lunes, 6 de agosto de 2012

ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA (AMC) ¿CASA DE LOS HOCES, DE LOS GUZMANES...?

Fachada principal

¿Casa de los Hoces, de los Guzmanes, de los Córdobas? Da igual, es una casa solariega cuyos propietarios o vecinos han sido las familias citadas. ¿Cómo la llamamos? Tampoco importa mucho porque la conocemos mejor como la del Archivo Municipal de Córdoba. 

Escudo de los Hoces

Ya hemos tenido la ocasión de valorar el estupendo trabajo que hace el personal del Archivo dirigido por Doña Ana Verdú, cuyo Departamento de Gestión Documental y Archivos, es para mí y muchos, la joya de la corona municipal. La investigación de esta ciudad tiene una extraordinaria herramienta de consulta en constante evolución al servicio de la misma, gracias a esos “funcionarios”, lo entrecomillo ahora que son tiempos de criminalización de estos, y claro por solidaridad, ya que yo lo he sido treinta y tantos años y diez compañero de ellos.

Cancel de entrada

La casa que está en la calle Sánchez de Feria nº 6, antigua calle de las Campanas, a la que se le cambió el nombre por el de doctor y humanista D. Bartolomé Sánchez de Feria (1719-1783), que vivió allí. Parece que la donó Fernando III –toda la ciudad era de su propiedad porque era botín de guerral- a la familia de los Hoces, tiene una portada de piedra de doble curvatura, sobre la cual está repetido por tres veces el escudo de la familia. 

Galería de acceso

Es una preciosa casa andaluza que tiene dos patios porticados en cuyo entorno se organizan las distintas estancias de la misma. Primero tiene un precioso zaguán desde el que se ve el primer patio y el pozo a través de una hermosa reja. Luego siguiendo la discreta tradición árabe, tiene la entrada en rincón con otro cancel forjado, que da acceso a una galería, que no está visible directamente desde la calle. 

Portero automático de apertura de la cancela

Entrando a la izquierda tiene el primer patio citado una arcada de ladrillo y columnas de piedra, y un pozo, en el mismo existe un frondoso jazmín que dota a las estancias del fino olor que da esa planta, y un ciprés aunque de esto no estoy seguro. El pasillo es el distribuidor principal cubierto con un precioso artesonado mudéjar. A finales del XX se restauró recuperándose una hermosa policromía que lo embellece aún más. Unas dependencias a la derecha y la escalera, empinada escalera fechada a primeros del siglo XVII, con un noble pasamanos una ventana con un escudo heráldico y una cúpula con una lámpara.

Primer patio 

El segundo patio, está porticado con arcos de medio punto sobre columnas de ladrillo, en tres de sus lados, en el lado norte la galería tiene dos ajimeces y una puerta, que son las dependencias de la Dirección y sala de Juntas. Ventanas de estilo mudéjar divididas en el centro por una columna fina, que soporta dos arcos lobulados, en la que alternan la piedra y el ladrillo. Los azulejos se datan en el s. XV y están decorados a cuerda seca y datados en el s. XVI. También tiene otro ajimez en el lado porticado sur.

Piedra en el primer patio

Independientemente de la cuestión arquitectónica que es notable, arriba están las dependencias del archivo y la sala de estudio y consulta. Las oficinas son de hechura moderna, aprovechando la superficie que es similar a la de abajo según podremos observar en el plano de planta. Una amplia sala principal, muy iluminada por la luz natural, es utilizada también como sala de conferencias que sobre diversas materias se imparten. 

Detalle de los archivadores

Lo mejor, el trato del personal y la identificación que tiene con su responsabilidad. Todo son detalles destinados a hacer la labor del investigador, o curioso como yo, más llevadera y fácil. Doy fe de que he tenido que consultar varias cuestiones, desde el desconocimiento de cómo buscar, y el propio personal ha sido el que me ha facilitado la búsqueda. 

Detalle del artesonado

La sala superior donde están las mesas de consulta, tiene sus paredes decoradas con cartelería de la Feria de Mayo. Tiene también un cuadro donde figuran todos los regidores que ha tenido esta ciudad desde la conquista cristiana. No he tenido la oportunidad de visitar exactamente las dependencias de archivo, que están distribuidas en el ala sur de la planta superior. También decora una pared una reproducción del plano de restauración del Puente Romano de 1852, alzada y planta.  

Artesonado

Don Teodomiro Ramírez de Arellano en Sus Paseos, dice en el referido a la calle de las Campanas, entre otras cuestiones lo siguiente:

“La casa más notable de esta calle es, sin duda, la número 2, solariega de los Guzmanes, a quienes representa en la actualidad don Enrique Pérez de Guzmán, marqués de Santa Marta. En ella existen, aunque mutilados, tres ajimeces mudéjares de exquisita labor y de reconocida construcción del siglo XV, a sus fines. Rotos sus parteluces y rellenos los semicírculos de sus arcos, han sido adornados ridículamente sus claros con ventanas de madera, de feísima forma, sobre las que se elevan los arrabás, formados de ladrillo rojo y amarillo, y llenos los entrepaños, jambas y lacerías con preciosos azulejos de Cuenca, en cuyas labores de flores se asoma y refleja el gusto plateresco que caracteriza el Renacimiento español. 

Patio segundo o principal

Los adornos de todos tres son desiguales, afectando dos de ellos los arcos túmidos ojivales y el tercero lobulados, que envuelven en su interior arcos de correcta construcción latina. Lástima grande que estas preciosidades que nuestros antepasados nos legaron desaparezcan o se mutilen del modo que éstas lo están, perdiendo su importancia y reduciéndose al triste estado de lastimeras reliquias.”

Puerta de la galería norte

Y luego dice que fue habitada por Don Bartolomé Sánchez de Feria, el autor de la Palestra Sagrada, durante algunos años, teniendo en cuenta que el citado humanista y médico estuvo viviendo mucho tiempo en Castro del Río. Y posteriormente:

Ajimez de la galería norte del segundo patio o principal

“Después de muerto el doctor Feria estableciese otra vez en esta casa la familia de los Guzmanes, y por esta razón nacieron en ella el padre del ya citado señor marqués de Santa Marta y sus señores hermanos, entre ellos don Rafael, de quien debemos tomar varias noticias, sacadas de un folleto acerca del toreo en Córdoba que ha publicado su señor sobrino don  José Pérez de Guzmán,”

Artesonado mudéjar

Doña María de los Ángeles Barbudo, a quien tuvimos la suerte de conocer y escuchar durante la visita al Monasterio de San Jerónimo de Valparaíso, durante la vivita que ella dirigió, tiene un libro que se llama “El Mudéjar en Córdoba”, editado Por la Diputación Provincial, donde detalla en un pasaje referido a esta casa, lo siguiente: 

Ajimez de la galería norte del segundo patio

“La casa número 6 de calle de la Campanas (hoy Sánchez de Feria) y utilizada como Archivo Municipal, se ha venido confundiendo con la de los Guzmanes. Tras la sencilla portada gótica se accede a un zaguán que conduce a un corredor donde está la escalera a la planta alta y en el cual se encuentra un alfarje recientemente restaurado, y de aquí se accede al patio principal en el que hubo una importante intervención, afectando sobremanera al único alfarje que queda en una galería que fue muy restaurado y ahora nuevamente se ha trabajado en él. 

Bajorelieve

Tiene trece grandes jácenas y jaldetas, así como labor de menado con chillas y alfardones hexagonales o mixtilíneos. La solera aparece decorada con escudos, pero el excesivo repinte ha afectado a la ornamentación de toda la tablazón: el saetino perlado ha quedado desvirtuado, así como los motivos vegetales, y de los escudos representados pertenecientes a los Córdoba, Hoces y Guzmanes, parece que este último no estaba en origen.
Escalera

El patio conserva tres lados porticados mediante arcos de medio punto sobre pilares octogonales realizados en ladrillo. Durante una antigua restauración, de la que no ha quedado informe, se abrieron dos vanos de iluminación, buscando la raíz mudéjar, en la galería más próxima a la entrada, donde estaría la estancia principal pero no hay constancia de si hubo este tipo de ventanas, 

Cúpula de la escalera

muy parecidas a las que también se hicieron en el patio del Museo Arqueológico (casa de los Páez de Castillejo); es decir, en ladrillo visto y con decoración de azulejos en las albanegas de influencia sevillana. El único ejemplar de este tipo en la ciudad, que se sabe con certeza que es original, se halla expuesto en una sala del citado museo y hay otro parecido en la casa de los Sres. de el Carpio.”

Plano de alzado y planta de la reforma del Puente Romano de 1852

En una simple visita al Archivo Municipal se puede comprobar tanto el valor arquitectónico de la casa, como el del archivo desde el punto de vista de consulta, así como lo expuesto relativo al personal que lo mantiene. Otro de los detalles a tener en cuenta,  es la solidaridad de los investigadores con los novatos, por lo menos conmigo siempre han estado dispuestos a colaborar y estoy pensado ahora mismo en Juan Galán, y su cortés  colaboración conmigo, la primera vez que tuve que hacer una consulta relativa a mi familia.

Listado de regidores del Consejo de Córdoba desde la conquista.

El archivo tiene una notable página Web en la que se pueden consultar muchos extremos relacionados con el mismo. Importante la colección de fotografías con un buscador que continuamente están perfeccionando.

En el apartado III Ayer y hoy del archivo, en su punto 4 dice referido a la casa, entre otras cuestiones: 

"El edificio, situado en pleno casco histórico, ha sido, a lo largo de los siglos, morada de ilustres personajes cordobeses. El médico investigador D. Bartolomé Sánchez de Feria –nombre actual de la calle- la habitó en el s. XVIII. A principios del s. XX la habitó D. Narciso Sentenach, director del museo arqueológico. Posteriormente fue sede del Archivo de la Delegación Provincial de Hacienda y vivienda de su director, el erudito archivero D. José de la Torre y del Cerro." 

Carteles de feria de mayo

y en su punto 4.- El archivo, ahora, dice:

"Los depósitos se distribuyen entre planta baja y entreplanta. Esta última, de 120 m2, cuenta con estanterías compactas. En planta baja se sitúan dos depósitos más con estanterías metálicas fijas, tradicionales, a dos alturas, que, próximamente, serán sustituidas por una instalación semejante a la anterior."

Plano de planta de la finca

Decir también que antes de que el archivo estuviera allí instalado, vivía una familia cuyos hijos Pascual y Arturo, amigos de mi primo Paco Gallego, trabajaban en el Garaje Sport -hoy desaparecido- que había inmediatamente después de la cochera del edificio de correos en la calle Conde de Robledo. Parece ser que esta fue la última familia que habitó la casa.

Cuando no estaba aún el archivo en la casa, me llevaba mi madre a la casa del escultor de la plazuela de enfrente, Amadeo Ruiz Olmos, y mientras ella peinaba a su esposa (mi madre era peluquera de señoras) yo veía como se trabajaba la piedra desde el jardín por las ventanas del estudio.

O cuando los nenes después de haber visto, en el cine de verano Duque de Rivas, a la exuberante Abbe Lane, en “Susana y yo”, veíamos en el mismo jardín frente al actual archivo a la sobrina de la estanquera –que era mayor que nosotros-, imitándola, y a la vez cantando “Me lo dijo Adela”, esta vez sin Xavier Cugat, y claro todos con la boca abierta.  



Fotografías y vídeo del autor
Bibliografía:
Paseos por Córdoba. T. Ramírez de Arellano
“El Mudéjar en Córdoba” María de los Ángeles Barbudo.

viernes, 3 de agosto de 2012

SETECIENTAS ENTRADAS

Claudia y Alejandro, nuestros nietos.

Setecientas entradas en el Blog con esta. Vaya por delante en primer lugar mi agradecimiento sincero a todos vosotros los lectores, por estar ahí detrás, unos en plantilla y otros eventuales. Muchos que tenéis también blog sabéis que cada día cuesta más rellenar las páginas, porque a la vez que le quedan a uno menos neuronas -por lo menos a mí-, elemento que no repone el organismo, tiene uno menos iniciativa y, cosa curiosa, particularmente yo teniendo todo el tiempo del mundo, menos tiempo. Cuando empecé esta tarea nunca pensaba ni por un asomo llegar a este número de trabajos. 


Setecientos artículos y miles de fotografías son muchos artículos para mí y muchas fotografías. Y el gran problema es su adecuado almacenamiento y sobre todo su clasificación. Luego está la dependencia de un sistema o sistemas de almacenamiento, unos gratuitos y otros no. Todo está almacenado en distintos lugares, dispersos por la red: los textos en un lugar, los audios, las fotografías y los vídeos en otro. Las uniones entre los distintos elementos de las entradas se organizan y llegan a la pantalla desde servidores distintos. 

                                             Entrada doscientas, 22 de diciembre de 2009

Si cualquiera de esos servidores cae o deja de funcionar todas las entradas se quedan vacías de contenidos gráficos y sonoros. La fotografías las proceso en Álbumes Web de Picassa, y este servicio tiene una salvedad, no modifica tus originales, crea una copia de cada una de ellas y esa es la que sube al servidor. Por lo tanto las fotografías subidas están solo modificadas para Picassa. Puede parecer complejo, y lo es desde luego, pero es simple a la vez, siempre y cuando se mantenga el equilibro de todo el entramado. Una solución sería tener todo en tu propio alojamiento, tu propio servidor, y en eso estoy.


Pero aun siendo todo ello necesario e importante, nada de ello tendría ningún valor sin vosotros los lectores. Conozco por las estadísticas muchas cuestiones técnicas vuestras, se inclusive el navegador que usáis, vuestra ubicación geográfica, vuestro IP que es como el DNI, pero ya está. De lo personal de lo de detrás, de lo humano, nada, salvo que nos conozcamos como ocurre en muchos casos. Muchos estáis registrados como seguidores con icono o fotografía, otros lo estáis para recibir la notificación por correo. Otros ningunas de esas cosas. 


La mayoría como dije antes sois fieles anónimos como las audiencias de radio y TV. Luego está algo importantísimo, la crema de este sistema, los comentarios. Pensamientos y opiniones que algunos dejáis en el blog, y de ellos se aprende mucho más que de la documentación para las entradas. La mayor parte de las veces son una gozada los comentarios, muchos te recuerdan cuestiones que tenias olvidadas, y los más te enseñan siempre, complementan lo que tú no sabías. Lo mejor de los blogs, siempre lo digo, son los comentarios, aún siendo críticos, porque estos últimos te permiten ver el bosque que muchas veces corres el riesgo de perder de vista.


La foto de la portada es la ilusión de continuidad, el futuro -de momento- de la familia. Claudia cinco años y Alejandro tres. Son los hijos de Paco, nuestro hijo mayor y Encarni, después vendrán los de Gabriel y Virginia. La primera fecha del Blog coincide con el nacimiento de Claudia en el 2007, y es el índice. La realidad es que el crecimiento de estos "personajes" significa nuestro decrecimiento, pero esto es inexorable. 


He dicho el futuro que está en manos de los criminales financieros que eufemísticamente les llaman mercados, y en sus adláteres e inútiles gobernantes que tienen la mayoría de los pueblos, aunque siempre se dice que tenemos lo que nos merecemos. Pero por otra parte la esperanza está en que los pueblos han sido siempre los dueños de su destino.

Muchas gracias a todos/as.

jueves, 2 de agosto de 2012

AZUFAIFO

Azufaifo en la huerta de Palma del Río

En la visita a la huerta de Palma de Río, días atrás, tuvimos ocasión de ver el famoso azufaifo, arbusto precioso, de un verde intenso cuyos frutos parecidos a la aceituna son dulces con una textura de manzana, a la que saben. Yo había visto en otra ocasión los frutos pero nunca de cerca el arbusto. Lo cierto es que es desconcertante, una especie de aceituna picuda con sabor a manzana.

Dibujo científico

Un fruto que me llevé a casa comprobé tiene un poder de degeneración muy grande. En la fotografía se puede ver recién cortado y como está a las veinticuatro horas, como nosotros o el que llegue a la séptima u octava década de la vida. Ya con más tiempo en el árbol se torna marrón rojizo, cortado se vuelve pasa enseguida.

Detalle de las ramas

Es de la familia de las Ramnáceas, originaria del sur y este de Asia. Se conoce vulgarmente como azufaifo, azofaifo o jinjolero, y su nombre científico Ziziphus zizyphus  o Zizyphus jujuba. Su tronco es recto con corteza arrugada y bulbos. En función de la humedad que reciba así será su tamaño. Puede medir diez metros pero normalmente no pasa de tres. Sus hojas son oblongas con tres nervios, de color verde claro de un color verde que llama la atención por su brillo. Es muy densa su ramificación, con pinchos, posiblemente para evitar los herbívoros. Por nuestros lares florece entre abril y agosto, flores algo ridículas, que se agrupan de dos a tres.

Verde intenso, brillante

Su fruto es la azufaifa, azofaifa, jínjol o guinjol. Hay variedades de esta planta que dan frutos de hasta seis cm. de longitud, el nuestro de las fotografías, no llega a dos cm. Su recogida es a finales del verano. Vitamina C, mucílagos, y azucares son su principal composición. Se consumen naturales o desecados. Pueden utilizarse como expectorantes, o como remedios para las faringitis o laringitis, y sus raíces se usan contra la fiebre.

Recién cortada

Su nombre viene del árabe, y a su vez del persa Zayzafun y el nombre científico, como es lógico del latin Ziziphus y este a su vez del griego Zizyphon y nuevamente del persa Zayzafun. En los países anglosajones se llama jujube y es del latin jujuba, que a su vez deriva del latin antiguo. En España existen dos especies principales Ziziphus lotus y Ziziphus mauritana.

A las veinticuatro horas como Estrellita Castro ya retirada

Su madera es apreciada para instrumentos musicales dulzainas y tenoras, en los países catalanes. En la medicina china tradicional se creía que mejoraba al corazón yin, que aumentaba la irrigación del hígado y calmaba el espíritu, decían que curaba la irritabilidad, e insomnio y las palpitaciones.

Detalle de los frutos maduros

Como no hace falta explicar, por no ser biólogo, ni entendido en la materia,  la cuestión bibliográfica procede de esa estupenda enciclopedia que es la Wikipedia, con las cautelas lógicas, pero decir que en la red hay mucha información de este curioso arbusto, para aquel que desee ampliar sus conocimientos. A mí particularmente me ha llamado mucho la atención nuevamente.

Fotografías del autor y red
Bibliografía de Wikipedia

EL COLOR NARANJA DE LAS HUERTAS DE PALMA DEL RÍO.


Naranjo bicentenario

Un martes especial, Paco Madrigal (fotógrafo) y yo visitamos a un naranjal de esa bonita ciudad de Palma del Río. Gracias a Óscar Morales pudimos conocer una huerta palmeña. Nos esperaba D. Mariano, propietario, hortelano afable, atento, desprendido, un “chaval” de 78 años, que nos enseñó su huerta y nos contestó a todas las preguntas que le hacíamos, a pesar de que algunas pudieran ser absurdas, teniendo en cuenta, por lo menos en mí, el desconocimiento del tema. Nos interesaban unos árboles, unos naranjos centenarios que podían medir hasta diez metros de altura. 

Naranjal, servidumbres

Y es cierto pero, la dificultad de su recolección y la ley que no permite escaleras de un determinado número de peldaños, los ha relegado a que queden muy pocos ejemplares de esa talla, y el que queda lo ha sido por la benevolencia de su propietario. Lo que nos llamó la atención es como las instituciones, no han dejado algunos ejemplares crecer hasta donde la naturaleza les permita para conocimiento de las generaciones. Un parque botánico especial, una especie de palmeral de Elche, pero en naranjal, en Palma del Río.

Un jóven ejemplar

Nunca había estado en un naranjal, paseado por su interior, conocido sus secretos, y admirado la labor de gentes que mantienen la tradición a pesar de que el mercado lo controlan las multinacionales que estrujen al agricultor hasta extremos insospechados. Primero la Cooperativa y luego la multinacional. Es verdad que el beneficio no es el que debiera, y éste está en el límite de cultivar o no, o hacerlo como elemento secundario. Llegamos a la conclusión que no da para el mantenimiento primario, único, de una familia. Es cierto que  el agricultor tiene fama de agorero, de llorón, pero no lo es menos que con los datos en la mano se comprende que son otros explotados más de este mundo cada vez más mercantilista, sin límite para esos granujas que se llaman eufemísticamente mercados. Competitividad, crecimiento, etc. palabras que no sirven en un mundo finito.

Un camino de servicio

Una huerta da para una ayuda extra, no para la cuestión principal. Palabras como macho, almatriche (que procede del mozárabe y el árabe hispano -almatrig o almatric-, y que significa acequia madre, y del lat. Matrix. –icis, como apuntó Óscar)  eran empleadas y aclaradas sobre la marcha. Regadío, presión, goteo, abono, limpieza de la mala hierba. Heredad, trasmisión de padres a hijos y el desengaño de padres con los hijos que, no seguirán con la heredad que ha venido de lejos. Es lo normal, nunca los hijos siguen la senda que marquen los padres,es natural  se han criado en otra perspectiva y seguro debe ser así.

Naranjal

Siempre llama la atención la bondad de la gente, la cercanía en explicar, el disfrute cuando enseñan su obra, porque en el fondo la huerta es la obra del hortelano, a pesar del sufrimiento continuo, si llueve mucho malo, si llueve poco peor, si se inunda la huerta terrible, porque el terreno es del río, y cuando este viene crecido no respeta nada de lo que le ha sido arrebatado. Si la plaga tal o la plaga cual ataca, y muchos etcéteras. 

Un "macho" delimitador

En algún momento nos encontramos con tres agricultores más, cada uno a lo suyo en una huerta en la que comparten agua, almatriches, preocupaciones y anhelos. El principal era Don Mariano, este nos presentó luego a Miguel, Antonio y Rafael. Estos al ver a tres desconocidos con cámaras fotográficas, te miraban raro y surgía el chiste. 

El "macho" entre naranjos

-Estos señores son del Ministerio de Hacienda. 

Aún a pesar de reconocer lagracia, la mirada decía mucho ¡Será verdad? Se le teme a Hacienda más que a la Guardia Civil. Todo de buen humor, de Hacienda nada de nada, éramos unos curiosos. Todos los hortelanos que se juntaron allí, entraban y salían por el mismo camino, utilizaban las mismas servidumbres de paso interior, y abrían y cerraban la misma cancela, y con la misma llave. 

El almatriche en desuso

La separación de las lindes, los machos, pequeños promontorios entre naranjos. Cada uno sabe donde empieza y donde termina su huerta, no hay necesidad de cercas y señalización exagerada. Antes nos dijo D. Mariano que el riego era por inundación, a base de azadón y pico. De horas de vigilia procurando dirigir el agua por donde se quería, pero no siempre era así. Hoy se le echa al árbol la cantidad adecuada, durante el tiempo preciso, y en el lugar exacto, el goteo es un gran invento.

Un registro del almatriche

También vimos una noria de carne, para sacar en tiempos no muy lejanos el agua y llenar una amplia alberca, pero insuficiente en este tiempo. Hoy, una intrincada red de tuberías con presión añadida permite llegar hasta el último confín de la huerta, y a su vez le lleva a los árboles, mezclados el alimento y la medicina. Aunque exteriormente haya que limpiar y emplear el uso tópico también. 

Filtro

El circuito del agua intercala unos filtros que impiden el paso a los "pizcos", impurezas que pueden atrancar los goteros. Almatriches, arterias principales que ahora se sustituyen por unos tubos de goma flexibles y derivan en una intrincada red capilar. Hasta arreglamos una conducción que pisó el automóvil y la soltó. Higos directamente de la majestuosa higuera, mejor dicho brevas. Un nogal enorme y una azofaifa o azofaifo, no sé si es varón o hembra. 

Alambres sujetando las ramas

Los naranjos de varias familias, la más común la cadenera, debatimos su procedencia, puede que de Asia. Grecia, Roma y otras civilizaciones las cultivaron, pero el mayor conocimiento de ellos nos viene del legado árabe. Parece que la explotación naranjera en Palma del Río procede del s. XIX. Las familias muy variadas y enormes. Un ejemplo: parece que uno de los primeros naranjos de los que tenemos constancia, es el Cidro. Se divide en Común y Florencia. Luego tenemos los naranjos amargos, como el Borde y el Agrio de España. 

Resina en el tronco

Y los dulces, donde está la mayor parte; Navel, Washintong  Navel, Navelina, Navelate Thompson Navel, Lane late. O las blancas; con Comuna, Cadenera (está es la que parece se explota más en Palma), Salustiana, Castellana, Macetera, etc. El grupo de Sangre: Doble fina, Murtera, Sanguinelli, Sanguina. Y los mandarinos, que por su facilidad en pelarse les llamamos vulgarmente "mondarinas" como aquello del "oructo" por ercuto o "anzuelo" por orzuelo: Satsuma, Owari, Clausellina, Okitsu. Y las Clementinas; Oroval, Marisol, Nules,  Hernandina. Y nos quedamos cortos con las familias.

Paco Madrigal, Óscar y D. Mariano

Al final vimos un ejemplar de más de doscientos años, que había sido recortado como la mayoría, desmochados en altura. Con un artilugio con unas cuchillas, al pasar los deja todos a la misma altura, por necesidades de recolección. Otros mayores estaban apuntalados, con maderos en sus ramas. Otros sujetas sus ramas con alambre trenzado y unas gomas para no dañarlas con los alambres, sujeción que había puesto el suegro de D. Mariano hace muchos años. No paro de imaginarme lo que tiene que ser entrar en el naranjal en la floración, cuando el azahar hace de las suyas. 

El accidente mencionado

Recuerdo un viaje en tren a Barcelona y al pasar por los campos de Castellón,  daban ganas de quedarse en ellos. Es uno de los olores, junto con el jazmín, más elegantes de la naturaleza, claro es cuestión de gustos. En mi infancia he tenido cerca el Patio de los Naranjos de la Mezquita, porque el Patio de los Naranjos es de la Mezquita, las Catedrales no tenían esa sensibilidad eran más grises. Es el patio de abluciones de la purificación. En el cristianismo la ablución se hace en una pequeña pileta a la entrada de los templos, de agua estancada que no conviene enturbiar por lo del chiste.

La antigua noria de sangre y el pozo

Cuántas cosas tenemos cercanas, al alcance de la mano, para poder conocerlas, incluso tocarlas. Si conociéramos más nuestra agricultura, sus dificultades, sus gentes, sus anhelos, seriamos mucho más solidarios. Dejaríamos a un lado culturas distintas y posiblemente más dañinas en el plano alimenticio  y podríamos luchar contra la esclavitud de las multinacionales, de eso que llaman mercados y que son organizaciones mafiosas, criminales, a las que no importa el agricultor al que esclavizan y tampoco el consumidor al que engañan. 

La alberca

Muchas gracias a D. Mariano y a Óscar por permitirnos conocer un poco más nuestra tierra, porque conociéndola se aprende a quererla más y se aprecia el trabajo de su gente.

La casa de la segunda huerta

Primera explotación visitada, desde el helicóptero 

Segunda explotación con algunos detalles

Fotografías del autor
Bibliografía de la experiencia hortelana de D. Mariano