lunes, 25 de abril de 2022

VADO PERMANENTE POR FAVOR NO APARCAR

 
Sin comentarios

Hemos adquirido con notable esfuerzo una cochera en los bajos del bloque donde vivimos -malvivimos pues se ha negado a instalar el ascensor la mayoría de los propietarios, y somos bastante mayores-, pero ese es otro cantar. La cochera tiene todos los parabienes legales municipales, inclusive hemos tenido que, con cargo a nuestro peculio, cambiar de lugar un paso de peatones, por coincidir el vado con uno que había, a pesar de que en la misma plaza hay dos más en las mismas circunstancias, pero parece estaban de antes de la remodelación. Bueno. Raro es el momento del día o de la noche, que no hay un vehículo en la puerta de la cochera, de las cocheras, porque son dos con vado permanente autorizado las que hay juntas, con la diferencia que una de ellas me parece que lo que contiene son vehículos de dos ruedas. 

En el centro del vado de las dos cocheras

Hay que reconocer que no hay reserva de carga y descarga en el lugar y un supermercado tiene que reponer a diario con los proveedores. Hay también un bar a unos metros en el que los parroquianos vienen a desayunar y los fines de semana a almorzar y cenar y que ”mejor lugar” para dejar el vehículo aparcado que en el vado. Cuando el incumplidor de las normas está en el bar o en el supermercado, uno se molesta, se asoma a cualquiera de los establecimientos para preguntar si está en ellos el propietario de un coche mal aparcado en una salida de cochera. Normalmente son siempre los mismos, en su mayoría se disculpan y retiran el coche sin rechistar, otros te miran como perdonándote la vida y lo retiran sin mediar ninguna palabra. Los acabas de molestar y eso es imperdonable. Cierto día un repartidor tuvo el coche aparcado tres cuartos de hora, a este le tocó el rapapolvos de la dueña de la cochera. 


Ayer fue el colmo, un Sr. aparcó el coche y se fue por una calle adyacente, no me dio tiempo a avisarle que iba a salir. A los veinticinco minutos apareció, yo estaba con la puerta abierta esperando. Le dije: -Sr. llevo aquí esperando veinticinco minutos. Y solo se le ocurre contestar: -Pues llegaría usted prácticamente a la misma hora que puse el coche aquí. El colmo de la desfachatez. Este no pudo decir lo de, -Solo han sido dos minutos. Esa excusa del incumplidor y caradura que además insulta a tu inteligencia. Otro día y esto es  lo que colma el vaso, llega un individuo, aparca su coche y le digo -Sabrá usted que esto es una cochera. Me contesta: -Sí, pero yo es que voy a dejar los niños en casa de mi madre. Y se fue. Es o no es tremendo, y claro ni uno va a estar llamando a diario a la grúa ni peleándose con la gente. Somos un pueblo de incumplidores.

Fotografías del autor

domingo, 24 de abril de 2022

LAS PIEDRAS OLVIDADAS DE LA PLAZA DE JERÓNIMO PÁEZ

 
Cuando era la Politécnica

He estado en cuatro colegios, el primero con mi padre que fue quien me enseñó a leer, para poder hacer pinitos públicos leyendo necrológicas del periódico, con tres y cuatro años, a los parroquianos de la taberna; luego en una Amiga en la calle Badanillas, señoritas María y Carmela; en San Eulogio después, cálculo que un año -no recuerdo a los profesores- y San Antonio de Padua que es el que se quedó con el título de “mi colegio”.

Calle Alta de Santa Ana

Plaza, por los modelos de coche años setenta

Su director y maestro D. Enrique Rodríguez Castro, al que se trataba en casa con categoría de familiar por haber estado en el colegio antes mis primos y tener amistad con él. Por eso siempre que hablo de mi colegio me refiero a San Antonio de Padua. Era privado y salvo el rezo de un rosario a la semana, no había allí simbolismos fascistoides como formar a la entrada y cantar los himnos de ritual. Corría el 1954, y estuve en el hasta el 1956 que me puse a trabajar de aprendiz con un orfebre.

El trampantojo de la Casa del Judío

Otra vista de la Plaza (Foto Archivo Municipal)

Mi colegio estaba en la calle Alta de Santa Ana, en la primera planta de un enorme caserón, posiblemente nobiliario, a la que se subía por una señorial escalera de dos tramos. La clase daba por un lado a un patio cuadrangular que era un inmenso naranjal, que al abrir las ventanas, el olor increíble del azahar se mezclaba con el de las gomas de borrar y la tinta china que llenaban los tinteros de cristal embutidos en los pupitres, cuya materia prima se adquiría en la droguería, frente a los futbolines y al Conservatorio. 



Para acceder a él todos los días dos veces, subía la calle Céspedes, Plaza de Benavente, Pedregosa y Ángel de Saavedra para llegar a Alta de Santa Ana. Luego por la tarde volvía por Cuesta de Peramato, Jerónimo Páez, Horno del Cristo, Rey Heredia y Encarnación. El cambio del recorrido a la vuelta es porque siempre nos quedábamos a jugar en Jerónimo Páez. Entonces no existía la Casa del Judío ni el actual Museo Arqueológico, en su lugar había una carpintería y tienda de ultramarinos, y casas encaladas, eso sí la Casa de los Páez tenía su portada majestuosa.



¿Por qué toda esta descripción urbana? Simplemente porque me acuerdo por las fotografías antiguas, que el palacio que había pasado por bastantes propietarios, fue la Politécnica, la Academia Espinar y luego después ya a mediados del siglo XX se rehabilitó para Museo Arqueológico, que es el uso actual que tiene. Pues bien el sábado pasado después de disfrutar con el arte de las "Dibujantas, Pioneras de la Ilustración" en la antigua Casa de Carbonell, actual Vimcorsa. 



Recordé mis libros desaparecidos de colecciones de Blanco y Negro, y chistes de Xaudaró, el del perrito –volúmenes perdidos al prestárselos a individuos no merecedores de confianza-, pasé después por mi colegio, la Cuesta de Peramato y la antigua Plaza de los Paraísos, para ver en la Casa de los Páez la exposición “Invisibles u Olvidadas”, que me resultó muy interesante. 



Allí en la remodelada plaza estaban las piedras, olvidadas también, en las que jugábamos de niños. Mi amigo tristemente fallecido, Antonio Salcedo, me comentó que una “lumbrera” municipal distribuyó por plazas de la ciudad determinados restos arqueológicos, la mayoría procedentes del templo de Claudio Marcelo, sin haber podido comprobar este extremo documentalmente. Hay restos en la Plaza de las Doblas, en la de Séneca y en ésta de Jerónimo Páez, antes de los Paraísos, que yo recuerde, aunque me parece que hay en más sitios. Al no tener los restos datación de dónde proceden, toman la categoría de piedras antiguas abandonadas en la calle. 




Algunas columnas en posición vertical, otras yacentes, otras así como así, unas sirven de asiento, otras solamente decorativas. En la última remodelación de la plaza las distribuyeron de forma más armónica, pues en su momento estuvieron amontonadas. También se han traslado tumbas o aljibes de su lugar de origen a jardines, como los de Vallellano y Puerta de Sevilla. Podrían perfectamente todas, formar parte de la muestra citada de la exposición en el capítulo de Olvidadas. Desde el punto de vista arqueológico el desplazar un objeto de su lugar de origen no es muy ortodoxo que digamos, salvo que vaya al Museo. Allí en la plaza están las piedras milenarias que no son de allí y los trampantojos de la Casa del Judío.

Fotografías del autor e Internet
Bibliografía del recuerdo

domingo, 17 de abril de 2022

SENDERO A LA LAGUNA DE CONEJERO

Sendero a la Laguna de Conejero de Wikiloc

Hemos vuelto a recorrer un bonito sendero que en sus primeros metros va paralelo al arroyo Navas de Molero, hasta que este se va a buscar la casa de Cepas, en las Lomas de Parralejo, rodeando la mole del Peñón Blanco, primero sube a una bonita meseta, ahora tapizada de hierba y flores, para a partir de ese lugar bajar hacia la laguna artificial de Conejero. Jara blanca, de cinco llagas, alguna negra, menos, escasos madroñales, romero, labiérnago, aulaga, coscoja, cantueso en flor, la retama amarilleando, una nutrida colonia de piruétanos, madreselva, y otras especies, además de las encinas y algún alcornoque aislado. 

Camino del huerto de Cepas

Sendero a laguna Conejero

En muchos lugares al ser un sendero poco transitado -recorrido normalmente por los ecologistas de los rifles, esos amantes de la naturaleza en estado puro, reconocidos por los restos y las marcas plásticas en algunos arbustos-, la explosión de la primavera casi lo envuelve del todo con su manto vegetal y florido, solo queda que debajo se ve aún el trazo pisado antaño y sirve de guía. Los torrentes temporales conservan algunos la humedad de haber corrido el agua de estos días pasados, aunque no se prevean de momento más temporales. 

Jara con visitas (Foto C. Carnago)

Espino Albar

Los ruiseñores, que ya llevan varios días con el cortejo, son los únicos que se oyen, así como el zumbido de los abejorros incansables, no vemos ningún pájaro más, no hay hormigas, y ningún otro animal destacable. Eso sí la vegetación explosiva, invasiva, necesaria, pero no hay ganado que la despunte, ni piconeros que controlen la jara, por lo tanto el indispensable equilibrio no existe. Claro es un pequeño rincón de una zona de la finca Peñas Blancas, que es el nombre de la que figura en el Catastro por la que discurre ese sendero.

Explosión de flores (Foto C. Carnago)

La solana del sendero (Foto C. Carnago)

Pero el desentreno, la salud, el repunte de las temperaturas, hacen que sea imposible seguir, aunque ahora se inicia la bajada pues el llano, del que no he podido precisar si hubo alguna casilla o aprisco por allí, pedregal hay, e inclusive una piedra que pudiera ser un mojón, pero no hay límite a marcar en el lugar, porque lo que desecho esa teoría, es el punto más alto, un collado sin serlo. La teoría que me queda es que hubiese un aprisco en el llano que fue cruce de caminos en algunos planos. 

El llano desde otro lugar

Al fondo la zona minera de Espiel

Tenemos pocos días de disfrute de este espectáculo de la naturaleza, de descontrol verde y floreado, controlado desde luego. Pronto el calor hará de las suyas y las chicharras iniciaran su orfeón, aunque tampoco hay muchas. Pero el verde se tornará en dorados y vuelta a empezar otro ciclo. Si no se disfruta el momento con agradables temperaturas, hay que esperar otro año y otra primavera que es una menos para algunos. Merece la pena aprovechar las primeras horas de la mañana y disfrutar del espectáculo antes de que los cambios sean irreversibles. 

Fotografías del autor y C. Carnago
Bibliografia del pateo.

miércoles, 13 de abril de 2022

NOVENTA Y UN AÑOS DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA

Bandera de la II República 

Noventa y un años hace mañana el 14 de abril, que España se despertó republicana, y al igual que observamos como los poderes fácticos -esos que no se presentan a las elecciones-, dificultan la existencia de unas determinadas organizaciones políticas legítimas criminalizándolas, y blanqueando a su vez otras ultras, muchos seguimos pensando en el ideal republicano, creyendo que es el mejor sistema de gobierno posible. Por otro lado vemos cómo se van sumando años sin cambio y el sistema monárquico, a pesar de su estructura medieval, machismo, deterioro palpable y barbaridades cometidas, es siempre perdonado y quienes han podido romper una lanza no lo han hecho.

Acto republicano en el centro social Rey Heredia

Pero bueno, seguiremos recordando ese ensayo de progresismo y libertad que fue cercenado, a la vez que las vidas de muchos cientos de miles de españoles/as, por un puñado de militares asesinos, sediciosos (estos sí que lo fueron no los catalanes por poner unas urnas) traidores a su juramento y golpistas, con las complicidades de los fascistas alemanes e italianos y la bendición del Estado Vaticano. Y ahora los quieren blanquear con un enorme descaro y sin tener el mínimo decoro. Lo peor es que a las nuevas generaciones no se les ve interés por defender los valores republicanos. 

Concentración en el Bulevar del Gran Capitán

Una bandera, un escudo, una Constitución, la más avanzada es su tiempo, aún a pesar de las dificultades, eran sus símbolos, teniendo en cuenta que los primeros años de su existencia y desarrollo fue gobernada por las derechas. Y cuando hubo un atisbo de unión de los partidos progresistas, dieron el golpe los “patriotas” con la inestimable ayuda del capital, la sotana y los citados gobiernos fascistas de la Alemania de Hitler e Italia de Mussolini. Sin olvidar el abandono de las democracias occidentales, que ya hubiera querido la II República para sí el reconocimiento y ayudas que tiene el gobierno de Ucrania.    

Pues noventa y un años han pasado de sueños y ochenta y seis del amargo despertar fascista, y aún no están reparados los asesinatos, cuando menos anulando todas las sentencias ilegales, recuperados los desaparecidos del mayor genocidio del mundo conocido, y negando el pan y la sal a los pocos descendientes directos que queden. No olvidar tampoco esas grandes fortunas iniciadas con el expolio de republicanos. Importante no olvidar y aprovechar cualquier momento para que las nuevas generaciones sepan cual fue la historia. Pensar en venganzas es absurdo porque los asesinos, que murieron en sus camas, ya no están, pero si anular el recuerdo a los mismos de todos los sitios donde estén sus nombres, y borrando estos como los antiguos egipcios condenarlos a vagar eternamente como desconocidos.

Leer la historia y ver que esta familia de los Borbones, siempre han actuado igual a lo largo de los años que llevan en España, claro los mantienen quienes pueden quitarlos porque les va bien a sus negocios con ellos en el Estado, porque lo que subyace no son cuestiones románticas sino dinero y más dinero. Comisiones, líos de bragueta y braga, hijos bastardos, fortunas en paraísos fiscales, corrupción, “mequivodo pebdón, no bodbera a suceder” y a otra cosa mariposa. Es importante que se sepa y que no se olviden quienes son, de dónde vienen, y todas las veces que han sido expulsados de España. Que la historia no se edulcore, que no sea la que dibujan empresas periodísticas por su interés económico y se conozca la real. 


FELICIDADES a todo/as los republicanos/as, pensar que no hay mal que cien años dure, por lo que hay que seguir soñando con la III República Española. Que la monarquía debe de dejar de ser el sistema de gobierno de este país y que el ideal republicano inunde los pensamientos del pueblo español.

martes, 12 de abril de 2022

REFLEXIONES NOSTÁLGICAS EN TORNO A LA SEMANA SANTA

 
Creo que es de Alcira pero desconozco el autor

Mientras mucha juventud, incluida la mujer, porque hasta esto era “cosa de hombres”  le ha dado la vuelta a tradiciones centenarias, de como celebran estas fechas, la semana grande grande para el catolicismo, y concretamente estoy pensando en ser costaleros debajo de un paso. Cuando yo era pequeño los costaleros "empujadores de las andas con ruedas", eran pagados y eran en su mayoría faeneros de la Lonja. Aquellos que paraban el paso frente a la Taberna de la Mezquita de Rafalito, y en la que entraban en fila a pegarse un “latigazo”, como decía el chascarrillo. 

Ojo es agua (autor desconocido)

Impensable entonces que fuesen mujeres. Y como yo no estoy obligado a respetar (ni denostar desde luego) ningún dogma al no ser creyente, me puedo permitir decir que estimo que el sentido de estas fechas para el catolicismo, no debía ser la exhibición, alarde de riqueza o importancia, especialmente la que acompaña un acto o ceremonia en las calles, que se llama parafernalia. Supongo que la representación cruel de una historia horrible requeriría otro tratamiento. 

Costaleras (autor desconocido)

Un amigo sacerdote católico, cuando tuvo parroquia en una población del sur de la provincia no consintió cofradías en su iglesia, pero cuando salió destinado a otra parroquia se incorporaron a la que dejó en el pueblo, cuatro. Pedro Antonio de Trevilla, obispo, prohibía la Semana Santa, y algunos pueblos se le rebelaron entonces, allá por el primer tercio del siglo XIX. Mi amigo el cura cuando se refería a estas fechas las tachaba de que eran una especie de carnaval y sobre todo una destacada feria de vanidades.

Costaleras debajo (Autor desconocido)

Ver a niños pequeños vestidos de legionarios, y a niñas como viejas achicadas -como decía mi madre-, de mantilla (que no es adoctrinamiento), es como vestirlos de Spiderman, Superman, o el Guerrero del Antifaz. De pequeño participaba de la festividad, porque la primavera, con el aroma de azahar, el estar en la calle a horas no habituales, el salir con otros niños y niñas, el despertar de la testosterona, incluso el andar por medio de la calle, era, justo es decirlo con nostalgia, un tiempo especial. O incluso ayudar en los turnos de tocar la matraca en la torre, en el que el eje del manubrio me pilló un pellizco en la unión del índice y el pulgar que me duró varios días. El rítmico sonido del vareo de las colgaduras religiosas en las galerías del Patio de los Naranjos, para quitarles el polvo de un año, marcaban el paso inexorable del tiempo. 

Llanto por la lluvia (Foto Noticias Antena Tres)

Azahar, matraca, libertad horaria y callejera abajo de las aceras, eran el sinónimo de estas fechas. Incluso el respeto de la prohibición culinaria, que nunca pude entender por qué si pagabas podías tener bula. Normalmente la carne no era un manjar cotidiano en casas como la mía, por lo que no comerla en esos días de prohibición, no era ningún sacrificio, ahora a los ricos, además de serlo, le permitían zafarse de la prohibición, y eso era infumable. Por cosas como esta el fraile alemán creó el luteranismo. Había otra cosa relacionada con otra carne, que era el titulillo que decía mi madre o mi tía alguna que otra vez, y era aquello de que “estaban como las putas en Cuaresma”, referido a no ganar un duro en esas fechas, con el comercio de la carne.

Matraca de Toledo (Autor desconocido)

Cuando pequeño trabajé de aprendiz de orfebre y los clientes principales que eran de cofradías. El cura de un pueblecito del suroeste, había venido a Córdoba, con su “prima” -una parroquiana de buen ver-, a encargar una serie de ajuares religiosos, con cuberterías de plata y otros útiles del mismo metal en una talega, alegando que esa misma plata debía ser la que compusiera el ajuar encargado. A sabiendas de que eso normalmente es imposible porque la plata se compraba laminada en la Sociedad Española de Metales Preciosos y no podría ser el mismo material que contuviera físicamente el trabajo, pero se le decía que sí que iba a formar parte de ello. 

Mantillas (Autor desconocido)

Un poco como aquello de que el oro antiguo tenía más valor que el actual, cuando en este país ha habido siempre mucha picaresca por no hablar de corruptelas que es la realidad, contrastes falsos, leyes más bajas, etc.. Siempre que un cliente te traía unos pendientes de su abuela, pensaba que traía lo mejor, te decía -Que esto es oro antiguo- y a la hora de la verdad, al echarlo al crisol y por una simple operación de aligación, la Ley del metal resultante era mucho más baja de la Ley comercial de 18 quilates o 750 milésimas.

Penitente con gafas (Autor desconocido)

Claro todo en la vida tiene sus contrapartidas y su equilibrio, si no hubiese vanidad en las organizaciones religiosas no habría artesanos que vivieran de eso; bordadores/ras, orfebres, tallistas, doradores, imagineros, que hasta el nombre se refiere a la imaginación (Facultad de las personas para representar sucesos e historias, o imágenes de cosas inexistentes), incluso hasta los cartones que fabricaban en la callejita de la calle Alfonso XIII, los capirotes. Para que luego dijeran los niños: “-este nazareno tiene gafas”, al destacar los cristales y su círculo bajo el cubrecaras. O el nazareno del chiste con un lacito en el capirote para que su hermano no le entregara el bocadillo, equivocadamente, a otro penitente, porque ese es su verdadero nombre penitente. 

Nazareno dame cera (Autor desconocido)

Eufemismos como en todo. Pero… así es la vida, aunque la verdadera penitencia era el “valle de lágrimas” de los nazarenos, al no salir en procesión cuando el agua impedía hacer el recorrido (estación de penitencia). No entendía tampoco que sí San Pedro decían (ya puestos que más da), era el encargado de la pluviosidad además de las llaves, como permitía que lloviera, para que esas criaturas que estaban todo el año pendientes de su procesión, no salieran a la calle por ello. No me cuadraban muchas cosas en este asunto, no había correlación. 

Enorme bola de cera (Autor desconocido)

-Nazareno dame cera. Es una frase que han seguido usando los niños de otras generaciones, y forma parte de los recuerdos de muchos. Una bola de cera que generaba la envidia de los más tímidos. Claro mejor esa cera en las bolas de los niños que en el suelo sin limpiar por los accidentes que puede causar. La realidad es que todo está impregnado de nostalgia por un tiempo que no va a volver. Y porque muchos de los actores no están con nosotros tampoco. Espero no haber "atentado" a los sentimientos religiosos de alguien de piel fina, que quede claro que mi intención no es molestar.

Fotografías de Internet, no conozco la autoría de las mismas, pero si alguien me lo dice la pondré 
Bibliografía del recuerdo.

viernes, 8 de abril de 2022

MOJÓN DE LOS TRES TÉRMINOS

Mojón de los tres términos (Foto Antonio Galisteo Luque)

A Antonio Galisteo Luque lo nombraba en Facebook Carlos Franco, como “correcaminos, bip, bip” en función de un último recorrido suyo publicitado por la ribera del Pedroches y Meseta Blanca o de Orive y aledaños. Es cierto, según las rutas que publica Antonio en las redes sociales, está en la cima del ranking de “pateadores” de caminos cordobeses. Y aunque su feudo natural está principalmente en las subbéticas, hace incursiones importantes en otros territorios. Pero no podemos caer en el error de hacer un ranking de senderistas, pues seríamos injustos con muchos amigos que están ahí pero que no publicitan su movilidad diaria. Yo los sigo con notable envidia por no poder, y cada día menos, seguirlos personalmente, el DNI, la salud propia y familiar me lo impiden de una cierta manera.

Planimetrías siglo XIX

Topográfico 1ª Edición

Pero a lo que vamos, Antonio Galisteo publicó días atrás un  bonito y curioso reportaje fotográfico sobre un paraje que une tres términos municipales; Zambra, Carcabuey y Priego, que marca un mojón pétreo al que llaman de los tres términos. Hay muchos, pero por mencionar uno, hay otro similar de tres términos también entre Zambra, Carcabuey y Cabra. Esa publicación me hizo indagar en las planimetrías antiguas y a su vez me permitió conocer unos trabajos muy interesantes, uno sobre el gentilicio de Carcabuey del Cronista de la villa, Rafael Osuna Luque, publicado en el Boletín de los Cronistas, y otro de Antonio Moreno Hurtado, sobre el término de Cabra en 1577, que cita muchos de esos mojones, publicado en un medio digital “La Opinión de Cabra” fundado en 1912. 

Minutas 1915

Raster del IGN

Hay que descubrirse por estos excelentes trabajos de investigación, en ocasiones casi anónimos por el reducido ámbito de difusión de los cronistas locales, que nos permiten conocer a fondo la historia cercana de nuestros pueblos. Como muestra un documento sobre los límites municipales de Cabra mencionados en el anterior párrafo: "Mojones y límites. Comenzando desde el Navazo Barbudo, por Coscumana y Granadilla, a dar a la Peña del Águila y Río Anzur. Y dende allí, el río arriba hasta la pasada del Vado de Rianzur, por donde pasan entre Cabra y Rute, que este vado se tiene por mojón. Y dende allí, el arroyo del Carrizal arriba hasta Bechira, que es una sierra que se dice Bichira. Y desde allí comienza el mojón desde Carcabuey y Cabra. Y dende allí a la derecha al Cerro del Molejón.

Lado de Zambra (Foto Antonio Galisteo Luque)
 
Y desde allí a los Campichuelos e a la Sierra Gallinera. Y desde allí al Cerro Bermejo, donde está el mojón. Y desde allí al Navazo de los Membrillos. Y desde allí el padrón la Mano hasta donde el camino que viene de Carcabuey a la villa de Lucena, donde están mojones. E de allí la mojonera adelante a dar a la Nava de Hernán Gil, donde está otro mojón. Y dende allí a dar a otro mojón que / está en la Atalaya los Ballesteros. Y dende allí desciende el camino que va a Cabra y Priego y a Carcabuey. Y dende allí a la Cueva del Águila, donde está otro mojón. Y dende allí al mojón de los Tres Términos, que es entre Zuheros, Carcabuey y Cabra. 

Lado de Carcabuey (Foto Antonio Galisteo Luque)

Y dende allí a la Cumbre de la Gubilla. Y dende allí a Senda Cerrada. Y dende allí al Hoyo del Jurado. Y dende allí a Camarena. Y dende allí al mojón del Portillo y cuesta entre Doña Mencía y Cabra. Y dende allí al mojón de la Fuente del Puntal. Y dende allí a la Torre del Puerto. Y dende allí al padrón de entre Montilla y Cabra. Y dende allí, por los Entredichos, el padrón adelante hasta la mojonera que es entre Cabra y Aguilar. Y dende allí el padrón adelante hasta la pasada del Río Frío. Y dende allí a la dehesa de Monturque. Y dende allí al Argabejo, que es mojón de entre Monturque, Cabra y Lucena. Y dende allí, el padrón adelante hasta dar al Navazo del Barbudo, donde se comenzó este mojón"
. Como puede verse una joya el documento.

Lado de Priego (Foto Antonio Galisteo Luque)

Cada vez que escribo la palabra mojón, me acuerdo de la risa de mi madre cuando se nombraba, por relacionarlo con cuestiones escatológicas. Hoy en día se está perdiendo su uso y significado. Este es una roca de considerable tamaño en el que por cada una de sus caras está tallada la inicial del pueblo hacia el que mira, como la “Z” de Zambra, la “C” de Carcabuey, y la “P” de Priego. Una simpleza rústica pero de un gran significado. Gran significado porque los litigios que han llevado muchas veces a los pueblos hasta la guerra, han sido unas líneas en un mapa que el tuno de turno ha movido a su interés. 

Mojón Cabra Zambra y Carcabuey (Foto Antonio Galisteo Luque)

En este caso el Mojón de los Tres Términos está ubicado en la estribación sur de la Sierra Gallinera. Tres cortijos; Rondán Solana y Umbría rodean la sierra y en el centro del triángulo el Mojón. Los nombres del Raster del IGN, sin olvidar a Julio Cortázar “Vivimos en un país que gusta de la invención de pasados falsos, que respeta poco las huellas verdaderas y en el arraigan con facilidad los prejuicios y las ideas más necias”, por la facilidad de cambiar los nombres de las cosas, gentilicios como el de Carcabuey y topónimos del plano, aunque hay que sopesar también la incompetencia. 

Fotos de Antonio Galisteo Luque y planos.
Bibliografía de la publicación de Antonio Galisteo y citada.