domingo, 9 de septiembre de 2018

MEDINA AZAHARA DE NOCHE

Una vista con la no masificación

Si preguntas a San Google por el yacimiento de Medina Azahara, te salen las llamadas de, tres a una página comercial, una a Wikipedia, otra a un grupo musical, otra a Turismo de Córdoba y la de la Junta en la que está el yacimiento, luego una dirección a Facebook, la de siempre didáctica e interesante Arte en Córdoba, y muchas páginas de prensa. Deducción primera: la difusión del yacimiento deja mucho que desear en los medios digitales. Segunda si te quieres informar de las visitas nocturnas, son más evidentes las notas de prensa.

Explanada superior... y seguía llenado personal



Quien suscribe, al estar suscrito al Boletín del yacimiento, recibe una información de primera mano. En uno de los Boletines decía la organización que las visitas guiadas se iban a prolongar y que no era necesaria la cita previa, que se haría hasta completar el aforo, grupos 50 personas. Nada más lejos de la realidad, en la visita del viernes calculé más de setecientas personas y no hace falta una empresa demoscópica, con contar el número de autobuses y multiplicar, siendo tacaño, a unas sesenta personas por viaje. Para sumar seiscientas diez viajes con mi método, y fueron muchos más. 




Un trabajador de la empresa de autobuses me habló de que la semana anterior habían contabilizado más de mil personas. Yo no he querido exagerar pero este viernes había parecida cantidad. Al bajar las primeras escaleras reunían allí al personal y dos personas -ignoro si había más en el elenco de la teatralización de la visita, por la explicación que daré más adelante-, eso sí, con una profesionalidad manifiesta en el arte de la interpretación y manejo de masas, entretenían jocosamente, no hay otra solución, al respetable.




Luego los llevan a la explanada inferior, para acabar no estoy seguro que fuese así, en la casa de Ya'far. Con la sonrisa aún en los labios por la intervención de los esforzados comediantes, pero con la resolución tomada, decidimos ante el bullicio descompasado de asistentes, quedarnos en la primera explanada, alojamiento califal y no bajar a la que llamaron Plaza de Armas y esperar que el respetable se marchara pasillo inclinado abajo. Desde las barandas superiores vimos lo que tardó en llenarse la explanada inferior (Plaza de Armas), y la habilidad de los comediantes para manejar y entretener -habría que saber el coste de su trabajo, que de seguro estará mal pagado-, al susodicho respetable.


 Público en el patio de la Casa de Ya'far y la cola en la Plaza de Armas

Terminó la representación allí y les invitaron a bajar nuevamente al patio de la Casa de Ya'far. Nosotros seguíamos en las barandas superiores, y desde allí desde el recinto del Califa vimos como la cabeza de la serpiente de ciudadano/as estaba en el patio de Ya'far mientas la cola aún estaba en la terraza superior. Es para que se hagan una idea de como sería el gentío y como irían los pasillos estrechos entre terrazas. Nosotros entonces decidimos disfrutar del entorno y al llegar a la bifurcación bajar a los arcos de entrada. No se puede aún visitar el salón Rico  por estar cerrado, pero si el jardín superior.

La ciudad actual y la palatina... y la cola aún en Plaza de Armas

Fotos de la iluminación con toda la tranquilidad del mundo. Una vez disfrutado del momento, iniciamos la subida nuevamente porque nos imaginamos que con dos autobuses, o tres, las colas para acceder a los mismos a la vuelta tendrían que ser épicas, claro todo el mundo a la vez. Nuevamente disfrute de la terraza superior y la panorámica del yacimiento iluminado, y el retorno en un autobús con ocho o diez personas que habían pensado lo mismo que nosotros. En el Centro de Visitantes con el aparcamiento a rebosar, sin aglomeración en la carretera estrecha e inadecuada para el acceso al monumento Patrimonio de la Humanidad, vuelta a la ciudad.


Creo que sería motivo de reflexión este tipo de visitas, si merece la pena la masificación ciudadana y si soporta el yacimiento ese número de personas de una vez. Incluso si es positiva la teatralización que, si bien para un grupo de cincuenta personas sería interactiva y didáctica, con masificación, baja visibilidad, y rampas de bajada y subida, es un riesgo de pequeños accidentes para la mucha gente. Y las fotos imposible, no saldría una fotografía aceptable que no te encuentres en el visor cuarenta o cincuenta personas, si no más. Un entorno maravilloso de día, mucho más de noche pero con una recomendación de aumento de la precaución por aquello de que, por la noche todos los gatos son pardos.

Fotos del autor malas con el móvil.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

UN RECORRIDO MAÑANERO CON LÁPIDAS INCLUIDAS

Blanco Belmonte empedrada y aún sin azoteas cubiertas en la esquina de Céspedes

Un día de septiembre agradable, que invita a pasear y más por las calles de nuestra ciudad cuando aún no ha despertado la mayor parte de la ciudadanía. Hoy no ha habido sesión ciclista. Aún no hay colegios y eso se nota, tanto en el tráfico de autobuses como en la afluencia de personas. Bajar por el eje Jesús María, Ángel de Saavedra, Blanco Belmonte y Céspedes es una delicia. Un Simago antiguo cerrado, quita brillantez a Jesús María, aunque lo equilibre el Teatro Góngora. 

Ya con las azoteas cubiertas y a la derecha Casa Mármol Electricidad

Con mi malogrado amigo Joaquín Ruiz "Pegos" en Blanco Belmonte

Luego la fachada del Conservatorio Superior de Música, incomparable. De refilón Santa Victoria. Santa Ana y la antigua Casa de Carbonell, hoy Vimcorsa. Barroso sin la lápida del fascista único muerto "nacional" en la ciudad de Córdoba, en la guerra incivil, creo que perdió la vida por provocador y con ella se ahorraron muchas seguro. A la izquierda Rey Heredia, matemático cordobés, del que luego vi su lápida en la casa donde murió. La cuesta y calle de Blanco Belmonte, -antes Pedregosa-, a la izquierda la calleja de Villaseca. 

Rampa de Puerta del Perdón, Patios, y puerta de las Palmas.

Primer desaguisado Santa María, y su rosetón oeste.

La Escuela Superior de Arte Dramático, Miguel Salcedo Hierro, en la casa del "tío del Queso". El Conservatorio Profesional de Danza Luís del Río. Calle Comedias, Céspedes en el centro y Conde y Luque a la derecha, una fotografía preciosa de la torre. No menciono mis errores, aunque yo era un engranaje más de la maquinaria. El museo del Guadamecí Omeya y bares, muchos bares. Seguimos por Céspedes para salir a Cardenal Herrero, luego vi el enterramiento del pintor y muchas cosas más. Más tiendas y más bares. 

Mirando al este

El Mihrab

Me paro en la Lápida de Gómez Sandoval, en la casa que fue de los Marqueses de Cañete de las Torres, la del serial "del amor que huye". Cardenal Herrero de mi nostalgia y Casa de Callejón de mis amores infantiles, de siempre. Puerta del Perdón y Los Patios, como llamamos los oriundos al Patio de los Naranjos. Está la rampa en las escaleras. Dos colas de mil demonios, perdón ángeles, en la Puerta de las Palmas, los turistas se han olido que de 8,30 a 10,00 h. es gratis, aunque no puedan ver el tesoro y la catedral, pero es que son 10 euros per cápita, a los foráneos y son euros. 

Capilla de Villaviciosa

Mihrab y macsuras

La sensación que se siente al entrar en la Mezquita, es especial, su luz a pesar del cierre de la fachada norte sublime. Visita primero de la Santa María y fotografía de su rosetón mirando al oeste, con ella hubiera sido bastante. El Mihrab y las Macsuras, imperturbables, a pesar de que estuvieron tapados muchos años. Capilla de Villaviciosa o Real, maravillosa. Después me dio hoy por las lápidas de los enterramientos, algunos desde luego, todos es para una tesis doctoral macabra. No estaba uno muy alegre que digamos desde luego.  

Hogar eterno de los Ximénez Góngora 

San Juan de Ávila

Pedro Gómez de Castillejo (no tiene nada que ver con el famoso), escribano. Paulo de Céspedes, poeta pintor, escultor y arquitecto. Hay quien de más. Diego López de Córdoba. Inés Henríquez Valdez. Josep Antonio Daza. Un pamplonica, Martín del Macó. Los Ximénez Góngora, Duques de Almodóvar y Marqueses de la Puebla y su pariente nuestro Góngora. Yo la cara que le pongo al insigne autor, es siempre la de Juan Carlos Villanueva, insigne actor, luego, cuando se encuentren en la gloria de los artistas, tendrán ambos problemas de identificación. 

Pablo de Céspedes

Su hogar 'secular seculorum'

El montillano de adopción Juan de Ávila, luego santo, y su conjunto escultórico imaginero. Un salto atrás, la Cripta Real, ahora vestuario y almacén. Agrimensores en la capilla de San Pedro. Cristo del Punto y la misa de Doce. El colmillo en la lucerna. Y para terminar la capilla de S. Mateo y Limpia Concepción de Ntra. Sra., enterramiento de los Condes de Cañete de las Torres, salía de ella González Muñana, que fue párroco de Ntra. Sra. de Belén. Creo que cada canónigo del Cabildo mantiene "espiritualmente" una capilla de la Mezquita, pero no estoy seguro. 

Diego López de Córdoba 1612

Ynes Henriquez Valdez y su hermano

Visita rápida a San Cristobalón, más bien a una de las columnas cercanas, esa que se comía la gente, aunque le miré entre el cayado y la pierna derecha, para ganar el jubileo. Y salida por la puerta cercana a la de Santa Catalina. Ya estaba hasta la coronilla, o tonsura -por eso de estar en los dominios de la propiedad de los 30 euros-, de enterramientos, como si no hubiera bastante con la momia del dictador fascista. Nuevamente Los Patios. Exposición en la galería este, de los 40 años de Hispania Nostra, interesantes, los premios Europa Nostra, pero no tiene nada que ver con la Cosa. 

Pedro Gomez de castillejo, escribano, 1563

 Josepf Antonio Daza, zelador, 1521

Reflexión encima del aljibe de Almanzor y una turista enfrente haciendo yoga. Y más lejos, reunión de curas, Gil, González, y tres personas, Tomás y dos más. Puerta de la grada Redonda. Calle Encarnación, me acordé de la descortesía de las relaciones del hotel, precioso, Balcón de Córdoba. El anticuario. Convento de la Encarnación. Ermita del Caballero de Gracia. La casa donde murió nuestro gran matemático Rey Heredia. Horno de Porras. La puerta que selló el judío cabreado cuando le robaron. Decidí visitar el Arqueológico por si había alguna exposición y si la había, entremedias de la sede nueva y antigua. "El Re-nacimiento de Medina Azahara". Muy interesantes fotografías. 

Altar del Cristo del Punto

Martín del Macó, pamplonica, 1668

Luego Marqués del Villar, menos mal que no soy aficionado a los toros como lo fue el Marqués, pero siempre me acuerdo que por eso lo acuchillaron, cuando pasaba por las antiguas callejas del Corpus Cristi. Se está cayendo la traspasada portada barroca de la Iglesia de Santa Ana de Lucena. Sigue cerrada, con cancela la calleja pública que sube casi a Santa Victoria, un litigio de siglos. Una ventana abierta del hotel antigua Taberna de Plateros, de la Plaza de Séneca me hizo entrar y buscar una perspectiva de la portada barroca desde dentro de la reja. Agradecí al barman su gentileza en dejarme hacerla. 

Enterramiento de los Condes de Cañete de las Torres

Capilla de S. Mateo y Limpia Concepción de Ntra. Sra.

Ambrosio de Morales, el casto, o el loco como decía su señor padre, porque hay que estarlo para poner los genitales en el filo del baúl, para evitar las tentaciones. Teatro Principal, Fundación Gala, y no vi a quien pedir permiso para pasar a fotografiar desde ella, la Logia felizmente recuperada. Sede del Partido Comunista y su bandera republicana en el balcón, que siempre emociona, bueno a quienes nos emociona, a otros les sale sarpullido. Por dentro sentí un eterno ¡Viva la República!, fuerte. Cuesta de Luján. María Cristina y Calle Nueva, enfrente el primer supermercado de Córdoba, luego Urende y después... un bar. 

Curas Puerta de Santa Catalina

Empedrado

Capitulares, miré por si veía al guardia De la Lastra, rellenando formularios en la calleja, pero era moverse muy atrás en la máquina del tiempo, bastantes años. San Pablo, Jeringuera que no está, Tejidos Miguel Gutierrez, jarote, que tampoco y el guitarrero cerca del barbero asesino, al lado, zapatero y horno. Callejas de Santa Marta, el cartel decía en el convento, visita a partir de las diez, aún no habían dado. Calleja de Pedro Fernández. López Diéguez, mi maestro Rafael Gil, limpiaba los balcones con flores dirigido por su mujer, que estaba en Francisco del Rosal. 

Fotografía del Caminito del Rey de la exposición Hispania Nostra

"El Re-Nacimiento de Medina Azahara", Museo Arqueológico

Calle Manchado y su fuente. Antiguo Hospital de San Andrés esquina Hinojo. Jesús Nazareno y Ocaña. Beatillas, parada en casa de mi buen amigo Ricardo, editor, ambos hemos pasado una buena crisis, la suya mayor que la mía, afortunadamente parece que pasó lo peor.  Plaza de San Agustín. Obispo López Criado, me acordé del malogrado doctor Añón, al pasar por la calle Humosa, buen profesional de la medicina, después puso la consulta en López Diéguez. Piedra Escrita. Cárcamo, allí vivió parte de la familia de mi madre y en la cercana Fernando de Lara, así lo dicen los padrones municipales de antaño. 

Desde el Hotel Taberna Séneca, la Puerta barroca de Santa Ana de Lucena

Moderno autoservicio el primero de Córdoba, en la esquina de María Cristina

Puerta Escusada, Muro de la Misericordia, antigua Casa de los Locos. Ollerías, Fuensantilla. Marrubial y Lepanto, Monolito donde fui arrestado en el 1968, por un miserable teniente, amargado y alcohólico, por moverme en la media hora que tenía que estar firme. Curioso, dedicado a los caídos del bando golpista, que son los muertos más homenajeados del mundo, mientras que los cientos de miles de las cunetas no son ni siquiera víctimas de la barbarie. Biblioteca Central, Avenida de Rabanales, Hnos. Juan Fernández y mi casa.

Fotos del autor y diversos autores desconocidos.

lunes, 3 de septiembre de 2018

SOBRE LOS ORÍGENES DE DIEGO VALOR

Número uno de los tebeos, 50 cts de peseta, año 1953

Tratar de encontrar adictos a esta serie de tebeos, novela radiofónica e historia, es complejo, los chavales eran más del Guerrero del Antifaz, de Roberto Alcázar y Pedrín, ambos con adoctrinamiento de los valores patrios, luego el Capitán Trueno, el Jabato, el Cachorro, y más moderno Superman, que estaban editados por Editorial Novaro de México, y otros héroes, sin olvidar que Diego Valor tenía un guionista que era coronel del ejército, Enrique Jarnés ‘Jarber’, sin embargo a mí me gustaba, los que hemos leído de pequeños a Julio Verne, nos dejamos siempre llevar por las aventuras interplanetarias.

Comic de Dan Dare, origen de nuestro Diego Valor

Número dos de la colección

Diego Valor es una copia de unos tebeos que se publicaron en el Reino Unido con el nombre de "Dan Dare, Piloto del Futuro", era el Cor. Daniel McGregor Dare, dibujado por Hampson muy certeramente y muy cuidado su ambiente futurista, hasta el extremo que contrataron a un asesor que era, ni más ni menos que Arthur C. Clake. Luego en España, lo aderezaron del ideario de la dictadura, hicieron la capital del mundo espacial a Alcalá de Henares, e inventaron a unos personajes secundarios, "autoridades militares, por supuesto", un capitán y dos tenientes, el capitán Miguel Portolés patrio (curioso hubo un capitán Portolés, de aragón golpista del 36), y los tenientes Hank Hogan (alemán, por aquello de la germanofilia) y Pierre Laffite (francés por el asunto de la libertad), además de la doctora Beatriz Fontana, (guapa, morena, española, y muy de este tiempo en cuanto a su comportamiento).

Joaquín Peláez de Radio Madrid, voz de Diego Valor en el serial.

Los dibujos no eran buenos, Buylla y Jano eran los dibujantes. Parece que estaban hechos "por cuenta", a pesar de ellos Beatriz Fontana, la científica novia del Piloto del Espacio, para nosotros estaba representada por esa nena madrileña que los veranos venía a visitar a su familia, que vivía en el cine Goya. Eran idénticas, igual de guapas, y a otro colega del espacio y a mí nos llamaba la atención el parecido, cuando íbamos al cine siempre procurábamos buscarla en la cercanía de la casa, para compararla. Ni siquiera averiguamos como se llamaba la real, aunque la citábamos como Loli, nombre que seguro alguien nos diría.

María Romero, la voz de Beatriz Quintana, la novia de Diego Valor

Nuestra Beatriz Fontana particular era mayor que nosotros, y si no era era lo mismo, para ella no existíamos. Lo curioso es que en el fondo no éramos rivales mi amigo y yo, en ese tema, él era el capitán Portolés y sería impensable que tratara de enamorar a la "novia" del comandante. Aunque compartíamos el interés por todo lo relacionado con los tebeos y la novela de la tarde. La Cadena Ser se hizo con los derechos del serial que se emitía por Radio Luxemburgo, y comenzó a emitirlo en España en octubre de 1953. Publicidad Cid vio un filón y el comandante Valor tomaba chocolate Svilka, que fabricaba Matías López, y la casa Geyper hizo un juguete "La perforadora del espacio", que yo tuve y que dio más de un disgusto cuando soltaba sus aspas.. 

Fotograma de Novio a la Vista, a la derecha Juana Ginzo, que tambien le puso voz a Beatriz

La novela, que normalmente escuchaba en la casa de los porteros de San Jacinto -mi amigo Paco, hijo de Juan y Paquita, era otro forofo de la serie-, se emitía por la tarde. A Diego Valor primero lo interpretó Eduardo Lacueva, me parece que Pedro P. Ayuso también y después Joaquín Peláez. Juanita Ginzo y Alicia Altabella, habían representado a Beatriz Fontana, y al final fue María Romero la que le prestó definitivamente su voz que, curiosamente era también de la televisiva Sra. Roper, aquella Sra. que no se comía un "fistro sexual", ya que la tenía el marido a la cuarta pregunta.

Envoltorio de la chocolatina de Matías López

Premio Ondas al serial de Radio "Diego Valor, el Piloto del Espacio"

En la serie figuraba que había nacido Diego Valor en septiembre del año 2000. Hay que tener en cuenta que el serial de la SER, fue primero y duró de 1953 a 1958, los tebeos de 1954 a 1958, el teatro fue en 1956, y la Tv en 1958. El nacimiento de ficción fue en Madrid, sus padres eran un General del Ejército de las Naciones de la Tierra, químico, Antonio Valor y su madre Elena Monterrubio. Luego se fue a una ciudad del Sahara, Buhasem para estudiar para piloto del espacio. Esta ciudad se fundó (en la novela) en 1998 y de un oasis que era, se convirtió pronto en una ciudad de más de cuatro millones de habitantes, Ascendió a capitán en 2022, y en el 2025 ya con el grado de comandante el General Miranda le hizo el encargo de ir a Venus, con el objetivo de conseguir más recursos alimenticios para la Tierra.

Las sillas volantes, que se parecían a las del "Látigo" de la Feria

Cuando llegó a Venus se encontró con tres razas; los Wiganes, los Artiles y los Atlantes, descendientes los terceros, de nuestra pérdida Atlántida. Los Artiles eran muy listos pero no guerreros, por lo que estaban en manos del gran Mekong, jefe cruel de los verdes Wiganes. Aprendíamos también geografía pues Mekong es un río de Vietnam, que antes ha pasado por China, Birmania Laos, Tailandia y Camboya. Los wiganes tenían unas sillas que volaban y las controlaban con la mente, que a mí me parecían las del "Látigo" de la feria de mayo. Y Venus tenía un túnel que traspasaba todo el planeta, que era usado a modo de agujero de gusano para cruzar de un lado a otro del planeta  en el menor tiempo.

Y la perforadora de Geyper, con la que le dabas a más de uno en la cara con las aspas

Ya tengo una entrada de hace nueve años, pero no publicaba las fotos de estos extraordinarios actores del elenco de Radio Madrid que, nos deleitaban todos los días con el serial, cuando empezaba la sintonía: "Yo soy aquel negrito, del África tropical, que alegremente cantaba la canción del Cola Cao. Es el Cola Cao desayunos y meriendas...", y la realidad es que volver a ver estos tebeos en manos de mi nieto Alejandro me ha recordado la serie. Una fotografía de una inolvidable Juana Ginzo en la Película "Novio a la Vista" de Berlanga, aquel Periquín de Matilde y Perico, y poder trasladarse uno, a los años 1953 y posteriores, cuando aún no habíamos ni siquiera escuchado el ¡¡ bip, bip !! del Sputnik I.

Fotos de Internet.
Bibliografía citada.

sábado, 1 de septiembre de 2018

PLAZA DE LA CRUZ DEL CERRO

Plaza de la Cruz del Cerro del Campo de la Verdad

Cuando uno era un poco más niño que ahora, bastante más, el Cerro del Campo de la Verdad para un infante, era como la Choza del Cojo, un territorio muy alejado de la ciudad. Aunque el lejos y el cerca, es como le dijo Rafael Guerra el torero, a su subalterno, cuando se quejó de lo lejos que estaba San Sebastián donde toreaban, -Lejos Córdoba, San Sebastián está aquí. En los tiempos a que me refiero las calles aún estaban de tierra, y en la carretera de Castro existían todavía algunas piscinas en la aceras, a modos de depósitos de agua para la obra. La granja de la carretera de Sevilla, junto al Bar Jardín, era un espectáculo para un niño que nunca había visto tanta gallina junta.

Rectángulo de la zona de la Cruz en el vuelo de Usaf Serie B de 1956

Un día, con el hijo del barbero de Santa Ana, el "Mono", compañero de colegio, fui a su casa del cerro, no sé para qué, día lluvioso como los de antes, con las calles de barro, que eran una odisea cruzarlas. Ese día además, de la mojada espectacular y la bronca posterior de mi madre, ya que me tuvo que quitar el barro con una espátula, descubrí lo que decía mi padre, que la calle Beato Henares era la más larga de Córdoba. Interminable, nunca se acababa y nunca dejaba de llover. Empieza en el campo de Fútbol de San Eulogio y acaba en la calle Luisa de Marillac, donde después iremos. 

Y un vuelo más actual

El primer tramo me era familiar, porque en él vivía Luis Bueno, compañero de trabajo de mi padre, buen amigo y su familia, incluida su hija pequeña de la que era muy fácil enamorarse, por lo guapa que era. Más arriba, en la misma acera -pues Beato Henares solo tiene casas en la acera de los pares en ese tramo, el nº 1 está en la confluencia con Hixen I, 122 casas en los pares y 14 en los impares-, vivía la prima de mi madre, cuyo parecido con ella no dejaba lugar a dudas del parentesco. Era soltera y trabajaba con un dentista, creo que Casana, siempre me saludaba y daba un beso cariñosamente cuando pasaba por nuestra calle camino de su casa. Yo la llamaba prima. Luego trabajé en Tenerife, 73, y en Espíritu Santo, 20, por lo que mi memoria estuvo bastante ligada al Campo de la Verdad durante muchos años.    

El citado Luis Bueno a la izda, Lola Carreras mi madre y Pepe Muñoz mi padre.

Esta mañana, en la que la suerte me ha sonreído y no me he encontrado ningún "atropella ciclistas gritón", me dirigí a visitar la Plaza de la Cruz, en el Cerro. La parte del Campo de la Verdad a que me refiero, es un rectángulo de 65.000 m2., en perfecta cuadricula, a modo de una ciudad romana, en el que su "cardo" máximo es la calle Sancho el Bravo y el "decumanus" máximo la calle Alfonso Onceno. Componen el polígono diecisiete calles, cinco "decumanus" u horizontales oeste/este, once "cardos", norte sur, y una plaza la de la Cruz. Los "cardos" son: Colonia Patricia (el nombre de Córdoba en la época augustea), Pompeya Paulina (la mujer de Séneca), Beato Henares (Dominico baenense, misionero que ya es santo desde 1988), 



Medea (Pareja de Jasón, hija de Eetes y la ninfa Idia), Fernán Diáñez (Caballero medieval), Sancho el Bravo (Rey de Castilla), San Jaunario (Santo, mártir de la Iglesia), Leovigildo (Rey visigodo), Pola Argentaria (esposa de Lucano), Teodofredo (Conde hijo de Chindasvinto), y Jiménez Amigo (Educado Alcalde de Córdoba). Los "decumanus" son: Hixen I (Segundo emir de Córdoba hijo de Abderraman I), Poeta Marcial (Marco Valerio Marcial poeta), Alfonso Onceno (Rey de Castilla), Luisa de Marillac (Santa, fundadora de las Hijas de la Caridad), y Acera del Lindero (solo pares, al otro lado los terrenos del cortijo de San José).

Vista de la plaza desde el noreste

Y la Plaza de la Cruz, que no es ni "decumanus" ni "cardo", o es las dos cosas, es una coqueta plaza con una cruz en el centro, elemento que era muy útil para centrar las plazas, y que se usaba como cruz de término a la salida o entrada de las ciudades, llamándola de humilladero, "como muestra de piedad por parte del pueblo y para su fomento entre los viajantes." La verdad es que ignoro si pasaba algún camino por ese lugar o se trasladó del mismo, El rectángulo del cerro lo cierran la carretera de Granada por el oeste y el camino de Castro del Río por el este. Decir que después de la noche del viernes, la suciedad de la plaza por la porquería que dejan en ella sus usuarios era proporcional a la mala cara del barrendero de Sadeco de la zona. Seguro que en sus casas no la tiran en el suelo del salón. Y hay papeleras, pero vacías.

Y vista de la plaza desde el suroeste

No puedo evitar recordar un personaje, sobrinisimo del obispo Fray Albino, (los obispos no tienen hijos sólo tienen sobrinos) que se llamaba Pelayo, como el caudillo asturiano, que era el párroco de la Iglesia de más abajo, al que veíamos en una vespa primero, a una velocidad que se le ponían los pelos como el anuncio de Henry Colomer, y la sotana al aire, y luego en un seiscientos. Además se comentaba que había arrollado a un hombre, creo que un ciclista, con resultado de muerte, pero ya se sabe. No recuerdo como se llamaba un ditero al que le comprábamos, la chaqueta de cuero, muy al tipo de la de Marlon Brando en "La Ley del Silencio", o los pantalones vaqueros, que tenía el almacén cerca de la plaza. En una parcela se edificó el Instituto San Álvaro, que en el vuelo Serie B, de la USAF de 1956, está en solar. Como habitantes ilustres, que tienen su residencia familiar en esa zona del Cerro del Campo de la Verdad, están mis amigos D. José Serrano y Doña Rosario su esposa.

Fotos del autor y  GoolZoom 
Bibliografía de Cordobapedia y Wikipedia