martes, 12 de marzo de 2019

EL ACUEDUCTO DE LOS CAÑOS DE CARMONA, SEVILLA, DESDE LA MINA DE SANTA LUCIA HASTA LA PUERTA DE CARMONA.

Tramo de acueducto Caños de Carmona

En diciembre de 2018 fue la última vez que visitamos Sevilla. Siempre encontramos un último y nuevo motivo de admiración para con esta ciudad. Normalmente, y es evidente, no nos dejamos llevar por chauvinismos locales absurdos. Caminando en busca de la Casa de Pilatos, por la Puerta de Carmona vimos dos tramos del acueducto que estuvo surtiendo de agua a Sevilla hasta el segundo tercio del siglo XX y que si no se hubiera derribado, la longitud de este acueducto romano será mayor que la del acueducto de Segovia, sin duda. Nace en la mina de Santa Lucía, en Alcalá de Guadaira y entra en la ciudad por la citada Puerta de Carmona.

Otra vista del tramo anterior

Tramo llamado de la Alcantarilla de las Madejas

Un tramo, que no hemos visto, parece está en la intercesión de la Ronda del Tamarguillo con la Avenida de Andalucía, y los dos restantes de los tres que quedan, en la calle Luis Montoto y Puerta de Carmona. Se conoce por el acueducto de Los Caños de Carmona, sin que tenga nada que ver la hermosa población, sino por el nombre de la puerta de entrada a la ciudad. Data de la época que Julio César amuralló la ciudad. Hubo una reconstrucción por 1171, por los almohades, en base a la ruina que tenía. Otra en el siglo XIII, y a finales del XIV se añadieron nuevos arcos.

El azulejo citado (autor no conocido)

 Acueducto y el citado puente sobre el arroyo Tagarete
(Autor desconocido)

Como hemos dicho arriba, a unos 4 kilómetros de la Puerta de Carmona, Torreblanca, empezaba en la arcada, por eso del topónimo Torreblanca de los Caños. Tenía, según algunos textos unos cuatrocientos arcos que, si no se hubiera derruido con la modernidad y la falta de previsión, sería el acueducto de Los Caños de Carmona mayor que el de Segovia, como hemos mencionado arriba, por hacer una comparación. Otro tramo está en la calle Luis Montoto, esquina Jiménez Aranda. Está zona se llamó la Alcantarilla de las Madejas. Junto al acueducto había un puente para cruzar el arroyo de Tagarete.

Tramo en el que se ve la longitud (autor desconocido)

El nombre de las Madejas lo lleva, de un azulejo que tiene en su fábrica de la Virgen de las Madejas, en un lugar que tenía el símbolo del NODO –el Nomadejado del escudo de la ciudad, no tiene que ver con el noticiero de la dictadura fascista- en ese hueco. Antes tenía una imagen y desapareció de la hornacina, siendo sustituida por el azulejo. 

Grabado romántico del molino ((Foto Conoce tus Fuentes))

Mina de agua de Santa Lucía en Alcalá de Guadaira
(Foto Conoce tus Fuentes)

El último tramo o primero según se mire, está en Luis Montoto Esquina a Amador de los Ríos. El derribo del acueducto ocurrió durante los años 1911/12, para dar paso a la modernidad viaria. La conservación de estos tres tramos se debe a Carlos Serra y Pickman, que era vocal de la Comisión de Monumentos Artísticos de la Provincia, y que lucharon por la conservación de estos vestigios del imperio romano.

Nota: Una vez publicado el articulo, Julio Guijarro, espeleólogo y arqueólogo, me ha facilitado un extraordinario trabajo de la Sociedad Espeleológica Geos, sobre el "El acueducto a Sevilla desde Alcalá de Guadaíra" que merece la pena leer.

Fotos del autor y de Internet
Bibliografía de Internet, Conoce tus Fuentes y Sociedad Espeleológica Geos.

lunes, 11 de marzo de 2019

LA CAMACHA DE MONTILLA

Casa de la Camacha(autor desconocido)

Siglo XVI, tiempos de brujas, hechiceras y otros asuntos. La Inquisición haciendo de las suyas, denunciando y torturando a las “brujas” mientras ellos, los inquisidores, exorcizaban estos quehaceres, adoraban a imágenes y las dotaban de poderes mágicos. Una verdadera paradoja competitiva. Sanadores/as, u otras formas de creer en algo, siempre necesario en el ser humano, que justifica sin duda, su propia debilidad e indefensión. Eran algunas “brujas”, simples químicas aficionadas, que buscaban elixires de sanar o filtros de amor, ambas cosas indispensables para la vida. Leyendo el libro de Rafael Gracia Boix, “AUTOS DE FE Y CAUSAS DE LA INQUISICIÓN DE CÓRDOBA” -obsequio de mi hermana por una lado, y de Tere, hija de Rafael por otro-, me detuve con interés en el auto de Leonor Rodríguez, “La Camacha”, de 1576, que en su tiempo fue famoso hasta el extremo de que Miguel de Cervantes lo señaló en su novela “El coloquio de los perros”.

Restaurante Las Camachas

 Comedor restaurante

Ponía Miguel de Cervantes, en boca de Berganza diciéndole a Cipión: “Has de saber, hijo, que en esta villa vivió la más famosa hechicera que hubo en el mundo, a quien llamaron la Camacha de Montilla; fue tan única en su oficio, que las Eritos, las Circes, las Medeas, de quien he oído decir que están las historias llenas, no la igualaron. Ella congelaba las nubes cuando quería, cubriendo con ellas la faz del sol, y cuando se le antojaba volvía sereno el más turbado cielo; traía los hombres en un instante de lejas tierras, remediaba maravillosamente las doncellas que habían tenido algún descuido en guardar su entereza, cubría a las viudas de modo que con honestidad fuesen deshonestas, descasaba las casadas y casaba las que ella quería. Por diciembre tenía rosas frescas en su jardín y por enero segaba trigo. Esto de hacer nacer berros en una artesa era lo menos que ella hacía, ni el hacer ver en un espejo, o en la uña de una criatura, los vivos o los muertos que le pedían que mostrase. 

Libros de conjuros (Autor desconocido)

Tuvo fama que convertía los hombres en animales, y que se había servido de un sacristán seis años, en forma de asno, real y verdaderamente, lo que yo nunca he podido alcanzar cómo se haga, porque lo que se dice de aquellas antiguas magas, que convertían los hombres en bestias, dicen los que más saben que no era otra cosa sino que ellas, con su mucha hermosura y con sus halagos, atraían los hombres de manera a que las quisiesen bien, y los sujetaban de suerte, sirviéndose dellos en todo cuanto querían, que parecían bestias. Pero en ti, hijo mío, la experiencia me muestra lo contrario: que sé que eres persona racional y te veo en semejanza de perro, si ya no es que esto se hace con aquella ciencia que llaman tropelía, que hace parecer una cosa por otra. Sea lo que fuere, lo que me pesa es que yo ni tu madre, que fuimos discípulas de la buena Camacha, nunca llegamos a saber tanto como ella; y no por falta de ingenio, ni de habilidad, ni de ánimo, que antes nos sobraba que faltaba, sino por sobra de su malicia, que nunca quiso enseñarnos las cosas mayores, porque las reservaba para ella.”  

Más velas y libros de conjuros (Autor desconocido)

Luego estaban también la Montiela y Cañizares, supuestamente salidas de la imaginación del manco, aunque seguramente basadas en la plantilla bujeril de las lomas vinícolas montillanas. Pero la real era la del auto: “Leonor Rodríguez “La Camacha”, viuda, mujer que fue de Antón Gómez de Bonilla, labrador, vecino de Montilla, diz que es cristiana vieja de 40 años”. Lo de la Camacha le venía a Leonor de su abuelo Antón García Camacho. Leonor tuvo dos hijos varones, antes de enviudar de su marido. Fue acusada de brujería por el Tribunal de la Inquisición en 1572: “por hechicera, invocadora de demonios, hacía y enseñaba a hacer cercos llamando los demonios desde los cercos, ofreciéndole un miembro de su cuerpo; y que en los dichos cercos se destocasen y desnudasen; y con un cuchillo de cachas prietas hacía el cerco; y venían treinta y cinco diablos pecados y pecados hechos galguillos y hecha la promesa del dicho miembro, los diablos le decían, 

Aquelarre de Goya

que pediese lo que quisiese y ella pedía le trajesen a su amigo y otras cosas desta manera; y que a media noche iba y enseñaba a otras que fuesen a tres iglesias, donde hubiese Sacramento, diciendo: "Lucifer y Satanás, Belcebú, Barrabás y Gayferos, aposentador mayor de los infiernos"; y topábame con uno destos diablos y le había de pedir lo que quisiesen que hiciese por ellas; y que nada desto se había de confesar hasta la muerte, ni lo confesase; y porque enseñó las palabras de la consagración diciendo habérselas mostrado a ella, un su amigo clérigo [fol. 8 v.] diciendo: "equis, ocos, Corpus Cristi, Sangre consagrada de mi Señor Jesucristo", y nombrando por quien las decía, decía: "no te lo digo para te consagrar, sino para te legar y atar, que vengas a mi querer y mandar, dándome todo lo que tuvieres"; y así venía el amigo o quien querían; y quebraba las puertas por entrar, legaba y deslegaba y tornó loco a su marido y así murió y a un su hijo,”

Haciendo una pócima (Autor desconocido)

Allá por el 1567 se marchó a Granada durante unos meses, a perfeccionar su arte, más o menos a hacer un master, este desde luego presencial no como otros. Una señora árabe le enseño parte del oficio y le facilitó el herbolario necesario para hacer ungüentos. Estaba orgullosa Leonor, de haber aprendido del profesorado más importante de la época, fuese árabe o cristiano. Llegó, a decir que para conseguir nuevas técnicas no había reparado en fornicar con un árabe durante un tiempo, a cambio de lecciones. Cuando eran requeridos sus servicios siempre decía que ella sabía poco, que si era necesario haría conjuros o requeriría de otra colega le ayudara para conseguir el fin propuesto, cuestión que conseguía subir la tarifa. 

El Gran Cabrón de F.Goya

“Confesó el legar y deslegar; y que a una negra que su amo le había dado de palos, le dijo que le trajese una asadura y sus orinas y vino, pero que no lo hizo, ni lo supo hacer: y de otras personas a quien pidió asaduras [fol. 9 v.] en Cuaresma y pollos que se comió y que tan le enseñaron las oraciones de Santa Marta y otras muchas oraciones prolijísimas, que refirió distinguiéndolas por partes como quien enseña. Confesó que cierta hechicera le dijo las palabras de la consagración, y no sabe para que efecto, y en efecto confesó lo más de lo que fue acusada, escusándose así y echándole a personas muertas, a quien decía haberlo visto hacer y a otras; y que daba remedio a las que a ella acudían echándolo en devociones; y cuenta muchas pagas que le hicieron e pidiéndoselos decía haberlo empleado en obras pías. 

Portada El Coloquio de los Perros

Hizo ciertas defensas y descargos. Diósele tormento en que puestos los brazos atrás, atados los pulgares con once vueltas de cordel, según dijo el ministro, y asidos de la maroma, parecieron vueltos adelante; y el médico dijo no tenía lesión alguna y así pareció. Que salga al Auto en forma de penitente, con coroza en la cabeza, con insignias de hechicera y abjure de levi y le den cien azotes en Córdoba y ciento en Montilla, de donde sea desterrada por diez años, con cinco leguas a la redonda y sirva los dos primeros años de los diez en un hospital en Córdoba, cual se le señalare y pague ciento cincuenta ducados al Receptor.”

Una panorámica de Montilla (Autor desconocido)

Luego estuvo la historia, de Alonso de Aguilar, apaño amoroso de la señora que quería casarlo con la hija,  que no recoge el auto de la Inquisición, por lo que se podría pensar que el caso raro era raro de verdad. Decía: “Siendo mancebo ya para casarse, hubo grande competencia sobre quien se había de casar con él, por su mucha nobleza, riqueza y valor de su persona. Al fin, una señora muy principal, deseando casar a don Alonso con una hija suya, determinó hablar unas grandes hechiceras de Montilla, llamadas las Camachas; encargóles el negocio, prometiéndoles, si salía con su pretensión, pagárselo muy bien; ellas se lo prometieron, y dando y tomando sobre el caso, se resolvieron en convidar a don Alonso para un jardín suyo, y que estuviese allí la señora. Las malas hembras no la avisaron en qué forma había de entrar don Alonso, y con este descuido viólo entrar en forma de un hermoso caballo. 

Otra panorámica de Montilla (Autor desconocido)

Cuando ella lo vió, espantada, comenzó a dar gritos y quedóse amortecida; volvió con algunos remedios que le hicieron y comenzó a quejarse de las malas mujeres y a publicar y descubrir lo que estaba secreto. Vino luego el caso a noticia de los señores Inquisidores, y hecha su diligencia, prendieron a don Alonso y a las hechiceras. Estuvo don Alonso mucho tiempo en una cárcel estrecha y al fin lo soltaron, por haber hallado que don Alonso estaba inocente de todo el caso, pero no obstante esto, le mandaron que burlando ni de veras entrase en casa de las Camachas.”

Otra vista de la casa de La Camacha (Autor desconocido)

Por eso al pasar por Montilla, antigua carretera -ahora no por hacerse por la autovía-, y ver el establecimiento de Las Camachas, hay que acordarse de que Leonor Rodríguez, es la señora, bruja, curandera, hechicera, química aficionada, que le dio su apodo, que tenía de su abuelo, y si se quieren ampliar conocimientos, está el auto completo, el caso raro, e incluso la novela corta el Coloquio de los Perros de Miguel de Cervantes. Aunque la verdadera magia, a pesar de que la habría, la tienen los caldos montillanos a los que seguro no hacían asco los censores de la Inquisición, y no hicieron a sus saludables curaciones del ánimo, ningún auto de fe. Ah, se me olvidaba, mis nietos Enara y Noah, son montillanos.


Fotos de Internet, desconociendo autoría
Bibliografía del Libro "AUTOS DE FE Y CAUSAS DE LA INQUISICIÓN DE CÓRDOBA”, de Gracia Boix, El Coloquio de los Perros de Cervantes, y el Caso Raro.

domingo, 10 de marzo de 2019

REHABILITACIÓN DE LA CASA DE LOS GUZMANES, ARCHIVO MUNICIPAL


 Fachada del Archivo con el escudo de los Hoces

Una obra promovida por el Área de Presidencia del Ayto de Córdoba y la Gerencia de Urbanismo, dirigida por los arquitectos Javier Valverde Abril y Carmen Chacón Guerrero, y en su parte ejecutiva por Cristóbal Martín Aguilera, Arq. Téc, y Laureano Tripiana Gómez, Ing. Téc, Ind., con un presupuesto de 1.841.951,19 €. Primera visita guiada de las dos celebradas ayer, en la que estuvo presente toda la plana mayor técnica. Recibió a los visitantes la directora Ana Verdú, que presentó al arqueólogo Luis Tovar,  arquitectos y técnicos, diciendo que como la casa era mayor necesitaba un lifting para dejarla más bella.

Plano del puzle de las distintas épocas facilitado por el equipo técnico

Paralelismos, facilitados por el equipo técnico

Ana Verdú, directora Archivo y Luis Tovar arqueólogo , presentando el acto

Carmen Chacón, arquitecta de la rehabilitación y público

A continuación lección magistral, apasionada y vehemente, de Luis Tovar, arqueólogo, en la visita guiada a las obras de rehabilitación de la Casa de Los Guzmanes, sede de la memoria local del Ayuntamiento de Córdoba. Una corta, muy corta, pero intensa visita a las obras de rehabilitación de la sede del archivo, nos llevó ayer a un grupo de más de treinta personas a conocer parte de los intríngulis del ADN de una construcción que catalogó de entrada de puzle arquitectónico, el mencionado arqueólogo. Conocimos que aparentemente la antigüedad de la casa es de un siglo anterior a lo que se estimaba. Incluso supimos que el arqueólogo es descendiente remoto de los Hoces de Extremadura, según comentó.

Arcos del primer patio

Otras vistas

Zaguán desde dentro

Galería del S. XVIII

Supimos de la maraña de estilos y épocas, lógicos por otra parte a lo largo de los muchos siglos transcurridos desde que formó parte del botín de la conquista, y soldada a los servicios prestados por los castellanos a la campaña de Fernando III. A partir de ahí se puso el reloj cristiano en marcha parándose el musulmán. Y la familia que la recibió, la de los Hoces, comenzó a subir como la espuma en poder y propiedades. No acabé de comprender el espacio de los Guzmanes, pero la realidad es que predominó la familia de los Hoces, hasta su marcha por problemas políticos.

Artesonado mudéjar

Luis Tovar y público atento

Muro de sillares época inicial

Tapial sobre el muro de sillares

Conocimos detalles de los diferentes espacios, de la construcción de los tapiales, del artesonado que encerraba algunos secretos, de burdas pinturas posteriores del mismo, por poderse ver la original con la desnudez de algunas zonas, de simbología heráldica distinta y colores. La novedad de aplicación de la técnica del Carbono 14, para aproximarse científicamente a la verdadera partida de nacimiento. Y el respetuoso tratamiento de todos los parámetros y mejoras que se están haciendo para incidir en lo mínimo posible, y sobre todo permitir consolidarla para otros pocos de siglos más.

Portada citada en los paralelismos

Explicando los paralelismos de la portada

Otra vista

Arcada del s. XVIII

Lástima que no se puedan –es cuestión de negociación y dinero- anexionarse la casa de Tejón y Marín por detrás, porque la del Ministerio de Defensa es más compleja, para ampliar el Archivo, y así completar algunos importantes proyectos en cartera. Un capitel sospechoso de pertenecer a la época califal, celosía y similitudes arquitectónicas con Santa Clara y Casa de las Campanas. Y muchos pequeños detalles, pasando por ajimeces que nos dijeron tienen azulejos de Doménico Nicoloso, parece que los únicos existentes en Córdoba.

Interior portada

Ajimez y celosía por datar

Azulejos del ajimez de Domenico Nicoloso

Patio y al fondo ajimeces con capitel califal

Mucho éxito en la rehabilitación o lifting –como dijo Ana Verdú jocosamente- que redundará en una mayor funcionalidad y mejoras para aquellos usuarios de este servicio municipal, sin olvidar que parte del mismo pasa ineludiblemente por su atento y profesional personal, siempre dispuesto a darte las máximas facilidades para conseguir el objetivo buscado. Esperemos que se consigan las confirmaciones de las sospechas artísticas y constructivas y que se cumplan todas las expectativas.

Vídeos de las distintas series fotográficas:





Audios de la visita:(se puede profundizar más en la explicación escuchando los audios)






Fotografías y audio del autor y Conchi Carnago
Bibliografía de las explicaciones técnicas.

domingo, 3 de marzo de 2019

DE COMO EL EGO DE UN AUTOR PUEDE LLEVARLE A ROZAR LA ESTUPIDEZ

Control copy

Días pasados, en relación a una entrada sobre un hecho histórico de una hermosa población de la costa, un elemento, de los muchos que publican comentarios impresentables, me envío uno, tratando de reescribir su historia, porque no están de acuerdo con la real, y seguro es porque algo tendrán que ocultar de su familia, me puso de vuelta y media. Claro, como es lógico no publiqué el comentario. Otro, en parecida línea pero educado, me daba consejo de que debía o no debía poner. Es el típico, "tienes que ser bueno y pasar página", que publiqué y contesté. Y un tercero, que me acusaba de haberme apropiado de un trabajo suyo, que contesté, pero como era un anónimo y no puso su correo, el sistema no le pudo enviar mi contestación. Me decía: 

“hola muy bonito todo, pero al menos podías poner el nombre del trabajo de osea yo: Fulano de tal. Copiar y pegar y no trasladar fuentes es muy muy muy poco profesional”


De principio me tuteaba, se nombraba autor del citado trabajo, escribe sin mayúsculas, con palabras juntas, vamos con una gramática así así, y me decía no ser nada de profesional.

Le contesté en el blog: “Estimado Sr. Fulano de Tal, Creo que se ha pasado usted un poco de grosero, evidentemente no soy un profesional de la escritura pero no soy ningún “delincuente” aprovechándome de los trabajos de nadie y mucho menos ocultando su autoría. Sin en lugar de dejarse llevar por su soberbia hubiese leído todo el artículo, habría comprobado que en uno de los párrafos figura lo siguiente: “Luego, rebuscando, he encontrado un extraordinario trabajo de Fulano de Tal, que reproduzco en su totalidad, que cité arriba y merece un espacio especial.” En otro párrafo más adelante cito: “Ahora el excelente artículo de Fulano de Tal, que nos sirve para no olvidar la historia, y recordar a héroes anónimos que salvaron muchas vidas.” Y al final en la bibliografía cito nuevamente al autor, es verdad que no lo repito pero ya se sabe de aquello que a buen entendedor… y usted se ha pasado de frenada: “Bibliografía de los paneles informativos, Wikipedia y Artículo del autor citado”


Cito su autoría dos veces explícitamente y una indirectamente, lo adorno de las palabras extraordinario y excelente, apelativos que creo se merece el artículo aunque algo menos el autor. Es una tónica que sigo siempre por la razón del respeto que me merecen los autores, por muy soberbios que estos sean. Le publicito su buen artículo en mí blog y ahora me dice usted -yo no lo tuteo como usted a mí por respeto-, que no lo cito ¡vamos, vamos! Pues sí que es curioso, elementos fascistoides me envían anónimos ofensivos por el trabajo en mí blog, otros dejan caer el blanqueo que se pretende de la historia y un autor que no lee, me dice que soy un tal y un cual. Ya me dirá si quiere que haga desaparecer del Blog su artículo, cosa en la que no tendré ningún inconveniente. Reciba un saludo que creo no se merece.”


Como no recibe la contestación no la conoce, pero este individuo no contento con su actuación me busca por la redes sociales y me manda un mensaje por Facebook, pidiéndome el teléfono, que naturalmente no le doy, no por nada sino porque considero no se lo merece. Entonces me envía cinco mensajes de audio. Sólo leí el primero el resto ni los abrí -viendo el jabal se ve el jabalero-, no me interesaba un aumento de la presión arterial ni pelearme con nadie. Trascribo el leído:

“Bueno pues se lo explico en un archivo de voz. Me llamo Fulano de Tal. SOY Licenciado en Periodismo, cinco años de Historia en la Universidad de Málaga… y SOY quien publicó la historia (que nos ocupa) y que usted ha cogido y ha puesto en su blog y que ni siquiera me ha nombrado. Entiendo que le habrá gustado mucho, cosa que le agradezco, pero ¿Hombre, las fuentes son las fuentes! Cuando usted coge un trabajo de alguien y lo pone en su blog, al menos ponga usted el nombre de la persona que ha escrito ese trabajo durante muchos y muchos meses. Por eso me quería poner en contacto con usted. Es muy bonito copiar las cosas de los demás y ponerlas en un blog diciendo que es suyo. Y encima alardeando de que es un trabajo suyo y eso no lo pone usted en ningún lado, cosa que me ha parecido muy mal”.


Aclarar que el trabajo en cuestión tiene 561 palabras, lo que no desmerece en absoluto su calidad, pero “meses y muchos meses” para 561 palabras, me parece mucho tiempo. Luego el trabajo está aderezado de fotografías de hace años, en la cuales el autor enfadado no cita su autoría, y evidentemente no son suyas.

Le contesto:“He escuchado el primer mensaje de voz y no voy a continuar escuchando los otros porque tengo la impresión de predicar en el desierto. Usted Sr. No ha leído mi trabajo. Todo lo que está diciendo parece lo dice de oído, le cito a continuación mi contestación en el blog. Me está insultando constantemente, yo he citado siempre su autoría, lo que dice es falso y con solo leer el blog podrá usted verlo. –Le adjunto la contestación publicada en el blog- Cito su autoría dos veces explícitamente y una indirectamente, lo adorno de las palabras extraordinario y excelente, apelativos que creo se merece el artículo aunque algo menos el autor. Es una tónica que sigo siempre por la razón del respeto que me merecen los autores, por muy soberbios que estos sean. Le publicito su buen artículo en mí blog y ahora me dice usted -yo no lo tuteo como usted a mí por respeto-, que no lo cito ¡vamos, vamos! Pues sí que es curioso, elementos fascistoides me envían anónimos ofensivos por el trabajo, otros dejan caer el blanqueo que se pretende de la historia y un autor que no lee, me dice que soy un tal y un cual. Ya me dirá si quiere que haga desaparecer del Blog su artículo cosa en la que no tendré ningún inconveniente. Reciba un saludo que creo no se merece.”


La contestación se la envío por un canal seguro que garantice su recibo, si no es un inútil informático, porque como persona lo parece, y tampoco lo chequea. Transcurridos veinte días de la contestación, no se ha dignado ni siquiera bajarse de su ego descomunal y pedir disculpas. Ni me ha dicho que quite su trabajo del Blog. Aunque estoy tentado de hacerlo. Este Sr. de ego superlativo -no hace falta estudiar psicología para apreciarlo-, seguro le habría dicho alguien -Oye Fulanito he leído en un sitio esto, y sin precisar nada más se ha tirado a la piscina.  Aunque esto me resulta raro, si hubiera entrado en el blog habría visto que lo cito tres veces y con todos los honores, lo mismo no se rebaja a leer nada del resto de mortales. A lo peor le puso el comentario el supuesto avisante. O incluso están hablando de otro blog y otro "delincuente". Estoy seguro que si ha leído mi contestación por el canal que cito, de comunicación directa. Claro al leerlo, le habrá dado vergüenza y como este tipo de personas carecen de una virtud que se llama humildad, ha sido incapaz de pedir disculpas o cuando menos decir me he equivocado, o más, me han equivocado, si no quiere asumir su propia responsabilidad. Me ha buscado por las redes para ponerme como un trapo y no es capaz de decir lo siento. Se ha columpiado y no sabe bajarse del columpio.

Fotografías de Internet desconozco el autor

sábado, 2 de marzo de 2019

ÍNDICE DE ENTRADAS ENERO Y FEBRERO 2019, 1805 ENTRADAS Y DESDE 2008 AL 2018.

Grabado italiano de Córdoba siglo XVI
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Incluyendo este índice, son 1805 entradas en el blog las que están relacionadas, desde los años 2008 hasta los dos primeros meses (enero y febrero) de 2019. A mi me parecen muchas, impensable hace diez años, fecha en la que empecé con este trabajo, pero bueno ahí están. Sirva ésta, la 1805, como listado para buscar en los diez años. Muchas gracias a los lectores por estar ahí y aguantar a este pesado. 

MuchoTrigo, 21


Trueque 4

ÍNDICES DE OTROS AÑOS












INDICE ENTRADAS NOTAS CORDOBESAS AÑO 2018

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San Basilio 22.

Fotografías del autor e Internet