miércoles, 5 de junio de 2013

MOLINO DEL INCA, JARDÍN BOTÁNICO DE TORREMOLINOS (MÁLAGA)

Entrada al Jardín Botánico, Molino de Inca

Breve historia de la ciudad

Las condiciones de la piedra de sus sierras permiten una riqueza acuífera fuera de lo normal. Los romanos parecen dejaron poca huella y la que se supone había está materialmente destruida, una calzada que unía Cádiz con Málaga, y algunos restos de factorías de salazones, junto con algún mosaico, todo desaparecido.

Ubicación, zona de los Manantiales

Los árabes construyeron los primeros molinos de los que se tienen noticias. En 1497, los Reyes Católicos otorgaron a la villa de Málaga el privilegio de sus aguas y de la explotación de los molinos. En esos tiempos las costas eran muy peligrosas y las incursiones de turcos y árabes estaban al orden del día. 

Edificio Museo y Recepción

Anteriormente a la conquista de los reyes de Castilla, parece que hubo una revuelta por estas tierras en 1432 y el Adelantado Mayor de Andalucía, Gómez de Ribera, que murió en Álora en 1434, destruyó unos molinos. Por esa época el territorio era conocido por Torre de los Molinos. En 1501 una real cédula le otorga a Málaga la jurisdicción sobre las tierras y aguas del entorno, siendo en esos tiempos el sitio de la mejor harina.

Azulejo plano del jardín

En 1704 una gran flota anglo-holandesa arribó a la costa y solicitó el Almirante Rooke permiso para abastecerse de agua potable en los manantiales de Torremolinos, a demás del canjeo de prisioneros. Como hubo una negativa por parte de las autoridades malagueñas, además de algún altercado que había habido con marineros que estaban en la playa, desembarcaron con dos mil soldados y arrasaron Torremolinos y destruyeron los molinos. Y al final se llevaron el agua, pero el "honor" se quedó intacto en los muertos y en la destrucción del poblado, y las autoridades malagueñas que se negaron, no murieron en la incursión..

Cuatro estaciones

Luego se reconstruyó todo y en el diccionario de Madoz (1849) se cita a Torremolinos como que tenía 14 molinos harineros y uno de batán de papel de estraza (200 vecinos y 785 almas contenían el núcleo de población). Después en 1923 existe una referencia con la expropiación de las aguas y el declive de la industria molinera. Se supone la antigüedad mayor en el Molino del Inca que junto con el del Batán y de Cea, eran los que estaban en la zona de Los Manantiales.

Estanques

Siguiendo el cauce nos encontraríamos con el Molino del Moro y el del Molinillo, enclavados en la Avenida Sorolla. En Calle San Miguel, el llamado Molino de Castillo. El Molino del Malleo en la Plaza de la Iglesia. Cerca de la Torre de Pimentel los de Alto del Rosario, del Rosario, de la Torre, y la Bóveda. En Bajondillo, Molino de La Glorieta, el Nuevo, el Molino de La Esperanza, el del Pato, el del Caracol, el Molino de La Cruz y el del Peligro, por su proximidad a la playa y el riesgo de mareas altas. La molienda era mayoritariamente trigo, sal u otros minerales, así como de aceite. Todos está desaparecidos. Esta cantidad de molinos y la torre vigía dan el nombre a la población que nos ocupa Torremolinos.

Unos de los miradores

Los Manantiales, Molino de Inca

Nosotros nos quedaremos en la zona de los Manantiales, en el Molino de Inca, que es donde se encuentra el hermoso Jardín Botánico de la ciudad. Unos cuarenta mil metros cuadrados ocupa el mismo. Frente a éste está el vivero municipal. En las instalaciones del jardín se han recuperado su fisonomía original, y el funcionamiento que tenía en 1488 el Molino Harinero de Inca.

Los leones

Debe su nombre a la licencia que se le otorga a D. José de Inca  Sotomayor, en 1700 por el Ayuntamiento de Málaga, que permitió edificar dos molinos. Y posteriormente en 1755, una escritura de compraventa existente en los archivos, habla de un cortijo con agua, árboles y terreno adyacente, y la construcción de un tercer molino de papel de estraza.

Jardín japonés, estanque

Posteriormente los reyes Alfonso XIII y su esposa Victoria Eugenia, visitaron la zona y pernoctaron en ella. Los molinos de Inca y Albercón del Rey. En el complejo existen dos habitaciones simulando las utilizadas por los citados monarcas. Los periódicos de la época dicen que el rey bajó la galería del manantial del Albercón, hasta su nacimiento, por aquello de los Borbones de meterse en todos sitios.

Especies exóticas

La distribución del jardín escalonadamente hace que se disponga de cuatro miradores, que miran a las distintas áreas: Tropical, Boscosa y frutal, que permiten la visión del conjunto. El espacio es romántico y tranquilo, donde el agua predomina en gran cantidad. El lugar está surcado por un riachuelo artificial que nace en el Manantial de la Cueva y desemboca en unos estanques donde proliferan plantas acuáticas de diversas especies.

El pozo

La colonia más numerosa es la de las palmeras, unos 150 ejemplares de 50 tipos distintos, unos 300 árboles de 60 especies y aproximadamente unos 400 arbustos variados, flores y plantas. Existen unos ejemplares de categoría, la Araucaria excelsa, que centra el laberinto -que ya citó Rafael Blanco en su libro Jardines Arcanos de Editorial Séneca-, con más de cien años. Un eucalipto, de su misma quinta, así como un ficus nítida, un acebuche que se data milenario, algunos nogales y algarrobos.

La araucaria centenaria

El laberinto lo centra el Aligustre y tiene un diámetro de unos cincuenta metros. Luego una pequeña plaza con cuatro estatuas de mármol rosa, que simbolizan las estaciones del año y los cuatro puntos cardinales. En diversos lugares hay otras estatuas como la Diosa de la Fertilidad y dos leones, estos últimos del mismo material mármol rosa.

El molino

Palmera de Bismark, cola de pescado, vino de la India, datilera de la India, la curiosa triangular, o la palmera de Chile o de la miel, entre otras. También ell palmito español. Además de algarrobos, moreras, negundos, madroños, árboles del amor, casuarinas y otras especies. El árbol coral con sus brillantes flores naranjas,  y el  pica-pica, con sus cápsulas de semillas de pelusa urticante. Ni que decir tiene que yo no soy botánico y los datos aquí reflejados son fruto de este o aquel folleto o de las señalizaciones del jardín.

La exposición interior del museo

Se cierra con un Jardín Japonés, recientemente inaugurado, precioso, con una colección de bonsáis, estanque y pasarelas. Todo ello con una gran presencia de canales de agua por los bordes de los paseos, una fuente árabe con naranjos y unas pajareras con una notable colección de aves: halcones, búhos, águilas, guacamayos, etc. Todo ello sin olvidar la exposición permanente de los molinos, dotada de muchas maquetas movibles que permiten comprender la molienda, Así como fotografías de la reconstrucción y otras antiguas.

Todo lo expuesto deberá incitar a hacerle una visita que seguro les merecerá la pena.


 

Fotografías y vídeos del autor
Bibliografía variada de la Web del Ayuntamiento y folleto.

domingo, 26 de mayo de 2013

EL MONASTERIO O SEMINARIO DE SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES DE HORNACHUELOS

Vista desde la fuente
El pasado día 18 de mayo, nos pusimos de acuerdo con Juan Francisco Jiménez Perales "Curro", de Hornachuelos, para efectuar un recorrido guiado al Seminario de Ntra. Sra. de los Ángeles. Ya hacia tiempo lo teníamos planificado. Nos acompañaron mi hijo Gabriel y mi nuera Virginia. Otro placer más que añadir a la visita.


Embarcadero


La barcaza

Acopio de viandas para el aperitivo, y preparación de la marcha. La partida desde el embarcadero.Ya no está uno para grandes caminatas pero el lugar merecía un esfuerzo extra. Aunque salvo la subida al monasterio, que además se escalona con la parada en la fuente y cruz, lo demás es aceptable. Medio esfuerzo, parece lo catalogan los expertos. Seguro que por la distancia.

Fuente de los tres caños: Salud suerte y amor, el que tenga estas tres cosas...

Según cuentan el  14 de abril de 1490 -siempre me quedaré con el mismo día pero 441 años después-, Fray Juan de la Puebla, 2º Conde de Belalcázar pidió autorización para construir el monasterio.  El lugar sufrió varios incendios importantes en 1498, 1543 y 1655, luego la iglesia en 1763. Decía la leyenda, bueno una de ellas, que cada vez que había un cambio de titularidad de la propiedad o se reformaba esta, existía el maleficio del fuego.

Siete metros de diámetro

Todos los lugares misteriosos, se nutren o generan muchas leyendas, algunas ciertas, o semiciertas y otras solo eso, leyendas. Prueba de ello es la presencia de la serie de TV sobre el misterio, para captar psicofonías -nunca soy capaz de escuchar correctamente lo que dicen se oye-, o visiones del pasado. En 1845 compró la propiedad D. Agustín Antonio Díaz y Quero y la restauró. Luego, en 1884 la compraron los Marqueses de Peñaflor, nueva reforma y la transforman en finca de recreo.

Entrada principal

Todas esas leyendas nos las explicó Juan Francisco Jiménez Perales "Curro", una enciclopedia viviente del entorno, con unos conocimientos botánicos, geológicos e incluso esotéricos, considerables. Y más que eso, con una pasión fuera de lo normal por su pueblo y la protección del medio ambiente. Un verdadero personaje y un buen amigo.

Entrada de servicios

Ya he mencionado en algún sitio que es un lujo visitar la zona en compañía suya. El ayuntamiento de Hornachuelos debía crear una plaza, de mantenedor del patrimonio de Furnuyulush, como en época musulmana, el árabe Al-Idrisi menciona a Hornachuelos como pueblo, sin olvidar su pasado romano, y seguro que sería para él. 

Edificio

Iglesia

 Camarín

 Coro

 Nave epístola
En una palabra, el eslogan es un paraíso por descubrir, pero un lujo que te lo explique Curro. Como nos enseñó el camino hacia la ermita de la orilla del río, que recorría la Condesa en su charret para oír la misa diaria. Un camino desaparecido en casi su totalidad pero cuyo trazo está aún en algunos tramos. Las diferentes especies botánicas y sus utilidades farmacológicas. Incluso su fabricación.

Patio interior

Desde un balcón


Al fondo buitreras

El recorrido; el arroyo la Rabilarga, el del Silencio, con sus cascadas, el Barranco del Infierno, las escarbadas de los jabalíes a la orilla, el chozo redondo que hasta hace poco estaba habitado. El Galapagar, el Poyato, la Fuente de los Tres Caños, con el azulejo de Pepe Lora, y muchas curiosidades más.

Lavaderos

Fuente interior

Después de haber disfrutado del descanso en la fuente de los Tres Caños, y la sombra de los eucaliptos de más de siete  metros de diámetro, una prolongada subida, y el último tramo hasta la cruz. La leyenda, construcción de granito, de nueve metros, que el ecijano la realizó por una promesa y que murió al finalizarla.

Piscina

El espíritu de Antonio Roldán de Pozoblanco, que se aparecía a los visitantes hasta que un pastor enterró sus restos y dejó de asustar al respetable. O la de la caída de un carro, que iba al monasterio, al precipicio y a la mañana siguiente apareccio sin rasguño alguno.

Azulejo robado

Luego repostamos proteínas en la pequeña terraza que domina las buitreras de la margen derecha del río, al norte del monasterio, regadas con un Tierra de Barros. Con un paisaje a nuestro pies, a pesar de no estar aún en lo más alto de la ladera, impresionante. Afortunadamente no hacía calor y las nubes permitían una cierta tranquilidad, así como la brisa.

Leonado en vuelo

Picoteando en la buitrera

Buitres leonado sobre el río

Los buitres leonados, majestuosos volaban de un lugar a otro, sin dejar de otear el terreno. Después un águila real con un pequeño mamífero en sus garras se perdió río arriba. El canto del ruiseñor también amenizaba el camino.

Ventana de la cueva

Abajo una casa destechada ya, al fondo, río abajo al sur, el huerto. La leyenda de la caída del fraile, desde el saliente. El susodicho fraile era el confesor de la mujer de Antonio Muñoz, vecino de Hornachuelos, y la comunión que le daba después de la confesión se la pueden imaginar. Pues bien Antonio al enterase de la "religiosidad" de su esposa tiró al fraile por el barranco, pero se salvó. Francisco de los Infantes, alcalde de Hornachuelos, encarceló a D. Antonio.

Cuevas

Este hecho hizo que D. Ángel de Saavedra, el Duque de Rivas, escribiese: "D. Álvaro o la fuerza del sino", una trama basada en un suicidio que bien pudo ser lo mencionado. Luego las cuevas, la bajada a la cueva despensa, por unas escaleras estrechas y peligrosas, que está siendo destrozada con roturas y pintadas de desaprensivos.

Curro, Virginia y Gabriel

Y el balcón sobre el precipicio -el asomarse al balcón da un cierto repelús-, y las otras cuevas, que ya citaba D. Alejandro Guichot y Sierra en su obra "La Montaña de los Ángeles", reeditada por Editorial Séneca, que hace un par de años fue base importante para la novela, "El cerro de los cráneos" de Desiderio Vaquerizo.

Lámina de agua del río Bembezar

La cueva de la mujer penitente, que estuvo recluida diez años en ella, y allí murió. O la del Soldado, o la del copero de Carlos V, o la del Hermano Diego al que se encontraron muerto de rodillas rezando. Pero el bajar a ellas es otro cantar. Y muchas más historias algunas con base cierta y otras con menos base.

Desde las alturas, el río

Luego está el que fue Seminario de los Ángeles, en la época de Fray Albino, que duró poco tiempo, y que controlaban tres jóvenes curas seculares, pocos para tener a raya cien o más bombas de relojería de testosterona, que eran los futuros sacerdotes, que imagino que el famoso bromuro no haría efecto por su juventud y la pureza del aire que respiraban.

Tomillo salsero Thymus mastichina (Gracias a mi amigo Lansky),

El edificio es enorme, con una no menos enorme cruz en un lateral y su nombre. Construido en una terraza de la ladera que, si bien no es muy alta, los cien metros no hay quien se los quite hasta el río. No sabemos como se pudo salvar el fraile de la famosa caída.

Dianthus (Gracias a mi amigo Lansky)

Tiene cuatro bloques diferentes algunos unidos entre sí, de cinco, siete e incluso ocho plantas. Un enorme patio, un jardín con un templete, y unas palmeras que se ha merendado el maldito picudo rojo. Una alberca y una piscina semiolímpica. Y agua, mucha agua. Todo ello con el nostálgico y romántico aire del abandono.

Trozo de silex

Algunos colchones en sus camas aún, elementos cotidianos de uso, calderas, calentadores, escaleras, laberintos de pasillos, sótanos, semisótanos, y muchas habitaciones. La iglesia algunos escudos de los propietarios. Pero todo ello es una negra sombra al anochecer y la maleza si no fuera por la poda continuada acabaría con todo. 

Arroyo del silencio

Salto del silencio

Cataclismo de la naturaleza

Se pueden llenar muchas páginas sobre el Monasterio y sobre el Seminario, son muchos siglos de existencia y más de cuarenta años de abandono. Podemos, ayudados con los conocimientos de Curro y la bibliografía que hay en la red, llenar el blog y muchos blog. He tratado de ser telegráfico por ello.

Escaleras

Lo importante es saber de su existencia para el que no la conozca, y reseñar el Facebook de Curro para que aquellos que quieran visitar el lugar se pongan en contacto con él y acuerden la visita. Tienen la posibilidad también, de hacer una hermosa travesía naútica, bucólica, desde el embarcadero de la presa hasta el Monasterio, para quienes solo quieran efectuar la visita al lugar y no hacer el recorrido.

Plano de las dos rutas de acceso al seminario, la superior y la del río


VÍDEOS Y FOTOGRAFÍAS EN EL MONASTERIO DE NTRA. SRA. DE LOS ÁNGELES 


  











  





Fotografías del autor y de Gabriel Muñoz
Bibliografía del saber natural de Curro

sábado, 25 de mayo de 2013

BIZCO PARDAL

José Ramón García Pardal "Bizco Pardal" de becerrista.(Foto ABC)

Cuando éramos mucho -bastante-, más jóvenes de lo que somos ahora, y sobre todo los que peinamos canas, contábamos los chistes de Bizco Pardal, de los que muchos nos acordaremos, sin duda. La mayoría  de ellos eran simples, por no decir todos, sin mucha profundidad, nada de sofisticados, pero nos hacían reír y sobre todo su calificación moral, en la tablilla de la parroquia era la de tolerados, vamos que los podían contar los niños.

En una visita a Écija organizada por Óscar Morales de Editorial Séneca, me llevé la sorpresa de ver una calle se llamaba Bizco Pardal. Luego indagando en las hemerotecas, buscando datos y alguna fotografía, encontré en la de ABC, que es una de las más interesantes, primero una información poco contrastada y otra días después, en la que añadían dos fotografías una del Bizco, vestido de torero, y otra de su casa de nacimiento.

Placa en la casa de Écija

En su puerta pone:"En esta casa nació y vivió el célebre José Ramón García Pardal gran humorista internacional 'Bizco Pardal' vivió en Sevilla en la calle Juan Oviedo,7 nació el 9 de diciembre de 1877 y murió el 16 de agosto de 1927", tenía cincuenta años. Bueno lo de gran humorista internacional, lo achacaremos al chauvinismo localista astigitano. El Bizco Pardal fue como nuestro "Directo", incluso también quiso ser torero, y estaba relacionado con el mundo del toro, el nuestro con Manolete y el Bizco con Joselito el Gallo, e incluso alguna vez con Belmonte.

Casa en Écija (foto ABC)

Ejercía de "bufón" con los toreros y frecuentaba sus fiestas. Era dicharachero, feo y tartalilla, y lo cierto es que se le atribuyen más chistes de los que tenía en su repertorio, incluso hasta algunos de Quevedo. La realidad es que parece ser nació en Écija, en la antigua calle Moleros que cambió su nombre por el del Bizco Pardal, y que murió muy joven, con cincuenta años, en Sevilla, en la calle Juan Oviedo,7 junto a la Alameda de Hércules. De agitada memoria, pues por ella corrimos delante de las "fuerzas del orden", cuando en una manifestación contra los desahucios, desalojaron la Corrala allí cercana, en los primeros meses de este año.

Calle Bizco Pardal en Écija

Trató de ser torero y se quedó en becerrista. Una vieja placa fotográfica realizada en el estudio Saiz Herrera, en la Plaza de Villasis, 3, esquina a la calle La Plata, por el fotógrafo Francisco Vargas González, lo atestigua. Bizco Pardal, su nombre artístico, torea con el Rubiales y el Mauro. De su paso por el mundo del toro solo quedan sus anécdotas. También hizo sus pinitos en el mundo del flamenco, y dicen, sin haber sido contrastado que cantó con la Niña de los Peines. En realidad lo que lo hizo famoso fue su relación con Joselito El Gallo y sus chascarrillos, con la cautela de que se le colocan algunos que no son suyos. Rafael Vargas Macías, su sobrino, fue quien aportó el documento gráfico al diario ABC.

Calle Juan de Oviedo en Sevilla

Sus gracias:

Era monaguillo y el cura le dio dinero para comprar una imagen de la virgen para ponerla en un altar. Se gastó el dinero en vino y con lo que quedaba compró una de chocolate. La puso en el altar y con el calor se derritió. A la pregunta del cura de qué dónde estaba la virgen, le contestó: –Anda pues se ha cagado y se ha ido. 

Otro iba en un tren y le dio ganas de desalojar el recto, y lo hizo por la ventanilla sacando el culo por ella. El revisor le llamó la atención diciéndole: –¡Eh, el de la cara gorda y el puro!.

También en ese momento que estaba con el culo fuera de la ventanilla, pasó el tren por un túnel y le rozo, diciendo el Bizco: –Vaya un papel higiénico basto que tiene en la Renfe. 

Otro que le dio ganas de cagar y lo hizo en la calle tapándolo con un sombrero y le dijo a uno que lo sujetara que había cogido un pájaro y la curiosidad del otro por el pájaro le hizo meter la mano y, como es lógico lo que se encontró fue lo otro. Eso en tempranas edades hacia mucha gracia, pero la verdad es que tenía poca.

Plano callejero de Écija

Como puede verse queda perfectamente "justificado" la critica a lo de la fama de humorista internacional de la placa. Lo cierto es que era uno de esos personajes que sin pena ni gloria quedan en el recuerdo, como Picio, el Sargento de Utrera, la Bernarda (la del coño), Cagalejos, nuestro Directo, Pepeleches, etc. etc.

Fotos del autor y de ABC
Bibliografía de ABC

viernes, 24 de mayo de 2013

"GUARDIANES DE LO HUMANO, UNA OPCIÓN INVOLUNTARIA", DE MIGUEL LUQUE - EDITORIAL PÁRAMO.

La portada

Para no perder la costumbre, he leído sin descanso, como leo siempre, de una tacada, el libro de Miguel Luque, que amablemente me facilitó mi amigo Manolo. Lamenté no poder estar en la presentación que se hizo en Córdoba, como hubiera sido mi deseo. Conocemos a Miguel Luque de toda la vida, de siempre,  además de su trayectoria, aunque no tan cercano, pero cuando él te cuenta a través de sus escritos, parte de su interior, descubres como es, pero cuidado, sin olvidar lo verdaderamente importante que es su compañera, que parece que no está pero está siempre ahí. 

Yo tuve relación con su hijo David, antes y después de su concejalía, y vi de su vigor a pesar de los pesares, y como siempre predominaba su preocupación por los demás. Con la lucha del 0,7, con la cooperación, como no podía ser de otra manera. Dentro de la "subnormalidad", como los catalogaba la antigua tarjeta de la seguridad social que cita Miguel, aclarándonos que la verdadera discapacidad es la nuestra, la de los "normales". También quiero resaltar una frase de su madre cuando le trataban de dar una estampita de santos de la iglesia católica para ayudar, y contestaba: "No necesito ningún santo que me ayude porque convivo a diario con tres." aunque la realidad es que tenía cuatro, o mejor dicho eran cinco.

La familia

La verdad es que no se puede decir más, primero porque lo prohíbe el Copyright -es broma- y segundo porque lo importante es leer y releer los distintos pasajes de una vida de entrega a su familia y a los demás, desde la profesión que les daba de comer, bueno es un decir, y la solidaridad y ejemplo. De todas formas conozcas al personaje, conozcas a su entorno, a alguno de sus hijos, o no, su lectura no te deja ajeno, te hace pensar, comprender que existen cristianos y CRISTIANOS con mayúsculas.

Daniel, David e Iván.

El libro lo prologa Rafael Yuste, y lo finaliza citando una frase de Ibn Arabi, el filósofo andalusí:

"Hasta ahora ignoraba a mi compañero, si no compartíamos la misma creencia. Pero mi corazón se ha vuelto capaz de acoger todas las formas: es pradera para las gacelas, monasterio para los monjes, templo para los ídolos y Kaaba del peregrino, tablas de la Toráh y libro del Corán. La religión que profeso es la del Amor y sea cual sea el rumbo que tome su montura, el Amor es mi religión y mi fe"

Y lo coordina María Dolores Ponferrada, que acaba su presentación diciendo:

"Me da lo mismo que sea católico o musulmán, comunista, anarquista o del PP. Es su fascinante actitud vital la que hace que sea como es, no su ideología política o sus creencias religiosas."

Ambas referencias dicen lo mismo, lo importante que es su actitud como seres humanos, pluralizo porque no quiero olvidar a su mujer. Y esa es una realidad que siguieron a lo largo de su vida.

David, Daniel e Iván

En la contraportada:

"Guardianes de lo humano: una opción involuntaria

Guardianes de lo humano cuenta la historia de Miguel Luque y de su mujer Mari Lola y de cómo afrontaron la aparición del síndrome de Wollfram en sus tres hijos, David, Daniel e Iván.
El síndrome de Wollfram es una enfermedad poco frecuente, de origen genético, neurodegenerativa y cuyo tratamiento se basa en paliar los síntomas, pues no existen medidas curativas. La esperanza de vida es limitada, la mayoría de las personas afectadas no suelen superar los treinta y cinco años.

Estamos ante un libro lleno de amor, solidaridad y entrega, y al mismo tiempo de lucha y capacidad de sobreponerse a los contratiempos que nos marca el devenir. Miguel Luque nos hace ver que su vida ha sido un proceso de preparación para saber transformar esa opción involuntaria, que condicionó su modo de ver el mundo, en una opción voluntaria de lucha y entrega por alcanzar la felicidad."

Unas palabras para la Editorial El Páramo

Sin este libro la gente no conocerá a su vecino comprometido. En unas cuantas páginas se reseña una vida completa de sufrimientos, pero de amor y de convicción en las cosas y en la gente. Sin las románticas editoriales, cuyas apuestas no cubren sus esfuerzos a duras penas, quedarían en el olvido verdaderos personajes de a pie de calle, grandes personajes que son modelo a seguir. Por lo tanto es muy importante su labor y nuestra contrapartida es colaborar con ellas en la medida de nuestras posibilidades, y la colaboración consiste en permitir que puedan seguir haciendo apuestas por el recuerdo de las personas, adquiriendo sus obras.

Fotografías del libro.
Bibliografía: Pasajes del Libro Guardianes de lo humano: Una Opción involuntaria" de Editorial Páramo.