domingo, 23 de septiembre de 2012

LA IGLESIA TARDOANTIGUA DE SANTA CLARA, PEDRO MARFIL


Dentro del programa Arqueologia somos todos, se celebró ayer una interesante conferencia en el Salón de Actos de la Facultad de Filosofía y Letras (estaba prevista en el Obispado), sobre la Iglesia Tardoantigua de Santa Clara, que fue impartida por el arqueólogo Pedro Marfil, Profesor de Historia del Arte de la UCO. Fue presentado por la Arqueologa Ana Ruiz, la cual glosó la categoría profesional del conferenciante dándole la palabra al mismo.

Ana Ruiz, Arqueóloga del Programa presentando a Pedro Marfil

Pedro Marfil durante su exposición

Pedro Marfíl agradeció a los asistentes, que eran bastantes, su presencia, por la tarde calurosa que no invitaba a salir, aunque en el Salón de Actos había una agradable temperatura, y bromeó con Ana diciendo que su glosa no era porque se lo mereciera, sino porque trabajaban juntos en un proyecto y era poco más o menos que su jefe. El conferenciante desglosó a lo largo de noventa y siete minutos, el recorrido por la intervención arqueológica que dirigió en el antiguo convento de Santa Clara, primero de mujeres de esta ciudad.

Un momento de la conferencia

El notable público asistente

Citó a Pedro Díaz de Ribas, y su libro “De las Antigüedades y Excelencias de Córdoba”, de 1627, de cuya diapositiva extraemos el siguiente texto:

Página del libro de Pedro Díaz de Ribas

"Lo primero la torre por la parte inferior es más antigua que por la de arriba, que es añadida, como parece claramente. Quien mirare esta parte inferior con cuidado considerare la antigüedad de las piedras, su estructura, y lado de junturas, le parecerá que ve la paredes de la Iglesia maior. Luego aquel modo de muralla, que tiene lo restante de la Iglesia, con la labor acanalada en las junturas de piedras, q imita a la rustica de los Romanos, muestra claramente la fabrica de moros. Despues entrando adentro y mirando el coro de las Monjas, veremos, que en el repartimiento de los arcos, y bóvedas, y toda la traza del, parece 


Una vista desde arriba de la excavación

semejante a las mezquitas, que antes fueron de San Nicolas de la Xerquia, y en la que fue antiguamente de Muestra Señora de las Huertas, y ahora es capilla encorporada a la Iglesia de los Frailes de la Victoria. El demás cuerpo de la Iglesia de Santa Clara en la traza, y modo de las columnas, es semejante a las mezquitas. Tambien me dizen, que cuando en una nave, hallaron debaxo, otro orden de arcos y colunas, correspondiente al de arriba, lo cual también ha visto en parte de la Iglesia Maior. Pues si esto es ansi , no parece se puede entender, que este ha sido el templo Gotoco de San Jorge. Pero pasemos  adelante, y veamos, si podemos concordar estas dificultades con la antigua tradición."


Parte de la excavación

Estado de la bóveda de ladrillo

Es llamativo que en 1627, hace casi cuatrocientos años tenían las mismas dudas que ahora. Sobre el Convento de Santa Clara dice D. Teodomiro Ramírez de Arellano, fue fundado por Miguel Díaz de Sandoval, por orden de Alfonso el Sabio, después de una serie de compras según escrituras de 1265. Toda la manzana compuesta por las calles, Osio, Rey Heredia y Portería de Santa Clara que como su nombre indica era la entrada al Convento, era del propio edificio. Parece que la calle Osio se abrió para dividir la gran manzana que se llamó de la Reina.

Diversas tumbas posiblemente de las monjas

Mosaico mayor

La Ermita de la Concepción en la Plazuela Abades formaba parte también del convento. Habla del claustro que, como dijo el conferenciante, está dividido por una casa particular. Ahora en el mismo está el Consorcio de Turismo, la Dirección de Museos Municipales, la unidad de Turismo del Ayuntamiento además de la oficina de la Denominación de Origen Montilla Moriles. También se ha creado allí el espacio cultural Rey Heredia 22, y un espacio en el claustro para actividades de flamenco.

Detalle del mosaico

Puerta. zócalo y mosaico

“Aunque este edificio parece uno bastante grande con algunas agregaciones, de los antecedentes consultados sacamos haber sido dos, uno el fundado como convento y otro el palacio de la reina, adquirido para su ampliación, porque en la carta de venta o escritura se leía lo siguiente: "Yo el Infante D. Luis, fijo del Rey D. Fernando, que Dios perdone, vendo á vos Miguel Díaz, Arcediano de Córdoba, las casas que yo he en Córdoba en la collación de Santa María, cerca de Santa Catalina, facta carta 25 días andados de Mayo, era de 1303", corresponde al año 1265. 


Otro motivo del mosaico


Y en otra carta del rey don Alfonso decía: "Por cuanto nos dijo el Infante D. Luis nuestro hermano, que por cuanto vendió las casas que había en Córdoba á la collación de Santa María, cerca de Santa Catalina, las cuales de la Reina Dª. Juana su madre é ó nos rogó que mandásemos dar nuestra carta abierta de saneamiento, y fecha la carta en Córdoba Martes 26 días de Mayo era 1303",


Lo que parece ser una especie de jarrón

Pedro Marfil comentó un suceso que ocurrió allí sobre una momia, y D. Teodomiro la citó de la siguiente manera:

“Al practicar varias obras en dicho coro, después de vendido el edificio, se descubrió una escalera de caracol que comunicaba con el piso alto, y en un hueco en la pared una momia muy bien conservada, sobre la que se hicieron muchos comentarios, opinando algunos, entre ellos nosotros, que tal vez sería el cadáver de doña Mencía de la Oliva, puesto que las religiosas profesas se sepultaban en el suelo y sin caja. Al examinarla vimos que le faltaban los pies y que tenía el hábito de lana mezclilla y en un brazo una venda como de los cáusticos en su última enfermedad. Por disposición del señor obispo don Juan Alfonso de Alburquerque fue trasladada al dicho convento de Santa Cruz.”


Tumba de la que se extrajeron los restos

Las conclusiones fueron de que de la excavación realizada se encontró una iglesia del siglo V o VI, que estaba sobre otro edificio, posiblemente de culto romano, con suelo de mosaicos, que pudieran ser bizantinos y encima de todo ello Almanzor edificó una mezquita, y luego nuevamente una iglesia cristiana. Que entre los restos se encuentra lo que puede ser un mango de algún objeto de liturgia religiosa. Lástima que no se pueda seguir excavando lo que aún queda por descubrir.

Estado de las vigas

Que en otra época se abrió una tumba y se extrajeron los restos que en ella había, posiblemente por la necesidad de reliquias que tuvo en su momento la iglesia cristiana católica, antes de que se agotarán estos y hubiese que recurrir al "imantado" entre ellos, al contacto, para transmitir la "santidad". El estado de las bóvedas, de ladrillo, es crítico por amenazar ruina.

Pepe González (experto), dice que es un Calamón común (Porphyrio porphyrio)

Se encontraron muchas tumbas, posiblemente de monjas, excavadas sobre las antiguas edificaciones. Todo ello se puede comprobar en las diapositivas con las que ilustró la interesante disertación compiladas en un vídeo. Se detuvo en los mosaicos explicando su similitud con otros mediterráneos, después de haber comprobado diferentes talleres.

Lo que parece una copa con liquido 

También publicamos el audio de toda la conferencia que, aunque no se puede emparejar con la diapositiva que detalla, si por el contrario es un elemento importante para su comprensión para aquellos que no pudieron asistir. Por parte de un profano es complicado explicar lo que el conferenciante ha querido decir, y por ello antes de desvirtuar con errores el sentido de la conferencia es por lo que se invita a escucharla integra.

Mosaico donde en una intervención anterior sedijo habría una calle

Importante y necesario programa de divulgación de estudio arqueológico de nuestra ciudad, y prueba de ello fue la  nutrida asistencia a pesar de la calurosa tarde y hora temprana, que determina que, cuando la oferta es buena no preocupan a nadie las inclemencias meteorológicas. Enhorabuena a los organizadores y al conferenciante.
Otro motivo vegetal del mosaico



Audio de la conferencia




Fotografías del autor y del power point de la conferencia.
Vídeo y audio audio del autor.

viernes, 21 de septiembre de 2012

¿EL ARCO DE LA PUERTA DE LA PESCADERÍA, ROMANO, ÁRABE?


El arco ¿Romano? ¿a lo mejor árabe? puede.

Hace poco tiempo, se publicó en una Web cordobesa llamada La Colleja, critica y satírica a la vez, y en el Blog de Harazem, Superticiones, de parecido estilo, una muy interesante entrada. Ambas Web, tienen entre col y col lechuga, satíricos y críticos artículos, otros de calidad demostrada, sobre todo la entrada de Manuel Harazem y su amigo “Arsenio Lupiañez”, en la que señalaron, en un bar de la calle Cardenal González, llamado La Bicicleta -antigua y conocida de muchos años tienda de ultramarinos- coqueto y arqueológico, la existencia de un arco tapiado en una habitación interior que es el motivo principal del artículo citado y este modesto remedo. Digo remedo porque considero que, el artículo de La Colleja y Blog Superticiones, es un extraordinario artículo al que se puede añadir poco, sólo alguna documentación que permita aportar más datos sin salirse de la línea principal. Aunque lo interesante sería que expertos estudiaran el arco y nos dijeran a los aficionados más cosas y sobre todo concretas.

Cartel del Bar

La duda está en si el arco es romano, visigodo, árabe o almohade, arco sin duda incluido en la muralla de la ciudad. Puede ser el romano modificado por los distintos periodos posteriores. En este lugar la muralla de la Córdoba imperial llegaba hasta el río, para desde ahí girar hacia el suroeste y buscar la puerta del puente. La primitiva puerta en esa zona se llamó, entre otros nombres y otras épocas, la Puerta Piscatoria, llamada así por su cercanía al río y supuesta entrada de la pesca del mismo a la ciudad, y la posible ubicación de una lonja de pescado en las inmediaciones. En muchos textos se cita la puerta pero no su exacta ubicación. Cuando el imperio romano declina, y toma el relevo él para mí gris visigodo, hasta el resurgir del esplendor omeya, pasan unos cuatro o cinco siglos, tiempo más que suficiente para cambiar la fisonomía urbanística de la ciudad. 

Esquina de Cardenal González, 1

Según parece hay opiniones encontradas de expertos, unos hablan de época romana y otros otra más moderna, entendiendo esa modernidad por el siglo X o sus alrededores. La datación del siglo X, está basada por el tipo de piedra que configuran las dovelas del mismo, que parece que es de un material verdoso de una desconocida cantera, y que usaron otras edificaciones de la ciudad de la misma fecha. Está tapiado con fábrica de los siglos XIV o XV. 

Puerta del Bar

El Archivo de la Mezquita de Córdoba, cuya documentación fue publicada por el Sr. Nieto Cumplido, nos permite acercarnos de una forma fiable al entorno de la entonces llamada Puerta de la Pescadería: 

MENCIÓN DE LA PUERTA DE LA PESCADERIA EN LA CITADA DOCUMENTACIÓN:

“20 / 2 / 1241.
De esta fecha es un documento en el que se hace mención de la Puerta de la Pescadería en relación a la donación realizada por Fernando III a los frailes de San Pablo de la tercera parte del agua “que sale por debajo de la muralla cerca de la barbacana entre la Ajerquía y la Almedina y que fluía al Guadalquivir junto a dicha puerta.”.

18 / 10 / 1247.
El obispo y Cabildo dan a A. Téllez y su mujer un solar en la Puerta de la Pescadería.

12 / 7 / 1260.
Se mencionan las obras de “casas, de los mesones y de las tiendas”, que debían construir A. Téllez y su mujer en la Puerta de la Pescadería.

3 / 10 / 1272.
Documento en el que se hace referencia a la venta de una casa con tres tiendas en la Puerta de la Pescadería.

25 / 6 / 1275.
Documento en el que se recoge la venta de una casa en la Puerta de la Pescadería.

La ubicación de una mezquita en la zona de la medina cercana a esta puerta es un hecho confirmado por las fuentes árabes. Se trata de la mezquita conocida como Masyid Abi Alaqa, de la que Ibn Bakuwal revela que se hallaba ubicada junto a la Bab al Hadid. 
Conocemos referencias a esta mezquita a través de noticias relacionadas con personajes fallecidos en los años 315 h., 381 h. y 446 h.

La Puerta de la Pescadería es además una de las dos puertas que no pudo cerrar el Concejo de Córdoba ante la negativa de Alfonso XI. Al-Maqqarí la llama Bab al-Saraqusta (puerta de Zaragoza) y desde esta puerta se salía al arrabal de Sabular”

Interior, al fondo muro del s. XVI

Algunas referencias a la puerta

“…como se puede inferir de la noticia de que el rey Fernando III dio al Convento de San Pablo (situado inmediatamente fuera de la muralla romana y al pie del marcado desnivel que separa la ciudad romana, la posterior Almedina árabe, de la Ajerquía, los arrabales orientales también amurallados en época árabe) unos terrenos para huerta y «la tercera parte de las aguas que manaban debajo del muro de la Almedina e iban a desaguar en el Guadalquivir por la Puerta Piscatoria» (Cruz del Rastro)”.
(Apuntes sobre epigrafia de época flavia en Hispania ARMIN U. STYLOW)

Bicicleta colgada

“Estaba en la sikka al-uzma o calzada romana que salía de la Puerta Piscatoria después  del arrabal al-Bury en la zona de arenal (Shabulum = arena gorda).

Ibn al-Faradi le cita como una mansión (al-dar al-ma’rufa bi Shabular) en la arteria antes citada hoy calles Lucano, Lineros, San Pedro, calle Agustín Moreno (Parroquia Santiago =Alminar).”
(Antonio Arjona Castro)

Arco tapiado en los s. XIV o XV

Otras referencias a la Puerta y zona aledaña:

“…iba por las actuales calles Alfaros, Calvo Sotelo, Diario de Córdoba y San Fernando hasta unirse al muro meridional de la Villa que iba paralelo al río, en donde se encontraba la Puerta del Sol. 

Este era el tramo de muralla que mejor defendieron los musulmanes durante el largo asedio a que fue sometida la ciudad por Fernando III, debido al número de puertas y portillos existentes en él, pues además de la ya mencionada estaban las puertas de Hierro y de la Pescadería y los dos portillos abiertos después del amurallamiento de la al-Sharqiyya por los musulmanes. 

Otra vista de tapiado del arco

Aunque esta zona de la muralla ha ido desapareciendo desde la época bajomedieval al verse envuelta por las construcciones de casas, sabemos que en el momento de la conquista de la ciudad estaba constituida por una estructura defensiva compuesta de una alta muralla torreada, otra más baja —el antemuro o barbacana— y un foso con agua al pie del anterior(1), y junto a ello, según noticias del P. Ruano, “muchas casas fuertes que servían de castillos y fortificaciones y el Santo Rey repartió estas casas entre los conquistadores para que defendiesen sus puertas”(2).

Desde la Puerta del Sol la muralla iba paralela al río hasta la Puerta del Puente, que daba acceso al puente romano, única entrada a la ciudad por el sur y defendida desde época árabe por una torre."  (Escobar Camacho) (1) Biblioteca Nacional, ms. 13077, fol. 81 r.-v. (1241, febrero, 20, Córdoba). (2) M. A. Orti BELMONTE, La ciudad de Córdoba, pág. 231.

Dovelas del arco

"En este espacio de muro, que es el oriental de la colonia militar, y habitación de los pretores, estaba la Puerta Piscatoria, que es la que arrima a la Crus de Rastro, y la Puerta de Hierro, que es la de S. Salvador, y estas mantuvo la ciudad hasta después de la conquista algun tiempo, y en el se abrieron frente al convento de S. Francisco El Arquillo, que llaman de los Calceteros."
(Palestra Sagrada, Volumen 4, Bartolomé Sánchez de Feria, 1772)

" La ciudad alta, llamada Villa, y la baja Ajerquia, están separadas por un muro, cuyos cimientos se ven dirigirse desde la orilla del río y cruz que llaman del Rastro (1) por el Portillo de Mercaderes, Cuesta de Luján y Cuesta del Bailio hasta la torre de la Puerta del Rincón donde termina.

(1) Tuvo un pedestal de piedra a la extremidad de la calle de la Feria hoy San Fernando, después se colocó sobre dos arcos que fueron demolidos en 1853 y la cruz ya no existe. 
Indicador Cordobés. R. Casas Deza (1867)

Detalle de las dovelas

D. Teodomiro R. de Arellano Paseos por Córdoba, dice de la zona:

 “A fin de pasear por completo la parte izquierda del barrio de la Catedral vamos a describir la Carrera del Puente, que coge desde la Cruz del Rastro hasta la puerta de aquel nombre, constituyendo una sola calle lo que antes llevaba cuatro o seis denominaciones distintas, y que el Ayuntamiento redujo a una cuando colocó los letreros, a fin de buscar mayor claridad, toda vez que la numeración de casas seguía, y economizar el gasto que del otro modo ocasionaría.

Plano virtual de la Córdoba Patricia

Los nombres antiguos eran los siguientes. Entrando por la Cruz del Rastro hasta la esquina del Amparo se llamaba Arquillo de Calceteros; éste era una de las puertas que desde tiempo de los romanos había para entrar en la ciudad alta, que los moros decían la Almedina y desde la conquista se conoce por la Villa. Los cristianos le llamaron a este sitio Puerta del Sol, la Calcetonía y después Arquillo de Calceteros, porque las casas inmediatas se ocuparon por gente de este oficio. En el siglo XVIII fue derribado, y nosotros hemos visto parte de los cimientos en varias ocasiones y últimamente al abrir la zanja en 1870 para la tubería del gas. En todas las descripciones antiguas de procesiones y otros festejos encontramos las de los muchos adornos colocados en el Arquillo de Calceteros.

Plano de la Córdoba del Siglo VIII

Al historiar la iglesia de Nuestra Señora de Linares dijimos que éstos formaron hermandad en el hospital de la Lámpara, o sea el Amparo, y que celebraban la fiesta de aquella venerada imagen con una feria que le dio nombre a otra calle y que lo anunciaban con tambores y chirimías ocho días consecutivos. En algunos escritos antiguos le llamaban a este arco Puerta de la Pescadería, y era porque en la plazuela que le sigue se vendió el pescado durante muchos años. A esta plazuela afluyen las calles citadas del Amparo y de Caldereros, y además hay una calleja sin salida que le dicen de Pimentela, femenino del apellido Pimentel, aunque el vulgo, corrompiendo este nombre, la conoce por la calleja Pimentera.” 

Trazado de las paralelas del decumano del muro de qibla de la Mezquita.
Lleva directamente al arco y pasa delante de la Ermita, posiblemente
antigua mezquita Masyid Abi Alaqa.

Y sobre el Hospital de Lámpara continúa diciendo: 

“A la izquierda de la Carrera del Puente, entre ésta y el río, hay un pequeño barrio ocupado casi en totalidad por castellanos nuevos, vulgo gitanos, cuyas casas son en general pequeñas y malas. Éntrase en él por la calle del Amparo, antes del Hospital. Éste es una pequeña iglesia de forma muy fea, en la que hay sólo tres altares que nada de particular ofrecen. En el mayor está la titular, bonita escultura muy parecida a las de la Aurora en su ermita, la Luz en Santa Marina y Belén en San Miguel, tanto que casi se puede creer sean de una misma mano.

La fundación del hospital de la Lámpara, que así se conocía, se remonta al siglo XIII, o sea pocos años después de la conquista. En el XVI lo encontramos ya dedicado a la curación de mujeres invadidas del venéreo, y en él se servía una cofradía cuyos titulares eran San Cristóbal y Santa María Magdalena. Después formóse otra denominada del Rosario y Nuestra Señora del Amparo, quedando ésta sola, que sigue cuidando de la ermita y celebra su fiesta en el mes de agosto. En 1528 reedificaron la iglesia, y después ha sufrido tantas alteraciones que ha perdido completamente su primitiva arquitectura.

El obispo don Miguel Vicente Cebrián dedicó el edificio por segunda vez, en 1749, a recogimiento de mujeres perdidas, y así continuó hasta la primera mitad del presente siglo, que se suprimió este asilo y sus escasas rentas fueron incorporadas al caudal de la Casa de Socorro Hospicio. Su estado ruinoso hizo que el Ayuntamiento lo denunciase en parte y derribasen un salón cuyo terreno es vía pública. El resto, inclusa la iglesia, está llamado también a desaparecer el día en que un Ayuntamiento celoso de mejoras continúe el interrumpido murallón de la Ribera.”

Situación en la planta de la vivienda del arco

Es cierto que, el decumano que se alineaba con el muro de qibla de la última ampliación de la Mezquita hacia el sur, es el que nos lleva a la desconocida puerta, en la Córdoba imperial. También vemos que en otros planos que señalan la Córdoba de esa época imperial citada, la salida de la puerta la sitúan más alta de la que nos ocupa, y un paso o vía entre la muralla y el río, desde la puerta del puente. Hay que tener en cuenta que estos planos salen de la opinión de su autor para recrear un momento del tiempo, estimo que sin rigurosidad, en pro de su virtualidad. Y no hay información concreta, aunque lo estimable es que la puerta sea la actual calle, por razones lógicas urbanísticas, aunque esto tampoco es una razón convincente.

Plaza posterior de la casa, en línea con el decumano la pared de la Ermita (fachada amarilla)

La realidad es que la puerta tapiada en siglos posteriores, aproximadamente el XV, está dentro del salón interior del bar La Bicicleta, Cardenal González 1, que fue antes la antigua tienda de ultramarinos del tío de Pepe, y después de éste, desde que aterrizó por esta ciudad procedente de La Victoria, y que a su jubilación hace unos años regentan un hijo y una hija suyos. Detrás, en los alrededores están la Ermita del Amparo, antiguo Hospital de la Lámpara y anteriormente posible mezquita Masyid Abi Alaqa, como la cita Ibn Bakuwal, al ubicarla al lado de la Bab al Hadid (Puerta de Hierro).  

Muro enfrente del arco en la misma habitación, s. XV o XVI

En el plano catastral sitúo el lugar de la puerta actualmente. Hay que tener en cuenta que por esas curiosas razones de la propiedad, la primera ventana a la izquierda de la taberna corresponde a una habitación de la planta baja de la casa anexa, c/. La Feria 124, en la Cruz de Rastro, mientras que la superior es de la tienda, y en ella no quedan ningún rastro del muro de la planta baja. No he podido comprobar en la sala del otro lado de la puerta, a pesar de haber requerido a un amigo que vive en ella para tratar de comprobarlo. En la fotografía del plano catastral, cartografía que estimo más exacta que pueda serlo el plano de los franceses, clava las paralelas del decumano romano (estimando que su alineamiento con el muro de la qibla sea exacto) en el lugar donde está la puerta tapiada del artículo, lo que particularmente creo que es la ubicación de la romana, sin perjuicio de que posteriores fábricas aparenten ser de la época árabe. Antes dijimos que del siglo cuarto al décimo van cuatrocientos años y -en ese periodo de tiempo, si lo comparamos con los cambios contemporáneos son muchos años-, puede suceder de todo.

Arco de la ventana del patio s. XVIII

Al publicar esta entrada que, en el primer párrafo califique de modesto remedo, tengo la sensación que al final he aportado poco de lo mucho que estimaba podría aportar. Es decir es una entrada para mí un poco decepcionante, por el insignificante aporte. Las citas solo determinan la existencia de la puerta, cuestión que es archisabida. Nada por el contrario de su exacta situación ni inclusive datación del arco. La definición de D. Teodomiro Ramírez de Arellano es la que más se aproxima a ella de la que dice “era una de las puertas que desde tiempo de los romanos había para entrar en la ciudad alta” y que “En el siglo XVIII fue derribada, y nosotros hemos visto parte de los cimientos en varias ocasiones y últimamente al abrir la zanja en 1870 para la tubería del gas.” Y las paralelas sobre el plano catastral.

Otra vista de arco de la ventana del patio

Como se puede comprobar poco aporte, para lo que para mí tiene un verdadero interés, no demostrado según tengo entendido, por la entidad que se debe preocupar del patrimonio de la ciudad.

Fotografías del autor y red
Bibliografía de la procedencia citada. La referida a la documentación del Sr. Nieto Cumplido facilitada por Pedro Marfil (arqueólogo)

martes, 18 de septiembre de 2012

CONCEPTO-OBJETO, OBJETO-CONCEPTO. CONCHA VACAS



Lo he mencionado en muchas ocasiones, hay un dicho del mayo francés del sesenta y ocho que decía que debajo de los adoquines estaba la arena de la playa, pues en Córdoba debajo o al lado de cualquier rincón hay un o una artista. 

La artista

En esta ocasión toca a Concha Vacas Navarro. Inauguró exposición en ese reducto cultural que es DistritoBar, en Goya 8, el pasado 13 de septiembre y estará allí hasta el 5 de octubre. Es una muestra pequeña, comparada con su enorme almacén creativo, pero muy significativa, que demuestra la calidad profesional de la artista.



"Mi afición por la fotografía nace desde hace muchos años, cuando en los veranos los pasaba con mi hermana Rosario a la que por su profesión vivía fuera de casa. Todas las noches retrataba a todos los bailarines de la compañía de flamenco, y para mi era muy especial llevarme cada noche un pequeño recuerdo de esos espectáculos y en lo que allí se sentía.


Mas adelante estudié Bellas Artes en Granada y Cuenca decantándome por la pintura y la fotografía, las cuáles me permitían expresarme y comunicarme.



Al acabar los estudios decidí tomar camino a Barcelona para especializarme en fotografía, estudiando en dicha ciudad un Master en fotografía. En Barcelona trabaje como pintora y fotógrafa. Como pintora en el taller de un pintor de las Ramblas y como fotógrafa en una empresa de publicidad de discotecas de noche, en la que me recorría cada noche todas las discotecas de dicha ciudad, con reportajes sociales y eventos.



Mas tarde decidí volver a Córdoba Hasta ahora, colaborando como fotógrafa en muchos eventos culturales, en un cortometraje que en breve saldrá a luz llamado “Construyendo América”, en varios videoclips, etc…



Actualmente trabajo como monitora de pintura en un proyecto del ayuntamiento llamado “El color de tus palabras”, y como fotógrafa de la discográfica cordobesa Eureka, en la que tengo la suerte de fotografiar a artistas de la talla de Howe Gelb, Raimundo Amador, La Negra, María de Medeiros, etc…


La fotografía hoy por hoy la encuentro como un medio de expresión y de comunicación en la que la realidad es una mera excusa para contar aquello que quiero contar, aquello que me inquita y aquello que quizás no puedo tocar, solamente imaginar. 


Apuesto por una fotografía conceptual en la que el concepto es quién manipula a todo lo retratado, y que lo retratado queda inmortalizado para contar o insinuar algo que no se puede contar con unas simples palabras. 


No he realizado muchas exposiciones ya que soy de la opinión que hago las cosas cuando quiero y porque quiero sin la necesidad de mostrarlas simplemente de experimentarlas y expulsarlas."



Merece la pena visitarla así como su Facebook.
Otros lugares de visitar su obra. Y otro.

PD: El bañista del río continuará en DistritoBar hasta que salga para la casa del comprador, por lo tanto se puede ver todavía, me lo ha comunicado Santiago el propietario del establecimiento.

Fotografías de la Exposición
Bibliografía textos de la artista.

lunes, 17 de septiembre de 2012

A LA UNA MI MULA, PIOLA, O A PÍDOLA.


Juegos infantiles. Jan Brueghel el Viejo.1560.

En la anterior entrada pasaba de puntillas por los juegos infantiles. Cuando recuerdas los inocentes juegos, de esos muchachos -nosotros- que no tenían teléfono móvil, ni playstation, pero si una capacidad importante para relacionarse con los demás, a la vez hacer ejercicio y sentir el sentido de la solidaridad y trabajo de equipo. Había uno que creo hemos jugado todos, que se llamaba “A la una mi mula”, o “a piola” o “pídola” como en el pueblo de mi padre Pinos Puente lo llamaban. 

Si consultamos el RAE nos dice: "piola. (Del lat. *pediŏla, traba). 1. f. Cuerda delgada. 2. f. Mar. Cabo pequeño formado de dos o tres filásticas. 3. f. Mur. Especie de triquitraque. pídola. 1. f. Juego de muchachos que consiste en saltar por encima de uno encorvado." Y el Diccionario de María Moliner dice: "Juego de muchachos que consiste en saltar unos sobre otro encorvado con los codos sobre las rodillas."

Por lo tanto nos quedamos con pídola, que consistía en ponerse un niño de burro, encorvado con las manos en las rodillas, en el plano horizontal, y los demás saltaban por encima de él, al estilo de saltar como en gimnasia. A la vez ejecutaban una serie de dificultades en el salto, y que quien fallara alguna de ellas sustituía al burro. En cada salto existía un canto y ese iba acompañado de un ejercicio distinto. 

Monumento a los juegos infantiles en el puerto de Castellón

“A la una mi mula,/ a las dos la coz,/ a las tres Juan, Periquillo y Andrés,/ a las cuatro la culá del gato,/ a las cinco te la hinco,/ a la seis espolique y culá del buey,/ a las siete salto y pongo mi caperuchete,/ a la ocho recojo mi mocho,/ a las nueve empina la bota y bebe,/ a las diez otra vez,/ a las once iban a llamar al conde,/ a las doce le responde,/ a las trece le amanece,/ a las catorce tingilitingili tingileterra,/ a las quince fueron a desollar una perra/… “

Una palabra muy significativa era el espolique, a la que se le quitaba el es inicial y quedaba en polique, que significaba que, al saltar y por el aire aún, dabas con el talón un pequeño golpe en el culo del burro. Algunos daban fuerte y podía ser doloroso, sobre todo si en lugar de dar en los glúteos daban en los muslos o corvas. Espolique viene de espuela y el golpe era similar al que se da con las espuelas al caballo. El “te la hinco”, no significaba lo que en la actualidad, una gracia sexual, significaba que al saltar por el aire, le ponías una especia de banderillas al burro. Cuando "llamabas al conde" hacías un gesto como de hablar por teléfono. Y así sucesivamente podíamos estar dando definiciones y nombres de los saltos todo el día, porque en cada barrio o ciudad tenían una nomenclatura y ejecución distinta.

Monumento a los juegos infantiles visto desde otro ángulo

Claro, luego estaban las protestas de que uno no había realizado el salto normalmente, que venían de los más amigos del burro o del propio "jumento". Estos procuraban que estuviera el menor tiempo haciendo de él, y que ocupara su lugar otro menos amigo. Antes del juego había que elegir al burro y se usaba una retahíla previa para jugar: 

"San Ju-an de Vi-lla-na-ran-ja/ lo bi-en que fu-ma/ lo bi-en que can-ta/ tie-ne la ba-rri-ga lle-na/ de vi-no tin-to/ de vi-no a-zul/ ¿a qui-én sal-vas tú?/." Y así, casi silabeando por jugador, rompiendo incluso los diptongos, se iban “salvando” hasta quedar el burro. 

O también: 

"Una dola,/ tela carola,/ Quina quinete./ Estaba la reina/ En su gabinete./ Vino Gil,/ Apagó el candil./ Candil candilón,/ Cuéntalas bien/ Que las veinte son." Y al que le tocaba la palabra “son” se quedaba.

Unos niños saltando

Raro era el barrio en el que no se veían a los niños jugando a este juego. Las niñas tenían otros, como por ejemplo; la tanga, que consistían en un talón de goma de un zapato viejo, que era la tanga, a la que había que empujar a pie cojito dentro de un entramado pintado en el suelo, de ahí el dicho “estás más tiráo que una tanga”; al corro de la patata; más moderno a las gomas; a la comba; pero los niños con los niños y las niñas con las niñas, separación que pretende hora el Sr. Wert recuperar para los colegios, aunque ese método no lo emplea con su esposa en la tertulia de los desayunos de TVPP en la que la dama se entremezcla con algunos especímenes del sexo opuesto, es decir con machos.

Hay muchos más juegos pero, para muestra...

Fotografías de la red, no se los autores, si algún autor tiene algún problema ruego me lo comunique.
Bibliografía de la memoria.