sábado, 18 de abril de 2015

TENO Y EL TRIUNFO DEL QUIJOTE, EXPOSICIÓN

El arco y los Encantadores

En uno de los entornos más hermosos de la ciudad, puerta de entrada obligada a la misma, está instalada hasta el 3 de mayo la exposición al aire libre "Teno y el Triunfo del Quijote", del artista cordobés de la sierra, Aurelio Teno. Ya es hora de que el extraordinario artista encuentre en su ciudad, el reconocimiento que se merece. Hay que aplaudir la exposición y el esfuerzo que habrá supuesto organizarla.

 
Soñadores de letras

El marco es idóneo. Quien ha jugado de niño en esas escaleras, incluso escalando entre las bases de las columnas, a las que nos subíamos por las hendiduras de las herrerianas piedras. Un día, más bien una tarde noche de verano, Juani, el hijo de María y hermano de Rafi, de la casa de doña Paca, donde estaba una de las tres farmacias de la calle, la llamada De la Catedral, se cayó desde arriba al chino del empedrado. Mucha sangre, pero nada de médico, escaner, o radiografías; Manolón de la Farmacia lo curó y mandó arriba a su casa.

Soñador de Justicia y de Letras

Cuando lo visitamos, fue la primera vez que desde su ventana vi la perspectiva de mi casa y toda la calle Cardenal Herrero, hasta la Virgen de los Faroles, era una calle distinta que la que veía yo desde la mía. Esa casa desapareció y ellos se fueron a Sevilla, a Triana. Al lado, desde dónde estuvo mucho tiempo la mancha de la sangre de Juani, entre las chinos de la Puerta del Puente, en la carretera (aún están) los bancos de la lápida de la poesía de Góngora. Desde ellos de niño, con mis padres, jugaba a contar los camiones (pocos) que pasaban por la recién abierta avenida del Alcázar, y al cabo de mucho rato, se perdían sus luces rojas por la Cuesta de los Visos. 

Para alcanzar la estrella inalcanzable

Antes, la salida y entrada a la ciudad, desde y hacia el sur, se hacía por el único puente que ha tenido Córdoba en dos mil años, el puente romano. Aún no estaba terminado el nuevo, y realizada la Avenida del Alcázar. Ya habían pasado muchos años desde que el político Isasa, le hubiese dado el último empujón al último tramo de la obra faraónica por excelencia de Córdoba, la del Murallón. Los caballos de los municipales estaban en el solar de la Puerta del Triunfo, o Puerta del Puente. Unos metros más allá, más hacia la Cruz de Rastro, el cine Goya.

Encantador caído

Se le restaron unos metros al seminario, y se prolongaron otros sobre el río, encima de dónde el ejército francés en retirada, abandonó gran cantidad de material militar tirándolo al agua, delante de la Albolafia, a la que le quitaron edificación para la carretera. Tuvieron que optar, los franceses, entre las riquezas del expolio y el armamento, y optaron por las riquezas. Luego pasó la nueva carretera por la Huerta de Antoñita, se desmontó el Triunfo de la puerta de la Cárcel, y se trasladó a la estación de  Renfe. Ahora ya se llegaba desde allí a la Avenida del Corregidor.

Triunfo de los encantadores

La Avenida del Alcázar era testigo todos los veranos de los Festivales de España (con sillas de tijera grabadas a fuego con ese nombre), esos eventos folklóricos de la dictadura. En uno de ellos Paco Lastra, el marido de Encarna, de Medina y Corella 4, de los municipales en bicicleta, quiso impedir el paso de un vehículo por la avenida que estaba cortada al tráfico, éste no paró y fue arrollado. Afortunadamente todo quedó en una fractura de tibia y peroné, y la detención del automovilista -de los pocos que había-.

Encantador dos

Todos los lugares cercanos estaban llenos de recuerdos, Ahora es distinto, mucha gente extranjera, y un enorme ajetreo. El conductor de los autobuses turísticos, le decía a la mujer de los cuadros, que las esculturas de Teno eran feísimas, y la mujer del pintor de testas de toros, balcones de flores, y sevillanas, coincidía con él. Claro su marido el pintor, no es abstracto, es clásico folklórico que es más comercial. Frente la casa de Señán González y Garzón, las primeras tiendas de "souvenir", recuerdos que hubo en la Mezquita.

Encantador tres

A partir de la esquina empezaba la calle Cardenal González, que fue durante mucho tiempo la carretera nacional que unía Madrid con el sur. Entrando por Puerta Nueva y San Pedro, después bragueta, yantar, y descargo de pecados en la Santa María. Mancebía, Mesones, e Iglesia. Que ventajas las de la religión católica, pecas de lujuria y gula, te confiesas y todo perdonado, es igual que el robo y expolio del país actual, robas y expolias, y no devuelves el producto de la rapiña y te perdonan. La calle lujuriosa fue calle "maldita"  hasta hace poco. Ahora la pared de la Mezquita se llama Corregidor Luis de la Cerda, el que le plantó cara al Cabildo para evitar la construcción de la Catedral en el centro de la Mezquita.

Encantador cuatro

Una nueva calle escalonada abre la ribera a Vallinas, o Vallinas a la Ribera. El Centro de Visitantes en el solar de los caballos. En cuya puerta mató el "intrepí" -un guía clandestino-, al legionario, antes habían estado en el "Cante escucháo". Todos fuimos por la mañana a ver el cadáver tapado, no había telediarios, sólo El Caso. Ya no hay casilla del consumista. Ni cine Goya. Ni guías clandestinos a los que aplicar la Ley de Vagos y Maleantes, Ahora hay organizaciones de guías, que organizan "tours" para explicar la ciudad, a mayores, parejas, grupos Yo me encontré a una guapa inteligente y licenciada amiga, que trabaja en una de esas empresas, cuando sus estudios son para mucho más que acompañar turistas.

Encantador cinco

La remozada Puerta del Puente, el Centro de Visitantes, el Triunfo con un San Rafael con patillas a lo francés, que nos daba entonces igual de quién fuera, pero no era de la Iglesia Católica, por lo menos los terrenos eran del Hospital de Ahogados y cementerio. Dónde nos contaban la batallita fascista de los varales de los carros, porque los fascistas no tenían cañones, para engañar, a los que ponían de tontos, legal ejército republicanos. En fin, cuestiones de hace unos años, pero que no debemos olvidar nunca.

Ahora la exposición:


Encantador uno

Palabras del comisario:

"Quijote, soñador de letras (2004), el realista conjunto de los ocho libros sirve de asiento al expresionista personaje cervantino, con la mirada alzada y mano abierta, ávido de escritura y aventuras imposibles.

Quijote, para alcanzarla estrella inalcanzable (2004), la anatomía incompleta, deshecha, esta vez acompañado por un sueño de estrellas, traspa¬sando la puerta con la mano extendida para agarrar la luz más resplandeciente, que intenta rozar y se escapa libre por el firmamento.

Texto

En El Triunfo de los encantadores (2004), Teno se muestra tan de nues¬tro tiempo que se hace graffitero, presentando un collage con técnica mixta de gran fuerza plástica. A través de un muro desconchado, recrea a los elementales protagonistas con textos moralizantes extraídos de la novela; así como introduciendo sobre el color las palabras ono, movistar..., como vehículos tecnológicos transmisores de la obra literaria. Y sobre el mural, ocho esculturas de frenéticos encantadores sin cabezas en alocada huída hacia el abismo.



Quijote, soñador de justicia (2004), un desgarrador lamento ante la puerta reclamando justicia, cuyo simbólico elemento parlante yace incom-pleto y sin uso, recostado sobre el esquemático vano.

Este es el triunfo al Quijote diseñado para Córdoba con obras del genial Teno, maestro indiscutible del expresionismo español, conmemorando el 400 aniversario de la edición de la segunda parte de la obra cervantina (1615-2015); pleno de ritmo, brava y honda expresividad, con un lenguaje artístico contemporáneo y tremendamente peculiar e inconfundible.

Cristóbal Cordero. 2015."

Panel texto comisario

La obra y los 86 años de la vida de Aurelio Teno:

1927 - Aurelio Teno Teno nace en las Minas del Soldado, comarca de los Pedroches.
1936 - En Córdoba empieza a trabajar como aprendiz en el taller del escultor A. Ruiz Olmos. 1939 -1943 ® Ingresa en la Escuela de Artes y Oficios.
1946 - Se forma en un taller de platería. Y se introduce en el mundo taurino.
1950 - Estudia en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.
1958 - Se instala en París completando sus estudios en L' Ecole de Beaux Arts, formándose en las técnicas del esmalte, grabado y litografía. Frecuenta los círculos artísticos, estudia a los maestros contemporáneos y se relaciona con artistas como César y Giacometti. Comienza a fraguar su lenguaje artístico dentro de la contemporaneidad, haciendo incursiones en el abstracto, pop-art, informalismo y expresionismo, así como experimenta el collage.
1965 - En Madrid expone en el Ateneo. Descubierto por la firma Georg Jensen es invitado a mostrar sus obras en Copenhagen.
- Se traslada al Molino del Cubo, en la Sierra de Gredos (Ávila).
1966 - Obtiene el Premio Diamond International Award, considerado como la distinción más importante en la joyería mundial.
1970 - Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Munich.
1976 - Levanta el monumento al Quijote en el Kennedy Center de Washintong, tras haber competido con Salvador Dalí y José de Creft.
- Es nombrado miembro del Centro Internacional de Escultura de Washintong. 
1980 - Inaugura el segundo monumento colosal al Quijote en Buenos Aires (Argentina).
1984 - 1987 Se encuentra en América con estancias en Montevideo, Miami, Washington, Caracas y Buenos Aires, impartiendo seminarios y conferencias, a la vez realiza numerosas exposiciones.
1988 - Regresa a Córdoba, donde restaura el Monasterio de Pedrique, instalando su casa, el taller y el museo de sus obras. En este paraje empieza una etapa fecunda para sus creaciones místicas.
1993 - Nombramiento de Académico de la Real Academia de Córdoba. 1997 - Homenaje de Pozoblanco (Córdoba). 1998.
2010 - Nombramiento de Académico de la Real Academia "L. Vélez de Guevara", Écija (Sevilla).
2013 - Fallece en Córdoba, dejando para la posteridad un impresionante legado artístico en escultura, pintura, orfebrería y joyería.

Soñador de Letras por la espalda

Equipo de la exposición:

Prestadora: Mónica Tono Rodríguez  /motenoart@gmail.com
Comisario: Cristóbal Cordero González / corderogonzalez89@gmail.com 
Coordinadores: Ana Mª Suarez-Varela Guerra y Rafael Ramírez Mantas 
Conservador de las obras: Ángel Rubio
Transporte y montaje: Ruviarte

Casi enrejada
Fotos del autor:
Bibliografia de los textos de la exposición

viernes, 17 de abril de 2015

EL VERDUGO DE LA GESTAPO, DE LUÍS GUERRA

Portada

He tenido la satisfacción de recibir la segunda novela de Luís Guerra, hijo de mi querido amigo Paco Guerra, un cordobés desplazado al norte, pero cordobés al cien por cien, y la suerte de recibirla dedicada por el autor. En la dedicatoria a su familia se deja ver la ascendencia cordobesa con el nombre de uno de su hijos, Álvaro.

La he leído de una sentada, pues engancha. El personaje se despierta en una habitación de un hospital, amnésico, y de ahí surgen una serie de acontecimientos que se suceden en la Alemania del nacionalsocialismo, antes de la Segunda Guerra Mundial, a finales de la década de los treinta del siglo XX.

El conocimiento histórico de Luís Guerra de la historia alemana reciente, queda patente en la presente novela, negra, policiaca e histórica, porque nunca abandona el aspecto histórico de sus personajes, además de esa lucha interior. En este caso el capitán Berger, atormentado por esa doble personalidad con la que lucha. Luis ya nos deleito anteriormente con Los dioses de Berlín, del mismo corte histórico.

Le decía a mi amigo Paco que la novela da pie para un guión cinematográfico, de una película de acción e intriga. El ritmo es  intenso y la lucha del personaje dura.

La dedicatoria

La sinopsis: 

"Soy Peter Berger, capitán de la Gestapo. Estoy en peligro. No sé bien quién soy, mi mente se niega a revelar mi pasado. Esta información es la única que poseo. Dolorido me despierto en la habitación de un hospital, no sé quién soy. La enfermera que me atiende me comunica que he sido víctima de un atentado. Mi vida corre peligro. Desconcertado y asustado debo emprender la huida y descubrir mi identidad. Ante mí un mundo inexplorado, no conozco a nadie, ni siquiera a mí mismo. Mientras me muevo por las calles de una ciudad ignota los carteles que inundan la ciudad me observan. Un nombre se repite en todos ellos: Adolf Hitler.

Por fin alguien me reconoce, tengo un nombre y una profesión: Peter Berger, capitán de la Gestapo. Debo defenderme de mis enemigos mientras descubro quién soy. Sólo tengo una cosa clara. Algo ha cambiado en mi interior."


La contraportada

La editorial

"Una novela que atrapa al lector gracias a su vertiginoso ritmo, provocado por la maestría de su autor en la elaboración de diálogos y tramas llenas de dinamismo y emoción.

A medio camino entre Ken Follet, Frederich Forsyth, Dashiell Hammet y Robert Ludlum, Luis Guerra vuelve a sorprendernos con una novela histórica policiaca y negra que nos introduce, usando una escalofriante primera persona, en el auténtico día a día de las SS."



El autor:

"LUIS GUERRA (Sestao, 1973)

Luis Guerra está titulado en Administración y Gestión.

Gran estudioso de la historia del Tercer Reich, participa activamente en diversos blogs sobre el nazismo. Ha sido finalista en varios certámenes literarios, entre los que se encuentran el prestigioso certamen del Centro Cultural Blas de Otero.

Es autor de la novela Los dioses de Berlín.

Puedes seguirle en su blog  lashistoriasdeltercerreich.blogspot.com.es

Fotografías de la novela
Bibliografía y textos de la novela

jueves, 16 de abril de 2015

EL "BASTIÓN" DE LA VIÑUELA BAJA, FRENTE AL MAESTRE ESCUELA

Muro y esquina sur que es la que siempre vemos desde la carretera

Siempre que subía por la carretera de Obejo, había dos cosas que me llamaban la atención, la construcción del Maestre Escuela, que parece la casa de Norman Bates, de Psicosis, y esa especie de bastión o construcción ciclópea que hay enfrente, dentro de la finca Viñuela Baja, en la curva, y en altura. Muchas veces son las que he pasado por allí pero la cerca me había generado siempre rechazo, me costaba incumplir la prohibición. 

Vista aérea de Google

Vuelo de 1956, ya se ven señales de movimiento

Pero a la vejez viruelas, con los años he llegado a la conclusión que las cercas están, muchas, por no decir la mayoría, para saltarlas, o mejor para pasarlas sin dañarlas. Es como un respeto a la propiedad sin respetarla. Filosofías aparte, lo que sí parece es que el otoño, como la bebida esa, da unas ciertas alas ácratas. Busqué un lugar donde la alambrada (es alambre de espino) podía salvarse simplemente levantando la pierna. Pero claro, a pesar de las alas, un corte en al rodilla izquierda de unos cuatro centimetros, y una ele invertida en el pantalón fue el tributo.

Vuelo de 1977, ya tenemos construida la terraza, pero no la segunda alberca

Lado suroeste, y esquina sur de la cosntrucción.

Antes de seguir, comprobar los daños: ver que el del pantalón se aproxima a la moda, pero el de la rodilla requiere otro arreglo, pero como no sangra mucho esperaré a estar arriba. Detrás ese terreno árido, extraño, del eucaliptal, un empinado terraplén y ya está uno al lado del muro inclinado. Por su parte sur aproximadamente cuatro o más metros de altura, y así hasta llegar al camino de acceso al cortijo que se enrasa con él. Un rectángulo de 80 x 30 metros. 2400 metros cuadrados de superficie.

Esquina sur y lado sureste

Lado sureste

Dentro del mismo algunos eucaliptus, y dos palmeras fallecidas por el puñal del picudo rojo asesino. Una alberca en el interior del recinto de tres por siete metros, y otra en el exterior del recinto de las mismas medidas. Esta segunda según fotografías aéreas está construida a posteriori, si las fechas de los vuelos son correctas. Quiero dejar sentado que todas las medidas son aproximadas, no he utilizado la cinta métrica, sino el ojo por ciento.

Lado sureste desde el este

Lado noroeste

Un paseo por la explanada y alguna pregunta; según mi amigo Pancho, que le preguntó en su día a Rafael, de los Abetos, parece que el propietario del terreno decidió edificar allí su casa y los primero que hizo fue el allanamiento del terreno que, en lugar de escalonar lo aterrazó, protegiendo el talud con esos robustos muros, dotándolos de los triangulares dispositivos adecuados de drenaje. Un verdadero obrón.

Explanada con restos de otra construcción a la derecha

Lado suroeste, que llamo mirador

Su disposición geográfica es noreste/suroeste, en los lados más cortos del rectángulo, con cada una de sus esquinas orientada a cada uno de los puntos cardinales, estando la norte y este difuminadas con el terreno. Su esquina sur, que es la que se ve desde la carretera, es la esquina mirador por excelencia, desde la que se domina gran parte de la ciudad, campiña, la sierra y todo el hotel Los Abetos (antes Maestre Escuela), como puede verse en la fotografía.

Una palmera seca

Vista del Maestre Escuela desde el mirador

Reconocer que es un buen sitio para vivir, pero desconocer cuál fue el motivo de no continuar el proyecto. Me imagino que el de siempre, el económico. El camino a la Viñuela Baja roza el lado noreste. Desde el rectángulo parte una pista que, paralela a la carretera, llega hasta la entrada de la pista principal de bajada al arroyo de la Palomera, cerca al cruce de Santo Domingo.

La alberca interior

Detalle de los drenajes

Para tratar de datar su construcción decir que, en el vuelo de 1956, parece haber ya movimiento en la zona, y en el vuelo de 1977, veintiún años después ya está construido, por lo que el dato que tenemos seguro es que fue su construcción entre 1956 y 1977. Si nos aproximamos a 1977 como fecha de la construcción, tiene la misma, por la parte más corta cuarenta años de vida. Otro curioso lugar que ha dejado de ser misterioso y atractivo para mí.

Restos de un muro

La estandar vista desde la carretera

Fotos del autor y Google. Vuelos de 1956 y 1977

miércoles, 15 de abril de 2015

FUENTE O PILILLA DEL TOCONAR

Entrada a la alcubilla

En la entrada del Cortijo del Toconar, Manuel Trujillo dejó el siguiente comentario "En las ordenanzas aparece la Fuente o Pililla del Toconar en este cortijo, fuente pública. Parece ser que hoy día hay una gran alcubilla mal conservada, que aparece reflejada en los catastrales del 50, quizás se corresponda con esta". Quiero dejar sentado que la mayoría de los planos que manejo, me los facilitó Manolo (cuestión que agradezco mucho), y en la carpeta de consulta de mi ordenador pone "Planos catastrales y militares M.Trujillo", paar no olvidarlo, y que él como presidente de la Plataforma A Desalambrar, es una de las personas que conozco con más conocimientos en el tema.

Plano aéreo de la zona (de Apple)

Cartografía catastral 1950

Dicho esto, reconocer que a mí se me pasó en esa entrada el hablar de la alcubilla, voy siempre haciendo como con las fotos, instantáneas de los sitios, voy a tiro fijo de las cosas y muchas veces me olvido, con las prisas, de lo esencial, o lo importante. Parece que me pagan por publicación o que me va la vida en ello. Aunque pensándolo bien algo de los segundo si lo creo, por lo menos ocuparla en algo si la ocupo. Bueno si me caigo por un barranco o en una alcubilla (a pesar de mi "prudencia") si. Ayer sin ir más lejos, hubo corte en la rodilla, y rotura de pantalón al saltar una cerca. Nada grave que no se cure con un poco de peróxido de hidrógeno.

Piletas modernas

Pozo y alambrada

Bien, busque las fotos y en una amalgama de más de cien mil fotografías, a pesar de estar más o menos ordenadas, no encontré las que buscaba, por lo que ayer por la mañana fui al lugar y rehíce algunas. Había recogido el guante de Manolo, repasado los texto que el mencionó, y allí estaba la Fuente o Pililla del Toconar. No entré en la alcubilla, que está cubierta por el zarzal, si me arañé el brazo con las defensas afiladas de la zarza, y traté dentro de lo posible fotografiar lo que me permitía la maleza. Pensé igual que con la de Cabriñana, esto habría que limpiarlo y dejarlo visitable. Pero eso no fue pensar fue soñar.

Pozo desde el norte, a la derecha el Toconar

El pozo

Luego, siempre que visito un lugar hidráulico, le paso el parte a Pancho, que es un erudito de ellos, y si es de cavidad a Abén. En este caso lo hice con el primero y creo recordar que no la tenía datada. Esta fuente tiene mucha historia, está en lo que era uno de los caminos principales de subida al Santuario de Santo Domingo, y pese a que sería mucho más moderna que los pasos de Fray Luis por el entorno, si cumpliría la "misericordiosa misión de dar de beber al sediento". Es el punto de agua siguiente al Arroyo de la Palomera desde Córdoba, y después de haber subido a la terraza del Toconar.

La fuente, el cutre depósito y la no menos cutre bañera

La fuente que vierte al arroyo del Toconar

El conjunto está fuera de la cerca, y la boca del pozo está abierta en el mismo borde de la ésta, un poco más abajo hay dos piletas modernas, y más arriba entre el matorral la fuente y el canalillo de salida, que por muy poco nos lleva seguramente al siglo XVII. Un poco más al norte entre el zarzal, la boca de la alcubilla semienterrada, sin puerta, a la que me acerqué con ese miedo habitual -yo lo denomino "prudencia"-, no llevaba la luz adecuada y no me arrimé lo suficiente, también por no saber que había debajo de la maleza de mis pies. 

El canal de salida

El canal

Ya había avisado el zarzal y sangraba por el brazo, nada grave. Hice las fotos que pude y a esperar hacerle una visita, que puede realizarse en diez o veinte minutos, por una ruta de acercamiento que permite ir en vehículo a motor hasta ciento y algo metros del lugar. Lamenté la espesura y volví a soñar con la limpieza del lugar. Un conjunto hidráulico al lado del sendero SL-A92, que sería otro acicate más de visita en un olivar precioso, con un bosque anterior y posterior muy hermoso, según de dónde se venga, y un prado que insulta esta primavera. 

La escondida alcubilla en un claro del zarzal

Encima de la fuente un feo depósito metálico completa el despropósito general. El canalillo roto de no usarse. En el pozo, del lado de la alcubilla hay una repisa que posiblemente fuese para el motor. Tiene agua, igual que la alcubilla. Las zarzas y las higueras del entorno lo atestiguan y nunca se equivocan.  

De las Ordenanzas de 1884

Los textos de las Ordenanzas de 1884, cuando hablan del camino nº 40, entre otras cosas dicen lo siguiente: "...toma el Camino de los Coches de Santo Domingo, cruza el arroyo de la Palomera, pasando a menos de 100 m de las ruinas de la Viñuela, arroyo y casa del Toconal, muy cerca de la fuente o pililla del mismo nombre, hasta la Cruz de la Magdalena, llegando finalmente a enlazar con la denominada Carretera de Santo Domingo.  

Boca de la alcubilla

La cartografía catastral de 1899 (Sección E) corrobora de forma casi total la existencia de este trazado como camino público. Por su parte, la cartografía catastral de 1947-1952 (Pol. 109-110) la considera completamente. Parece existir una pequeña discordancia entre estas fuentes y la descripción de las OOMM de 1884 a medio camino entre las ruinas de la Viñuela y la casa del Toconal,..."

Interior... bueno lo que pude acercarme

En la referencia a las Fuentes dice: " Fuente o Pililla del Toconar Aparece citada como «Fuente o pililla del Toconar», localizada «En terrenos del lagar de este mismo nombre», en el Sexto Distrito de la Sección de la Sierra del Apéndice Nº5 de las Ordenanzas Municipales del año 1884 de Córdoba. Se sitúa unos 100 m al sur de los límites de la Urbanización de Santo Domingo (SNUEP-PI), pudiéndose acceder a ésta a través del Camino nº40. Queda localizada, así como una alcubilla correspondiente, por la cartografía del Catastro de 1945-1952 (Pol. 110-hoja2)." 

Vuelo de 1956, en el centro arriba la vegetación del agua

De A Desalambrar:

Y en la extensa y detallada página de la Plataforma: "Fuente ó pililla del Toconar. En terrenos del lagar de este mismo nombre. Por las inmediaciones del Toconar pasa la Vereda de Santo Domingo, la fuente estaría junto al cortijo". Lo que demuestra que no es ningún descubrimiento la alcubilla y la fuente, que está allí y en los escritos. Me ha llamado la atención (o a lo mejor no la he buscado bien) que no está en el libro de López Amo, "Las Aguas de Córdoba" y lo he repasado varias veces. 

El olivar "Que muestra gran alegría o satisfacción." o lo que es lo mismo exultante

Como tampoco cita el libro el arca de agua de la margen derecha del arroyo de la Palomera pasado la Viñuela Baja. Este libro es de 1876, y justo es decirlo, en el plano de 1872 no figura como tal la alcubilla y fuente, y en el del ejército de 1896 tampoco. Sí, por el contrario, en el catastral de 1950. Hay que tener en cuenta la representación del Toconal en esos planos como ruinas, lo que nos lleva a valorar su necesidad posterior para el cortijo, despues de su resurgimiento

Primavera en este caso insultante o las dos cosas a la vez.

Otro abandono más de nuestro patrimonio histórico. Cómo echo de menos esa asociación que no cuajó, que está dormida en el cajón del que fue su presidente y "dueño", por lo de siempre, los personalismos abonados por la falta de participación de todos, que se llamó Qibla y que pensaba defender y denunciar todos los abandonos de patrimonio de nuestra ciudad. En estos casos una presión adecuada, e  incluso una actuación física en el patrimonio (simplemente una limpieza del entorno) daría que hablar.

Fotografías del autor, Apple y catastral 1950
Bibliografía Ordenanzas 1884, Plataforma  A Desalambrar