jueves, 15 de septiembre de 2016

LA LEYENDA DEL DOCTOR PEDRO MATO, PERA MATO O PERO MATO

Puerta y ventana de la "casa de la escalerilla", supuesta del Dr, Pedro Mato

Todo son dudas en los toponímicos, no me canso de decirlo, dudas razonables pero dudas. Al hilo de una reflexión personal publicada en Facebook, y haber escrito Cuesta de Pera Mato como nombre de una calle, unas buenas amigas, Isabel y Antonia, me recordaron, con muy buen criterio, que había puesto eso en lugar de Cuesta de Pero Mato como debe ser y como se llama actualmente. ¿Pero cuál es el verdadero nombre? Pues creo que no lo sabremos nunca. Para determinar esto debemos recurrir a antiguos documentos, a planos, todos llenos de errores de ortografía o interpretación. Lo cierto es que no tenía entrada en el blog sobre el Dr. Pedro Mato y ha sido un motivo para hacerlo, y el tratar de ver si alguien nos aclara la verdad.

Camino de la Cuesta por Alta de Santa Ana y poste telefónico

Esto procede de una leyenda de la ciudad, que puede tenga algo de cierto, como posiblemente los personajes, pero que el resto será del acervo popular. La referencia primera procede de unas colecciones que aparecieron en el primer cuarto del siglo XVIII: "Casos notables de la ciudad de Córdoba",  "Sucesos y casos notables de la ciudad de Córdoba", y "Casos raros ocurridos en la ciudad de Córdoba", todos ellos manuscritos. Yo poseo el primer y tercer título. En ellos y con ligeras variantes esta el caso del Doctor Pedro Mato. En ninguno de ellos figura la palabra Pera Mato, sólo Pedro Mato. Ojo y no hemos entrado en si va junta o separada. En la pag. 204, Caso 66, del libro "Casos Notables de la ciudad de Córdoba", cuenta Colodro a Escusado la leyenda y cita la frase Doctor Pedro Mato. En las Págs. 168-1 a 172, del volumen II, del libro "Casos raros ocurridos en la ciudad de Córdoba", figura la leyenda "Tragedia de Pedro Mato natural de Córdoba".

Cuesta PeroMato o PeraMato empedrada

Los planos: En el plano de los franceses de 1811 la llaman Cuesta de Pedro Mato; en el de 1851 no la nombran, hasta abajo es Alta de Santa Ana; en el de 1884 de Casañal, la vuelven a señalar como Cuesta de Pera Mato; en otro de 1900, no le ponen nombre; en el de 1929 la llaman Cuesta de Pera Mato; El callejero que confeccionó Miguel Salcedo Hierro de los artículos de Montis, figura como Peramato; en Google ponen Cuesta de Pera Mato; y en GoolZoom (creo que es el mismo plano de Google), también Pera Mato; y yo por deformación o no saber a qué carta quedarme, como he dicho, le tengo puesto en todos sitios Peramato. D. Teodomiro Ramírez de Arellano, en sus Paseos por Córdoba, lo llamaba Doctor Pedro Pera Mato, y creo que la leyenda ha jugado con los apellidos. Había una frase que le colocaban al doctor que dicen decía: Pero (la) Mato.

La ventana de la casa de la escalerilla

La leyenda en Paseos por Córdoba de Teodomiro Ramírez de Arellano:

"El doctor Pedro Mato mató a su mujer

Otra calle encontramos en este sitio, llamada Alta de Santa Ana, que comunica con la Cuesta de Pedro Mato, la más pendiente que existe en todo Córdoba, la cual pertenece ya al barrio de la Catedral. En los padrones antiguos vemos todo este trayecto con el segundo de aquellos nombres, por cierto uno de los más justificados, recuerdo de uno de los más lastimosos sucesos que registra la historia de esta ciudad.

Placita de la Cuesta de Peromato o Peramato, aún la cruz intacta

En la última casa de la acera izquierda, que forma rincón y es conocida por la de la Escalerilla, por una que tiene delante para subir desde la calle a una habitación alta, moraba hacia 1575 el doctor Pedro Pera Mato, uno de los médicos que por su ciencia y honradez han gozado de más crédito entre los cordobeses. Algunos autores lo hacen portugués, mientras otros lo creen de Córdoba, donde vivían y tenían bienes sus padres, el licenciado Cristóbal Sandín y doña Beatriz Cano. 

Otra vista de la columna con la cruz

Terminada su carrera con gran aprovechamiento se acreditó bien pronto en su profesión, logrando alcanzar una posición holgada. Entonces se casó con otra doña Beatriz, cuyo apellido ignoramos, demostrándose ambos esposos un entrañable amor, del que eran fruto dos hermosas niñas. Así permanecieron muchos años, hasta que uno de los Páez Castillejos que habitaban en su casa solariega de la plazuela de Don Jerónimo Páez fijose en la esposa del doctor, empezando a hacerle señas desde la azotea que aún se ve sobre la hermosa fachada de su morada. La que hasta entonces había demostrado una intachable conducta fijose también en su galanteador, e interviniendo una codiciosa criada, tomaron aquellas ilícitas relaciones una importancia causa de funestísimos desastres.

La casa del rincón, aun no tiene puerta la casa de los Altos de Santa Ana

El carácter irascible de la señora le hizo cometer la imprudencia de maltratar de palabras y obras a la que era dueña de su secreto, y ésta, vengativa en extremo, reveló al doctor Pedro Mato el horroroso engaño de que era víctima, revelación a que dio fuerza la misma esposa desleal, puesto que, apercibiéndose de ello, se puso una toca y corrió a refugiarse en un convento, donde se constituyó en clase de depositada.

Vista desde abajo Jerónimo Páez

Una vez dado el escándalo no se ocupaban en Córdoba de otra cosa por más que en aquellos tiempos se hablaba siempre de los asuntos graves con un misterio que ahora no se conoce. Sin embargo del escándalo, tanto el obispo Fresneda como otros muchos amigos del doctor, apoyados en la negativa de doña Beatriz, empezaron a disuadirlo de aquella idea, suplicándole que por el amor que tenía a las dos niñas perdonase a aquélla la ofensa y la recogiese en su casa, dando palabra de no ofenderla, temerosos como estaban, tanto por el fuerte carácter del médico como por lo mucho en que estimaba su honra. Consiguiéronlo al fin y la señora volvió a la casa conyugal, donde empezó a hacer una vida tan recogida que no salía a misa, puesto que ésta la oía en un oratorio que al efecto le costeó su marido.

La columna de la  cruz se desplazó hacia arriba

Así continuaron varios meses, hasta que un día, ya fuese la criada en venganza de haberla despedido, ya algunos envidiosos del buen nombre y fortuna que como médico tenía Pera Mato, o tal vez cualquiera de esos para quienes la honra ajena es un juguete y que pensaran divertirse con aquella desgraciada familia, una noche colocaron sobre la puerta de la casa una cuerda llena de cuernos, como indicando la paciencia con que el esposo llevaba su deshonra. Cuando por la mañana salió Pera Mato y se encontró con aquel insulto quedó parado sin saber qué determinación tomar. Su primera intención fue vengar el ultraje en doña Beatriz, mas luchando al mismo tiempo con la palabra de no herirla, dada al obispo y demás amigos intermediarios en el asunto, quitó la cuerda y siguió su camino, batallando allá en su mente con la idea de la venganza.

Hacia abajo

Creyéndose un tanto tranquilo tornó al fin a su casa, donde al ver a su esposa sintiose acometido de tal ira que, arrojándole a la cara la cuerda que quitó de la puerta, la agarró por los cabellos y sin darle más tiempo que el necesario para encomendar su alma a Dios, la ahorcó con una toalla que encontró en aquella estancia. Seguidamente recogió el dinero y alhajas que halló más pronto y corrió a refugiarse en el colegio de los Jesuítas, de donde lo sacó la justicia, siguiéndole rápidamente su proceso y condenándolo a muerte.

Hacia abajo moderna

De esta sentencia apeló ante la Chancillería de Granada, dando poder ante Gonzalo de Molina en 1574 a un farmacéutico de Córdoba llamado Luis Abarca para que fuese a dirigir y cuidar de su defensa, siendo el resultado la conmutación de aquella pena por la de presidio en uno de los de África, de la que se cree fuese indultado por influjo del duque de Medina Sidonia, a cuya protección se acogió, puesto que luego figuró en Sevilla con gran fama, casando a una de sus hijas, a quien dio 55.000 ducados de dote, además del que entregó a la otra para entrar religiosa en el convento de Santa Clara de Córdoba.

Vista hacia arriba

El doctor Pedro Pera Mato escribió varias obras sobre medicina muy apreciables, imprimiéndose una de ellas en 1576. El suceso referido fue muy ruidoso en esta ciudad, escribiéndose de él varios romances y cantares, de los que ha llegado a nosotros el siguiente: "Pedro Mato / mató a su mujer; / físolo tarde, / mas físolo bien".

Ya no esta la casa de la escalerilla

Y la casa de la leyenda existió y posiblemente el personaje central, y la posible conexión entre azoteas, "En la última casa de la acera izquierda, que forma rincón y es conocida por la de la Escalerilla, por una que tiene delante para subir desde la calle a una habitación alta, moraba hacia 1575 el doctor Pedro Pera Mato..." Y yo la he conocido concretamente en el año 1955, y subido por esa "escalerilla", que daba nombre a la casa y mirado por la ventana:

 Al fondo la columna sin cruz y la nueva puerta de la casa de Altos de Santa Ana

Del Blog:

"Unos meses atrás habíamos vivido un triste acontecimiento en el colegio. Murió la madre de Ceferino. Eso me pareció en su momento muy complicado y poco explicable. En aquel entonces tenía ocho años recién cumplidos. ¿Qué iba a pasar con ese niño sin madre? Me pregunté sin conseguir una respuesta adecuada que me aclarara la situación. Aquello acrecentó mi amistad por Ceferino por lo que consideraba su soledad. Posteriormente al hilo de aquel acontecimiento, me dijo:

―Ven a mi casa que tengo otra madre.
―¿Cómo es eso? ― le pregunté.
―Mi padre se va a casar con otra señora. ―contestó.

Una vista actual de la columna sin cruz

Cuando terminó la clase, fuimos a su casa. Ésta estaba, en una calle escalonada cercana. Donde la calle hacía un recodo, estaba su casa, creo que era la única de ese tramo. La entrada se efectuaba a través de un portal pequeño con una escalera que conducía directamente a la primera planta. Tenía un pequeño salón con varias puertas y una ventana adornada con unos visillos blancos desde la que se divisaba la calle. De una de las puertas, que sospeche conducía al cuarto de baño, apareció de momento una mujer de unos treinta o treinta y cinco años, es decir “mayor”. Esbelta, que sólo tenía puesta una bata y ésta estaba entreabierta, dejando ver por la abertura un cuerpo desnudo, unos pechos erguidos y un enorme triangulo oscuro de pelo ensortijado. Las piernas me parecieron larguísimas. Ella no se preocupó de taparse delante de un niño y su hijastro –después me entere que se llamaban así los hijos de las segundas madres-, sino de cubrirse el pelo húmedo con una toalla que llevaba en la mano, en un rápido gesto de agachar la cabeza y luego lanzarla hacia atrás, que nos mojó con algunas gotas de agua.

 Hacia Jerónimo Páez

―¿Quién es éste amigo? ―preguntó, terminándose de liar el pelo con la toalla. 
―Un niño del colegio. ―dijo Ceferino. 

Mi asombro carecía de límites. Era la primera vez que veía al natural una señora desnuda y que además parecía una artista, me lo parecía a mí. No podía apartar mi vista disimuladamente de ese enorme triángulo oscuro. Por otro lado no debía, pues era la nueva madre de Ceferino. Aquel acontecimiento me hizo algo mayor, si puede llamarse mayor a un niño de ocho años."

Desde Jerónimo Páez

La realidad en cuanto al nombre, un verdadero lío, pero gana Pedro Mato a Peramato.

Nota: Manifestar que hay otros blogs que tiene publicada esta misma entrada con notable calidad

Fotografías del AMC y autor
Bibliografía de Paseos por Córdoba, de T.Ramírez de Arellano y la citada

miércoles, 14 de septiembre de 2016

DEL PLANO AL ESPACIO, EXPOSICIÓN DE JUAN CUENCA

Cartel anunciador

Esta mañana he visitado la exposición en la Sala Vimcorsa, "Del Plano al Espacio" de Juan Cuenca. El Sr. Cuenca es un pontanés que desde muy pequeño se traslada a Córdoba con su familia y fija aquí su residencia, sin obviar que se hacen como artistas inquietos, ciudadanos del mundo. Y digo hacen porque en el verano de 1957 construyen lo que se vino en llamar "Equipo 57" y que con otros compañeros Agustín Ibarrola, Ángel y José Duarte, y Juan Serrano (me dejaré alguno), viajan a Dinamarca y se nutren de otras ideas y otros espacios. También lo formaroían Jorge Otieza y Luis Aguilera.

 Eclipse

 S/T, 2014

En el espacio

Cinco años después 1963, termina su carrera como arquitecto, cuando ya el grupo había desaparecido. El nuevo arquitecto empieza a trabajar en Córdoba, mayoritariamente a particulares. Hay que reconocer que en esos tiempos los trabajos públicos los controlaba el régimen. Aunque no debemos olvidar que después, en democracia, los controló el régimen andaluz, es decir la Junta de Andalucía, que aún continúa.

Butaca Inés

Puerta de Córdoba, entrada por Las Palmeras (Ganó el concurso pero no se llevó a cabo)

S/T, 2015

La mayoría de su obra: Plaza de la Corredera; Molino de la Alegría; Estación de Autobuses de Córdoba junto a otro colega y que fue galardonada con el premio Nacional de Arquitectura; Conjunto del Puente Romano, que sufrió una campaña horrorosa por una serie de "puristas" -muchos de ellos hablaban por boca de ganso porque no tenían ningún conocimiento, sólo el de me gusta o no pero influenciados- que, estimo pretendían que el puente Romano se restaurara como la reforma de libro del primer tercio del siglo XX. Pienso personalmente que somos, "salvo error u omisión", un pueblo cateto y provinciano. La campaña fue similar a la que sufrió otro buen arquitecto, Pérez de Siles, con el edificio de Judá Leví. Yo publiqué un artículo en prensa en 2007, defendiendo la reforma del puente romano. 

 S/T, 2013

 S/T, 2014

Entorno Calahorra

También el entrono de la Calahorra; el Centro de Visitantes; y de Medina Azahara. En una palabra las reformas más importantes de esta ciudad llevan su firma. Tiene la exposición a disposición del usuario, unas fichas, tamaño cuartilla a dos caras, con fotografías, que detallan cada uno de los grandes proyectos del arquitecto, en ellas se puede conocer gran parte de los pormenores del mismo. Son un verdadero complemento de la obra, y nos permite conocerla mejor. Luego un video visual en la pequeña sala de proyección de Vimcorsa nos permite ampliar el conocimiento de la misma.

 Relieve 2015

Plaza de la Corredera maqueta

Parque de Miraflores 1998/2003

Texto del Folleto:
"Del plano al espacio
Arte, arquitectura y diseño de Juan Cuenca

En esta exposición retrospectiva de Juan Cuenca, las obras que presentamos son un resumen multidisciplinar, donde el autor traslada su espíritu moderno, tanto al plano como al volumen. Este es el eje de esta exposición, donde la geometría se desarrolla a modo de lenguaje y se presenta de forma singular e identificativa, ya sea en una fachada o en un interior, ya sea en una escultura o en un cuadro, o en una maqueta o en un plano, o en los bancos de un parque o en sus farolas. En 1957 se integra al Equipo 57. En 1964 recibe el título de Arquitecto por la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid,

Una sala

Otra sala de la exposición

Del plano al espacio es una exposición que tiene la intención de presentar los planos e imágenes de arquitectura en diálogo con las esculturas y las maquetas, acentuando una síntesis a la que llamamos lenguaje. Es por lo tanto, el lenguaje de Cuenca, una abstracción expandible, que navega desde el papel del plano hasta el proyecto tridimensional monumental. Presentamos actuaciones sobre obras del patrimonio histórico, como en el Puente Romano y la Calahorra, o la puerta de Hernán Ruiz III, donde la presencia del pasado es ensalzada y potenciada, al tiempo que alumbrada por unas farolas, a modo de esculturas que dialogan con ornamentos de culturas antiguas. Esta obra recibió el Premio Europa Nostra 2014.

Geometrias

El patio y mobiliario urbano

Mobiliario público y restauración de patrimonio conforman un tejido que deja entrever el calado en materia de urbanismo que Juan Cuenca ha realizado. Ha participado en la elaboración del plan de urbanismo no solo de Córdoba, sino también de Sevilla, Calvia (Mallorca) y actuaciones sobre el Meandro del Guadalquivir. Desde hace mas de cinco décadas, Juan Cuenca ha trabajado la arquitectura, el arte y el diseño, simultáneamente. Y así, simultáneamente, lo hemos querido presentar. Con ese espíritu multidisciplinar de la Bauhaus. Con ese concepto de la producción industrial.

Diseños

Más diseños

Al estilo Walter Gropius, y antes de que existiera IKEA, Juan Cuenca diseña mobiliario para montarlo usted mismo. Recibe un premio importante por su diseño del año 87: la butaca Inés. En las obras de arte , donde Cuenca concentra la sabiduría de muchas décadas, y de forma intencionada, focaliza en los materiales para obtener la liviandad de la creación. Son las tensiones y los quiebros los que terminan por dar forma a las obras. Utiliza la geometría a modo de herramienta comunicativa, con la que vuelca, haciendo pública, su manera de sentir, su espiritualidad.

 Sala de proyecciones

Rincón de la exposición

En palabras de Miguel Cereceda "Por más que sus esculturas nos aparezcan bellas y nos resulten seductoras y fascinantes, los problemas con los que se enfrentan son los problemas constructivos y formales del diseño y de la arquitectura, en los que la idea sigue comprometida todavía con la posibilidad de transformar el mundo". (Texto 57 años después del 57. Publicación de Galería Feijo-Madrid Exposición tensión-forma, 2015)

Angustias Freijo Mouliaa, Comisaria-Curator"

 Ficha del Puente Romano anverso
Ficha del puente romano reverso

Juan Cuenca y el puente romano (foto Diario Córdoba, Sánchez Moreno)

Sala Vimcorsa, c/ Ángel de Saavedra nº 9 . Córdoba, Del 9 de septiembre al 13 de noviembre del año 2016. Horario de visita: de L a S de 10,30 a 13,30 y de 18 a 21 h. D y festivos de 10 a 14 h.

Fotos del autor y diario Córdoba
Bibliografía de los textos de la exposición

sábado, 10 de septiembre de 2016

LA CUESTA DEL REVENTÓN, LA TROCHA O LA DE LOS POBRES.

Una vista desde el entronque de la carretera  con la de la subida a las Ermitas

Cuando era pequeño, bastante más que ahora, en mi casa se hablaba mucho de las Ermitas, era un espectáculo subir a nuestra azotea del barrio de la Mezquita, para verlas con un catalejo, de noche cuando estaban encendidas. A mi madre le gustaba mucho eso, era su: -Vamos a ver las Ermitas a la azotea. Era el punto luminoso de referencia de nuestra sierra, que se ve desde mucha distancia. Mi abuela se había criado entre Trassierra y Cabriñana, luego era serrana. Su padre Acisclo Jurado, mi bisabuelo fue aperador en Cabriñana, a finales del siglo XIX y era un gran conocedor de la sierra, de ellos posiblemente el gustarnos.

Plano topográfico de 1899. En verde la actual CO-3314

Pues bien, lo mismo que llamábamos Avenida de Canalejas a la de los Tejares, y Málaga a la calle Cruz Conde, se le llamaba la Cuesta del Reventón, o Trocha al sendero que partía de la Carretera de las Ermitas, para llegar antes arriba, para acortar el camino y que ahora se llama Cuesta de los Pobres. El que subían cantando los piconeros de Ramón Medina. A mí me costó bastante trabajo aceptar el cambio después, incluso tuve una discusión defendiendo el nombre antiguo, era hacer una rectificación de esos tiempos en que se te quedan grabadas a fondo las cosas en el cerebro. Igual que la barbaridad de llamarle a la Cuesta del Cambrón "Catorce por ciento".

 Vuelo de los americanos Serie A, de 1947. Ya se ve la trocha.

Vuelo de los americanos serie B, 1956 en un terreno pelado se ve aún mejor

El pasado día ocho tuve la oportunidad de hacer el recorrido con Paco Lucena, un vecino, que es nieto del último peón caminero de la Carretera de las Ermitas, y me dio alegría porque él, que ha nacido y se ha criado en Melero Alto, y andado por esos lugares muchos años, tenía como abuelo por parte materna el citado funcionario municipal, encargado de reparar los cinco kilómetros de la Carretera o Cuesta de las Ermitas, como se la llama también en el Reglamento de Peones Camineros y Guardas, que no Cuesta del Reventón, claro el Reglamento es de 1863, y lo del "caballo reventado" dicen que de 1904. Pudiera ser una licencia turística, alguien contó la leyenda del caballo reventado y le cambiaron el nombre.

 Vuelo interministerial de 1977, aún más claros los recorridos

Un amanecer de primeros de septiembre de 2016

Luego hay otra cosa que me dijo que me llamó enormemente la atención, Victoriano Porras, su abuelo, le decía que los pobres cuando subían a por la comida, que no era siempre necesariamente habas, subían por otro lugar, una especie de cortafuegos que se ha convertido en torrente, que lleva materialmente debajo del Sillón del Obispo Trevilla, zigzagueando desde luego porque el desnivel es brutal. La entrada al cortafuegos es por el Km. 3,270. Dice que ese sendero lo ha andado con su abuelo alguna que otra vez, y solo con los animales muchas, cuando los llevaba a pastar por esos lugares. Así que él que es conocedor del sitio por ser lugar de su trabajo durante mucho tiempo, llamaba Cuesta del Reventón a la Trocha y dice que los Pobres subían por otro sitio. Y lo que ahora se le llama Cuesta del Reventón, ha sido siempre Carretera de las Ermitas.

 El llamado corta fuegos desde la carretera de las Ermitas, KM. 3.270

El mismo cortafuegos desde el mirador de Trevilla

Y es posible esa subida de las personas, por ser más corta, aunque el problema lo veo mayormente al final al acceder a la explanada. Visualizadas las fotografías aéreas de los vuelos, series A y B de los americanos, de 1945 y 1956 -lo más antiguo que podemos ver-, ya está la Trocha o Cuesta del Reventón -como le llamamos nosotros- visible, aunque no se ve la que decía Victoriano. Hay que reconocer también que posiblemente que, teniendo en cuenta que el asunto de la comida era en finales del XIX o principios del XX, sería un sendero fácilmente borrable. Antes no había tanta vegetación y esas laderas estaban muy desoladas.

Un sendero que discurre a media ladera en dirección a la rocas de la entrada

Todas las mañanas cuando subo, al pasar por el cortafuegos, es de obligada parada y mirar hacia arriba, pensando en subir algún día, pero me da miedo. Lo mismo hago desde arriba, miro buscando por donde podría ser el acceso, porque la zona más pedregosa y vertical no puede ser. No deja de ser otra teoría que a lo mejor sería conveniente comprobar. Se acordaba también por haber subido, cuando el molino de aceite de la Ermitas era el que prensaba las aceitunas de los contornos, que subían en bestias. Y hablamos cuando por los regueros de los arcenes (entonces estaban perfectamente mantenidos), bajaba el alpechín hasta casi la alcantarilla del Patriarca (túnel debajo de la carretera). Le comenté que un amigo mío, Pepe Toscano había tenido relación con ese molino cuando funcionaba. Hoy es la sede de la Asociación de Amigos de las Ermitas.

Vista desde el mirador buscando el sendero de los pobres

Bueno pues esa es la cuestión el dichoso toponímico, variable según quién dibuje el mapa, o quien cuente la historia. Lo tenemos muy claro en otras ocasiones; Pardo, Leopardo, Leonardo, Lo Pardo, etc. para un cortijo que se llama El Pardo. En cuanto a lo del caballo reventado, la crónica del día 12 de mayo de 1904, no refleja este incidente, bien es verdad que no merecería la pena reseñarlo si hubiera sucedido, pero no lo refleja. En Cordobapedia dice: "La primera visita oficial fue el 12 de mayo de 1904, en la que el rey acompañado por las autoridades visitó la Mezquita, que le fue enseñada por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco, el Ayuntamiento, la Fábrica de Productos Esmaltados, conocida como "La Porcelana", en la barriada de Las Margaritas y Las Ermitas, desde donde contempló una panorámica de la ciudad."

Roquedal debajo del mirador

En un periódico decía:
"A las once de la mañana llegó el Rey a esta capital, acompañado por los señores Maura y Domínguez Pascual, el personal palatino, el capitán general de Andalucía, Sr. Luque, y las altas personalidades de Sevilla. Le esperaban en la estación las autoridades, las corporaciones, los jefes de la guarnición, los centros de enseñanza precedidos por sus banderas, los diputados a Cortes, los senadores, los alcaldes de la provincia, las Sociedades y Centros e inmenso gentío, que aclamó y vitoreó con entusiasmo a D. Alfonso XIII. Las calles del tránsito se hallan engalanadas con arcos y colgaduras, ofreciendo un pintoresco golpe de vista. La muchedumbre aclamó al Rey, arrojando a su paso flores y palomas. En la catedral se cantó un solemne Tedeúm. Terminada la ceremonia religiosa, el Rey vio las joyas de la Mezquita. Acto seguido se dirigió al Ayuntamiento, donde se verificó una brillante recepción, siendo aclamados el rey y el Sr. Maura. A las tres y quince minutos S.M. sale de almorzar en las Ermitas.- Martínez."

Otra vista del roquedal
Y en otro:
"En las Ermitas-Regreso a Sevilla. Córdoba 12.- A las tres de la tarde ha llegado el Rey a las Ermitas, siendo recibido bajo palio por un delegado del obispo. Se dirigió al mirador conocido por "el sillón del obispo", donde se había levantado un amplio pabellón, en el que se sirvió un lunch ofrecido por la Diputación y Ayuntamiento. El monarca admiró la grandiosidad del paisaje que se descubre desde aquel sitio, viéndose Córdoba a vista de pájaro. Los ermitaños le han regalado cuatro rosarios de plata con expresivas dedicatorias, destinados al Rey, a la Reina, Princesa de Asturias e Infanta María Teresa. El monarca agradeció el regalo. El presidente de la Diputación le entregó una medalla de oro. 

La Cuesta del Reventón ahora de los Pobres

El servicio del lunch resultó excelente, siendo servido por los reposteros Pussini hermanos. Al acto han asistido los Sres. Maura, Domínguez Pascual y otras importantes personalidades. Después S.M. estuvo hablando por teléfono con la Reina. A las cinco abandonó tan pintoresco sitio, del que se lleva grato recuerdo. Ha asistido a la corrida regia, viendo la lidia del cuarto y quinto toro. El público tributó al Monarca una entusiasta ovación. Don Alfonso hizo después una breve visita a la fábrica de productos esmaltados, saliendo después para Sevilla.-Martínez Alguacil"

Una vista del desnivel

En ninguna de las crónicas hablan del caballo reventado. Seguro que no estarían obligados a hacerlo los cronistas, pero no deja de ser un acontecimiento notable, que significaba la altura del lugar y la dificultad para subir a él. Otra crónica, esta local dice: "Como en el camino se rompieron las lanzas de varios carruajes, nuestro director cedió un asiento de su coche al Marqués de Santa María de Silvela y subió a las Ermitas por la trocha corta, llegando antes que todos los carruajes, excepto los dos referidos del Rey y el Gobernador. Como la estancia en las Ermitas se prolongó rato, el Rey indicó al Sr. Suarez Alonso, que procurara llegar a Córdoba pronto, y efectivamente, sólo tardó dicho vehículo 29 minutos desde las Ermitas a la Plaza de Toros."

Otra subida real, esta con el padre y abuela de Alfonso XIII

Rotura de lanzas de algún carruaje y lo más llamativo "subió a las Ermitas por la trocha corta,". Luego está claro que había una trocha además de la carretera normal. Si miramos el topográfico nacional de 1899, fotografía de la portada, vemos que la carretera de las Ermitas es la que iba a los Lagares, y a Ntra. Sra. del Rosario, y antes de llegar a la curva de la casilla de peones camineros subía, prácticamente por el arroyo de Valdegrajas, hasta la fuente y había otro camino hasta entroncar con el que venía de la fuente. Se supone que ésta sería la "trocha corta" mencionada en la prensa. También podemos ver que por el Pardo, que aquí llaman Leopardo, también se podía subir, desde la carretera de Villaviciosa. Y había una subida al Lagar del Aljibe desde la misma carretera.

Una vista desde la azotea de mi casa, entonces también se veía Pino Gordo

Ahí queda el reto de tratar de encontrar, en algún documento fiable, si la Cuesta de los Pobres es la que ahora llaman así o no. Ya que de Reventón nada de nada. Las crónicas no hablan nada de ello. No hay que dudar que cualquier bestia reventara un caballo en esa subida y seguro que hasta en el llano, pero parece que no en la visita de Alfonso XIII, el 12 de mayo de 1904, cuando el monarca tenía 18 años.
Crónicas de la visita real

Fotos del autor y de GoolZoom.
Bibliografía Cordobapedia, El Defensor de Córdoba y otros periódicos.