sábado, 1 de julio de 2023

POR EL ADARVE DE LAS MURALLAS MEDIEVALES

La torre a la que se podía subir

Después del paseo de ayer por la bancada de la margen izquierda entre puentes (Romano y Nuevo), desde el Molino San Antonio al Puente Nuevo, procedía volver por el adarve ajardinado de las murallas medievales del margen derecho, desde la esquina de la antigua Puerta de los Sacos hasta la otra de la antigua  Cárcel de la Inquisición y militar. Se puede transitar el antiguo tramo bajo la muralla Camino de la Alameda del Obispo que lo citamos en una anterior entrada, o hacerlo por el adarve. 

El tunel de la torre

He leído en algún sitio que existe un proyecto de integración de estos jardines del adarve de la Avda. del Alcázar con los jardines del propio Alcázar. Con los antecedentes que tenemos del Murallón de la Ribera podemos esperar sentados, sobre todo el que tenga tiempo teórico para ello. Parece que fue ayer cuando inauguraron la Avda. del Alcázar, los jardines del adarve, la subida a las torres, incluida la del portero de la Inquisición, o la que estaba integrada en el edificio de la Huerta de Antoñita.
 
Hermosos ejemplares arbóreos

Cuando un guardia municipal de la sección de bicicletas, Paco de la Lastra, fue atropellado en uno de los Festivales de España, al hacer un vehículo caso omiso al alto del agente y se lo llevó para delante. Menos mal que todo se saldó con una fractura de la pierna, afortunadamente pues podía hacer peor.
 
Otra torre, en ruinas

Antes de los Festivales veraniegos en el llano de los jardines, aquello era un campo de futbol improvisado para los muchos seminaristas, que con sotanas arremangadas, con borlas de distinto color académico en el pecho jugaban el partido. Entonces con la miseria de la postguerra sí que había “vocación sacerdotal”. O guardia civil o seminarista eran las salidas de muchos jóvenes en los pueblos y de la ciudad también, huyendo del hambre,  a su vez engrosaban la lista particular de las beatas que los recomendaban o amadrinaban. 

Rotura de muchos años de la muralla

Nunca conocí a la titular de la Huerta, a la famosa Antoñita, a lo mejor venía de antiguo. Los seminaristas, luego del partido, que antes nos habían permitido saber que debajo de la sotana había unos pantalones negros, marchaban para San Pelagio, en formación acorde con el color de la borla, en fila de a dos en fondo comentando las vicisitudes del partido. 

Al adarve ajardinado

A mi madre, que era peluquera de señoras a domicilio, dos señoras intentaron aconsejarle apuntarme a mí en su lista de recomendados. Una, la mujer del militar que le daba a mi madre el vale para las cuentas en Hierro Aragón, quería mandarme a los campamentos de Falange. Otra meterme en el seminario. Decía ésta última: -Tú Lola, lo metes en el seminario y cuando sea mayor si ve que no tiene vocación se sale y los estudios le sirven. Una vez salíamos de casa de la beata, le recordaba que del seminario nada.
 
Otra ruinosa torre con protección.

Lo de los estudios no era verdad, y aunque el saber no ocupaba lugar, para que me iba a servir; Oratoria, Filosofía. Liturgia. Historia de la iglesia. Teología pastoral. Teología sistemática. Etc. y otras materias específicas. A la otra, a la usurera, esposa de militar chusquero de infantería, la de los vales para la compra a plazos, mi madre le decía a todo que sí, que le parecía bien, le pedía escribiera los datos y a dónde debíamos dirigirnos para hacerme flecha. 

Y otra

Nada más salir a la Plaza del Moreno, pues vivía en el Barrio del Matadero, le decía yo a mi madre: -Ni se te ocurra meterme en esa historia de los campamentos fascistas. El hablar con mi tío Pepe me tenía al tanto de las cosas. Entre esos recuerdos se me venían los de que el talud del camino del adarve estaba sembrado de dientes de león, y que ese jardín fue paseo de novios, alguna que otra vez en primavera. 

Ya en la Huerta de Antoñita

La mayoría de las torres están abandonadas y no se podía subir a ninguna, por razones de seguridad y que al final la de la casa antigua de la Huerta de Antoñita, parece está ocupada por gente, pues allí dentro tienen su útiles y hasta una bicicleta (claro como no tienen alarma de Seguritas Direct). No bajé la rampa al paseo inferior. La fachada de la Cárcel tiene una nueva puerta y está remozada. 

La bajada al paseo inferior

La rampa

Fachada de la Cárcel

La antigua obra de arte contemporánea metálica, de autor desconocido para mí, ya no está allí, no sé si se la llevaron a otro sitio como el triunfo de San Rafael o fue directamente a Ricardo Solanas. Fin del paseo del adarve ajardinado de las murallas medievales.

Fotografías del autor
Bibliografía del recuerdo

viernes, 30 de junio de 2023

PASEO ORILLA IZQUIERDA DEL GUADALQUIVIR ENTRE PUENTE ROMANO Y NUEVO

Una vista del rectilineo paseo

Empezando en la Calahorra, teniendo a la vista el Molino de San Antonio (a saber en qué casa de amiguete estará el San Antonio que habitaba la hornacina de la puerta del molino), el Altillo y la tabernilla con su emparrado, la plazuela y el taller de Perfecto Sillero empresario patriarca, que tenía muy buen cartel entre los sindicalistas.

Entrada al paseo

Molino de San Antonio sin San Antonio

En el balneario de Alhama de Granada me hablaron de su filosofía familiar y cuando hablan bien de las personas será por algo. Luego la descendencia con otros criterios, a lo mejor lógicos, desmantelan la patriarcal empresa, pero ya no está el fundador y por ello a él le debe dar igual. Hoy el Altillo no existe, ni el bar, ni el taller, solo el recuerdo de las cosas.
Bajada a la orilla

Inicio del paseo desde el Puente Romano

Cuando hicieron la muralla de lo que popularmente se vino a llamar después la "Avda. de Colecor" (no hace falta explicar el porqué), y luego Avda. de la Diputación nombre actual. Con un enorme cucharón tirado por cadenas desde la orilla, dragaban el rio (sin soto de la Albolafia entonces, ni un solo arbol entre puentes), para utilizar la grava extraída en la construcción del murallón soporte de la citada avenida. Su baranda y asientos son similares a los de la Ribera, por lo que el ingeniero no tuvo que esforzarse mucho en el diseño. 

Casi no se ve el Molino

La señalética perdida

El paseo

Hoy un bonito paseo discurre unos cuatro metros debajo del barandal, con escaleras para acceder a él en el centro de la avenida, Calahorra y Puente Nuevo. Casi al centro una raja del muro con testigo y vallas de los bomberos, protegen la misma. Frente de la Ribera también se corrió el hormigón del chiste, con aquello del baño de la formicidae desnuda.

De lejos parecía una persona

La raja citada y el testigo

Escaleras centrales

Durante el paseo se puede observar el río (es un decir, porque no se ve), que la tupida vegetación de orillas y el soto, y sequía endémica impide ver. Ese fue el lugar que eligió Vicente Aranda de los exteriores aconsejados, para el baño de las mozas en la película Carmen, fácil de acceso, poco profundo y apartado de la vista de curiosos habituales. A pesar de la actuación de limpieza de hace unos años, el soto está si cabe más poblado de vegetación autóctona e invasora. 

Mas paseo

Llegando al puente nuevo

El primer ojo desde el sur

Es verdad que en el fondo es un pulmón en el centro de la ciudad, y un criadero de aves variadas, aunque yo opino que la vegetación debía de controlarse de alguna manera para que no fuese caótica, pero doctores tienen las instituciones. 

Escalera de acceso en el Puente Nuevo

El molino de San Rafael perdido entre la vegetación

Se puede pasar bajo el primer ojo desde el sur del Puente Nuevo y visitar el Molino de San Rafael perdido entre la maleza. La realidad es que es un paseo bonito y cómodo (de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente) que nos permite ver el río y los puentes desde una perspectiva distinta.

Fotografías del autor
Bibliografía de la memoria

sábado, 24 de junio de 2023

SOBRE LA CATEDRAL (ANTES MEZQUITA)

                            Cúpula y altar Mayor

Sobre las fotos: Reclinatorio con suelo damero blanco y negro. La tumba con la que creo pagaron a Pedro Duque Cornejo su fabuloso trabajo en el coro de la Catedral de Córdoba (antes Mezquita como decía M. Harazem, un malogrado amigo)estuvo mucho tiempo tapada, hoy  está nuevamente visible, como lo ha estuvo siempre, en la fotografía tímidamente, no quise sacarla entera, pues me interesaba más el reclinatorio y el pavimento. 

Pavimento y banco del coro

Techo del coro de la Catedral (antes Mezquita). En esta fotografía hay que reconocer el trabajo de los decoradores del techo -escayolistas barrocos- nos pongamos como nos pongamos, es una maravilla, otra cosa es que esa maravilla no tuvo por que serla a costa de otra. Por mucho que se expuso al infierno con la excomunión, Luis de la Cerda, con la iglesia topamos siempre y aunque algunas veces acierta, pues son dos mil años de empresa, año arriba año abajo. 

Cubierta del coro

Luego otra fotografía desde la galería esta con exposición fotográfica, dónde se exhiben fotos de religiosas, algunas guapísimas -tiene otras muchas obras de arte fotográficas la exposición, pero a mí me llamó la atención la belleza de algunas monjas-. En esta fotografía está la espadaña de mis cigüeñas de nene y el crotorar de sus picos. También la cúpula del crucero que se levantó con gatos hidráulicos, para que el vertido del agua de la lluvia fuese a su lugar adecuado. Siempre que visita uno la Catedral (antes Mezquita) se encuentra uno alguna cosa nueva o antigua olvidada. 

Desde la galería este

"Sonrisa interior" de Joaquin Iglesias

Intervención en la Capilla de San José y nuevo anuncio de restauración. En la del Baptisterio nos hemos quedado con las ganas de saber el título y autor del cuadro del crucificado que sustituyó el que se tenía prestado por el Prado, de Vicente Carducho

El cuadro desconocido

Han sido muchas “autoridades licenciadas en la materia” a quienes he preguntado por autor y título y ninguna me ha dado norte. Incluso al final algunas ni siquiera me han contestado. Estimo será muy dificil catalogar el cuadro. 

La nueva portada rehabilitada de la duda

Luego está lo de las puertas del Museo de San Clemente, sigo con el beneficio de la duda de que está erróneamente señalizada una de ellas, ahora que han remozado la que yo creo portada de la antigua Capilla de San Clemente. 

La de Recaudos

Ningún autor de los consultados especifica literalmente cuál de las dos portadas góticas es la de San Clemente, o por lo menos yo sigo con la duda. Para ver las dudas sobre el tema pulsar en los siguientes enlaces.


La señalada como de San Clemente

O seguramente no haya preguntado al profesional adecuado. Excelente trabajo de rehabilitación de la portada de la duda, que se puede ver sin problemas. Ya no tiene lona que proteja de miradas inquisitoriales el trabajo de los restauradores.

Fotografías del autor
Bibliografía citada

jueves, 22 de junio de 2023

TROZO DEL ANTIGUO CAMINO A LA ALAMEDA DEL OBISPO

Vista de la esquina de la muralla desde el puente

Hace algunos años paseaba con un amigo por la ribera derecha del Guadalquivir, debajo de la recrecida plataforma junto a las murallas medievales del entorno del Alcázar. Esa fue una zona muy deprimida, con chozos adosados a la muralla, que cuando había riada, y esto ocurría todos los años, los barría materialmente. 

Cancela Avd. del Linneo

Bajada al río donde estaba la casilla

Mi tío Pepe, sargento de infantería, que estuvo de guarnición en la cárcel militar, con entrada por la Cuesta de la Cárcel, Huerta de Antoñita y Triunfo de San Rafael que luego fue a la plaza de la estación, nos contaba la cantidad de personas que allí vivían en condiciones infrahumanas, y a mi primo Paco le daba miedo bajar allí. 

Casi en el río y bifurcación

Plataforma antiguo colector

A ese lugar se accedía, según nos permiten las pocas fotografías que quedan, desde el arco de la Puerta del Puente. Hay dos o tres de ellas que permiten ver un vehículo militar, una piara de cerdos, y el arreglo de la Albolafia. Estamos en el conocido camino por el margen derecho del Guadalquivir a la Alameda del Obispo. Fue paseo veraniego de atardeceres y en algún lugar leí que estaba amenizado algunos días por la banda de música.

Salida del antiguo colector

Primer arco del puente nuevo

Cuando se construyó la Avenida del Alcázar allá por los cincuenta, antes la ribera había llegado a la explanada de la Cárcel gracias a Isasa, última actuación sobre la obra del murallón eterno, se recreció la base de la muralla, se anuló la bajada por la Albolafia y a la vez con la construcción del Puente Nuevo (se llama San Rafael) la esquina de la muralla por la Puerta de los Sacos, se modificó construyendo un arco que daba acceso a la barbacana de la muralla hasta la Puerta Sevilla, debajo de la recrecida Avenida del Corregidor para enrasarla con la cota de puente. 

Hacia la Puerta de los Sacos

Mirando hacia atrás al puente

Hecha esta introducción creo que algo farragosa o caótica, la realidad es que pretendo ubicar ese camino que continuaba, cuando no había puente hasta Casillas pasando por el lugar de retiro de los obispos. Pues bien, mi amigo dijo que podría hacerse una pasarela, similar a la del primer arco del Puente Romano, junto a la Calahorra que permitiera pasar por debajo del primer arco del puente y restituir el tramo del Camino de la Alameda del Obispo que el puente truncó.

Arco y esquina de la muralla

Camino desde arriba

Ese camino los paseé el otro día, entrando por la Avenida del Linneo, cancela siempre abierta, donde pusieron alguna que otra vez el mercadillo de las flores. Bajé la rampa, acordándome de la casilla que estuvo mucho tiempo pegada a la muralla del puente, donde vivía la novia de Carlos Onieva, "el hijo de la Pepa", jefe de la platería donde trabajé con once años. En esa casilla citada que a la vez era improvisada escombrera, vi, y oí porque el animal chillaba desesperadamente, por el 1958 capar a un marrano y luego desinfectar la herida con zotal. 

Plataforma hacia la Albolafia

Puente de los Sacos

Llegue al primer ojo, seco como el de un tuerto, y custodiado por la salida de colector que durante mucho tiempo fue el principal de la ciudad, el que achocolataba las aguas del Guadalquivir en la zona de baños de “las doce piedras”. Sólo está el tunel con un aviso de precaución, y en el que junto a la oscuridad de su fondo se oye un fuerte torrente de agua.

Ubicación antigua Puerta de los Sacos

Camino debajo de la Avd. del Corregidor barbacana

Puerta que pudiera ser la de los Sacos

Cruzado el ojo seco del puente nuevo, que visto desde abajo permite contemplar su magnificencia (este trozo sería el único que necesitaría la pasarela, o no, porque como está la situación a lo mejor no va a correr en la vida), a partir de ahí un camino arbolado y se llega a la bifurcación, muralla medieval hasta la Albolafia, o pasar por el arco interior de la Avenida del Alcázar, Puente de los Sacos, ubicación tapada de la antigua Puerta de Idem, y barbacana hasta la Puerta Sevilla. 

Puerta Sevilla actual

Avd. Alcázar construcción

Puerta Sevilla en construcción

Que trae (ahora está seca) las aguas de la alcubilla de la Puerta de Almodóvar y antes del Arroyo del Moro. Estimo que la antigua Puerta de los Sacos es la que está más arriba dando entrada donde se ubicaba -ignoro si está aún pues estaba cerrada-, la sección Montada de la Policía Local y acceso a la Huerta del Alcázar.

Fotografías del autor, Ladis y A.M. 

Bibliografía Blog Notas Cordobesas