domingo, 22 de febrero de 2015

CONCIERTO DE LA ORQUESTA BARROCA DEL CONSERVATORIO "MÚSICO ZIRYAB", A BENEFICIO DEL BANCO DE ALIMENTOS

Portada del folleto

Ayer sábado se celebró en el Conservatorio Profesional de Córdoba "Músico Ziryab", un concierto benéfico a favor del Banco de Alimentos de Córdoba, el precio de la entrada era la colaboración con la citada institución donando alimentos. Lleno hasta la bandera, personas de pie en los pasillos. Lo que no sé es si las cajas de alimentos estaban lo mismo. Es verdad que la solidaridad no se puede medir, pero se veían personas muy solidarias y otras los justo o nada solidarias.

Panorámica del auditorio y orquesta

De todas formas, y viene al pelo, que los no solidarios con su pan se lo coman. Una hora sin descanso de buena música, de una orquesta compuesta de profesores y alumnos, que nos ha dado muchas satisfacciones siempre que la hemos escuchado. Un acto altruista de connivencia del arte con los más necesitados, en este mundo cruel en el que priman los intereses bastardos y la ambición de unos pocos, que crean la desesperación de unos muchos.

Un plano de la orquesta

Programa:

"SUITE INSTRUMENTAL DE 'LES INDES GALANTES" JEAN PHILEPPE RAMEAU

Premier Concert
Ouverture. Entrée des quatre Nations dans la court d'Hébé. Air polonais. Musette en rondeau. Contredanse.  Menuets.
Second Concert
Air pour les Guerriers portans les drapeaux. Premier air pour les Bostangis, Deuxiéme air pour les Bostangis. Air pour la Bode et la Rose.

Otro momento del concierto

Troisième Concert
Air pour les esclaves affricains. Rigaudons. Tambourins.
Quatrième Concert
Air des Incas pour la dévotion do Sloleil. Gavottees.
Entrée les Sauvages
Danse du grand calumet de Paix executée par les Sauvages. Menuets. Chaconne."

Atenta a las instrucciones del director

"Orquesta Barroca del Conservatorio "Músico Zíryab" de Córdoba

Violines I: José Manuel Navarro (director y concertino). Álvaro Calero. Rodrigo Checa, Inmaculada Muñoz, Esperanza Ortiz, Carlos Ruiz. Aitor Schwaderer.  Violines II: Lucia Cartujo. Julio Fernández, Manuel Márquez, Miriam Moreno. Cristina Moya, Marta Sampere, Jorge Villa. Violas: María Castilla. Manuel Hidalgo, Carmen Pérez. Elena Santiago. Lucía Zagalaz. Violoncellos: Juan Aguilera. Mª Eugenia Fernández, Marina Luque, Estrella Mackenna, Andrea Santos. Contrabajos: Pedro José Delgado, Francisco José Gómez. Mª Ángeles Ruiz, Javier Utrabo. Oboes: Beatriz Rico, Marina Muñoz. Fagotes: Miguel Melitón, Miguel Martín. Flautas: Viviana García, Jesús Roldán. Trompetas: Enrique Albillo, Manuel Jesús Márquez. Percusión: David de Jorge. Clave:  Anabel Vilaró. Cuerda pulsada: Juan Antonio Martínez, Sara Toro."

Violín y flauta

Del folleto:

"La Orquesta Barroca del Conservatorio Profesional de Música de Córdoba surge en 2009 gracias a la iniciativa de la directiva de dicho conservatorio, formada por Ernesto Blanco y Jaime Bedmar, así como al entusiasmo de José Manuel Navarro (concertino-director)y a Marta Sampere, reconocidos especialistas en el campo de la música antigua que colaboran con reconocidos conjuntos en este campo, trabajando con prestigiosos músicos como Jordi Savall. Tom Koopnnan. Jean Tubery. Pedro Memelsdorff. Eduardo López Banzo. Manfred Kraemer. Emilio Moreno, Monica Hugget. Christophe Rousset o Christophe Coin, entre otros... 

Violín, clave y fagot

Esta agrupación con criterios historicistas (precursora en el panorama musical cordobés) está integrada únicamente por profesores y alumnos del conservatorio y pretende abordar el amplio repertorio orquestal y de cámara de los períodos barroco y clásico. Como toda formación historicista. la orquesta propone la utilización de arcos barrocos y cuerdas de tripa. más adecuados para la interpretación de esta música, profundizando en conceptos técnicos e interpretativos como articulación, punto de contacto u ornamentación, huyendo de los estereotipos propios de cada instrumento y buscando por el contrario un acercamiento más vocal a la música. La orquesta enfoca sus interpretaciones desde una perspectiva muy camerística, sin necesidad de un director, en la que el  concertino lidera el conjunto desde el atril y aportando una mayor frescura a la música."

Portada del libreto

"Notas al programa. La melodía contra la armonía.

Quizá la talla de Jean-Jacques Rousseau como filósofo haya eclipsado su faceta musical, pero este ilustrado fue compositor y un gran polemista sobre música. Sus teorías sobre el contrato social, la educación natural y las relaciones humanas no estarían completas sin un pensamiento musical que basaba en el sentimentalismo (más que en la emoción) y que impregnaría algunas de las líneas del romanticismo. Rousseau tomó partido activamente en su defensa por la música italiana frente a la ciencia musical francesa. En su discurso sobre las ciencias y !as artes, sostuvo que éstas corrompen al hombre y son síntoma de decadencia moral. 

Contrabajo

La base de su argumentación es la convicción de que el hombre se ha alejado de la Naturaleza y que eso es lo malo per se. La utopía del "buen salvaje" es algo que nunca dejará de estar en el fondo de su pensamiento. Musicalmente. Rousseau arremete contra los compositores de !a generación anterior, singularmente contra Jean-Philippe Rameau, que no sólo era el mejor sino el más profundo pensador en materia de teoría musical, Rousseau otorgaba gran importancia a la melodía, y si era fácil y pegadiza, mejor. Rameau se oponía a la estética italiana y en era un estudioso del fundamento físico y acústico de la música, de su base científica desde una tradición que arranca de Pitágorass, y fue un gran explorador de la orquestación, de texturas y colores. 

Arco de violín

Rameau, que habla nacido en 1683 coincidió gran parte de su larga vida con Rousseau, con quien discutió, como lo hizo con otros muchos, pues también era un gran polemista. Tres siglos después del nacimiento de Rousseau, los ecos de la disputa entre armonía y melodía se establecen en otros terrenos más abstractos, como por ejemplo, si la música es pensamiento o entretenimiento. Romeau repasaba la búsqueda de una respuesta, del equilibrio entre sentimiento e intelecto, entre fundamento y exploración, entre contrapunto y melodía. 

Partitura

Pese a que injustamente hoy no es un músico tan conocido ni interpretado como otros de su época. Rameau es considerado e! músico francés más importante anterior al siglo XIX y el primer teórico de armonía clásica: sus tratados, a pesar de algunas imperfecciones, sentó las bases teóricas y fueron obras de referencia hasta principios del siglo XX, condicionando a compositores muy posteriores a su tiempo.

Más partitura

Las Indias galantes es una opéra-ballet, con un prólogo y cuatro actos y con música de Rameau y libreto de Louis Fuzelier. Fue estrenada en Paris el 23 de agosto de 1735 y narra historias de amor galante en lugares exóticos y lejanos (Les Indias), englobando en tal generalidad las indias de acá y las de allá y transcurriendo la historia en países como Turquía, Perú, Persia y Norteamérica. El estreno de la obra de un gran espectáculo en el que se ponían de manifiesto la ostentación, los decorados, los vestidos fastuosos y los efectos especiales producidos por las maquinarías teatrales, haciendo un especial hincapié en la danza, disciplina que había sido instaurada por primera vez de forma profesional y oficial en 1661, año que Luis XIV creó la Académie Royale de danse. 

Voluta y clavija del contrabajo

Las Indias galantes simboliza la época despreocupada, refinada, dedicada a los placeres y a la galantería de Luis XV y de su corte. La suite es una obra musical compuesta por varios movimientos breves cuyo origen son distintos tipos de danza y es considerada una de las primeras manifestaciones orquestales en estilo 'moderno. La suite de Las Indias Galantes que interpretaremos esta noche es una selección de estas danzas que muestra en todo su esplendor el ocaso del estilo barroco, y el alba de una estética galante que irrumpe con fuerza y que desembocaría  años más tarde en el clasicismo.
José Manuel Navarro Aguilar"

Plano general de la orquesta

"Agradecimientos: 

Al Cep de Córdoba, especialmente a Mercedes Arias por su apoyo e interés A Leonardo Luckert por su maestría y conocimientos que compartió con nosotros. A Mario Alcaráz y Francisco Montañés por su arte y generosidad. A Lucia Cartujo, Guillermo Peñalver y Mario Bolognai por permitirnos tener partituras adecuadas. A Gabriel Arellano por su generosidad y sus arcos barrocos. A Anabell Vilaró por aportar su magnífico clave y su saber hacer. A José Manuel Navarro por su energía, generosidad, conocimientos, inagotable perseverancia y exquisita musicalidad. Ya todos los miembros de la Orquesta por trabajar con tanto entusiasmo y compromiso. Gracias. En recuerdo de uno de los músicos más talentosos que ha dado Córdoba, Álvaro Fernández."

Los saludos


Fotografías y vídeos del autor y el folleto
Bibliografía del folleto

sábado, 21 de febrero de 2015

SENDERO DEL ARROYO DE LOS ARENALES

La tímida luz de la mañana amarillea las rocas de granito

En el catastro de 1950, a este sendero lo llaman Camino del Proveedor, que discurre desde la carretera de Villaviciosa hasta el Camino de los Picapedreros una vez pasada la zahúrda, lo que ahora es un cortijo derruido, y los barracones de los trabajadores de la piedra. Nosotros le llamamos como su arroyo compañero, Sendero del Arroyo de los Arenales.

Catastral de 1950 con los toponímicos

Tendrá aproximadamente 1,2 Km. hasta la zahúrda, pero 450 metros antes de llegar a ella, en la cota 520 m.s.n.m. está la valla cinegética, que es a su vez el límite de los terrenos de Los Arenales (Polig. 84 Parc. 8) y de los Villares Altos (Polig. 84, Parc. 4). El límite citado continúa hasta el vértice de Pedro López. Desde esta cima hasta la carretera de Villaviciosa, es un terreno que pertenece, posiblemente a la urbanización del Raso o Las Jaras, y mucho me temo que urbanizable. 

Roca solitaria

Este camino es muy diferente al de los Picapedreros, ambos discurren por el barranco correspondiente, de los arroyos de igual nombre. Éste de los Arenales lo considero con más vegetación y vida animal, y el otro con más rocas, a pesar de que ambos están en uno de los parajes más bellos de la sierra cordobesa, en los que la sinfonía del granito rosa y los pinos, es la pieza magistral que toca la orquesta de la naturaleza.

Pared de granito

En el vuelo de 1956 figura muy definido, y como no en el ministerial de 1977. Era el camino más corto desde los barracones de los picapedreros a la carretera, o a la Alcubilla de los Arenales, que como decía en esa entrada utilizaba el suegro de Emilio. Comentaba a un compañero ciclista, sobre el tema de las prohibiciones, que es muy complejo el tema de las propiedades.

Caprichosas formas

Si el camino es público, y así está reconocido, debe estar abierto, es la ley, pero si no tiene ese reconocimiento, la cosa se complica. Si alguien compra o alquila una finca, y la quiere dedicar a la caza, actividad que no es ilegal -otra cosa es que nos guste o no a muchos-, la cercará para proteger sus ganancias, que están en los animales que posee y el poder realquilarla a los socios del coto.

Pino solitario entre las rocas

A Conchi y a mí, que en cierta ocasión íbamos por el camino paralelo a Arroyo del Moral, nos acusó un Sr. de que le asustábamos los marranos. Tienen ese terreno acotado para monterías, y consideraba -a lo mejor es cierto-, que el paso de dos senderistas silenciosos por un camino, iba a conseguir que las piezas se escondieran y estuvieran más difíciles a la hora de montearlas. Pues bueno, ese fue el criterio.

La valla del Coto de Caza

Otra vez bajábamos, por el de los Picapedreros, y nos topamos con un cuerpo de ejército armado hasta los dientes, nos pegaron voces y nos preguntaron, qué hacíamos de paseo por allí. Les contestamos que no había ningún cartel que lo impidiera, y que no era la primera vez que pasábamos por allí sin problema. Se les había pasado ponerlo en nuestra ruta y así lo comprendieron. Muchos estaban entre los matorrales, y me imagino que los estaban distribuyendo. 

Contrastes de luces

Novatos con pertrechos semi militares, aún con las etiquetas puestas, me causó un miedo enorme. No cumplían, algunos, ni con la elemental norma de apuntar al aire, aun con la escopeta descargada, y las blandían en horizontal los más neófitos. Terrorífico el lugar dónde de golpe nos encontramos ¿Qué hacemos? -le preguntamos. -¡Pues sigan Picapedreros abajo lo más rápido que puedan! -nos dijo el que parecía organizador de ese sector. Así lo hicimos, y ha sido la vez que hemos bajado más rápido el sendero de los Picapedreros hasta la carretera de Villaviciosa. 

Paisaje pintoresco

Al ser coto de caza, puede que un Sr. -en época de levantamiento de veda- vaya a su coto, y pensar que por el camino viene un animal en lugar de un senderista. Y no sería la primera vez que, en el ansía de ganar un trofeo disparase. No se puede generalizar desde luego. Si bien sería una imprudencia del cazador, es mayor la del que se mete en ese terreno a sabiendas, y además éste perdería más. Por lo tanto prudencia.

Agrupación granítica

Aún sin pasar la valla cinegética, también te puede llegar en tiempo de cacería una bala perdida. Esto de las balas pérdidas me llamaba la atención desde que me lo contaba mi padre, el sufrió una herida de guerra (en la incivil), y nos contaba que fue una bala perdida. Vamos que no fue dirigida contra él. Luego, por una mili de casi dos años, y mi trabajo posterior durante cuarenta, he tenido, por un lado, la suerte de tener un trabajo,  y por otro la desgracia de estar, de alguna forma, mezclado con armas activas, y casi siempre alrededor de ellas ocurrían accidentes, algunos mortales.

Roquedal

En el cuartel decía el dicho, que se disparaban hasta las cañas de las escobas, por lo que no se debía apuntar a nadie ni con ellas. Y es verdad, la mayoría de los accidentes de armas y cinegéticos, siempre ocurren por no observar las más elementales normas de seguridad. Olvidándonos de las armas, decir que se puede disfrutar de un paseo por uno de los lugares más hermosos de nuestra sierra. Yo que conozco la ciudad encantada de Cuenca -a lo mejor se me ve el plumero exagerando-, comparo muchos lugares de esta parte de la serranía con ella, y me quedo aquí, sin desmerecer aquel paraje, que además es privado, y te cobran. 

Al fondo las Jaras

Es verdad que la comparación más equilibrada se podría hacer con el Torcal, de Antequera, pero es que en éste no hay pinares, aunque en materia de caprichosas formas kársticas, y en extensión no le gana. No lo puede uno remediar, en el afán por publicitar lo que tenemos y que no se valora lo suficiente, algunos nos pasamos, por lo que pido disculpas por mis  comentarios chovinistas. Camino del Proveedor, del Arroyo de Los Arenales, o como se llame, da igual, merece la pena disfrutarlo en cualquier época del año.

Google actual de la zona


 

Fotografías del autor Catastro y Google
Bibliografía de la memoria

viernes, 20 de febrero de 2015

CONCIERTO DE GUITARRA FLAMENCA DE GABRIEL MUÑOZ 700 ANIVERSARIO DE LA SINAGOGA DE CÓRDOBA

Folleto

Ayer 19 de febrero se celebró un concierto de guitarra flamenca y percusión, en la Sinagoga de Córdoba. Un precioso marco, un monumento judío, quizá el único que existe en Andalucía de este género, que celebra el 700 aniversario de su construcción, 1315. Fue día de emociones, mi hijo, su mujer, su futura hija Enara, supongo que escuchando a su padre a través de las delgadas y protectoras paredes del claustro materno. La dedicatoria en el folleto, y sobre todo darte cuenta de como pasa el tiempo. 

Los instrumentos en lo que fue el lugar sagrado

Parece que fue ayer cuando Gabriel estaba aprendiendo solfeo en el conservatorio de Ángel de Saavedra. Cuando iba sólo, con muy pocos años, a las clases, desde una punta de la ciudad. El cabreo cuando lo dejó (hay que reconocer que el solfeo es un coñazo), y cuando la madre, saltándose todas la normas le permitió ir a las clases de su primer maestro de guitarra Rafael Trenas. Luego terminar los estudios secundarios y el salto a los musicales. La titulación, de las primeras que otorgó este conservatorio. Entremedias, muchas horas de carretera para ir a impartir clases hasta cerca del coto de Doñana, ir y volver, y pendientes del teléfono hasta las tantas de la noche. 

D. Ernesto, el director del Conservatorio presentando el acto

Después una primera convocatoria, una plaza en el conservatorio de Puertollano y, la misma tónica, ir y volver diariamente a la localidad manchega, por la N-420, ese carretera rara que es de Córdoba- Gerona por Cuenca. Al final la pugna por la plaza en Córdoba y afortunadamente ya son bastantes años los que lleva de profesor en el Conservatorio Profesional de Córdoba "Músico Ziryab", y a su vez llevando adelante su tesis doctoral. Y sobre todo su proyecto familiar, que en pocos días aumentará en una primera etapa muy importante, con Enara, su futura hija.

Los artistas y al fondo el "menorá" sagrado de la religión judía

Unas notas sobre el monumento, del trabajo La Sinagoga en este mismo blog:

"La comunidad hebrea que quedó en la Córdoba conquistada, bajo el control de los cristianos, vivía recluida en lo que hoy llamamos judería, que era una especie de gueto amurallado con puertas posible de controlar. Allá por el papado de Inocencio IV, que tuvo lugar de 1243 a 1254, la mencionada comunidad comenzó la edificación de una Sinagoga. El clero del momento, presentó sus quejas al obispo Don Gutierre Ruiz de Olea(1246/1249), el cual se dirigió al Papa, manifestando que se consideraba escandaloso el tratar de edificar un edificio alto y ostentoso en las cercanías de Santa María la Mayor, que hasta hacía poco, menos de una veintena de años, era la gran Mezquita Aljama de los musulmanes.

Un precioso detalle de las yeserías de la Sinagoga y lo que queda de un fresco

Mil años después, no el clero sino otras gentes, hicieron campaña contra la construcción de otro edificio, en las cercanías de la Sinagoga. Éste no era sagrado, aunque llevase como título, el órgano de visión del Príncipe de los Creyentes, o lo que es lo mismo, "El Ojo del Califa", basándose simplemente en el mismo principio mojigato-arquitectónico-religioso. Nada más alto que la casa del dios de los cristianos. La incomprensión, y la ridiculez, no se ha perdido en este pueblo aunque hayan transcurrido mil años. Esto no deja de ser, como se puede comprender, una opinión muy personal, ya que a mí me gustaba el proyecto y no veía contradicción en su desarrollo.

La sala de mujeres de la sinagoga 

Don Inocencio IV a la petición de Don Gutierre, redactó una Bula o interdicto eclesial y se paralizaron las obras, Bula que también contenía orden de derribo de lo edificado. Vamos, la Gerencia de Urbanismo vaticana, que tenía el control de la Córdoba conquistada. Como contrapartida enquistaron, con el poder y las leyes de su parte, primero Santa María la Mayor, que pase, pero después el incomparable templo cristiano en la inigualable –a partir de ese momento algo menos- Mezquita Aljama musulmana.

Un plano medio del artista

Como Don Gutierre Ruiz de Olea pasó a Arzobispo de Toledo en 1249, posiblemente no se derribara por eso lo construido. Unas cuantas décadas después, ya en los comienzos del siglo XIV, durante el obispado de Don Fernando Gutiérrez de los Ríos (1300/1325), la comunidad judía edificó la Sinagoga que ha llegado hasta nuestros días. Su construcción está datada en 1314-1315, bajo la dirección del alarife mudéjar Yishaq Moheb, concretamente empezó la obra el 20 de septiembre de 1314 y acabó en primero de septiembre de 1315. Posteriormente, durante el reinado de los Reyes Católicos, se sucedió la expulsión de los judíos. Ya durante el reinado de Enrique IV el Impotente, como presagio de lo que sucedería después, habían sufrido éstos, en Córdoba, en 1474, los avatares de una sangrienta persecución.

Durante el ensayo

Desde 1492, fecha de la errónea y miserable expulsión, no volvió a haber casamientos en la Sinagoga, lo que se debe entender como un cese definitivo de su uso. Una vez eso sucedió, el edificio fue destinado a Hospital de Hidrófobos, llamado de Santa Quiteria. La rabia era un mal muy frecuente en esa época. Luego, en 1588, se consagró como ermita bajo la advocación de San Crispín, patrón del gremio de zapateros y, cosa curiosa, ese era el artesanado más importante de la zona durante el periodo judío. Otro elemento más de las sustituciones de una religión por otra, como Zeus por Júpiter, o los dioses menores romanos -por ser los más cercanos-, a los santos o patronos cristianos, que no me atrevo a decir católicos.

La sala llena de público y algunos de pie

Luego se usó como parvulario o escuela, hasta su declaración como Monumento Nacional, en 1885, después que, con motivo de unas obras por una serie de humedades, aparecieran en un rincón una yesería con unas inscripciones hebreas. D. Rafael Romero Barros las estudió, con el concurso del padre Mariano Párraga, y gracias a esos trabajos y otros posteriores, y las gestiones de Fidel Fita, Francisco Cárdenas y Francisco Fernández González, que fueron quienes encabezaron el escrito de solicitud de declaración a la Real Academia de la Historia, como hemos mencionado unos renglones arriba en 1885.

Rubén López y Gabriel Muñoz

De ese periodo existen una serie de escritos curiosos, como uno en el que se le reclamaba al obispo de Córdoba, la incautación de una serie de dependencias del edificio que se había quedado con ellas y que se negaba a devolverlas. (Nada nuevo bajo el sol) Posteriormente hubo denuncias en la prensa por el estado de abandono en el que se encontraba el monumento -no es nada nuevo en esta ciudad-. La primera reparación la realizó el arquitecto Félix Hernández en 1928. Hubo otra en 1977 y, la reapertura definitiva que se realizó en 1985, año en el que se celebraba el 850 aniversario del nacimiento de Maimónides."

Texto del reverso del folleto

Dedicatoria:

"Quiero dedicar éste concierto a mis padres, mi hermano y demás familia por apoyarme siempre, a mi compadre y compañero de escenario por compartir vivencias. A todos y cada uno de mis maestros por lo que han dejado en mí, y sobre toda a mí mujer, Virginia, y a nuestra hija Enara, que pronto alumbrará nuestras vidas."

El momento de saludar al respetable




Programa
(Vídeos)



















Fotografías de Conchi y del autor
Bibliografía del Blog y folleto

ALCUBILLA DEL ARROYO DE LOS ARENALES

Alcubilla de los Arenales

Como estamos de alcubillas hoy toca una bastante conocida en el arroyo de los Arenales, aunque ayer descubrimos otra tapada con un zarzal en Cabriñana -pluralizar es un atrevimiento por mi parte-, la descubrió Pancho. Es verdad que habíamos quedado para mirar el túnel de la alberca del naranjal de Cabriñana, que vimos, pero como la curiosidad puede más, y siguiendo la tónica, además de una tubería, pretendimos encontrar la fuente del agua que tenía la alberca a rebosar. Esto desde luego requerirá una entrada específica.

Plano catastral del s. XIX facilitado por Manuel Trujillo de A Desalambrar

Ésta del arroyo de los Arenales, está descubierta y usada, es decir dando servicio desde hace muchos años. Emilio Fernández, otro compañero de correrías, me comentó que su suegro, que había trabajado en la piedra e incluso vivido en los barracones de la zona de extracción, le comentaba que era la fuente de donde se surtían de agua. Por el sendero del arroyo de los Arenales habrá hasta los barracones unos dos kilómetros, si bien la bajada es cómoda la subida y cargado no lo sería tanto.

Con la puerta abierta

Esta alcubilla, está pegada a la carretera de Villaviciosa, recién pasada la entrada a Las Jaras, a la derecha en dirección a la citada villa, que fue la natal de mi abuela Antonia. No puedo dejar de pensar que por esa carretera, cuando era camino, debería haber sido un suplicio bajar a Córdoba, o subir a Villaviciosa, aunque seguro lo habría sido aún más cuando vino la señora portuguesa a casarse con el castellano en Córdoba, ya que esta real dama lusa, cuyas armas se pusieron en su honor en la Puerta del Perdón de la Mezquita, utilizó, y su alegre séquito, el puente califal del Guadiato y luego el romano del Guadalnuño. 

Interior de la alcubilla

El día que visité la alcubilla, hice, mejor intenté, el recorrido por el margen izquierdo del arroyo, porque no lo completé, al encontrarme a menos de un kilómetro del cortijo del llano de arriba, una malla cinegética, que me obligaba a reptar y saltarme la prohibición de coto de caza. Como días antes en el cortafuegos de Valdegrillos, me echaron atrás tres rifles selectos con mira telescópica, no pude olvidarme de la situación y pensar que podía haber algún Charlton Heston por allí. No repté desde luego y me volví.

Poyete de la recomendación

Este sendero es muy diferente al de los Picapedreros. Este es mucho más frondoso de vegetación de ribera, y cosa curiosa muy frecuentado de perdices, mirlos y torcaces, que desde el arroyo voleteaban hacía el pedregal que es verdaderamente hermoso, por sus caprichosas formas. Será a lo mejor por tener más y mejor sustento o estar menos frecuentado, y posiblemente la protección que tienen con el cauce del arroyo bastante frondoso. 

Zona de merendero

Arquitectónicamente la alcubilla es estándar. La puerta está sujeta por un alambre grueso, que ejerce de pestillo. La superficie del agua es de aproximadamente un metro cuadrado, y la profundidad, como puede verse en la fotografía no mayor, en estos momentos,  de medio metro. Supongo que en otros habrá rebosado. No tiene ningún tipo de túnel lateral, por lo que estimo que la surgencia es directa desde el suelo. Está aparentemente bien conservada y le han construido un poyete al lado, con una recomendación cívica a todos "Cuidad el campo", y parece que el apellido del constructor, "Llamas".

Trasera de la alcubilla

Esto es accesorio. Alrededor de la alcubilla existe también una zona con unos poyetes, como de merendero, y en una roca una imagen de una virgen, toscamente pegada con cemento a la misma. Desconozco que hace allí y de que advocación católica es, lo siento no lo sé. Si me parecen muy cutres, sin entrar en la cuestión del soporte de la imagen, que lo es también, unos tejadillos de lata, para evitar que se moje el azulejo, que si el primero tiene algo más de estética, el superior ya es el colmo. Un verdadero chapuz. Pero son las creencias de la personas, Ah, y la firma del autor, el mismo apellido del poyete al lado de la alcubilla. 

La imagen en la roca con los toldillos metálicos

Fotografías del autor
Bibliografía de campo

martes, 17 de febrero de 2015

ALCUBILLA DE LA CONEJERA

Puerta de la alcubilla, en el arco, el grafiti Alfonso

Después del fallido intento, de comprobación que la oquedades que pensaba eran cuevas, eran unos simples abrigos -y uno ni eso-, y como teníamos luz suficiente, nos llegamos a ver la Alcubilla de la Conejera. Emilio ya nos había facilitado unas fotografías, de su anterior visita, y yo a pesar de haber estado en ella con un amigo hace años, nunca se me había ocurrido abrir ni siquiera su puerta. 

Plano general de la Alcubilla y el abrevadero

A ella nos dirigimos Abén, Emilio y yo, el jueves 12. La alcubilla tiene una construcción estándar, puerta metálica, embovedado, escaleras, y un túnel a la derecha que no hemos podido investigar. Un croquis a mano alzada sobre el terreno, en otra visita efectuada en la mañana del lunes 16, y unas medidas aproximadas, nos dan una imagen de como es. 

Croquis de medidas aproximadas a mano alzada

Unos cinco metros de longitud, por cuatro de profundidad, y uno y poco de anchura con dos arcos que sirven de sujeción a la altura de los muros laterales. Unas escaleras que bajan al agua, creo recordar que de unos seis escalones, y un túnel de unos dos metros de altura y uno y pico de anchura, a la derecha, por el lugar de donde mana el agua. 

Plano de 1882, no figura

Por el exterior se ve que, coincidiendo con el túnel, hay una construcción que se introduce en la ladera, dirección suroeste. Está muy tapada de maleza. Abén investigó la continuación pero no encontró nada. En el supuesto que sea una mina, deberá tener unos metros adelante alguna lumbrera. En estos días tiene un metro aproximadamente de agua, o quizás algo menos.

Vista de la bajada y los dos arcos de sostén

Tiene un pequeño cubo con una cuerda para sacar agua, y un tubo metálico que sale al exterior, y cae sobre una pileta en ángulo recto, que suponemos tendría una bomba para facilitar la salida del agua al abrevadero, que es lo que parece ser la pileta mencionada. Todo está abandonado y en una situación de casi ruina. En las paredes de la bóveda tiene unos grafitis ininteligibles. Y en el arco de la puerta pone Alfonso. 

Entrada abajo a la derecha (Foto de Emilio)

Por sus cercanía pasa un camino, que en el plano de 1872, llaman de las Minas de Berlanga. Como es natural la antigua CP-30, ahora CO-3404, no estaba construida, y ahora ésta pasa prácticamente por encima de la Alcubilla. Es bastante conocida su ubicación, hace poco la Plataforma A Desalambrar ha tenido un recorrido y esta en las fotografías del mismo. La cota de su ubicación es la de 550 m.s.n.m. y el cerro cercano de RTVE y otros servicios radiofónicos y televisivos tiene 637 metros de altura.

El agua y el arco bajo

En la cercana parcelación de San Cristóbal, tiene un gran amigo una parcela, que está en línea con la alcubilla, en dirección este, a unos trescientos metros, y tiene un sondeo con un caudal excelente, pero con una profundidad de casi doscientos metros. y Otro sondeo mejor unos sesenta metros al oeste del primero. Y la cota de las bocas de los sondeos está en los 596 m.s.n.m.. Evidentemente esto no tiene nada que ver con la alcubilla.

Bóveda y arco superior bajo la luz del casco de Abén

Hace treinta y algo años (esta anécdota la he contado a mis amigos alguna que otra vez, como consecuencia de que mi repertorio es corto), mi amigo Miguel, radioaficionado como yo, se compró tres mil metros de terreno en esa zona, bien alto, en el ánimo de poner allí sus antenas. Un día me dio una pequeña piocha, y  me dijo: 

-Ponte aquí a picar, dentro de las rayas, que vamos a hacer la cimentación de la casa.

Grafitis en la bóveda y tubo al exterior

Yo bastante obediente me puse a picar y  al llevar todo la mañana picando, sin rechistar, tener las manos hechas polvo y no haber profundizado en la roca ni dos centímetros, se volvió a dirigirse a mí para decirme: 

-Paco, yo creo que esto no es lo nuestro, no te parece. 
-Yo creo que no Miguel. -le contesté. 

Aquello era un roca de las más duras que he visto yo. Y nos fuimos. 

Más grafitis en la bóveda

Luego contrato a un vecino del barrio, que seguro venía para mulo, y con un botijo y un pico le hizo la cimentación en un par de días. Se construyó su casa y han sido muchas las veces que hemos estado allí. Incluso el bautizo de mi hijo Gabriel se celebró en ese lugar, con perol incluido, fue mi amigo Juan el cura que lo ofició, y como curiosidad, en lugar de rezar, escuchamos todos el Gracias a la Vida de Mercedes Sosa. 

Continuidad de la obra 

Uno de los grandes errores de mi vida (que han sido muchos y grandes), fue no proponerle a Miguel que fuese el padrino, que estoy seguro le hubiese gustado, no como el que lo fue que ha dejado mucho que desear. Éste hubiera sido uno de los motivos principales para apostatar. Tengo un saldo muy negativo de los compadres. De todas maneras el cariño que Miguel y Luci, tienen a mis hijos, es de por sí más importante que cualquier padrinazgo en el papel. Estas cosas son como el rollo de la llamada de la sangre, lo que vale es lo cercano, lo auténtico y lo que siempre está ahí.

Cartografía raster

Creo que mi querido amigo Miguel, tenía una relación de vecindad con la gente que vivía en la Conejera, no en el cortijo sino en la casa pegada a la carretera, el barracón de techo oval, en la que normalmente siempre había bastante presencia de peroles los domingos y fiestas de guardar. Le preguntaré por si se puede recabar información. Con los vecinos de la casa que está más pegada a la ladera, en el rincón del cerro de RTVA, si la tiene sin duda. Lo que no sé es si estos tienen allí agua de sondeo.

Plano del abrevadero

No he encontrado referencias claras a esta alcubilla en la documentación consultada. He repasado el Repositorio de la Real Academia, lugar muy interesante y nada. Posiblemente habrá que mirar en herencias, contratos, y hacer una investigación que a la postre, en el fondo, no merece mucho la pena. La antigüedad no aparenta ser mucha. Dice el RAE que Alcubilla, significa Arca de agua, y viene del dim. del ár. hisp. alkúba, y este quizá del lat. vulg. cova, f. de covus 'hueco'. Pues bueno. 

Fotografías de Emilio y autor
Bibliografía del corazón.