sábado, 15 de septiembre de 2012

DE LÁPIDAS Y OTRAS CUESTIONES


La horterada manipuladora

Muchas mañanas, volviendo a mis orígenes, voy al lugar de mis juegos infantiles y sueños de adolescente, que no es otro que el Patio de los Naranjos de la Mezquita de Córdoba. Allí se respira una paz especial aunque algo rota por la variopinta humanidad que la visita. Allí se mezclan muchas culturas y lo rancio y casposo de  este país que se llama España, que por muchos años que pasen no se moderniza y no abre su mentalidad a los tiempos actuales. 

Al fondo el Postigo de la Leche

El Patio de los Naranjos, en la época que cito no tenía tanta afluencia de turistas, por los años cincuenta del siglo XX, eran tímidas estas visitas. Los chavales llamábamos “franceses” a todos los visitantes, pero sorprendentemente eran todos viejos. Ese problema nos hacia preguntarnos si es que no había franceses jóvenes. Era el “Imserso” francés posiblemente. 

La pared oeste de la torre en la galería norte

Una o dos tiendas de recuerdos, o souvenir, había en la calle Torrijos. Allí desembarcaban los autobuses de Atesa, “arrastrados” por el guía oficial que, al igual que las paradas de autobuses en la venta señalada, que pagan los consumos del “chafeaur” de turno, allí creo que era un veinte por ciento de las ventas los que caían a la oficialidad. Era un mundo muy especial, aún el estraperlo funcionaba. 

El canalón del rincón del Postigo de la Leche

La aplicación de la triste Ley de Vagos y Maleantes, a la competencia de los guías, los “clandestinos” era un hecho. Los: Negri, Májara, Cojito, etc. estaban cada dos por tres en la Comisaria. Algunos, un par de ellos que no cito, según decía mi padre eran confidentes de la policía y nunca los detenían. Mi madre, siempre refería que uno de los "confidentes" se había quedado con un pendiente suyo que le dio para reparar, pues era platero, cuando trabajó en ello.

Otra horterada

La Manola se asomaba a la hora de comer al Postigo de la Leche, se metía ambos dedos meñiques en la comisura de los labios, y de ellos salía un agudo, fuerte y significativo silbido. De distintos lugares de los patios asomaba su prole, que era considerable, y era la señalización de la hora de comer. D. Gonzalo de la Obrería, cuyos niveles de testosterona eran conocidos por todos, había cerrado hacía tiempo el breviario, subido los lentes y dejado de mirar disimuladamente por encima de ellos a la moderna turista, cuya longitud de falda era más corta y florida que la de las oriundas, y dejaba ver unos centímetros más de epidermis de los miembros inferiores, y su descuidada forma de sentarse, a veces, la entrepierna mas profunda.

El arco de Bendiciones donde comía el guardia municipal

Alguna vecina terminaba de llenar el cántaro o botijo en la fuente. El Guardia municipal que tenía un punto de vigilancia allí se marchaba a comer también. Por la noches comía en las piletas de la entrada de la puerta de Las Palmas o Arco de Bendiciones. Su mujer al atardecer le llevaba la fiambrera –no había tupperware- sujeta con la servilleta, y cenaba pues el turno acababa después, cuando Juanín, el Sacristán Mayor cerraba todas las puertas. Los últimos pobladores teníamos que salir por el postiguillo al lado de la torre que era la salida que quedaba al exterior. Ningún barrio tenía un lugar de juegos de sol a sol, cerrado, y variado, protegido de la incipiente circulación de vehículos. Tenías trompo, bolas –hoy canicas-, pincho, o tierra en los lugares hoy con celosías que quieren quitar para la entrada de las procesiones de Semana Santa, allí se amontonaban los materiales de construcción para las pequeñas reparaciones. Incluso hacíamos incursiones arqueológicas para entrar a ver el antiguo minarete desde abajo de la torre.

Arcos donde la arena y ladrillos permitían jugar

Bueno esto es el aspecto nostálgico, que no volverá, y que ya no existe porque en ese barrio no hay niños, y si los hay tienen otro tipo de juegos. Ya no tienen sandalias de goma de esas que te dejaban las ventanas de gruesa y negra suciedad al final de la jornada, al pasar por el lavado, o zapatos Gorila de los domingos, y pelota verde, o trompos de madera de la calle Armas. Ahora tienen ordenadores, teléfonos móviles, y otros artilugios electrónicos modernos. Los turistas son masivos, universales, no son franceses ni viejos, que de seguro serán los menos. Ya no podemos ver los dirigentes árabes, con sus escoltas, Hussein de Jordania, el de Arabia que pagaba la salida de la Catedral, o el descubridor de la Penicilina, o una guapísima Sara Montiel, embutida en un frondoso abrigo de pieles que a todos nos pareció muy bajita, o incluso el abuelo del actual dictador de Marruecos.

Una gárgola angelical en la galería oeste

Si te sientas en el verano verás como obligan a las mujeres a taparse los hombros con lo que sea, cierta vez observé como una se puso unas bolsas de plástico, si no el vigilante te manda a la tienda enfrente de la Puerta del Perdón a que compres un chal. Hay que reconocer que en los países islámicos es el velo obligatorio, que también lo fue aquí, pero en ambos casos es absurdo.


La galería norte de "los Patios" estaba tapiada con diferentes dependencias. Incluso en la parte donde se cobran las entradas que no pagan el IVA como todos los ciudadanos según un artículo de prensa-, pues parece que son “donativos forzosos” al clero, estaba la vivienda de Santiago y Trini y sus hijos -una de las cinco o seis familias que vivían en la torre-, e incluso tenía en los entresuelos y techo, el taller de platería el "cabeza de familia". 

Algunas acabaron en Christie's...

La esquina oeste de la galería norte, entre la torre y el Postigo de la Leche, también estaba ocupada por una dependencia o almacén. Pues bien, allí mismo que es donde parece ser es el punto de reunión previo de la visita nocturna, esa que han financiado las instituciones y de la que no perciben nada, han puesto una lápida, hortera como todas las lápidas -como aquellas que había en el contracoro, ahora modificado su texto, suavizado más bien-, en la que arrimando el ascua a su sardina, para no perder la costumbre, es el punto de partida de la mediatización cristiana de la visita nocturna, esa del Alma. 

Un bonachón leon-gárgola en la galería oeste

Se trata de borrar siglos de historia y que prevalezcan solo los primeros y últimos cristianos. De “evangelizar” a visitantes restando importancia al floreciente periodo árabe, del que si “Dios” no lo remedia, y esto sigue así en esta “santa” tierra de María Santísima, pronto no existirá vestigio alguno. Pues la mencionada lápida, fea, de color y tipo de letra, dice:

Las sujeciones para las pantallas

“EN ESTE ESPACIO ESTUVO LA BASILICA DEDICADA AL MÁRTIR SAN VICENTE, QUE PADECIÓ MARTIRIO EN LA PERSECUCIÓN DEL EMPERADOR DIOCLECIANO, LEVANTADA EN SU HONOR POR LA COMUNIDAD CRISTIANA DE CÓRDOBA EN EL SIGLO VI PARA PROFESAR SU FE EN LA TRINIDAD Y CANTAR LAS ALABANZAS DIVINAS, HASTA QUE FUERON DESPOSEIDOS DE ELLA EN LOS PRIMEROS AÑOS DE LA INVASIÓN MUSULMANA.”   

Tiempos pasados que seguro volverán

Es un atentado a la historia y una manipulación de la misma y, sobre todo, una verdadera horterada. En ese lugar no estuvo la Basílica, que alquilaron los titulares de aquel tiempo a los recién llegados, no cruentamente, que luego compraron o expropiaron. Supongo fue una venta más como la de muchos lugares sagrados –de la cristiandad- con los que especulan sus propietarios. Tengo entendido que los árabes no empleaban la fuerza para ocupar lugares sagrados aunque fueran de otra religión, o crear los suyos, de ahí que no fueron desposeídos.

Placa del alminar de Hixen I, cuando lo de San Vicente

Prueba de ello es, una bonita historia de la ampliación de Almanzor, dictador por excelencia, que se las vio y deseó para expulsar a una dama que no quería irse de su casa por la existencia de una palmera en ella. Y pudiendo haber dado orden de arrasar la propiedad, fue paciente y espero a convencerla y poder efectuar la ampliación, y así no obtener por la fuerza un lugar que después sería sagrado para ellos.

Un cuenta rayos y truenos de la torre

Manipulación en la mayoría de medios casposos e instituciones retrógradas, que no se adaptan a los tiempos, que caminan “cangrejadamente” hacia atrás a marchas forzadas. Horteradas de las que el gobierno no se hace eco, porque él es el que debe evitar determinadas actuaciones, pero si no actúan en materia de impuestos con lo que está cayendo a las familias, por descontado no lo van a hacer en esto. Ya antes se ha clavó un cuadro de algún pontífice y de la Madre Teresa de Calcuta en las paredes, y nada, sin embargo en la Alhambra le van a meter trabajos forzados en las canteras de Pedroche a uno que puso su nombre en la pared. 

Las pantallas.

Como dice Forges: ¡País! 

Fotografías del autor
Bibliografía de la calle.

jueves, 13 de septiembre de 2012

GÓNGORA LA ESTRELLA INEXTINGUIBLE. MAGNITUD ESTÉTICA Y UNIVERSO CONTEMPORÁNEO

Cartel. Acis y Galatea (Charles de la Foxe)

Esta mañana primer día de apertura de la Exposición Góngora: la estrella inextinguible. Magnitud estética y universo contemporáneo, realicé una visita, primero a la Sala Vimcorsa. Problemas con la fotografía, siempre te dicen que no se puede fotografiar la muestra, pero es por sistema, las instrucciones aún no habían llegado a los vigilantes, y por defecto es el no se puede fotografiar, a pesar de no usar el flash. Con mucha corrección me emplazaron pues lo iban a consultar. Ya la había visitado y pasé a ver la otra parte en el Centro de Arte Pepe Espalíú, allí Elena la responsable del Centro, muy amablemente me garantizó que la fotografía estaba permitida. Todo aclarado.

Góngora (Diego de Velázquez)

Es demasiada exposición. Mucho material a disfrutar. Quizás hubieran hecho falta un par de sedes más para ello. Muchos libros. Muchos cuadros. Muchos objetos. Todo con un notable gusto. Particularmente me apabullé, era mucha información a procesar solo con la vista. Requiere más de una visita pausada, sin prisas para digerir todo lo expuesto, en el orden establecido.

Reja de Vimcorsa

He querido trasladar el texto del folleto y una entrevista que se le hizo al Comisario de la exposición Joaquín Roses, y al final citar la dirección para la descarga del catálogo en .pdf y la invitación. Decir que esta muestra me ha permitido conocer el Centro de Arte Pépe Espaliú, y ya he cumplido la penitencia por no haberlo visitado antes. Es desde luego imperdonable. Y volver a manifestar la amabilidad de la responsable en ese momento, con la que tuve una agradable conversación.

Rey Heredia 1, Centro de Arte Pepe Espaliú

Texto del folleto

“La obra de Luis de Góngora (1561-1627) constituye uno de los más valiosos patrimonios poéticos de la tradición hispánica y un referente ineludible en la historia de la literatura. 

Por su excepcional magnitud estética, por su carácter inagotable y renovador y por su vigencia en nuestro tiempo, la poesía de don Luis puede compararse con las contribuciones de Shakespeare al teatro o de Cervantes a la novela.

La exposición Góngora: la estrella inextinguible. Magnitud estética y universo contemporáneo nos invita a comprobar la excelencia de un poeta de difícil comprensión. 

Para ello, se reconstruyen primero los contextos literarios, históricos y sociales que determinaron su trayectoria vital; se ilustran también los tópicos pastoriles, cinegéticos y musicales que nutren su poesía y se establece un diálogo continuo entre sus grandes obras (Polifemo y Galatea, Soledades, Píramo y Tisbe) y otras expresiones artísticas; se presentan, luego, los manuscritos e impresos que contienen obra suya, así como otros documentos del siglo XVII que demuestran su fecunda influencia. 

Para terminar, se aborda la proyección de su estrella en el siglo xx, donde su poesía genera una verdadera galaxia gongorina que nos revela su radical importancia en la creatividad contemporánea.

«El gran poeta español es Góngora»

HAROLD BLOOM


Centro de Arte Pepe Espaliú

PRIMERA PARTE: SALA VIMCORSA

1 EN ORBE DE ORO LUMINOSA ESTRELLA: VIDA Y CONTEXTOS.

1.1 Libros que hechizaron a Góngora.
1.2 Viajes y poesía: Córdoba. Madrid y otras ciudades.
1.3 «Aquel sol invernal de la grandeza»: corte y clero. 
1.4 Imagen inmóvil y letra de don Luis.
1.5 El manuscrito Chacón: estela y alhaja del Príncipe de los poetas.

2 MOTIVOS COTIDIANOS, POEMAS ESTELARES, MITOS INAGOTABLES: SUGERENCIAS DE LA FORMA, LA LÍNEA Y EL COLOR.

2.1 Lo pastoril, lo cinegético y, la música.
2.2 Brújulas en el universo poético: Polifemo y Galatea, Soledades, Píramo y Tisbe.
2.3 Vórtice de mitos y motivos.

3 «AQUEL QUE TIENE DE ESCRIBIR LA LLAVE»: EL TRIUNFO DE GÓNGORA EN EL SIGLO XVII. 

3.1 La transmisión manuscrita.
3.2 La transmisión impresa.
3.3 La polémica sobre la nueva poesía.
3.4 Fugaz esplendor: imitadores en Europa y América.

SEGUNDA PARTE: CENTRO DE ARTE PEPE ESPALIÚ 

4 LA GALAXIA DE GÓNGORA EN EL SIGLO XX.

4.1 Constelaciones poéticas y artísticas.
4.2 Brillantes magnitudes: inextinguibles proyecciones al universo contemporáneo.
4.3 La elipse en América: poesía hispanoamericana del siglo xx. 
4.4 La nebulosa crítica: ediciones y estudios.

«Solo lo difícil es estimulante»

José LEZAMA LIMA

Patio del Centro de Arte

Entrevista a Joaquín Roses, comisario de la exposición: 

“El placer movió sus pasos 

Ayer 12 de septiembre, se inauguró la exposición "Góngora: la estrella inextinguible. Magnitud estética y universo contemporáneo" organizada por  Acción Cultural Española (AC/E) y cuyo comisario es el profesor de Literatura Española e Hispanoamericana de la Universidad de Córdoba, Joaquín Roses, uno de los mayores especialistas sobre el poeta cordobés y el gongorismo. Roses califica a Luis de Góngora como “el poeta de la variedad inagotable, cuyo mensaje trasciende siglos y territorios”. 


Busto de Góngora

Uno de los bloques de esta exposición presenta una sección dedicada a los libros que hechizaron a Góngora. ¿Cuáles son esos escritos? 

Hay tres tradiciones, la literatura clásica, especialmente la latina (Virgilio, Ovidio, Estacio), la toscana (Ariosto, Torquato Tasso) y la castellana (Garcilaso, Herrera). Como decía Borges en su poema titulado “Góngora”, poniéndose en el lugar del poeta, “Virgilio me ha hechizado.  / Virgilio y el latín.”


Retrato de Góngora

En otro apartado, se pueden ver sus manuscritos más importantes.  

Indiscutiblemente, el mayor de todos, una joya de la caligrafía del Siglo XVII, es el Manuscrito Chacón, dedicado al Conde Duque de Olivares, que se conserva, precisamente, en la Biblioteca Nacional de España. Fue supervisado por el propio don Luis, incluye la datación de las composiciones y contiene buena parte de su obra. Está fechado en 1628, un año después de la muerte de Góngora. Además, la exposición cuenta con una pantalla táctil interactiva en la que se puede consultar el manuscrito en su totalidad, página a página. Otros manuscritos, como el Pérez de  Ribas contienen versos sueltos escritos de puño y letra de Góngora. 


Conde Duque de Olivares

Tras su fallecimiento, encontramos múltiples imitadores del poeta.  

Fue muy imitado, sí. Pero en el XVIII y el XIX cambia el gusto poético, los conceptos sobre lo que es la poesía. Se sigue leyendo al Góngora aparentemente fácil, el de los romances, el de la poesía jocosa y popular, el de las letrillas, pero cae un velo sobre la obra central, nuclear, de su trayectoria lírica, que es las  Soledades,  poema extenso del que podría decirse que es el más original de toda la poesía europea del siglo XVII. Posteriormente, en el XX, se habla de que la Generación del 27 recupera a Góngora, pero, mucho antes, desde Francia, los estudiosos y los críticos ya trabajaron en revaloración del poeta. En el año 1900 se presentaron tres manuscritos allí, el Chacón, el Estrada y el Iriarte. 


Una vista de la muestra

Se conoce al Góngora poeta, pero muy poco al dramaturgo. 

Escribió una sola obra dramática, Las firmezas de Isabela, pero que vale por mil, como dijo Gracián. Y no ha sido representada todavía, lo cual resulta lamentable. Su teatro se opone la al modelo triunfante, a la fórmula dramática de Lope de Vega, que es el gran monstruo teatral del siglo XVII.  


Otra vista de la muestra

Dicen que es el escritor con mejor oído musical de la literatura española. 

Tenía un oído finísimo y una sensibilidad especial para las armonías. En este sentido, lo situaría entre Garcilaso de la Vega y Rubén Darío. 


Príamo y Tisbe (Gregorio Pagani)

Tuvo una vida un tanto “agitada”, pero se han dicho muchas barbaridades sobre ella…  

En un magnífico retrato de Góngora que Velázquez pintó en 1622, y que se podrá ver en esta exposición, se ve a un don Luis reflejado en tonos sombríos. Pero hay que tener en cuenta que el poeta ya tenía más de sesenta años en esa época. Aunque se dijo lo contrario, no fue un hombre sombrío, como tampoco lo fue su poesía. Era un ser humano vitalista, y el placer movió sus pasos. Tuvo aspiraciones cortesanas, pero era disidente y se burlaba de los grandes conceptos, y reivindicaba el arte y la perfección estética… Se sabía poseedor de una fuerza secreta, que se basaba en el uso de la inteligencia verbal.  


Las lágrimas de Narciso (Guillermo Pérez Villalta)

¿Es otro disparate su presunta mala relación con Quevedo? 

Sí. Quevedo era muy joven cuando Góngora estaba ya en la cima. O sea que no son de la misma generación y a don Luis le importaba un comino lo que pensara don Francisco. Ese pugilato es un síntoma más de cómo se perpetúan los errores en la historiografía literaria, y cuán difícil es desterrar las visiones simples, descontextualizadas o simplemente ignorantes sobre Góngora.

Este último entró a formar parte de la Iglesia… 

Pero no era un sacerdote desde el principio,  era diácono, racionero de la Catedral de Córdoba, tenía órdenes menores. Eso sí, cuando se trasladó a Madrid, en 1617, antes de convertirse en capellán de honor del Rey Felipe III, ya tomó ordenes mayores, accede al presbiterado.  


La bella y la Bestia (Eugenio Recuenco)

Pero era un cura demasiado “vivo”. 

Vivísimo. En algunos de sus poemas, frente a la misoginia tan tradicional de la época, se hace una exaltación del amor y de la mujer. Uno de esos escritos, un romance de su última etapa, que comienza con el verso “Guarda corderos, zagala”, está dirigido a una pastora a la que se incita a que no sea firme, a que sustituya o incluso alterne el amor de un hombre por el de otro. Todo esto ha quedado oculto por esa imagen hosca y malhumorada que se ha dado de Góngora. Ese hombre tenía mucho del vitalismo renacentista, del puro placer estético y musical del verso. Su opción es mucho más atrevida que la de otros poetas del siglo XVII. Y en pleno siglo XX sus escritos sobresaldrían notablemente, aunque no sé si su poesía sería atendida convenientemente en una sociedad como la actual, más propicia a la banalización y a la facilidad alienante."

Horarios: Sala Vimcorsa y Centro de Arte Pepe Espaliú.
Lunes a sábado de 10,30 a 13,30 y de 17,00 a 21,00.
Domingos y Festivos de 10,00 a 14,00

Entrada Libre
Organiza Acción Cultural Española AC/E. Ayuntamiento de Córdoba. Delegación de Cultura. Vimcorsa 



Fotografías del autor y catálogo
Bibliografía del folleto y entrevista

miércoles, 12 de septiembre de 2012

EL BAÑISTA DEL RÍO (EPÍLOGO)


El bañista en el mostrador de Distrito Bar

Doce de septiembre. Después de haber estado con D. Pepe, el propietario de la que fue la tienda de ultramarinos de la calle Cardenal González, esquina Cruz de Rastro, que hoy es un acogedor bar regentado por dos de sus hijos. Bar, que se permite el lujo de tener en su habitación interior una verdadera joya arqueológica, una tapiada puerta de la muralla de la ciudad, que posiblemente sea la de la Pescadería.

El bañista saltando al salón del bar desde el mostrador

Una ligera epistaxis anterior, que me sujeté al rato, por hurgarse uno donde no debe, acabó con la agradable charla que nos permitió trasladarnos a épocas anteriores y a hablar de amigos comunes, a pesar de que Pepe está ya por los setenta. De allí al Patio de los Naranjos que no deja de ser un marco incomparable, lugar de mis juegos infantiles. Después de pasar por la mudéjar Capilla de San Bartolomé, el zoco, y gozar nuevamente de las yeserías del antiguo Hospital de hidrófobos de Santa Quiteria, luego Ermita de San Crispín y San Crispiniano, patronos de los zapateros, y escuela de párvulos, que es la Sinagoga, pasé un mal trago familiar en la Cruz Roja y me encaminé a la Huerta de la Reina.

Un primer plano del bañista

Calle Goya, nº 8, Distrito Bar, que regenta Santiago y Rosa, establecimiento que no conocía, que es un artístico bar de copas, de diseño, y que amablemente me enseño Rosa. En este establecimiento se respira un ambiente cultural muy interesante. Allí lleva unos días expuesto el Bañista del Río, estará hasta el día 21 de este mes de septiembre. Ha sido su última morada pública.

El mostrador de Distrito Bar

Encima de la barra. Majestuoso. Una verdadera obra de arte salida de los talleres de Utopía Color, de las manos de Nico, Matías y Javier Gamboa. Que espera o su traslado a los citados talleres de donde salió, o a la casa de algún comprador, porque ya que tiene algunos pretendientes.

Una pared del bar.

Es muy llamativo ver de cerca el bañista, y es de lamentar que no se quedara en su emplazamiento del puente de la Cruz de Rastro, pero así es la vida. Hace tiempo hice una entrada dedicada al Bañista del Río, alegrándome de su inauguración espontánea, luego le dediqué un “addendum” a su desaparición, y ahora, encontrado, el epílogo a su corta vida pública. Difícil vida le espera a la cultura por mor del conservadurismo que nos invade, que parece le molesta como en la edad media le molestaba al feudalismo.

Un bar que tiene esta pintura en la pared... merece la pena.

Baja edad media (siglos XI-XV), oscuro periodo de la humanidad, que contrastaba –es mi visión- con los últimos años de la Temprana o Alta Edad Media, el floreciente periodo de la dominación árabe y del Califato de Córdoba, hasta que el gris castellano cubrió el blanco y verde de los residuos omeyas. 

Anverso del tríptico de Utopía Color

Anteriormente también durante la dominación romana, fue ciudad de cultura. Tuvo tantos edificios importantes y lúdicos como Roma, nutrió al imperio de grandes pensadores como Senéca o Lucano. Lo que demuestra que la religión casa poco con la cultura que no sea de sus locales. En estos tiempos, ni siquiera la iniciativa popular –relativa al pueblo no a otra cosa- es permitida, y cuando es fomentada desde las instituciones se abandona como la Isla de las Estatuas.  

Reverso del tríptico de Utopía Color

Que los dioses de la cultura le sean propicios al Bañista del Río, la tierra le sea leve, e iluminen a todo aquel que se esfuerza por que la cultura llegue al pueblo llano.

Fotografías del autor

martes, 11 de septiembre de 2012

Y POR FÍN, SE INAUGURÓ EL APARCAMIENTO DEL ALCÁZAR


El aljibe central

Allá por marzo de este año 2012, efectué una visita, autorizado por uno de los propietarios, al aparcamiento prácticamente terminado del antiguo Garaje Alcázar. Pues bien, el prácticamente terminado ha necesitado aún seis meses para la inauguración definitiva. Los problemas burocráticos, muchas veces fruto de ese prurito funcionarial a veces “zancadilleante”, aunque sea indirectamente, que rodea cualquier obra por culpa del exceso de responsabilidad de cada parcela, aunque no vemos con frecuencia crucifixiones profesionales por nada.

Los propietarios y el Alcalde de la ciudad

Ayer, día 10 de  septiembre, entraron los primeros automóviles al estacionamiento, con más de doscientas cincuenta plazas para automóviles e incluso para bicicletas, que si bien aumentará el flujo de circulación a  la zona, permitirá revitalizar los establecimientos hosteleros del sector, y como se dijo en la inauguración, en una parte de la ciudad que es en cierto modo el “salón de la casa”, haciendo referencia al lugar especial donde se reciben las visitas.

Un momento durante la exposición de la obra

Caras conocidas; regidor de la ciudad y ediles; técnicos; hosteleros de la zona, entre los que me parece oportuno destacar, al propietario del Restaurante La Almudaina, Edelmiro, y al director del Hotel Patios de la Judería Las Pavas, Francisco Mulero; además de la familia directa de los propietarios, con una carencia familiar importante, éste era el público justo asistente a la inauguración. No faltó el clero por aquello de la tradición, dos mejor que uno. 


Vistas de las zonas de estacionamiento

Citar que este establecimiento tiene el atractivo de poder ver la cota de la ciudad, antes de que Alfonso XI, rellenara con cuatro metros de tierra el Campillo del Rey -actual Campo Santo de los Mártires-, la base de la muralla romana, un postiguillo y puerta de la misma, de salida a la Huerta del Rey, una cloaca, y robustos sillares de más de dos mil años visibles, así como una especie de aljibe en el patio central. 


Perspectiva de los distintos pisos

La siempre quejosa postura empresarial a la conservación de restos, por mirarlos desde el punto de vista de las cuestiones económicas puras, impiden ver que la visita al aparcamiento lo será en muchas ocasiones para disfrutar arqueológicamente de los mismos, y entonces es cuando la propiedad se dará cuenta, del valor de estos. Pronto estará su visita acomodada en las rutas arqueológicas de Córdoba, dando un valor añadido a la obra.


Vista desde la terraza

No hemos mencionado la hermosa azotea y sus maravillosas vistas a la Mezquita, que parece estar pidiendo un local de copas, tipo antigua terraza cine Góngora de verano, silenciosa, con música relajante, agradable para las noches del verano, o acompañando el café de las tibias tardes del invierno. 


El acceso

Lo importante es que ésta, una obra como la del “murallón”, de más de doce años desde que se inició, está realizada. Ahora, se mira para atrás y se soslayan todas las dificultades, pero ahí han estado acompañadas de un notable aumento de costes económicos. Bien está lo que, de momento, bien acaba. 



Distintas vistas de los restos arqueológicos

Ahora a esperar un uso adecuado que permita amortizar la inversión efectuada y, aunque quien suscribe no es muy proclive al automóvil es lo que hay, y no se puede soslayar. Y como hemos dicho más arriba, algo es algo, también incluye aparcamiento de bicicletas. 



Distintas vistas de los restos arqueológicos
Fotografías del autor

miércoles, 5 de septiembre de 2012

FISH FOOT SPA

El cartel en la puerta

Los milagros terapéuticos a lo largo de los siglos han sido muchos, máxime teniendo en cuenta que durante mucho tiempo el Estado no se preocupaba de controlar la medicina callejera. En una localidad costera y turística de la provincia de Málaga, Torremolinos, pudimos comprobar un nuevo (por lo menos para mí) remedio para los pies. Los peces pedicuros, estos animales, diminutas “pirañas”, son de la especie Garra Ruffa y proceden de Turquía, su alimento las células muertas, como son las de las durezas. No tienen dientes sino ventosas por eso dicen no pueden morderte, solo succionar las células, que están por desprenderse. Deben ser unas buenas ventosas pues algunas durezas hasta con la lima se muestran difíciles. Yo particularmente prefiero un podólogo profesional, titulado, en Córdoba nos trató siempre hasta su prematura muerte Pepe Sanjuán. A mis hijos con los problemas de los pies y el crecimiento, y a Conchi con los problemas característicos de los pies por el calzado femenino.

Los clientes

Te encuentras con unas enormes peceras llenas de diminutos pececillos, y unos asientos en alto como aquellos de los locales de limpiabotas. Como la curiosidad es la madre del saber, pregunté en un establecimiento de esta índole, de los tres que creo tienen allí, se llama Fish Foot Spa. La encargada muy amablemente me invitó a probar el método. Lo primero que le dije es que dudaba de la higiene del sistema. Me explicó que antes de meter los pies en la pecera había que lavarlos en otra, y luego si tenías alguna heridita había que protegerla con una tirita. Le reiteré que esa no era solo la higiene a la que me refería, sino a las sustancias de desecho que quedaban en la pecera terapéutica y a las bacterias y virus. Me dijo que el agua se trataba con luces ultravioleta que destruían, según ella, todos los gérmenes. Que no podían emplear el cloro que es más efectivo, por afectarle a los necrófagos. Y que me dice de los virus de la hepatitis C, o del SIDA, o de los hongos que no desaparecen con un lavado, volví a decirle. Me afirmó con una seguridad científica que también.

Una pecera esperando clientes

La verdad es que algunos países está prohibido el sistema. La Agencia de Protección Sanitaria de Gran Bretaña, dice que se pueden transmitir el virus de SIDA y de la hepatitis C, aunque justo es decirlo consideran el riesgo irrelevante. En algunos estados USA esta también prohibida esta práctica, y no recomendada a personas con psoriasis, diabetes y heridas cutáneas así como el sistema inmunológico deprimido. Yo desde luego respetando sus explicaciones y que el Ministerio de Sanidad español lo ha autorizado (eso me dijo, pero yo no lo sé), no metería los pies en una pecera que, a pesar de los filtros, lavado previo, escamondado si cabe, y luces ultravioleta, hubiera tenidos otros pies clientes, y sobre todo acordándome de algunos pies, llenos de dedos, y de dedos llenos de uñas, y de uñas llenas de… ¡ele!. Las sesiones son de diez minutos, diez euros, y de treinta, veinte euros.

Folleto anunciador

Que en países asiáticos era muy usual, claro, y sacarte una muela en la calle un aficionado con unos alicates, y multitud de cosas más que aquí serían impensables. Pero esto es a gusto del consumidor. Una pareja que estaba siendo tratada y escuchaba les daba igual, seguían con el cosquilleo de las ventosas de los Garra Ruffa,. Pedí permiso para fotografiarlos y no les importó, claro solo las extremidades inferiores. El folleto, simple como puede verse, dice que es bueno para: "la circulación sanguínea, diabetes, eczemas, psoriasis  y sobre todo excelente para tu salud". Bueno, que cada uno haga lo que quiera.

Fotografías del autor.