lunes, 21 de diciembre de 2015

PROYECTO DE FITODEPURACIÓN DE AGUAS, CENTRO DE VISITANTES DE LOS VILLARES

Centro de Visitantes de Los Villares

Hace unos meses, visité, una vez más, el Centro de Visitantes de Los Villares. Este lugar es un desconocido de los cordobeses. Yo tengo la suerte de haber sido un asiduo del sendero botánico circular, precioso, que existe en el recinto, por esa razón el lugar, para mí, es muy interesante. Hay un proyecto visible que me llamó la atención, sin menoscabo de ese museo que contiene el Centro de Visitantes, que merece la pena conocer.

Vista desde el balcón del depósito

Me refiero al proyecto de fitodepuración usando métodos ecológicos que, además según los datos generan biomasa que puede servir como combustible. Como soy aprendiz de muchas cosas pero maestro de nada, tengo que dar por válido lo expuesto en los paneles informativos desde el punto de vista científico. No puedo precisar si es positivo el proyecto y cumple con lo que exponen los textos. Y sobre todo si se ha experimentado suficientemente o sólo sirvió para la foto. Me estoy acordando de los humedales para anfibios, otro proyecto biológico, que considero abandonado, sobre todo por el estado de los mismos.

El centro

Expuesto esto, utilizaré los textos que contienen los paneles informativos:  

Panel Fitodepuración

Pasarela que permite seguir el proyecto

"FITODEPURACIÓN:

La fitodepuración es una técnica de eliminación simultánea de las sustancias contaminantes de las aguas residuales orgánicas y del CO2  de la atmósfera, utilizando para ello el metabolismo de las plantas verdes y la energía del sol. Tanto el CO2 como los contaminantes son nutrientes para las plantas verdes, cuyo metabolismo da como resultado un aumento de la biomasa más o menos pronunciado dependiendo de la especie vegetal que se utilice como biofiltro y de las condiciones de temperatura, insolación y concentraciones de nutrientes de cada caso. El tratamiento de aguas residuales mediante esta técnica, con ulterior transformación de la biomasa en pellets combustibles puede llegar entonces a convertirse en un negocio rentable."

Tanque de tamizado separador de grasas

Tanque

"TANQUE DE TAMIZADO-SEPARADOR DE GRASAS: Tanque compacto.

Su principal función es retener los cuerpos gruesos y no biodegradables. Además es un excelente separador de grasas, sedimentador y clarificador."

 Fosa séptica

Camino al depósito de agua y mirador

"FOSA SÉPTICA BICAMERAL: Tanque compacto.

Su función es separar los sólidos sedimentables, los materiales gruesos, las arenas y las grasas presentes en el agua. Además consigue reducir por descomposición una parte importante de las sustancias orgánicas acumuladas."

Humedal
Depósito de agua y mirador

"HUMEDALES ARTIFICIALES

Estos sistemas consisten normalmente en un monocultivo o policultivo de plantas superiores (macrofitas) dispuestas en lagunas, tanques o canales poco profundos. El efluente, normalmente después de recibir un tratamiento primario, pasa a través del humedal durante un tiempo adecuado (tiempo de retención), donde es tratado a través de varios procesos físico-químicos y bacteriológicos. El oxígeno necesario para la oxidación de la materia orgánica por los microorganismos es suministrado principalmente por las propias plantas del humedal, que lo producen por fotosíntesis o lo toman del aire e inyectan hasta la zona radicular. La transferencia de oxígeno hacia la zona radicular por parte de estas plantas acuáticas favorece también el crecimiento de bacterias nitrificantes. Por estar el agua en continuo movimiento no se producen malos olores ni se generan lodos en cuantía apreciable, ya que son autoasimilados por el propio sistema. Todos estos sistemas tienen la ventaja de ser naturales, integrados en el medio ambiente natural, que eliminan los sólidos en suspensión, la materia orgánica, los elementos eutrofizantes y los microorganismos patógenos. Desde un punto de vista económico tienen un reducido coste de instalación y mantenimiento."

Panorámica del Centro de Visitantes desde el mirador del depósito

Fotografías del autor
Bibliografía de los paneles

JUEGO DE PISTAS: BEIRUT Y UNA NUEVA GENERACIÓN DE ARTISTAS. EXPOSICIÓN CASA ÁRABE



Líbano fue el centro financiero de oriente próximo. Un pequeño país de una franja de 250 kilómetros en el Mediterráneo y 50 km. de ancho. Fue considerada la Suiza de Oriente, El famoso Hospital de Los Cedros del Líbano, era un establecimiento sanitario puntero en el mundo.

Entrada Casa Árabe y fachada Patio Mudéjar

Líbano es heredero de los Fenicios, y luego a lo largo de la historia se nutre de tradiciones cristianas y musulmanas. Es dominado por los turcos a partir del siglo XVI, luego los franceses desembarcan en él y es un protectorado hasta 1943, año que obtiene la independencia. En 1958 se genera una guerra civil entre  cristianos y pro árabes. En 1970 se instala la OLP en Beirut, y una nueva guerra se inicia al atacar los cristianos a la OLP. 

 Patio interior

Pilón

Un pequeño pero gran país que no levanta cabeza, como todo lo que han tocado los occidentales. El país de los Cedros, sin embargo tiene un plantel de artistas contemporáneos que demuestran que su arte está por encima de problemas religiosos y de guerras, y de eso va esta muestra en la Casa Árabe. "Beirut y una nueva Generación de Artistas".


Mil agujas de pino, 2015. Caline Aoun, 
nacida 1983, vive y trabaja entre Londres y Beirut

Espejo, espejo, 2014, 

No-esencialismo, 2014, Pascal Hachem
Nacido en 1979, vive y trabaja en Beirut

Texto de los comisarios:

"Juego de pistas:
Beirut y una nueva generación de artistas
Obras de Caline Aoun, George Awde, Mirna Bamieh, Nour Bishouty, Pascal Hachem, Charbel Joseph H. Boutros, Aya Haidar, Geörgette Power, loe Namy, Stéphanie Saadé, Siska, Lara Tabet y Tala Worrell




Sin Título (Beirut) 2012-2014), George  Awde,
Nacido en 1980, vive y trabaja en Daha, El Cairo y Beirut


La muestra aquí presentada explora un cambio en la obra y en las inquietudes individuales de una nueva generación de artistas vinculada a la ciudad de Beirut. Estamos ante las obras de trece jóvenes creadores (en su mayoría menores de 30 años) que nacieron después del estallido de la guerra civil en 1975 y cuya memoria, en muchos de los casos no alcanza a recordar la finalización del conflicto en 1990. 

Un breve comentario sobre casi todo, 2012 Mirna Bamieh
Nacida en 1983, vive y trabaja en Jerusalem y Beirut

En lugar de una Resolución:Dentro/Fuera, 2014, Nour Bishouty
Nacida en 1986, vive y trabaja en Toronto (Canadá) y Beirut

Sellos


Deja que suene, 2014 Charbel-joseph H. Boutros
Nacido en 1981, vive y trabaja en Paris y Beirut

Este grupo se diferencia de la célebre generación de artistas de posguerra por la manera en cómo presentan, a través de su trabajo, nuevos intereses formales y semánticos. muy distantes del interés característico de la generación anterior, más centrada en los archivos y en el material documental. Anteponen generalmente lo personal a lo colectivo y. una gran parte de ellos. han decidido no tomar la guerra como punto de partida para su trabajo artístico.

Devolver al remitente, 2013, Aya Haidar
Nacida en 1985, vive y trabaja en Londres

Re-creación LB/Candelabro, 2012, Stéphanie Saadé
Nacida en 1983, vive y trabaja entre Paris y Beirut

Las obras seleccionadas para la exposición subrayan una sutil afinidad con lo ordinario que comparten muchos de los artistas de esta generación. Esto puede observarse en la naturaleza de los materiales utilizados, a menudo objetos encontrados y prefabricados pertenecientes al reino de lo cotidiano y lo corriente, que van desde recursos íntimos y personales hasta infinitos elementos de la naturaleza, creando obras inspiradas en un sentimiento de inmediatez, brevedad y fragilidad.

E.D.L., 2011,  Siska
Nacido en 1984, vive y trabaja en Berlin y Beirut

Esta fascinación por la trivialidad va más allá de la recogida de objetos corrientes. Se refleja también en la predilección de esta generación por minimizar o incluso subvertir la imagen tradicional del artista como alguien que posee una habilidad técnica que le separa del resto de la sociedad. Esto es evidente en la manera fluida, casi frívola y, a veces. precaria, con la que utilizan los elementos formales propios de las disciplinas en las que desarrollan su trabajo.

 Tierra (Earth), 2015. Tala Worrel

 Observadores, 2015,  Tala Worrel

Radiocasete (Boombox),2014, Tala Worrel
                                                Nacida en 1991, vive y trabaja en Beirut

El título de la exposición, Juego de pistas, utiliza metafóricamente ese juego en el que los niños eligen en secreto un objeto que está a su alrededor, destacando el papel de estos artistas como observadores clandestinos más que como "comentaristas" públicos. Al igual que en el juego infantil, se pretende despertar los sentidos del público al adivinar que es lo que el artista expresa, al mismo tiempo que descifran cuáles son las reglas del juego.

Los Juncos, 2013, Lara Tabet
Nacida en 1983, vive y trabaja en Beirut


La muestra, presentada durante el verano de 2015 en la galería Mosaic Rooms de Londres en el marco del Festival Shubbak y, en septiembre, en la sede de Casa Árabe en Madrid, llega finalmente a Córdoba, del 10 de diciembre al 10 de febrero.

 Pozo del patio a traves del espejo de una de las obras

Pila del patio mudejar
Fotos del autor
Bibliografías de la exposición. 

domingo, 20 de diciembre de 2015

DOS CERROS DE MÁS DE SEISCIENTOS METROS DE UNA TACADA, TORREÁRBOLES Y PEDRO LÓPEZ.

Torreárboles 692 m.s.n.m. y Pedro López 659 m.s.n.m.

El dieciocho del corriente, lo que para la gente normal es un paseo, para mí fue una proeza, subir de una tacada, con un buen amigo Pepe Serrano, de próximo DNI al mío, uno detrás del otro, con la separación del tiempo de desplazamiento, dos montes de más de seiscientos metros, de nuestro término municipal. Cuestión que me hizo sentirme bastante satisfecho.

Plano de cotas con expresión de la ruta en naranja

 Inicio del recorrido

 A la derecha la cerca de Villa Alicia

TORREÁRBOLES

Subimos primero Torreárboles, el que se ve desde cualquier lado de la ciudad, el que siempre está presente en el horizonte serrano. Coche hasta detrás de la antigua venta del Puerto de Las Malagueñas, y desde ahí sin abandonar el sendero GR-48, que discurre junto a la valla de la finca Villa Alicia, entre jara pringosa, coscojas, y mucho labiérnago, además de tramos bastante pedregosos.

Rincón de un puesto de caceria y la mierda que el "defensor del medio ambiente" dejó en él

La nueva N-432

La valla nos acompaña todo el sendero

A pesar de la pendiente, no dejamos de hablar, lo que supone una negatividad añadida, en este caso por el consumo de oxigeno, pero como hablábamos de lo divino y de lo humano, mereció la pena. En cada parada el disfrute del paisaje que es verdaderamente maravilloso. Desde las colas del pantano del Guadalmellato, hasta la esquina de las Ermitas, toda la cornisa serrana. Y lamentar la mierda que había en un puesto de cacería, botellas, cartuchos y plásticos, amén de la contaminación por plomo, estos que dicen que cuidan el medio ambiente

 Zona más pedregosa antes del collado

 El collado

En el collado las vistas al norte, Villa Alicia y el embalse

Abajo el valle del Guadalquivir, aunque el horizonte estaba brumoso, cosa que nos supuso una cierta contrariedad. La cuenca del Pedroches, Salmerón o Santa Sofía, Huertas de Cabra, San Enrique, Albarizas, Los Pradillos, Meseta Blanca, Valdegrillos, Villares, Santo Domingo, Casa de Porras, la colonia de pino canario hasta llegar a ella. La cuencas de los arroyos Balanzonilla y Linares, por el este, y las de Villares, Ventilla, Porras, Barrionuevo y Santo Domingo por el oeste.

 La torre y el vértice

 Toda la parafernalia al pie del vértice. 
(A mi me gustaría poner una bandera republicana pero por respeto a los demás no la pongo)

Arriba del todo, aún más espectacular, porque la visión se amplía al norte, montañas como, Riscos de Vera, Cruces, El Sordo, Chimorra, Pico de la Perdiz, llanos del campo de tiro de los militares, ocupado con prácticas. Castripicón al oeste, y Pedro López. Abajo por la vertiente norte Villa Alicia, de pleitos por usurpación de caminos, y su caserío con su lago. La placa geodésica que señala el vértice, que a la vez avisa de que es intocable. Los restos de la Torre que da el nombre al pico.

La torre vigía de Los Villares. A la izquierda Pedro López señalando a Castripicón.
(Ampliar para ver)

 Una especie de pileta excavada en la cima
Y como no, en las alturas un altar, una virgen del Carmen que es más marinera que serrana, según los católicos. También ahora hay un placa con un verso, el "Cantares" de Antonio Machado, pega más por aquello de hacer camino al andar, aunque después los usurpen las oligarquías agrarias. Flores de plástico, e incluso un folleto de papel, y grafitis. Nos hicimos fotografías en el vértice.

Las nuevas tecnologías ocupan las alturas

El profundo barranco, nacimiento del arroyo de Linares
Le comenté a Pepe como una mañana de verano, temprano, estaba solo en el cortado, disfrutando de unas nueces, de repente apareció un parapente que venía de la zona de las Ermitas, se arrimó al pico, paró un momento sobre el abismo, nos dijimos buenos días y adiós, y continuó su vuelo por la vertiente del Pedroches. De tebeo. O como mi amigo Abén, dejó sorprendidos a una pareja que estaba en la cima, cuando apareció por el cortado vestido de neopreno, después de haber subido el cauce del arroyo de Pedroches.

Vértice geodésico y la caseta de Protección Civil

 Cantares de Antonio Machado

O cuando subieron la casilla de Protección Civil con un helicóptero. O la subida con un Land Rover, con Miguel Serrano y José Antonio Cantos, por el cortafuegos, del que me bajé inmediatamente que iba cogiendo la verticalidad, todo ello cuando estábamos muy implicados en el ambiente de la radioafición. O el susto de una mañana, casi amaneciendo cuando detrás de la alambrada en el collado me di de cara con dos ciervos. O el susto de Julio Galisteo, cuando corría -de un lado a otro como un loco- diciendo que le había picado una víbora, cuando subíamos Torreárboles por la vertiente norte. Fue una avispa terrera. Múltiples anécdotas.

 Los dos "alpinistas"

Pepe en el vértice

Algunos datos de Torreárboles: Se inicia la subida de 1.035 m. en la cota  565 m. en la cota 642 hay un collado que baja unos 15 m. en 200 m. de longitud y luego vuelve a subir hasta la cota final de 692. 127 son los metros de desnivel total que, menos 15 de la bajada, nos arroja la cantidad de 112 m. de subida reales. La media de desnivel es 12,27%. Es un vértice geodésico.

 Quien suscribe en el vértice

Un deteriorado trozo del sendero en la bajada

La bajada  se hace corta y también fue amena por la charla, hablamos de Pepe el facha, de Despeñaperros y como abajo, antes del frenazo, hay un comercio que se le parecía bastante, con armamento, mensajes fascistoides, uniformes militares, y armas -nos imaginamos que neutralizadas-, hasta el extremo de tener en la puerta un obús italiano, un M56, Oto Melar de 105 mm. Se llama Asociación de Coleccionismo. Curioso, "Spain is diferent".

Desde la vertiente oeste

Una vez abajo, ya en el coche, pensamos subir a Pedro López, al que Pepe no había subido, y a mí se me resistió, ahora son cuatro veces las que lo he subido, además de los dos intentos fallidos. Vehículo y camino de Pedro López por la carretera de los Villares. Comentarios sobre los caminos que desembocan en la carretera de los Villares, y que bajan al valle o circulan paralelos a la carretera. Lagar de la Cruz, camino del miriámetro -desconocido por todos- de la carretera de Villaviciosa, para bajar al Raso Malanoche.

Desde el lago de las Jaras, los cuatro cerros del conjunto; 
537 m. (de la Víbora), 541 m., 594 m. y 659 m. (Pedro López)

Plano de cotas y trazado de la subida, a la izquierda Las Jaras

PEDRO LÓPEZ

En el Raso de Malanoche, dejamos el vehículo en la urbanización, a la derecha hay una calle que tiene el campo de fútbol a la izquierda. A la derecha está el zarzal  donde está la alcubilla del Raso Malanoche. Una pequeña subida nos lleva a la antigua casilla de los peones camineros. Otro chalet a mano derecha con unos escandalosos cancerberos pequeños. Se ganan bien el sueldo. A doscientos metros por ese camino con cicatrices de cuando llovía, a la derecha tenemos una pequeña cantera, y una senda, que es la que cogemos.

 Camino circular previo

Inicio del sendero a la cantera de media ladera

Entramos en un pinar y mucha jara. Curvas a derecha e izquierda y el cónico Pedro López nos espera hacia el noreste. A unos 650 m. por ese sendero nos encontramos un pequeño llano y a la derecha un montón de piedras nos señala la senda entre la jara. Esas señales de piedra nos las vamos a seguir encontrando por el camino. En la cota de 580 m. estamos en una pequeña meseta, es el collado, entre Pedro López y el anterior cerro de 594 m.

 Sendero entre jara blanca y pringosa

Espesura del sendero

La cima en la distancia

Ese collado discurre entre los 580 y 590 m. Seguimos subiendo a los 610 hay otro pequeño descanso. Muchos restos de talla de diferentes piezas de granito, adoquines y losas. Por esa zona hay también una pequeña colonia de manzanos silvestres, piruétanos dijo Tamajón. Sólo quedan 100 m a la cima, a la imponente roca con una diaclasa enorme también, pero con un desnivel del 38 % en este tramo en el que tenemos que escalar entre las rocas. Ya estamos arriba, una colonia de labiérnago, madroño y coscoja abrigan el estrecho sendero que rodea la roca por el norte.

Granito y a la izquierda las señales del sendero encima de la roca
 Ya vemos en su amplitud el lago y Las Jaras

Ahora madroñal

Ahora estamos en una plataforma de roca delante de la que corona el cerro. El lago de la Encantada, que generó el arroyo de D. Lucas abajo y la urbanización. Al fondo Trassierra y Castripicón. Al oeste la Priorita y las solanas del Pilar. El alto de las Cabreras y El Romera, que nos señala el cauce del Guadiato. Por el noroeste las Cruces, y al norte los Riscos, rebeldes, inaccesibles, que modela el Guadanuño. Más al noreste Cerro Muriano y Torreárboles. Campo de Golf de los Villares, y los arroyos Villares y Picapedreros, con la torre vigía de la Miniya.

 Los Riscos de Guadanuño  desde la cima

Pepe en la losa de la cima

Al fondo las torres de comunicaciones del ayuntamiento, sobre el Cambrón, y las de Telefónica en la Urbanización de San Cristóbal. Luego en el horizonte que seguía nublado las Subbéticas entre la bruma. Más cerca el complejo de radiantes de RTVE y RTVA, del Lagar de la Cruz, y al sur el eucaliptus de la Soledad y la torre de RNE. Mucho pinar y verdor. A pesar de la sequía, peligrosa y amenazante, el campo está verde por el rocío, la abejas laboriosas a pesar de ser invierno. Una pequeña y esbelta lagartija se zampó de un bocado una hormiga que se había despistado por la losa plana de granito, donde la primera tomaba el sol.

La gran mole de granito de la cima

 Quien suscribe en la losa

Pepe llegando al collado, en esta zona hay abundante garbanzillo

Fotos de rigor, disfrute de la perspectiva de 360º, y disposición para bajar. En este último tramos aún quedan las señales de cinta en algunos tallos de jara, se conoce que el que la quita no ha subido a esta cota, la bajada es más cómoda que la subida, no por las cuestiones lógicas sino porque es cuestión de ponerlos pies en el lugar adecuado. Nuevamente la colonia de piruétanos y el collado. Los restos del trabajo esforzado de los picapedreros. Dos pasos escurridizos, y el sendero principal se avistaba cerca.

 Al frente el barranco del arroyo de los Arenales

 En el inicio del collado se ve la cima inferior de 594 m.s.n.m. y Las Jaras

 Zona de los piruétanos
Ahora ya estábamos en el camino que lleva, si lo hubiésemos seguido al escarpe norte y una cantera que hay en esa dirección. Un par de curvas y ya estamos en el principal que lleva al Raso, el de la derecha discurre circularmente para entrar a la urbanización por el norte, después de un espeso pinar, para pasar el sendero que, al derecha baja al Guadanuño. Nosotros estábamos ya en la casilla del peón caminero. Vehículo, y nuevamente la orquesta de los canes escandalosos, a los que mandó callar infructuosamente el dueño. Fin del trayecto y de la proeza (para mí) de los dos cerros de más de seiscientos metros de una tacada.


 Señales en las rocas

La esbelta lagartija

Datos del Pedro López: Se inicia la subida de 1240 m. en la cota 455, en el Raso de Malanoche, a los 1,2 km. de la salida llegamos a la cota de 580 m. y en los 1,3 km. iniciamos la subida teniendo 100 m. casi llanos.  El desnivel total es desde  los citados 455 m. a los 659 m. un total de 194 m. que arroja un porcentaje medio del 15,64%.

Fotografías del autor y Goolzoom