opinión y en 1262 hizo donación de la capilla a los señores de la Casa de Aguilar. En este lugar se conservaron durante muchos años los trofeos, escudos, banderas y otras diversas insignias de las tropas reales y de la nobleza que intervinieron en 1236 en la reconquista de Córdoba."

Para ampliar más

Fotografías del autor y citadas
Bibliografia de los tres autores citados

2 comentarios :

José A. García dijo...

¿El propio museo no tiene página web donde se puedan ver sus fondos y colecciones desde otras regiones? Sería interesante poder hacerlo.

Gracias por las fotografías y las citas.

Saludos,
J.

Paco Muñoz dijo...

José no tiene web exclusiva. en otras páginas hay reseñas más o menos importantes, pero la realidad es que yo he buscado y no tiene un espacio donde se puedan ver todas sus piezas con detalle. Y tiene muy buenas piezas dignas de su exposición. Muchas gracias.