lunes, 4 de mayo de 2020

PROYECTO DE ABASTECIMIENTO DE AGUAS A CÓRDOBA 1879

Recorte del plano del proyecto

Diversos estudios determinan, que desde que los romanos decidieron hace dos mil años, que el agua necesaria para la fundación de la Córdoba republicana se trajese del manantial inagotable del Bejarano, ese primer acueducto de la ciudad, el Aqua Vetus Augusta, estuvo surtiéndola hasta el siglo III. Bien es verdad que falta el nexo de unión, el eslabón perdido fundamental desde la zona de la Fuente del Elefante hasta la del Hornillo o Fuente de la Teja, pasando antes por el Rosal. Una teoría es que sí, sin más, y otra no menos autorizada estima que, aún a sabiendas de que Roma no reparaba en kilómetros para sus acueductos cuando fuese necesario, tontos no eran y si tenían en el manantial de la Teja caudal optimo, por qué ir más lejos. Lo que es innegable es que desde la Teja a Córdoba, está físicamente el acueducto, y que la ciudad palatina lo aprovechó de nuevo. 

Los acueductos del trabajo de Guadalupe Pizarro

Que el terremoto del siglo III lo destruyó, y que cuando el caudal no era bastante le añadieron la captación de Vallehermoso y que en otro momento de la historia trajeron el agua de los Mártires, Palomera y Doña Manuela, a saber, con el Aqua Nova Domitiana Augusta. Y que después el Hoja del Maimón surtía las alcubillas que bajaban a Córdoba por los Santos Pintados o arroyo de las Piedras, o siguiendo casi el mismo trazado el Venero de La Palma alimentaba la alcubilla del Sombrero del Rey del Pedroches y por ende a la ciudad por el oeste. Y muchos más veneros se fueron añadiendo por sociedades particulares, incluida la iglesia para no desentonar, la guerra del agua y los intereses capitalistas por la misma es igual que ahora en nuestros tiempos, con la diferencia que en algunos sitios ha ganado el interés general, ese que muchos cavernícolas  dicen bolivariano, porque no han leído la Constitución del 78, allá ellos.

Las firmas

Pero si la historia es hermosa, aunque moldeable a los intereses del mandamás del momento que es el que pagaba al escribano, la preocupación por el agua siempre ha sido la tónica habitual de siempre. No hay más que ver que en los programas de Ingeniería Romana, lo primero que los romanos buscaban era una fuente de agua adecuada y de calidad, y no reparaban en kilómetros y obra civil, no hay nada más que ver el acueducto de Nimes en Francia. Hace unos días encontré el plano de un proyecto del siglo XIX, de J. Helas, con el visto bueno del Arquitecto municipal Amadeo Rodríguez, que estimaba traer a Córdoba al igual que los romanos las aguas de la vertiente serrana del Guadiato, concretamente del Bejarano. El acueducto Aqua Vetus Augusta estaba ahí y la traía, sin entrar en las distintas teorías. El plano real está en escala 1:50000, de 34x44 cm. de papel entelado, en tinta negra, azul y roja y manuscrito, tiempo habrá de añadir los memoria expositiva del proyecto cuando abra el Archivo que será pronto.

Lo que queda del Aqua Vetus Augusta

Otro trozo

Hace tiempo leí un artículo referido a este proyecto y por más que lo he buscado no he podido encontrar nada, hoy me he encontrado el plano. Bien es verdad que se dónde está el proyecto pero por el dichoso virus no puedo acceder al Archivo Municipal. Pues con estos datos (8.01 Caja 10.2) y la eficiencia del personal de los archivos lo tendremos. Ya se ampliará. De todas formas con el plano en la mano vemos que el proyecto está fechado en 10 de febrero de 1879, lo firma J. Helas y le da el Vº Bº Amadeo Rodríguez, el arquitecto del Gran Teatro y de los Tejares. Veintinueve kilómetros de recorrido, y nos señala prácticamente un recorrido muy parecido al Aqua Vetus Augusta, salvo que el autor da un rodeo para evitar grandes desniveles. Del manantial del Bejarano va al cortijo del Caño, Torre del Viejo, para luego después de serpentear pasar por el Rosal, discurrir paralelo al Guadarromán y luego volver a la Fuente de la Teja, dónde seguro se reforzaría. Rodea San Jerónimo, e incluso señala el depósito que aún está en el camino, pasado el arroyo de la Gitana, luego la Huerta del Sordillo y Córdoba. No se realizó.

Fotografías del autor y plano citado
Bibliografía citada.

viernes, 1 de mayo de 2020

RECUERDO DE LA SUBIDA A LA MESETA BLANCA

Meseta Blanca desde el Sur

La primera vez que subí a la Meseta Blanca lo hice con Gloria, Abén y Emilio. Subimos por la estación de los Pradillos evitando la jauría que por lo menos hace ruido en las casas cercanas a la antigua estación, dimos un rodeo para bajar por lo que llaman la Fajarda y luego subimos a la Meseta. He de reconocer que desde la Fajarda hasta arriba me costó lo mío, cinco años menos eran sesenta y ocho en aquel dos de diciembre de dos mil catorce. 

Estación de los Pradillos

La Fajarda llamaron al lugar

 Gloria y Emilio

La impresión que me causó aquella gran explanada sin arboles fue extraña, bueno me parece que hay un solo árbol. Había un zumbido generalizado de las abejas que trabajaban en los botones dorados. El valle de Barrionuevo tenía desde allí una perspectiva especial, los grandes roquedales calizos configuraban la cornisa de ese gran transatlántico con la proa al sur, que asemeja la Meseta. Cornisa que estaba repleta de fósiles marinos, lo que justifica que había sido fondo del mar desaparecido de Tetis. Doy por hecho que todo el mundo sabe dónde está el lugar, pero seguro que muchos no lo saben: 37°56'36.6"N- 4°46'31.4"W

Vista desde el noroeste

La enorme planicie

La cornisa oeste y el Valle del Barrionuevo

Una serie de aljibes tallados en la caliza nos llamarón la atención. Visitamos una cueva de la cornisa, y nos dejamos para otro días la más importante, luego bajamos por el costado este, hasta un vado del Pedroches, para subir por donde cayó un tren que bajaba sin frenos, antes de hacer la trinchera de frenada, visitamos una fuente que existe cerca de la vía del ferrocarril, y bajamos por el derruido cortijo de los Pradillos, para llegar a la N-432 y dar por terminado el paseo.

Una cueva de la cornisa este

Abén, Gloria y Emilio en la carretera de los Pradillos

¿Por qué he rememorado ese día? No lo sé, sería porque al estar reorganizando fotografías me he dado con algunas de ese momento, todas espectaculares y porque recuerdo muchas cosas de esa subida, incluso las conversaciones que tuvimos y, sobre todo, el impacto del lugar. Luego ha habido más veces las que he intentado subir pero siempre surgía un inconveniente, pero ahí queda el recuerdo.


Fotografías del autor y Google
Bibliografia del recuerdo

jueves, 30 de abril de 2020

LITIGIO POR UN HAZA EN EL CAMPO DE LA VERDAD 1753

Plano de la Chancillería Real de Granada

Es muy significativo que la mayoría de los planos y mapas interesantes que he manipulado me han venido de Manolo Trujillo. El grueso de ellos me los grabó en un pen driver, y están en mi archivo principal, en la carpeta “Bibliografía de Córdoba”, dentro de la subcarpeta “Planos Catastrales y militar de M. Trujillo”, de esta forma nunca puedo olvidar la procedencia. Todos estos planos me han dado muchas satisfacciones y bastante juego para investigar cosas. Ayer recibí un mensaje suyo, en el que me adjuntaba un precioso plano del meandro del Campo de la Verdad, una verdadera joya que está al alcance de todos, pero siempre está más al alcance del que tiene inquietudes y busca, porque buscando se halla. Me decía Manolo: “He encontrado esta imagen que puede servir de ilustración a algunos de tus artículos.”

Plano de Córdoba 1752 Catastro de Ensenada

El plano es del Archivo de la Real Chancillería de Granada, fechado en 1753, un año después de “las respuestas dadas por la ciudad de Córdoba al interrogatorio de 40 preguntas que se le formularon con motivo de la realización del Catastro de Ensenada” como excelentemente recoge Antonio López Ontiveros en su libro “Córdoba 1752, Según las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada”. En él publica un plano del término municipal de Córdoba, también muy interesante que traslado a esta entrada. Sobre este proyecto fiscalizador decir que: “El Catastro de Ensenada fue el paso previo a una reforma fiscal, que no se llevó a efecto, cuyo propósito era simplificar las vigentes y complicadas rentas provinciales y sustituirlas por una Única Contribución "a proporción de lo que cada uno tiene, con equidad y justicia". Pero estamos en el siglo XXI, 267 años después y esa equidad y justicia aún no ha llegado adecuadamente.  

Haza en litigio

Listado de sitios

El plano refleja como se puede ver el meandro llamado de Miraflores, y que los oriundos llamaban Villa Cachonda, el Barrio Viejo del Campo de la Verdad. Representa de una forma picassiana la panorámica de la ciudad desde la orilla sur, el puente y las antiguas torres que configuraban la Calahorra, y acaban en el Molino de Martos por la derecha. Tiene una leyenda con los sitios que quiere resaltar con las letras de la A a la R, el río Guadalquivir con las características barcas, navegando y el meandro en cuyo dentro está la Haza litigante. No sabemos que ocurrió para que eso llegara a la Real Chancillería  de Granada, seguro que en algún legajo podemos saberlo. Claro la traducción de algunas cosas es complicada por la caligrafía del siglo XVIII, y del escribano.

Letra A Tejares y corrales de las casas del Campo de la Verdad

He de decir que yo no sé paleografía, como muchas cosas, y que descubrió a la primera una funcionaria municipal del Archivo cuando solicité una información. Sin venir a cuento me dijo: -Para leer esto debe usted saber paleografía. Yo me quedé serio y le dije: -¿Y en que ha notado usted que yo no sé paleografía? Se lo digo para que cuando yo vaya por la calle me dé cuenta, quien sabe paleografía y quién no? No sé paleografía, de verdad señora, pero por favor ¿En qué se me nota la carencia intelectual?. No supo contestar. La realidad es que el hábito no hace al monje, y yo podía perfectamente haber estado doctorado en paleografía por la Universidad de Harvard de Aravaca, por ejemplo. Bromas aparte, continuemos con la joya.

Letra B el puente

C Puerta del Puente, D Puerta Perdida y E Peso de Harina

El listado de lugares dice: “Zitas de los sitios por el abecedario, cada letra mayúscula llama, su sitio”. A partir de ahí A.- Tejares (los ha habido en ese lugar desde tiempo inmemorial hasta ha ce unos años, muy pocos). B.-Puente (esto no tiene explicación salvo que tiene el San Rafael y el monumento a S. Acisclo y Santa Victoria). C.- Puerta del Puente. D.- Puerta perdida de la carrera de Madrid (llamativo una puerta en ese lugar que desapareció, aunque la carrera a Madrid iba por las calles interiores, todavía no estaba construida la Ronda de Isasa). E.- Peso de Harina (yo tengo mis dudas la Plaza del Peso de Harina estaba en la confluencia de Mucho Trigo a la Ribera, como podemos ver en el Plano de los Franceses.). 

Letra F Torre Catedral y G Alhóndiga

Letras H Hospital, I Calle de la Feria, J Embarcadero, Ventanas del rastro

F.-Torre catedral. G.-Algondiga (Quiere decir Alhóndiga, lo que era la Plaza de los Gitanos). H.- Hospital del Amparo (El Hospital de la Lámpara). I.- Entrada a la calle de la Feria. J.- Embarcadero (Era el embarcadero donde recalaban las barcas que surtían de pescado a la ciudad). K.- Ventanas del rastro (hay que suponer que había una  edificación ahí en ese lugar). L.- Entrada o salida del Caño de Bensim Guerra(Caño de Vencesguerra, alcantarillado desde la época romana, que desde la plaza del Salvador o desde la Puerta Nueva, desaguaba en ese sitio, pasa por debajo de la Iglesia de San Nicolás, y está fosilizado paralelo a la calle Consolación). M.- Pelambres (la isleta cerca del Molino de Martos donde se pelaban las pieles para curtir). N.- Molino de Martos (aún está es su mismo sitio). 

Letras: L Caño Vencesguerra, M Pelambres, N Molino de Martos, O Torre de los Argotes, P San Nicolás.

Letra Q, Ermita de las Ánimas

O.- Torre de los Argotes (Pudiera referirse a la de la esquina sudeste de la muralla de la Axerquía, que se llamó de las Siete Esquinas, torre ochavada que se derribó en 1755). P.- San Nicolás (Parroquia San Nicolás de la Axerquía que está en la desembocadura de la calle Consolación a la ribera, ahora es una cochera). Q.- Ermita de las Ánimas (Existió una ermita que se llamó de San Julián, frente al Molino de Martos que una gran avenida destruye en dos golpes en 1692, y las de las ánimas se termina en 1760 después de este litigio, Yo me atrevería a decir que es la actual de San Antonio desacralizada) R.- Cruz de enfrente en el rastro. (El autor dibuja una primer cruz que borra y la sitúa más abajo hacia el río, significando que es de enfrente, de la otra orilla, entre el lugar que sita como “Sitio donde dexa el río la lima” y el “Coscojal del aprovechamiento común”

Letra R Cruz de Rastro.

Esos son los lugares marcados con letras, luego hay otros lugares, por ejemplo los linderos de la Haza en cuestión en litigio son: “Linde con tierra de San Lorenzo”.- “Tierras de la catedral”.- “Linde con tierras de la Caridad”.- “Coscojal del aprovechamiento común”.- (Donde se bañaban las jóvenes al atardecer).- Y “Corrales de las casas del Campo de la Verdad”. Otro sitio cercano a las torres de la Calahorra, dice “Sitio que llaman de los ¿ceniceros?” (No estoy seguro diga eso). Luego están una serie de nombres “Diego y Juan (Ilegibles los apellidos)”, “Diego Moreno Rubia” y “Vicente Caballero”.  

Lugar donde el rio deja la lima

Firmas de los afectados

La ficha técnica del Archivo dice: Córdoba (Casco urbano). Campo de la Verdad. Ciudades-Vistas. 1753 Título: [Mapa de un haza a orillas del río Guadalquivir en el campo de la verdad de Córdoba].  Datos Matemáticos: Sin escala. Publicado: [S.I. : s.n., 1753]Descripción Física:1 mapa: ms., tinta y aguada, col (papel) ; 48 x 35 cm Materia:1. Ciudades-Vistas 2. Fincas 3. Pleitos Campo de la Verdad (Barrio, Córdoba) II. Campo de la Verdad (Córdoba) III. Retamal, Pedro IV. Autor: Río, Feliciano María del. Signatura del original: Real Chancillería de Granada (ARCHGR) 059CDFI, M.P.D. 198 Signatura: IECA1988137002. Se puede estrujar la fotografía buscando el pleito en los protocolos correspondientes, pero de momento tenemos algo, que seguro alguien nos rectificará… si sabe paleografía.

Fotografías del planillo del archivo de la Chancillería y del Catastro
Bibliografía de Internet y libro citado.

martes, 28 de abril de 2020

EL SILO DE CÓRDOBA Y LOS SÍMBOLOS DE SEVERIANO BAJO

 
Edificio del Silo (Foto Google)

No sé si han tenido que ver algo mis recomendaciones a Severiano Bajo sobre la necesidad de publicación de este excelente trabajo divulgativo, que descubre el simbolismo de un edificio que forma parte del horizonte visual oeste de nuestra ciudad. Edificio que por su altura, es visible desde el cruce de los antiguos Santos Pintados y que es el antiguo Silo del Trigo, contenedor actual del almacen arqueológico excedente de la parte expositiva, de Córdoba, no sé si entre archivos de legajos también. Le rogué al autor la redacción del trabajo que supongo él tenía entre notas y recuerdos y lo invité a que formase con ellas este artículo. Y ante su negativa en principio publiqué yo la anterior entrada, que no hubiera tenido razón de ser. Desde luego "nunca es mal año por mucho trigo". Afortunadamente tengo el honor de publicarlo en el Blog.

Fotografía aérea de 1965 (Archivo Cataluña)

"EL SILO DE CÓRDOBA Y LOS SÍMBOLOS
de SEVERIANO BAJO


Siempre me llamó la atención el Silo de Córdoba desde pequeño. Vivía también entonces relativamente cerca y en los años sesenta del pasado siglo era un gigante impresionante para esta ciudad y para todos sus habitantes.

He mantenido siempre cierto interés en este edificio y he leído después, con mucha más edad, algunos textos sobre el Silo a los que he podido tener acceso.  

Este interés personal se acrecentó a raíz de observar hace unos años que en las fotos que tomaba con mi tele aparecía en el centro del rosetón central de la cara Oeste del Silo un hexágono regular. Por entonces, aún no sabía qué representaba el diseño de este rosetón, pero el hallazgo del hexágono central me dio la respuesta. Este rosetón, a primera vista, recuerda los rosetones de algunas iglesias y catedrales.

Desde el hexágono encontrado, no fue muy complicado pasar a ver la estrella de David que lo originaba. Fue este momento una sensación personal especial, como si conectara por vez primera con el Silo. La superposición de los dos triángulos equiláteros de manera invertida, como están en la estrella de David, produce esta figura central. Inimaginable pensar que allí había otra estrella de David.

Y ahí estaba la estrella, totalmente camuflada y disimulada a la vista desde el exterior. Ello despertó  aún más si cabe mi interés por este Silo. Si la estrella hubiese estado visible de forma diáfana, como las dos frontales de la cara Este, seguramente no hubiese seguido observando ni mirando más despacio el edificio. Estaría todo más claro, pero eso no era posible cuando el Silo se construyó, razón por la que seguramente se disimuló su presencia.

Lo comenté con algunos amigos, de los que quiero omitir de momento su nombre: un profesor de Latín, un fotógrafo que me ayudó con su arte y bien hacer, un vecino profesor de Biología y otra de Literatura entre ellos. Más de un paseo dimos junto al Silo.

Lo compartía con ellos y solicitaba su opinión, a la par que les mostraba mis avances en la observación del edificio. Traté, con los años, de buscar más simbologías que pudiese contener el Silo; alguna otra cosa intuí y, en cierta forma, fui descubriendo poco a poco, aunque estoy convencido de que encierra muchos más detalles que no he logrado aún llegar a ni a ver ni a imaginar. Quizás pueda equivocarme con algún símbolo de los que planteo, pero los que aquí refiero los veo con bastante claridad y por eso los incluyo en este relato.

Leí el documentado trabajo de la profesora Jordano Barbudo, sobre el Silo que encontré en la web y que puede descargarse (1) y compré después el libro La Red Nacional de Silos, Catedrales Olvidadas (2), del arquitecto César Aitor Azcárate Gómez, que fue su tesis doctoral. Él visitó personalmente, avanzada la década de los años 90, todos los Silos de la Red Nacional: “que contabilizaban 667 silos verticales de 35 tipologías construidos entre 1949 y 1990”, según recoge su autor.

A él mismo me dirigí por mail hace ya más de 5 años y me contestó muy amable, asegurando que le hubiese gustado tener esta información antes de la edición de su libro para haber dejado constancia de ello. Me animaron mucho sus palabras.

También tuve acceso a otros documentos en la red que versan sobre este edificio. No soy especialista en estas materias, simplemente soy un cordobés que trata de informarse y mirar despacio en algunos lugares destacados de su ciudad,  que a mi entender merecen una mirada más sosegada y continua de lo habitual. 

Buscando en la web  encontré también la reseña sobre el Silo (3) en el blog personal “Notas Cordobesas” de mi amigo Paco Muñoz que, por encima de toda la ingente cantidad información que nos ofrece en las diferentes entradas sobre asuntos interesantes e importantes de nuestra ciudad y provincia,  nos da una  valiosa y hermosa lección práctica de profundo amor por Córdoba ¡Enhorabuena Paco! Tus notas son muy importantes para todos los que amamos o queremos amar más a nuestra ciudad y provincia. 

Un aspecto común que pude observar  en relación al Silo es que nadie se refería por ningún lado a las dos estrellas de David de la portada Este, que son bien patentes y visibles incluso desde bastante  lejos. 

Paco Muñoz es el primero que leí que las nombra directa y muy claramente en su blog. Ha sido su entrada sobre el Silo y su persona un punto de encuentro muy grato e inesperado para mí que, en cierta manera, ayudan a que fluyan estas líneas. Sin su ánimo y ejemplo, a la par que su amable hospitalidad al acogerme en su blog, estas páginas no hubiesen salido. ¡Gracias, Paco Muñoz!

¿Por qué no se nombran las estrellas de David en otros textos? ¿No interesa a nadie desde algún punto de vista?¿No es correcto citarlas? ¿No lo era en su época? ¿Hay otras razones?

El caso es que esta falta de interés por las estrellas de David del edificio es un hecho,  pero están  ahí  a la vista en la parte más sobresaliente del mismo, dos en el frontal de la cara Este, y la tercera disimulada, aunque visible, en medio del  imponente rosetón de su cara Oeste. 

Mas no existen la estrellas de David para muchos que hablan o escriben sobre el Silo, o al menos no las deben considerar importantes. Parece que no le interesan a nadie.

Pues aquí hay dos excepciones, a Paco Muñoz y a mí sí nos interesan, porque nos interesa el Silo y las cosas de Córdoba, fundamentalmente. Paco lo demuestra sobradamente con su blog; lo mío es un interés más puntual, de afición por los monumentos de nuestra ciudad. Desde estas líneas pretendo contribuir a ampliar la mirada al Silo y llegar a entenderlo mejor; no pretendo más. 

De la tercera estrella de David, casi mejor no hablar, ya que, o no la han visto nunca, o nadie quiere verla. Alguna razón debe originar esto. Hoy no existe la censura que impida referirse a ella.

Paco sí habla ya en su blog de que hay una estrella girada en el rosetón de esa cara Oeste. Es totalmente cierto. Pero no existe  para otros, al parecer; al menos, nadie la menciona. Pues está ahí a la vista y, además, camuflada o disimulada. Resulta increíble.

Como sólo es visible esta estrella de la cara Oeste desde la calle, es más complejo al principio poderla ver a simple vista, pero si se insiste y, sobre todo, si se sabe lo que se busca, entonces se encuentra con cierta facilidad. Es bien grande y está en un lugar muy destacado. La cámara de fotos y la pantalla del ordenador ayudan mucho al ampliarla y tenerla muy cerca de los ojos. Ahora bien, aparece camuflada con el diseño que la rodea y que la parte por la mitad, y eso dificulta su visión desde la calle.

La estrella está dentro del círculo más pequeño del rosetón y está girada a la 1 de la hora del reloj dentro de una circunferencia. Luego se trazó un segundo círculo que alberga al rosetón entero y se extendieron los seis lados de los dos triángulos de la estrella de David hasta tocar el círculo exterior; posteriormente se unieron esos puntos con una V muy abierta (que será el centro de una M)  que toca con el vértice inferior el círculo pequeño y que, al unirse a las rectas en el punto donde tocan con el círculo superior, forman una M mayúscula en cada lado de la figura que se origina.

Coge un papel y un lápiz y dibuja siguiendo este proceso descrito y verás el diseño del rosetón. Una estrella de David girada y camuflada. Desde el interior es más fácil de detectar, ya que la mampostería exterior del rosetón y su junta vertical de dilatación parece que parte el rosetón por la mitad en su eje vertical, aumentando aún más su camuflaje. Para  mirar desde dentro el rosetón, hay que subir a la última planta del Silo, tarea nada fácil, o tener una foto desde el interior a mano. (Foto 2)

El diseño de la parte exterior del Silo, adornos externos y símbolos que alberga, así como los materiales que se emplean, justifican el trabajo del arquitecto dentro del equipo técnico, ya que los Silos de la Red Nacional los diseñaron y construyeron Ingenieros Agrónomos. El arquitecto formaba parte del equipo y, en el caso de Córdoba, fue Ignacio Fiter Clavé, prestigioso arquitecto de la época, responsable técnico de “Regiones Desvastadas”. También estuvo el mismo equipo técnico de ingenieros y arquitecto a cargo del Silo de Málaga. (Tipo P). 

El Ingeniero Agrónomo Jefe del equipo Técnico de la  Red Nacional de Silos fue Carlos Ynzenga Caramanzana, fallecido con anterioridad a la finalización e inauguración del Silo cordobés, que lleva su nombre como recuerdo; así consta en la placa conmemorativa. (Foto 7)

La misión principal del arquitecto no era la construcción del Silo, asunto de los ingenieros como queda dicho. Su tarea era de tipo urbanístico y ornamental, teniendo como objetivo diseñar el exterior del mismo para favorecer la integración de este gigante en el paisaje urbano de la Córdoba de los años 50 del siglo pasado, de la manera más armónica posible.

Así, el Silo busca, con su diseño exterior, establecer un diálogo con la ciudad, recogiendo su historia y las diferentes culturas que por aquí pasaron y dejaron una huella que constituye, a modo de herencia de los tiempos, su esencia cultural. En Málaga, el resultado de su diseño exterior es muy diferente. Dicen que trataba de buscar un diálogo con la Catedral de Málaga, muy próxima al Silo, pero esa es otra historia de un gran Silo, que ya solamente existe en imágenes y en la memoria de los que tuvimos la suerte de contemplarlo.

Entre los 667 Silos de la Red Nacional no hay otro Silo igual al de Córdoba en su diseño externo, ni en los materiales utilizados en el exterior. Este Silo fue el primero que se inauguró y es de una gran belleza.  Habla de la historia de Córdoba y trata de dialogar con ella. Técnicamente, es un Silo tipo TR, como los de Alcalá de Henares, Mérida, Burgos etc., pero es muy diferente a los otros TR. Hay, como ya sabemos, 34 tipologías más de estos edificios.

El Silo busca el diálogo con la Córdoba milenaria y con las culturas que por ella han pasado, integrando en su diseño parte de su historia y sus monumentos, tratando de integrarse en el paisaje urbano. 

Es la tarea del arquitecto una cuestión urbanística, ajena sin duda a la función técnica del Silo tipo TR, que alberga una maquinaria alemana de ingeniería, muy avanzada para la época y que aún se conserva, aunque fuera de uso desde hace bastantes años. Muchos estudiantes alemanes de ingeniería durante largos años  han pasado por este Silo en visita de estudios, según me comentaron en la Delegación de Agricultura.

En esa integración urbana aparece la clara intencionalidad, a mi juicio, de las estrellas de David, y otros posibles símbolos, más o menos claros o definidos, que enlazan con el pasado árabe, judío y cristiano de las diferentes épocas que convivieron en nuestra ciudad. 

Los símbolos relacionados con la cultura judía son, desde mi punto de vista, un claro homenaje a una de esas culturas; y esto, en 1951, año de su inauguración, no era lo usual, sino todo lo contrario.  

Traer al Jefe del Estado en junio de ese año a inaugurar el primer Silo de la Red, que tenía dos sellos de Salomón en el frontal de su cara Este y un tercero muy grande en forma de rosetón en la cara Oeste, podía ser algo impensable, pero sucedió.

Las estrellas frontales de la cara Este podrían explicarse fácilmente, ya que en la Facultad de Veterinaria no había dos sellos de Salomón, sino decenas de ellos, no iguales de grandes como estos dos, pero tampoco eran excesivamente grandes estos dos de esta cara Este que coronan las torres.

La estrella de David de la cara Oeste dentro del rosetón era, por su tamaño y situación destacada, algo más complejo de justificar. De ahí posiblemente que, por esta y otras razones que desconozco, se diseñara la forma de camuflar esta tercera estrella de David. La mano del arquitecto está ahí tan presente como en cualquier otro detalle del Silo. Si alguien apunta otras causas o razones, lo agradecería. No encuentro nada escrito sobre estos tres sellos, salvo lo que indica el blog de Paco Muñoz. 

El rosetón no se nombra en otros textos, aunque en alguno de ellos se relaciona la cara Oeste con las ruinas de Medina Azahara. Creo que no era ese el objetivo ni la intención del arquitecto, su diseñador. Una estrella de David que preside la cara Oeste de forma tan destacada nada tiene que ver con las ruinas de Medina Azahara. 

Quizás por eso, la gran estrella del rosetón se camufló. Recordar públicamente la cultura árabe y la cristiana no era un problema. Recordar la judía, por medio de símbolos en lugares destacados, no era lo usual en esa época. Ni siquiera hoy se hace, salvando la gran diferencia de épocas. 

Tan cierto, como que casi nadie habla del tema y creo que es bueno poder comentarlo; entre otras cosas, porque estos símbolos son una realidad y algunos bien visible. Alguna explicación tendrían que darnos los expertos. Las dos estrellas de la cara Este no están escondidas, en absoluto. Un niño las ve;  más de una vez oí a jóvenes preguntar reiteradamente por ellas. ¡Ay, los niños y sus preguntas!

También es interesante el uso del ladrillo en el Silo, algo inusual en estas edificaciones, estando en consonancia con el estilo neomudéjar presente en la Facultad de Veterinaria antigua, que dista del Silo aproximadamente un kilómetro en línea recta, y era, y sigue siendo, paso obligado para llegar al mismo, desde la Avenida de Medina Azahara. El pasado árabe de Córdoba está también ahí.

Evidentemente, el arquitecto conocía bien esta Facultad, sus sellos de Salomón y muchas cosas más  y también conocía perfectamente la historia de Córdoba y supo dejar su impronta y su homenaje a la ciudad en este Silo único. Estoy convencido de que el arquitecto estuvo en la citada antigua Facultad más de una vez.

Compárese con el de Málaga que está realizado  por el mismo equipo y época y de un tamaño parecido. Habría que hacerlo con fotos, ya que el de Málaga no existe. En la red puede verse el silo malagueño, ubicado en el puerto y demolido en el año 2006. Albergaba en su interior una maquinaria inglesa muy avanzada. La de Córdoba era alemana, como ya hemos dicho.

                                                   Otros asuntos observados: 

-Aparece reiteradamente el número tres en el edificio, que ya está por duplicado en las tres estrellas al tener cada una dos triángulos equiláteros enfrentados (3+3, (6) el número perfecto más pequeño).

-Hay tres terrazas en el frontal de la cara Este, innecesarias para el funcionamiento del Silo y son, sin duda,  otro  símbolo (foto 1). Me han hablado de cenefas y adornos existentes en ellas que desconozco, ya que son imposibles de observar sin subir al edificio. 

Es imposible acceder, aunque lo he intentado alguna vez. Evidentemente, las tres terrazas son un símbolo. Las tres etapas o estadios de perfección aparecen en varias culturas, así como las tres terrazas del templo. Creo que algo de esto puede ser la intención de la presencia de las tres terrazas en el Silo.

-Las ventanas superiores laterales de las caras Norte y Sur están agrupadas de tres en tres, a todo lo largo de las citadas caras. Las del lado Norte están todas abiertas y las del lado Sur, abiertas solamente las situadas en medio de cada trío de ventanas.

También las torres frontales están coronadas cada una con un castillete que tiene tres arcos por sus caras laterales Norte y Sur. 

- En la cara Oeste, arriba y a cada lado de esta cara, hay tres ventanas cegadas, a modo de adorno y, en medio, hay tres arcos, siendo el central el mayor, donde se ubica el rosetón trasero. (Foto 4) También el número 3 continúa estando ahí, como en el resto del edificio. Las mismas estrellas de David la forman dos triángulos. La simbología que se relaciona con en número tres es la dueña del edificio, sin duda.

-El frontal del edificio tiene debajo de la primera terraza dos veces el número tres a la derecha e izquierda  del centro marcado con ventanas cegadas en color claro que tienen un cuadrado debajo también cerrado. En medio hay siete ventanas abiertas con su cuadrado debajo. Ese número es nuevo, pero muy significativo en la cultura hebrea.

Yo veo ahí las siete lámparas de aceite del candelabro judío, llamada “Menorah” (Foto 1). 

Es mucho ver quizás, pero estoy convencido de ello. No está ahí el número siete por casualidad. Es la única vez que aparece y está, además, situado de forma  central en la fachada principal. Lugar muy importante para ponerlo ahí por casualidad. No. No es casualidad.

No está, pues, en cualquier sitio. ¿Qué hace ahí? Esta es mi respuesta, materializada en foto con la ayuda de mi amigo J. A. G. Perogil quien, con su montaje, deja bien patente lo que digo. Gracias, J. A., por tu ayuda.

Nada de lo que contiene el Silo es una casualidad: ni en el diseño exterior, ni en el edificio, ni en la maquinaria interior que alberga. Todo cumple una función y ha sido perfectamente planificado y diseñado.

No es casualidad tampoco los números empleados, ni los símbolos, ni los materiales que se colocan. Nada es casualidad en  ninguna parte de la construcción de un edificio y, menos aún, en uno emblemático como este. Era el primero de una Red  de 667 Silos, inaugurado el 6 del VI de 1951, acto solemne al que asistió en persona el mismísimo Jefe de Estado, según reza en la placa. 

Cada detalle está  escogido, cuidado y muy pensado, antes de decidirse a ejecutarlo. 

No existe aquí la casualidad, aunque puedan aparecer hechos cuando menos curiosos (Foto 7) y difíciles de explicar, como la forma de datar la placa conmemorativa de la inauguración de este Silo, que reza así abajo a la derecha de la misma: 6-VI-51  

Ahí parece que están los tres seis seguidos(6-6-6).  Si se hubiese datado como 1951, esto no pasaría. 

Más lógico y habitual es datar el año con las cuatro cifras, 1951, así nadie se llama a engaño (666 se coló ahí, puede pensarse, o ser puesta intencionadamente).

¿Hay una broma ahí? ¿Otra intención? ¿Un error del grabador?

Desde luego, nunca se data con las dos últimas cifras de un año, ya que carece de la precisión necesaria. Ni en la informática actual, en una época de prisa, se hace. Siempre es necesario poner las cuatro cifras del año.

Yo tengo mi opinión personal, pero no es relevante y me la reservo, pero no la atribuyo a un error del grabador, ni de nadie. No creo en las casualidades, aunque aparentemente se dan a veces.

Sí quiero decir que no veo a un hombre culto y de gran prestigio, como el arquitecto que acometió obras muy importantes por toda España y en Madrid, y con una agenda de trabajo por delante agotadora, preocupado por la datación de una determinada forma una placa conmemorativa para gastar una broma o incordiar directamente al que la descubre en el acto de la inauguración, ni a la misma autoridad que preside el acto. Seguramente, pasaría desapercibido este hecho en ese momento para la gran mayoría de los asistentes, pero alguno pudo darse sobrada cuenta de ello. A saber…

A mí me sorprendió cuando lo vi la primera vez. Y aquí dejo constancia de ello. De todas maneras, siempre genera dudas y comentarios estas cosas ¿Cómo no?

-En la cara Norte, en el costado más cercano al frontal del edificio, hay unas escaleras con ventanas al exterior. (Foto 7) Estas ventanas ofrecen la imagen externa de la escalera; y yo quiero ver ahí la Escala de Jacob. Es una posibilidad y, tal como lo vi en su día, lo digo ahora. Quizás sea ver demasiado para algunos; para mí fue espontáneo este pensamiento, desde que la vi desde el suelo, al costado del Silo. Y cada año que pasa me reafirmo en esta idea. No sé si me equivoco, pero creo que no difiero mucho de la intencionalidad de su diseñador. 

¿Por qué hay tanta simbología judía en este Silo? No sé la respuesta. 

Evidentemente, el arquitecto tomó esta determinación (y no me refiero a la placa de inauguración) Es cosa menor; me refiero al diseño exterior del Silo. 

Pienso que el arquitecto trató de hacer un claro homenaje a la cultura judía, presente en la historia de Córdoba, así como a las otras dos culturas coetáneas, pero los símbolos relacionados con el pueblo judío tienen una representación inusual para la época de su construcción, e incluso para ahora, salvando la gran diferencia social y política entre 1951 y 2020. 

Las estrellas de David ocupan lugares muy destacados y la aparición de la tercera en el rosetón de atrás, que siempre estuvo allí, marca definitivamente su clara intencionalidad. 

En algunas culturas se afirma que puede ocurrir algo por casualidad, e incluso una segunda vez puede ser producto de la casualidad, pero nada que se repita tres veces es casual. Nunca. Al contrario, el número tres lo hace eterno. 

Y ahí apareció la tercera estrella de David en la cara Oeste. 

Los tres centros del hexágono de las tres estrellas de David del edificio forman también un triángulo, si unimos esos tres centros de los hexágonos con una línea imaginaria, estando la base del triángulo paralela a la fachada Este principal y el vértice apuntando al Oeste hacia Almodóvar del Río. Este triángulo imaginario se situaría en el plano superior bajo el techo, con toda la simbología que encierra el triángulo. De nuevo el número tres.

Solamente una personalidad del prestigio y conocimiento del arquitecto Ignacio Fiter Clavé se atrevería a hacer entonces este homenaje, con un marcado acento hacia la cultura judía. Sus razones tendría, pero no lo escribió con palabras. Lo dejó escrito en los muros del Silo, la ciudad de las Tres Culturas. Y ahí están las tres representadas, sin duda.

Córdoba también tenía sus razones para rendir este homenaje. Y ahí acertó el arquitecto, ya que la cultura judía, a veces olvidada, también estuvo presente en la Córdoba milenaria, donde aparece la destacada figura de RaMBaM, Moisés Ben Maimón, nuestro Maimónides, que puede ser una de las figuras que inspiraran al arquitecto  Ignacio Fiter Clavé a inclinar la balanza hacia una de ellas. 

Córdoba, a 28 de abril de 2020
Fdo.: Severiano Bajo Aguilar"

Documentos:

1. Jordano Barbudo, María Ángeles (2012). «El Silo de Córdoba, un ejemplo de arquitectura industrial». BSAA Arte LXXVIII (Servicio de Publicaciones de la Universidad de Valladolid): p. 261-278. ISSN 0210-9573. Consultado el 4 de febrero de 2015.

2. Catedrales Olvidadas. La Red Nacional de Silos. ISBN 10: 8449109612  ISBN 13: 9788449109614
Editorial: MINISTERIO DE AGRICULTURA, 2010"

3. Muñoz, Francisco. http://notascordobesas.blogspot.com/2017/03/el-silo-del-trigo.html



Dibujo 1.  Realizado por mí en 2008, con la idea de acercarme al Silo para comprenderlo mejor. Sirvió a su cometido, a pesar de ser yo un pintor malísimo. Con la llave que me proporcionó este dibujo, entré de otra manera en el Silo, ya que acceder físicamente es tarea muy complicada. De esta forma, pude pasear por donde y cuando quise, por dentro y por todos sus recovecos.

Es casi una caricatura del mismo, donde mezclo dibujos, palabras y leyendas: “Fiter Fecit”, con la F en el brazo de la Menorah. “Baitlejem”, aunque quizás debería decir “Bet- léhen”, o “Beit-lejem”, adaptando el sonido a nuestra grafía (‘Belén’, para nosotros). Es un añadido muy personal, que en árabe se traduce como ‘La casa de la carne’, pero que en hebreo es ‘La casa del pan’, según me informé. No conozco estas lenguas, pero el Silo sin duda es una casa, almacén más bien, del pan). Rabí Moshé ben Maimón (Maimónides) encabeza otros nombres ilustres de esta cultura. También añadí otros símbolos tomados de la web. 

En definitiva, este dibujo es una versión muy personal del Silo, dibujado por un poco aventajado aprendiz de pintor, pero que me ayudó como llave de entrada al mismo. 

Severiano Bajo 2008

Foto 1

Foto 2, Rosetón de la cara Oeste, visto desde dentro.

Foto3 Rosetón Cara Oeste, vista exterior.

Foto 4

Foto 5

Foto 6

Foto 7

Fotografías de Google Archivo Cataluña y  de Severiano Bajo
Bibliografía la citada

domingo, 26 de abril de 2020

SIMBOLOGÍA JUDÍA.

Sello de Salomón (Blog Símbolos y significados)

Cuando digo que lo mejor del Blog son los comentarios, estoy seguro de no mentir ni exagerar. Tengo la suerte de conocer a personas con una notable inteligencia, pero que muchas no son dadas a publicitar su saber. Algunas veces se le estimula su memoria con alguna publicación del blog, me ponen un comentario, me envían datos que me abren un escenario nuevo, que me obligan a mirar aquí y allí, y sobre todo siempre aprendo algo nuevo. Lo que pasa es que cada vez me cuesta más trabajo asimilar todo. Es demasiada información la que tenemos que procesar y cada vez menos neuronas en condiciones.

Rosetón oeste del Silo del Trigo(Foto SB)

Con mi amigo Leandro Jimena me pasa siempre, tiene noventa años y una memoria prodigiosa (aparte de ser una excelente persona), siempre que hago alguna referencia conoce a alguien de esa fecha, ha estado en la escuela con él, o te amplia lo que tú has escrito, eso sí, siempre en comentarios privados por el teléfono. Pero me enseña una historia distinta, mas cercana, que la que yo he publicado en el Blog. Hace unos días, otro amigo, con el que enlazamos familiares y amigos comunes, cosa que no podía ser de otra manera por vivir en un pueblo grande, se puso en contacto conmigo y me facilitó una serie de datos muy interesantes.

Rosetón oeste desde dentro del Silo (foto SB)

El mencionado amigo, me ha abierto un abanico de curiosidades sobre una serie de símbolos judíos que existen en la arquitectura de edificios de nuestra ciudad, que si bien no tendrían importancia, si no fuese porque estuvieron visibles durante la dictadura fascista, y esta no era muy amiga de la simbología judía, conocido su antisemitismo enfermizo, seguro que para congraciarse con el nazismo dominante, y que además lo mezclaban con el marxismo y la masonería, un bodrio vamos. Era aquello de la “confabulación marxista-judeo-masónica” cuando este país era “unidad de destino en lo universal y reserva espiritual de Occidente”. 

Placa con la fecha curiosa (Foto SB)

Le pedí a mi nuevo amigo que escribiera la ampliación sobre su aportación, que yo la añadiría al Blog. No consintió y además me dijo que no citara su nombre. Me aportó fotografías y me citó donde mirar para ampliar datos. Respetando su decisión pero no compartiéndola, como hemos hecho algunos con la sentencia sobre la diputada Isa Sierra, y más con la nota corporativista del CGPJ -interino perpetuo-, pero eso son otros lares. Todo viene a cuenta de las famosas Estrellas de David del Silo del Antiguo Servicio Nacional de Trigo, en su fachada principal, y otra un poco girada y algo camuflada en el rosetón oeste.

San Miguel fachada (Foto SB)

No sólo eso me dijo porque me dejó más curiosidades para cuando se levante el confinamiento y desde un metro de distancia o dos, podamos, ojalá, hablar de ello físicamente. Del mismo modo me mencionó otra cuestión que tenía una placa conmemorativa en el Silo, la fecha de la misma la datan como 6-VI-51, mezcla de arábigos y romanos y la fecha del año con dos cifras. Este conjunto es el número cabalístico que se le asigna al demonio en algunos textos, 666. Luego existe otro pequeño rosetón en la fachada principal de la Iglesia de San Miguel, también con el símbolo de Salomón.

San Miguel detalle rosetón pequeño de la fachada(Foto SB)

Dice mi amigo anónimo (no para mí): “Ahí en la foto de tu blog, que te adjunto como captura de pantalla, tienes el sello de Salomón con la estrella de David dentro del círculo en las ventanas de la segunda planta de la Facultad de Veterinaria. En la pared y centrada debajo de las ventanas, está a modo de adorno o cenefa en el edificio. No como en el Silo que aparece solamente dos veces más la tercera camuflada y girada en forma de rosetón. Nada que ocurre o aparece en tres ocasiones es casual, dicen en algunas culturas.

Veterinaria fachada

También está la estrella en las mismas puertas de hierro (de la Veterinaria). El sello se utiliza como simbología gnóstica en diferentes culturas y momentos y representa como sabes la sabiduría. La estrella de David que representa al Estado de Israel nunca va enmarcada dentro de un círculo. Te mando otras fotos de la verja de hierro de la Facultad de Veterinaria antigua. Encontrarás muchas estrellas en los laterales del arco de hierro con la puerta cerrada. Se repite mucho la estrella dentro del círculo a modo de adorno sin obviar su significado ancestral y gnóstico.

Veterinaria detalle fachada estrellas de David(Foto SB)

El rosetón trasero del Silo: es más claro ver desde dentro la estrella de David, desde fuera se ha buscado camuflar y es más complicado ver aunque si buscas el hexágono regular en el interior del rosetón es fácil pensar que ahí existirán dos triángulos superpuestos en sentido contrario que forman el mismo en su interior. Lo curioso es que nadie habla de esto en documentos de ningún tipo, siendo como son las otras dos estrellas en el frontal tan patentes.”

Cancela principal Veterinaria(Foto SB)

En el blog recomendado por mi amigo, "Símbolos y Significados" se dice que: “El sello de Salomón, es un talismán antiguo que se ha usado universalmente en todas las religiones; pero aunque se dice que fue el símbolo por el cual Salomón el rey sabio gobernó a los Genios, no pudo haberse originado con él, ya que su uso se remonta mucho más allá de la civilización hebrea.” Continua. “En su composición, el Triángulo con su vértice hacia arriba simboliza el Bien, y con el Triángulo invertido, el Mal.” “Los árabes después dieron el nombre de "sello de Salomón" a la figura de estrella de seis puntas (ver Escudo de David) grabado en la parte inferior de sus vasos de beber. En las leyendas occidentales, sin embargo, es el pentáculo, el que representa el sello. Se suponía que esta figura, tenía el poder de ahuyentar a los demonios.” 

Estrella de David enmarcando el reloj que tapa el escudo de la II República Española(Foto SB)

“El Triángulo con su vértice que es típico de la Trinidad que existe en todas las religiones; en India, China y Japón, sus tres ángulos representan a Brahma, Vishnu y Siva, el Creador, Preservador y Destructor o Regenerador; en Egipto representaba a Osiris, Isis y Horus, y en la Iglesia cristiana a la Santísima Trinidad. En su conjunto representaba los elementos de fuego y espíritu, compuestos de las tres virtudes, Amor, Verdad y Sabiduría. El Triángulo con su vértice hacia abajo representaba el elemento de agua, y tipificaba el mundo material, o los tres enemigos del alma, el Mundo, la Carne y el Diablo, y los pecados capitales, Envidia, Odio y Maldición."

Otra vista de la Estrella de David(Foto SB)

“Por lo tanto, el significado de los dos Triángulos superpuestos, es el triunfo del espíritu sobre la materia, y al comienzo de nuestra civilización actual se consideraba un talismán omnipotente, particularmente cuando se usaba con una Cruz Tau, la Yud hebrea o la Cruz Ansata en el centro. El hexagrama o "Estrella de David ", que se convirtió en un símbolo del judaísmo en el período moderno y se colocó en la bandera de Israel en 1948, tiene su origen en las representaciones del siglo XIV del Sello de Salomón.” 

Y otra que nos permite ver el medio escudo republicano(Foto SB)

Por lo tanto hay que pensar que cuando se construyó el Silo del Trigo el arquitecto no estaba pensando en el casi nacido estado de Israel, o sí, la realidad es que sólo él lo sabría. Lo cierto es que casi todos los simbolismos, historias referidas a lo largo de los tiempos y en distintas civilizaciones, están enlazadas entre sí, mejor dicho creo que son copiadas unas de otras. Por eso se habla de “diluvios” en muchos lugares distantes entre sí, no solamente entre el Tigris y el Eufrates, el supuesto triángulo del “Paraíso”. 

Forma india del Talismán (Blog Símbolos y significados)

Lo curioso de estos símbolos es el estado español, donde se implantaron en el que no pegaban ni con cola. También los canteros de la antigüedad o los pintores, le colaban un "huevo de pascua" al mecenas que seguro los explotaba, y esto puede ser un típico huevo de pascua. Sin embargo, por las fechas, ello sólo es aplicable al Silo pero no a la Veterinaria, construida antes del régimen citado y mucho menos a San Miguel que fue mezquita, posiblemente templo romano y luego Iglesia fernandina, y es de muchos años antes. Una curiosidad más a tener en cuenta y tratar de debatir. Muchas gracias SB. 

Las dos entradas del Blog citadas:

Fotografías del autor y de SB además del blog citado
Bibliografía de las observaciones de SB y Blog citado.