jueves, 13 de junio de 2013

DOLMEN DE LA SIERREZUELA (POSADAS)

Dolmen de Posadas

Ya hace calor, y ello es normal, lo anormal son las temperaturas que hemos tenido. A pesar de que el Parque Periurbano de la Sierrezuela o la Serrezuela, depende quien lo diga, es un oasis, incluso con la tala, supongo que controlada, de muchos pinos. 

Panel informativo del Parque

El monumento megalítico está prácticamente en la cota máxima del parque. Una vez allí te puedes hacer una idea que esa zona sería una isla prácticamente en la época del Dolmen. Uno se puede imaginar el mar de Tetis, e incluso la vega del Guadalbaida o Arroyo Blanco en la vertiente norte del parque inundado por el citado mar prehistórico.

Senda circular del Parque

Lo más llamativo y ya lo dije en la entrada de las canteras, es la poblada colonia de palmitos, que solo la recuerdo en esa cantidad en Almería. Posiblemente me equivoque pero es muy llamativa y numerosa. Me han llamado la atención las lágrimas de los pinos recién cortados, una savia cristalina.

Lágrimas de pino

Desde el aparcamiento de Centro de Visitantes y Servicios, habrá unos mil y pico metros hasta el dolmen. He de decir que me ha parecido abandonado el lugar. Somos un pueblo que después de la fotografía del ritual, no nos volvemos a acordar de nuestro patrimonio, o por lo menos eso me parece a mí. Aunque no debo generalizar y que paguen justos por pecadores.

Fuente del aparcamiento

Un monumento de esa categoría creo que merece un tratamiento mejor y un cuido más esmerado. De todas formas si ha resistido miles de años, no va a poder con él una época de desatino, como la que nos ha tocado vivir. Pasarán los responsables de la gestión del patrimonio y seguirá por otros pocos miles de años.

Colonia de palmitos

"Un dolmen no es otra cosa que una tumba, un enterramiento humano. El dolmen de la Sierrezuela corresponde al periodo Calcolítico y tiene una antigüedad al menos de 4 000 años Los huesos encontrados en él debieron ser de personalidades importantes en algún sentido jefe, sacerdote, etc. Se les solían enterrar con útiles o adornos de uso corriente (aguar funerario)

Señalización de los restos, todavía 700 mts.

El dolmen de la Sierrezuela está constituido con grandes piedras más o menos planas (lajas) que se hincan verticalmente en la tierra hasta una profundidad de 1,70 metros seguida de otras que forman una hilera de unos 8 metros de longitud; casi paralela a la anterior se forma otra pared de idéntica forma y con el mismo material. 

Recinto del Dolmen

Excavado el espacio entre ambas paredes queda una galería cuya anchura era varia de 1,50 a 1,80 metros. Ambos extremos se cierran también con sendas lajas. Era habitual cerrar la galería por arriba con piedras del mayor tamaño posible y cubrir todo con tierra y vegetación. Queda así una galería subterránea donde depositar los cuerpos de los difuntos.

Panel informativo del Dolmen

Este dolmen fue excavado en 1991 y en el mismo se encontraron cráneos de humanos adultos y varios huesos largos, puntas de flecha de sílex, así como diversos útiles de piedra y restos de cerámica.

Dolmen dirección este/oeste

La presencia de dólmenes en la zona norte de la provincia de Córdoba era ya conocida y estudiada, en cambio no era así en el Valle de! Guadalquivir. La importancia de este dolmen es esa, la confirmación de que esa cultura también existió en el Valle.

Cabecera oeste del Dolmen

Recientemente se descubrieron unas cuevas, de dos kilómetros de longitud, que podrían datar del Paleolítico. También existen indicios de minería de cobre y plomo argentífero desde época romana."

Detalle de las lajas laterales

No he encontrado documentación de la excavación, cosa que lamento, ni sé donde están depositadas las piezas encontradas en el dolmen. Merece visitar el parque y ambos monumentos el Dolmen y las Canteras Hondas. Son un complemento. Un cómodo y sombreado circuito de cuatro kilómetros lo circunda. 

Al fondo el castillo de Almodóvar y el Guadalquivir

Troncos recién cortados, se les ve el DNI.


Fotografías y vídeos del autor
Bibliografía de la Web del Ayuntamiento e información del Parque.

UTOPÍAS (EDITORIAL EL PÁRAMO)

La plasticidad de la Utopía

Ayer 12 de junio con un lleno insospechado, con el público en el suelo, en los pasillos e incluso en el escenario y de pie, lo que significa que la ciudadanía desea cambiar y sobre todo tener un referente, tuvo lugar en el Salón de Actos de la Facultad de Filosofía y Letras la presentación del libro de la Editorial Páramo "Utopías". Un libro en el que comparten firma: 

Portada del libro

"Historiadores como JOSEP FONTANA; figuras políticas  como JULIO ANGUITA y FEDERICO MAYOR ZARAGOZA; periodistas, ALFONSO ARMADA, Alfonso Bauluz, Fernando Berlín, Pablo Bujalance, el periodista deportivo JOSÉ DOMINGO CASTAÑO, Teodoro León Gross, Ignacio Rodrigo, el fotoperiodista de guerra GERVASIO SÁNCHEZ, el fundador del portal alternativo Rebelión PASCUAL SERRANO, RAFAEL TORRES; agitadores sociales y blogueros como Antonio Barbará Molina, Marina Flox, FABIO GÁNDARA del Movimiento 15M y cara visible de Democracia Real Ya, 

Manuel González Mestre

CARLOS IGNACIO TAIBO, ESTHER VIVAS); los escritores JUAN BONILLA, LUIS GARCÍA MONTERO y el reciente ganador del premio planeta LORENZO SILVA; profesores y educadores, Álvaro J. García, Antonio de Miguel Antón, Antonio Marfil, Jesús Martín Ostios, Eduardo Martín, Arcadi Oliveres, Sergio Ruiz Mateo, Miguel Ángel Santos Guerra, Fernando Wulff;  economistas, ÁNGELS MARTÍNEZ CASTELLS; arquitectos, Salvador Moreno Peralta, empresarios, Salvador Palma; y psicólogos, Paloma Palma."

La mesa del acto: Jesús Quintero, Julio Anguita y Luís García Montero

"34 autores escriben sobre la Utopía, el término con el que el pensador Tomás Moro buscaba relatar la organización de una sociedad ideal. Este libro nace como una idea de cambio y de indignación ante la situación que padecemos, como una desobediencia civil y como una necesidad de lucha. Un libro coordinado por Jesús Martín Ostios (director de la Revista Utopía). El 10% de la venta de este libro se donará a la ONG ALDEAS INFANTILES."

Jesús Quintero

Una pareja de categoría, seria, consecuente con su ideología y su trayectoria política, como es la de Julio Anguita y Luís García Montero, contrastó con la que para mi opinión desentonó, por no encajar en el marco, del periodista protagonista chistoso, Jesús Quintero. La profundidad de las aseveraciones y los mensajes de los dos primeros, chocó en multitud de ocasiones con la chabacanería y el chiste fácil y además antiguo del comunicador. Pero "ca uno es ca uno". 

Julio Anguita

El debate solo tuvo una pregunta y como lo importante es aprender a pensar, como dijo Julio Anguita, y sumar los yo para convertirlos en nosotros, no tienen sentido entresacar frases del acto, que puede incluso desvirtuar lo expresado, por la dificultad de expresar en el papel los matices que son muy importantes, incluso los silencios. 

Luís García Montero

Una hora veintitrés minutos y veintiséis segundos que supieron a poco y que están grabados para que todo el que quiera pueda escucharlos y hacerse su propia idea de lo expresado allí, y sobre todo formar su propia opinión, que es lo verdaderamente importante. Al final un vídeo del maestro Saramago puso el cierre al interesante acto.

El maestro Saramago

Valorar también a la artista que simbolizaba la utopía que, estáticamente aguantó encima de la mesa del estrado aportando una nota de belleza y plasticidad al acontecimiento. Hacer notar que el desbordamiento de la asistencia al acto, y el calor contrastaba con el agobiante pañuelo de Quintero que, como las gafas de Martirio o el bastón de Gala, son las señas de identidad del mismo. 

Al final del acto

Y sobre todo quitarse el sombrero por el esfuerzo de Editorial Páramo que como siempre, apuesta en tiempos en los que la cultura está denostada y sentenciada por las clases poderosas, desde un mecenazgo romántico que creo es absolutamente necesario, y que la única forma de reconocerlo es adquirir sus obras.

El lleno a rebosar (foto Sánchez Moreno)


Fotografías (malas), y audio del autor. Una de Sánchez Moreno.
Bibliografía de la Editorial

martes, 11 de junio de 2013

VEREDA DE TRASSIERRA

Descansadero de la Gitana

El diez de junio ha tocado la subida hasta el cruce de Trasssierra, por la vereda del mismo nombre, desde el descansadero de la Huerta de la Gitana.  Antes he dejado atrás la Casilla del Aire. A la derecha arriba, en la sierra, vemos la atalaya de la torre de la Siete Esquinas. La Huerta de las Ventanas o Peñamelaria. No quiero olvidar el Rodadero de los Lobos, ahora que sabe uno la composición de la gran mancha de su despeñadero y el lugar de las canteras.

Primeras rampas de la vereda

Pasado el descansadero de la Huerta de la Gitana, lugar que me trae el recuerdo de la finca de los padres de mi madrina, Mari Rosa, D. Francisco, del que llevo el nombre y Casimira, su esposa. El sendero se empina. A la izquierda hay un enorme eucaliptal, regado por el arroyo de la Gitana, que no deja de amenizar el recorrido con el agradable sonido de su aguas, ya que el de los Nogales lo dejé al principio con su bonito puente de madera. En esto de los arroyos hay que tener cuidado, en la cabecera se llaman de una forma, luego cuando tributan en otros cambian nuevamente su nombre y después son fieles a su cauce, que es cuando desembocan, en este caso con el Guadalquivir.

A la izquierda el arroyo y eucaliptal

Las primeras rampas son pronunciadas. Mi sistema circulatorio, a pesar de que la temperatura es agradable en las primeras horas de la mañana, se altera. Como uno se escucha algo, pienso relajar la subida e incluso pararme. Hecho de menos el pulsómetro, pero el recuerdo de ese punto muerto que suponía la famosas pájaras ciclistas, me dicen que lo mejor es continuar dosificando pero no rendirse a las primeras de cambio. La sensatez de todas formas, me hace ver que no está uno para hazañas y que éstas, a determinadas edades, pasan factura.

Vista de la calzada

Continúo. Se regulariza el sistema circulatorio y a la vez se suaviza el desnivel, pero la realidad es que hay que subir hasta el Cruce, que es el límite de hoy. Como dijimos anteriormente en todo momento el arroyo de la Gitana ameniza el recorrido, la espesura de sus zarzas impiden verlo, pero sé que está ahí. Llega un momento que el sendero de corta, un poste de conducción de electricidad está emplazado en ese lugar. Trato de bajar por el arroyo, demasiado empinado y mucha espesura. Esto está muy cambiado. Ya no lo recuerdo de cuando subí la última vez hace muchos años, bastantes.

Otra vista de la calzada

Trato incluso de buscar otra ruta, que me obliga a agacharme buscando la salida. Pero no, el tráfico que tiene este sendero no puede tener esta difícil salida que le estoy buscando yo. Vuelvo unos pasos y compruebo que un arroyo permite el paso por su cauce. La vegetación lo cubre en galería. Este es el camino. Si fue antes el sendero estos pasados aguaceros, lo han convertido ahora en arroyo. La piedra suelta y al agua molesta la subida. Escarbaduras de los jabalíes a cada momento, e incluso el olor a estos en el ambiente, y al final nuevamente el sendero.

Fuente de los perros

En todo momento nos deja ver el camino su empedrado, posiblemente romano en su principio, luego árabe y después cristiano, como todas las cosas en esta ciudad. No creo que el empedrado sea romano porque no es la técnica de las vías romanas ese tipo de empedrado, pero sí posiblemente de la herencia posterior.  En algunos sitios está visible ampliamente, en otros la colmatación de la tierra posiblemente con las aguas, ha dejado a la luz trozos amplios de empedrado. Ameniza el recorrido algún panel informativo de las especies.

Abrevadero

Arriba se que está lo que llamamos el Balcón del Mundo, con su fuente seca, alivio cuando subía en bicicleta, y el convento, creo que la casa de San José. Intuyo que de este lugar es la salida de aguas que bajan buscando el arroyo de la Gitana. Luego el abrevadero, la Fuente de los Perros y la carretera. El ruido de los automóviles rompe el encanto del sonido del agua.

Desde arriba se abre el valle

Me preocupa la sequedad del campo en cuanto los cuarenta grados sean la constante diaria, se convertirá en yesca. Luego la vuelta más cómoda según se mire, porque hay que bajar sujetando los casi cien kilos y la piedra está suelta en muchos lugares, sobre todo en el trozo de galería en el que está mezclada con el agua del pequeño cauce. Una torcedura de un tobillo daría al traste con la "expedición".

Alcancil

Adelfa

Un trozo de la Vereda de Trassierra precioso, "camino milenario", quizás el más abrupto, por el desnivel, que te hace pensar lo que sería en su momento con los carruajes de la época. La vegetación observada variada: jara, acebuches, lentisco, algarrobos, eucaliptus, arrayán, adelfa, mirto y zarzamora. Podemos los cordobeses estar contentos con nuestra serranía y los lugares que atesora, a poca distancia de la ciudad tenemos una verdadera maravilla.


Pedir perdón finalmente a todos esos esforzados compañeros senderistas, cuasi "profesionales", de las muchas asociaciones que tenemos en Córdoba, a los que admiro, por su preocupación por el mantenimiento de los caminos pecuarios, por las posibles imprecisiones de esta entrada.

La carretera y al fondo el cruce






Fotografías y vídeos del autor
Bibliografía relacionada.

domingo, 9 de junio de 2013

CANTERA HONDA DE POSADAS (CÓRDOBA)

Cantera Honda de Posadas

Ya hacía tiempo que tenía interés en conocer las canteras de Posadas (población situada -para el que no lo conozca- en dirección Sevilla, por la A431, a unos treinta kilómetros de Córdoba), no conseguíamos obtener la disponibilidad del guía, así que use la improvisación, y con los medios técnicos y cartográficos de que dispongo, me dispuse esta mañana del 9 de junio que más bien parecía octubre, a visitarlas. Un domingo sin grandes complicaciones meteorológicas, fresco como ya he comentado para estar en junio. 

Plano de situación

Antes, ya que estaba en el camino, le hice primero una visita a ese enorme lago natural que es la Breña 2 que está casi al cien por cien de su capacidad, y es enorme, sobre todo para los que conocemos el antiguo pantano, cuya presa está muchos metros debajo del nivel actual de las aguas. Luego, después a la Serrezuela de Posadas. Busqué el Cortijo del Cura, y me dispuse a visitar las canteras. Un fallo del instrumental me derivó a un lugar que no era la ubicación exacta de las mismas. Pero cuando estaba ensimismándome con los trigales y con esa palmitera inmensa que es la Serrezuela, casi dándome por vencido en la búsqueda, sentí voces a lo lejos. Dos senderistas caminaban por un cortafuegos de arena rojiza en dirección oeste. 

Vista aérea (Bing)

A voces les pregunté: 

–¡Por favor estoy un poco despistado, me ha fallado el GPS y no doy con la cantera romana! 

–Está más arriba unos quinientos o seiscientos metros. -dijo amablemente uno de ellos. 

–Vengase con nosotros que pasaremos cerca. -continuó. 

–Recojo la mochila y voy. Muchas gracias.  Les dije volviendo a recoger la mochila. Una vez recogida  e incorporado al grupo me presenté.

–Me llamo Paco. 

Palmito

Nos dimos la mano, ambos amables y jóvenes senderistas, se llamaban Manuel. Iniciamos una conversación relativa a las canteras. Uno de ellos la llamaba de las piedras redondas. Que luego veremos su significado. La realidad es que la denominación es Cantera Honda. Entre una amena conversación llegamos a las inmediaciones de la cantera, ellos continuaron su camino que parecía rodear el macizo de la Serrezuela porque tomaron dirección norte, no sin antes señalarme que debía entrar por la izquierda y cosa curiosa que tuviera cuidado por el número la cantidad de víboras que hay en la zona, como pude comprobar después. Nos despedimos, los Manueles siguieron su camino y su charla y yo me quedé solo en la zona de la cantera. 

Trozo cilíndrico

Como quiera que de las pocas virtudes que tengo, una no es la valentía, evité bajar a la cantera por la considerable altura y espesura de los matorrales secos y no saber donde uno pisa, por lo que la rodee por su perímetro de veredas más despejadas. Pero por poco dejo caer mis casi cien kilos en una tranquila víbora que aprovechaba, supongo, los tímidos rayos de sol. Me imagino, que al igual que yo, cuando captó con su visión infrarroja la mole citada, puso pies en polvorosa, posiblemente con el mismo o más miedo que yo, intenté fotografiarla pero fue imposible. Todo quedó en un aumento de la presión sanguínea, supongo, y de la frecuencia cardíaca. Eso sí aumentó mi precaución por ver por donde pisaba a partir de ahora. 

Vista de la cantera desde el sur

Las canteras majestuosas y enormes piedras cilíndricas estaban esparcidas por distintos lugares, como si se hubieran marchado los canteros en un momento determinado, vamos como si hubieran salido corriendo, por alguna razón insospechada que les hicieron dejar trabajos a medio terminar. Corriendo la colonia de conejos, después de efectuar esa parada que supone tratar de camuflar su presencia y cuando ve que no lo consigue se pierde.

Paredes

Es conocida la importancia que ha tenido la minería en la zona, prueba de ello lugares que aún se llaman minas de plata camino del Bembezar. Parece que algunos historiadores como El-Merdj o Al-Idrisi, situan en el lugar el campo minero de plata, ya explotado por romanos y árabes, en la Dehesa de la plata.  Luego está la Cantera Honda, aunque los lugareños la llaman Jonda, como el cante. Explotación de piedra franca que parece estaba especializada en cilindros, para determinadas piezas de arquitectura o pesillas para molinos, Los trozos son de unos 0,80 m. de alto por 1,15 de diámetro. En el cortijo de Los Rubios dicen que existen más de doscientos de esos trozos, aunque en otro lugar he leído que, los amigos de lo ajeno, están llevándose alguno, además de una denuncia que el lugar se estaba utilizando como escombrera.

Otra vista

En la Web del ayuntamiento de Posadas se dice:

"Se trata  de un importante ejemplo del Patrimonio Cultural y Arqueológico de la zona de la Vega del Guadalquivir catalogado en su momento por el prestigioso arqueólogo e historiador Michel Ponsich en su obra "Implantación rural antigua en el Bajo Guadalquivir" y siendo puesta a la vista de toda España por el ingeniero cordobés Antonio Carbonell a través de las fotografías que adjuntó a varios estudios en los años 20 del pasado siglo.

Al valor histórico y arqueológico se une el valor natural y paisajístico del enclave donde se encuentra, la falda de la Sierrezuela del arroyo Guadalbaida, el gran Parque Periurbano de Posadas, y junto a la Cañada Real Soriana."

"El trigo entre todas las flores, ha escogido a la amapola..."

Referido al término de Posadas, dice un trabajo de D. Rafael Hernando Luna  "Anotaciones acerca de la antigua minería cordobesa, canteras y metalúrgia", Brac, 118 (303-309) 1990:

"Término de Posadas 

El más voluminoso de todos los escoriales encontrados dentro del término municipal de Posadas es el llamado Escorial del Rosal, en cuyas inmediaciones se ven restos de ánforas, habiéndose recogido también allí algunas muestras de litargirio. Al norte de la localidad de Posadas -en las inmediaciones del arroyo Guadalbaida- se encuentran las ruinas de las que fueron, en épocas pasadas, importantes fundiciones de mineral de plomo. Por otra parte en el arroyo del Rosal se pueden localizar fácilmente dos antiguos escoriales y otros restos de pasadas épocas. 

Otros viejos establecimientos metalúrgicos -escoriales- quedan ubicados al oeste de la casa de la Zarza y en las inmediaciones de Tres Arroyos, lugar este último en donde destacan antiguas edificaciones en estado de ruina. 

En Cantera Honda se manifiestan profusamente las gonfolitas-conglomerados poligénicos compuestos por cantos redondeados, que se asemejan a cabezas de clavos, de gruesos elementos, existiendo un tramo de cantera de donde se extrajeron columnas de "seis cuartas de diámetro por cuatro de altura" (sic) -Carbonell-, estas labores, han llegado a ser calificadas como romanas; no lejos de allí, en la linde de la finca de Los Rubios han quedado sobre el terreno unos doscientos elementos de las referidas columnas. Otras canteras, de menor entidad que la referida, más o menos inmediatas a la anterior, se pueden ver también por aquellos parajes, siendo los elementos de esa gonfolita, en algunas de ellas, de carácter rojizo. Concretamente respecto a Cantera Honda (cantera de 100 x 25 metros) se ha referido que algunos de sus productos se emplearon como elementos constructivos, o decorativos, en la Catedral de Sevilla. 

Al norte del venero llamado de Paterna se encuentra el escorial de los Rubios -o de Paterna-; en él parte de sus escorias -de gran antigüedad- fueron tratadas y refundidas en época moderna. En el lugar de Villa Rosa también son abundantes los depósitos de escorias antiguas."

La cantera, el cereal en la campiñuela y al fondo la vega.

En suma un paseo con tiempo agradable, un deseo satisfecho, con susto incluido, que en pleno verano puede ser más complicado, pero que ahora es una delicia ver los dorados campos de trigo en la campiñuela separando la sierra de la fértil abandonando las terrazas terciarias del Guadalquivir camino de la vega. Lo próximo el dolmen del lugar.

 
 
Fotografías y vídeos del autor
Bibliografia señalada.

miércoles, 5 de junio de 2013

MOLINO DEL INCA, JARDÍN BOTÁNICO DE TORREMOLINOS (MÁLAGA)

Entrada al Jardín Botánico, Molino de Inca

Breve historia de la ciudad

Las condiciones de la piedra de sus sierras permiten una riqueza acuífera fuera de lo normal. Los romanos parecen dejaron poca huella y la que se supone había está materialmente destruida, una calzada que unía Cádiz con Málaga, y algunos restos de factorías de salazones, junto con algún mosaico, todo desaparecido.

Ubicación, zona de los Manantiales

Los árabes construyeron los primeros molinos de los que se tienen noticias. En 1497, los Reyes Católicos otorgaron a la villa de Málaga el privilegio de sus aguas y de la explotación de los molinos. En esos tiempos las costas eran muy peligrosas y las incursiones de turcos y árabes estaban al orden del día. 

Edificio Museo y Recepción

Anteriormente a la conquista de los reyes de Castilla, parece que hubo una revuelta por estas tierras en 1432 y el Adelantado Mayor de Andalucía, Gómez de Ribera, que murió en Álora en 1434, destruyó unos molinos. Por esa época el territorio era conocido por Torre de los Molinos. En 1501 una real cédula le otorga a Málaga la jurisdicción sobre las tierras y aguas del entorno, siendo en esos tiempos el sitio de la mejor harina.

Azulejo plano del jardín

En 1704 una gran flota anglo-holandesa arribó a la costa y solicitó el Almirante Rooke permiso para abastecerse de agua potable en los manantiales de Torremolinos, a demás del canjeo de prisioneros. Como hubo una negativa por parte de las autoridades malagueñas, además de algún altercado que había habido con marineros que estaban en la playa, desembarcaron con dos mil soldados y arrasaron Torremolinos y destruyeron los molinos. Y al final se llevaron el agua, pero el "honor" se quedó intacto en los muertos y en la destrucción del poblado, y las autoridades malagueñas que se negaron, no murieron en la incursión..

Cuatro estaciones

Luego se reconstruyó todo y en el diccionario de Madoz (1849) se cita a Torremolinos como que tenía 14 molinos harineros y uno de batán de papel de estraza (200 vecinos y 785 almas contenían el núcleo de población). Después en 1923 existe una referencia con la expropiación de las aguas y el declive de la industria molinera. Se supone la antigüedad mayor en el Molino del Inca que junto con el del Batán y de Cea, eran los que estaban en la zona de Los Manantiales.

Estanques

Siguiendo el cauce nos encontraríamos con el Molino del Moro y el del Molinillo, enclavados en la Avenida Sorolla. En Calle San Miguel, el llamado Molino de Castillo. El Molino del Malleo en la Plaza de la Iglesia. Cerca de la Torre de Pimentel los de Alto del Rosario, del Rosario, de la Torre, y la Bóveda. En Bajondillo, Molino de La Glorieta, el Nuevo, el Molino de La Esperanza, el del Pato, el del Caracol, el Molino de La Cruz y el del Peligro, por su proximidad a la playa y el riesgo de mareas altas. La molienda era mayoritariamente trigo, sal u otros minerales, así como de aceite. Todos está desaparecidos. Esta cantidad de molinos y la torre vigía dan el nombre a la población que nos ocupa Torremolinos.

Unos de los miradores

Los Manantiales, Molino de Inca

Nosotros nos quedaremos en la zona de los Manantiales, en el Molino de Inca, que es donde se encuentra el hermoso Jardín Botánico de la ciudad. Unos cuarenta mil metros cuadrados ocupa el mismo. Frente a éste está el vivero municipal. En las instalaciones del jardín se han recuperado su fisonomía original, y el funcionamiento que tenía en 1488 el Molino Harinero de Inca.

Los leones

Debe su nombre a la licencia que se le otorga a D. José de Inca  Sotomayor, en 1700 por el Ayuntamiento de Málaga, que permitió edificar dos molinos. Y posteriormente en 1755, una escritura de compraventa existente en los archivos, habla de un cortijo con agua, árboles y terreno adyacente, y la construcción de un tercer molino de papel de estraza.

Jardín japonés, estanque

Posteriormente los reyes Alfonso XIII y su esposa Victoria Eugenia, visitaron la zona y pernoctaron en ella. Los molinos de Inca y Albercón del Rey. En el complejo existen dos habitaciones simulando las utilizadas por los citados monarcas. Los periódicos de la época dicen que el rey bajó la galería del manantial del Albercón, hasta su nacimiento, por aquello de los Borbones de meterse en todos sitios.

Especies exóticas

La distribución del jardín escalonadamente hace que se disponga de cuatro miradores, que miran a las distintas áreas: Tropical, Boscosa y frutal, que permiten la visión del conjunto. El espacio es romántico y tranquilo, donde el agua predomina en gran cantidad. El lugar está surcado por un riachuelo artificial que nace en el Manantial de la Cueva y desemboca en unos estanques donde proliferan plantas acuáticas de diversas especies.

El pozo

La colonia más numerosa es la de las palmeras, unos 150 ejemplares de 50 tipos distintos, unos 300 árboles de 60 especies y aproximadamente unos 400 arbustos variados, flores y plantas. Existen unos ejemplares de categoría, la Araucaria excelsa, que centra el laberinto -que ya citó Rafael Blanco en su libro Jardines Arcanos de Editorial Séneca-, con más de cien años. Un eucalipto, de su misma quinta, así como un ficus nítida, un acebuche que se data milenario, algunos nogales y algarrobos.

La araucaria centenaria

El laberinto lo centra el Aligustre y tiene un diámetro de unos cincuenta metros. Luego una pequeña plaza con cuatro estatuas de mármol rosa, que simbolizan las estaciones del año y los cuatro puntos cardinales. En diversos lugares hay otras estatuas como la Diosa de la Fertilidad y dos leones, estos últimos del mismo material mármol rosa.

El molino

Palmera de Bismark, cola de pescado, vino de la India, datilera de la India, la curiosa triangular, o la palmera de Chile o de la miel, entre otras. También ell palmito español. Además de algarrobos, moreras, negundos, madroños, árboles del amor, casuarinas y otras especies. El árbol coral con sus brillantes flores naranjas,  y el  pica-pica, con sus cápsulas de semillas de pelusa urticante. Ni que decir tiene que yo no soy botánico y los datos aquí reflejados son fruto de este o aquel folleto o de las señalizaciones del jardín.

La exposición interior del museo

Se cierra con un Jardín Japonés, recientemente inaugurado, precioso, con una colección de bonsáis, estanque y pasarelas. Todo ello con una gran presencia de canales de agua por los bordes de los paseos, una fuente árabe con naranjos y unas pajareras con una notable colección de aves: halcones, búhos, águilas, guacamayos, etc. Todo ello sin olvidar la exposición permanente de los molinos, dotada de muchas maquetas movibles que permiten comprender la molienda, Así como fotografías de la reconstrucción y otras antiguas.

Todo lo expuesto deberá incitar a hacerle una visita que seguro les merecerá la pena.


 

Fotografías y vídeos del autor
Bibliografía variada de la Web del Ayuntamiento y folleto.