jueves, 23 de agosto de 2018

CRUZ DE AYESTARÁN EN LAS ERMITAS.


 
La cruz de Ayestarán y el sillón de Trevilla

En el ánimo de volver a coger la tónica normal de salidas diarias, ayer día 22 de agosto decidí tantear la subida a las Ermitas, con unos kilos de menos, siete, producto de una rigurosa dieta, afronté la subida y noté que no se me hacía cuesta arriba (no deja de ser una metáfora porque todo es subida) como pensaba. Luego de coronar y entrar en el desierto, la visita obligada es al sillón pétreo de mi obispo "preferido", Pedro Antonio deTrevilla, donde tomo aire y medito con el valle del Guadalquivir debajo.

La misma cruz en los tiempos de los ermitaños

En la misma explanada donde está el sillón del obispo, a continuación de la desaparecida Ermita, que se derribó para construir el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, existe una cruz en una peana de piedra cuadrada y escalonada, que se construyó en 1803, según el texto en castellano de una de sus caras, a expensas de otro obispo D. Agustín de Ayestarány Landa, que falleció tres años después 1805. La cruz por lo tanto es previa a la construcción del sillón obispal.

El sillón de Trevilla

Este obispo nace en Villafranca (Navarra) en 1738. Se doctora en Sevilla en Derecho Civil y Canónigo en 1750, y es nombrado cuarenta y seis años después, obispo auxiliar de Sevilla, para en ese mismo año dar el salto al sillón de Osio en Córdoba. Precede a Antonio Caballero y Góngora, ilustrado, y antecede a Pedro Antonio de Trevilla. Es tachado de reaccionario en su tiempo, cuando se opone enérgicamente al teatro en Córdoba que prohíbe, así como al decreto de matrimonios de Urquijo.

Pedro Antonio de Trevilla

No tenía nada de extraño la actuación retrógrada de estas personas, ancladas en el pasado. Partidario así mismo de la alianza entre el trono y el altar, reacciona cuando la potestad civil sobrepasa a la espiritual y se aprecia su actitud pasiva sobre la desamortización. Poco defender las "almas" y mucho los privilegios e intereses económicos. Desde su óptica acometió el proyecto de reforma parroquial de la diócesis, primero del nuevo régimen. Fue crítico con la situación conventual en Córdoba. Tiene la base de la cruz cuatro caras en las que existen cuatro textos, tres en latín y uno en castellano, que dicen:


"En el año 1803 se hizo esta Santa Cruz a devoción y expensas de Ilmo. Sr. D. Agustín de Ayestarán y Landa dignísimo Obispo de Córdoba. Rueguen a Dios por su alma"

"Salve crux sancta, salve mundi gloria vera spes nostra, vera ferens gaudia signum salutis Salus in periculis vitale lignum vitana por fanspomnium"

"O crux benedicta quia in te pepedint salvator mundi & in te trieumphavit rex angelorum"


"Protege salva benedic santifica populum cuncium crucis per signaculum morbo averte corporis anima hoc contrasignum nuilum stel periculum"

Es posible que alguna palabra en latín no esté correctamente por ser muy difícil leerlas. Y me ha resultado difícil traducir algunas palabras. Pero como curiosidad ahí queda otro lugar del Desierto de Belén.


Fotos del autor e Internet
Bibliografía de Wikipedia y Cordobapedia

lunes, 20 de agosto de 2018

LO QUE QUEDA DEL MURAL DE TOMÁS EGEA DEL BANCO COCA



Hace unos meses publiqué una reseña de la exposición, lamentablemente póstuma, de Tomás Egea, pues el autor no pudo estar presente en ella. Entre otras obras, una de las más representativas, que la gente conocía pero que no sabía era suya, es el mural que había en el edificio Regina, en la fachada del Banco Coca.

Fotografía del mural en el edificio Regina

Maqueta de Tomás Egea del mural


Un trabajo de un artista realizado por otra empresa de artistas, una empresa que fue puntera en trabajos con el acero inoxidable, que por diversos factores desapareció. En esos años finales de la década de los cincuenta, Tomás Egea realiza "el mural de cerámica mate del bar Ivory en la calle Morería (1958), un mural cerámico de azulejos con módulos circulares para la tienda de Zafra Polo (1962)"

Fachada del edificio SCAI

Misma fachada

"O el que será unos de sus proyectos más recordados de la ciudad, la fachada en metal y los pirograbados para el Banco Coca en Córdoba (1965) en el edificio Regina, un mural de acero inoxidable de 60 m2 y un pirograbado en cuero plateado sobre soporte de aglomerado inspirado en las caligrafías de los billetes de banco".  

Hall del Servicio Central de Apoyo a la Investigación.

Ubicación actual de lo que queda del mural

La fachada desaparece y el mural también, sin saber cómo algún alma caritativa con el patrimonio, en lugar de que la piqueta acabase con la obra del diseñador, la almacenó y como por arte de magia (no es magia sino voluntad de preservar) apareció en el Campus de Rabanales, en el hall del edificio que alberga los Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación (SCAI) y el Servicio de Informática.

Panel informativo del Campus de Rabanales

Iglesia

Esta mañana bastante temprano, aprovechando el paseo matinal en bicicleta, me he dirigido aprovechando los carriles bici al Campus de Rabanales, más conocido por la antigua Universidad Laboral. He pedido el oportuno permiso para fotografiar el mural y se me ha autorizado a ello amablemente por el servicio de seguridad. Desde el punto de control he rodeado el Campus hasta llegar al destino.

Paraninfo

Pabellón deportivo La Areté

Afortunadamente la puerta estaba abierta y he procedido a fotografiar lo que queda del mural, ya que por su tamaño no pudo colocarse completo, le faltan una o dos secciones. Y allí está majestuoso, esperemos que para siempre, para goce y disfrute visual de quienes sepan y quieran apreciar la obra del autor. Luego me he dado un baño de nostalgia por los alrededores.

Llegando al punto de Control

Acera paralela a la carretera

He visitado las calles que circundan los Talleres de Mantenimiento y Almacenes y el edificio Leonardo da Vinci, actuales pues antes no se llamaban así, que eran los que conformaban el circuito donde se celebraban carreras ciclistas. Los Cubo de la Rosa (fallecido en el accidente del autobús del río), Garrulo, Panduro, Valderrábanos, Francés Herrera, el Madrileño, y un montón de ects. que competían en ese tiempo.

Mi primer vehículo a motor con novia incluida

El primer vehículo a motor que tuve, una Lambretta 125 cc. se la compré a un chofer de la Universidad Laboral que se dedicaba a esos menesteres del compra y venta. Y esas calles fueron la pista de pruebas para la compra, como era invierno, la prueba me costó unas anginas de campeonato, pero la compré. Luego, poco a poco la puse a mi gusto, comprando el material en repuestos Osario que era quien llevaba la casa Lambretta. Después vino el 600; luego el 850 cuatro puertas; después el Renault 12, ranchera; el Ibiza que me quiso regalar mi tío Fernando pero que yo le pagué lo tasado. Todos como puede imaginarse más de uno, de segunda y tercera mano algunos, para acabar en el actual Córdoba único estrenado, hace doce años.

Mi primer vehículo en realidad

El de sí que da la búsqueda de un mural. Pero ahí está en el hall del citado edificio SCAI del Campus de Rabanales. Decir para terminar que, estuve en un tris de entrar en la Universidad Laboral, que me examinaron para ello en la empresa de mi padre y que fui el primero del examen, pero el segundo era hijo de viuda y por esa razón tuvo preferencia. Nunca me ha pesado no haber entrado allí, me retraían los colegios religiosos. Alguno dirá claro que vas a decir, como no entraste, pues eso.

Fotos del autor, del catálogo de Tomás Egea y GoolZoom
Bibliografía de un texto del citado Catalogo de Tomás Egea

domingo, 19 de agosto de 2018

UNA RECUPERACIÓN HISTÓRICA DE LA CIUDAD

La galería original (logia barroca) hoy recuperada

Normalmente lo primero que hago por las madrugadas cuando me levanto es, después del obligatorio paso por el tren de lavado y luego repostaje de energía para atender a las necesidades diarias, es comprobar las cosas que debe uno en los bancos y leer la prensa. Tengo una lista de periódicos digitales que habitualmente leo, he dejado de leer otros que por los naturales problemas digestivos actuales, no me permite mi carencia de vesícula, antes podía regular la bilis y ahora no. El primero que leo es Cordópolis que  considero muy aséptico, y hoy 19/08/18, me he desayunado con una buena noticia.

Una vista desde una casa de la calle de la Feria

Lo firma Marta Jiménez, lo titula "La recuperación de una silueta histórica de la ciudad" y lo aderezan una serie de bonitas fotografías antiguas, de archivo, y una serie actual de Alex Gallegos (alguna va sin firma por lo que no puedo citar al autor), aunque son de Cordópolis. Un bien documentado reportaje que he estimado merece reseñar en el este blog, porque no puede ser mejor Nota Cordobesa que esta recuperación histórica. Hace mucho tiempo se reseñó desde la extinta Calleja de las Flores, web crítica donde la hubiera, que cumplió su objetivo, aunque al final sucumbió a la piqueta del personalismo, como la asociación para la defensa del patrimonio Qibla, que ni siquiera tuvo infancia.

Calle de la Feria, Acuarela MBA, Colección Angel Aviles

Creo recordar que fue Harazem, un bloguero con una pluma (de escribir) incisiva, satírica pero muy crítica, quien siempre ha denunciado y vigilado este asunto, entre otros, toda vez porque desde su azotea era una visión particular esta logia (no sabía de este término arquitectónico, logia lo asocio con la masonería) y, una vez consultado el diccionario de la RAE, éste dice en su cuarta acepción: "4. f. Arq. Galería exterior con arcos sobre columnas, techada y abierta por uno o más lados.", lo que demuestra su significado que está meridianamente claro.

Calle de la Feria (AMC)

Pero para rizar el rizo, busco la etimología de la palabra y me dice la Wikipedia: "El término español logia proviene del italiano loggia, "galería", que a su vez procede del fráncico ripuario laubja, "cobertizo enramado", que posiblemente deriva del término germánico leaf: ‘hoja’."  Pero acabada la referencia académica, lo más importante es la recuperación de un espacio visual, porque los cordobeses/as lo podremos disfrutar sólo visualmente, como lo hemos hecho muchos y lo hicieron nuestros padres y abuelos.

Maese Luis desde Armas

Independientemente de algunos que lo pueden disfrutar desde su casa, los demás paisanos lo hacíamos al subir por la calle Maese Luis hacia la calle de la Feria (que poca gente llama San Fernando). Mi padre tenía un amigo que trabajaba en el horno de Maese Luis, el "Zagal", y cuando veníamos de visitarlo, al igual que otro compañero de trabajo que en esa calle vivía, esa referencia visual la tenía, y tengo aún, en la memoria. Y ya de mayor cuando me interesaban las cosas de mi ciudad, veíamos algunas fotografías antiguas, entre ellas la que permitía ver la galería.

Recuperación detalle (Foto Cordópolis)

Luego mi padre durante un tiempo, fue encargado de unos billares en Fernando Colón, en un pluriempleo obligatorio, dado lo corto que era el salario que le pagaba el Ministerio de Defensa como panadero, y era paso obligado la calle Maese Luis, entrando unas veces por esta calle u otras por arriba viendo la parra del rincón de Diario de Córdoba (Liberías) en la escaleras de bajada. Esa parra llegaba hasta la azotea, desde el rincón que estaba protegido con una rinconera para evitar el uso como urinario. A lo mejor las sustancias químicas de la orina le dieron ese vigor.

Más detalle (Foto Cordópolis)

En ese billar citado echó del mismo a empujones, a un "quies" como llamábamos en el argot a los "chulillos" o "matones" jóvenes, que en un alarde de abuso, había cogido a un menor con el gancho del puño de un paraguas por el cuello para retirarlo forzado de la mesa, a la que casi no llegaba. Luego este "chulillo" fue un deportista de nombre internacional y en la vejez político derechoso. Mi padre, José Muñoz, utilizando el derecho de admisión -quizás un poco bruscamente-, sacó al "menda" por la puerta del billar con pérdida de equilibrio y creo que no apareció más por allí, ni sus socios. Claro el no sabía de la fama posterior del "prenda".

El edificio en cuestión calle Ambrosio de Morales (Foto Cordópolis)

Los queridos y sufridos lectores, se habrán dado cuenta que no estoy entrando en el quid de la cuestión, estoy dando vueltas por la calle Maese Luis, Fernando Colón y Ambrosio de Morales, porque me parece difícil de mejorar la crónica de esa excelente reportera Marta Jiménez y trato de obligar a que lean el artículo de primera mano, ya que mis carencias periodísticas podrían empeorarlo en lugar de mejorarlo. Lo que está claro es que debemos de felicitarnos por esta recuperación, por diferentes razones, por el respeto a nuestro patrimonio, y porque se pueden buscar siempre soluciones a todo. 

Fotos de Cordópolis
Bibliografía de Cordópolis y memoria del autor

sábado, 18 de agosto de 2018

LA ALCUBILLA Y FUENTE DEL FRENAZO

En blanco el camino al Muriano, en rojo la antigua carretera

Los que tenemos una cierta edad, y recordamos tiempos en los que no había problemas con el alcohol al conducir -extremo que afortunadamente ahora está bastante bien controlado-, hemos frecuentado en más de una ocasión las ventas que había en la carretera del Cerro Muriano. Al final de la reunión pertinente y para evitar los calores del verano, siempre se recurría al "-Vamos a comernos unos pollos al Frenazo". No era ese solamente el ventorrillo pues había alguno más, Alegría de la Sierra, Gran Parada, y el urbano de Casa Pelitos, por citar algunos.

Plano catastral 1950

Vuelo USAF serie B, 1956

Aparte de asunto de los pollos al ajillo con patatas, que estaban bastante buenos por cierto, lo que ahora pretendo es comentar que, detrás del ventorrillo citado del Frenazo, cuando no era como ahora, era una especia de kiosco, aunque fuese de obligada parada de todo el que subía al Muriano, a pesar de estar en la izquierda, pero la permisividad de las normas era distinta, había una fuente y una alcubilla que era la que la alimentaba.

Cruz del camino que conmemora un accidente

Plano IGN, zona de Villa Enriqueta y Frenazo

En el plano catastral de 1950 podemos ver como sitúa éste la fuente detrás de la curva y la venta, al lado del arroyito que partía de la alcubilla unos metros más arriba. Toda esa zona cambió con la remodelación de la carretera. La cerrada curva pasada la del Frenazo, de casi 360º se ha quedado en una cómoda vía, ancha y segura, además ahora con la apertura de la nueva, con bastante menos circulación. 

Entrada carretera trazado antiguo

Antes de la crisis personal, de la que ayer 17 hizo un mes de la intervención quirúrgica, y dentro de unos días dos meses del ingreso en el hospital, le había hecho al lugar dos visitas, ahora tengo prohibidas determinadas licencias. Aparqué el coche en Villa Enriqueta, que es una verdadera ruina, tomé el sendero que sube a la antigua vía del ferrocarril, camino de Cerro Muriano, y al llegar a la cruz que simboliza, según mi estimado amigo el fallecimiento de su padre el 11 de junio de 1947 en un accidente de carretera. Antes había la costumbre que cuando había un accidente con resultado de muerte se ponía una cruz en el lugar. Dejé a un lado el camino, y seguí, con las precauciones debidas, 170 m. por el arcén, para salir al antiguo trazado de la carretera.

Salida carretera trazado antiguo

La antigua carretera está bastante bien. Está imposible la bajada a la zona marcada en el plano catastral como ubicación de la alcubilla, por lo menos yo no lo intenté ni siquiera. Es una zona que ha quedado muerta entre el antiguo trazado de la carretera y el moderno y es una jungla. Sospecho que haya podido cegarse la alcubilla con el movimiento de tierras. Luego busqué una mejor posición, para tratar de fotografiar la zona desde la nueva vía, cosa que conseguí.

Lugar entre ambas carreteras de la ubicación de la Alcubilla

No entré en el actual "territorio nacional" de la venta -no soy muy aficionado a los museos bélicos y mucho menos nostálgicos-, para comprobar si hay en su trasera restos de la fuente, ni creo que los actuales propietarios cuya presencia allí, será de un par de años para acá, conozcan si la hubo o no. Lo cierto es que hubo una alcubilla y fuente como señala el plano catastral de 1950.

Fotos del autor y GoolZoom
Bibliografía del plano catastral

viernes, 17 de agosto de 2018

SOBRE TRASSIERRA EN LOS PASEOS POR CÓRDOBA

La iglesia de Trassierra

Dice D. Teodomiro Ramírez de Arellano, en la obra "Paseos por Córdoba", cuando inicia su periplo hacia Santa María de Trassierra, que la carretera dejó de ser el camino y se convirtió en hermosa. Antes por las Margaritas, había pasado por la Fábrica de Jabones y orujo de Joaquín de la Torre, lo que después fue el Chimeneón. -En nuestra época trabajó en ella de encargado mi tío político José María, esposo de mi tía Antonia hermana de mi madre.- Otra de materiales de construcción. Una más que estaban construyendo a mediados del siglo XIX, para la fundición de plomo. Y sobre todo destaca la importancia y el potencial que tiene la ciudad para la industria más diversa. Dice literalmente: "nuestra entrada en la vida industrial, en que tanto puede hacerse en Córdoba, donde con tan grandes elementos se cuenta, para los que deseen utilizar sus capitales." Siempre llamando a la puerta de la poca iniciativa y cansino capitalismo de esta ciudad.

Paso a nivel de las Margaritas. En el cartel ponía a Santa María de Trassierra 17 km.

El Chimeneón a la izquierda y la fuente de las Margaritas

Luego se detiene en la Hacienda de la Albaida, que entonces era Señorío de Duque de Hornachuelos, construida encima de los restos de una antigua fortaleza, el Castillo Blanco. Cuenta una leyenda de un asesinato, un hombre de a pie a manos del Señor, y que siempre, como la religión católica, lo perdona el Rey. Luego se para en lo que hemos seguido llamando el Balcón del Mundo, una de las vistas más hermosas de la ciudad desde el oeste. Pasa por lo que nombra como Lagar de San José, hoy residencia de ancianos y sin más, llega a la aldea de Trassierra. Señala que en 1844 tenía tres calles y una plaza y veinte casas con cincuenta y tantos habitantes.

Desde el Balcón del Mundo (Foto Emili Godes, 1927)

Subida por el Camino de Trassierra, significativo lo pelado de la ladera

Cita que en un diccionario geográfico, el de Antonio Montpalan de 1783, figura la villa con doscientos habitantes. Señala que sus más importantes edificios son el Ayuntamiento, que a su vez era cárcel y pósito. Que en 1846 se trasforma en villa que depende de la jurisdicción de Córdoba. Que algunos edificios tienes restos de otros del siglo XVI. Cita a Juan Rufo y  a sus versos en los que menciona a Trassierra: 

"Por qué se quiere ir a monte
por cuatro días o cinco
á un bosque fragoso entonce
de fieras albergue nido,
y agora dicho Trassierra
que es de granjas paraíso."

Fuente de Trassierra

Comenta también que en el siglo XVII, Ramírez de las Casas Deza, en su Corografía, del consentimiento que dieron las Cortes pera vender algunos pueblos y que Trassierra la compró Juan de Góngora por 346.875 maravedíes, o lo que era lo mismo que 18.750 maravedíes por vecino, de los dieciocho y medio que se calcularon tenía. Que le dio al Sr. Góngora posesión el Corregidor D. Fernando Manuel de Villafaña, el 5 de enero de 1661. Esa sería la razón por la que el poeta D. Luis de Góngora y Argote, pariente de D. Juan, estuviera por allí.


Venero del Bejarano

Que la parroquia fue ermita, pero que no podía administrar sacramentos, por una norma anterior. Que sus libros comienzan en 1719, y que posiblemente fuese el edificio un convento de Templarios: "que está dedicada a la Purificación de Nuestra Señora, en cuyo día, 2 de Febrero, se celebra una gran función; además tiene otros dos altares al frente de las naves colaterales, y al final de una de ellas una capilla con la pila del Bautismo: contiguo a la parroquia está la casa del Cura y el cementerio." Que en las inmediaciones hubo dos ermitas más, dedicadas a San Sebastián y San Cristóbal.

Puerta Pozo de la Nieve

Interior vaso (Foto Guadalupe Pizarro)

Se refiere también a la existencia de los dos pozos de nieve, con los que surtía a Córdoba, desde tiempo atrás. Y menciona su abundancia de aguas, veneros y fuentes, de las que cita a las de: "la Víbora, Valdezorrilla, del Fraile, la Alcubilla, la Llueca, del Rey, la Teja, Cinco Pilones, el Borbollón y la mineral Agria" y que las más abundantes son la del Caño de Escarabita y Bejarano, señalando que la última mueve una máquina para batir cobre, y en ese tiempo de la crónica, activa una Fábrica de Paños.

Y esto es todo lo que esquemáticamente nos dice. No tiene nada que ver con la multitud de lugares, que existen en la barriada actualmente, es simplemente una visión de D. Teodomiro Ramírez de Arellano de finales del siglo XIX.

Fotos del autor y AMC
Bibliografía de Paseos por Córdoba de Teodomiro Ramírez de Arellano

martes, 14 de agosto de 2018

LA CALLE DE LINEROS

Calle Lineros cuando se llamó Emilio Castelar

Hay un lugar en la ciudad, que configura la confluencia de las calles Mucho Trigo, Consolación, Lineros, Carlos Rubio y  D. Rodrigo, así en el sentido de las agujas del reloj y que localmente se llama las Cinco Calles. Nosotros nos vamos a centrar en una de ellas, Lineros, que empieza en el Potro y acaba en esta plazuela citada, sin nombre oficial. A la calle Lineros, desembocan dos calles Candelaria y Badanas, y dos callejas sin salida, o barreras como decía D. Teodomiro, Vinagreros y Gragea. 

Una vista desde el Potro siglo XIX

 Su trazado aéreo (Foto GoolZoom)

Esquina del Potro

Hubo un tiempo que se llamó Emilio Castelar, Presidente de la I República Española. Durante la dictadura fascista llevó el nombre de un militar de igual ideología, en cuya conciencia, si acaso la hubiera tenido, cosa que dudo, estarán apuntados los miles de asesinatos cometidos, en los tres años de terror que gobernó esta ciudad, junto con sus brazos ejecutores Zurdo y Bruno, otros dos asesinos, que como el primero y muchos colegas suyos murieron en su cama. Al de la calle le regaló "Córdoba",  hasta un chalet en el mejor sitio de la ciudad.

Calle Badanas

Calleja Gragea

La calleja de Vinagreros se llama así, dicen, por haber vivido en ella un empresario de ese vino, y Grajea, que se llamó Gragera por el apellido de un Jurado vecino de ella. Parece que se comunicó con Armas, y ha existido el proyecto de volverlo a hacer en la actualidad. Otra comunicación prevista es Badanas-Ribera. En este barrio existe una notable profusión de calles con los preciosos nombres de los gremios que las habitaban. Armas, Librería, Badanas, Zapatería Vieja, etc. El nombre de Lineros procede de los trabajadores del lino. En ella se hacían las faenas necesarias para la manufacturación de ese material, rastrillado, cambio de libras hiladas y almacenaje.

Calleja Vinagreros

Calle Candelaria

También se llamó del Caño de Vencesguerra, por una cloaca romana que hay en ella. Ya la cita Cervantes en una de sus obras, tachándola de maloliente lugar. Hay un libro muy interesante de Juan Pérez y Paco Paños que se puede consultar:"La sombra de Cervantes en Córdoba", Editorial Utopía. Podemos intuir el trazado del caño fosilizado en el plano catastral. La cloaca es en algunos sitios cubierta y en otra con arcos descubierta, ahora está desaparecida, en la trama urbana. Parece que en la conquista de Córdoba entró por ahí Vicente Guerra con su gente en 1296. Recoge aguas de la plaza del Salvador, San Miguel, Maese Luis de paso, Puerta Nueva y otras cloacas. En las inundaciones era la causa de entrada de agua del río a esa calle. Hay algunas riadas en las que citan que las barcas navegaban por ella.

Aparcamiento de Bodegas Campos

 Gradilla de caliza micrítica

Había un mesón o posada, que ha estado hasta hace poco, que se llamó de Vencesguerra, ahora es bloque de viviendas. Como curiosidad, decir que encerraban en su patio unos de los dos pianillos callejeros de Córdoba. Y en él fue asesinada "la Tizná". Frente existe actualmente un establecimiento muy conocido de restauración que antes fue bodega de vino; Bodegas Campos. Dice D. Teodomiro que una de sus casas, "la núm. 49 ofrece a los curiosos un objeto raro; la gradilla de su puerta, que es un pedazo de sepulcro romano con parte de su inscripción; no puede descifrarse por faltarle mas de la mitad." (no tiene nada que ver con el número actual) pero no he podido encontrarla. Hay muchas gradillas en casas de la calle, de caliza micrítica de la cantera del Rodadero de los Lobos.

Donde estuvo la residencia de la ONCE

Placa en la casa nº26, homenaje a Ricardo Molina

En la esquina de la calle Candelaria existe aún un retablo dedicado a San Rafael que se salvó por la petición de los vecinos, de la Orden de 1841 de Izardi,  de quitar todas las imágenes religiosas de las calles. La finalidad en ese tiempo de los altares callejeros, era aprovechar la iluminación de los mismos para alumbrar las calles, ya que no existía otra. Tenía cuatro faroles y solo queda uno. El retablo lo centra San Rafael, con San Acisclo y Santa Victoria flanqueándolo. Nuevamente está volviendo la moda de los altares callejeros, raro es el barrio donde no te encuentras uno. 

 Placa en latín al lado del altar de Candelaria
Altar de San Rafael esquina Candelaria

Ya hemos dicho muchas veces que Santa Victoria se supone no existió, y su existencia la deducen de un texto que decía "la Victoria de Acisclo", y le adosaron a Acisclo una hermana -a lo mejor siguiendo el criterio de Moganbo-, pero tampoco vino Santiago a Galicia y no pasa nada. El autor de los cuadros es Antonio Monroy. En una hornacina con una reja, existe una virgen bajo la advocación de la de Linares. Hubo otra pero un desalmado la destruyó y una señora la financió en 1801, a su vez puso una inscripción en latín en la pared de Lineros que dice:

Placa de la leyenda de Cervantes en la calleja de Gragea

Azulejo de Tomás Egea en el tacón de la calle

"Córdoba, reconocida siempre a su Custodio, ofrece á San Rafael Arcángel este monumento, erigido con las limosnas de personas piadosas en desagravio de la injuria sin testigos inferida a la antigua imagen por mano enemiga, el dia 22 de Enero del año corriente de 1.801. Y en prueba de agradecimiento por haber visto nosotros salvar a nuestra Ciudad de la amenazadora y mortífera epidemia que devastaba la baja Andalucía y ciudades comarcanas. Y porque nada falte a la piedad de los cordobeses J así mismo á la Santa Virgen María bajo la advocación de Linares y a nuestros titulares Acisclo y Victoria, con espíritu gozoso lo consagran."

 
Puertas nobles del restaurante

Tiene el altar otras inscripciones, debajo del tejadillo y a ambos lados de las iniciales JHS dentro de un sol radiante, existen las de: "Buena es la oración con el ayuno y mejor la limosna que tener guardados los tesoros, TOB. c. XII v. VIII" y "Mas los que cometen pecado e iniquidad enemigos son de su alma. Tob. c. XII v. X". Debajo dice: "Medicina de J. Baxo la sombra de tus alas protégenos" Luego existe otra inscripción que señala que el "Altar propiedad de Excmo. Ayuntamiento" y debajo el metálico cepillo. En esa acera dos casas arriba en dirección al Potro, existía una casa residencia de invidentes, de lo que hoy es la ONCE, que ya está casi construida.

Lo que fue Casa Blas, y la gradilla donde estaba la bicicleta o su esqueleto

La antigua Posada de Venceguerra

En la casa número 26 actual, hay una placa orlada con la efigie de Ricardo Molina, que le dedicó Antonio Mairena con motivo de sus bodas de oro con el cante, que dice: "En esta casa creó su más importante obra literaria y flamenca el Eximio poeta Ricardo Molina Tenor, su colaborador Antonio Mairena en sus bodas de oro con el cante le dedica el presente recuerdo, Córdoba, Diciembre de 1979". Más hacia el Potro, estuvo aparcada muchos años, delante de un establecimiento -la tabernilla de Blas-, en la gradilla, una bicicleta de la que solo quedaba su esqueleto. Todos los días las ponía el dueño allí. La bicicleta desapareció y el establecimiento también.

Mucho Trigo y Consolación, Cinco Calles

Don Rodrigo, Cinco Calles

Carlos Rubio, Cinco Calles

Lineros y El 6, Cinco Calles

Por la parte de las Cinco Calles, estaba en la esquina con Carlos Rubio, la Taberna El 6, que aún continúa pero con otros propietarios, en la otra esquina estaba la Taberna Los Mosquitos, que ahora está en Carlos Rubio. La casa de al lado de la Taberna el 6, la tuvo un bohemio amanuense que la tapizó de textos escritos en escritura gótica y de otros estilos. Con su fallecimiento el nuevo propietario la limpió del todo. Tuve una conversación hace tiempo con el bohemio y me dio la solución a los problemas económicos de Córdoba y el país, todo se solucionaría con el "oro alemán". También me dio algunas soluciones arquitectónicas para algunos monumentos. 

La casa de bohemio amanuense y el portal que fue la barbería

Pepín Muñoz Estévez, el barbero de Lineros

En esa misma casa tuvo muchos años su peluquería el malogrado Pepín Muñoz Estévez, una excelente persona, conocedora de muchas historias del barrio y abuelo que fue de mis nietos Claudia y Alejandro y por ende, mi consuegro. Como para mí el cielo de los cristianos, es tener un buen recuerdo de las personas, Pepín estará de sobra y seguro, por la parte que a mí me atañe en ese cielo. Frente, casa arriba o casa abajo, de la Peluquería, tenía el Sr. Hernández una bodeguilla, este señor es el padre del mejor grabador que ha tenido Córdoba, Pepe Hernández, que tenía el taller con su hermano Paco, en la calle Consolación, donde vivían. Luego decir que, esa calle fue mi calle de paso diario, a casa de mi novia, a pelar la pava, durante diez años -que se dice muy pronto-. Y las Cinco Calles "punto de espera del martirio del amor" unos meses, antes de entrar a su casa.

Fotos del autor, GoolZoom y AMC
Bibliografía Paseos por Córdoba, D. Teodomiro Ramírez de Arellano