martes, 24 de septiembre de 2019

LA BALCONADA DEL CERRO DE SAN JERÓNIMO

Punto 3 del plano a mano alzada, cruce al Monasterio

Hoy he hecho un recorrido con unos buenos amigos por el monte de San Jerónimo, la mayor parte del tramo que discurre entre el punto 2,0 km. del recorrido en la cota 366 m.s.n.m. al punto 3,1 km. en la cota 360 m.s.n.m. es casi llano en teoría. A ese tramo de unos 1,27 km. que va desde el cruce al paseo de los Cipreses, de entrada al Monasterio y que en mi planillo a mano alzada lo señalo con el punto nº3, que va en principio hasta el punto nº 7 y llamo Pista Sur/Oeste y luego continuó hasta el rincón antes de empezar a subir, llamándole pista Oeste/Sur, le he puesto el nombre de "La Balconada de San Jerónimo". Quizás sea una osadía por mi parte bautizar un territorio pero es que físicamente es un hermoso balcón.

Recorrido Wikiloc Balconada de San Jerónimo

 Recorridos raster del IGN

Perfil del recorrido en el que se la zona semillana

Es un trazado que discurre por la cota de 360 m.s.n.m. en casi todo su recorrido. En una palabra, como ya he dicho, es una pista semillana, con un desnivel máximo de unos 3 m. que presenta la panorámica más hermosa del Cerro de San Jerónimo sobre el Valle del Guadalquivir. Que digo el Valle, nos permite disfrutar desde ese balcón figurado de un horizonte desde Sierra Mágina hasta Gemasolar de La Luisiana, cerrando Almodóvar del Río por la derecha, pasando antes por Sierra Nevada, las Subbéticas, Antequera y el macizo del Torcal, Osuna, Sierra de Las Nieves, Serranía de Ronda y como las campiñas cordobesa y sevillana. Un verdadero espectáculo para la vista, y lamentable a su vez, al ver como la fiebre de las parcelaciones han acabado con ese fértil territorio que fue del antiguo mar de Tetis.

Plano base citado, en rojo camino que no existe

Minutas siglo XIX

Topográfico 1ª Edición

En realidad, el paseo de hoy no ha sido solamente para disfrutar de las vistas, que también, porque  el día estaba brumoso en la distancia, si no para chequear el paso de la pista que llamo Oeste/sur, que va desde el punto 8 al 7, o viceversa. Casi en la mitad de los 1200 m. que tiene de recorrido, cuando ésta abandona el balcón y hace el último giro al oeste, en un rincón se acaba la pista ancha y se queda un peligroso, sendero estrecho y escurridizo, que  se pasea por las Laderas Altas, altísimas, con una caída desde allí del mismo nivel. Lo hemos recorrido unos metros más buscando el enlace con la pista superior. Nos separan unos 125m. de espesa vegetación y 20 de desnivel que, en otro plano, figura con línea verde el supuesto paso y en roja el sendero que no se debe usar, y que Pepe, experimentado esparraguero del lugar conoce de haberlo recorrido bastantes veces.

Vuelo de la USAF de 1950

Vuelo 1977, ya se ve la diferencia de repoblación

Vuelo del 1997

Abajo del sendero peligroso, apto para cabras experimentadas, está el Arroyo de Mesoneros y, perdido en la distancia, 360 m. en línea recta y unos 140 m. más abajo, el Acueducto de Valdepuentes, por citar un accidente físico importante y la ladera que contiene los pozos de resalto del citado acueducto. También el roquedal de ese saliente serrano al valle de cota de 334 m. en Laderas Altas. Luego en la tranquilidad del ordenador de sobremesa sin el peligro de una caída, que a algunos sería lo que único nos faltaba ya –bueno también un embarazo-, compruebas que el tramo que no construyó la máquina es de pocos metros y se puede enlazar con él subiendo dos cotas que suman 20 m. desde el rincón y recorriendo unos 125 m lineales, no comprendiendo los motivos por los que no enlazaron el camino, posiblemente por motivaciones físicas.

El trozo impracticable de linea roja no existe

Trazado en verde para salvar la peligrosa ladera

Las medidas sobre el plano del satélite, que nos permite hacer la extraordinaria página geográfica muy completa de Javier, http://javier.jimenezshaw.com/mapas/, que recomiendo siempre, y la superposición de diferentes mapas, no de España, sino del mundo, nos acerca a la realidad sin miedos. He de reconocer sinceramente que el sendero no es apto para algunos jubilados, pero que desde el rincón final de la “Balconada”, por una vaguada tremendamente empinada, como son las laderas del cónico Monte de San Jerónimo, ya entre acebuches y otras especies, amparado en ellas, aparentemente no ofrece dificultad salvo la de subir los citados 125 m. unos 20 de cota, que arroja un desnivel de 16%.

Pista de bajada al Monasterio donde se ve el mismo

"Balconada", al fondo el final en el rincón

Desde el punto siete, del plano a mano alzada, hacia arriba, hasta un terreno más manejable, hay 336 m. de pista con una inclinación de un 37,5%, y desde ese punto siete hacia abajo, casi hasta el yacimiento arqueológico, hay 212 m. con una inclinación del 42%, que me comentaron mis amigos haberla subido en otra ocasión y que es prácticamente una barbaridad, y mucho peor si la quieres bajar. Nosotros después de hacer esas comprobaciones  “in situ”, y seguir las recomendaciones del conocedor del terreno, a pesar de dudar en algún momento, subir desde el punto siete hasta el ocho, decidimos volver por el camino –que llamo Pista del Monasterio- que habíamos usado para bajar y que, desde el cruce de bajada al paseo de cipreses a la entrada del camino al vértice geodésico, tiene una longitud de 1160 m. con un desnivel medio del 8,2 %, que se nota desde luego. 

 Un árbol en el camino

Vértice geodésico de San Jerónimo

Sin meterse mucho en libros de caballerías, simplemente por disfrutar de las vista de “La Balconada de San Jerónimo” merece la pena el paseo. Aunque se lamente la ocupación caótica de las mencionadas parcelaciones, que generan problema por la falta de saneamientos,  acaban con la capa freática y la contaminan, que ya de por si estaba contaminada con la química de los cultivos intensivos, como se ha comprobado. El consuelo de tontos, que es el mal de muchos, es que este no es un problema solamente nuestro, sino de mucho lugares por la permisividad de las administraciones –y la avidez de votos electorales que luego fue falsa-, sumada a la viveza de unos pocos que hicieron su agosto descaradamente comprando terrenos de labor y parcelándolos para, fomentar el quiero y no puedo de las segundas residencias, de horteras arquitecturas, con excesivas balaustradas y águilas de escayola.

Otra entrada sobre el cerro de San Jerónimo

Fotografías del autor y planos de la citada pagina Web de Javier
Bibliografía de los diferentes planos

lunes, 23 de septiembre de 2019

PINCELADAS DE LA NOCHE CORDOBESA DE HACE MEDIO SIGLO

Bar Montes en el Pretorio

En una empresa de automoción en la que trabajé hace muchos años, había un compañero que le llamaban como a un campeón de boxeo italiano, Nino Benvenutti –al que noqueó Monzón-, o mejor dicho él se hacía llamar así, a pesar de que su físico se distanciaba bastante del boxeador, al que imitaba en sus poses. Bajito, poca cosa, incluso poco agraciado, eso sí simpático. Cuando teníamos el turno de tarde, al terminar ya casi en la media noche, habitualmente esperaba a otro compañero y lo llevaba en moto a Las Palmeras, que es donde vivía y luego volvía a mi casa de Ciudad Jardín. Antes nos parábamos en el Bar Montes del Pretorio, o Casa el Panza como se apodaba cariñosamente, no hace falta decir el porqué, al propietario. La taberna estaba en la entrada a los muelles de la Renfe de la Estación de Córdoba. Allí en 1973 celebré mi despedida de soltero, pero esa es otra, también accidentada, historia. En el año 1975 se trasladó a Benito Pérez Galdós, donde celebramos el nacimiento de mi hijo mayor, en el que me pasé y lo noté horrorosamente a la mañana siguiente, cuando fui al Registro Civil a rastras con testigos de verdad.

Torre de la Malmuerta con la siniestra cruz y la taberna

En esa taberna como en otros muchos lugares, a pesar de estar prohibido el juego, se jugaba clandestinamente a las cartas al dinero, nada de lentejas. En el quiosco de Guerrero de la Victoria, también se jugaba al parchís en el sotanillo que tenía. O en el quiosco de la Ribera por poner algunos ejemplos de "casinos". En el Bar Montes había algunos reservados, o habitaciones interiores, recuerdo una de ellas que tenía una mesa camilla en el centro, con brasero de picón, donde se sentaban los jugadores. De vez en cuando entraba el tabernero pasando el platillo diciendo, -¡Señores, que hay que pagar la luz! Los jugadores consumían poco. Nosotros lo que hacíamos era mirar el rato que estábamos allí. En cierta ocasión estaba el imitador del boxeador italiano jugando, algún ferroviario habitual y otros parroquianos. 

Nino Benvenutti

“Benvenutti” tonteaba con la hija de otro tabernero, de la Torre Malmuerta, que era bastante jovencita, el padre se enteró de esos amores de su retoño, que consideraba imposibles, y sin razón. En un momento entró un parroquiano diciendo: -¡¡Viene el tabernero de La Verdad, con un cuchillo de cocina buscando a “Benvenutti!!”. No había salida, "Benvenutti" se puso blanco, había que tomar una decisión y la reacción fue meter al galán debajo, en la mesa camilla. Siguieron jugando y entró el desencajado padre. Era verdad llevaba un cuchillo de cocina. - ¿Dónde está Benvenutti que lo mato? –Hoy no ha venido -contestaron los jugadores. –¡Me ha dicho el “mohoso” que lo había visto entrar aquí! –Sería por ayer hoy no ha venido. –¿Qué te pasa con él?¡Que quiere abusar de mi hija y lo mato, a mi hija no la toca ese granuja!

Un autobús en una anegada Fuensantilla

Todos se miraron. Nadie dijo nada más, el hombre masculló algo y se marchó. El imitador del campeón había salvado la vida pero era una pura “cabrilla”, por poco se asfixia allí debajo o se asa. Salió del forzado refugio con cara de terror, descompuesto, sudando y se marchó por lugar opuesto al del otro tabernero, después de recoger su postura con los naipes. Quedaron los comentarios de que, sabían que jugaba con fuego -ya lo había probado dentro de la mesa camilla-, que era una niña la hija del padre vengador, a pesar de los pesares, y que al final eso acabaría mal. Nosotros, mi compañero y yo apuramos nuestra copa y nos fuimos por mi Lambretta que estaba aparcada en la puerta, para seguir nuestro camino. Una pincelada más de la noche cordobesa que, afortunadamente por mor de una mesa camilla no acabó en tragedia.

Fotografías de Internet desconozco autores
Bibliografía de los recuerdos personales.

domingo, 22 de septiembre de 2019

JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA DE LA CALLE PÉREZ DE CASTRO ESQUINA MONTEMAYOR

Edificio actual (Foto Google)

Hurgando en los recuerdos personales, acuciado por una conversación en la que se dilucidaba qué cuándo había más corrupción, en la dictadura fascista o en la democracia pseudo franquista, he llegado a la conclusión de que es prácticamente lo mismo, han cambiado solo los actores. Antes se caían edificios, acusados de la pobreza del cemento, presas hidráulicas, algún puente. Ahora se caen puentes, autovía en Almuñécar, en la glorieta del antiguo Pryca N-432, piso de la Autovía del 92, por reparto de maletines, y muchos etc. Luego estaba la corruptela estructural, la de los estratos menores, yo tenía un vecino que era municipal de Mercados y siempre traía una bolsa de pago por mirar para otro lado. Las mordidas de la Policía de Tráfico eran de antología, que acabaron radicalmente con el cambio a la Guardia Civil. Hay que señalar que este cuerpo permaneció fiel al Gobierno de la II República, pero que al tiempo, ya en democracia, fueron quienes nos asustaron con el golpe de Estado del 23F, porque el adn patrio es el mismo. Un amigo me contaba como se comían los huevos que ponían las gallinas que criaba su madre para sus hijos, en las visitas oficiales y era imposible decir que no había, era el pago de poder vivir siendo nadie. 



En mi infancia era tremendamente descarado, las jefaturas correspondientes hacían la vista gorda y la corruptela imperaba, Más o menos se dejaba robar. Por poner un ejemplo: en mi empresa se daban unas ayudas por lutos -se llamaban así-, y un policía certificó que un individuo de mi empresa, muy crítico con la democracia eso sí, vivía con su padre fallecido, para poder cobrar la ayuda, siendo falso el certificado porque, vivía muy lejos de la casa del padre fallecido. En este caso fue amiguismo familiar, luego, el policía tiempo después tuvo un acto de “dignidad interesada” conmigo negándome el saludo personal, porque había sido destituido de un cargo pactado por un tiempo. No por la corruptela de la que me enteré al saber que el compañero de trabajo era amigo del susodicho y conocer entonces la falsedad del documento firmado por la dudosa autoridad tiempo atrás. 

Del malogrado Forges


“Pero vayamos por partes. En la calle Montemayor, esquina a Pérez de Castro, o en la calle Pérez de Castro esquina Montemayor, existió un Juzgado que cumplía como Registro Civil. José Muñoz, mi padre, que llevaba a su hijo a todos sitios, cosa no muy normal en el estilo de los cordobeses de ese tiempo, me llevó un día a solicitar una partida de nacimiento a ese organismo. Todavía existía muy acentuado el espíritu de los artículos de Larra con el “vuelva usted mañana”. Después de esperar una cola, un señor detrás de una ventanilla, que a mí me resultó siniestra, con un bigote de hormigas como lo define un amigo, cuando nos tocó se dirigió a nosotros en un tono agrio:

Del malogrado Forges

-¿Que quiere usted?

-Buenos días, quiero solicitar una partida de nacimiento a nombre de mi hijo, es para el ingreso en la Universidad Laboral, aquí tiene el Libro de Familia, su nombre y datos. –le dijo mi padre en un tono de ruego.

-¡Bien!Tienequevenirpasadomañanacondostestigosluegola
expedicióntardaráunosdíasmás. –dijo sin levantar la vista siquiera para mirar a mi padre, sin respirar, sin pausas dejando a la vez el Libro de Familia encima de la repisa interior.

-Sí señor ya lo sé, pero por favor ¿podría mirar usted dentro del libro de familia, por si existe alguna posibilidad de que estuviese antes? –le rogó mi padre en un tono delicado, convirtiéndose en corruptor.

El señor del bigotito de hormigas, levanto la vista, ahora si lo miró, volvió a coger el Libro de Familia forrado de papel de periódico para su protección y lo abrió. Una fotografía de Jaime Balmes, que era la que había en el anverso del billete de cinco pesetas se dejó ver. Estos billetes eran del cincuenta y uno, evidentemente emitidos por la Dictadura. El funcionario sacó el libro de familia de la repisa y dejó caer su contenido en un cajón que cerró. Ahora con una sonrisa algo más amable, que dejó entrever un colmillo dorado, y algo de más cortesía le dijo a mi padre:

Del malogrado Forges

-Bueno venga usted mañana a primera hora, y no le hacen falta los testigos. Buenos días. –ahora recalcó las palabras y las pausó adecuadamente.

-Muchas gracias y con Dios. -le contestó mi padre y nos fuimos.

Cuando alguien hable de países sudamericanos o africanos, de las "mordidas", u otros en los que aún no hayan pasado a los temas de alta corrupción, deberá saber que es cuestión de tiempo, o sólo con preguntar a quién haya vivido en la década de los cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo XX, cuando estábamos recién salvados de las “hordas rojas” y aún éramos  (creo que lo somos cada día más) “la reserva espiritual de Occidente”, que se lo dirá.”

Trinidad y calle Montemayor de camino (autor desconocido)

Pero la curiosidad hace que buscando algunos datos de este Juzgado de Primera Instancia, descubro sobre el edificio, en el Catálogo de Patrimonio de la Junta de Andalucía, que figura con descubrimientos arqueológicos, como cualquier edificio de nuestra ciudad. Con el Código: 01140210400,  detalla la casa y una anexa que fue el Juzgado de Primera Instancia de la pequeña corruptela citada. Y dice la descripción de lo encontrado en ella -seguro cuando se construyó la actual-, lo siguiente: 

"Fase romana: 
-Solería de barro cocido (Corte I. Estructura A): cuatro losas incompletas (0,40 metros de anchura media) de barro cocido sobre una cama de cal. Bajo ésta, a modo de cimentación, cuatro tizones de arenisca muy deteriorados y con una anchura media de 0,20 metros que apoyan sobre una tierra gris muy orgánica con algunos mampuestos. Esta solería define un espacio doméstico delimitado por sendos muros de sillares de caliza (Corte I. Estructuras B y C), que conservan dos hiladas y tres hiladas respectivamente, orientados Norte-Sur, con cimentación de hiladas de mampuestos de piedras calizas, retocados con ripios y fragmentos de tegulae. 

Ubicación plano catastral del número 3 se pasa al 7

-Canal de desagüe (Corte I.Estructura D): Conducción de 0,31 metros de ancho y 0,52 metros de alto, base de tegulae, presenta un desnivel de Sur a Norte. 
-Alineación de ladrillo y mampuestos de pequeño tamaño (Corte I.Estructura E). 
-Restos de pavimento de ladrillo de disposición irregular (Corte I. Estructura F). 
-Calzada de orientación Oeste-Este, compuesta por dieciséis piezas irregulares de pudinga sobre preparación de una potencia de 1,20 metros de una tierra gris muy oscura que absorbe fácilmente la humedad, lo que proporciona una escasa resistencia (Corte II. Estructura A). 
-Cloaca de desagües formados por muretes de ladrillo, fondo de tegulae y tapa de losas de caliza (Corte II. Estructura B). 
-Alineación de fachada recayente a la vía, en la que se han conservado algunos elementos de puerta. Se trata de un muro de sillares de caliza, sólo uno conservado, al que se asociaría un elemento de puerta con una hendidura central en su cara superior que aparece desplazado (Corte II. Estructura C). 
Fase medieval islámica: espacios de uso doméstico: 
-Dos muretes paralelos de mampuesto, fragmentos de quicialeras de mármol gris reutilizadas así como losas de mármol igualmente reutilizadas, conformando un canal cuyo fondo está constituido por una lechada de cal y presenta un tramo recto, de Este a Oeste, para luego girar en ángulo hacia el Norte (Corte III. Estructura A). 
-Mampuesto y bolos y dos sillares de arenisca (Corte III. Estructura B).

Fotos del autor y autores citados
Bibliografía de Notas Cordobesas

sábado, 21 de septiembre de 2019

SOBRE EL CAMINO DE LA FINCA LA CONEJERA

El recorrido de la Conejera de Wikiloc

Hoy he recorrido, al hilo de una noticia que circula de que parece van a cerrar un camino centenario, el de la Conejera, el mismo de ida y vuelta. Dos señales y dos zanjas burdas, son los avisos de lo que puede ocurrir si no se remedia. Las señales te dicen lo de siempre “Propiedad privada Prohibido el paso”, lo normal. De todos es sabido que no hay un palmo de terreno en ningún sitio sin dueño, todo lo tiene, aunque muchas veces te preguntes sobre el sentido de esas grandes extensiones improductivas muchas y con un aparente carácter de abandono bastantes, pero sin embargo la propiedad siempre trata de prohibir el paso.

Catastro de 1950

Topográfico 1ª edición

Raster ING con detalle zanjas y señales

Es verdad que conocemos abusos de quienes utilizamos esos caminos, traducido en suciedad, en ocasiones el fuego y destrozo con algunos vehículo motorizados, pero no lo es menos que, los ciclistas cuidadosos, que hay muchos y, sobre todo lo caminantes, poco daño pueden hacer a ningún camino, pasando por él. Sí por el contrario, no es la primera vez que los usuarios han colaborado en que no hay daños mayores. He escrito sobre la zona varias entradas en el blog, todas relacionadas con la propiedad de la Conejera; cortijo, aljibe, camino, y vivencias, nunca me ha llamado nadie la atención para nada por esos caminos centenarios o milenarios si queremos trasladarnos más atrás, que se puede.

Perfil

Raster sin trazado de la ruta

No estaba construida aún la carretera CO-3404 cuando pasé por primera vez por esos lares, y estoy hablando de la friolera de unos sesenta años. La actual carretera CO-3408, que vulgarmente la llama todo el mundo la del “catorce por ciento”, era un camino de piedra suelta. En ella se celebraba una prueba ciclista que se llamó “La subida al Cambrón”. El cambrón es un arbusto que se daba por esos parajes, y la peña que vigila desde arriba el Cortijo de Cabriñana y el Valle de San Benito -lugares harto conocidos por mis antepasados-, se ha llamado siempre la Peña del Cambrón.

Llano del Lagar de la Cruz

Cintas de las que había varias entre árboles

Límite Conejera, zanja y montón de tierra

En los años 1955/56 estábamos en el Colegio San Antonio de Padua, en la calle Alta de Santa Ana y dirigido por D. Enrique Rodríguez Castro, a quien siempre llamé mi maestro, a pesar de que me marché de su colegio por un error de apreciación que tuvo conmigo. Normalmente siempre tienes una serie de compañeros, de esos que siempre titulas con el apelativo cariñoso de amigo. Yo tenía y tengo afortunadamente dos, Juan Martínez y Pepín Gálvez, a los que siempre que me refiero a ellos les antepongo el prefijo “mi amigo” fulano o sutano. 

Primera señal en la linde oeste

Troncos cerrando el paso por otro camino al oeste

Cruce con el camino del Rosal

Con el primero, Juani, decidí un día subir por la cuesta que subían los ciclistas, en la prueba citada en la que muchos se echaban la bicicleta al hombro, que la hacía parecer ciclocrós, por su dureza. Andando desde nuestra casa, por el camino, que no era ni carretera, llegamos hasta lo que ahora es el cruce con la CO-3404 que, como he dicho no estaba construida. A partir de ahí giramos al oeste por el camino que parece quieren acotar. Llegamos al cruce del Camino de la Conejera que estaba empedrado, dejando a la derecha la subida al cortijo y desde allí seguimos hasta la carretera de Villaviciosa, a la altura de poste del miriámetro.

Camino de la Conejera

Curioso alcornoque

Restos de empedrado

Luego continuamos hasta el Lagar de la Cruz, y la actual CO-3314 que no soltamos hasta las Ermitas, para bajar por la Trocha o Cuesta del Reventón, a la carretera de las Ermitas, y luego la del Brillante a nuestra casa, Juani a la Puerta de Almodóvar y yo a la Judería. Un recorrido considerable para dos niños, que superaba los veinte kilómetros. La realidad es que yo tenía 12 años y Juani 14, y eso fue una hazaña, la misma de Federico Martín Bahamontes que ganó ese mismo año el Tour de Francia, 1959. Hoy día de despedida del verano de 2019, 21 de septiembre (yo sigo utilizando la p), 60 años después, he vuelto a hacer el camino de La Conejera, y me he cruzado en dos ocasiones un coche por ese camino a notable velocidad, para ser un terreno tan accidentado. 

A la izquierda entrada al cortijo

Pino caído

       A la izquierda al arroyo de Buenas Aguas o D. Lucas

“El Camino de la Conejera estaba empedrado en algunos sectores, en el fondo siempre ha sido para mí un poco siniestro, los caprichosos arbustos de la ladera oeste del cerro de TVE nos parecían sacados de un bosque de una película de terror. La dehesa de alcornoques de la Conejera es preciosa. Antes no estaban las torres de TVE y otros servicios, que acaparan todo el cerro de cota superior a los seiscientos metros y que llaman del Lagar de la Cruz. La televisión se creó en España en 1956 y llegaría a Córdoba allá por 1960. La señal, que llegaba fatal por cierto, venía desde Guadalcanal por el canal 4, que obligaba a unas mastodónticas antenas, de las que aún quedan restos en algunas azoteas.”

Otro cruce

Sendero al olivar este

Al fondo cruce con la CO-3408

He deducido que era la propiedad, y que la entrada al mismo la habrá hecho por la Matriz, ya que las zanjas que cito impiden el paso. O por los prefabricados barracones frente al camino de San Cristóbal, que siempre me parecían a aquellos que veíamos en las películas de la guerra de Corea. Me adelantó a notable velocidad pasado el cruce del cortijo y luego me cruzó otra vez, de vuelta antes del cruce que sale donde estaba el mojón del miriámetro. La primera vez el acompañante contestó a mi saludo, porque redujeron la velocidad a mi altura, la segunda ni me miraron. No sé por qué, pero me parecieron los ocupantes unos porteros de discoteca, por lo menos eso pensé haciendo comparaciones por su volumen físico.

Zanja en la linde este

Cruce de caminos linde este

La otra señal en la linde este

Tengo la matrícula del vehículo, por si no son los propietarios, los que han usado el camino. Si lo son, no se han dirigido a mí en ningún tono prohibitivo, lo que denota que parece que no hay aún voluntad de ejercer coercitividad con los usuarios del camino. Si no lo son no vale nada de lo dicho, si incumplían, por otra parte, la normativa de circular un vehículo de motor por un camino, aunque no han llegado al extremo de que quien me amenazó desde un quads, cercano a la ermita del Cerro Muriano camino de Torreárboles. 

Otro trozo de empedrado a la vuelta

El vehículo citado en el texto

Mi consideración final es que ese camino es un camino de cientos de años, y debía mantenerse como tal, con diálogo. La realidad será la que deba ser y si hay que aportar un granito para que lo siga siendo se aportará. Los signos de la presunta prohibición son los comentados, dos señales encima de la blanca y negra de coto, con el texto de que es una propiedad privada, algo obvio, y el añadido que prohíben el paso, y dos zanjas con amontonamiento de tierra, que no llegan ni por un asomo a los crueles muros de Trump ni de Netanyahu. Es broma. La finca La Conejera o Conejeras como titula el Catastro, linda con las del Rosal, La Matriz (parcelación), Villares Altos, San Cristóbal y Lagar de la Cruz. La contienen cuatro parcelas distribuidas entre los Polígonos 84, 85 y 89 y arrojan una superficie de 1.359.140 m2. 

Entradas sobre la Conejera:


Fotografías del autor y autorías citadas
Bibliografía Blog Notas Cordobesas

martes, 17 de septiembre de 2019

DEL GRAFITO A LA VELADURA-III EXPOSICIÓN DE ALUMNOS DE JOSÉ LUIS MUÑOZ

Cartel anunciador obra Andrómeda

El verso veinte del Cantar del Mío Cid dice, más o menos: “Dios, que buen vassalo si ouiesse buen Señor!”, que es lo mismo que: “Sería buen vasallo si tuviese buen señor” en este caso la frase a aplicar es la contraria: "¡Que buenos alumnos salen de un buen profesor!" Es lo que comprobamos disfrutando la “III Exposición de Alumnos de José Luis Muñoz”. Está expuesta del 11 al 25 de septiembre, por lo que quedan muy pocos días. Como más vale tarde que nunca, yo la he visto hoy, y se ve la categoría en las obras la categoría del enseñante. Está instalada en el claustro del patio barroco de la Diputación Provincial y puede verse de 10 h. a 14 h. y de 18 h. a 21 h. los días laborables y de 10 a 14 h. los sábados y festivos.

Momento de la inauguración (foto J.L.Muñoz)

En su página web copia José Luis una frase del inglés David Hockney: “No es necesario creer en lo que dice un artista, sino en lo que hace” La frase expresa claramente la realidad de los artistas. David es: pintor, grabador, fotógrafo, escenógrafo, dibujante, ilustrador y litógrafo, entre otras disciplinas. Yo he contado cincuenta y seis obras entre la que se incluyen dos del profesor tituladas Perseus y Andrómeda. Las cincuenta y cuatro restantes las he condensado en un vídeo ante la dificultad de publicarlas todas. Mejor verlas, porque las fotografías no tienen calidad al estar realizadas con la cámara del teléfono.


Patio barroco de la Diputación Provincial

Un poco de José Luis Muñoz y hay mucho más de su página web: “Nacido en Córdoba (España) en 1969.  Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla en 1993. Mis mayores influencias son el simbolismo y la pintura del renacimiento, pero, tanto estética como conceptualmente, me divierte fusionarlas con el cómic y el cine que tanto me hacen disfrutar. En las composiciones busco una actualización de símbolos universales de la mitología o literatura clásicas, desde mi visión contemporánea.

Perseus (José Luis Muñoz)

Andrómeda (José Luis Muñoz)

En cuanto a la forma, me gusta cuidar mucho la elaboración de la obra, dando la mayor importancia a la composición. Técnicamente, parto de un dibujo detallado al cual voy añadiendo color poco a poco a base de veladuras, primero de temple y acrílico y posteriormente al óleo con resina alkídica. Aunque me gusta el detalle, no busco el realismo fotográfico, prefiero que la pintura parezca pintura, y a menudo coloco mis personajes sobre fondos planos con elementos simbólicos dibujados y escritos o con pan de oro.”



Direcciones del pintor:


Fotografías del autor y de la exposición
Bibliografia de la web de José Luis Muñoz