jueves, 19 de noviembre de 2020

FUENTE DE LA LASTRILLA EN PEÑAS BLANCAS

Vuelo de 2010 de Google
 
 
Esta es la otra fuente con dificultad para llegar a ella, aunque esta es más asequible desde la ladera, es cuestión de edad más bien. Es la segunda que se llama de la Lastrilla, la otra está en Fuente Agria, en un pequeño sendero a la derecha de la N-432a subiendo la Cuesta de la Matanza pasada la Urbanización, en la siguiente curva a la derecha. Esta de Peñas Blancas tuvo que ser otro quiosco de categoría, más cercana a Santa Elisa en el macizo de la Loma del Parralejo, en su umbría norte.  Como en la anterior fuente del Cura he recurrido a la web Conoce tus Fuentes, y al mismo autor de la ficha, V. Rodríguez Estévez, 2009. Las coordenadas son: UTM (ETRS89):X: 330784.023 Y: 4221583.107 Huso:30 Altitud: 498 m. Dice el autor en la ficha:
 
Vuelo de 1956 de la USAF, arriba el alojamiento del Carmen

Vuelo interministerial de 1977, ya está la carretera de la Térmica

Vuelo de 1984
 
“Se supone que ésta debe ser la olvidada Fuente de La Lastrilla. Se situada entre los km 1 y 2, a la izquierda de la carretera de acceso al poblado de Puente Nuevo; a unos 50 m, en medio de la mancha de bosque mediterráneo. Pertenece al conjunto de fuentes del Balneario de Peñas Blancas o Gran Hotel de Santa Elisa. La construcción asociada a la fuente estaba constituida por un kiosco de fábrica de ladrillo, planta octogonal con arcos de medio punto en siete de las paredes y una octava pared opaca orientada al sur sobre la que se abría una hornacina a cuyo pie se encontraba una profunda arqueta de la que se tomaba el agua. La cubierta era a base de tejas esmaltadas en blanco y azul. Actualmente sólo queda la pared opaca y restos de alguno de los arcos rodeado por matorrales. En el entorno, y mezclados con zarzas y escaramujos, todavía se observan restos de cercas de piedra y de lo que debió de ser un cuidado jardín con membrillos, gleditsias y lirios.”
 
Muro sur de la fuente y restos (Foto V. Rodríguez)

Detalle de la hornacina (Foro V. Rodríguez)

Si miramos a la ubicación de dónde deben estar los restos de la fuente, con más voluntad que otra cosa, en la inmensidad del bosque mediterráneo que la protege, he querido ver está mañana una gleditsia, destacando con su verde del resto del matorral y encinas. He añadido una serie de fotografías de distintos vuelos, destacando la del de 1956 en que no estaba construida la carretera a la térmica de Puente Nuevo y siempre en todas las demás la carretera de Córdoba a Almedinilla que está en el interior de la finca cercada de Peñas Blancas. Puede ser otra carretera anexionada por ser fino, a una propiedad privada.

Detalle hornacina y los instrumentos de V. Rodríguez (Foto de  V. Rodríguez)

La arqueta y los instrumentos (V. Rodríguez)

Umbría norte de la Loma del Parralejo
 
La referencia esencial es frente a la Hospedería del Carmen, cruzado el arroyo Navas de Molero y ahora la carretera, pues antes un camino en zigzag llevaba a los “agüistas”, directamente a la fuente de la Lastrilla. Ahora hay que salvar otra alambrada, de las muchas que cercan la mayoría de las propiedades, que confirman que no hay un metro de terreno en el campo, en la inmensidad del campo, que no esté registrado en cualquiera de los registros de la propiedad, y en este caso improductivo también. Me han llamado la atención escarbaduras de los jabalíes en un campo tapizado de bellotas, lo que denota prefieren otro manjar.
 
Fotografías de la web de Javier Palero, V. Rodríguez Estévez de Conoce tus Fuentes y una del autor
Bibliografía de la web Conoce tus Fuentes

miércoles, 18 de noviembre de 2020

FUENTE DEL CURA EN PEÑAS BLANCAS

Lugares visitados del entorno

Es de las pocas fuentes de los contornos que no he podido estar en ella, me he aproximado a su ubicación por la carretera pero no he encontrado un acceso adecuado a la edad de uno. Hay un cortado que supongo se hizo para la carretera y luego la consabida cerca de espino que estimo habría que saltar. Es la fuente que menciona la historia del albañil que construyó la del Santo. Ubicada en la vertiente oeste de la Loma del Parralejo, una vez pasado el collado de las Tres Encinas camino de la Central Térmica de Puente Nuevo.

Arriba del cortado está la fuente (Foto Google)

La fuente del Cura (Foto V. Rodríguez)

Como no he podido hacer las fotografías personalmente recurro a la web Conoce tus Fuentes y a las realizadas por V. Rodríguez Estévez, autor de la ficha referida a esta Fuente, que dice de ella: “Es la más humilde de todas las fuentes relacionada con el Balneario de Peñas Blancas o Gran Hotel de Santa Elisa.” Sus coordenadas son: X: 330134.025  Y: 4221352.114 Huso: 30 y está en una altitud de: 529 m. Continua V. Rodríguez diciendo sobre su fábrica: “Rústico arco de mampostería cubriendo el manantial y arqueta al pie del arco”

Arqueta (Foto V. Rodríguez)

Hornacina y útiles de trabajo de V. Rodríguez (Foto VRE)

El día que subimos buscándola, además de la dificultad de dejar el coche en las cercanías por tener escalón y nada de arcén, se sumo el cortado y la alambrada que nos hizo desistir de intentarlo. De todas maneras las fotografías de V. Rodríguez son de 2009, hace once años y ya denunciaba el deterioro, además puede verse su estado en su reportaje gráfico, por lo tanto es de suponer como puede estar tanto tiempo de abandono después. Otro patrimonio hidráulico en ruina.

Fotos de Google y de V. Rodríguez Estevez (Conoce Tus Fuentes)
Bibliografía de la Web Conoce tus Fuentes

sábado, 14 de noviembre de 2020

CIRCULAR POR EL PEÑÓN BLANCO

Recorrido en rojo 

Ayer completamos el recorrido circular por el Peñón Blanco, por eso en el perfil del mismo está puesto el punto de partida en otro lugar que no es el comienzo natural. La realidad es que no ha sido un recorrido circular al uso, ha sido media parte y luego la otra media, como salir cada uno por un lado y encontrarse después en un punto del camino que precisamente fue la cota más alta del mismo 555 m.. Pero pongamos la partida en Fuente Agria, un primer tramo de carretera, la N-432a, la antigua, un carril parcelario, que rodea la ladera norte del Peñón, que visto desde algunos lugares es un cono, luego un brusco giro al sur por el lado oeste, para llegar con apertura de cancela incorporada por una pista, al embalse de Conejero, que estaba algo más alto de nivel que el primer día. 

Raster del IGN

Vuelo de la USAF de 1956

He de decir que a falta de conocimiento de los toponímicos, utilizo los del mapa Raster del IGN, a sabiendas de los errores de bulto que tiene, por aquello de que los autores no se han pateado el terreno. En el momento que abandonamos el carril parcelario, que sonoramente cuidan una serie de canes variados, de variadas propiedades, que parecen eventuales aún por el celo que ponen, o el miedo que tienen, porque nunca sabré del todo si es por defender su casa y su plato, o por asustarse de dos jubilados. Me inclino por lo segundo porque si les enseñas el palo siempre reculan, no todos, pero un amplio porcentaje. Pues bien pasada la sonoridad manifestada y hollado el camino pasada la cancela, no 'fo', porque eso no está ya en el guion y además para algunos pacientes de próstata casi se ha olvidado.

Vuelo de 1977 interministerial

Vuelo de 1980

Perfil del recorrido cuyo comienzo es en el 1,83 km.

Lo dicho, llegamos al embalse y lo de siempre, algún pájaro despistado, pero nada más, el reino animal brilla por su ausencia, a pesar de las marcas del de arriba de la pirámide, el ‘sapiens’, por los puestos de cacerías. Pienso ¿los tendrán tan perseguidos que habrán acabado con ellos del todo? Eso sí, el vegetal a tope, enormes ejemplares de setas que, como no entendemos no sabemos si son o no comestibles, bueno comestibles son todas, pero saludables no. Viendo las fotografías aéreas más antiguas, las del vuelo yanqui de la USAF de 1956, que a pesar de ser analógicas son medianamente aceptables, se observa que el campo estaba más pelado, posiblemente por el combustible, carboneros y piconeros, y explotación ganadera, que ahora, que está exuberante. Tampoco había tantos pinos.

Cancela de acceso a la finca

Pista, al fondo Villaharta

Embalse Conejero

Hermoso ejemplar de seta

No estaba hasta el vuelo ministerial de los 80 del siglo pasado, el embalse de Conejero -por el nombre estimo que habría una buena población-, tampoco estaba en uso. Por esa razón si hubiera animales no tendrían problemas de agua, y por la misma es más llamativo no ver marcas de estos. A partir del embalse volvemos a girar, en este caso hacía el este, y discurrimos por la vertiente suroeste del Peñón Blanco. Hasta aquí se ven señales en la pista como de pasar vehículos de cuatro ruedas, o haber pasado alguna vez. Pero cuando a la mitad de la vertiente se llega a la cota máxima del recorrido, en los 555 m. citados en el primer párrafo, la pista se estrecha, hasta el extremo de ser un sendero unipersonal y la vegetación se configura en galería. He de manifestar que es precioso el recorrido.

El sendero estrecho

Espesura

Entre retama

Ahora a partir de la cota máxima es todo bajada, en un momento se ven las edificaciones en la otra vertiente del Huerto de Cepas. Como dije en otra ocasión todo son nombres relativos a la vid, Lagar de; Cepas; Parralejo; etc. lo que denota el producto principal que que se recolectaba en su momento por la zona. Hay que prestar ahora atención porque a la derecha nos aparece ya el titular hidrológico de estos lares, el arroyo Navas de Molero que circula unos pocos de metros abajo y que, si no fuese por el matorral que da una cierta sensación de protección, el circular por este sendero sería peligroso, la caída es considerable desde el mismo al cauce, seco ahora, pero que en unos días llevó agua y bastante. El monte es muy espeso y con distintas especies arbóreas, no como en la fotografía aérea que se ve pelado.

Dos aspectos del sendero

Una zona más ancha

Vuelve a estrecharse

Dejamos a la izquierda otro sendero que sube a un depósito circular que está veinte metros más más arriba, del nuestro. Una pronunciada y escurridiza bajada nos lleva al puente del arroyo Navas de Molero en el camino al cortijo Huerto de Cepas. Un lentisco de unos cuatro o cinco metros de altura, retamas también enormes, jara en menor medida e hinojo, con su característico olor a anís cuando lo manipulas, y las aulagas parece que tiene incipientes floraciones. Observamos que el labiérnago también se postula por estos lares, esporádico pero hay. Ya estamos, después de subir una pequeña cuesta, en la antigua N-432 que ahora es ‘a’, sólo de servicio a algunas propiedades y a la urbanización de La Lastrilla, núcleo habitado más importante de la antigua Cuesta de la Matanza, ojo y al diseminado de Fuente Agria y todo perteneciente al municipio de Espiel.

Hermoso rincón

Bajada al camino de la Huerta de Cepas

Casa de las Rosas finales del siglo XIX

Ya está ladrando el poderoso mastín que oímos desde la casa todo el día y toda la noche cuando alguien pasa por la carretera, nos oyó y ya no para de ladrarnos hasta que nos pierda de vista. Está amarrado, pero según el dueño es noble, el peligroso es un 'suavón' dálmata que si te descuidas se te pone detrás y te puede morder, según el dueño, que es el mismo del mastín. “Líbreme dios de las aguas mansas, que de las bravas me libro yo”, decía mi madre que lo peor del mundo es un 'suavón', por eso más de una vez le he enseñado el palo al dálmata, para que sepa quién es el ‘sapiens’ –aunque eso como el valor en la cartilla militar se me supone-. El mastín se iba a quedar ronco, porque entré en su territorio a fotografiar una antigua bañera del balneario que está allí, pidiendo que no se soltara de su cadena. Mi valentía fue calcular el largo de su cadena.

El poderoso mastín desgañitándose

La bañera de finales del XIX

Fin del camino entre eucaliptus

El terreno que guarda el mastín es el antiguo solar de la que fue la Casa de las Rosas, posiblemente alojamiento especial del antiguo Balneario de Fuente Agria, nombre que le venía seguramente por tener la fachada tapizada de rosales. Sólo nos resta bajar por una descuidada bajada por parte del ayuntamiento de Espiel, que si pronto no la repara, va a tener a los 24 vecinos -algunos empadronados en el municipio-, confinados perpetuamente en el diseminado. Por el otro lugar que se podría salir, al paso inferior ahora de la N-432, está sin puente por un cabreo del Arroyo Navas de Molero en cierta ocasión. Fin del recorrido circular alrededor del Peñón Blanco y como dije antes es un precioso, casi virgen y poco hollado sendero.

Fotos del autor, de Conchi y de la web de Javier Palero
Bibliografía la justa.

domingo, 8 de noviembre de 2020

POZO EN EL ENTORNO DE FUENTE AGRIA JUNTO AL PUENTE DEL ARROYO NAVAS DE MOLERO

Vista del complejo una vez limpiado

Es posible que alguno me considere un pesado al coger un camino constante, hasta estrujar el contenido de su entorno. El problema es que por los idems., familiares uno tiene una cierta sequía literaria -siendo por mi parte un atrevimiento llamar literatura a estos simples trabajos para el blog-, y claro entonces para seguir con la producción se acoge uno a lo cercano. Como quiera que lo cercano es extenso hay cuerda, aunque cada vez está más cercana la otra punta.

Comparación con la fotografía antigua

El entorno de Fuente Agria donde estamos “confinados” voluntariamente, es zona urbana de Espiel y está abandonada por el municipio en cierta medida, hasta el extremo que no pagan el IBI muchas propiedades (¿?), a pesar del inmenso número de metros cuadrados construidos. Es evidente que en todos sitios hay tajo para reclamar a las administraciones, y que estas se mueven por las reclamaciones de los ciudadanos, lamentablemente. Este entorno cuando era la edad de oro o de plata, del Balneario, a finales del siglo XIX o incluso a principios del XX, era un jardín incipiente que podemos ver en los testigos gráficos que existen, con señores de sombrero de copa y señoras "encopetadas".

Otra vista desde el puente

Vista cercana a la izquierda el pilar

El arroyo Navas de Molero, mencionado en otras entradas, lo cruza longitudinalmente y un puente cuyo pretil de sillares aún subsiste, que permite salvarlo. Inmediatamente al lado del puente y gracias a las buenas maneras de unos vecinos, que lo han limpiado de matorral, ha dejado a la vista un pequeño complejo hidráulico que supongo serviría para dotar de riego al mencionado vergel. Éste está compuesto por un pozo –ahora tapado- que baja hasta el mismo cauce del arroyo, su brocal, unos horcones con hierros de sujeción a modo de contrafuerte (no tiene polea), y una especie de pilar bajo donde seguro almacenaba y distribuía después el agua.

El pozo con la pared hasta el cauce

El arroyo con agua

Una fotografía nos lo presenta en pleno uso, fechada a finales del siglo XIX o principios del XX. El árbol creo que era una acacia –entonces no habían plantado aún eucaliptus- conserva su tronco en el mismo lugar, ahora tocón casi pétreo. El muro de la derecha más cercano al puente está semidestruido, pero el resto de componentes, centenarios todos, aún perduran. Una infraestructura hidráulica para riego supongo, de la que no he encontrado documentación pero su apariencia es bastante obvia. Lo primero que se te viene a la mente es una especie de coracha árabe.

Vista del complejo a la izda. final de la rampa está el pozo

Rampa de bajada al jardin que ahora es un dificultoso camino

Lo que ocurre que la coracha consistía en un lienzo de muralla de una fortificación que rozaba o bajaba hasta el río, pero permitir con una  noria u otro artefacto subir el agua a mano con un cubo o a sangre, al depósito o aljibe. No es este el caso, lo que más se aproxima a ello es sólo la cercanía del arroyo, que se supone es quien alimenta el pozo. Por su lado este está abierta la pared y protegida con una puerta, es dificil bajar con el enorme zarzal que lo protege, es de considerar que por filtración del agua del arroyo se llenaría, si se pudiera medir se podría comprobar pero no está uno para bajar a la zona. Ahí está el complejo hidráulico desafiando al tiempo, que por la parte más corta acumula más de ciento veinte años, y conforma otro atractivo más a cuidar del patrimonio de esta zona. 

Prado en dirección al segundo puente

El arroyo desde el puente que se llevó la riada de hace unos años

No entiendo a las administraciones que tienen patrimonio material, como no tratan de preservarlo. Es verdad que los presupuestos en lo municipios son lo que son y no están hechos de goma, pero no lo es menos que hay ayudas a determinadas actividades inmateriales, algunas hasta lucrativas, que están a la orden del día, todos sabemos cuáles son y de su escasa productividad para la cultura e historia local. Muchas veces estas cosas dependen de la sensibilidad de las personas encargadas en el consistorio de la cultura, y que tengan, importante, una idea clara de lo que significa el término. Habrá que protestar algo.

Fotografías de Conchi y del autor
Bibliografía ninguna

martes, 3 de noviembre de 2020

LA FOTOGRAFÍA DE LA CALLE CARDENAL HERRERO CON LOLA CARRERAS EN LA VENTANA.

Calle Cardenal Herrero. Panorámica desde la torre año 1951. (Fotografía A.B.Nacional)

El otro día en una página de Facebook, “Córdoba Antigua (España)”, que se dedica a recopilar fotografías y detalles de la historia cercana y no tan cercana de nuestra ciudad, tuve la alegría de que publicara un usuario, Fernando Cazalla, una fotografía desde la torre de la Mezquita o Catedral por que la de la Mezquita está dentro del forro, del ensanche que hace la calle Cardenal Herrero, antes de la Puerta del Perdón, del año 1951, recopilada según decía el pie de foto: “Calle Cardenal Herrero. Panorámica desde la torre año 1951. Fotografía A.B.Nacional.” La calle estaba recién adoquinada con el dibujo de cuadros que aún tiene. Aún recuerdos el trabajo de los picapedreros con sus cimbreantes martillos.

La otra foto citada desde el mismo sitio (Foto de Juan Suárez)

Tenía otra de una pareja de enamorados en el pasillo inferior del cuerpo del reloj. Es de una portada de una revista de la JOC de 1979 y el autor es mi amigo Juan Suárez. Había un coche parado en la puerta de mi casa que en principio pensé era del aviador, marido de Conchi Aparicio, pero luego ampliada vi que no era un Dodge Dart y deseché la idea. Volviendo a la foto de la página de Facebook, cuando la vi se la envié a mi hermana -normalmente nos intercambiamos fotografías del barrio que nos vio nacer- y ella comprobó varias cosas, el rótulo que tenía la barbería de nuestro abuelo Rafael, luego de nuestro tío Fernando, al lado del número de la calle, el 32. 

Mi madre en la ventana 1951

Pero lo más entrañable fue que vio a nuestra madre Lola Carreras en la ventana de la cocina, que estaba situada en el piso superior de la casa, una especie de azotea cubierta de vigas vistas que forró mi padre de tablillas; una covacha en el hueco de la escalera donde estaba siempre el cochecito en el que me llevaban de niño; una pequeña azotea, donde mi padre habilitó una ducha; una pila de lavar y el único grifo de la casa; el “jamulorio” (una buhardilla o especie de taller construido con las paredes del puesto de jeringos de mi tía Rafaela, que tenía en la plaza de Juan de Torres), de mi tío Pepe. Increíble y emocionante, nuestra madre asomada a la ventana la de la cocina en el año 1951.

Mi madre Lola Carreras

Lola Carreras Jurado fue peluquera de señoras y trabajaba fuera de casa, además de en, eso le permitía ir arreglada a su trabajo que estaba en la calle Jesús María. Las madres de otros niños parecían mayores porque nunca las veíamos arregladas, siempre en ropa de trabajo de la casa. Predominaban los negros por los lutos, sin embargo nuestra madre vestía de color, zapatos de tacón, bolso, bien peinada, con unas manos tan cuidadas que, cuando estuvo una vez ingresada en el hospital era un espectáculo de las enfermeras verle sus bien arregladas uñas y manos. Alta, delgada con buen tipo, y guapetona, no quiero que se me vea el plumero al exagerar, porque para uno parece su madre siempre la más.

Por Ángel de Saavedra, mi padres

En la Puerta de Alcalá Madrid, mis padres y Luis (izda.)un amigo.

En Facebook puse el siguiente texto referido a la fotografía: “La casa de la derecha pasando la Taberna La Mezquita es donde yo nací, hay un balcón enrejado pues en la ventana después, en 1947 tres años antes de la foto. Arriba mi tía Rafaela y mi tío Pepe Gallego, y mis primos Cándido y Paco. A continuación en dirección a la Judería la casa de la familia Aparicio, matrimonio y dos hijos Manolín y Conchi y la Farmacia de D. Rafael, el mancebo que vivía en la calle Alfonso XII en la callejita escalonada donde hacían los capirotes de nazarenos, el licenciado era Alcalá. La casa que hace esquina con la Judería, portal y dos habitaciones, la de Juana la Jeringuera, en el portal había un puesto de Jeringos. 

En la Puerta del "Palas" con mi hermana Loli, 1955

El autor 1948 en su coche, que acabó en la "covacha".

Luego la farmacia del Licenciado Pérez Herrero. En esa casa vivía en la primera planta Doña Paca su marido y sus hijos, y arriba María su marido y sus hijos Juani y Rafi que se marcharon a Sevilla. En mi casa vemos la cortina de la barbería de mi abuelo Rafael Carreras, ya la regentaba mi tío Fernando porque mi abuelo murió en 1950, más adelante el despacho de pan del horno de Enrique Fernández (de la calle Tejón y Marín, Puerta de Almodóvar), que regentaba Juana Benegas, la madre de mi tía Maruja la mujer de mi tío Fernando, y la más a la derecha la taberna de la Mezquita Rafael Criado y María Escalera y su hijo Rafalin, un año menor que yo. Y abajo del todo la cúpula del arca de agua que era la distribuidora del agua del Cabildo en la zona, procedente del Hospital de agudos y antes de la alcubilla de la Puerta de Almodóvar.”


Fotos de José Muñoz y autores citados, entre ellos Juan Suárez un buen amigo y gran fotografo que fue portada de la Revista de la JOC de 1979.
Bibliografía de la vida y memoria del autor