jueves, 26 de mayo de 2016

EL LAVADERO PÚBLICO DE VILLAVICIOSA EN EL PARQUE DE LA VERBENA

Vista del lavadero

Villaviciosa es el pueblo donde nacieron mis bisabuelos maternos. Acisclo Jurado Arribas y María Villaviciosa Expósito, personas del siglo XIX. Sitúo en la segunda mitad de ese siglo su nacimiento, y me baso en que mi abuela Antonia nació en 1880 (esta fecha si es segura), por lo tanto el fecha del de su madre, mi bisabuela,  debió andar por el 1850 o 1860. 

 Las seis pilas del norte

 Vista de sur a norte

Otra vista de las pilas norteñas

En cierta ocasión visité ese pueblo para tratar de buscar en la parroquia más datos, pero el cura me vino con el cuento de la guerra civil y la destrucción de los libros del siglo XX, cuando yo buscaba los del siglo XIX, que si estaban. La realidad es que no pude investigar esta cuestión. Yo ya sabía que se trasladaron a Trassierra y de allí marcharon al cortijo de Cabriñana donde acabaron su vida laboral, ya en principios del siglo XX.

Pilas del lado sur

Y una vista desde el sur

Fachada este

Este es mi afectivo nexo de unión con el pueblo de Villaviciosa. Ese interés que creo todo el mundo tiene por saber de dónde vienen sus antepasados. Independientemente de las cuestiones afectivas está el lugar y su belleza. Lo he visitado varias veces, algunas de ellas en bicicleta, y desde los distintos sitios por donde se puede llegar a él. Subir desde Posadas; por el Brillante (también en bicicleta), y últimamente por la N-432. Todos los trazados son preciosos.

 Pilón

Otro plano del pilón

Ruedas de molino para comulgar algunos

Me faltan otros, los últimos 8,5 km. de la CO.3402, desde el cruce del cortijo Olivarejo. Nunca me aventuré por ahí en coche y mucho menos en bicicleta. La carretera que va a Villanueva del Rey, o ir desde Córdoba andando por la Vereda del Pretorio. Acabada la reseña geográfica de accesos, me voy a centrar en el precioso lavadero que existe en el Parque de la Verbena, a la salida de la villa dirección Posadas o Córdoba, si vamos a por la preciosa CO-3402.  

 Restos industriales

Un primer plano del ubetense artilugio

El lavadero público es una nave rectangular cubierta, con tejado a dos aguas cerrada en sus lados estrechos, y abierta con cinco arcos en cada uno de los dos lados restantes. A los lados estrechos hay seis pilas en cada uno de ellos y están unidas entre sí por dos bancos corridos a los largo de la nave. La construcción está reformada y no he podido precisar si antaño existía en ese lugar otro lavadero. 

 Las ruedas

Otra vista de las ruedas

Sus aguas vienen de la Fuente de la Verbena, unos metros más arriba, que vierte a través de un canalillo, en un pilón circular del que recibe el agua el lavadero. Las aguas van luego al Arroyo del Pueblo que busca la salida para el Guadiato pasando antes por el puente de los Tres Ojos, al lado de la Fuente de la Pretura. El conjunto es bastante agradable, y se le suma un parque para gimnasia de mayores, y unas exposición de restos industriales de almazara de aceite.

Fotos del autor

domingo, 22 de mayo de 2016

PUENTE DE LA VÍA VERDE DE LA CAMPIÑA SOBRE EL GUADALMAZÁN

Cara sureste del puente

Hoy sobre la marcha, he querido visitar el puente de la Vía Verde de la campiña que me quedaba por ver in situ. Esa gran olvidada como dice el amigo Serrano, refiriendose a la Vía Verde, además teniendo en cuenta que este puente está en las cercanías de un cortijo en el que vivían personas de su entorno familiar, el Ochavillo. Por el oeste está la abandonada estación de la Carlota, a poco menos de un kilómetro y el Guadalmazán desde allí recibe las aguas de uno de sus afluentes estacionales, el arroyo Garabato. 

 Vuelo de 1956, se ve la superficie inundable

Vuelo de 1977, no se observa el eucaliptal

Tiene un recorrido su cauce, medido al ojo por ciento, de unos 24 kilómetros, desde su nacimiento, allá por el Pozo de las Adelfas, entre Monte Alto y el Rinconcillo, y desagua en el padre Guadalquivir, entre los cortijos de Estrella Alta y Melonares, y los arroyos de la Marota y las Culebras, unos pocos metros cauce arriba por donde lo hace el Guadiato, eso si éste por el margen derecho. 

 Vuelo actual, si se ven las manchas del eucaliptal

Y plano del IGN de cotas

Su nombre como puede precisarse por el prefijo Guad (Wad en árabe), de raíz semítica dicen los expertos, viene de los vecinos del siglo VIII. Sin embargo su nombre puede ser más antiguo. De todas formas parece estar probada la existencia de un poblado cerca de La Carlota que se llamaba Almazán. El significado es distinto en Castilla que aquí. En Castilla parece que Al-Máhzan es derivado de granero o almacén, y por aquí es asimilado a "lugar fortificado".

 Cara sureste

Cara noroeste

En otro de sus puentes, cauce arriba, se halló una inscripción de Vespasiano, citando la reparación de vías y puentes, ya que pasaba por esos lares la Vía Augusta. Entre la Carlota y Fuencubierta es muy serpenteante, con muchos meandros, ya que las cotas configuran una amplia llanura. Por esa razón cuando se ha cabreado en época de grandes lluvias ha dado más de un disgusto por los alrededores. Cañas y junqueras tapizan las orillas.

Detalle del almohadillado, que yo mudejarizo

 Río Gudalmazán

El puente sobre el citado río, es de la misma hechura del que salva el Guadajoz en el mismo trazado. Tres grandes ojos, misma fábrica y las pilas y estribos iguales. Parece que cuando se construyó la vía se estableció este modelo de puente. Entre los ojos el ladrillado parece de estilo "mudéjar", pero con los ladrillos de esquina. Es un puente, seguro de manual de construcción de puentes, pero ahí está, ahora soportando un tráfico ciclista que es menos complejo que el vibratorio de las máquinas de vapor.

Tablero dirección Córdoba

 Tablero dirección estación de La Carlota, a la izda. plásticos del estiércol y eucaliptal

Está en el punto kilométrico 24,800 de la Vía Verde actual. Ahora un túnel cuadrado salva la A-445, pero antes en lo que ahora es un descansadero, existía un paso a nivel. Los desniveles de la vía y el cauce son empinados, y no bajé. No obstante desde la A-445, en la intercesión con la antigua carretera, camino ahora del descansadero (existen unos trozos de vías allí), parte un camino que, desde el puente del Garabato, y siguiendo su cauce, discurre por una eucaliptal de ejemplares considerables, jóvenes a pesar de su porte, ya que no están en la fotografía del vuelo de 1977, pero que son casi cuarenta años, que te lleva al puente donde tributa el citado al hermano mayor.

Túnel de la vía debajo de la A-445

Vía verde, a la derecha la mancha blanca de los plásticos del estiércol

Eso sí, pasas por una fábrica de abono, encerrada en plástico para supongo la fermentación, por no decir almacén de mierda, que  si no te comen las moscas, puedes llegar sano y salvo a la base del puente por el río. Es una zona baja inundable y que posiblemente como podemos ver en el vuelo de 1956 estaba cubierta en ocasiones por el Guadalmazán. Fotos de ritual y vuelta otra vez por el mismo sitio tratando de pasar lo más rápidamente posible el dominio de los dípteros, hasta el descansadero citado en el que hay caracoles para un buen guiso.

 Caracoles en un palo

Más caracoles

Otras entradas de la Vía Verde

viernes, 20 de mayo de 2016

PALACIO DE LOS MARQUESES DE BENAMEJÍ (ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS ARTÍSTICOS "DIONISIO ORTIZ")

Vista aérea de Apple, del Palacio de los Marqueses de Benamejí

Interesante visita al Palacio de los Marqueses de Benamejí, sede "del dibujo" como se llamaba popularmente a la Escuela de Artes y Oficios Artísticos -hoy independiente administrativamente de la de Mateo Inurria-, "Dionisio Ortiz". Su construcción es del siglo XVIII, y actualmente contiene diversos estilos arquitectónicos. En 1874 fue reformado por Rafael de Luque y se reedifica la fachada. 

 Vista aérea vuelo de 1956

 Vista aérea vuelo de 1977

Otra actual de Apple

La fachada consta de nueve balcones  adornados cada uno con una preciosa guirnalda, ocho ventanas y la puerta principal que es de piedra adintelada debajo del tercer balcón por el oeste, a la que corona el escudo de los Marqueses, orlado por debajo con una guirnalda. Creo recordar que tenía un farol -que no tiene- colgado de una estructura metálica, que aún está. Las ventanas alternan debajo de cada balcón los escudos heráldicos de los Bernuy y de los Aguayo. Debajo de cada ventana existen otras con forma de arco, de lo que sería un semisótano que ahora no existe, ya que están cegadas.

Plano del catastro

Ficha del Catastro 

Palacio desde el este, arriba la placa de Vicente de los Ríos

D. Teodomiro Ramírez  de Arellano, el cronista por excelencia de la ciudad, dice en su paseo por el Barrio de Santiago al referirse al palacio de los Marqueses de Benamejí lo siguiente: 

"La casa del Marqués de Benamejí

Más cerca de la puerta de Baeza y mirando a la plazuela de los Condes de Valdelasgranas encontramos otra hermosa casa, la mejor del barrio, con una linda fachada por concluir, obra del acreditado arquitecto provincial don Rafael de Luque y Lubián. Es la casa principal del señor marqués de Benamejí, que actualmente lo es don Juan de Dios Bernuy y Coca. El interior es magnífico y muy bien amueblada, aunque no encontramos obra alguna de arte que merezca mención, pues en pinturas sólo recordamos una santa mártir, en la escalera, de regular mérito. En la cochera se guarda la carretela en que entró en Córdoba la reina doña Isabel II en el año 1862.

 Entrada al palacio

 Balcón principal

Escudo de los marqueses

Aquel título fue concedido por don Carlos II en 23 de abril de 1675 a don José Diego de Bernuy y tiene grandeza de primera clase. Es a la vez mariscal de Alcalá del Valle y posee muchos patronatos, entre ellos el de la iglesia de San Basilio en Córdoba y el de la parroquia de la villa de su título, ambos con enterramiento. En el término de Montoro posee una gran finca llamada Escalera, donde el anterior marqués, don Francisco de Paula Bernuy y Aguayo, edificó una preciosa iglesia, en la que yacen sepultados él y sus señores padres. Entre los antepasados de esta familia es sin duda el más notable el marqués don Diego Bernuy, escritor y poeta de gran mérito."

 Guirnalda encima de cada balcón

 Escudo de los Aguayo

Escudo de los Bernuy

Tal y como hemos leído, D. Teodomiro cita la fachada aún sin construir del todo, confirmando que aún no ha acabado el siglo XIX, y a su constructor, D. Rafael de Luque y Lubián. Y en la fecha de sus Paseos que el propietario era D. Juan de Dios Bernuy. Menciona un buen mobiliario, pero dice que no contiene obras dignas de mención. Cita también que en su cochera estaba guardada la carretela de la visita real de 1862.

 Placa citando el nacimiento de Vicente de los Ríos y tercer centenario del Quijote

 Hall de entrada

Busto de Dionisio Ortíz

Tres patios más el hermoso jardín contiene la propiedad. El primero es el principal, al que se accede pasando un amplio zaguán, tiene algunos arcos cegados con ventanas, en la fachada frontal, menos el de la puerta a la escalera noble, alternando el blanco del encalado con el amarillo del albero. A la izquierda tiene también una pequeña galería. Este patio está adornado con diversas ánforas de las que tiene la escuela una interesante colección.

 Patio principal

 Balcones del patio principal

Galería del patio principal

Pasando el patio y cruzando la puerta frontal a la izquierda tenemos la escalera principal o noble, cita D. Teodomiro que recordaba haber visto colgada en ella una pintura de una santa mártir, pero de escaso valor artístico. La escalera es de caliza micrítica. Sería mucho aventurar decir que probablemente de las canteras del Rodadero de los Lobos, con un precioso techo mudéjar (Moreno Anguita), y una columna central coronada con una bola en la baranda, grabada en sus caras con diversos motivos zoológicos, elefantes dromedarios, camellos, etc. la fecha de la construcción, posiblemente, y las iniciales enlazadas seguramente del marquesado.

Artesonado de la entrada

 Patio principal

Escalera noble

Escalera desde el rellano

Balcones con puertas a modo de postigos dan luz a la galería desde el patio porticado, de arcos también cegados, abajo con ventanas y alguna puerta y arriba con los citados. Ese patio es muy hermoso, no tiene que envidiar a alguno similar del Palacio de Viana. En cada rincón tiene un frondoso árbol y está adornado con otro tipo de plantas en macetas. La fuente central tiene un motivo escultórico central de unos niños subiendo al caño que parte de una ánfora, un pilón hexagonal con peces rojos, sujeto por lañas superiores y toda dentro de un ligero rebaje circular del ladrillo que tapiza el suelo del patio.

 Escalera

Rellano y segundo tramo

Inscripciones en la columna de la baranda

Inscripciones en la columna de la baranda

Después el jardín, aparentemente cuidado, posiblemente al esfuerzo de equipo docente. Incluyendo la alberca, su superficie es de aproximadamente 580 m2. sin contar la parte del huerto. Tiene naranjos y mandarinos, un Cedro del Himalaya majestuoso de lo menos quince metros de altura y una antigüedad estimada de unos doscientos años, y otro tipo de plantas. Su pared oeste está tapizada de bambú negro bastante raro en estas latitudes. En su rincón suroeste tiene una puerta arco tapiada, que coincide con la casa número treinta y nueve de Agustín Moreno o la calle antigua del Sol, y la parcela de esa casa que asimila a un callejón bien pudiera significar una entrada al jardín desde la calle. 

Posibles iniciales del marquesado

Artesonado de la escalera de Moreno Anguita

Patio de los mandarinos

Fuente central del patio

Luego está la alberca estanque, de aproximadamente veinte metros de larga por cinco de ancha y uno y medio de profundidad. Está orientada norte sur, en sus lados largos. En el centro del lado norte tiene un muro almohadillado con una estatua. Sin embargo en fotos antiguas de la escuela no figura esa estatua por lo que hay que considerarla moderna. En su esquina oeste tiene una escalera para subir a la plataforma del pozo tapizada de canto rodado, y la antigua noria de sangre. Y en ese mismo lado tiene las escaleras de bajada a la misma para funciones de limpieza. En una de sus paredes exteriores aún quedan señales de almagra en la pared. Un hermoso almez que seguro se nutre de las aguas del pozo.

Detalle de la fuente

Otra vista de la fuente

Arcos cegados del patio

Jardín

Detrás lo que aparenta ser un huerto, en el rincón noroeste una pared señala un callejón de la calleja Siete Revueltas, y en el lado norte una puerta metálica da salida a la Calleja del Santísimo, una barrera (como diría D. Teodomiro) de la calleja de Frías y cuya puerta metálica esta grafiteada por fuera a tope. Otras construcciones docentes modernas complementan por el norte el recinto, sin tener en cuenta que el jardín como puede verse en el vuelo de 1956 se completaba hacia la calle Ravé y el cine de verano que allí existía, hoy urbanización con una calle central. 
  
Frontal de la alberca

 Foto de la  escuela en la que no se ve la estatua actual

Al fondo rincón de la puerta arco cegada

 Detalle del frontal de la alberca

El lado este de la parcela de 5089 m2, de superficie como dice el catastro, y 3642 m2 construidos, está destinado a aparcamiento y casa del conserje. En ese lugar está la entrada de vehículos por Agustín Moreno que cierra una cancela de hierro. Y a la derecha dentro del callejón, está la parte de abajo de la antigua portada plateresca de la casa número 34 de esa calle. Hace esquina con Ravé y tiene dos ventanas con rejas, desde las que puede verse esa citada portada inferior. 

Cedro del Himalaya
 Otra vista del majestuoso ejemplar

 Bambú negro

 Detalle de pintura del borde de la alberca

En esa esquina, pero en el edificio, tiene una placa que conmemora el nacimiento de D. Vicente de los Ríos en esta casa, así como el tercer centenario de la publicación del Quijote, en 1905. Yo he tenido la fortuna de tener un cicerone de categoría, he recorrido los patios y dependencias del palacio hoy Escuela de Artes y Oficios. Es imposible poder digerir todo lo vivido esta mañana, es mucho. He visto las clases de metalistería artística y recordado mi paso por la orfebrería y joyería, de escultura, de vaciado, de modelado, de encuadernación y comprobado que esta última es una de las pocas clases de esta materia que se dan en España.    

Una estatua y caño 

 La alberca desde el oeste

 El pozo y la antigua noria de sangre

El almez del pozo

He visto de primera mano como dentro de un bloque de mármol en este caso de Macael, no es Carrara pero es caro también, está la obra de arte. Maravilloso. La colección de vaciados posiblemente de Inurria, que están catalogando. La serie de ánforas que tienen por toda la casa. Y lo que es más importante, he observado un equipo docente bastante comprometido, que seguramente se excede en sus obligaciones para aportar a la enseñanza del  arte y al entorno, lo máximo que pueden, en función de los escasos recursos de que disponen. 

 Una misteriosa piedra funeraria romana en el patio

 Parte de la colección de vaciados florales

 Puerta a la Calleja del Santísimo

Pared a la calleja de Siete Revueltas

Si no fuese por ellos y su entrega, seguro que las cosas irían peor de lo que van. Un hermoso palacio del siglo XVIII que seguramente no existiría si no se hubiera ubicado allí el mundo del arte, pero afortunadamente está ahí con su extraordinario contenido de futuro artístico de la juventud y menos juventud de nuestra ciudad. Describió Pío Baroja en la "Feria de los Discretos" el Palacio del Marqués de Tavera, en la ficción, de los amores de Quintín, de la siguiente manera:

“Cinco balcones salientes, encuadrados por una gruesa moldura, con sus hierros llenos de adornos y sus pomos de cobre, se abrían en la fachada de piedra amarilla y porosa. En el balcón central, de más vuelo, se erguían a un lado y a otro dos pilastras con un tímpano encima, en medio del cual campeaba un escudo medio borrado; en la balaustrada, los hierros, ya carcomidos, se retorcían en complicados dibujos. En la planta baja, cuatro grandes rejas rasgaban las espesas paredes del caserón, y en medio se abría la gran puerta, cerrada por un portón macizo, claveteado y con un ventanal de cristales en lo alto, en forma de abanico”.

 Puerta desde la Calleja del Santísimo

 Una de las muchas ánforas que posee el palacio

 Parte inferior original de la casa número 34, de Agustín Moreno

Fachada de la casa número 34, con la parte superior original y la inferior falsa


Uno de los mejores expertos en aguas subterráneas en Córdoba, y amigo, Pancho Gamero, me ha remitido estas fotografías del interior del pozo al que bajó en su momento para investigarlo. Acompaña a las fotografías el siguiente texto: 

"Para enriquecer un poco más el escrito si se puede, adjunto tres fotos de cuando entré en el pozo. Una desde la superficie, otra desde dentro mirando para arriba y la tercera de la caña interior del pozo. La alberca era abastecida mediante la noria y además tenía el agua de las Aguas del Cabildo que llegaban al palacio desde la calle la Palma."





 Fotos del interior (Pancho Gamero)

Por lo tanto sabemos que el Palacio se surtía de las Aguas del Cabildo procedentes de la calle de la Palma, además de la propia noria.

NOTA: Mi sincero agradecimiento a Rafael Pulido en primer lugar, Profesor de escultura y artífice de esta entrada por incitación, que hago extensivo a la dirección y los docentes de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos "Dionisio Ortiz", por haberme permitido aprender cosas del Palacio y de las disciplinas que allí se imparten y sobre todo por su profesionalidad y vocación.

Fotos del autor, Apple, Goolzoom, Pancho Gamero y Escuela
Bibliografía de Paseos por Córdoba, Feria de los Discretos  y Rafael Pulido