martes, 20 de octubre de 2009

LA PUERTA DE ANDÚJAR Y LA TORRE DE LOS DONCELES.

Vista interior de poniente o desde la plaza de la Magdalena, de la Puerta.


En un texto de José Manuel Escobar sobre el recinto amurallado de Córdoba, y referido a la Puerta que nos ocupa, la llamada de Andújar, dice que:
“A escasa distancia de la puerta de Plasencia la muralla formaba ángulo y se dirigía en sentido NE-SO, paralela a la actual calle María Auxiliadora, a la que llegaba después de formar una serie de ángulos entre la calle anterior y la Plaza de la Magdalena. Entre estas dos puertas existían, según Orti Belmonte, una serie de torres rectangulares de la época almohade y almorávide. La Puerta de Andújar –no reseñada en la descripción de Vaca de Alfaro- se encontraba defendida por dos torres iguales unidas por un arco, estando a su lado una especie de fortaleza que primitivamente eran dos torres, de las que se formó una sola al unirse con un doble lienzo de la muralla (Libro de las Tablas, 1281). Esta torre se conoció como la de los Donceles, juntamente con la Puerta, que se cerró y cambió de sitio en el siglo XVI, se encontraba, según Ramirez de Arellano, muy descuidada desde poco después de la conquista de Córdoba.”
Sobre la Puerta de Andújar dice D. Teodomiro:
“Dando comunicación con el campo, hay un portillo, conocido por la Puerta de Andújar, por ser la salida del camino a dicha ciudad, según unos, o porque cuando la conquista de Córdoba entraron por aquel punto los soldados que formaban la legión con que los auxilió Andújar. Sea lo que quiera, aquel sitio, uno de los más nombrados en su día, ha perdido por completo su importancia. A un lado se ve una torre amagada a la ruina, resto de la antigua de los Donceles, una de las fortalezas que defendían la ciudad y sólo podía cederle la primacía a la que llamamos la Calahorra.”
Y continúa diciendo D. Teodomiro Ramírez sobre la Torre de los Donceles.
” Formaba dos torres, completamente iguales, unidas por un arco, dándolas comunicación en la parte alta y teniendo abajo una de las puertas de la ciudad. Era una de las alcaidías de Córdoba y debía su título, a estar guardada por la parte más joven del ejército cristiano y servir después de reclusión a los hijos de los nobles cordobeses que cometían alguna falta. Los nuevos alcaides, prestaban en ella su juramento, estando veinticuatro horas antes en una de las dos pequeñas habitaciones que formaba, sin comunicación con persona alguna; por consiguiente allí estuvo cumpliendo aquella obligación el famoso D. Diego Fernández de Córdoba, que prendió al Rey Chico de Granada. Muy descuidada desde poco después de la conquista, en 8 de marzo de 1557, se hundió una de las torres que estaba en terreno hoy dentro de la plazuela: entonces se reedificó aquella parte de muralla y varió la puerta frente a la calle de los Muñices, donde la hemos conocido, dándole también una forma gótica, cerrándola en 1836, cuando la invasión del cólera y así ha permanecido hasta su demolición. La torre, que tantos recuerdos encierra, desaparecerá también pronto, si alguien no acude a su remedio. Cuando la primera de estas dos reformas, se construirían las casas de la calle del Crucifijo, pues no es probable que la antigua puerta diése a una calleja; además es sabido, que la muralla en todo el recinto de Córdoba, estaba independiente de las casas y demás edificios. Cuando la puerta estaba en uso, la casa número 21 era un peso de harina como el de Martos y el Puente.”
El Semanario Pintoresco Español de junio de 1843, hace una extensa descripción de la torre y de su uso. En los planos de la ciudad de 1811 y 1851 figura el Portillo o Puerta de Andújar perfectamente señalado, así como el puente sobre el arroyo de San Lorenzo, lugar donde se iniciaba el camino de salida de la ciudad, paralelo al Convento del Carmen. Posteriormente se procedió a la urbanización del sector encauzando el arroyo y construyendo la Ronda de Andújar que es la única referencia que nos queda de la Puerta, así como unas columnas símbolo parece ser donde estuvo el Portillo.
La torre tuvo como inquilinos a los asesinos del Marqués del Villar al que dieron muerte en las callejas de Corpus Crhisti (hoy calle Marqués del Villar) por una discusión sobre toros, a los que el Marqués era muy aficionado. La Torre de los Donceles era una especie de cárcel -como cita D. Teodomiro-, o prevención para la nobleza, para que ésta no se mezclase con los delincuentes normales en una cárcel normal. Era una Alcaldía de la ciudad y su nombre, Donceles, era debido a la juventud de sus caballeros que eran los encargados de su defensa.
Un rincón más de la ciudad al que el abandono y la piqueta del siglo XIX, trasladaron a la historia reciente de Córdoba.
Puerta de Andújar

domingo, 18 de octubre de 2009

EL ANTIGUO MONASTERIO-CONVENTO DE LOS MÁRTIRES

Monasterio de los Mártires grabado


Grabado de la época en el que se ve la fachada del Monasterio que daba al río y parte del Molino de Martos.

La zona de la Ribera, en los aledaños del Molino de Martos, forma parte de la historia profunda de la ciudad por muchos motivos. En un rincón cercano al molino estuvo situada la Puerta de Martos, del Sol o de las Siete Menas (por la torre cuadrada que tenía la muralla en el lugar). Desde esta última corría el lienzo de la muralla de la ciudad hasta la torre de las Siete Esquinas, torre octogonal, en la esquina del Campo de Madre de Dios, frente a dónde hoy en día está ubicado un cuartel de la Policía Nacional. Esta torre ochavada fue castigada con bastante dureza, digamos que herida de muerte, por el terremoto de Lisboa de 1755, y cuyos efectos se hicieron notar con fuerza en nuestra ciudad, herida que obligó a derruirla. Entre el Molino de Martos y la mencionada torre de las Siete Esquinas estaba ubicado el Monasterio de los Mártires. Cuenta la leyenda que en ese lugar estuvieron enterradas las primeras personas que habían muerto por el cristianismo en el siglo cuarto, Acisclo y Victoria. No vamos a entrar en la disquisición de la verdad o no de los hechos, posiblemente alterada en demasía por el transcurso del tiempo, la escasa o casi nula documentación, la manipulación intencionada de ellos, etc. No es intención cuestionar eso.

Pues bien, una vez aclarado este extremo, y siguiendo con la leyenda, dice la tradición que en tiempos de Diocleciano, siglo IV, se dio muerte a unas personas jóvenes, Acisclo y Victoria que fueron enterradas por una ama suya, en la orilla del río, precisamente en el lugar donde hasta hace pocos años existió una fuente, que llamaron Fuente Clara, y un lavadero, al que se accedía por una puertecilla en forma de arco, que estaba abierta en una pared cercana al Molino. En ese lugar o cercano a él ocurrió en nuestros días un asesinato de un joven.

 Dibujo de Wingaerde

Grabado de Wyngaerde 1567 en el que detalla el edificio del Monasterio la torre de las siete esquinas y el Molino de Martos.
En el lugar donde se supone estaba el enterramiento citado de los jóvenes mártires, se construyó un Monasterio llamado por ello de “Los Mártires”, dónde la leyenda cita que se depositaron las reliquias de los citados cristianos. El monasterio fue consagrado por el Obispo cordobés Osio, en una de sus visitas a Córdoba. Allí se supone estaban los cuerpos de Acisclo y su hermana Victoria. Hemos de recalcar que todo esto forma parte de relatos orales de la época, a lo largo de generaciones sin una base documental fidedigna. Hasta se ha cuestionado de si eran dos o una las personas citadas. Parece ser que un trozo de texto incompleto referido a Acisclo, contenía la palabra victoria pero pudiera haber querido decir la victoria de la fe cristiana de Acisclo sobre sus perseguidores. Era época de una gran necesidad de mártires, que ayudaran a la propagación y publicitación del cristianismo y todo cuanto lo rodease. Por ello la duda de si se inventó también una mujer para emparentarla, hermanándola, del mismo modo que lo hizo la censura en la película Mogambo. Por ello reiterar que nos movemos en terrenos complicados de creencias religiosas y de fe, cuya principal característica es no cuestionar lo que las autoridades religiosas afirman.

Grabado de Gedson


Grabado de Gedson de finales del siglo XVIII, en el que se ve el Monasterio y detrás la Iglesia del Convento de Madre de Dios.

Parece ser que en el mencionado templo fueron sepultados también; San Perfecto; San Sisenando; San Argimiro y las cabezas de Santa Flora y María. A partir de ahí se generó un tráfico celestial de restos óseos (reliquias) por todas las iglesias de España, en un tiempo que eran muy necesarias por la expansión de las mismas. La Iglesias para que pudieran ejercer tenían que estar consagradas y eso consistía en que debían tener debajo de su piedra de ara la reliquia de un santo. Hubo un momento de la historia en la que la escasez de reliquias, hizo aprobar por las autoridades eclesiásticas que también era reliquia lo que se pusiese en contacto con las auténticas, y adquirían la categoría de reliquias otras que no lo eran. Era una especie de trasmisión por contacto de la santidad necesaria. Los no creyentes podemos escribir libremente, porque al carecer de la fe tenemos la capacidad de dudar y cuestionar muchas cosas.

 Torre de las siete esquinas


Grabado de Baldi siglo XVII, a la izquierda la torre de las siete esquinas, a la derecha la torre albarrana y delante un lugar de picota antes de entrar a la ciudad.

Ambrosio de Morales se hizo enterrar en el Monasterio. Este escritor fue monje jerónimo y un cronista muy especial. Su grado de religiosidad le llevó a querer castrarse con la tapa de un baúl para evitar las tentaciones que tenía normalmente, y lógicamente diría yo, cosa que no consiguió pues los alaridos terrenales que daba hicieron acudir a su padre que era médico e impidió que se desangrara. De eso no murió, pero le obligo a convivir con las tentaciones humanas.

Una pequeña lápida azul en su portada, parece que fecha que era lugar de culto el monasterio en el 987, año del califato. Cuando Fernando III, en el siglo XIII, entró en la ciudad, a D. Lope de Abad -luego Obispo Fitero-, le fue encomendada la custodia del edificio, que entonces se ocupó por la Orden del Cister. El abandono a que estaba sometido y su deterioro progresivo hizo que, en tiempos de Fernando IV, éste facilitara fondos para su restauración. En 1531 sólo quedaban en la comunidad dos monjes cistercienses. Coincidió que los dominicos de ScalaCoeli querían abandonar el suyo y trasladarse a la ciudad, quejándose de que el lugar de la sierra donde estaban era enfermizo (¿?). Como los cistercienses querían marcharse a otro monasterio más poblado, el Obispo Fray Juan de Toledo, con el plácet del Comendador de los Mártires D. Pedro de Castilla, obtuvo el correspondiente permiso y se realizó el cambio de comunidad, que fue refrendado en bula papal por Clemente VII, en 28 de abril de 1531, traspasando a los dominicos los bienes y derechos pertinentes, dejando estos abandonado Scala Coeli. Un conflicto judicial entre la orden dominica convino que los dominicos de San Pablo se fuesen a Scala Coeli y los de los Mártires indemnizaran a los primeros con 30.000 maravedíes, que fueron empleados en la reforma del lugar serrano, dirigiendo la reforma Fray Luís de Granada.

 Puerta de Baeza y torre albarrana


Grabado de Baldi, siglo XVII, Puerta de Baeza, lugar de picota y posiblemente de ejecuciones de la Inquisición, convento de Madre de Dios y entrada a la ciudad.

En 1570, cuando Felipe II trasladó la corte a Córdoba durante unos meses, visitó la iglesia. Recorrió el templo desde la puerta hasta el lugar del sepulcro de rodillas, dando muestras de esa religiosidad exacerbada que tenía, y porque no justificando su natural hipocresía, por lo que les remito a leer “El Tribunal de la Sangre” de Ortega y Frías, donde detalla la alta dosis de cinismo del Austria. El monarca contribuyó a la reconstrucción del monasterio que estaba casi derruido. Esta es una tónica de la Institución religiosa, no mantener los edificios para que luego el Estado, con los dineros de creyentes y no creyentes repare. Eso está ocurriendo a lo largo de la historia y en nuestra ciudad tenemos un claro ejemplo de ello en el Convento de Santa Clara, cuyas religiosas han recibido de la Gerencia de Urbanismo y del Ayuntamiento de Córdoba ofertas para dejar el convento y nunca les han parecido suficientes.

 Plano de 1811

Plano de 1811. Molino de Martos, Puerta del Sol y ubicación del Monasterio.
En la citada restauración o edificación por el estado en que se encontraba, se edificó también la capilla, cuya dirección ostentó Ambrosio de Morales, se cubrió el sepulcro de piedra tosca, de madera noble, se pintó de blanco y se adornó de motivos dorados, hecho que hizo que Fray Martín de Roa criticara la ostentación en una de sus obras. En las reformas participó también el Prior Fray Sebastián Aranda.

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 Plano de 1851

Plano de 1851, lo mismo que el anterior, todavía está el monasterio señalado.

Se suscitó una cuestión sobre unas reliquias que habían sido descubiertas en San Pedro, pues figuraba el nombre de Acisclo en un mármol que las cubría, y surgió la duda de que no eran las que se custodiaban en los Mártires. Lo cierto es que todas estas cuestiones son normales, cuando no hay hechos corroborados y todo se basa en leyendas interesada y posiblemente manipuladas.

 Plano de 1884

Plano de 1884, ya está el Monasterio derribado, convertido en la Ronda de los Mártires y señalado el lugar de la pequeña Ermita actual.

En una época reciente, en las últimas etapas de la vida del Monasterio de los Mártires, antes de su definitiva desaparición física, contamos con una detallada descripción del mismo. Dicen que estaba compuesto de una espaciosa nave, de coro alto, con una cubierta artesonada pintada de labores moriscas. Su capilla mayor era dónde estaban enterrados los Condes de Torres Cabrera, cuyo patronato se celebró en 1594 entre la comunidad y un familiar ascendiente de estos, D. Juan Díaz de Cabrera. Tenía un hermoso retablo, en cuyo centro estaba situado un cuadro de Juan Luís Zambrano, con el motivo del martirio de San Acisclo y Santa Victoria. En la entrada, en el arco principal, había dos ángeles sujetando unas lámparas que se dice son los que ahora están en la Iglesia de San Rafael. Otro gran cuadro de Pablo de Céspedes, que representaba a San Pedro estaba colgado en una de las paredes del cuerpo principal. Los dos cuadros los recuperó después la casa de los Condes de Torres Cabrera.
 Plano Capilla actual
Plano de la capilla actual

El convento era pequeño, tenía un patio combinado, de estilo árabe-mozárabe con grecorromano. Estaba rodeado de una arquería latina de dos cuerpos, el primero de capiteles dóricos y el segundo el alto, árabes, con un antepecho de azulejos de relieve. La parte que daba al río, que era donde estaba el sepulcro, estuvo varios años abandonada. Tenía una portada de ladrillo que su descripción figura como juguete arquitectónico, en la obra Recuerdos y Bellezas de España.

Entre 1820 y 1823 se vendió el edificio a excepción de la Iglesia. En 1836 se quedó otra vez sin moradores. Se cerró la Iglesia al culto. La Hermandad de Ntra. Sra. del Rosario que ocupaba una capilla se trasladó a San Nicolás de la Ajerquía en la Ribera. Sirvió de almacén de maderas, teatro de aficionados y algunos usos más. El abandono hizo que primero se cayera la torre, y luego la capilla del altar mayor. El Ayuntamiento le compró al Estado la Iglesia y a un particular el convento para ser derribado y prolongar el Paseo de la Ribera hasta Campo Madre de Dios. En esas fechas se tapió la Puerta de Martos.

 Foto Capilla Actual

Postal de primeros del siglo XX con la Ermita cerrada con la verja exterior.

Aquel edificio contuvo hasta 1844 las cenizas de Ambrosio de Morales en un sepulcro costeado por el Obispo Sandoval, y luego se trasladaron a la Colegiata de San Hipólito. La Inquisición cordobesa celebró en él su primer auto de fe. Nunca pasó de veinte personas la comunidad que lo habitó. En ella tomaron hábito o residieron algunos notables, por citar a uno diremos que Fray Antonio Anguita (que no es pariente, creemos de D. Julio), que escribió el libro “Justificación del título de cabeza y pariente mayor de la esclarecida y nobilísima familia de los Córdoba en la persona de D. Luís Fernández de Córdoba, Marqués de Valenzuela”, obra impresa en Córdoba en 1651 y con un título en cinemascope.

Una vez derribado el Monasterio o Convento de los Mártires, se procedió a prolongar el Paseo de la Ribera, desde el Molino de Martos hasta Campo Madre de Dios, denominándolo Ronda de los Mártires. Una reja que tenía se trasladó al callejón que lleva a la puerta del Evangelio de San Pablo. Se trató también de llevar a efecto una promesa del Consistorio con la ciudad, efectuada en 1861, de construcción de un monumento a los Mártires que supliera el antiguo convento. En principio se pretendió aprovechar un monumento a San Rafael que había en la plaza de San Hipólito, sin embargo dificultades técnicas lo desaconsejaron, y se optó por construir una modesta capilla cuyos planos se acompañan y están fechados el 22 de marzo de 1880. Según presupuesto costaría unas veinte mil pesetas. En noviembre de 1881, una vez concluidas las obras se le añadió una verja de hierro y un jardín. Se plantaron álamos a su alrededor y se pusieron algunos asientos. Decía el Diario Córdoba de 17 de abril de 1883: “Mucho ha ganado el sitio donde estuvo anteriormente la Puerta del Sol con la creación y apertura de la hermita(sic) de los Mártires. La instalación del jardín que la rodea y el paseo inmediato, uno y otro perfectamente cuidado, llevan sobrante concurrencia en los días festivos”.

En nuestros días el entorno volvió a sufrir reformas, primero con la reparación de la N4 en los setenta. Frente a la Ermita había una empresa de reparación de neumáticos, Vulcanizados Cuevas, y su lugar de trabajo antes de la reforma de la carreta nacional, eran los arcenes de la misma, luego utilizaba para los grandes tractores o maquinaria pesada un llano a la derecha de la ermita, pues como curiosidad parece ser que solicitó le dejaran una conducción bajo la carretera para que pudiera utilizar el compresor en aquel lado, lo que no podemos precisar es si ocurrió. En ese lugar tenía su “calle”, y empresa “La Paquera”, que ejercía el oficio más antiguo del mundo. Se daba la circunstancia que era un lugar oscuro, solitario y de aparcamiento de grandes camiones. En los primeros años de la década de los noventa, con motivo del traslado de la Feria de mayo al Arenal, se llegó a un convenio con la empresa que gestionaba el Centro Comercial, para a cambio de poder abrir ellos durante la semana de la Feria, construyesen los accesos al recinto ferial, lo que es hoy Avenida del Compositor Rafael Castro. En un tiempo record, dos semanas y por unas decenas de millones, la Ermita de los Mártires quedó en una isla, rodeada por ambas vías de acceso y salida del Arenal, esto no acarreó costo alguno al Ayuntamiento pues lo sufragó íntegramente el Centro Comercial. Fue sin embargo criticado el Ayuntamiento por los ciudadanos que decían que siempre última hora se acordaban los arreglos de la feria, sin saber que a última hora el pueblo de Córdoba se había ahorrado un dinero y tenía un acceso mejor que el que disfrutaba entonces, fruto de las gestiones del Área de Seguridad y Tráfico. Posteriormente la Gerencia de Urbanismo deshizo el trazado y realizó el que ahora está.


Bibliografía:
Córdoba en el Siglo XXI, modernización de una trama histórica.
Córdoba Burguesía y Urbanismo.
Paseos por Córdoba. T. Ramírez de Arellano
Diario Córdoba.
Otras fuentes.

¿Jóvenes borrachos o futuros delincuentes?

Fotograma de uno de los videos


Me apena mucho escribir esto pero es la realidad.

Madrugada del 18 de octubre, seis y algo de la mañana, un coche con unos jóvenes se para en la Plaza de Belén de Córdoba. Primero voces desaforadas, meadas en las paredes y golpes en algunas persianas de cocheras. Un asustado vecino estaba en su coche y no se atreve a salir de él. El coche en cuestión -una máquina de matar en manos de un perturbado- dio marcha atrás en dirección prohibida, Paró, salieron de el dos de ellos. El coche arranca, luego estos dos saltaron sobre el capó, avanzó el coche en dirección a la plaza con los chicos subidos en el capó, frenó bruscamente y cayeron al asfalto por la inercia los que estaban subidos en él. Nuevamente voces desesperadas, inconexas, fruto de la perturbación etílica. Vuelta a introducirse en el coche. Arranque y aceleración violenta en dirección a la salida de la plaza a la Avenida de Libia, que ya no se como acabó pero que a mí no me hubiera gustado encontrármelos al pasar el paso de peatones. El ciudadano asustado miró repetidas veces su coche por si tenía algún roce. Antes de todo eso había habido toda una sesión de gritos malsonantes, y repetidos golpes en las persianas de las cocheras, otros jóvenes se habían marchado andando. Esto es habitual en los fines de semana -aunque los fines de semana se han alargado a las noches de los jueves, viernes y sábados, estas también son fin de semana-, es el lugar de despedida de los grupos.

Que hubiera procedido ¿Llamar a la policía? Seguro que no hubiesen llegado a tiempo, aunque esto es un juicio de valor. Se de buena tinta que son muchas las denuncias que se suceden en este lugar por los escándalos nocturnos, hasta la madrugada, cuatro o cinco de la mañana. Hacen "cultura" de botellón en la plaza los fines de semana, bueno prácticamente todos los días de la semana. Es habitual. ¿No habría la posibilidad de aplicar cualquier normativa que protegiera el descanso del resto de los ciudadanos, que somos más, que cuatro jóvenes bebidos, escandalosos, y maleducados?. Introduzco la palabra maleducados porque considero que es un problema de los padres que no los han educado adecuadamente.

No toda la culpa es de ellos. Podríamos enumerar culpables: en primer lugar y principalmente los padres; después la comunidad educativa; luego las autoridades por la permisividad sobre la venta de alcohol y el consumirlo en la calle; y para finalizar nuevamente las autoridades por la falta de coercitividad y aplicación de las normas más elementales por parte de quien tiene la OBLIGACIÓN de hacerlo. He puesto lo de obligación en mayúsculas, subiendo el tono porque al final lamentablemente, no hay más remedio que la represión. Podemos filosofar y añadir otra serie de culpabilidades, y síndromes pijos, como la sociedad, el sistema, etc. pero con las expuestas estamos bastante bien servidos.

Esto es un gran problema para la sociedad. No cabe decir: si se matan, allá ellos, no es así, porque normalmente implican a otras personas que no tiene nada que ver con sus juegos peligrosos. Y luego está el costo para la sociedad de cualquier tipo de accidente, y si el accidente no acaba en resultado de muerte que es duro, está el centro de parapléjicos de Toledo, para sufrir toda una vida una familia los caprichos de juventud de un niño o niños malcriados, que es mucho más cruel. En el fondo parte de la penitencia de esa permisividad, o carencias educativas, la pagarían los padres con ello. Otras veces la imposibilidad de aplicar normas es manifiesta, no todo va a ser blanco o negro. Son muchas responsabilidades compartidas desde luego. Lo cierto es que no se hacen esfuerzos para erradicar estos comportamientos. Cuando la administración baja la guardia, la vega fértil se llena de parcelas ilegales.

Los políticos no atajan estos comportamientos porque su visión son los votos, creen que les va a restar continuidad en sus cargos, que son medidas "antipopulares", los antipopulares son ellos con su permisividad. Estos chicos ni siquiera votan, la inmensa mayoría están inmersos en una cultura muy "sui generis", de consumo inconsciente y vida sin futuro, algunos no tienen ni edad de votar. Pero ¿si son estudiantes? ¿si están en paro? ¿quién les facilita el dinero para esas noches? ¿sus padres? Si es así el delito es aún mayor. La realidad es que no son una mayoría de la juventud, conozco muchos jóvenes responsables, pero los que suenan son los que, se emborrachan, miccionan en las calles, escandalizan al vecindario a altas horas de la madrugada, y utilizan herramientas de matar -un coche en manos de un inconsciente borracho lo es- en las calles y carreteras de la ciudad. Los formales, como están en sus casas pues al día siguiente tienen que madrugar para trabajar, no se oyen y por eso la sensación es como cuando vas a un hospital a visitar un enfermo, crees que toda la humanidad lo está pero no es así, la mayoría es sensata y formal.

En resumen esto fue, un pequeño escándalo de madrugada, un juego de riesgo con un automóvil, una borrachera y no pasó afortunadamente nada más. La verdad es que no se lo que ocurriría después al salir a la avenida. Los servicios de urgencias hospitalarias tienen estadísticas detalladas de la noches de accidente por intoxicaciones etílicas a diario.

La realidad es que es un gran problema que requiere soluciones concretas y radicales.

Suciedad del botellón en el jardín


Los videos


sábado, 17 de octubre de 2009

Hoy bautizan a Alejandro.



Hoy bautizan a Alejandro, mi nieto. En los Padres de Gracia. La hora es muy taurina e inglesa, las cinco de la tarde y, no sé si por culpa del cambio climático, será calurosa. Nadie le ha preguntado si quiere ser cristiano o no. Es lo habitual, la iglesia tiene otras salidas para justificar a posteriori la antidemocrática decisión de los padres, comunión, confirmación, etc. Pero lo cierto es que al interesado nunca le pregunta nadie su opinión, efectivamente porque no la daría, pero ¿por qué no esperar a cuando tenga uso de razón? aunque en el fondo sería lo mismo, si se cría en una familia cristiana, su propio entorno se encargara de presionarlo sutilmente para que lo sea. Mis hijos están bautizados sí, aunque eran otros tiempos, ya desde luego más suavizados, pero lo eran. En su momento pensé que lo mismo que podría haber sido no, podría ser sí.

Aquí en esta decisión existe una pega, nunca lo borrarán de las listas si de mayor tiene deseo de dejar esa religión. Dicen que las listas son cuestiones históricas. Yo creo que no, la única cuestión histórica que tenemos los ciudadanos son los registros oficiales del estado; nacimiento al principio, otros estados, y defunción al final. Pero aquí no, ni la Ley de Protección de Datos, ni nada, ahí topamos con otra ley más “sui generis”. Para hacerte apóstata sigues un proceso de ciertas garantías para que sólo te pongan una nota al margen. Hasta los antecedentes penales, que atentan contra las leyes de los hombres y las de algunas religiones, pueden hacerse desaparecer, estos no. Es cierto que es una fuente extraordinaria de datos de muchos años, pero no se adapta el método a las leyes del Estado. No te borran y se pasan la Ley de Protección de Datos por el arco del triunfo.

Lo único cierto es que hoy, mi nieto Alejandro a juicio de sus padres, será bautizado en la religión católica. ¿Qué eso sea malo? ¡No! ¿Qué sea bueno? ¡Tampoco! Es un protocolo costumbrista que poco a poco la sociedad de consumo se ha encargado de incluirlo en el circuito del gasto habitual de las familias. Ropas de cristianar, rito religioso, regalos, convite, etc. que, junto con las comuniones que están tomando categoría de boda, esta celebración inicia también su despegue. Antes la chiquillería aprovechaba los bautizos para después pedir al padrino con las frases de: ¡Áqui! ¡Áqui! ¡Áqui¡ -el acento está bien puesto decían áqui no aquí- para que les echara unas perras gordas al aire, que en barullo trataban cada uno de coger. Luego un refrigerio corto y cada mochuelo a su olivo. En función del padrino había más o menos perras, por eso aquello “el que tiene buen padrino se bautiza”. El bautizo era la celebración de la alegría de la venida de un nuevo ciudadano al mundo, ¿pero tal y como están las cosas es una alegría venir a este mundo?

La iglesia establece también la figura del padrino como una salvaguarda de la continuidad, en este caso cristiana, de la afiliación religiosa del bautizado. Es el responsable si faltan los padres de seguir con la custodia religiosa del ahijado. A mí me bautizaron sin preguntarme también, y nosotros a mis dos hijos, yo achaco que eran otros tiempos, pero podría haberme plantado y no hacerlo y sin embargo no me destaqué, a pesar de que pensaba igual que ahora. Luego mis hijos voluntariamente fueron a las clases de religión sin ninguna presión en contra por nuestra parte. Hicieron su comunión aunque sigo considerando se ejerce una presión discriminatoria con los niños en esos actos. Ellos ven el boato en los regalos y todos los etcéteras que acompañan al acto, el trajecito de almirante, o de novia, y si no lo hacen parecen distintos a los demás niños.

Cuando tenía once o doce años, ya estaba trabajando, mi madre me dijo un día:

-¡Paquito tienes que hacer la primera comunión que vayan a meter a tu padre en la cárcel¡

-¿A papa lo van a meter en la cárcel por eso? –le pregunté.

-¡Claro! así que el domingo vamos y haces la primera comunión. –sentenció.

¿Así que si yo no hacía la primera comunión iría mi padre a la cárcel? Desde luego era una exageración fruto del estado policial y dictatorial que nos había tocado en suerte, pero la realidad es que había cosas peores que la cárcel, si no cubrías el expediente. Mi madre y yo fuimos a las siete de la mañana a la iglesia de San Hipólito, seguramente porque sería la que estaba abierta a esa hora, confesé, cierto es que no sabía el protocolo y comulgué, todo eso en ayunas desde la noche anterior. Espero que Alejandro –el ayuno era preceptivo sólo con la comunión, no es el caso- vaya con el estomago lleno porque si no se van a enterar más de uno –es muy formal pero tiene unos buenos pulmones-. Después mi madre dijo de hacernos una fotografía, yo desde luego iba en ropa de calle, porque si hubiera ido de almirante con esa edad, hubiera parecido un profesional. Recorrimos los habituales fotógrafos de la ciudad y ninguno estaba abierto ¿cómo iba a estarlo a las ocho de la mañana de un domingo? Compramos unos jeringos ensartados en unos juncos, en la Plaza de San Salvador y para casa. Esa fue mi primera comunión. La segunda comunión en San Pedro en el setenta y tres, con motivo de nuestra boda -que fue para mí un cúmulo de despropósitos personales, por razones que no vienen al caso pero que están ahí, decisiones que debía haber tomado y no tomé, e hice la puñeta indirectamente a personas que no se lo merecían-, y la tercera… en principio creo que no la habrá, aunque nunca se puede decir “de esta agua no he de beber, ni este cura no es mi padre”.

Cada día pienso más y estoy más convencido que el laicismo es lo mejor para la ciudadanía. La asepsia del Estado para con sus ciudadanos, la separación de la cultura de las religiones del Estado. Y si alguien quiere una cultura y enseñanzas religiosas para sus hijos que la pague, y es libre de hacerlo y yo defenderé siempre esa libertad, pero que el Estado no la subvencione con el dinero de los demás ciudadanos. El laicismo es la mejor fórmula de convivencia que existe para mí. Por mucho que pregonen las religiones paz y amor, es mentira “joia”, y no hace falta ver Ágora de Amenábar, eso está ahí desde el principio de los tiempos.

Hoy diecisiete de octubre –otra vez el mágico número siete-, Alejandro engrosará las listas de cristianos no preguntados. Es una decisión desde luego de sus padres, en la que yo no me voy a meter desde luego, ni su abuela tampoco, por varias razones: porque no nos compete –por aquello de la libertad del laicismo-, porque cada día que pasa la opinión de los mayores se tiene menos en cuenta, e inexorablemente vamos haciéndonos invisibles, y porque en el fondo pienso que eso tampoco le va a hacer daño a mi nieto. El tiempo pone a cada uno en el lugar que desea y quiere estar, y cuando sea mayor hará lo que deba hacer sin importarle la opinión que en su nombre toman hoy sus padres por él, y por aquello de que la invisibilidad mencionada le llega a todo el mundo.

Alejandro deja de ser laico para ser cristiano sin ser preguntado, pero claro tampoco le hemos podido preguntar si quiere seguir siendo laico.

viernes, 16 de octubre de 2009

MOCLÍN, ESCUDO ÁRABE DE "GRANÁ"

 Castillo 1
Mi padre era de Pinos Puente, Granada. Muchas veces nos contaba historias de su juventud. Yo recuerdo cuando nos decía que de joven había conducido un camión de Pinos a Moclín, por la carretera interior, que ahora es la GR3408, que transcurre paralela al río Velillos, y que por Tiena sube a Moclín. Subes por esta ruta en nada de kilómetros, desde los setecientos metros de Tiena, a los mil sesenta y cinco metros de Moclín, o el otro recorrido que se hace desde Olivares, cuyo desnivel es algo más porque está en una cota inferior, pero peor carretera. Desde ambas Villas se las trae la subida. Por la de Olivares, impresionan los tajos del Velillos y sobre todo pensar, los años que han tenido que pasar para que el modesto río los esculpiera.
 Castillo 2

A mí me dan algo de respeto (siempre llamo al miedo respeto) ambas subidas, pero no soy capaz de juzgar si mi padre, siendo un neófito como conductor, pues le dejó el camión un amigo suyo -el conductor habitual-, hizo el recorrido completo. En resumidas cuentas, todo esto viene a cuenta a que tenía interés en conocer ese pueblo del que me habló mi padre, sin tratar de aclarar si condujo el camión por cualquiera de las dos rutas, o cuál de ellas utilizó, o si sólo condujo el mismo por un tramo corto. Yo conocedor de ambas, decidí por aquello del “respeto” subir a Moclín desde Puerto Lope.

Sede

Era un día de verano rabioso de 2008, pero la hora de la mañana permitía aún una cierta tranquilidad meteorológica. Llegamos y nos llamó la tención el impresionante castillo. Moclín había sido durante tiempo el escudo del reino nazarí. Los cristianos -con la conquista, no re-, habían conseguido tener en su poder los castillos de Alcaudete, Locubín y Alcalá la Real, pero Moclín siempre se resistía. En 1319 fueron devastados sus alrededores. Firmaban treguas y casi siempre eran rotas por los cristianos. Finalmente los Reyes Católicos estimaron importante la toma de Moclín en 1485 se dirigieron a ella con el Conde de Cabra a la cabeza con cien caballeros y tres mil de a pie. El Zagal colocó en la fortaleza a más de mil jinetes y otros tantos infantes, lo que contribuyó a un estruendoso fracaso de los castellanos. Definitivamente cayó la fortaleza en 1486, después de la caída de Loja. Expulsaron a los moriscos y la repoblaron con gente del norte.

 Castillo 4

La fortaleza era una obra de ingeniería militar de la época. Un recinto en la parte alta, y un cinturón amurallado en la baja. En el inferior tiene notable importancia la puerta de acceso al recinto, de doble recodo. La parte superior a 1117 metros sobre el nivel del mar, es ovalada, está compuesta de múltiples torres, destacamos la del Homenaje y el aljibe cuya capacidad es de unos quinientos metros cúbicos, construido de bóveda de medio cañón del mismo hormigón que los muros, con paredes de casi dos metros de espesor.

 Castillo 5

En lo que era la mezquita, como siempre y todas las civilizaciones hacen para no perder la costumbre, se levantó la Iglesia o Santuario del Cristo del Paño en 1505. El nombre del cuadro parece que viene de una curación de un sacristán que tenía la enfermedad del paño, cataratas.

 Castillo 6

Desde la altura del castillo de Moclín, las hermosas vistas de la vega del Genil, sierra Elvira en primer plano y al fondo el horizonte de Sierra Nevada. Por el norte la serranía de Jaén y Alcalá la Real al noroeste.

 Castillo 7

Lamentablemente, por lo inexorable del tiempo, no podemos ahora preguntar a mi padre lo del camión, pero eso es lo de menos, lo importante es su recuerdo, la visita de Moclín y dejar constancia de ello.

Abajo Tozar

Vista de la vega


Vsita del castillo

"PIEZA ELEGIDA DEL MUSEO HISTÓRICO LOCAL" DE MONTILLA, POR JERÓNIMO SÁNCHEZ.


Pieza Elegida

La noche del 15 de octubre de 2009, se celebró en Montilla (Córdoba), en el Museo Histórico Local, una conferencia titulada "Pieza Elegida del Museo Histórico Local" a cargo del Arqueólogo D. Jerónimo Sánchez Velasco, organizada por el Excmo. Ayuntamiento de Montilla y la Asociación de Arqueología "Agrópolis". La misma versó sobre los inicios del cristianismo en la campiña cordobesa, así como en la Montilla paleocristiana y visigoda.

Concejala de Patrimonio

Notable asistencia de público, que llenó materialmente la sala de conferencias (había asistentes de pie), habilitada en una de las salas del museo. El Museo Histórico Local de Montilla es un centro bastante completo muy bien estructurado y didáctico.

Jerónimo Sánchez

Presentó la conferencia la Sra. Concejala de Patrimonio del Excmo. Ayuntamiento de Montilla. El Sr. Sánchez agradeció al Ayuntamiento la posibilidad que le daba, de poder explicar determinados aspectos que aún estaban difusos de la época paleocristiana. El conferenciante se movió cómodamente en su terreno, exponiendo detalladamente el contenido de su conferencia ayudado de una proyección en pantalla gigante, que colaboraba a una perfecta comprensión de lo que exponía.

Un momento de la conferencia

A un nivel personal tengo que decir que me gustó bastante. En el fondo corroboró como las distintas religiones o civilizaciones han ido adaptando las creencias religiosas de las anteriores en el tiempo a las suyas. Muy curiosa la exposición de la "Semana Santa" romana y que la actual celebración católica parece un calco, en su estructura y representación, de esa. Detalló las tesis sobre la pieza elegida, un pequeño capitel, y lo que se supone significaba, y se detuvo en diferentes yacimientos de la campiña cordobesa.

Un momento de la conferencia

Lástima que mi equipo fotográfico no se asemejara a la calidad de la conferencia y el testimonio gráfico sea de una pésima calidad.


jueves, 15 de octubre de 2009

¿IL CAVALIERE TIENE HAMBRE?



De Il Cavaliere Sr. Silvio Berlusconi, dice la prensa que posee una fortuna que supera los cuatro mil quinientos millones de euros. Yo no me lo creo. Al Cavaliere le ha afectado la crisis más de lo que nos imaginamos. Il Cavaliere tiene hambre. ¿En que colegio estudiaría?

SEDE INSTITUCIONAL DE MADINAT AL-ZAHRA


Sede

Hoy hemos visitado la sede institucional de Madinat al-Zahra, nuestra apreciación personal es que, ya era hora de que Córdoba y sobre todo Medina Azahara tuviera un centro de recepción de visitantes de categoría. Podrá haber muchos “arquitectos jubilados de calle”, muchos eruditos “arqueólogos también de calle”, de los que vemos en las obras de la ciudad, y referidos a los cuales mi amigo ferroviario Melgarejo, dijo:

¿Si se pudieran utilizar para otra cosa las horas extra de estos eruditos…?

Introduzco la paradoja porque quiero dejar bien claro que nos ha gustado, lo hemos considerado muy importante, y porque yo posiblemente por las cercanías de la edad y de la falta de profesionalidad me aproxime a los “arquitectos y arqueólogos de calle”, en este caso en positivo.

Horarios

Un amplio aparcamiento que quizás se pueda quedar pequeño, como las autovías en horas clave de las vacaciones de verano, y que no por eso deberán de hacerse de dieciséis carriles, para que el dominguero llegue a su casa a su hora, después de apurar hasta la última hora de chiringuito en el verano. El que algo quiere algo le cuesta. Nuestra visita ha sido a las diez de la mañana de un jueves y no nos ha molestado nadie. Ha sido muy cómoda y cuando cueste entrar será más cómoda aún, ya se sabe lo de la gratuidad de las cosas.

Interiores

Visita de la exposición permanente, con parada en los expositores interactivos, visualización del audiovisual –muy interesante- en una sala que no tiene nada que envidiar al mejor cinematógrafo de la ciudad. Visita a la librería, muy bien dotada –mi pega siempre lo caro de los libros-. La cafetería-restaurante adecuada, y una atención del personal muy correcta. Dos grandes fotógrafos locales estaban en la sede institucional haciendo su trabajo; Ladis (hijo) y Paco Madrigal.

Un patio

Los expositores interactivos muy interesantes y didácticos. La exposición de categoría. No sé si será porque estamos hoy de un positivo fuera de lo común, pero no hemos encontrado pegas, haberlos habrá desde luego que las encuentren después, pero nosotros no. Es más nos hemos sentido orgullosos de la sede. No atenta al paisaje apenas. La pega quizás la estrechez de los accesos, del tramo de carretera hasta la sede y que me parece se pretende desdoblar, por lo que, problema resuelto.

Un patio

Folleto 1

Folleto 2 Folleto 3

Folleto 4

Exposición Permanente

Vídeos de la Exposición Permanente





miércoles, 14 de octubre de 2009

CIERRE DEL CAPÍTULO SOBRE EL MONUMENTO DE MATEO INURRIA, AL MINISTRO BARROSO Y CASTILLO, 1918


Monumento
El monumento, que se inauguró en 1918 en los Jardínes de la Agricultura.

Para cerrar el capítulo sobre el polémico monumento al Ministro Barroso y Castillo, es necesario detallar lo que aconteció en aquel 17 de marzo (curiosa coincidencia, el día de mi nacimiento) del año 1919 fecha de su destrucción. En distintas publicaciones se refleja lo ocurrido en esas fechas y se amplía por Rafael Castejón desde una visión absolutamente personal, en la que refleja también cuestiones padecidas por él, es decir la aplicación a su persona del caciquil comportamiento del Sr. Ministro.

Parte del Monumento
El artista y su obra en el taller dando los últimos toques a la misma.

Antonio Barroso
El Arte El Comercio La agricultura El trabajo
Desglose de las distintas esculturas que componían el monumento.

Las distintas alegorías del monumento. Una de ellas está rodando sin cabeza y brazos, por el Alcázar de los Reyes Cristianos. Lo que no se sabe y posiblemente no se sabrá nunca, es dónde están el resto de las alegorías, las cabezas de las mismas y la peana del monumento que, según informes de fiar, están en manos privadas. No digo yo de rehacerlo, porque el individuo no era merecedor de ello, pero por lo menos los restos deberían estar custodiados en el Museo de Bellas Artes, porque se pagaron con dinero público y son de un artista como Mateo Inurria.

Sin entrar en la puesta en marcha del proyecto en 1918, que seguramente sería la corte de estómagos agradecidos cercanos al sistema, no me cuadra que la clase trabajadora que no tenía que comer, después de haber padecido el mundo cuatro años de guerra (I Guerra Mundial), quitasen el pedazo de pan a sus hijos para alimentar la vanidad y egolatría de este individuo, con un monumento. Aunque el famoso refrán de que no hay nadie más tonto que un obrero de derechas, está vigente siempre, y se hace realidad en múltiples ocasiones muy cercanas.

Sin ir más lejos, hemos visto adhesiones inquebrantables, multitudinarias, del personal de Cajasur hacia su Presidente cuando movió las masas en su interés, camuflado como interés de la institución. ¿Qué pensaran ahora todos aquellos que participaron en la defensa de las tesis empleadas, no muy lejos de las “barrosianas” en su momento? ¿Ahora no le quita nadie a Córdoba la Institución bancaria? Nadie ha dicho esta boca es mía al respecto. Ahora las cosas han cambiado, porque han cambiado los intereses de los dirigentes, y muchos de esos defensores a ultranza en la calle, posiblemente se queden en ella definitivamente con la fusión. Así es la vida la clase trabajadora, se maneja a voluntad del poderoso, y muchas veces ella se deja manejar por su propia picaresca e interés, que pocas veces coincide con el colectivo. Se me viene a la mente unos vecinos muy cortitos, neuronalmente hablando, que saben a quién tienen que votar en función de sus intereses económicos, que no coinciden con sus intereses políticos, por lo menos en sus comentarios de a diario.

De todas formas no hay nada nuevo bajo el sol, el caciquismo, el enchufismo y algunos ismos más son iguales ahora, que en la época cuando vivía el orondo ministro.

La esfera 1


La esfera 2
Un semanario de la época “La Esfera”, nº 270, marzo de 1919, publicaba un artículo sobre la destrucción del monumento:

“Como una consecuencia del alzamiento nacional contra el caciquismo político, que ahora agita e inquieta á España, han desmochado a pedradas y martillazos las figuras del monumento a Barroso en Córdoba.

Los cordobeses, enfurecidos, hambrientos de pan y de justicia como el resto de los españoles, han recorrido las calles alzando sus puños y sus clamores, mostrando —como los descamisados del Terror francés o los bolcheviques del Terror ruso, las cabezas sangrantes y cercenadas de sus víctimas— la testa pétrea del político a quién reverencio años antes, y las testas alegóricas de la Industria, del Comercio, de la Agricultura y del Arte.

España, que ha permanecido desligada de la guerra en una calma propicia a los enriquecimientos súbitos de exportadores y acaparadores, no lo está ahora en este periodo tumultuario que con triste ironía se llama de la paz.

¡Paz esa enorme convulsión interior de todos los pueblos, luchando dentro de sus mismas fronteras, estremecidos por rebeldías intestinas, convulsionados por la violencia de implacables reivindicaciones societarias!

Desquiciada, desnivelada la tierra, los millones de hombres que tornan de las trincheras, o que esperaban famélicos, medio desnudos o embrutecidos por la miseria y por el dolor de los pueblos sacrificados, se alzan contra todo Lo que suponen tiranía actual y autocracia futura.

De un extremo a otro del mundo hay huelgas, tropas en las calles, agitaciones populares, manifestaciones contra la guerra y contra los que la guerra ha enriquecido. Todos los horizontes tienen resplandores rojos y un soplo de hoguera y de putrefacción viene desde ellos.”


Manifestación antes de destruir el monumento
Miles de manifestantes en la calle Nueva (Claudio Marcelo) antes de dirigirse a la destrucción del Monumento, 1919.
Monumento destruido

Detalle de la destrucción -con piedras y martillos- del monumento por los manifestantes.

Portada
Artículo de Rafael Castejón y Martínez de Arizala en está publicación, en el que habla de como vivió la fecha de la destrucción del monumento en 1919, cuando aún no tenía ni seis meses desde su inauguración (octubre de 1918). Ejemplo de como el pueblo, que es muy paciente, puede perder la paciencia en un momento dado por los desmanes de sus gobernantes.


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Rafael Castejón y Martínez de Arizala
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El Laureado Sr. Ministro, Barroso y Castillo.
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Distintas entradas que versan sobre el mismo tema:



La fotografía de la manifestación de 1918 es de la web Superticiones.