martes, 25 de mayo de 2010

JARDÍN DE ORIVE, OASIS EN EL CENTRO DE LA CIUDAD


Jacaranda (Jacaranda mimosifolia)


El Jardín de Orive es un espacio en el centro de la ciudad merecedor de todos los elogios. Su variedad vegetal, su pasado, la sala de Exposiciones, el Palacio de los Villalones, el agua, sus paseos, su frescor. Un oasis en el centro del desierto de cemento que es la ciudad. Y un pulmón para regenerar el aire contaminado de la antigua Vía Augusta, dirección Puerta de Roma.

Cresta de Gallo (Eritrina crista-galli)

Su variedad vegetal va desde la hermosa Jacaranda (Jacaranda mimosifolia), pasando por los naranjos (Citrus)variados, de los que tiene varias especies, el Almez (Celtis australis) majestuoso, su Palmera canaria (Phoenix canariensis), el Pino carrasco (Pinus canariensis), los granados (Púnica granatum), el Kaki (Diospyrpos kaki), y la espectacular Cresta de Gallo (Eritrina crista-galli). Todo ello sin olvidarnos de otras especies más corrientes y una gama de rosales exquisita.

Flores del Cresta de Gallo (Eritrina crista-galli)

Su pasado; desde el circo romano, desde la perspectiva del templo de Claudio Marcelo, al lado de la Vía Augusta, con la paralela llegada del acueducto que surtía de agua a la Córdoba romana. Luego barrio almohade, como lo atestiguan sus restos. Huerto de San Pablo, en la dominación cristiana. Desamortización y compra por los Villalones, hasta la adquisición por el Ayuntamiento.

Perspectiva de la Sala Capitular


Su antigua noria de un rico pozo. Testigo de susurros de enamorados y furtivos besos. Frontón en su patio, ahora cesta de baloncesto y multitud de paseos variados en espera de aperturas que deben ser próximas hacia Capitulares. Juegos infantiles y, hasta el sonido cinematográfico de las noches de verano del Coliseo San Andrés, su vecino de pared. Los residuos de San Pablo con la Sala Capitular, sala noble de exposiciones donde las halla. Su plaza recoleta con la fuente.

Parte trasera del Palacio

Esperemos que un mantenimiento acertado, y una discreta vigilancia, impidan que se deteriore, más de lo justo e inexorable. Ya tuvo episodios de vandalismo el acceso al pozo, y alguno de los servicios. Son inevitables las marcas de los grafitis en las paredes, muchas de ellas groseras, que no pueden competir con las delicadas y agradables del mismo entorno en otros patios. Los grafitis son excelentes artistas cuando hacen arte, nada más.

Palmera, cipreses y otras especies arbóreas.

Esta primavera está maravilloso el Jardín de Orive, el color es insultante, la jacaranda le da el toque distinto, de finura, y la Cresta del gallo lo hacen único, con su tronco sujeto con ladrillos.
Jardín de Orive, oasis de luz, color, aroma e historia en el centro de la ciudad.


Unas hermosas rosas.


Fotografías del autor.

lunes, 24 de mayo de 2010

ZITMAN EN ESPAÑA “Cornelis Zitman, Escultor”




"He encontrado en la escultura un refugio, y la utilizo para crear, en forma íntima, personajes y situaciones cuya presencia ilusoria se deriba de una realidad de la cual me siento privado, excluido y que me acobarda al mismo tiempo. La escultura responde en mi casa a una necesidad de narrar como un escritor lo que descubro y observo a mi alrededor. Cormelis Zitman, 1968"


Exposición

En el marco incomparable de la Sala Capitular de Orive, se está exponiendo una singular exposición escultórica, que estará expuesta desde el 6 de mayo hasta el 26 de junio. Merece la pena visitarla por su originalidad, a mi desde luego me ha impactado por ello. Dice Cornelius en su Web :


"En la vida social caraqueña de los años 50, era habitual salir a reuniones, noches mundanas, cocktails. Eran clases sociales acomodadas, intelectuales, burguesas, que recibían calurosamente. Siempre tenían unas indiecitas que hacían todas las labores de la casa y nos ofrecía una bandeja de aperitivos con una educada sonrisa.

Un día me perdí en una de esas casa y abrí la puerta de la habitación de una de las sirvientas. El cuarto estaba vacío, sólo una cama amueblaba el reducido espacio. Imaginar la vida de esas pobres indias fué lo que me llevó a hacer la Cama pequeña y después la Cama grande."



"CORNELIS ZITMAN (1926)

Hijo de una familia de constructores de Leiden, asistió a la Academia de Bellas Artes de La Haya. Cuando en 1947 la defensa del imperio colonial holandés amenazaba con llamarlo a las filas, huyó a Venezuela. Allí montó una fábrica de muebles y siguió dibujando en sus ratos libres. Durante su estancia de tres años en la isla de Grenada, Zitman comenzó a crear esculturas inspirándose en la población nativa. A Continuación vivió otros tres años en Holanda, aprendiendo las técnicas de fundición con el escultor Starreveld.

En 1964 la Familia Zitman se estableció en un antiguo molino de caña de azúcar ubicado en las colinas que rodean Caracas. El trapiche se ha convertido en un lugar casi mítico dónde sus esculturas –la raza zitmaniana- han evolucionado junto a la arquitectura y la voluptuosa naturaleza del entorno.

La primera obra escultórica de Zitman se exhibió en 1968 en el principal museo de bellas artes de Caracas. Poco después el escultor recibió una visita de Diana Vierny, la famosa modelo de diversos artistas que había establecido una próspera galería de arte en el Paris de las posguerra y fundó el Musée Maillol en 1995. La visita de Vierny no sólo desembocó en la adquisición de muchas de sus obras, sino que marcó el comienzo de su carrera internacional, ya que organizó exhibiciones de su cher sculpteur por todo el mundo.



Mujeres sentadas

El arte de Zitman no se constituye en lo simbólico sino en la alegoría; inventa mitologías contemporáneas. Sentarse, estar sentada, se convierte en una fenomenología de la presencia en el mundo. La mayoría de sus mujeres están esperando o parecen esperar a alguien o algo. Relaciona la espera con una acción. Esperar, estar sentado, es una de las grandes claves del comportamiento humano.


Cronología
1926 Cornelis Zitman nace el 9 de noviembre en Leiden, Holanda, en una familia de constructores.
1941 A los 15 años ingresa en la Academia de Bellas Artes de La Haya.
1942 Estudia Pintura Libre en la Academia de Bellas Artes de La Haya.
1947 En desacuerdo con las acciones políticas holandesas en Indonesia, rehusa hacer el servicio militar y abandona su país, al que ama profundamente. Llega en septiembre a Venezuela en calidad de marino de un petrolero sueco y se establece con su hermano, para entonces empleado de la Shell.
1948 Llega de Holanda su prometida, Vera Roos, con quien se casará el 15 de octubre.
1949 La pareja se instala en Caracas. Viven de pequeños trabajos, diseño y pintura de letreros y dibujos de construcción. Trabaja en una fábrica de muebles de la que se convierte en director. La fábrica se llama Tecoteca y prospera rápidamente.
1951 Trabaja ocasionalmente en pequeñas esculturas, como Mujer sentada, realizada en Coro, en 1948. Con ella obtiene el Premio de Escultura del Salón de Artes Plásticas en Caracas.
1958 Exposición en la Galería de Arte Contemporáneo de Caracas. Experimenta una crisis existencial que desemboca en la decisión de abandonar la fábrica y comenzar una nueva vida. Se instala en la isla de Granada con su mujer y sus dos hijos. Retoma la pintura y afirma su carácter de escultor. Allí conoce a Daniel y Suzanne Rothenberg, de Boston, quienes se convertirán en amigos y coleccionistas de su obra.
1961 Viaja a Boston, Estados Unidos, para participar en una exposición de pintura y diseño en la Galería Gropper. Ese mismo año, regresa a Holanda con el deseo de estudiar las técnicas de fundición, para fundir sus propias esculturas.
1964 Trabaja en la fundición de Pieter Starrevelt en Amersfort, Holanda, y regresa a Venezuela.
1967 Obtiene el premio de escultura «Julio Morales» en Valencia, Venezuela.
1968 Gran exposición individual en el Museo de Caracas. Conoce a Alí Piñango, un joven venezolano de 15 años, amigo de su hijo Lorenzo, que será su mano derecha hasta el día de hoy.
1969 Conoce a Dina Vierny, quien visita su taller, y a Biaggio Campanella, escultor y fundidor italiano que, hasta su jubilación en 1998, será su principal fundidor.
1971 Exposición de esculturas y dibujos en la Galerie Dina Vierny de París. Obtiene el Primer Premio de la Primera Bienal de Escultura de Budapest.
1972 La obra de Zitman alcanza un gran éxito en la Feria de Arte 72 de Basilea.
1973 Exposición de dibujos en la Galería d’Eendt de Amsterdam.
1974 Exposición de dibujos y esculturas en la Galería d’Eendt de Amsterdam. Un museo holandés y el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas adquieren varias obras. Realiza una escultura de gran formato, Les Girls, para The Mall at Chesnut Hill de Boston.
1975 Exposición de dibujos y esculturas en la Galería Doblug de Oslo.
1976 Gran exposición retrospectiva de la obra escultórica en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas.
1977 Exposición de dibujos y esculturas en la Galerie Dina Vierny de París. Exposición en la Galería Monte Avila, Bogotá, junto con Botero y Wiedemann.
1979 Exposición de dibujos y esculturas en las galerías Sindin de Nueva York y Tokoro de Tokio.
1980 Exposición colectiva ‘11 Escultores’ en el Museo de Arte de Maracay, Venezuela.
1981 Exposición de dibujos y esculturas en la Galerie Dina Vierny de París. Obtiene el premio de adquisición del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, Bienal de Artes Visuales de Venezuela, Caracas.
1982 Invitado de honor del Salón de Arte Nacional del Museo de Arte de Barquisimeto, Venezuela. Obtiene el premio especial Korato Takamura Grand Prize Exhibition, del Museo Hakone de Tokio, Japón.
1983 Exposición individual de esculturas y dibujos en el Museo de Arte de Maracay, Venezuela. Recibe la visita del Dr. Theo Scholten quien, diez años después, inaugurará el Museo Beelden aan Zee de Scheveningen, Holanda.
1984 Exposición colectiva ‘Arte en Bronce’ en la Galeía Artehoy, Venezuela.
1986 Exposición individual de esculturas y dibujos en la Galería Tokoro de Tokio, Japón.
1987 Expone 40 esculturas y 20 dibujos, con el montaje del arquitecto Domingo Álvarez, representando a Venezuela en la Bienal de Sao Paulo, Brasil.
1988 Exposición de la representación venezolana en la Bienal de Sao Paulo 1987 en el Museo de Bellas Artes de Caracas, Venezuela.
1988-1989 Exposición retrospectiva en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, Colombia.
1989 Exposición en el Musée Campredon de L’Isle sur la Sorgue, Francia.
1995 Conoce a James Mathison, joven escultor venezolano y a José A. Fernández, otro joven artista. En el taller de fundición de ambos serán tratadas las esculturas de Zitman a partir de la jubilación de Campanella. Continúa exponiendo en Venezuela y presentando su obra en ferias internacionales hasta el día de hoy.
2006 Gran exposición retrospectiva en el Museo Beelden aan Zee de su país natal.
2008 Exposición “Zitman y su Tribu”, en la Casa Museo de Venezuela en España, Beas, España.
2008 Exposición “Zitman en España”, en el Museo de Huelva, Huelva, España.
2009 Exposición “Zitman en España”, en la Sala Santa Inés, Sevilla, España.
2010 Exposición “Zitman en España”, en la Sala Orive, Córdoba, España."

Sala Capitular de Orive


Vídeo de la Exposición.





Textos de la exposición.
Fotografía de Cornelius Zitman y en el taller de su Web, resto de fotografías y vídeo del autor.

domingo, 23 de mayo de 2010

TORRE DE GUADACABRILLA (POSADAS)


Torre de Guadacabrilla y Castillo de Almodóvar al fondo.


La mañana del sábado veintidós de mayo tocó Moratalla. Quería visitar los jardines y si hubiese sido posible el Palacio. Hace tiempo tuve un gentil ofrecimiento de uno de sus responsable para visitarlo, pero una falta de coordinación por mi parte me impidió obtener el salvoconducto necesario para hoy y, a pesar de la amabilidad de un empleado, al no tener la autorización no pude hacer la visita. Otra vez será. A la vuelta para Córdoba, una vez pasado Posadas y visitado (por fuera) el coqueto velódromo, que no posee la capital, a pesar de su tradición ciclista. A la derecha decidí aprovechar el tiempo y ya que estamos de torres vigía, me dirigí a la torre de Guadacabrilla o de Victoriano Fuentes.

Caras occidental y sur.

Es una torre muy bien conservada, que con motivo de la obra del AVE, y de la nueva A-431 se ha quedado en una isla entre los dos medios de comunicación. Leí que con motivo de la obra de la carretera habían salido restos en sus cercanías que no se si habrán sido estudiados, posiblemente sí.

La Torre es de origen medieval. En su fachada sur, en su parte superior existe un matacán que se apoya en cuatro ménsulas labradas.Está coronada con almenas piramidales. En la fachada occidental le falta una almena, así como la de la esquina sureste, que tampoco está. Sus fachadas son de hiladas de mampuesto y losas de piedra, las monchetas están construidas a soga y tizón. Tiene una ventana o saetera en cada uno de los lados de la segunda planta, salvo en la fachada occidental que no tiene.

Puerta en la cara sur.

La Junta de Andalucía ha puesto una placa informativa, lejos, y sin ser mi intención enmendar la plana a la Junta, lamentablemente tengo que señalar que ésta está equivocada. Dice así en parte:

"Su planta es prácticamente cuadrada (6,70 x 7,32 m.) correspondiendo el lado mayor a la puerta orientada al sur. Consta de dos plantas y azotea. Para acceder a su interior hay que atravesar una puerta de arco carpanel con dovelas de piedra. Esta puerta se encuentra protegida por un sillar que apoya en jambas de sillares embutidos en el muro que no sobresalen en la fachada, pero si tiene salientes al pasillo para que la puerta apoye en el resalte. Hacia la mitad de la puerta hay unas cajeras donde se aloja la tranca. Adosada al muro oriental existía una escalera con techo de bóveda de cañón de ladrillo. En el centro de cada fachada de la segunda planta hay una ventana alargada, saetera o tronera, con jambas y dintel de sillares. La fachada oriental no posee ventanas.”

Las enmiendas al texto informativo son: "prácticamente cuadrada". No, prácticamente no, es rectangular. "correspondiendo el lado mayor a la puerta orientada al sur." El lado norte también es el mayor, ya que es igual que el lado sur. "La fachada oriental no posee ventanas". Tampoco, la que no posee ventanas es la oeste que es la occidental. Estimo que son errores garrafales de falta de interés, de cubrir el expediente y no leer la placa informativa el responsable cultural correspondiente, que es el culpable final de las erratas.

Detalle del matacán.

Parece que se construyó en principio del siglo XV, sobre una que dicen existía en el mismo lugar ésta de dos siglos antes del siglo XIII, que se la llamaba la Atalayuela. Ordenó la construcción de la que nos ocupa segunda el segundo Corregidor de Córdoba Luís Sánchez.

Su misión guardar el camino a Sevilla y el vado del Guadalquivir. Parece que la ocupó durante un tiempo un ermitaño llamada Juan de Buenavista: “Excusando muchos robos y muertes de hombres y muchos males que allí se hacían y podrían hacerse, de cuya obra se seguía mucho servicio de Dios y provecho y bien de la comarca y guarda de ella”. Está repleta su historia de leyendas sobre bandidos y malhechores. Tenía también uso como atalaya del Castillo de Almodóvar desde el que se la divisa perfectamente y viceversa. Es Bien de Interés Cultural desde 1985.

Otra vista del matacán.


Su acceso es fácil, algo peor es la salida con incorporación a la A-431, que obligatoriamente debe hacerse en dirección a Córdoba. Una vez hemos pasado por debajo de la vías del AVE, cuando salimos de Posadas en dirección a Córdoba, a unos trescientos metros a la derecha, antes de iniciar la subida a una de las glorietas de distribución de la carretera, está el camino de servicio del ferrocarril. Una vez dentro de él, a la izquierda está el de subida a la torre. Inmediatamente debajo de la torre, en el camino, que no vas a usar para subir a ella,porque no puedes, está la placa informativa. Es peligroso acercarse a la puerta de entrada a la torre, pues existe un talud de unos cuatro metros de altura, sin señalizar, semioculto por la maleza que existe en este momento que te puede dar un susto. En la fotografía aérea lo señalo. Las coordenadas geográficas de Google son: 37º48'48.28''N - 05º04'20.28'' O.

Aérea de Google.

Merece la pena visitarla, es un lugar difícil por el acceso de la carretera y la salida posterior, pero con la prudencia necesaria se puede hacer. Esa zona siempre me recuerda a un conductor de autobús que falleció en esas bajas y subidas de la carretera antigua hace bastantes años. D. Gregorio, "Conde de Cantarranas y Marqués de las Palmeras" un personaje muy peculiar de la línea Tendillas-Palmeras de los Autobuses de Córdoba (Aucorsa) que, desgraciadamente a pesar de los muchos kilómetros de conducción, horas de vuelo en vehículos antiguos, como eran los que tenía la empresa de transporte urbano cuando era privada, tuvo la desgracia de volcar con un utilitario y perder la vida.

Información del panel Junta de Andalucía.
Fotografías del autor.

sábado, 22 de mayo de 2010

TORRE DEL BEATO


Torre del Beato fachada este y principal.

Hoy también use de la experiencia de los clubes de ciclistas de montaña y de senderistas, para localizar un lugar que conocía desde hace muchos años, tantos que no me acuerdo. En bicicleta lo he recorrido cuando hacíamos la ruta Córdoba, Lagar de la Cruz, cruce de Trassierra bajada a las Margaritas –la de San Jerónimo no estaba transitable-.

Fachada principal.

Pasabas las Ermitas y después de una serie de curvas, dejabas a un lado un pequeño altar floreado, muchas veces con la ofrenda floral de plástico, llegabas a un inmenso castañar, y después de un par de rectas –es un “poner”-, Piquín a la izquierda, que me hizo recordar el estribillo de "La Cuesta del Reventón" de Ramón Medina":

“Pasan por "Piquín",/ hay mucho jaral,/ si no viene el guarda/ traerán buen jornal.../ La Cuesta del Reventón/ la suben cantando/ para hacer picón./

Cara norte.

A lo lejos veías unos cipreses, antes de encarar una subida a izquierda y allí, majestuosa, estaba la torre de un “castillo” entre una larga fila de esos árboles celestiales.

Cara sur de la torre.

Luego la red y toda la inmensa información que contiene te dice de ella muy poco. La titulan como una torre vigía de origen islámico, de lo que fue el cinturón de vigilancia, cuestión que entra dentro de lo posible. Es una torre de planta cuadrada, con fábrica de mampostería, con un arco que antes contenía una puerta que ya no está, que significa un deterioro para las posibilidades del “natural” vandalismo, suciedad y, cómo no, el nombre de los tontos por las paredes. Esto de los nombres es como las meadas de los perros para dejar la marca.

Esquina cara sur.

La torre está en un extraño buen estado de conservación que, salvo un bocado en la arista suroeste, no presenta más daños. La sala de la planta baja es un habitáculo abovedado de ladrillo, con unos escalones en un lateral, que permiten entrar por una estrecha entrada al piso superior.

Detalle del muro en la cara oeste.

Tengo que decir que no subí por la natural precaución –es miedo-, que normalmente utilizo por ir solo. He visto alguna fotografía del acceso a la azotea similar al de la primera planta, pero ninguna de la primera planta que no tiene más iluminación que las rendijas o aspilleras, que se ven en las fachadas. La azotea está coronada por cuatro merlones angulados en cada una de sus cuatro esquinas y alguno intermedio.

Puerta de entrada.

La orientación de sus esquinas lo es a cada uno de los puntos cardinales, pero considero que no es muy exacta. El camino de acceso está una vez pasada la instalación de la antena de la antigua Voz de Andalucía, en el CP79, a la izquierda, antes de llegar a una curva en cuyo lado derecho existe una entrada a un cortijo. Venimos del cruce de Trassierra, hemos pasado el cortijo de la Soledad y la Aljamara.

Rincón noroeste de la planta baja.

La entrada al camino está protegida con una cadena con candado, que evidentemente no impide la entrada a pie. El camino es muy bonito con una fila de cipreses al lado derecho y mucha vegetación, fruto de lo que he dicho en alguna ocasión, un invierno húmedo como hacía tiempo no se conocía.

Rincón suroeste escalera.

Calculo que unos cien metros son los que tenemos que recorrer hasta que se nos presenta la torre. La explanada que ocupa la torre, tiene en su parte trasera un muro, que sostiene el terreno de detrás que está a un nivel superior.

Detalle de la escalera.

El nombre de la torre hace referencia a un religioso que, posiblemente la ocupara en la época de los muchos eremitas que hubo por toda esa zona. No estoy hablando de antes del Califato sino después de la Conquista. Los cipreses no dejan de ser el clásico árbol, como hemos mencionado celestial, sus características físicas miran al cielo y en casi todos los lugares religiosos existen cipreses, sin excluir los llamados camposantos.

Trampilla en el rincón sureste subida a la primera planta.

Otro lugar de las cercanías de la ciudad, muy conocido por los deportistas y amantes de la naturaleza que merece la pena una visita.

Cúpula planta baja.




Vídeo del camino a la Torre del Beato.



Vídeo de la Torre.

viernes, 21 de mayo de 2010

FRANCISCO AZORÍN IZQUIERDO (ARQUITECTO DE LA CULTURA)



Noticia 24/05/1932 Diario Córdoba


No sé que buscaba el otro día cuando cayó en mi poder una copia del Diario de Córdoba de mayo de 1932, en plena II República Española, en el que publicaban una noticia de la Inauguración de un Grupo Escolar en la Avd. Obispo Pérez Muñoz –nomenclatura de ese tiempo-, actual Ollerías. El Grupo inaugurado que se llamó Carlos Rubio, tenía capacidad para cinco escuelas de niños y niñas. No he podido precisar el lugar exacto del Grupo Escolar pero posiblemente fuera el que luego se llamó del Padre Manjón, en el Jardinito.


Noticia de la prensa de Córdoba


Asistentes al acto: D. Francisco de la Cruz Ceballos, Alcalde de Córdoba; Concejales: D. Francisco Córdoba Fuentes, D. Juan Palomino Olalla (abuelo de mi buen amigo Julián Palomino); D José Guerra Lozano, Presidente de la Diputación; D. Baldomero López Diputado; D. Antonio Gil Muñiz, Director de la Escuela Normal; Inspectores de Primera Enseñanza: Doña Rosario del Riego, D. José Priego López y D. Alfredo Gil Muñiz; Doña Paula Sainz del Val, Directora del Grupo Colón; Eugenio García Nielfa, Jefe del Negociado de Instrucción Pública del Ayuntamiento; Carlos Saenz de Santamaría, Arquitecto; Claustor de Profesores del grupo escolar inaugurado; Doña Araceli Osuna y D. Francisco Castilla, propietarios del Diario de Cordoba; y D. Ricardo de Montis, director del periodico; Banda de música y otros muchos que se quedan en el tintero. Y como es lógico D. Francisco Azorin Izquierdo, diputado y concejal. Las palabras pronunciadas por D. Francisco Azorín, me demostraron que era un convencido republicano, imbuido del espíritu renovador e idealista de la República. Obvio los discursos de otros asistentes al acto porque en realidad lo que me interesa es glosar la figura de Francisco Azorín.

Discurso de D. Francisco Azorín.

“Después habló D. Francisco Azorín que comenzó diciendo que, obedeciendo la orden que había recibido del Alcalde, y por representar a la provincia de Córdoba en el Parlamento iba a pronunciar unas palabras.

Añadió que la República atendiendo con especial atención al problema de la enseñanza, no obstante haber dejado la Monarquía exhaustas las arcas de la Hacienda Nacional.

La República -continuó diciendo- no es un régimen como el antiguo, sino que impera en él la democracia del pueblo por el pueblo, para lo cual se necesita que los ciudadanos se instruyan debidamente.

Por esto el nuevo régimen atiende preferentemente el problema de la educación.

El Ministerio de Instrucción Pública era antes al que menos importancia se le daba. Se le consideraba como un ministerio de entrada. La república lo elevó al primer plano y llevó a él primeramente a un maestro del más alto significado a Don Marcelino Domingo. Ahora tenemos en Instrucción Pública a un profesor de Universidad de la más alta envergadura intelectual, a Don Fernando de los Ríos.

Para esta obra de educación ciudadana se necesita contar con la colaboración de todos. El Estado cumple con su deber y los demás deben cumplirlo también, como lo viene haciendo nuestro digno Ayuntamiento.

Pero en Córdoba tenemos todavía una gran deuda con la cultura, pues como habéis oído existen doce mil niños sin escuela.

Aludió la labor que realizo en pro de la enseñanza la primera vez que fue concejal y dijo que todavía existe en el Ayuntamiento el Plan formulado por él y que no se ha cumplido aunque confía que el Ayuntamiento completará su obra.

Agregó que los maestros y maestras tienen el deber de educar a los niños para hacer de ellos ciudadanos de la nueva España.

Finalizó su discurso diciendo que querría ser niño para vivir con ellos entre flores y árboles. Quisiera compartir con vosotros niños la alegría y el sol de estas escuelas.”



Foto de Azorín
Todo esto me recordó un trabajo de 2009, de “Saqunda” -una buena amiga-, que preparó indignada por el aviso de demolición del Grupo Escolar Rey Heredia, en la Bajada del Puente. Grupo que había construido este arquitecto turolense, afincado en Córdoba hasta que tuvo que marcharse de ella por los motivos que todos sabemos. Grupo Escolar que aún pervive todavía en las cercanías del puente romano, que fue un modelo en su momento y que mantuvo el escudo republicano en su fachada. Ignoramos como pudo resistir a los bárbaros de la época, si alguno fue consciente de ello y lo ignoró, o por el contrario no se dieron cuenta. Derribo que está en la cartera municipal y cualquier día la piqueta lo hará desaparecer. Un símbolo progresista de la enseñanza y la cultura de su tiempo, y de todos los tiempos. Nunca es plato de buen gusto que se derribe un colegio y máxime cuando se está aspirando a la Capitalidad Cultural europea, ese oropel en el que llevan mirándose los políticos del Consistorio muchos años, y que parece que no hay otra cosa más importante.


Escudo del Grupo Escolar Rey Heredia construido por Azorín
Francisco Azorín Izquierdo, nació en Teruel en 1885 y falleció en México en diciembre de 1975. En 1912 se asienta en Córdoba donde nacen dos de sus tres hijos. Fue Presidente de la Agrupación Socialista Cordobesa, y en 1918-1922 fue el primer concejal socialista del Ayuntamiento de Córdoba, encuadrado en la coalición Republicana-Regionalista. Realizó una importante labor en promociones urbanísticas para obreros y trabajo en la reordenación urbana de la ciudad.


Kilométrico de la familia Azorín
Se le supone redactor del “Manifiesto Andalucista de Córdoba”, incluido en el nuevo Estatuto andaluz de autonomía, dónde se incluía el término “realidad nacional”. Salió elegido concejal en las elecciones del 12 de abril de 1931, que dieron el 14 del mismo mes el triunfo a la II República Española. Fue elegido diputado a las Cortes Constituyentes, por la provincia de Córdoba, con 56.115 votos.

Azorín en México
Como arquitecto fue el artífice de diversos edificios de la ciudad: Torrijos, 6; Peláez Deza en c/ Concepción; Cruz Conde 24, esquina Manuel de Sandoval; Grupo Escolar Colón; Casino Militar de Republica Argentina; Diario de Córdoba 5 y el Grupo escolar motivo del artículo de Saqunda citado. Fue muy activo a favor de la lengua universal el Esperanto, con varias publicaciones en su haber.

Publicación en esperanto
En julio de 1936 estaba esperando marchar a Málaga para llevar a su familia, cuando le avisaron del levantamiento sedicioso de los fascistas, en la misma estación. Hombre formal donde los hubiera, dijo llevar a su familia a donde estaba previsto y que regresaría después, cosa que no pudo hacer por la guerra. Marchó a Barcelona y de allí a Toulouse, donde ejerció de Cónsul. Luego marchó exiliado a México donde residió hasta su muerte.


Discurso de Azorín en la inauguración del Grupo Escolar.

Bibliografía: Wikipedia.
Francisco García Verdugo (editor): "Francisco Azorín Izquierdo, arquitectura, urbanismo y política en Córdoba (1914-1936)", Servicio de Publicaciones de la Universidad de Córdoba, 2005.
Fotografía escudo Saqunda.

jueves, 20 de mayo de 2010

LA TORRE DE LAS SIETE ESQUINAS


La Torre de las Siete Esquinas.

Tarde del 18 de mayo, a una hora más taurina, las cinco, decidí cumplir mi deseo de acceder a la Torre de las Siete Esquinas. Recurrí a los compañeros de la Bicicleta de Montaña, que tienen pateada -habría que decir “ruedeada”- nuestra sierra, cuestión que yo -que soy aficionado y se de la dificultad de ese deporte-, admiro, y por qué no envidio, esa forma física que permite esas escaladas. Tienen unos conocimientos del territorio fuera de lo común, que se los da la experiencia y el uso, y luego además dejan nota de los recorridos.

Torre y el valle del Guadalquivir al fondo .

Enumerarlos a todos sería complejo y siempre me dejaría a alguien atrás. Lo único cierto es que me he servido de su experiencia, y mezclado con la mía –que es la justa- para conseguir mi objetivo. La cuestión negativa es que lo hago solo y he de reconocer que es complicado y en ocasiones arriesgado, aunque estás más expuesto en la ciudad, por poner un ejemplo; circulando por la calle Santa María de Gracia a pie, a mediodía o a cualquier hora.

Esquina de la casa de los mineros y la torre.

Por fin le tocó a la Torre de las Siete Esquinas. Un paraje precioso con unas vistas del valle del Guadalquivir, para soñar. Y si desvías la vista al horizonte y tienes la suerte de tener un día claro, la campiña y la subbética se te ofrecen también cercanas, así como Sierra Nevada. La ciudad a la izquierda casi en toda su amplitud. Como estás cerca del nacimiento del Arroyo de los Nogales, puedes dibujar con la vista todo su recorrido, señalado de verde, y hasta visualizar el puente califal del siglo X, e imaginar el camino de avituallamiento a Medina Azahara que lo cruzaba.

Lateral oeste .

Un texto consultado dice: “Torre Vigía de Las Siete Esquinas de origen islámico, fue construida alrededor del año 858 para garantizar que el monasterio cercano de Peña Melaria no volviese a resurgir tras su destrucción. Este monasterio, dedicado a Jesucristo, fue fundado sobre el año 825 por los Padres de la Esclarecida Virgen Mártir Santa Pomposa”. No me lo creo desde luego pero así lo dice.

Desde algo más bajo .

No me parece que fuese necesario construir una torre para que no edificaran nuevamente el monasterio “destruido”, es como si ahora hubiese que construir una torre vigía en cada parcelación para que no se construyera ilegalmente ¿No parece una tontería? Los árabes no eran tontos. Con darse una vuelta de vez en cuando la GMUC (Gerencia Municipal de Urbanismo Califal) hubiese sido suficiente.

Lateral este .

El paraje es, después de un invierno pasado por agua, de un verdor insultante. El camino de ida de fácil recorrido, cómodo pues es de bajada, y no tanto el de vuelta que hay que subir lo bajado, pero su corta longitud lo hace permisivo a las diversas formas físicas. Cuando estás llegando se abre el horizonte y, majestuosa aparece la Torre como se puede ver en uno de los vídeos. Otro permite ver el camino, prácticamente en su totalidad, y otro una pincelada de las vistas que desde allí se disfrutan.

Esquina oeste.

Siete Esquinas, siempre el número mágico, cabalístico. Si digo la verdad no conté las caras de la torre, que creo que son siete pero que discutiría –sería cuestión de hacerlo con detenimiento- porque su irregularidad hace que dos parezcan una sola. Yo diría que es -como las calificaciones de los espectáculos de la dictadura basada en la moral de la iglesia católica- heptagonal “con reparos”.

Tirantas interiores.

La misión de la época califal vigilancia. Una época en la que la anticipación a lo que pudiera ocurrir era esencial. En las cercanías existe una zona minera, razón por la que se llama en el plano de 1884, casa de mineros destruida, a la que está junto a ella. A cuyo lateral continúa el camino que va hacia la Huerta de las Ventanas, y cuya pared sujeta una exuberante higuera.


El interior de la torre con residuos.

En las cercanías citan diversos autores la ubicación del antiguo xenobio visigodo de San Salvador y Pañamelaria, “San Salvador por la dedicación y pinamelariense por el sitio, pues estaba fundado a la falda de una peña, donde desde antiguo formaban las abejas sus panales de miel, los cuales dice San Eulogio Lib.3.capII, que perseveraban en su tiempo” Y Morales en las notas adicionales al mencionado capítulo “expresando distar aquella peña cuatro millas de la ciudad”.

Interior de la Torre .

Cualquier lugar, cualquier construcción, cualquier nombre en esta ciudad, encierra muchos siglos de historia, de mito, o de leyendas. Las vistas son muy espectaculares, como he dicho anteriormente, y a su vez se comprueba el atentado del “quiero y no puedo” parcelista y del constructor venido a menos, como la entidad que lo amparaba y hacia negocios con él. De la obligatoriedad de muchas personas de sentirse burgueses, clase media, a lo que las empuja la sociedad de consumo. Cuando la proletaria es tan digna o más y mucho más rica si necesita menos, como dice el proverbio. Pero siempre tira la cabra al monte y me desvío, aunque lo justifica la razón de que no miras a ningún sitio, donde no hayamos metido la pata los ciudadanos, o el pico, por un lado, y la dejadez institucional por el otro. La zona al pie de la sierra que conocí de pequeño -pues mis padrinos D. Paco y su hija María Rosa, fueron propietarios de un terreno por la Huerta de la Gitana-, tenía muy pocas edificaciones en los alrededores.

Desde dentro de la torre, vista de la casa de los Mineros .

Volviendo a la torre, decir que es un lugar maravilloso, afortunadamente limpio, posiblemente por ser la mayoría de los visitantes personas con conocimiento de la naturaleza. No ocurre lo mismo que en el Mirador de arriba, el del Lagar de las Niñas, donde los y las, en sus incursiones amorosas dejan marcado el territorio, con los desechos de la lid. Amén de los domingueros con sus plásticos y residuos de toda índole. No obstante dentro de la propia torre también como puede verse en una fotografía hay un residuo que no debería estar allí. Se nos habrá colado un sucio visitante, que no será senderista o ciclista.


Plano de la zona de 1884 .

Trece fotografías y cinco cortos vídeos, seleccionados de más de sesenta que configuran la totalidad del reportaje, son una infinitamente pequeña muestra, que no hacen justicia a la realidad. Por lo tanto esto es una invitación a ir personalmente.

Casa de los mineros.

Y como entre unas cosas y otras no he explicado el camino utilizado, decir que: gracias a un plano de caminos de la zona de 1884, Google y las distintas web de Mountain Bike (ahora lo pongo en inglés), no he tenido problemas. Vehículo hasta el Mirador de las Niñas. Aparcarlo allí. Mochila, palo y buenas botas. Volver desde la glorieta hacia atrás y a unos cincuenta o sesenta metros a la derecha, se verá una abertura en la cerca (antes era puerta) y seguir el camino, que ya no tiene pérdida por no tener ningún desvío.

Video del camino desde la torre a la carretera del lagar de las Niñas.
http://www.youtube.com/watch?v=ijb8Cw91f9o




Vistas panorámicas desde la Torre
http://www.youtube.com/watch?v=12uJ2GyAOKI




http://www.youtube.com/watch?v=wLzG6aV5A7c




http://www.youtube.com/watch?v=swF91gK1W_0




http://www.youtube.com/watch?v=CPPTzCFEiTM





Fotografías y vídeos del autor:

miércoles, 19 de mayo de 2010

LA URNA DE CONSTANCIA


La urna, el lacrimal y la funda protectora de plomo.

Los paseos de Lucianus por la Colonia Patricia eran habituales. Discurrir por el foro sin destino prefijado era, en cierto modo, además de deambular inciertamente una forma de no pensar. La vida sin Constancia se estaba haciendo complicada. Aún no hacía un año y a Lucianus le parecía una eternidad.

Mirando a lo variado de la población, sus idas y venidas, a la que suponía con un destino prefijado, pero desconocido para él, pasaba su tiempo. El destino de las cosas, siempre el destino, eso que se considera infalible, que está o debe estar escrito en algún lugar, pero que modificamos constantemente, aunque nunca se puede demostrar lo beneficiosa o dañina de ésta o aquella modificación puntual.

La Colonia Patricia estaba preciosa. Los tiempos de conflictos bélicos habían pasado. Su emplazamiento era ideal, con unos alrededores cercanos, boyantes de mineral al norte, con unos campos al sur que devolvían en forma de espigas de trigo el sol que habían recibido antes, y en oro líquido el fruto de su olivar, que Roma recibía, para después engrosar el Monte Testaccio con sus ánforas. Y múltiples acueductos surtían de ese otro oro líquido a la ciudad, el agua. Y aunque todos los caminos condujeran a la metrópoli, Roma, la ciudad estaba en un cruce importante de ellos.

Siempre que podía salía Lucianus por la puerta de la muralla norte y subía en dirección a los montes, no sin pasar por la necrópolis donde reposaba Constancia. Después de dirigir la vista a su morada, continuaba hacia donde el aire se desprendía de los olores de la ciudad, la temperatura era más agradable y el silencio y los aromas vegetales se hacían los dueños de la situación.

Cuando morimos –no pudo evitar el pensamiento- vamos a parar a un mundo de oscuridad, de sombra, cuyo gobierno está en manos de dioses crueles, que se invocaban a veces para fines también oscuros. Crueles porque en ocasiones adelantan la ida de quien no procede aún partir para ese mundo. Crueles porque truncan la juventud, y cierran el paso a la madurez, acabando de golpe con la felicidad de quien merece disfrutarla algún tiempo más.

Había que procurar contrarrestar el natural deseo de volver del espíritu arrebatado al mundo de la luz, al que habían arrebatado el futuro, para permitirle descansar. Para ello quiso Lucianus introducir en las urna, una tabella defixionis que, a modo de conjuro para la tranquilidad del espíritu de Constancia, y que sirviera también para que los dioses conocieran a la recién llegada, y no la molestasen con interrogatorios absurdos.

La vida de Constancia había sido breve pero intensa, la felicidad había sido su tónica habitual y aunque ellos habían fomentado la esperanza en una vida larga, no había podido ser así. El destino, siempre el destino, marcaba la pauta. El pulso de la vida puede parar en cualquier momento a voluntad de los dioses.

Constancia ahora sólo esperaba el descanso. Las posibilidades económicas de Lucianus permitieron dotarla de un acomodado y bello lugar de reposo eterno. Una hermosa urna de cristal, con unas originales asas para portarla, dotada del ajuar necesario, y protegida por una caja de plomo para que perdurara en el tiempo y permitiera su anhelada eternidad. Luego su ubicación al salir de la ciudad, en la necrópolis del norte, camino de la hermosa serranía, a la orilla del camino dentro de un vistoso monumento.

El lacrimal.

Dos mil años después -que son un soplo para la eternidad-, unas intensas luces alumbraban parte de la residencia eterna de Constancia, que encima de una mesa era manipulada con esmero y delicadeza limpiando la tierra adosada, reparando alguna violatio sepulchris sufrida, y tratando de devolverle su esplendor primigenio. El lacrimal puede que aun conservase alguna partícula de la química de su líquido ocular, proteínas, sodio, potasio… en el ánimo de encontrar una presencia física de ella, no sólo la espiritual. Aunque parece que se depositaban en ella las lagrimas de los familiares. El restaurador que actuaba sobre la urna, como si hubiera sido su amado Lucianus, nunca podría imaginar lo que se encerró en ella, las ilusiones y deseos, lo vivido y lo que truncó el destino. La vida intensa que vivió su huésped y lo más importante, como había conseguido su amado que Constancia fuese inmortal. La nota protectora que se encontró junto a la urna decía:

“Constancia, has vivido intensamente, hecho feliz a quien te rodeaba, por ello que otras manos protectoras, aunque no puedan ser las mías, después de los tiempos, te acicalen con amor y dulzura y, otras gentes puedan observar tu morada por la eternidad”.

Y lo había logrado, el destino quiso que se encontrase la urna y que manos delicadas la trataran con ese amor y dulzura, que Lucianus vaticinó. Y así, la última morada de Constancia, hermosa, luce junto a su lacrimal la inmortalidad conseguida y su espíritu la acompaña eternamente. Su brillo es parte del de su mirada, su color turquesa similar al de sus ojos, y la belleza del objeto funerario es igual que la que portó en su vida terrenal.

La caja protectora o funda de plomo.

Fotos del autor