lunes, 7 de diciembre de 2020

LA CALLE JESÚS MARÍA

    La calle Jesús María fotografía que se presta a dudas.

A la vista de otra fotografía antigua de la página de Facebook, Córdoba Antigua, que subió del Archivo municipal Diego J. Rivera, me dió por recordar y recopilar lo relativo a esta calle principal que sería un noble cardo romano. Tiene 150 m. aprox. de larga. Siete casas pares del 2 al 14 y cinco impares del 1 al 9. Físicamente debía acabar en la intersección de Rodríguez Marín, antigua de Los Moros y Juan de Mena, pero acaba oficialmente en la esquina del Conservatorio Superior de Música, a pesar de que el edificio que sustituyó al tacón de Santa Marta la floristería, es el 2 de Ángel de Saavedra, que comparten cuatro letras A,B,C y D. Dice D. Teodomiro -que junto con la Web del Ateneo de Córdoba y Cordobapedia, en lo urbano, y A Desalambrar en lo interurbano y más, son las web de consulta personales cuando dudo cosas de la ciudad o su provincia-, referido a finales del XIX, que la calle tenía dos edificios notables.

Catastro remarcadas en negro las lindes de los planos

Plano de los franceses de 1811

El Exconvento de Jesús María de religiosas de la orden de Mínimas de San Francisco de Paula que le da su nombre, fundado en 1538 por Doña María Carrillo, viuda de D. Bernardino de Sotomayor, cuando las posaderas de D. Pedro Fernández Manríquez ocupaba la enea de Osio, al que aceptaron como jefe, pero a “á pesar de las muestras de virtudes que dieron las religiosas, ni una [nunca] pudo llegar á sostenerse con algún desahogo, por lo que en 1735 prestaron obediencia al Obispo D. Tomás Rato, quien desde entonces empezó á ayudarle con sus limosnas:”

Plano de 1884

Pano de 1929

Así a trancas y barrancas estuvieron subsistiendo como cien años más y en 1836 fue suprimido. A la hora de la cronica local de D. Teodomiro, era propiedad de D. Esteban Santaló, Cordobapedia dice:”Esteban Santaló y Colomer fue propietario y empresario. Tenía una fábrica de tejidos que ubicó en el convento de Jesús María tras la desamortización de 1836 estableciendo además él su vivienda (número 8 de la calle Jesús María). Tuvo que ser una persona de renombre en la ciudad al ser partícipe de algunas de las instituciones más importantes de la ciudad. Así, fue concejal al menos en el año 1845 fue socio fundador del Círculo de la Amistad en 1854, mantuvo la concesión administrativa de las Loterías del Estado. Según el Censo electoral de 1866 pagó al Tesoro Público 37 escudos. También se conoce que tuvo intereses mineros. Falleció en Córdoba el 14 de marzo de 1881.”

Entrada por las Tendillas edifico del reloj antiguo (Ladis)

Después fue casa de vecinos, y en él se depositaron cuadros del Museo Provincial nos dice D. Teodomiro. Fue teatro utilizando la Iglesia, establecimiento que se denominó Moratín. No teniendo mucha aceptación desapareció. Fue también taller de carpintería, y de automóviles y el resto la casa del propietario. Parece según Cordobapedia consultada la prensa de la época, que parte de sus locales ya más entrado el siglo fueron del Bar Gambrinus. Haciendo memoria y empezando por la esquina de las Tendillas, estaba David Rico, la heladería más famosa de la ciudad durante mucho tiempo, luego la entrada de la casa número 2 y después Casa Carrasco o Bar Correo, el de ¡Pasen al salón! Un barril era el salón en el fondo. Cerveza, almejas, berberechos, etc. de lata. Uno de los hermanos murió en el accidente del autobús de la Cruz de Rastro.

Detalle de la entrada por Tendillas, Bar Correo a la derecha

Después recuerdo una pasamanería pequeña que se llamaba Luby, que conocía por el que el hijo del dueño, un nene que era mayor que yo y que era de chico un prenda, estuvo conmigo en el Colegio de Alta de Santa Ana, eran ídolos de los más pequeños, pero por golfos, como es normal. Yo no creo que saltara por el balcón del Colegio como decían, sí que le tirara un tintero a D. Enrique, mi maestro. Los otros comercios en esos números los tengo difusos. Ahora está instalada en esa acera la Librería Luque, la que fue de D. Rogelio primero en Diego León cuando saltó al empresariado, luego en Gondomar y después en Cruz Conde, actual empresa que le está echando un pulso con profesionalidad manifiesta, a los tiempos de abusos de las multinacionales y libros digitales. Una tienda de yogures, una perfumería y otra de abanicos, y otra de nombre inglés como de cambio. 

Desde Santa Marta con tacón

Desde Santa Marta sin tacón

Portal número 6, una pizzería llamada La Taglitela, y en el número 8, la citada del Sr. Santaló. Hoy un Hotel Córdoba Center en un pasaje que contiene también cafetería. Estimo que debió ser del convento de Jesús María la casa número 10 también, que hoy es el Cine o Teatro Góngora. Local del final del primer cuarto del siglo XX, pero que tuvo que ser en esa fecha futurista y muy moderno, cuya recuperación ha estado muy acertada, con el cine de verano más agradable que tuvo está ciudad. Ahora el número 12 un gran edificio que empieza con uno comercio de chinos, continua con la tienda título de una película de suspense Topaz, y acaba en el 14 con Cabegal con cuatro comercios intermedios. En las fotografías antiguas lo podemos ver perfectamente, eran las estrechuras antes de la Floristería Santa Marta que hacía tacón.

Palacio de Valdeflores cuando era Correos

La barbería, el fotógrafo, Casa Guerrero, el bar de historias de infidelidades maritales, que corrieron como la pólvora y que yo en su momento no entendía. Allí trabaja mi vecino Paco, hermano de Pepito, chofer de los autobuses urbanos y Conchita que se jubiló en la cocina de La Almudaina, buena familia. A Paco siempre le pedíamos agua cuando subíamos al centro de la ciudad, algunos caraduras pedían agua de seltz, sifón. Volviendo al número 14 que conozco en su planta azotea, de cuando instalaba antenas de TV y parabólicas, recuerdo que me tuve que meter por un estrecho paso hasta llegar a la cubierta para reparar la antena. Me dio bastante miedo aquel trabajo pues no tenía medidas de seguridad personal. Luego comprobé la miseria de los que eran ricos pero se habían quitado antes el hambre a guantazos.  

El tacón el puestecillo y el Góngora

Terminé el trabajo y dije el precio a la señora, 125 pesetas, que podía haber dicho 150, pero no lo hice. Me dio la señora un billete de cien pesetas y otro de cincuenta, le dije no tengo cambio señora, yo estuve pensando en rebajar a cien, pero esperaba que dijera la señora ante la dificultad y lo barato, que me quedara con las ciento cincuenta, y me dijo que bajara a la calle a cambiar el de cincuenta. Así lo hice y volví a subir a darle la moneda de cinco duros. Y dineros tenían para enterrarme a mí en pesetas rubias, como me dijo el marido, en otra ocasión, cuando me negué a hacerle una reparación en el cortijo. Pero eso ya lo conté en otro lugar, aunque creo que este episodio de miserias también.

Ahora el Góngora y Simago... el de los pollos

Acera de los impares, la Farmacia del Correo, clásica donde las hubiera, ya creo que desaparecida. Tres tiendas en el número tres, una corsetería. Antes la más llamativa la moderna de Mancha, buscando el centro de la ciudad desde la central de la Corredera, con el que tuve una buena relación a finales de los noventa. Luego Simago, aquel centro comercial, el de las ofertas; el de los pollos con mala cara, el de los muchos chistes, el que si comprabas papel higiénico te regalaban... nada. El que tiene puerta falsa por Juan de Mena. Antes en este lugar del centro comercial estaba el palacio de los Marqueses de Valdeflores, una de las casas principales de los Armentas, nos apunta "Paseos por Córdoba". Dice D. Teodomiro: 

Casi actual (Google)

“Dando frente al espresado convento, está la casa en que en la actualidad moran los Sres. Marqueses de Valdeflores: es una de las principales de los Armentas, de cuyo nobilísimo linaje nos ocupamos en la parroquia de la Magdalena: represéntalo la Sra. Marquesa, en quien concluirá como primer apellido, el Marquesado de Valdeflores, que no es de los oriundos de Córdoba, lo otorgó Carlos III en 19 de Julio de 1764 al Sr. D. Francisco Velazquez de Velasco y Angulo, y por enlace de hembra ha venido también al Sr. D. Antonio Rubio y Velazquez. Los Armentas figuran en Córdoba casi desde la conquista, y lo vemos enlazado con los mas principales, como lo son los apellidos Bañuelos, Mesa, Carrillo, Hero, Pedroza, Aranda, Estepa, Aguayo, Sousa, Córdoba, y mas que con ninguno, con Góngora, que casi siempre encontramos unido, y es representado por esta familia.”

Septiembre de 2017 (Google)

Dice también que: “En la calle de Jesús María, casi al desembocar en las Tendillas, existían en la pared dos lápidas romanas, hoy embadurnadas de cal, que publicaremos en la colección que pensamos dar al final de esta obra. Frente á aquellas y en la fachada del convento, hemos conocido también dos imágenes, en lienzo, que fueron quitadas en el año 1841, como otras muchas anotadas en sus lugares respectivos.” No las publicó. Un tacón separaba y estrechaba la calle, en el rincón un puesto de quiquis o chucherías. El edificio del 5 y 7 fue después de palacio aristocrático, Correos, de ahí el nombre popular de la calle, el Bar y el de la Farmacia. 

Casi en nuestros días

No he pasado más miedo cuando mi padre me permitía echar las cartas a la familia y me encontraba con una enorme boca de un león, por el que había que meter la mano con cierto reparo para un niño. Un edificio moderno el número 9 que mayormente es de oficinas, allí tuvo la suya quien fue presidente de las Cortes, y un joyero radioaficionado amigo Castro al que apreciaba mucho. Un comercio de frutos secos finaliza la fachada del nueve. La tienda de botones Silvia, la Expendeduría de tabacos nº 022, otra que pone Friking, y la de delicatesen “Monsieur Bourgignon” son de Juan de Mena 11. Y después el Conservatorio. Fin de Jesús María, hay mucho más, pero es muy largo.

Fotografías de Google y de Ladis la mayoría.
Bibliografía de Paseos Por Córdoba edición de la Biblioteca Municipal y Cordobapedia

2 comentarios :

José A. García dijo...

En Buenos Aires te descuidas un minuto y derriban una casona en perfecto estado, arquitectónicamente hablando destacable, parte de la historia de la ciudad, y en su lugar te levantan una mole de concreto PVC y cristal que llaman edificio de oficinas que lo único que sirve es para ocultar un poco más el sol...

Saludos,

J.

Paco Muñoz dijo...

José A. bueno es saberlo, pero me imagino que será así en todo el mundo. En algunos sitios los gobernantes tienen más sensibilidad y protegen algunas obras de arte, en otro la línea es tirar y construir. Un abrazo.