viernes, 25 de octubre de 2013

PATIO OESTE DEL OBISPADO

Fachada sur del Patio oeste del Palacio Episcopal

Durante la visita al Palacio Episcopal, citada en anterior entrada referida a la antigua cocina de la planta baja del Palacio, tuve la ocasión de visitar el patio oeste. En una primera instancia estaba ocupado por un colegio, que realizaban una representación en él, fue necesario por tanto, esperar para conseguir un agradable vacío en el mismo, que permitiera disfrutar del entorno.

Fachada este y caja de la escalera de caracol

Este austero patio, pero hermoso, de medievales líneas en su construcción, con un color tierra asalmonado en sus paredes que le da un cierto empaque, me recordó, no sé porqué, al hermoso pueblo de la Toscana, San Giminiano. Posiblemente por su geometría de líneas rectas  y color, guardando las distancias desde luego. En esto de las apreciaciones, normalmente se mezclan colores, formas que, como en los sueños, nos dibujan un escenario irreal pero parecido. Las plantas que lo adornan variadas: plumbago o jazmín azul, jazmín normal, cintas, un tipo de palmitos y otras.

Fachada este y ventanales de la capilla, arriba la espadaña

Como el libro de los gustos... pues eso, a mi me gusta. Me da una agradable imagen de tranquilidad, y su cálido color también lo es. Este patio está situado en el lado oeste del Palacio, en la zona reformada hace muy poco tiempo. Su suelo está enlosado por pequeños azulejos cuadrados amarillos, cruzados de norte a sur por seis líneas rojas del mismo tamaño que se unen con las de la fuente. Es la entrada de luz de los ventanales de la Capilla. Debería, según los cánones, ser la luz del rosetón, la que viene del oeste, pero esta capilla tiene una orientación distinta. Ilumina también a través de sus dos ventanales el rellano de la escalera noble en su pared oeste.

Fachada sur, puertas de acceso a la galería, caja del ascensor

Da luz a través de un ventanal a la cocina y permite el acceso a ella por una puerta. Al lado tiene otra de acceso a otras dependencias. En su pared sur, contiene en el rincón suroeste un moderno ascensor, para dar servicio a las plantas superiores, y dos puertas de acceso a los pasillos sur, así como ventanas a los diferentes pasillos de servicio. En el rincón sureste está la escalera de caracol.  Y al lado una puerta, en este caso en la pared este, que creo da acceso a la sacristía.

Ventanales y pequeña terraza del rellano de la escalera noble. Arriba la espadaña.

Si nos situamos en la pared oeste podemos ver la espadaña, con su campana, difícil de ver desde otro sitio, con su campana. Nunca ha estado así el patio oeste, tenía una serie de edificaciones añadidas, creo haber leído en los años 60 del siglo XX, que en la modificación actual fueron eliminadas. Luego la fuente de líneas rectas, línea que impera en el lugar. Si por  el contrario la situación es la pared este, podemos ver las doce ventanas de la oeste. También en su rincón noroeste existe una puerta en esta fachada.

Fachada norte, a la derecha puerta y ventanas de acceso a la antigua 
cocina, y a la izquierda puerta hacia otras dependencias 

La fuente estaba antes, según el plano de 1920 de Félix Hernández, en la pared oeste, o por lo menos así parece -si no era una fuente era una especia de pilón-, es elegante y sobria, Su pilón está construido por las mismas teselas del suelo, cuadradas amarillas, cruzadas por las seis líneas rojas. Cuatro filas de cuadrados componen su pared, diez en la parte baja, tres en la segunda fila y uno culminando. En el centro de la fila superior de las dos de abajo, el caño, simple, austero también. Encima del caño en el centro de la segunda fila el escudo episcopal, y encima de éste todo un cuadrado con la siguiente inscripción:

Fachada oeste

"En el año 208 siendo Obispo S.E.R. Mons. Juan José Asenjo Pelegrina y Vicario General Don Fernando Cruz-Conde se restauró este palacio según proyecto de los arquitectos Francisco Jurado y Silvia Fuentes ejecutando las obras la empresa Const. Ros Zapata bajo la dirección de los mismos y del Arq. Técnico D. Rafael Prados."

Fuente en la fachada este a espaldas de la capilla

Me llama la atención la ortografía del texto, en el que se dota de la abreviatura de Domine o Señor, es decir de Don, al arquitecto técnico y no se le otorga a los Licenciados superiores, pero bueno eso son las curiosidades de los textos. Siempre se deslizan errores en ellos y si no los leen varios no se pueden precisar los mismos para rectificar lo rectificable. Quien ha trabajado en una imprenta sabe de esas erratas.

Caño de la fuente

Un detalle del lema del escudo episcopal del Obispo Sr. Asenjo, que hizo me picara la curiosidad. Debajo del mismo figura la frase "Ex alto", y tratando de averiguar lo que significaba, tuve la suerte de encontrar una entrevista que le hicieron al Sr. Obispo en la que explicaba entre otras cosa su lema, decía que significaba: "La gracia de Dios, que es lo que en mi lema episcopal pongo, ‘Ex alto’, porque todo lo que soy se lo debo a lo alto, al Señor."

Inscripción de la fuente

Ya que estamos de textos, en la pared sur entre las dos puertas de acceso a la galería sur, existe otro texto en piedra rojiza, Flanqueado por los escudos del obispo titular en ese momento y estimo el del cabildo, que dice lo siguiente:

Escudo episcopal del Obispo Sr. Asenjo

"Este Obispado fue restaurado gracias a la generosa aportación del Excmo. Cabildo Catedral de Córdoba durante la Presidencia del Ilmo. Sr. Don Manuel Pérez Moya. Año 2009".

Vista aérea del patio desde el sur y la espadaña

Aquí me pierdo algo. Posiblemente mi ignorancia no llegue a comprender como se tacha de generosa la aportación (siéndolo seguramente) del Cabildo Catedral, a la restauración del edificio del Obispado, cuando estimo es la misma casa y la misma bolsa. Es como si yo reparara mi piso de 65 m2. y pusiera una placa de agradecimiento a mi mujer por su aportación, so pena que ella tuviera un peculio particular (fuera de los gananciales) con el que hubiese atendido la reparación.


Plano del estado anterior de la zona

Eso lo podría poner yo, sin lugar a dudas, cuando reciba de la Junta de Andalucía la ayuda aprobada para el cambio de bañera, que está en lista de espera desde hace unos años. Aunque el agradecimiento lo más seguro es que  se diluya en el tiempo. Claro, posiblemente, esa ignorancia citada, no me permita discernir entre organismos eclesiásticos, que seguro tendrán distintos presupuestos y gestores.

Plano actual de la zona, planta baja

Fotografías del autor

jueves, 24 de octubre de 2013

COCINA DEL PALACIO EPISCOPAL

Cúpulas centrales, dirección noreste

Como consecuencia de la necesidad de investigar cuestiones familiares, en libros sacramentales de la Diócesis del Obispado de Córdoba, en el archivo del Palacio Episcopal, antiguo alcázar emiral y califal, y a resultas de una comunicación con una amiga que allí trabaja, que me comentó esa posibilidad, decidí hacer una visita turística al Palacio.

Pasillo de entrada con la rampa, a la derecha la escalera de Mardones

He de decir que de niño tuve la posibilidad de corretear por muchas estancias, que me parecían entonces enormes, posiblemente por mi tamaño. Grandes y largos pasillos y creo recordar que hasta un dormitorio que tenía palio, en el que nuestra curiosidad no hizo mirar hasta en la mesilla de noche, que mi amigo Paquito el de San Jacinto, dijo ser del Obispo, que en aquel entonces Fray Albino. Nadie nos paró ni dijo ni siquiera:
-¡Dónde vais nenes! 

Escalera del Obispo Mardones y puerta de acceso al balconcillo

En otras ocasiones con motivo de algún concierto, ya había visitado en la primera planta un salón  de actos en el lado sureste del palacio, creo que era la Galería de los Obispos, en la que se encuentran óleos de estos. Justo es decir que, más de cincuenta años después, para solicitar el permiso de consultar los mencionados libros, también recorrí alguno de esos pasillos, y con una exquisita amabilidad se me atendió y se me facilitó, por parte del responsable, lo necesario para la solicitud, sin que nadie me parara por el camino para llegar hasta él.  

Pilares centrales de la estancia

Antes de lo citado procedí a recorrer los lugares que se pueden visitar, y que son la Capilla del Pilar, La escalera noble o principal, la cocina y el patio oeste, en el que coincidí con un colegio, al que le estaban obsequiando con una representación que no me paré a comprobar en qué consistía. Desde el patio principal, accedí por la puerta del rincón oeste, dejando a la izquierda la escalera del Obispo Mardones, a lo que es el motivo de esta entrada, la Cocina de Palacio.

Balconcillo del lado noreste

Estamos en la zona rehabilitada del Palacio Episcopal. Separada de la Capilla del Pilar por la escalera citada, se encuentran las hermosas dependencias espectaculares, con un cierto aire mudéjar, de lo que se supone fue la cocina de verano del Palacio Episcopal. Al igual que en los veranos las familias subían a la sierra, aquí en el palacio, en el verano se bajaba a las plantas inferiores en las que se soportaba mejor el rigor de la canícula cordobesa.

Ventana del lado noroeste que da al Callejón del Obispo

Se compone la dependencia de una matriz de tres por tres cúpulas, siendo ocho iguales en altura y la central algo mas alta, con una salida al exterior con un pequeño castillete. Su orientación es, cada rincón del cuadrado a un punto cardinal. La entrada es por el lado noreste, en cuyo rincón este tiene un balcón al que se accede por una puerta que tiene la escalera del Obispo Mardones en su primer rellano. 

Pilares centrales

En el lado noroeste existe un ventanal con vano que posiblemente fuese una puerta de salida al Callejón del Obispo, paso entre el Palacio de Congreso actual y el Palacio Obispal, los límites del antiguo Alcázar califal por su muro norte. En el lado sureste hay un ventanal y una puerta que da al patio oeste actual de la zona que he venido a llamar rehabilitada, por la razón que cambia sustancialmente con el contenido en el plano del primer tercio del siglo XX que he consultado. 

Detalle de una de las cupulas

Y en el suroeste una hornacina que sería puerta en su momento a otras estancias. Por debajo exactamente del centro de la estancia pasa la conducción de aguas, ya de época cristiana, que tiene su entrada, según el plano, por el rincón de la torre norte del Palacio, en la calle Torrijos. En el plano puede verse perfectamente el recorrido de las tuberías, procedentes de frente de mi casa en la calle Cardenal Herrero.

Cúpulas lado noroeste y ventana posiblemente antes puerta

Las cúpulas está sostenidas por cuatro altos muros cuadrados, con un basamento de pilares hasta una determinada altura y después de ladrillo, elemento constructivo que impera en la estancia, y en todas las cúpulas. Según una fotografía, esta estancia tenía una estructura metálica que la dotaba de dos alturas. 

Cúpula central con el castillete para facilitar entrada de luz y salida de humos

En algún texto se ha considerado el lugar como un oratorio de la época califal, pero lo más probable es que fuese siempre cocina o almacén, por considerar que no es lógico que un lugar sagrado se destine en el islam a otro uso distinto al religioso, y cuando menos bajar tanto en el escalón, aunque no hay duda en cuanto a la religiosidad que tienen los fogones, pues ya lo dijo Teresa de Ahumada: “Entended que, si es en la cocina, también entre los pucheros anda el Señor”

Balconcillo del lado noreste

La idea desde un punto de vista profano es publicitar este lugar, solicitando la "indulgencia" -es lo que procede en este caso- de los profesionales por haber deslizado, seguro, alguna apreciación fuera de lugar. Ahora el lugar, haya sido o no oratorio, atarazana o cocina, es un espacio expositivo precioso, que merece la pena visitar junto con el resto de los mencionados antes. Una estancia que llama la atención por su espectacularidad.

Plano actual de ese sector del palacio, arriba el callejón del obispo


 

Fotografías del autor
Bibliografía variada y de un excelente trabajo de Rocío Velasco.
Agradecimiento a mi amiga Marta por su colaboración.

viernes, 18 de octubre de 2013

INTERIOR DEL ANTIGUO CONVENTO DE SAN FRANCISCO DE LA ARRUZAFA


Puerta interior del antiguo convento y hospedería después

Hoy he tenido la oportunidad de fotografiar por dentro lo que fue el antiguo Convento de San Francisco de la Arruzafa, En una visita al parador por razones que no vienen al caso, he andurreado por el interior de lo que primero, posiblemente fuera la residencia de verano de los Califas y después fue un convento que fundó Fernando de Rueda, un Sr. bien acomodado que huyó del mundo y abrazo la vida solitaria y fundó el Convento.

Acceso al antiguo convento desde el parador.

Este acogió los ermitaños que habitaban las cuevas de los alrededores. Pasó el tiempo y sufrió mucho después dos exclaustraciones cuando los franceses y en 1820. Pasó una serie de vicisitudes y se abandonó. Luego fue la hospedería del Sr. Rizzi, propietario de la Fonda Rizzi de la calle Ambrosio de Morales. Luego en los años cincuenta lo compró el estado para construir el Parador de Turismo de la Arruzafa.  

Interior de las ruinas convertido en jardín

Y en este momento está totalmente destruido lo que fue el Convento quedando solo parte de los muros exteriores, concretamente los que daban al norte, al camino natural de entrada. Dentro en uno de sus rincones existe un huerto ecológico un pozo y una especia de jardín como puede verse en las fotografías. 

Huerto y pozo

En una de ellas en la pared este, se ve una entrada tapiada, con una pared lobulada. En los alrededores aun quedan varias cuevas, dónde dicen que en una de ellas la de los huesos habitaba Fray Diego de Alcalá, y otra está dentro del recinto del parador, impracticable. Hay que reconocer que el entorno es una maravilla, que no sé por qué está lleno -afortunadamente para la plantilla-, de asiáticos, posiblemente japoneses. 

Puerta este tapiada

En esta última cueva citada, hace muchos años, más de cincuenta, vi uno de los murciélagos más grandes que he visto en mi vida, con una envergadura de más de medio metro, que un sanguinario infante que venía con nosotros, se encargó de que el animal pasara a mejor vida, diciendo que era un vampiro. Desee que le hubiera mordido. 

Algunos restos de la piedras del convento

En el jardín al otro lado del camino está aún la cruz humilladero en el mismo lugar que estuvo siempre. Aunque creo que lo interesante son las fotografías de lo que fue el interior del famoso Convento de San Francisco de la Arruzafa.

Una de las ultimas fotografías antes del derribo para la construcción del parador, 
puede verse la cruz humilladero a la derecha y el camino de acceso.


Fotos del autor y una del AMC

miércoles, 16 de octubre de 2013

CONFERENCIA "EXCAVACIONES EN EL ALCÁZAR CALIFAL DE CÓRDOBA", PEDRO MARFIL "XI JORNADAS DE ESTUDIOS ANDALUSÍES DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS CALIFALES" DE LA REAL ACADEMIA DE CÓRDOBA

Portada conferencia

Presenta al conferenciante D. Joaquín Criado, y toma la palabra el arqueólogo y profesor de la Universidad Pedro Marfil, que iba a hablar de la "Excavaciones en el Alcázar Califal de Córdoba", dentro de las XI Jornadas de Estudios Andalusíes del Instituto de Estudios Califales. Comienza glosando la figura del arabista D. Antonio Arjona Castro, siendo interrumpido por el Presidente de la Academia, para precisar la fatal pérdida del impulsor de las Jornadas este mismo año 2013, que falleció con 75 años, y por esa razón las mismas se celebran "In Honorem" al profesor.

Pedro Marfil, arqueólogo.

Pedro Marfil hace una referencia amplia, a la lucidez histórica de Antonio Arjona, y cuenta la anécdota de que cuando se estaba excavando en el Alcázar Viejo, aparecieron unos restos de un importante edificio, desconocidos en cuanto a su ubicación, pero datados en la época de Abderramán I. Lo curioso es que era una construcción a extramuros. Le preguntaron a D. Antonio y a la hora respondió que estimaba era la casa de Correos, edificio que se cita estaba en el Zoco Grande. Lo que demostraba la lucidez del malogrado D. Antonio Arjona.

En un momento de la conferencia

Recordó también que cuando estaba en el Instituto, tuvo su primer contacto con el prieguense, ya que escribía en el boletín de la asociación que tenían, artículos sobre castillos y otras edificaciones. Diferenció el concepto Alcázar, dijo para no confundirlo con el llamado de los Reyes Cristianos. Cuyo nombre le viene de los "líos" con los diferentes alcázares, emiral, califal, cristiano. Dijo que la investigación sobre el Alcázar califal o emiral, siempre ha tenido unos ciertos enigmas. ¿Estaba ahí el alcázar visigodo?¿La sede del obispo visigodo sería esta? ¿Estaba también ahí o en otro lado?¿O la sede civil?¿Cuando llega el Islam que pasó con su palacio? etc. etc.

Vista aérea del conjunto del alcázar califal

También la duda de que si ¿lo qué está a la vista es islámico o no? Este es un edificio de la ciudad que siempre ha estado usándose, siempre, en todas las épocas. Es por tanto un edificio vivo que, junto con la Mezquita, que también lo es,  nos permiten conocer muchas cosas de ellos. El no usar los edificios significa su ruina y pérdida. Señaló a Santa Clara que es una ruina y en cualquier momento se puede caer del todo. Puntualizó la necesidad y la obligación del mantenimiento por parte de los propietarios, sin tratar de criticar a estos.

Trazado de las calle romanas

Luego mencionó la orientación de la fachada oriental del Palacio Episcopal, que no tiene nada que ver con la de la Mezquita. Esta es otra pregunta en el tintero, la distinta orientación. Desde mi punto de vista de profano total, estimo que posiblemente la orientación venga de la época romana y posterior visigoda, sobre todo por ser una orientación norte sur la del muro de la fachada. Y la de la Mezquita seguro se supeditaría a otras cuestiones. Esto es una suposición, recalco, de un profano total.

Plano de las collaciones

Con el conocimiento de esas grandes estructuras de muros de dos metros y medio, siempre surge la pregunta de su origen y contenido. Citó los estudios principales, estratigrafía de la fachada oriental, control de obras en el interior y la excavación de una zanja en el patio sur. Tres intervenciones arqueológicas, fachada, control de obra interior y patio, con la actuación sobre el saneamiento. Toda la obra se realizó con motivo del traslado nuevamente del obispado del Seminario de San Pelagio al palacio Episcopal.

Apertura de la zanja en el patio del Palacio Episcopal

En un Boletín de 1920 se relacionó la obra de saneamiento con el descubrimiento de la muralla califal. Esta actuación que cita sobre la zanja en el patio ha permitido comprobar esos extremos. Dijo que sabemos de las fuentes facilitadas por Antonio Arjona que, la mayor parte de las puertas de conjunto daban a la Medina, y por ese orden de cosas la menor parte darían a otro sitio, es decir a extramuros, y por ello en la muralla de la ciudad habría puertas. El edificio ha ido creciendo con el tiempo en su perímetro, hasta llegar a la muralla exterior de la ciudad en su lado sur. Otras fuentes hablaban de paradas militares en el lado sur y que el califa las veía desde una atalaya de su palacio, por lo que situaremos este espacio militar entre el Alcázar propiamente dicho y la muralla. Eso significa que existiría un gran espacio en la zona de Amador de los Ríos y Seminario.

Registro de la conducción

Citó el patio trasero oeste, cuyo límite sería la muralla romana de la ciudad, por esa zona, a la altura de lo que es hoy el garaje Alcázar, y desde ahí hasta la esquina de la Cárcel con el seminario, mejor dicho perpendicular al río, cruzando el patio del actual Alcázar de los Reyes Cristianos. En base a eso mencionó que si se pudiera excavar en el Campo Santo de los Mártires, que fue rellenado en época posterior por Alfonso XI, con más de cuatro metros de tierra para construir lo que se llamó el Campillo del Rey, lugar destinado a paradas militares y otros usos (ejemplo la cota de los baños árabes, que coincide, añadió, con la de la calle caballerizas reales). Por lo que en ese lugar se podría encontrar la tumba de los califas.

Vista de la zanja desde arriba

Puntualizó la riqueza que podría significar para la ciudad tener ese enorme yacimiento en el centro de la misma, y que suponía debería estar intacto, ya que se enterró en lugar de destruirlo. La difusión mundial que eso podría tener sería de un valor incalculable, pero eso depende del poder político y casi todas las veces no tiene inquietudes culturales. En 1976 se expropio la zona del jardín del Palacio, para excavaciones arqueológicas. Doña Ana María Vicent lo excavó y encontró, entre otras cosas, la muralla norte y una puerta con recodo, así como unos baños del siglo XIV, del obispo, con sus azulejos y todo. Enteros, con el escudo del obispo en la puerta. Parece sin embargo, que la Junta quiere construir ahí un complejo de turismo. ¡Cómo no hay campo, tiene que ser encima del Alcázar califal! -dijo.

Detalle de los restos

Concretando, la mitad del Alcázar califal es ahora lo que queda del Palacio Episcopal, y la otra mitad los jardines del Campo Santo de los Mártires, Habló también del sellado del Alcázar por Almanzor, para protección del Califa. Se detuvo en explicar la orientación del muro, que es distinta a la de la pared oeste de la Mezquita, y al parcelario, sin conocer su motivo concreto. Señaló el descubrimiento de una calle romana debajo del pavimento actual, alineada con el muro de qibla de Alhaken. El tope de Alhaken en su ampliación hacia el sur fue esa calle romana. Habló también de la calle principal islámica, actual Torrijos, que antes fue romana, como se pudo ver en la diapositiva. Lo mismo que la prolongación de Velázquez Bosco que cruza la mezquita, a una cota más baja alineada con la ampliación de Almanzor, y que acaba en la calle romana más al sur citada en primer lugar. También la alineación del pasadizo del sabat.

Vista de la construción

Gracias al rastreo de D. Antonio Arjona -dijo, se encuentra la casa de los Rehenes de Abderramán I , se había construido utilizando el palacio del primer Valí del Al Ándalus, del emirato independiente, y se había reformado para los rehenes. Era un edificio tardoantiguo que había reformado Abderramán I. Habló también de los Baños de las excavaciones en 1904 y luego en las más cercanas hasta su apertura definitiva, proyectando algunas diapositivas de los mismos. Habló de que cuando se hizo el desagüe en 1920, se descubrió el muro que era enorme,  también el saneamiento estaba hecho de grandes piedras, y que, como no le permitieron excavar más se limitaron a la anchura de la zanja, pero pudieron estudiar los perfiles, descubrir los muros y ubicar lo que pudo ser una torre.

Otra vista de los restos

Se detuvo también en los alzados que se levantaron de la fachada principal del Palacio Episcopal o fachada emiral, señalados con distintos colores para conocer las épocas de las intervenciones en el. Citó que una torre del siglo XVII estaba encima de otra islámica, donde curiosamente había un cuarto de baño.  Citó al llamado callejón del obispo, que discurre entre Torrijos, el rincón, y el Campo Santo de los Mártires, a lo largo de la muralla norte, de este a oeste o viceversa, que además tiene en su recorrido un arco medieval. Se extendió por la actuación de interior del Palacio, destacando la anchura de los muros de 2,5 m., aclarando que el interior está mejor conservado que el exterior.  Citó el torreón barroco sureste, y que se podría pensar que ocupaba el lugar de otros elementos islámicos, pero no es así. En el siglo XVII se desmontó parte del muro y se mantuvo más estrecho para ganar espacio interior.

Plano de plata del patio y la zanja

Luego explicó las estructuras emirales del patio (descubiertas con la apertura de la zanja y que corroboraban, como hemos dicho, lo encontrado en el siglo pasado con la conducción del saneamiento), de pavimento de almagra, con cerámica esgrafiada, lo que demuestra que habían estado en uso en época islámica pero que no se usan después de la conquista cristiana y que dan en origen. Señala la enorme arqueta de 1920, que salva el quiebro de la conducción y la cota de nivel.  Dijo que se aprovechó la conducción para introducir la tuberías actuales sin destruir nada. La enorme estructura del muro fue cortada sesgada por la zanja, en su día. Lamentó no haber podido hacer excavaciones laterales que hubieran conducido a conocer mucho más el conjunto. Dentro de la estructura cuadrangular de sillares encuentra pavimento antiguo y derrumbes posteriores. Se puede comprobar la riqueza del patio episcopal y el cierre sur del palacio Emiral. Un fuerte cuadrado que cuando creció se convirtió en el Alcázar Califal.

Vista de la salida de la zanja

Una vez finalizada la conferencia que supo a poco (a pesar de haber durado cuarenta y dos minutos, charla y proyección de múltiples fotografías, que pueden verse en el vídeo al final de este texto), se le entregó al conferenciante una insignia de solapa, como detalle a su colaboración.

Entrega de la insignia

Para terminar pedir disculpas, en primer lugar al autor y a los lectores, porque es muy difícil condensar en notas cortas la explicación científica del profesional, sin caer en errores de omisión o de interpretación, como posiblemente habrá muchos. No obstante como tenemos con el vídeo de las fotografías de la conferencia, se podrá comprobar la exactitud o no de las citadas notas. 


 





Fotografías del autor del Power Point de Pedro Marfil de la conferencia
Bibliografía de la conferencia

martes, 15 de octubre de 2013

EXPOSICIÓN "IN_TER_VA_LO, CICLO DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y FLAMENCO, SALA VIMCORSA

Gritarras

El antiguo edificio de las oficinas de Carbonell, el ocre amarillo claro de su patio, la venus en el rincón, una estilizada palmera washingtoniana (que según dice mi amigo Pepe González no le ataca, de momento, el picudo), un tejadillo semicircular modernista para cubrir las escaleras, todo ello significa la Sala Vimcorsa, en ella, la Exposición "In_ter_va_lo, Ciclo de Arte Contemporáneo y Flamenco". Como siempre hay que estar preparado para no entender algo o quedar gratamente sorprendido con el arte contemporáneo. Más o menos lo mismo que con la obra de Picasso, o quedas sorprendido u ofendido. No existe la menor duda en cuanto a la originalidad de los artistas.

El grito

Que el mirar unas guitarras invertidas, te suponga recordar muchos cuadros de "El grito de Much" ya es originalidad, y cada vez que las miras, más. Y así por todo el recorrido. Una pareja de gitanos, clásicos en una mesa, con 38 años de casados (otros llevan cuarenta y no presumen) frente a frente, charlando al compás. Una bailaora que se graba en su quehacer diario artístico, el baile, dentro de un cuarto de luz, de oro. El Menese de Puebla de Cazalla (paisano de  La Niña de idem., de Diego Clavel, etc. la producción de artistas es considerable en esa villa), exuberante tanto como como su arte flamenco. El desnudo masculino pasivo, debajo, y el baile femenino encima.

Edificio Vimcorsa

Lo maternal y el flamenco, el cante y la leche de la vida. Los cabales en su cuarto, en faena, el vino, las aceitunas, el cante... Cincuenta fotografías de doscientas, nos dan una visión amplia del campo del flamenco. El viaje de un hombre y un niño de raza gitana. El placer del trabajo (del que lo tenga afortunadamente, al que la "crisisestafa" capitalista no le haya llegado de pleno) a través del cante flamenco. Esas son, salvo error u omisión, las visiones que nos ofrece la muestra. Cortitos vídeos cuando es proyección y sugestivas imágenes cuando son estáticas, que son la minoría. Merece la pena de verdad.

Cartel 

Texto de la exposición:

"INTERVALO

Intervalo es un proyecto iniciado en 2004 y desarrollado hasta 2011, que ha contado con la participación de los artistas Alex Francés, Alonso Gil, Carmen Sigler, Dias&Riedweg, Javier Codesal, Jorge Ribalta, Kaoru Katayama, La Ribot y Vasco Araújo. Los proyectos individuales se han mostrado hasta ahora en 13 exposiciones que han tenido lugar en Jerez, Cádiz, Córdoba y Sevilla. A lo que se añaden 5 exposiciones del conjunto de Intervalo: en Cajasol de Sevilla, el MEIAC de Badajoz, la Universidad de Salamanca, el MADC de Costa Rica y VIMCORSA de Córdoba. Se han editado 9 catálogos monográficos dedicados a cada proyecto, una guía didáctica y una web de documentación.

Algunas exposiciones han coincidido con la Bienal de Flamenco de Sevilla, el Festival de la Guitarra de Córdoba y el Festival de Jerez; por tanto, desde la misma elección del contexto expositivo, Intervalo se sitúa entre distancia y proximidad, acuerdo y desacuerdo, respecto a los modos tradicionales de representación de lo flamenco y el arte contemporáneo.

En Intervalo han participado algunos de los artistas flamencos más destacados –Cristina Hoyos, José Menese y Mayte Martín-, grandes flamencos como Alberto San Miguel, Antonio Agujetas, Diego Agujetas, José Méndez, El Zarzuelita y Paco El Gasolina, junto a otros menos conocidos: Sara Heredia, Julio Gilabert y Salud Molina, Manuel Fernández Reyes, Cristina Simón, José Bueno “El Niño de los Brezos”, Manolo Cárdenas, Francisco García “Quico”, Gabriel Jiménez Cortés, Gabriel Jiménez Heredia, Carmen Lara, Charo Martín, Iván Ramós “El Pumu” y Antonio Talén.

Los artistas visuales fueron invitados a producir una o varias obras a partir de cuestionamientos críticos. El despliegue progresivo de Intervalo ha permitido una evolución reflexiva, pues cada nueva incorporación discutía o experimentaba nuevos problemas suscitados por las propuestas anteriores. Esta particularidad en la gestión de la investigación visual ha propiciado un conjunto integrado y dinámico que no aspira a cerrar las preguntas pero que sí construye un discurso propio.

Intervalo es un ciclo de arte contemporáneo y flamenco. Se plantea, por tanto, como una serie de acercamientos a esa conjunción que el arte visual ha buscado reiteradamente en la representación de otros modos artísticos, la música en particular, pero también el flamenco desde el siglo XIX, o sea, casi desde su origen. Lo singular del proyecto Intervalo es que no pretende representar el flamenco como un tema, ni documentarlo de manera especular.

Intervalo se nutre, en primer lugar, de la distancia entre la cultura de los artistas visuales actuales y la cultura de los artistas flamencos, y parte de la hipótesis de que lo flamenco resulta audible (que dice algo) para no pocos artistas visuales, como es un hecho que resulta audible para muchos espectadores contemporáneos. En el propósito de este proyecto se incluye también el deseo de hacer eco en la cultura flamenca con estas propuestas que parten del arte actual.

Intervalo es la medida entre dos extremos, por tanto se trata de una posibilidad o de una mediación. Lo que se pone en medio, aparte de la mirada del artista, es el cuerpo en su dimensión social, como una construcción reconocible, y en su realidad inclasificable, por la que se sustrae a toda regulación. 

Intervalo acoge aquello que comparten flamenco y arte actual, pero que el flamenco, por sus maneras, puede hacer presente con un resalte nuevo. Se trata de obtener algo en el proceso, al acercarse, al escuchar. Y tal vez estas dos cosas, proximidad y atención, sean los parámetros que miden en este juego de medidas que se establece entre lo que acostumbra a revestirse con la idea del pasado y lo que no cesa de disfrazarse de futuro. La presencia del presente es el intervalo.

La producción pausada de Intervalo ha permitido un desplazamiento reflexivo desde problemas de la fotografía y el retrato, cuestionando la capacidad de representar la subjetividad, a temas como la construcción social de la identidad sexual, el deseo y la mirada, el fetiche o el ritual. Para abordar luego los espacios cotidianos de hombres y mujeres, sus condiciones de trabajo, la esfera íntima y la dimensión pública de la actividad artística, el diálogo de culturas y su hibridación, o el análisis de la estructura social del flamenco en España.

Por razones de espacio en esta exposición se prescinden de algunas piezas."


Javier Codesal, GRITARRAS.

INSTALACIÓN (24 guitarras flamencas sobre trípodes metálicos extensibles) Año: 2004.

Las curvas que evocan siempre lo femenino en la guitarra se transforman en la estructura triangular del cuerpo del varón, y esta misma estructura, como sugiere el artista, puede ser interpretada como la de una cabeza-calavera, pelada como el hueso en la madera sin barniz. Coro de 24 cabezas humanas, con referencias a El grito de Munch. Grito como exteriorización dramática del sentimiento interior, esencial en el flamenco, pero que en la mudez de la pieza, señala hacia un abismo irrepresentable.

Kaoru Katayama. SOBREMESA.

VIDEO_Año: 2007 Duración: 2'57" Intérpretes: Julio Gilabert Gutiérrez, Salud Molina Montoya.

Julio y Salud son un matrimonio gitano y llevan casados 38 años. En el vídeo, la pareja marca compases de soleá después del café; dialogan a través de esos compases. El vídeo está grabado en el salón de su casa, el lugar donde hacen su vida cotidiana. Kaoru Katayama ha huido de toda representación virtuosa y espectacular del flamenco e intencionadamente ha llevado la acción al ámbito doméstico de Salud y Julio.

Alex Francés, BUENALUZ

VIDEO Año: 2008 Duración: 230", Coreografía y baile: Cristina Simón, Cantaor: Manuel Fernández Reyes.

La importancia del cuerpo masculino como motor pasivo y la presencia de lo femenino, en este caso asociada a los límites y al aprendizaje: aprendizaje de la figura que permanece a la escucha pero también confinada. Figura de una identidad por construir.

La Ribot, CUARTO DE ORO.

VIDEOINSTALACIÓN (en espacio dorado y proyección de video) Año: 2008 Duración: 3' Bale y Cámara, Cristina Hoyos.

En la intimidad de una sala de estar bañada de luz blanca, Cristina Hoyos, cámara en mano, baila desvelándonos su misteriosa danza. La cámara recoge el baile desde el punto de vista del cuerpo, así como el cuerpo de la bailaora desde una fragmentada proximidad.

Jorge Ribalta, LACOONTE SALVAJE

INSTALACION DE DIMENSIONES VARIABLES. Lacoonte Salvaje se compone de 200 fotografías de distintos tamaños montadas en paspartú que lleva serigrafiado un texto y marcos iguales de 50x50 cm. Esta exposición presenta un montaje abreviado de 50 fotografías.

El proyecto Lacoonte Salvaje presenta una trama de imágenes destinadas a hacer visible la estructura del campo cultural flamenco en la actualidad. A través de una selección muy amplia de localizaciones, se muestra el tramado de los diferentes agentes implicados en el sistema y se manifiesta la tensión estructural entre lo nacional y lo popular, entre la cultura popular y la política e industria culturales. El título proviene de un poema de García Lorca incluido en el Poema del Cante Hondo.

Carmen Sigler. INVOCACION

VIDEOINSTALACIÓN (dos proyecciones contiguas en ángulo de 120°) Año: 2006-Duración: 4' Cantaora: Sara Heredia Participan: Marta lima y Carmen Sigler.

La pieza se construye como un ritual, con su teatralidad, que conjuga el tema de lo materno y el flamenco. Compuesta por dos proyecciones, en una aparece la cantaora interpretando letras alusivas al tema, y en la contigua se muestran representaciones que inducen a una toma de conciencia: una madonna bañándose en leche, como una diosa de la fecundidad omnipotente; la Virgen dando de mamar al hijo; y la mater dolorosa, donde desaparece el cuerpo físico y surge el espectro. Finalmente, la artista desciende por una escalera, alegoría de un cambio de nivel respecto a la idealización de la maternidad.

Dias & Riedweg, CUARTO DE CABALES

VIDEOINSTALACIÓN CON DOS CANALES DE VIDEO SINCRÓNICOS
Duración, 23,2', Año 2010

Con la participación de Diego Agujetas, José Méndez, El Zarzuelita, Paco el Gasolina y Alberto San Miguel.

Díptico de proyecciones de vídeo sincronizado. La escena muestra a cuatro de los mejores cantaores de la tradición flamenca de Jerez. Diego Agujetas, José Méndez, El Zarzuelita y Paco el Gasolina, acompañados por el guitarrista Alberto San Miguel. Los músicos actuaron, cantaron y bebieron alrededor de una mesa con varios amigos, emulando la leyenda de las reuniones de cabales. Las cámaras de Dias & Riedweg filman alrededor de la mesa, al mismo nivel y distancia de los participantes, actuando como uno más de los intérpretes allí reunidos.

Vasco Araujo, O PERCURSO (EL CAMINO).

VÍDEO.  Año: 2009.  Duración: 12’55’’.  Actores: Cristóbal Fernández y Nehemías Santiago. Voces: Belén Jurado y Sergio Sáez.  Texto: José María Vieira Mendes.

Herencia, nomadismo y transmisión oral son asuntos reconocibles en este trabajo a partir del viaje de un hombre y un niño de raza gitana. Pérdida de una tierra, libertad, y hallazgo de una nueva se plantean en un diálogo cuya retórica es impulso enérgico de la palabra que invoca, como en una oración, y que por ello impele tanto al hablante (actor de esta ficción) como al oyente (tal vez cada uno de nosotros).

Por otro lado la idea del retrato aparece en las figuras más arquetípicas: padre, hijo y madre. La mujer, en todo caso, es una fuerza ausente, que mira y es mirada, que habla y es llamada, pero cuya entidad se ciñe a un gesto congelado. Gesto, energía, retrato, ausencia y voz, se cuentan entre los formantes básicos del flamenco."

Alonso Gil, LA FELICIDAD EN EL TRABAJO. 

VIDEOINSTALACIÓN (8 videos simultáneos de distinta duración) Año: 2008 Cantaores: Mayte Martín, Manolo Cárdenas, José Bueno "El Niño de los brezos", Antonio Talén, Gabriel Jiménez Cortés, Gabriel Jiménez Heredia, Iván Ramos "el Pumu", Francisco García "Quico"; Carmen Lara.

La felicidad en el trabajo es una videoinstalación realizada en clave documental que, como indica su titulo, aborda la idea del placer en el trabajo a través del cante flamenco. Esta obra, realizada en Andalucía y Extremadura, muestra a personajes de diversos oficios que cantan al tiempo que realizan sus tareas y trabajos; gestos que fluyen entre la celebración y el lamento, el gozo y el regocijo.

La obra se compone de ocho monitores y en cada uno de ellos aparece uno de los ocho integrantes de este vídeo.

Del 19/09 al 24/11 Lunes a sábados de 10,30 a 13,30 h y de 18,00 a 21,00 h Domingos y festivos de 10,00 a 14,00 h. sala Vimcorsa , c/ Ángel de Saavedra 9- Cordoba.

Fotografías y vídeos del autor
Bibliografía de la exposición.