miércoles, 24 de diciembre de 2014

NECRÓPOLIS TARDOANTIGUA DE "EL OCHAVILLO". CÉSPEDES (HORNACHUELOS)

Una tumba con las lajas completas

Las banderolas residuales de una empresa de la maldita burbuja del ladrillo (solo quedan las eles invertidas de los palos), adornan un altozano sobre el poblado de colonización de Céspedes, una pedanía de Hornachuelos, en terrenos del Cortijo Ochavillo. Desde arriba hermosas vistas al valle del Guadalquivir, y a la inmensa llanura de los últimos tramos del Bembézar. Una gran cicatriz de cantera al oeste, en la sierra. La frondosidad de Moratalla al noreste y del Monasterio de las Escalonias. Mesas del Guadalora (otro poblado de colonización de ese remedo franquista de la Reforma Agraria de la II República que, dicho sea de paso, nunca se hizo), y Hornachuelos, blanco, en su escalón del valle. 

Panorámica del poblado de colonización de Céspedes, al fondo Hornachuelos.

El camino de hierro de la alta velocidad, cruza oblicuamente de norte a suroeste, buscando Sevilla, entre Mesas del Guadalora y Céspedes. En el escalón previo a la abandonada urbanización citada, hay un depósito de agua de servicio al poblado. Cuando se fue a construir el citado depósito por la Diputación, al hacer la explanación del terreno surgió la necrópolis, y a instancias del arqueólogo de la Delegación de Cultura Alejandro Ibáñez, se procedió a la excavación, que la realizó Juan F. Murillo de la Gerencia de Urbanismo.

El depósito de agua origen de la necrópolis

Se excavaron 26 tumbas y una cabaña, se recogió bastante ajuar y cuerpos. El texto siguiente procede del trabajo "La necrópolis tardoantigua de El Ochavillo", de Juan Fco. Murillo Redondo publicado en la Revista Ariadna del Museo de Palma del Río, número de 1995, y son las conclusiones, que pueden ampliarse en el extraordinario trabajo, descargándoselo. 

Disposición de las tumbas

"CONCLUSIONES

Resumiendo, podemos aventurarnos a decir que El Ochavillo se conforma como una necrópolis de inhumación donde las tumbas se disponen en hilera, orientadas este/oeste -la cabeza en el oeste-. Ofrece como estructura tipo más generalizada, la fosa simple excavada en el terreno con planta de bañera, aunque también las hay en menor cuantía de planta trapezoidal, rectangular y de codo; menos abundantes son las de tipo cista con revestimiento interior de lajas. La posesión o no de cubierta de lajas de piedra es independiente del tipo de sepultura, y no podemos obviar que su ausencia en algunos casos podría deberse a las remociones de tierra provocadas por las labores agrícolas desarrolladas en nuestra parcela. Carece de señalizaciones, símbolos o inscripciones personalizadas.

Otra tumba casi completa, salvo la lajas de la tapa

El ritual funerario dominante corresponde a la deposición individual con el cadáver extendido sobre su dorso, el rostro mirando al este y los brazos colocados a lo largo de los flancos o sobre el pecho; en general, se suponía la colocación del cadáver en la sepultura sin ninguna protección o envuelto en un simple sudario. En varios casos se evidenció la reutilización de la sepultura, procediéndose a barrer los restos de la inhumación previa para hacer sitio al nuevo cadáver.

Las banderolas de la urbanización.

Se documentan inhumaciones individuales junto a enterramientos múltiples, dispuestos en la fosa sin protección alguna y seguramente envuelto en un sudario, en posición extendida en decúbito supino con los brazos sobre la pelvis o a lo largo del cuerpo. En las inhumaciones dobles prevalece la superposición de los cadáveres a cualquier otra posición. Algunas de ellas presentan ajuar funerario situado a la altura de la pelvis o a los pies y ocasionalmente entre el hombro y la cabeza, y por objetos de adorno personal que se encuentran en posición, tales como aretes simples, sortijas o anillos, y hebillas de cinturón. Además, dentro del apartado designado como material mueble se recuperaron cinco piezas metálicas, fabricadas en hierro y de funcionalidad desconocida, y lo que parece ser la hoja de un cuchillo también en hierro.

Otra tumba

Su situación, al igual que una parte de las necrópolis andaluzas de la época, está ligada a un curso de agua y próxima a una vía de comunicación importante. A nuestro juicio, el origen de la necrópolis de El Ochavillo habría que relacionarlo con un asentamiento en las proximidades de comunidades agrícolas y ganaderas que, crearían y mantendrían -a lo largo de varias generaciones- esta área funeraria para su propio uso. La igualdad constatada en las estructuras y en los ajuares exhumados del espacio que intervenimos arqueológicamente, refuerza la argumentación anteriormente mencionada de que se trata de una comunidad sin grandes diferencias sociales o de status.

Algunas pequeñas, infantiles.

El estudio de la excavación realizada en la necrópolis de El Ochavillo, su registro material y ritual, nos lleva a pensar en un uso continuado en la tardo antigüedad que correspondería a una intensa ocupación por distintas generaciones durante el periodo visigodo. Esto se constata a través de los ajuares documentados tanto cerámicos como objetos de adorno personal que nos ubicaría cronoestratigraficamente un momento álgido de uso entre los siglos VI y VII. 

Esta está tallada en la roca

El estudio preliminar del yacimiento de El Ochavillo y su relación con otros asentamientos existentes nos lleva a concluir que responde a las particularidades y rasgos propios de su contexto histórico y a las características intrínsecas del hábitat cultural del Valle del Guadalquivir, configurándose como una de las más importantes."

Otra vista de la necrópolis.

Posteriormente en 2006, publica Rosa G. Naranjo en ABC que, una empresa constructora pretendía construir una urbanización encima de la necrópolis, de nuevo por la denuncia, y el eco de la prensa se procede a una nueva excavación. Un nuevo trabajo "Nuevos datos sobre la necrópolis tardoantigua de “El Ochavillo” (Hornachuelos, Córdoba). Campaña de excavación 2007" de Santiago Rodero Pérez y María José Asensi LLácer, que se publica después en Romula 7, 2008, (271-298) determina el valioso yacimiento.

Hacia el oeste las cabeceras

Luego la burbuja, y el abandono, que es como está ahora mismo la necrópolis, cuestión también denunciable. Afortunadamente el expolio que puede hacerse ahora es de las lajas que quedan en las tumbas. Los ajuares están en el museo correspondiente o en los almacenes de esa institución. Ya citaba Juan Fco.Murillo que en el intervalo del descubrimiento y el comenzar los trabajos, la necrópolis había sufrido expolio, sin poder cuantificar cuánto -algunas piezas expoliadas las recuperó la Guardia Civil-, y que ellos iban descubriendo, datando y guardando, para evitar esos intervalos de descubierto y que los amigos de lo ajeno hicieran de las suyas.  Por la disposición de las tumbas con los pies al este y la cabecera al oeste, se da por supuesto que no son islámicas, y hay que irse hacia atrás, a los siglos V o VI d.C. Muchas tumbas están sin lajas laterales. 

Otra excavada directamente en la roca

Siempre te queda la impresión de que seguro no fue arrasado -que lo fue algo desde luego-, porque la cuestión económica de este país no siguió boyante, sino creo que no hubiese importado a los poderosos utilizar la nocturnidad, y política de hechos consumados. De todas formas el abandono a que está sometido desde la primera actuación es notable, de 1989 a la fecha van 25 años. Y ya van ocho desde la última actuación. Comenta el Sr. Murillo que podría ser de una comunidad agrícola o ganadera, ya que en las cercanías no hay poblaciones de importancia, y luego no hay uso conocido durante el califato.

Vista aérea de la Necrópolis y el depósito.

Las necrópolis me llaman la atención por el respeto y culto, que les tenían los usuarios, entendiendo por estos los que quedaban, y lo fácil que resulta el abandono total de estas instalaciones eternas. El culto a los antepasados siempre ha sido intenso en las distintas civilizaciones. Pero por otra parte hay que estimar que estas cuestiones se sucedían en unos tiempos convulsos, de desplazamiento de sociedades, de grandes calamidades y a lo largo de enormes periodos de tiempo que nos hacen perder la perspectiva. A pesar de que en nuestra sociedad se está perdiendo ese culto, no puede uno dejar de pensar en las personas que allí estaban desde hacía, por la parte más corta, mil quinientos años.

Aérea de 1977 no está el depósito y no se sabe nada de la necrópolis
Artículo de la periodista denunciando el posible arrasamiento de la necrópolis

Fotografías del autor
Bibliografía de los trabajos reseñados
Las gracias a Óscar Morales

EL MOLINO BAJO EN EL PARAJE DEL CAMBUCO, RÍO GUADALVACAREJO, HORNACHUELOS

Interior del Molino Bajo

De camino, el pasado domingo 21 de diciembre, al yacimiento paleontológico de Nublos, tuvimos que pasar por el río Guadalvacarejo. Allí quedan aún, en muy mal estado, restos de los complejos molineros posiblemente islámicos y después bajo medievales. El paraje se llama del Cambuco, y es muy hermoso, cuestión que corrobora la fauna y flora que lo adorna.  

La entrada al fondo de la tierra (para mí)

Curro y Óscar bajan primero

Cuando le pregunté a Curro sobre el arroyo, me dijo que era un río, y efectivamente en cuanto a longitud es muy importante. Nace por el paraje de Taqueros Bajos, término de Villaviciosa, donde está represado, luego riega la serranía de Posadas, y con una carga importante de caudal presta su energía, para poder mover las ruedas de los citados complejos molineros desde tiempos ancestrales, en Hornachuelos, para desembocar en el Bembézar, hermano mayor, ambos hijos del Gran Río de Al-Ándalus, el Guadalquivir . 

Bóveda interior

Otra perspectiva de la Bóveda

El texto que reproduzco, al que no se puede añadir nada ni restar, es el de la descripción de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Hornachuelos y la Asociación de defensa del Patrimonio "Ib Marwan", que está en un tablero informativo en la bajada al Molino Bajo. En el pude comprobar que dos fotografías de las seis que acompañan el texto son de mi amigo Paco Madrigal, las relativas al interior y exterior del molino, y la riqueza faunística y de flora gracias a la limpieza de sus aguas.  

Tablero informativo

"Complejo de molinos harineros y paraje del Cambuco

Nos encontramos en el paraje natural de El Cambuco, de gran valor ecológico. paisajístico y etnográfico. Está situado en el cauce del rio Guadalvacarejo. El Cambuco debe su nombre a un topónimo de origen celta que significa barranco, terreno quebrado con arroyos.

Covacha en el interior del molino

El cañón a la salida del molino

Ecosistema

Toda esta zona estaba bajo el mar, de ahí la existencia de millones de fósiles en sus suelos y el descubrimiento hace unos años, a muy poca distancia, de uno de los yacimientos más importantes de grandes cetáceos fosilizados del Mioceno. Hay que destacar, por su condición de zona kárstica, un pequeño cañón en miniatura creado por la erosión del agua; así como las formaciones de galería creadas en la roca caliza que sirven de refugio y nidificación de distintas especies de avifauna local.

Curro señala la oquedad sestera.

Salida del canal del molino

El río posee una vegetación de ribera formada por árboles y arbustos como álamos, alisos, sauces, olmos, fresnos. higueras, adelfas, zarzas... Plantas que nacen y se desarrollan junto a las orillas del río, formando un bosque de galería que crea un microclima especial, más húmedo. En cuanto a la fauna, destaca la presencia de la nutria y el martín pescador. Especies indicadoras de la buena conservación del entorno, pero muy difíciles de observar.

La salida de las entrañas de la tierra

El azud

El hombre y el Cambuco

No debemos olvidarla relación del hombre con este paraje, la cual ha marcado parte de la historia de nuestra comarca. Utilizando el cauce del Guadalvacarejo como fuente de energía se instalaron diversos molinos harineros. Sabemos, por los textos de Don Luis María Ramírez y las Casas-Deza, que estos molinos pertenecieron a Don Alonso de la Cerda, pretendiente a la corona de Castilla por el derecho de su padre, a quien se le adjudicaron en tiempos de Femando I. 

El río Guadalvacarejo a su salida del azud (Foto Conchi)

Sin embargo, gran parte de los molinos bajomedievales tiene su origen en construcciones de época islámica. El Molino Bajo es el mejor conservado de los cinco existentes a mediados del siglo pasado. Esta situado junto a la vía pecuaria Cañada Real Soriana. Esta vio discurre fosilizando un camino de época romana, vestigio de ello es el puente que hay junto a la actual carretera. Del mismo modo, las fuentes árabes (AI-Idrisi) nos informan de los distintos caminos que desde Córdoba se dirigían a otros puntos de al-Ándalus. En el siglo XII, la Yadda (la Gran Ruta) de Córdoba a Badajoz transcurría por Moratalla, Hornachuelos, Constantina y Jerez de los Caballeros.

Asociación de Defensa del Patrimonio Cultural de Hornachuelos "Ibn Marwan" Ayuntamiento de Hornachuelos-Concejalía de Cultura"

Aérea vuelo de 1956, poca definición.

En el libro de José Luis Rodríguez, "Los nombres de lugar de Hornachuelos" de la editorial Séneca, Colección Furnuyúlush, en las Págs. 46/47 hace una descripción de enciclopedia del término Cambuco, con el que los oriundos llaman también al río Guadalvacarejo, al que también cita en la pág. 55 del mismo ejemplar.

Aérea del vuelo de 1977, el paso era por el puente antiguo

El río, tiene bastante deteriorado aguas arriba, un azud, del que parte una acequia ahora colmatada, que es la que alimentaba el molino. He de manifestar que cuando los guías de excepción Óscar y Curro, dijeron de meterse por la rampa pedregosa de acceso al molino, me lo pensé, la prudencia (eufemismo elegante de miedo) me obligaba a tomar precauciones.  Pero bajé, incluso sin mi tercera pierna de la que no puedo prescindir en mis paseos, el palo. Una vez abajo nos encontramos en una habitación rectangular embovedada, con una rueda de molino destrozada en el suelo, como esas con las que nos quieren hacer comulgar algunos, y una ventanas al río.

Aérea actual

Una vez dentro me invitaron a bajar a la orilla, por otra escalera -es un decir-, donde estaba la salida del canal. El paisaje era un cañón kárstico con una poza de roca, de una profundidad de metro y medio, de agua transparente, tallada alguna de sus paredes, dónde quedaban restos de las diferentes utilizaciones de molineras. Un arco con un canal superior, que según Curro, movía una noria que, encajada en el mismo, transmitía la energía a un eje que movía las ruedas, y un escalón tallado en la roca donde me manifestó había sesteado en las calurosas tardes de verano. Luego, en tiempos modernos dijo, el trabajo lo hacía un motor.

La forma semihumana de su raíz, y su "chillido" al arrancarla
 la hizo amada por las brujas. Su potente afrodisíaco, nos inclinó a aderezar 
la comida con ella, pero nada de nada. Es la famosa Mandrágora.

Visitamos, después de salir del recinto molinero semienterrado, el azud y los restos de construcciones adosadas a las rocas de la ribera, que podemos ver en las fotografías de los vuelos de 1956 y 1977. En éstas fotos aéreas podemos ver también la modificación del trazado del puente, que permitía el paso de la Cañada real Soriana en su momento, y que ha quedado de reliquia al construir el nuevo. En conjunto es un paraje precioso, que no comprendo como el Ayuntamiento de Hornachuelos no protege adecuadamente y rehabilita para goce de propios y extraños, que desde luego no lo son en esa ciudad, gracias a la hospitalidad de sus gentes.

Fotografías del autor, Conchi, Google y vuelos 1956 y 1977
Bibliografía del panel informativo y libro citado de la Ed. Séneca
Guías: Óscar Morales y Curro (Juan Fco. Jiménez)

lunes, 22 de diciembre de 2014

LA PLAYA DEL MAR DE TETIS DE NUBLOS (HORNACHUELOS)

Restos de ballenas

El mar de Tetis se retira, sólo quedan los residuos de las marismas del Guadalquivir, en Nublos, Hornachuelos, una de las terrazas que ese mar prehistórico dejó secas con una suave inclinación. Forma parte de la Cañada Real Soriana, del GR48, y el yacimiento está en la misma línea de "playa". Múltiples animales marinos yacen fosilizados en lo que puede ser la playa prehistórica por excelencia, la miocénica playa, que nos permite ahora disfrutar de sus ancestrales habitantes.

Conjunto de restos óseos

El domingo es hermoso como el paisaje de serrezuela que nos rodea. Los suaves campos de cereal, los naranjales y la agreste vegetación serrana nos acompañan. Cuando se toma una cierta altura, sin llegar a ser sierra, en las cercanías de Posadas, podemos ver la huella humana en forma de dólmenes. Los monumentos a la orilla del mar, que justifican donde estaba la costa. Más al oeste, las canteras romanas de extracción de calcarenita o arenisca, la piedra por excelencia para los monumentos de la antigüedad, y más al oeste aun, los residuos de la sedimentación de los fondos marinos en Nublos

Más huesos

Múltiples animales marinos están allí, varados, como esperando que de nuevo las aguas lleguen a ellos, con la diferencia que ahora son pétreos, eternos. Ballenas, delfines, rayas, y pequeños moluscos bivalvos, y no tan pequeños. Ahora univalvos. Aun podemos ver en ellos resto del nácar que tapizaba sus conchas. Columnas, vertebras, costillas, dientes... Es dificil imaginarlos en su varadero, ahora de piedra, pero podemos ver la ondulación generada por las rayas con sus laterales, para buscar la alimentación entre la arena. Lo mismo que los coquineros de la Antilla.

Otro erizo

Pero lo cierto es que como si fuese un cementerio de elefantes allí están, varados. Las seudorcas, varadas también con unas columnas vertebrales de postín, por el tamaño de sus vértebras, y costillares. Pero lo curioso es que en la pared de la cantera están estratificadas. Por lo que hay que estimar que son diferentes épocas las del varado. Como en las medidas astronómicas, hay que hacer un gran esfuerzo para digerir ese número de años de su antigüedad. Millones de años, cuando nuestra medida vital, en el mejor de los casos rondaría los setenta, suponen muchos años.

Un erizo

Una playa del mioceno, terrazas fluviales de roca de sedimentación, hermosas y misteriosas arenas pétreas que nos hacen pensar en una retirada brusca, después de haber moldeado el fondo. Quien nos dice que no se fue el agua de aquí para rellenar el Mare Nostrum, cuando se separó Gibraltar. Todo es posible, maravilloso y cambiante, aquello nos dejó la depresión del Río Grande, y las actuales calorinas estivales. Luego subieron los tartesios y extrajeron minerales, y se establecieron desplazando a los pobladores prehistóricos, y luego otros pueblos, hicieron monumentos y explotaron canteras.

Unas vértebras

Me cabe la duda de si ya tenían nuestros paisanos el acento del sur, "andaluz miocénico". Si el gruñido previo al idioma era con deje o no, con zeta o ce. Son licencias cariñosas, por el paisanaje hacia unos seres que nos antecedieron hace miles de años. Lo cierto es que, con elucubraciones o no, sus congéneres marinos están allí, se quedaron varados en el fondo. El Mioceno comenzó hace 23 millones de años en el subperiodo Aquitaniense, y terminó hace 7 en el Messiniense (no tiene nada que ver Messi). Sus acontecimientos más importantes, sus efemérides, fueron la elevación de Alpes, Pirineos e Himalaya, y nuestras mesas serranas.

Marca de una raya

Su erosión originó sedimentos y depósitos en las cuencas marinas de poco calado. Menos nuevo igual a mioceno. Ya estaban los invertebrados establecidos y bastantes mamíferos, posiblemente rinocerontes, caballos camellos y algunos felinos, y en los mares ballenas y focas, sin olvidar a nuestros directos antepasados los grandes simios. Todavía el gran depredador no era nada, bastante menos que ahora, pero nada al fin y al cabo. Los hombres de Kibish en Etiopía parecen datarse hace 195.000 años. Vamos, una copla.

La playa aérea (Google Earth)

Yo, como siempre soy afortunado, por contar con amigos que me abren determinadas puertas para poder gozar de nuestro pasado. Óscar y Curro me lo habían ofrecido, y no puedo menos que agradecer su deferencia y guía. Hoy la visita es un hecho y el día nos acompañó, veinticuatro horas antes de la cantinela de los niños de San Ildelfonso.  Pero tranquilos, seguiremos siendo pobres, algo menos desde luego, de lo que les espera a nuestros hijos por culpa de determinados mangantes de cuello blanco, patriotas de toda la vida, que le sacan el "sumillo" a la clase trabajadora. Que nos llevan nuevamente, al menos nuevo mioceno esclavista de la humanidad.

Mi agradecimiento especial a dos guías de excepción, Óscar y Curro. Ojo, hay que pisar con cuidado delicadamente, sin dañar el osario miocénico. Ah, pedir disculpas por no ser palentólogo y algunos pies de fotos no sean del todo exactos.

Algunos datos más sobre el yacimiento:  


El GDR interviene en el yacimiento de cetáceos del Mioceno de Los Nublos

Unas fotografías aéreas del yacimiento de: 1956, 1977 y 2012

Vuelo de 1956 se observa una construcción que roza el límite sur del yacimiento.
En la parte superior vemos el cuadrado de la cantera

En el vuelo de 1977 seguimos observando la construcción y la cantera

En el vuelo de 2012 ya no está la construcción y sin embargo aparece la carretera.

Mas información técnica:

De la Página Facebook del IPAC

Página del IAPH

Los Nublos Hornachuelos Proyecto IPAC

Sobre Icnofósiles


Fotografías del autor
Bibliografía de campo

miércoles, 17 de diciembre de 2014

EL ARTISTA PRESENTA SU OBRA, MUSEO DE BELLAS ARTES, JOSÉ MARÍA SERRANO CARRIEL



Dentro del programa el Artista presenta su obra, de nuestro Museo de Bellas Artes, José María Serrano Carriel ayer tarde presentó la suya. Un, no hay más localidades, fue la presencia ciudadana en la sala, el aforo de la misma se cubrió con creces. El arte cordobés de los siglos XVIII y XIX nos vigilaba por todos lados, y el espíritu de esos artistas flotaba en el ambiente.

José María Serrano Carriel, el artista

José María Serrano Carriel, fue presentado por otro José María, Palencia, el director del Museo. Abrió el acto señalando que este era el último programa del año, y que con ese motivo, el Museo, iba a obsequiar a los asistentes con unos almanaques que se habían editado, con una obra de Garnelo y de Romero Barros. 

José María Palencia, el director del Museo, presentando al artista

Continuó diciendo que "hay un dicho que dice que, normalmente, por cinco pintores buenos sale un escultor, para juntar la media docena. Es más difícil encontrar un escultor que cinco pintores buenos." Luego tratando de definir al artista dijo: "Creo que José María es el hombre que pinta los padres feos y los curas guapos, porque en los distintos monumentos que tiene por la ciudad y que yo conozco es así".

José María un un momento de la presentación de su obra.

Luego, José María con esa pasión que irradia cuando se refiere al arte, fue desglosando su vida, su primera obra, sus pasiones, y sobre todo lo dijo varias veces el sentirse afortunado en la vida, por trabajar en lo que le gusta, lo que llena su vida, y en mi opinión le faltó decir, si además le permite vivir y que vivan los suyos. Manifestó sentirse nervioso hablando de su obra, bajo la atenta vigilancia de las maravillosas obras que contiene el Museo.

Público asistente

Explicó algunas de las curiosidades de los artistas, de cómo les viene la musa, y como pueden con su ayuda, que seguramente en su caso son muchas horas de trabajo, realizar sus trabajos. Manifestó que se había sentido bastante libre siempre a la hora de realizar los encargos recibidos. Y la importante que es ver cómo sus obras de imaginería religiosa, son paseadas por las personas por las calles. Como el artista deja de ser el propietario de la obra cuando esta es pública.

Las obras de arte del Museo escuchan atentas la exposición de José María

Detalló experiencias vividas y citó a otros artistas consagrados, como José Manuel Belmonte, que estaba presente en la sala, y un simposio al que lo invitó, además de otros a los que asistió después. Explicó técnicas de realización, trabajos realizados deteniéndose en el de homo antecesor para el Museo de Atapuerca, partiendo solo de los huesos maxilar y frontal. Luego tuvo un lugar muy especial para sus criaturas especiales.

Otra vista de la Sala de artistas cordobeses del S. XVIII y XIX, y ahora XXI

En este apartado manifestó lo que podría haber sido, si a la vez que la evolución de Luci, hubiese ocurrido también lo mismo con otras especies. No pudo pasar por alto la crítica a la desidia política de esta ciudad, sobre la que dijo tener mucho arte, y muchos artistas, pero poca o casi ninguna cultura. Se detuvo en ese gran trabajo que se hizo en la Isla de las Estatuas, sobre la que un asistente dijo que ahora las tendría que buscar Indiana Jones, ya que están comidas por la maleza.

Una pregunta del Sr. Palencia en el debate

No pudo dejar de lamentar cierta crueldad, con las redes sociales y el daño que generan por determinados comentarios. Debo decir que a mí también me han sentado mal algunas gracias -quiero entender que son eso, gracias- de algunos. A pesar de no ser yo creyente, creo que aún puedo separar el arte de determinadas cuestiones que no vienen al caso. Sin poder precisar que lo que expongo pueda ser lo mismo que a lo que José María quiso referirse.

Una obra en cartera, un proyecto

Detalló diversas técnicas constructivas, las dificultades de las mismas que ha resuelto con muchas horas de trabajo. Todo esto bajo la atenta mirada de su hijo que, en primera fila seguía las explicaciones, anhelos y pasiones de su padre. Nos aclaró también su incursión en el mundo del cine, en el apartado de efectos especiales. Y manifestó todos esos proyectos que están en el corazón del artista, pero que no puede realizar, a no ser que le toque la lotería. 

Otro proyecto en cartera

Manifestó que nunca trata de representar directamente el dolor, dejando abierta siempre una ventana a que cada uno lo represente a su manera, que aún no ha llegado esa etapa artística para él. Y sobre todo sus personajes de ficción siempre presentes en su obra. Como están los vídeos -por los que debo pedir disculpas de su mala iluminación-, cada uno puede disfrutar a su manera de las explicaciones del artista, así no cae uno en apreciaciones personales, muchas fruto de la admiración y amistad que profeso a José María, por lo que se me vería el plumero y no sería imparcial.

Trabajando en el grupo escultórico del Padre Cosme

Al final se proyectó un corto sobre su obra, que al igual que los vídeos haya que lamentar la escasa calidad de mi instrumental. Si consigo de José María el original lo sustituiría. Sabemos un poquito más de este hombre de Santa Cruz que se ha hecho a sí mismo, lleno de inquietudes, de esperanza, y sobre todo de arte. Al final, el Director del Museo Sr. Palencia, le hizo entrega de un obsequio de parte de la Asociación de Amigos del mismo. Enhorabuena al artista y gracias al Museo por establecer estas citas que nos permiten conocer de primera mano a nuestros creadores.









Fotografías y vídeos (malos) del autor