sábado, 6 de febrero de 2016

EL EMBALSE DESCONOCIDO DEL ARROYO GUADARROMÁN

Muro sobre el arroyo

Acompañando a mi amigo Pepe Serrano, en la observación previa para la salida del próximo domingo, de la Plataforma A Desalambrar, que harán un recorrido por la vereda de la Bastida, desde la CHG-11, para comprobar el punto de partida de la ruta desde la urbanización Charco Roto, en el término de Almodóvar del Río, una vez comprobados los términos, me llevó a ver unos restos patrimoniales.

 Plano del siglo XIX, el trazo rojo es el supuesto canal

 Vuelo de 1956

Vuelo de 1977

Subida por un pequeño sendero buscando el margen izquierdo del canal de Guadalmellato, por cuyo pretil circulamos bien hasta encontrar la curva, que nos llevó a, a mí por lo menos, hacer de tripas corazón y pasar por el estrecho pretil hasta llegar a la plataforma del puente, que fue un ligero alivio porque hubo que coger el pretil derecho hasta salir a otro sendero que subía el margen izquierdo del arroyo de Guadarromán, o "río de los granados", de nuestros antepasados árabes.

 Plano del IGN de cotas

Sendero por el canal

Arroyo de Guadarromán desde el puente

Por un paisaje precioso, a unos 230 m. por la margen izquierda del arroyo de Guadarromán, desde la curva del canal del Guadalmellato, existe una ciclópea construcción de un muro que cruza en diagonal el arroyo, dirección  este-oeste, como determinan los restos en la pared rocosa de la margen derecha. En la margen izquierda existe una abertura con señales de haber tenido una compuerta, y unas escalerillas para acceder a ella.
   
Sendero

En la orilla derecha hay una especie de canal por la roca

A partir de ese punto se observa una canal fosilizado que acaba en la curva del canal 230 m. más abajo. El muro en su caída hasta el lecho del arroyo medirá unos cuatro metros, por lo que el agua embalsada debió ser considerable, según podemos ver en el mapa de cotas hasta donde llega la cota de los ciento diez metros. Investigada la zona no he encontrado restos de molino cercano, salvo que estuvieran en la curva del canal, para considerar que el embalse sirviera para mover la ruedas.

 Muro en el mergen izquierdo socavado

 Muro sobre el río
 
Restos en el margen derecho

Considerar que a lo mejor servía para regadío de la zonas bajas, e incluso -esto es más complejo- para que esa agua significara un aporte extra del canal. En los planos del siglo XIX, no existe referencia a este embalse, ni en los posteriores tampoco. En las distintas fotografías aéreas no se ve la traza del supuesto canal de desagüe del embalse, ni en los textos consultados hay referencia a este. Eso sí sobre la pesca en el arroyo, y el tributo a pagar en pescado a los frailes de San Jerónimo, esos que miraban al cielo sin dejar de hacerlo al suelo.

Detalle del muro

Otra vista

Luego está el toponímico, la urbanización cercana se llama Charco Roto, su calle principal se llama así también, y si estimamos que el embalse lo podrían llamar charco, y al estar roto pues ya está. De todos modos son elucubraciones personales. Seguiré buscando, además de mantener la esperanza de algún aporte de cualquier lector mejor documentado. Yo sólo expongo lo que he visto y lo que estimo puede ser, pero en absoluto tengo certeza de nada. La única certeza, la belleza del lugar y la existencia de una enorme presa.
Desagüe en el margen izquierdo

Escalones de subida a la compuerta

Canal fosilizado margen izquierdo

Y la posibilidad de que la ruta de la Plataforma a Desalambrar, reivindicando un camino en desuso, pueda hacer un pequeño alto y ver la presa, lo que queda de ella, antes de atacar la casi vertical subida al vértice de la Cigarra, después de haber pasado el natural vértigo del pretil del canal del Guadalmellato en la curva del puente del Arroyo de Guadarromán que majestuoso circula unos metros -lo menos cinco- más abajo.  Merecerá la pena.

Sendero por el supuesto canal fosilizado

Canal y el vértigo del pretil

Bajada a la calle Guadarromán

Fotos del autor Apple y GoolZoom
Mi agradecimiento a Pepe Serrano por su aporte.

viernes, 5 de febrero de 2016

UNA SUPUESTA TORRE VIGÍA EN LOS TERRENOS DE SAN PABLO

Restos de un muro de la torre

Precioso recorrido partiendo del centro del Emergencias del 061 en Los Morales, que sube -por un camino privado, un sendero precioso, teóricamente paralelo a la Vereda del Villar-, a la cota de 541 metros, en los terrenos de la finca de San Pablo. Ya decía el otro día que, el mejor conocedor de las torres vigías en nuestra zona, es José Antonio Fernández, o cuando menos uno de los mejores, porque el amigo Emilio "Vértice" no se queda atrás.  

 Plano aéreo del sendero

 Plano del siglo XIX

Vuelo de 1956

El sendero apunta maneras, hasta la cúspide del cerro, cota 541 m.s.n.m. tiene una longitud de 1.400 m. y sube desde el aparcamiento 260 m., lo que arroja un desnivel medio del 18,57 %. Hasta las ruinas que están en los 800 m. y en la cota de 470 m. s. n. m. hay un desnivel medio del 17,25 %. Hablamos de desnivel medio que en algunos tramos se atraganta. Las vistas son maravillosas desde allí.  Antes de llegar dejamos a la izquierda lo que parecen ser unos depósitos de agua de la urbanización  y la bifuración a la Vereda del Villar que sube unos metros más abajo.

 Vuelo de 1977

 Aérea de Apple

Sendero

Las ruinas son unos muros de un receptáculo cuadrado de unos tres por tres metros, con un grosor de unos cincuenta centímetros. Quedan en pie los muros norte y oeste, lo que queda del sur da a una explanada o pequeña terraza sobre el valle, reforzada con piedra en su base. No tenemos la certeza de que sea una torre vigía aunque su arquitectura así lo hace presentir. Pensamos que se podía haber construido mucho más alta, y la condiciones de vigilancia hubieran sido mejores. La maleza ha dado cuenta de ella y en el centro del habitáculo ha crecido un olivo.  

 Restos de construcción del depósito

 Depósito

Otro trozo del sendero

Las fotografías de ritual, lo que se podía pues está espesa la vegetación, pero si el disfrute de la perspectiva que nos ofrece el valle del Guadalquivir, con la rica campiña y las Subbéticas al fondo, por el este tenemos el sistema que riega el arroyo de Pedroches y Barrionuevo, Meseta Blanca etc. y hacia el norte nos encontramos el siempre presente Torreárboles. Aún nos quedaban seiscientos metros de subida y posiblemente con el mayor desnivel.

 Ya se divisan los restos de los muros

Más restos

Desde arriba del muro que aún está en pie

Este sendero a la altura de la cima, se bifurca a la derecha, bajando abruptamente en dirección a la carretera del Cambrón a la altura de la fuente del Orquín. Si lo seguimos llegamos al collado que configura este cerro con el de S. Cristóbal, y a la vereda del Villar, dirección Conejera. Como hemos dicho son terrenos de la Finca de San Pablo, y su aprovechamiento es cinegético principalmente.

 Vista desde abajo.
 
 Plataforma sur

 Otra perspectiva del muro

Si es o no una torre vigía, de muros de mampuesto, y con medidas similares a otras, no lo sabemos. En los vuelos de 1956 y 1977, se visualiza ya en ruinas. En los mapas catastrales de 1950 y en el del siglo XIX, no hay referencias a la torre. Pero ahí está lo que queda de ella. Luego llegados al collado, nos llamó la atención las acumulaciones de piedra al lado del camino, que son mayores en la ladera del cerro de San Cristóbal. 


A la izquierda la carretera del Cambrón y a la derecha Meseta Blanca

Otros restos

Bajamos por el sendero que baja al Orquín, paralelo al citado anteriormente, que yo llamo del Collado de los Morales. Este tenía una surgencia en mitad del camino que no se agotaba nunca. Ahora hemos observado que han efectuado trabajos para encañar esa agua, que antes discurría por el mismo camino haciendo las veces de arroyo, sirviendo a su vez para que las abejas de las colmenas de más abajo, consiguieran el aporte líquido. También hay un depósito al lado del arroyo, que está recién construido. Luego continuamos por Ballesteros para regresar al punto de partida, los aparcamientos de Los Morales.

Monticulo de piedras en el collado

 Atención abejas

Las colmenas

Sea o no una torre, como he dicho anteriormente, ahí están los restos de lo que parece una torre vigía. No tiene las hechuras de aprisco, ni de vivienda, por su tamaño, y si por el contrario de lugar de observación. Lástima no haber encontrado información gráfica de la misma en los planos, o documentos que nos aclaren su uso. Pero ahí queda, la hemos bautizado como Torre Vigía de San Pablo, aunque debía de llamarse torre de José Antonio Fernández. 

Un nuevo depósito

Una esfera armilar en Ballesteros

Fotos del autor, Apple y  GoolZoom

jueves, 4 de febrero de 2016

REGISTRO EN EL MARGEN IZQUIERDO DEL ARROYO SAN CRISTÓBAL.

Bóveda del registro o arqueta

Cada día que damos un paseo "exploratorio" por cualquier lugar de nuestra sierra, vemos como el tesoro de su pasado patrimonial aflora por cualquiera de sus rincones. Ahora estamos moviéndonos (pluralizo porque aunque algunas veces lo doy acompañado de mis demonios, la mayoría de las veces lo hago con amigos), por la hermosa zona de la Huerta de los Morales, y descubriendo cada día un apasionante y enorme patrimonio hidráulico.

Arqueta exterior

Puerta

Escalera de bajada a la bóveda

Las huertas de esa lugar han necesitado para su desarrollo mucha agua, y el agua era un elemento que estaba allí, y no de los arroyos que son principalmente estacionales, sino de las capas freáticas, agrandando sus múltiples surgencias, escarbando en la roca, haciendo minas de agua, hasta conseguir caudales importantes. Otras veces se hacían aportes de otros lugares para equilibrar las distribuciones, que con el tiempo y los cambios de la sociedad, se abandonaban, o quedaban en suspenso.

Codo en la alcubilla

Entrada de agua

Salida

La Alcubilla de Antas, es una de esas que recibía aporte de otro lugar. Según amablemente me ha informado mi amigo Ángel, le legaba un aporte de las aguas de Santa Clara, por una tubería metálica, después de haber pasado por la Hacienda Ballesteros, pero parece que la cantidad de cal que tenía el aporte, la hizo no adecuada para su uso doméstico, y al final después de no llenar la alberca de Antas, iba a parar al arroyo en un bonito lugar, paradisiaco como lo son los del Bejarano.

"Gours" arroyo abajo

Otra vista del cauce

Ya vimos las formaciones travertínicas del rebosamiento de la alberca citada de Antas aguas abajo de la alcubilla, cuando dejó de utilizarse. Luego el derrame citado en el arroyo, ha creado una especie de "gours" al aire libre que sin llegar a ser, ni por un asomo, imitación de las de Pamukkale (Turquía), aunque si me las recordaron, y esa licencia si me la puedo permitir. La profundidad del cauce y la extensa vegetación hacen casi imposible bajar al mismo, por lo que la "virginidad" forzada del lugar se mantiene. 

Detalle de la profundidad del cauce

Unas bonitas terrazas de agua transparentes, se configuran como consecuencia de las grandes cantidades de bicarbonatos y calcio que,  junto con los condicionantes de temperatura y demás, consiguen realizar estas bonitas formaciones naturales. Claro para los "compas" -en esta ocasión Emilio y Pepe-, no hay dificultades insalvables, por lo que bajaron al cauce y claro las hermosas fotografías son de ellos.

 Bóveda y tubería

Volviendo a la tubería metálica, hay un registro antes del puente del arroyo, junto a la alcubilla, que examinamos, bueno aquí el plural no cuenta, examinaron. Un registro cuadrado, con escalones metálicos en uno de sus rincones, baja unos tres metros, a una sala con una bóveda de cañón de ladrillo, de unos dos metros y medio de altura por dos de ancho, con un zócalo de metro y algo. Dividida por unos muros en forma de t, que configuran una especie de pilones.

Llave de paso

Especie de piletas con una rotura forzada

La parte norte de la bóveda, da la impresión de haber estado abierta, o ser mayor la longitud de la bóveda. La construcción no es muy antigua, y su estado es bastante bueno. Allí está la tubería que desagua en el canal de la alcubilla, con una llave de paso. He de manifestar que hemos podido ver el interior de la alcubilla al estar la puerta abierta, puerta que hemos dejado cerrada haciendo juegos malabares al habilitar una herramienta para poder atornillar los dos tornillos que tiene. De esta forma hemos colaborado a que nadie más pueda entrar en ella. 

Bajada a la bóveda

Detalle de la bóveda

En su interior vemos el canal que viene de la mina, cauce arriba, y que continúa, pensamos que en dirección a la inutilizada alberca, o quizás al depósito de la esquina de la Cuesta de la Traición, así como el codo de la tubería. A pesar de la sequía hay un caudal continuo bastante aceptable, contribuyendo a la sonorización del lugar y que junto a algún que otro ruiseñor configuraban una bucólica orquestación del Arroyo de San Cristóbal.

Roturas que estimamos forzadas

Tubería, brida y llave de paso

La boca del registro, en la orilla izquierda del arroyo, parece que de un portazo han roto el pretil o borde, dejando la puerta suelta de sus bisagras, que se encontraba en el suelo. Debemos de lamentar el destrozo que algunas personas producen, y hacer una llamada al sentido común para que no sucedan estos actos, ya que el mantenimiento de nuestro patrimonio es fundamental. El patrimonio, al igual que Hacienda, a pesar de que algunos funcionarios del Estado no lo consideren así, es de todos. Hemos tratado de dejar las cosas lo mejor posible pero en este caso no bastaba con una herramienta, requiere un trabajo de albañilería adecuado. 

Fotografías del autor y Emilio.
Info del amigo Ángel