miércoles, 6 de abril de 2011

EL MUSEO DEL OLIVAR Y EL ACEITE DE BAENA.


El edificio que contiene el Museo está en la calle Cañada nº 7, era el antiguo molino de D. José Alcalá, que estuvo en funcionamiento hasta el año 1959, y cuya maquinaria procede del siglo XIX. En esta almazara se molían habitualmente de dos a tres mil kilos diarios, de frutos procedentes de olivares Chitajillo y Vela.


Es un funcional y moderno edificio que nos permite conocer el cultivo del olivar y la aceituna, y está perfectamente diseñado para que el recorrido nos lleve por el mundo del aceite. Actualmente, dispone de una superficie expositiva de más de 800 m2 distribuidos en dos plantas con más de ochocientos metros cuadrados de exposición. 

Planos del Museo

Tiene dos plantas, en la Baja está la recepción y la “moderna almazara”, cuya maquinaria se restauró y puede volver a funcionar en cualquier momento. Una serie de contenidos nos permite conocer la historia del olivar. También una sala de usos múltiples nos acerca visualmente al citado mundo.

Molino

Una vez recorrido el molino, deleitado con la maquinaria de su época, admirados de que un pequeño motor eléctrico era el que ponía en movimiento todo el entramado industrial a base de poleas aéreas, la batidora, la bomba hidráulica para la prensa, etc. Luego la bodega y una sala en la que podemos ver su historia.

Prensa hidráulica 

Luego una escalera nos lleva a la planta alta donde nos encontraremos la posibilidad de interpretar las diversas utilizaciones del aceite y la aceituna, desde la luz, calor, generación de energía eléctrica, utilización como medicina, artesanía y como lo esencial la cocina y la alimentación.

Batidora

Un espacio lúdico para conocer más del producto, “El Óleotaller”, y la sala donde conoceremos la denominación de origen, en este lugar se pueden degustar los aceites de la denominación de origen Baena.

Bomba hidráulica

Luego existe un Centro de Documentación, una sala de Exposiciones Temporales, que hacen de este Museo un aula permanente para conocer el origen del porque de la importancia del olivo en la antigua Roma y en la antigüedad. 

Variedad de dorados

Se recompensaba a los militares victoriosos y a los que habían prestado al imperio servicios extraordinarios con coronas de ramas de olivo trenzadas. La paloma que después del diluvio bíblico soltó Noé, volvió con una rama de olivo en la boca símbolo de la paz, de que la maldición había acabado. Y así sucesivamente hasta nuestros días. 

Ánfora 

A la salida, en un hermoso patio, un viejo olivo te despide majestuoso de una visita a un Museo que es un lugar importante que hay que ver. Nosotros tuvimos la suerte de que nos atendió una atentísima chica, por su juventud, me parece recordar que de nombre María José, y que estaba en estado de buena esperanza, que disfrutó explicándonos el museo y aderezando la explicación con anécdotas del mundo del olivar familiar. Y sobre todo acostumbrando a los visitantes al oro líquido andaluz.

Planta alta con una aceituna gigante
Exposición
Sala de actividades
Denominación de origen
Un diccionario del argot olivarero interactivo
El centenario vigilante de la salida.



Horarios:
TEMPORADA DE INVIERNO: Martes a sábado: de 11 a 14 h y de 16 a 18 h. Domingos y festivos: de 11 a 14 h. Lunes: cerrado
TEMPORADA DE VERANO: Martes a sábado: de 11 a 14 h y de 18 a 20 h. Domingos y festivos: de 11 a 14 h. Lunes: cerrado 
Museo del Olivar y el Aceite. Tfno: 957691641 info@museoaceite.com C/ Cañada,7. 14850 Baena, Córdoba. España  
Enlaces: 

Fotografías. Del autor y del folleto.
Bibliografía del folleto y otras fuentes.

MUSEO LOCAL DE LUQUE "TIERRA DE FRONTERAS"

Maqueta del Castillo de Luque

La ciudad de Luque está situada en un cruce importante de caminos, a casi media distancia entre Granada, Jaén y Córdoba ello la ha hecho merecedora del título de “Tierra de Fronteras”, por esa razón el nombre de su Museo Municipal “Luque Tierra de Fronteras”. 

Francisco M. León, director del Museo.

Su director Francisco Manuel León, entusiasta arqueólogo y como decíamos en otra entrada hombre todo terreno, nos explicó con toda la ilusión del mundo la estructura del museo, sus fondos, sus anhelos y sobre todo el esfuerzo por defender un patrimonio que es de los luqueños y por ende de los cordobeses.

Trapetum

El Museo está situado en el edificio de la Casa de la Cultura, en la Plaza de España, cerca del Ayuntamiento y la parroquia de la Asunción, en la esquina de subida a la Ermita y el Castillo. Consta de tres salas principales y dos más para exposiciones temporales y artistas locales. Las salas se dividen en: I.- Frontera antigua; II.-Frontera Medieval; III.- Dedicada a la Guerra Civil española; y las dos citadas Exposiciones temporales y a artistas locales.

Representación de una tumba

Frontera Antigua; en ella se visualizan las distintas épocas de la historia en la que fue zona fronteriza, desde los pueblos iberos hasta los romanos y visigodos, pasando por bastetanos, turdetanos y posteriormente por cartagineses. Cada sala tiene como elemento distintivo un recinto fortificado o monumento representativo. En esta es el Recinto de los Castillarejos.

Expositor en la Sala Frontera antigua

En diversos paneles de detallan los principales elementos de los habitantes, religiones y enterramientos, o lo que es lo mismo vida y muerte, y la causa principal de esta segunda las diferentes guerras y sus instrumentos para hacerlas.

Sala Frontera Medieval

Frontera Medieval, en esta época se representa desde el siglo IX hasta el X, empezando por las revueltas muladíes, y siguiendo con la incursión de Ibn Mardanish y su derrota con los almohades. Luego se transformó en frontera con el reino nazarí de Granada, durante más de un siglo, con la conquista de Fernando III, por ello el monumento principal a reseñar y destacar es en esta sala, el Castillo de Luque o de Hisn Lukk que fue construido por Mohamed I y reconstruido por los nazaríes en el siglo XIII. Castillo que en 1366 le fue concedido en señorío a D. Egas Venegas de Córdoba, por Enrique II.

Ballesta

Dedicada a la Guerra Civil Española. Un coronel del ejército fascista que se rebeló contra el poder legal de la II República se llamó Cascajo, y era oriundo de Luque. Como consecuencia de tener en el pueblo a miembros de su familia, se estima puso más interés en conquistar al pueblo para su protección. La Guardia Civil de los alrededores contribuyó a ello. 

Sala dedicada a la Guerra Civil española.

Hay que tener en cuenta que la colindante provincia de Jaén se mantuvo fiel al Gobierno de la República casi hasta el final de la Guerra Civil, también algunos pueblos cercanos, por lo que Luque se mantuvo aislado en la zona. El elemento que se toma como representativo de ese tiempo son los bunkers del Alamillo que se han tomado como emblema del Museo.

Maqueta de uno de los Bunkers de la Guerra Civil.

Museo con muchas aspiraciones e ilusiones por parte de sus mantenedores y excelentes piezas expuestas. El animoso Fco. Manuel León, es uno de sus firmes mantenedores, evidentemente con la apuesta municipal. El Museo de Luque forma parte de la Red de Museos y Espacios Culturales Andaluces, según la  LEY 8/2007, de 5 de octubre, de Museos y Colecciones Museográficas de Andalucía. 

Vista de una de sus salas.
Restos de una inscripción árabe.
Útiles de labranza
Útiles de labranza

Museo Luque Tierra de Fronteras, Edificio Casa de la Cultura, Plaza de España s/n. 14880 Luque (Córdoba) Correo electrónico: museo@luque.es  Página web 
Horario:  Del 15 de Octubre al 15 de Marzo 15 de octubre al 15 de marzo: miércoles y jueves, domingos y festivos de 10 a 14 h. Sábados de 10 a 14 h y de 17 a 20 h. Teléfono: 957 66 75 74


Fotografías: Autor, J.G.V. 
Bibliografía: Museo Local.

domingo, 3 de abril de 2011

LOS VENEGAS DE COLOMBIA Y LOS DE CÓRDOBA

Córdoba Mezquita y Río (Paco Madrigal)

La última semana de marzo la hemos dedicado a la visita de José Gabriel Venegas. ¿Quién es José Gabriel? Fácil, un colombiano residente en Boston, profesor asociado de Harvard, que trabaja en el MIT,  Massachusetts Institute of Technology, y que venía con el ánimo de conocer sus ancestros. Hernán Venegas Carrillo, del señorío de Luque fue el que marchó a hacer las Américas con Ximénes de Quesada, allí quedó.

Palacio de los Venegas (Paco Madrigal)

Su interés en estos lares es conocer por medio del estudio del ADN de los Venegas de Córdoba, su relación directa con los de Colombia. Claro le dijimos de la dificultad de pedirle un extraño, a cualquier paisano nuestro una muestra de ADN, para que crea que es para Hacienda, que lo ideal hubiera sido decir que era para una herencia de un rico hacendado americano, y entonces, seguro, la cola de los ofertantes de saliva, hubiera llegado a Priego y volver.


Hotel Los Patios (fmc)


Paco Madrigal fue a por José Gabriel (desde ahora Pepe), a la estación. Primero el hotel, en el marco incomparable del barrio de la Mezquita, en la que siempre será mi calle, Cardenal Herrero, y en la casa de mis correrías, juegos, amigos y primeros sentimientos infantiles, y luego dando un paseo hasta San Felipe Neri, donde visitó la casa de los primeros Venegas en Córdoba, los Venegas Henestrosa. Este palacio fue el motivo de nuestro contacto, por una entrada en mi blog relativa al Palacio de los Venegas Oratorio de San Felipe Neri, hoy sede de la Subdelegación de Defensa.

Bailio (P.Madrigal)

Partiendo de ahí hicimos un recorrido (agotador) por la ciudad, para almorzar en el Mesón Azahara, desde San Felipe, San Miguel, pasando por Capuchinos, Bailio, Puerta del Rincón y Santa Marina, para subir a San Cayetano y bajar a San Juan de la Cruz. Exquisiteces de Córdoba, Berenjenas con salmorejo, flamenquín, japuta, y como no,  vino de la tierra, de Montilla. Luego, después del almuerzo,  el retorno paseando las intrincadas calles de la Axerquía, la Piedra Escrita, San Agustín, Rejas de D. Gome, San Andrés, Casa de los Villalones, Corredera, Potro, para acabar en el gran río de Andalucía, el Guadalquivir, su puente romano,  Alcázar y Baños Califales. 

Capuchinos (P.Madrigal)

Después una corta visita al Hospital del Cardenal Salazar, para conocer el hábitat profesional del profesor Abasolo, que al día siguiente jueves, tenía su agenda compartida con Pepe, para la investigación que traía a éste a la ciudad de sus antepasados, y de camino tratar de buscar la partida de nacimiento de Hernán Venegas Carrillo. Vimos “in situ” las marcas de los enfermos del siglo XVIII y XIX, del Hospital en los postigos de las ventanas. Al final una agradable charla, con ordenador incluido, en el patio de lo que fue el recreo de los niños del Colegio de San Eulogio, que forma parte del Hotel Los Patios. Reseñar las atenciones del personal del hotel, especialmente Federico.

Calle Torrijos, Palacio Episcopal, Mezquita y Torre. (P.Madrigal)

Viernes. Salida para Luque, N-432, disfrute de los colores esperanza de la campiña, que surtió a Roma en su tiempo, y lleva aumentando el patrimonio de las oligarquías cordobesas, la de los grandes latifundios, siglos. Pero independientemente de la injusticia citada no se puede negar su hermosura, y lo llamativa que resulta para los visitantes. Olivos y olivos, los grises de la Subbética y el salpicado de verdes primaverales de la rica campiña cordobesa.

Castillo de Luque (fmc)

Por todo el camino, tanto Madrigal como yo, procurábamos alimentar de información a Pepe, aún a sabiendas que era difícil de procesar tanta y a la vez. Que si el castillo de Torres Cabrera; que si Ategua (Santa Cruz) y su abandono por parte de las administraciones; que si la batalla de Munda; Espejo y su esbelto castillo; que si las salinas de Duernas; Castro y sus reminiscencias “castrenses”; Baena y el triste recordatorio de los asesinatos de la guerra civil; Zuheros a lo lejos y… Luque, lo primero la vista del castillo. Fotografías de rigor y plaza del ayuntamiento de Luque.

Con Paco, director Museo de Luque (P. Madrigal)

Horror, Paco olvidó las baterías de su cámara. Utilizó una de las dos de Pepe. La mía una compacta Kodak, se bebe cada diez disparos todos los miliamperios posibles, pero yo tenía Intendencia suficiente. Visita al museo de Luque y primera satisfacción, el responsable del Museo, Paco, un excelente profesional, todo terreno, que nos enseñó no sólo las dependencias del museo, pequeño pero grande en material y en ilusiones, sino que  compartió con nosotros muchos de sus proyectos.


Yacimiento barriada islámica Luque (fmc)


Le facilitó a Pepe un libro escrito por un profesor de Luque y concejal a su vez, que trataba del tema de los Venegas, motivo de la visita de Pepe, y nos enseño, incluso una zona no visitable, de una barriada califal, cisternas incluidas y daños del terremoto de Lisboa. Ellos subieron a una torre de la muralla –yo por el vértigo=miedo, me quedé abajo-, y luego recorrimos todo el lienzo sur de la muralla que está rehabilitándose.

Venegas en la torre (P.Madrigal)

Copa de resol, producto de la tierra en el bar del mercado. Intercambio con parroquianos –el conductor nada de alcohol-, algún “emprendedor empresario” como “Cavila”, un luqueño, que al olor de lo que creía un posible plan Marshall, propuso a Pepe Venegas montar una empresa en Luque. Todo el anecdotario fue saboreado amablemente, en el peculiar ambiente de los pueblos y la cordialidad de sus gentes. Después llamamos al domicilio particular del párroco, D. Jesús, joven sacerdote dinámico y simpático, que nos dijo que este era su primer destino de responsabilidad, y que amablemente nos abrió la iglesia para disfrutar de su interior, y las obras de arte contenidas, artesonado, retablo, y las preparaciones de la Semana Santa. Departimos en el patio de su casa, le agradecimos su gentileza, y salimos para Zuheros. 


Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción de Luque (fmc)


Zuheros, maravilloso como siempre. Visita a la plaza del castillo, ni pensar en subir a la Cueva de los Murciélagos, o mirador por cuestión de tiempo. Disfrute del paisaje, del hermoso tajo del Bailón. Detalles de las cenefas de la unión de fachadas y calle. Comentario sobre que, si en lugar del apellido Venegas, hubiera sido la búsqueda del de Poyato, en Zuheros se bate el record Guinnes, o como el chiste “Pollató” que suponemos sería el atributo del conquistador cristiano. Los chistes fueron el, entre col y col una lechuga del viaje. Discurrir por la A318 hacía Lucena, patria chica de Madrigal, no sin antes dejar a la derecha la “oreja de la Mula” monte que vigila Doña Mencía, tierra de buenos caldos. A la altura de Cabra, la referencia al anticlinal invertido de la Virgen de la Sierra, una considerable altura de la Subbética, 1200 mts..


Nave central iglesia de la Asunción (P.Madrigal)


Luego Lucena. Buscamos la A-45, y una vez en ella la salida 62 hacía la N331, y buscar después la CO-7218, e ir hasta la patria del Anís y dulces navideños. Sin mucha duda fuimos directamente al Restaurante Venegas, en Blas Infante, 52, con el que había contactado Pepe desde Boston y al que quería visitar. Presentaciones de rigor, amabilidad, y buena cocina. Una decoración exquisita obra de Encarna, alma mater del establecimiento, la dueña, el chef Pepe Venegas su marido, en una cocina limpísima que conocimos después de saborear sus productos.

Con D. Jesús, el párroco de la Asunción (P.Madrigal)

Jamón, marisco, el equivalente del salmorejo cordobés con berenjenas, callos y un revuelto de choco, setas y gambas para chuparse los dedos, todo ello aderezado de una presentación artística que debíamos haber fotografiado. Y los postres caseros. Merece la pena visitar el restaurante Venegas de Rute. Entre ellos, entre los Venegas, la promesa de comprobar a otros Venegas de Cuevas de San Marcos.

En Zuheros (P.Madrigal)

Las fotografías de rigor y la vuelta a Córdoba, esta vez directamente a Lucena por error del GPS (yo), que equivocó el camino de vuelta, pero que como no hay mal que por bien no venga, nos permitió rodear al cerro de la Virgen de Araceli -altar del cielo-, por su lado este y entrar en Lucena ciudad. El camino de vuelta trató del flamenco y los distintos palos del mismo. Siempre desde una posición de aficionado, sin el ánimo de sentar cátedra. Un variado paisaje acompaña esta ruta y ya en la autovía del sur, Monturque, Aguilar, Montilla, Montemayor, las tierras del Duque de Fernán Núñez y Córdoba. La entrada la hicimos por el nuevo puente de Adbad ibn Firnas, y a la Avd. del Alcázar, donde estacionamos el vehículo. 


Restaurante Venegas de Luque. Pepe Venegas, Marina, José G. Venegas y Encarni López(fmc)


Patio de los Naranjos. Hotel y callejeamos después para llevar a Pepe a Caballerizas, ya que deseaba ver un espectáculo ecuestre. Paseo por el Alcázar Viejo, entrada a Caballerizas, recuerdos, por mi parte, de diez años de trabajo en ese lugar, visita de las cuadras y picadero, fotografía de las vigas donde grabado a fuego en una de ellas está la inscripción que habla del rey y del Corregidor de la ciudad Salcedo. Luego la despedida hasta el día siguiente sábado, cuyo planing era la Mezquita y sus aledaños. Pepe disfrutó del espectáculo y luego en Judá Leví otro de índole flamenca.

En la Mezquita (P.Madrigal)


Sábado. Directamente a la Mezquita, hacer saber que, los sábados la visita es gratuita para todo el mundo hasta las diez de la mañana, lo que supone una enorme afluencia del turismo que quiere ahorrarse una entrada.  Recorrido por todo lo que se pudo recorrer, porque estaban los oficios religiosos en el altar mayor y esa zona no se pudo hasta la finalización de éstos. Amplia explicación de lo que nuestra memoria y conocimientos nos permitía, fotografías, anécdotas, visita de los restos del Inca Garcilaso de la Vega otro indiano, de D. Luis de Góngora y descubrimiento, por mi parte, de una capilla donde están los restos de los Condes de Cañete de las Torres, bueno concretamente dos.

Mirando el epitafio de una tumba (P.Madrigal)

La Mezquita –antes Mezquita (1)- siempre sorprende. Hasta jugamos a encontrar la imagen en los pies de San Cristobalón. Mirhab con sus macsuras, Capilla Real, la Antigua Santa María. Luego coro y búsqueda de la talla erótica de Pedro Duque Cornejo, el disfrute de la magnitud catedralicia pero con el convencimiento siempre que debió estar en otro sitio. Después calle de Comedias y de las Flores, antes el Caño Gordo y Virgen de los Faroles, plaza de Santa Catalina donde visitamos la tienda de Manolo Soriano, nieto del último campanero de la torre de la Mezquita y Calle de Pedro Ximénez o del Pañuelo

En la placita de la calle Pedro Jiménez. (P.Madrigal)

Después el almuerzo que Conchi nos tenía preparado en casa. Aquí ya se incorporó también  Encarna. Una agradable velada, intercambio de regalos, disfrute del menú y de los caldos, obra pictórica de Conchi, y amena sobremesa. No daba tiempo a visitar Medina Azahara como estaba previsto y la verdad es que Paco estaba griposo.  Una larga sobremesa escuchando los cantes y música de Colombia. Fotos.

Parte de la obra pictórica de Conchi (J. Venegas)

Allí mismo  nos despedimos y Paco y Encarna alargaron a Pepe a su hotel. Al día siguiente Ave, Barajas y vuelo Madrid-Boston, a desembarazarse del jet lag de la venida. Creemos que misión cumplida, aunque en el fondo nos supo a poco, pero por lo menos hemos colaborado en el proyecto de descubrir la relación de los Venegas de Colombia con los de Córdoba. Y en poco más de un folio no se pueden condensar tres intensos días, algunos momentos mágicos, casualidades y anécdotas, pero por lo menos lo hemos intentado, y sobre todo no se si hemos conseguido que, la hospitalidad de esta tierra haya quedado en el lugar que se merece.






Fotografías de Paco Madrigal y Paco Muñoz
(1) Esta expresión es para tratar de cabrear al Obispo.

viernes, 1 de abril de 2011

LOS ESCLAVOS DEL MOSTRADOR, EL DESCANSO DOMINICAL.

Rogelio Luque Díaz

Dando una vuelta por publicaciones antiguas, de principios del siglo XX encontré este artículo que merece la pena leer.

"El descanso dominical


La ley del descanso dominical, en lo que afecta a los dependientes de comercio, no se cumple en Córdoba.

Al leer la precedente afirmación, se preguntará el avisado lector: ¿existen todavía ciudadanos que se sorprenden porque las leyes no se cumplan en nuestro país?

No me extraña esto, como tampoco me sorprende ver a quienes más obligados están a ello, faltar con la mayor naturalidad al cumplimiento del descanso dominical y de otros preceptos elementales.

Lo que me maravilla es que el Gobernador civil de la provincia, que disfruta de merecidos prestigios por su caballerosidad y cumplimiento exacto de sus deberes, no haya actuado aún en este asunto, a pesar de que la Unión de Dependientes de Comercio, en todos los actos públicos que ha celebrado, ha dicho una y mil veces que en esta capital es letra muerta la ley del descanso dominical.

Los dependientes que por casualidad no trabajamos un domingo, no podemos vanagloriarnos de que esto suceda porque así esté dispuesto sino porque nuestros jefes no nos necesitan en ese día.

¿Y no es grotescamente absurdo que una cosa que, por razón y derecho nos corresponde, la concedan nuestros principales así como de limosna o por lástima?

Es preciso sentirlo para saberlo horrible, lo monstruoso que es trabajar ochenta y cuatro horas en la semana, entregados por completo a la defensa de los intereses patronales, privados de satisfacciones espirituales, anhelando que llegue el domingo para dar reposo a nuestro asendereado organismo, para dilatar nuestro espíritu con el inefable goce de leer obras amenas e instructivas y para ensanchar nuestros pulmones aspirando los aires puros .y sanos de nuestra hermosa sierra. Y cuando creemos llegado el día de satisfacer estas sencillas y saludables aspiraciones, cuando pensamos descansar de una labor ruda .y persistente, el cálculo frío y egoísta de un hombre, las órdenes inflexibles de un individuo que con nuestro esfuerzo moral y material está amasando una fortuna, destruyen nuestras esperanzas, trituran nuestras risueñas ilusiones y nos sumen en un infierno torturante, y desmoralizador. En una hora de trabajo en día festivo, cobramos a nuestra profesión más odio y aversión que en toda una vida de privaciones y sacrificios.

En otras apocas, los dependientes ele comercio eran seres insociables, pobres de meollo e insensibles a todo lo que no fuera pesar azúcar o medir percalina; no sabían, no podían deleitarse leyendo páginas de amena literatura, admirando las sublimes concepciones de nuestra excelsa madre la Naturaleza, escuchando las armoniosas melodías del Divino arte...

Por eso se explica que pudieran soportar aquella existencia inicua y esclavizadora. Para ellos no había domingos ni días festivos; uncidos al yugo del mostrador, transcurría su vida anómala e idiotizada.

Pero hoy, nosotros, como los demás individuos de todas las profesiones y categorías, por la fuerza del progreso, irremisiblemente tenemos cine evolucionar; hoy, pensamos, sentimos anhelos de redención que reclaman urgente y cumplida satisfacción; ansiamos dignificarnos; no podemos, nos es doloroso sufrir crueles injusticias y estúpidas vejaciones.

Por eso lucharemos, sin reposar un momento, hasta que podamos aniquilar las rancias, y rutinarias costumbres que impiden que nos desenvolvamos con arreglo a las imperiosas exigencias de la moderna civilización.

Rogelio Luque Díaz."
Nov. 1916

Anuncio de la apertura de la Librería Luque


Un artículo de un cordobés ilustre que no ha tenido aún el reconocimiento a su trayectoria intelectual en esta ciudad. Hace un mes más o menos le han dado un homenaje en Priego. 

Es un excelente documento de un luchador, un republicano convencido y posiblemente un libertario de corazón. Rogelio Luque Díaz uno de los propietarios de la Librería Luque, que primero estuvo en Diego León y luego en Gondomar, y después en Cruz Conde. Cerró Gondomar, la de Cruz Conde también, y ahora parece que se mantiene la de Jesús y María, aunque ya no tiene nada que ver con el primitivo establecimiento, aunque quien tuvo retuvo.

Rogelio nació en Priego de Córdoba un 15 de abril de 1897. En 1919 fundó la Librería Luque con su hermano Rafael. Se casó con Doña Pilar Sarasola en 1923, tuvieron dos hijos Antonio y Rogelio. Fue un gran luchador, un convencido republicano, un intelectual, librero e impresor, creó la primera guía turística de Córdoba. En la época del artículo sería un dependiente de comercio pues éste está publicado en noviembre de 1916, en el nº 12 del Semanario Independiente Cordobés. Fue asesinado por los fascistas, comandados por el siniestro asesino comandante Zurdo, el 16 de agosto de 1936. En la prensa de ese tiempo decía que fue fusilado "propietario de la librería de la calle Gondomar por tener libros marxistas en su establecimiento o ser activo propagandista". Tenía entonces treinta y nueve años.

Mi admirado amigo, el Dr. Leandro Jimena era un buen amigo de su hijo Rogelio. Yo tuve la oportunidad de coincidir, alguna que otra vez, en su tertulia diaria,  y hasta le arreglé un problema de televisión en su casa de la Plaza de las Dueñas. Rogelio hijo era un señor, de tal palo tal astilla.

Página del Semanario Independiente Cordobés 

Bibliografía: Semanario Independiente Cordobés
y otras fuentes.