sábado, 9 de mayo de 2015

CARRIL BICI AL CAMPUS UNIVERSITARIO DE RABANALES

Trazado aereo del carril bici

Mañana fresquita de viernes, paseo por el carril-bici Barriada de Fátima a Rabanales. La calle dedicada a D. Antonio Jaén Morente, nuestro historiador y político cordobés, que murió en el exilio en 1964 sin conocer la muerte del dictador, es el comienzo del carril-bici, desde allí se inicia también el camino de la Campiñuela Baja o la Vereda de la Alcaidía.

 Cartel anunciador del mismo

Antes de nada hay que romper una lanza por la labor de una de las Consejerías en la Junta de Andalucía, la de Fomento, de esas que no daban "estabilidad" a la señora presidenta en funciones, en este momento más inestable que antes, que le aprobaron los presupuestos de 2015, con las que no se cumplió casi nada de lo pactado en la investidura, hasta el extremo de romper el acuerdo de investidura. La señora presidente exige responsabilidad a todos, cuando ella ha tenido la justa jugándose el tipo por cuestiones personales y partidistas, e incumpliendo pactos, pero bueno le ha "dado voz a los andaluces", lástima de la afonía de muchos.

Señal de la ciclocalle

Cuatro rectores de la UCO han tenido en su cartera de proyectos este acceso en bicicleta al la Universidad, y la reivindicación es de hace treinta años, pero ha sido en principios de 2015 cuando la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía, que ostentaba la Sra. Cortés de IU, cumpliendo el convenio con el Ayuntamiento de Córdoba, que también ha tenido que ver bastante en la realización de este proyecto, con la aportación de terreno y permisos correspondientes, entre otras cuestiones, han llevado a buen puerto la realidad del carril bici al campus universitario de Rabanales.

Entrada al carril exclusivo

A unos 15 minutos pone el carril el campus universitario, 3,4 kilómetros, que se han realizado en unos cuatro meses, con un costo aproximado de 468.000 euros. Del total de su recorrido 800 metros son nuevos, y el resto se han conseguido acondicionando el viario de la Campiñuela Baja y parte de un carril que existía en Rabanales 21. Pero lo importante es que está unida la ciudad por un carril bici con el campus universitario de Rabanales. Hay que reconocer el esfuerzo de ambas administraciones la local y autonómica.

Cruce del arroyo de Rabanales

Como decimos, desde Fátima, una vez que cruzamos el Arroyo de Pedroches, el carril va a ambos lado de la carretera, hasta la urbanización la Campiñuela Baja. A partir de ésta, una vez cruzado lo que queda de los arroyos de la Choza del Cojo y Ahoganiños, se transforma el viario en lo que es una ciclocalle, compartida por peatones bicicletas y coches, con la prioridad en ese orden. Luego al inicio del viaducto sobre las vías del ferrocarril, convencionales y del AVE, se inician los 800 mts. de nueva creación.

Otro cruce

Ahora cruza el carril los arroyos de los Pradillos, y de Rabanales, al que unos cientos de metros antes se le han unido el de Linares y el del Mortero. Las masas forestales del arroyo de los Pradillos buscando el de Rabanales, y la de éste mismo, rompen el horizonte de cereal, de lo que fue la finca cerca de Lagartijo, salpicado de amapolas en algunos rodales. Un trozo de naturaleza cercana todavía inmaculada.

Campo solar

Según los datos del proyecto para la repoblación del trayecto, se han sembrado: 60 almezos, 34 adelfas, 14 tarajes, 6 rosales silvestres, 3 mirtos y 3 majuelos. Luego, hasta el arroyo de los Pradillos encinas, almezos, algarrobos y una selección de 70 matorrales preforestales. Y desde éste hasta el arroyo Rabanales, se han plantado 32 pinos y una selección de 70 matorrales de este ecosistema mediterráneo. Un extreordinario plantel de especie vegetales escogidas.

De vuelta llegando a la Campiñuela

Hay que reconocer que el esfuerzo ha merecido la pena, el paseo es muy agradable, y cuando todas esas especies forestales, hayan tomado conciencia de que tiene que dar sombra a los estudiantes, lo será mucho más. Lástima que la cerca de Lagartijo será una sombra de lo que fue, y se haya permitido dejar caer en la más absoluta ruina a su emblemático cortijo, del que se ven en la distancia algunos de sus muros centenarios. Por otro lado el quiero y no puedo de las parcelaciones, con sus variadas y horteras modalidades arquitectónicas completan el paisaje.

Ahora el carril es doble compartido con el viario

Lástima que Rabanales 21 esté tan poco poblado de empresas tecnológicas, que tan necesarias son para esta milenaria ciudad, pero esperemos que los tiempos deparen un mejor momento industrial, sobre todo de la industria del conocimiento que seguro será mucho más productiva que fue la del ladrillo. He de reconocer que se lleva uno una gran alegría al llegar al campus universitario y verlo lleno de nuestra juventud, que es el futuro. 

Fin y principio del carril en Fátima

También le vienen a uno recuerdos, de cuando se celebraban competiciones ciclistas en las calles que rodeaban los talleres de la antigua Universidad Laboral. Los nombres de los campeones ciclistas locales de la época: Panduro, Garrulo, Valderrábanos, Carlos Pérez, Roldán, Francés, y muchos etc. etc. que rodaron por esas calles ahora universitarias, en la competición semanal. Ya estaba en declive la Universidad Laboral. Ellos fueron pioneros en el uso de la bicicleta, cuando no había carriles bici, cuando los circuitos eran el Paseo de la Victoria o este de la antigua Uneversidad Laboral. Esa obra universitaria de la dictadura pudo ser importante si se hubiera canalizado adecuadamente, lo mismo que las Formaciones Profesionales Aceleradas. No todo era malo lo que pasa es que se hacía de cara a la galería.

Fotografías y vídeo de autor y dos de A.J. González
Vídeo del SEPA y Aula de Sostenibilidad de la UCO 

viernes, 8 de mayo de 2015

DENTRO DE LA ALCUBILLA DEL TOCONAR

Bóveda principal y la que contiene el pozo

Esta mañana he hemos visitado la alcubilla del Toconar Pancho Gamero, Ángel Martos y quien suscribe. La mía es la tercera vez. Cuando la visita la haces con expertos es una delicia, siempre se amplía el conocimiento de las cosas. Además la satisfacción de aportar algo al trabajo sobre las aguas de Córdoba que están realizando estos dos amigos. Hemos limpiado la entrada e incluso bajado a la misma, bueno bajó Ángel Martos. La alcubilla está como ya se explicó en la entrada Fuente o pililla del Toconar, entre zarzas y al lado del Camino que pasa por el cortijo el Toconar Alto.  

Entrada de la alcubilla

Se compone de una bóveda de cañón aplanada, de aproximadamente 2,50 m. de altura, 2,50 m. de longitud y 1,50 m. de anchura, luego hace un quiebro de 45º a la izquierda y se achica la bóveda a 1,60 m. de altura con los mismos 1,5 m. de anchura, al comienzo de este segundo túnel, porque luego tiene tres escalones para bajar al fondo del pozo que tiene desde el techo al fondo aproximadamente 2,80 m. con una lámina de agua actualmente de 1,20 m.

La entrada desde dentro (Foto Ángel Martos)

En la pared derecha, el segundo túnel del pozo, tiene una ventana cuadrada de unos 0,25 cm x 0,25 cm. a nivel actual de la lámina, que no hemos podido comprobar si era una entrada o salida de agua. Toda la construcción del segundo túnel es de ladrillo. En la entrada de la alcubilla, tiene un escalón y un pequeño murete para acceder a la primera bóveda. Existen a la entrada restos de huesos de un animal. 

Escalón de la entrada y restos óseos

Fuera unos escalones permiten bajar a un semicírculo que está en la entrada, que está colmatado ahora, pero que estaría supongo, a la misma cota del suelo de la primera bóveda. Desde donde arrancan los escalones de fuera hay una especia de pilar con una tubería. Se estima moderna su construcción, y llegamos a la conclusión que pudiera ser para servir la fuente que está unos metros más abajo hacia el sur, o hacia el cortijo.

Pozo y escalones. A la derecha ventanilla

Bóveda de la primera sala o principal

No hemos podido precisar la fecha de su construcción, ni más datos que los que se expusieron en la primera entrada. Siempre queda la esperanza que algún lector los tenga y nos haga merecedores de conocerlos. De ésta manera ampliaremos el conocimiento de esta alcubilla. Con esta entrada del interior de la Alcubilla del Toconar completamos lo relativo a este monumento hídrico.

Pilar citado en el texto con la tubería
Fotografías del autor y Ángel Martos

martes, 5 de mayo de 2015

EL ALFAR ROMANO DEL SUPERMERCADO ALDI DEL BRILLANTE (Y II)

El hermoso alfar romano

Esta mañana de primeros de mayo después de bajar de las Ermitas, y tener una productiva y amena charla con Pepe, el fraile portero del recinto, de hablar de lo divino y humano y reírnos de muchas cuestiones merecedoras de risa, decidí visitar el alfar del supermercado Aldi, del Brillante, que está visitable, debajo de lo que fue la Venta de Vargas, tantas veces frecuentada por mí por razones de trabajo. Aproximadamente 14 veces diarias.

La estructura protectora

El autobús urbano número 7 la tenía como parada término en la mayoría de sus viajes desde las Tendillas, digo mayoría porque una serie de viajes subía hasta la Arruzafa a llevar al personal del parador. Yo era cobrador. Se daba la circunstancia de familiaridad con el pasaje que, cuando llegábamos a la parada frente a la calle Goya y no estaba Asunción (una empleada), la esperábamos hasta que corriendo venía casi con la sabana pegada. Eso desde luego ocurrió un par de veces.

Vista desde el oeste

Luego Asún, perdió a su madre y fue para ella un gran trauma, después se casó y fuímos vecinos. Conocíamos a todo el pasaje habitual. En uno de los viajes a una hora determinada se subía Conchi una vendedora de cupones, haciéndose la longui, ya que sabía que en ese viaje se montaba quien le compraba lo que llamaban la sabana. Los conductores habituales eran Castilla, que pensaba que poner el intermitente le daba derecho a salir a la carretera sin mirar, lo que ocasionaba el frenado brusco de otros autocares y que me enseñaran el palo de las ruedas los conductores de los mismos, y yo les pusiera las palmas de las manos hacia arriba, o las uniese en pía o hindú postura, disculpando al conductor.

La entrada y parte de la pileta

El otro conductor tenía el apodo de "Tirones Power", por su forma de conducir, supongo que condicionada por los duros embragues y algo de falta de sensibilidad. Luego la parada permitía conocer por dentro la Venta, y su derruido escenario, con un anfiteatro tipo Duque de Rivas, e imaginar las actuaciones de la época. Cuando su apogeo era las afueras de la ciudad, y lugar donde se podía ir sin molestar a los vecinos. Las historias que contaba el mozo, D. Manuel Barrena, eran de lo más graciosas, es vecino de San Andrés y he tenido la oportunidad de recordárselo personalmente y seguía con el mismo genio, a pesar de estar tocado de salud. Aunque hace tiempo que no lo veo sentado en el banco adosado a la iglesia, y no quiero pensar que se haya ido sin avisar.

La piletra en su lado sur

En la entrada referida a la Venta de Vargas están reflejadas las anécdotas. Luego, después de cerrar la venta instalaron un horno de pan en el lugar del teatro, y la parte más al sur de ese solar que ahora ocupa el alfar romano y el supermercado Aldi, era el sanatorio Calzadilla, San Francisco de Paula, con  aquella entrada esquinada con el Calasancio. Los técnicos Toscano, Fátima Castillo, y Rafael Clapés, de la empresa Arqueoqurtuba han hecho un buen trabajo, del que espero se sientan bastante satisfechos. Y tuve la oportunidad de confeccionar otra entrada con el horno a medio acabar. 

Un refuerzo a la entrada

Y los datos del panel informativo:

"Las áreas destinadas a la producción alfarera se ubicaban en el exterior de la ciudad, en espacios abiertos y lejos de los ciudadanos, ya que se trata de actividades que generan contaminación y malos olores. Este alfar, fechado entre el s. I y el S. II d.C., se encuentra a unos dos kilómetros al norte de la muralla de Colonia Patricia y se sitúa , en las inmediaciones del camino del Pretorio, vía romana que partía desde la Porta Pretoria (actual Puerta Osario) en dirección a la sierra. Está documentada la presencia del un barrio alfarero en el "suburbium" septentrional, sin embargo no alcanza hasta la zona donde nos encontramos. Por tanto, este centro productivo podría estar relacionado con un posible asentamiento emplazado en el entorno.

El conjunto desde el sur

Este conjunto alfarero está formado por dos hornos, una pileta y una canalización. El Horno 1 tiene planta circular con 4,50 m. de diámetro. El acceso al interior del horno para cargarlo se realizaba a través de una gran boca de 2,80 m. de longitud en forma de embudo, que favorece la circulación de aire necesaria para la cocción de las piezas, producida en el interior de la cámara abovedada. El calor se generaba a través de un fuego que se encendería junto a la entrada de la cámara, algo muy pooco frecuente para este tipo de estructuras.

Otra vista

El Horno 1 se destinó a la fabricación de ladrillos. Para ello se dispondrían en la cámara los ladrillos sin cocer de forma radial, en varias tongadas separados por una capa de arcillas oscuras con gravilla para facilitar su posterior separación y extracción tras finalizar su cocción. Una vez realizada la cochura, se retiraba todo el material sobrante y se limpiaba el interior de la cámara, volviendo a repetir el proceso de nuevo. Al realizar su excavación se comprobó como el horno aún conservaba la última carga, que no se llegó a cocer debido a que se abandonó antes.

Y desde el norte

El Horno 2 también es circular, aunque de menores dimensiones. En este caso presenta un diámetro de 2,50 m. Se encontraba muy arrasado por las edificaciones contemporáneas que se encontraban en este terreno. No se excavó al no estar afectado por la nueve construcción, por lo que actualmente permanece protegido in situ bajo la sala de ventas del supermercado. 

El opus signinum de dos mil años de la pileta

La pileta se fabrica con hormigón (opus caementium) y se reviste con mortero hidráulico (opus signinum). En planta  tiene unas dimensiones de 2,55 x 1,85 m. Se trata de un elemento auxiliar para la elaboración y tratamiento de la arcilla con la que se realizarán las piezas a cocer. 

Y desde el sureste

La canalización formaría parte de las infraestructuras hidráulicas propias de las áreas alfareras. Está construida con tuberías cerámicas y se excavó un tramo de 6,25 m. Al igual que el Horno 2, permanece conservada bajo la sala de ventas."

Panel informativo

Fotografías del autor
Bibliografía del panel

lunes, 4 de mayo de 2015

ZAHÚRDA EN EL LAGAR DE D. IÑIGO (ACTUAL LA SOLEDAD)

La zahurda de D. Iñigo (actual Soledad)

Ayer domingo (final de puente de mayo), cuando la mayoría de los cordobeses, apuraban los momentos de frescor del litoral cercano, tocó la búsqueda de una porqueriza o zahúrda, que es lo mismo, y que había visto en algún plano antiguo. Como siempre y aprovechando el refrán "más vale solo..." traté de acceder al lugar buscado. Está en los terrenos del antiguo Lagar de D. Iñigo, actual La Soledad. Entré al terreno por una puerta abierta cerca del kilómetro 8 de la CO-3314, sin alterar ninguna prohibición, pues no había cartel que lo avisara, pero con la constancia de estar en una propiedad, por la que pasaban por antiguos caminos casi perdidos, cuya traza estaba allí sobre el terreno pero tapados por el abandono y la naturaleza, y porqué no decirlo, la premeditación de quien los abandona.

 Catastral de 1950

Vuelo de 1977 detalle de los caminos

Para ser más exacto en algún plano la títula Casilla de Piedrahita, que considero es erróneo porque la casa de Piedrahita está más al noroeste, las coordenadas son:  37.914931 -4.856896. La entrada citada por la que accedí, está frente a otra entrada en terrenos lindantes con el Jardinito que es donde están los pozos modernos de la propiedad, con una burda prohibición de puerta de ramas malamente puestas, como si las hubiera puesto un servidor cabreado con su señor feudal.

 Traza del camino a los pozos y fuente del Arco

Aéra de Google desde el oeste

En una información sobre la Fuente del Arco, publicada en la página A Desalambrar podemos leer: "el camino vecinal que pariendo de la carretera de Trassierra, en el sitio Huerta de Vallehermorso, se dirige por terrenos de la huerta de Las Ventanas, al pié de la Torre de Siete Esquinas, y atravesando terrenos del antiguo lagar de Don Iñigo, - hoy La Soledad-, prosigue hasta la Fuente del Arco, donde se incorpora con los que conducen a Trassierra y al lagar del Torrejón." 

Puerta oeste nave norte

Y en otra página continúa hablando sobre una sentencia de términos de 1543: "...aludiendo en el texto de dicha resolución, y al deslindar y amojonar de nuevo, para que la Ciudad quedara reivindicada de cierto despojo y usurpación origen del pleito, a las tierras y caminos que va de Córdoba a la Fuente del Arco, invocándose reiteradamente que: estado en lo realengo y camino real que va desde la ciudad de Córdoba al pago de la Fuente del Arco... para acabar amparando a S. M. y a la Ciudad en su nombre, en el derecho a que tierras y camino real le fueren restituidas y condenando al usurpador,..."

Interior nave norte

Estos documentos nos aclaran que, el trazado de los caminos, y la usurpación sistemática de los propietarios por los terrenos donde cruzan, sucede desde tiempo inmemorial. Lo que nos lleva a corroborar que no hay nada nuevo bajo el sol. En todas las épocas ha habido usurpadores, caraduras, y vividores, y no es atributo exclusivo de estas tristes que vivimos, sino que esos especímenes han existido siempre y existirán, y claro posiblemente por el poder económico que ostentan y el presunto doblegarse a ese poder, de otro poder de visos más sagrados que debería ser la Justicia.

Patio

Al final, un bucólico paseo siempre acaba en la denuncia de cualquier hecho denunciable, por la inmersión tan intensa que tiene la sociedad en ese turbio mar. Pero hay que hacer una abstracción de ello y continuar con la idea principal, el comentar nuestro patrimonio reciente.  Esta zahúrda tiene dos tipos de construcción, uno de piedra semidestruida y una nave algo más "moderna", con una corraleta o patio, lleno de primaverales residuos de cereal asilvestrado. No tiene más. Se accede a ella desde la casa matriz, por un camino de enorme eucaliptus, y desde ella parte un camino que estimo (dentro de mis carencias) se dirige a la fuente del Arco, que en el catastral de 1950, figura titulado "senda de labor", y otro que va a los terrenos de Piedrahita, dirección noreste. 

Puerta en el lado sur

La traza en algunos lugares está manifiestamente clara, con refuerzos laterales posiblemente para proteger los derrumbes, pero en otros la naturaleza ha dicho esto era mío y seguirá siéndolo, con la inestimable colaboración de los propietarios, aprovechando la lucha de estos contra la historia. Siempre pienso que cuando se entra en una propiedad que permite el libre paso, que tiene puerta sin candado, que luego cierra uno tras de sí, el respeto por el lugar donde uno se encuentra es superior al que tiene cuando ve las malas artes, que generan rechazo. Y esto supone la educación del caminante y protección del camino, y no genera derechos sino obligaciones, por lo menos a mí.

Esquina derruida suroeste

La zahúrda tiene una planta total de unos 18 por 18 metros, con un patio de 12 por 12 metros. La nave norte tiene unos 18 por 6 m. y está en peligro de derrumbe. En el patio, según podemos ver en el vuelo de 1977, tenía otra nave de la que solo quedan unos contrafuertes en la pared. Ventanas y puerta de la nave norte, están tapiadas, y en la esquina suroeste tiene una pequeña construcción de piedra derruida en su totalidad. El acceso es por el lado sur con una puerta en el patio. A partir de ahí y unos metros ladera abajo buscando el barranco, está la bifurcación a Piedrahita.

Lado sur

Paseo eucaliptado

Todo ello está en la cota de los 520 metros, "sobre el nivel del mar en Alicante", en el reino del olivar, el tomillo que lo aromatiza, la jara, los tintes amarillos de la flor de la aulaga que le dan color, y prados de flores que se asemejan a conejitos fucsia del cantueso. Una explosión de color, de aroma, y de naturaleza a unos escasos kilómetros de la ciudad de los califas. Desentonan los eucaliptus, el paseo hacia el cruce con el camino que, a falta del verdadero, del entendimiento entre ciudadanos, polémica creada (a mi modo de ver) posiblemente por la intransigencia de algunos, y muchas veces a lo peor por erróneo asesoramiento.

 El cantueso

El tomillo

Todas las fotografías



La finca de la Soledad o Lagar de D. Iñigo

Fotografías del autor Google y vuelo 1977
Bibliografía de la Página a Desalambrar

viernes, 1 de mayo de 2015

ALGUNAS PREGUNTAS Y POSIBLES RESPUESTAS SOBRE LA FUENTE DEL ARCO


Como estaba en Octubre de 2014

Actualmente, después de un primer rebaje del terreno, el sábado 25 de mayo

El martes pasado visitamos Pancho, Ángel y yo, nuevamente la Fuente del Arco, nos congratulamos del camino que va tomando su rehabilitación, y nos preguntamos también lo de siempre ¿dónde está la administración? salvo que sea para poner pegas. El esfuerzo que un grupo de personas, el Consejo de Distrito, ciudadanos convencidos de que, si no son ellos no es nadie, no tiene precio, y nos debe de llevar a comprender la fuerza que puede tener la ciudadanía en la resolución de los problemas que la desidiosa administración no resuelve. Hay que quitarse el sombrero con ellos.

El martes pasado

Ese día nos encontramos allí a un miembro (eso nos dijo el Sr.) del Consejo de Distrito, hablamos con él un buen rato sobre sus esfuerzos, y como españoles (todos llevamos un entrenador dentro) que nos preciamos de saber la alineación del equipo, opinamos. La realidad, aparte de no cansarme de felicitar la iniciativa, es tratar de aclarar algunas dudas que nos surgieron a Pancho, Ángel y a mí, sobre el entorno. El documento por excelencia para conocer el pasado cercano de la Fuente son los folios del pleito de la Fuente del Arco. 

Alcubilla, a la derecha los restos del pilón

Hace tiempo, poco menos de un año yo publiqué en este mismo blog, una entrada que títulaba Sobre la destruida Fuente del Arco. Los documentos procedían de la Web de la Plataforma  a Desalambrar, que es una fuente muy importante de nuestro territorio. Jerónimo Saavedra, presidente del Consjeo de Dsitrio, días atrás me pregunto si yo sabía algo de esto y lo remití a lo publicado. También es muy importante que el Consejo de Distrito sea el que haya tomado la iniciativa y luego la ejecución de los trabajos a cargo de vecinos de la Urb. El Jardinito, Las Jaras y Grupo Pronto Auxilio de Siete Fincas. 

Borde que queda al lado de la higuera

A raíz de lo expuesto, y las dudas que se nos plantearon, y siempre  dentro de la escasa, por lo menos por mi parte, autoridad en la materia, y después de releer los documentos del pleito, me parece que se aclaran algunos extremos de dudas. La Alcubilla de la Fuente del Arco, como la conocemos actualmente después del trabajo de desmonte, es citada en la comparecencia que, en el "tercer año Triunfal" del fascismo en este país, en diciembre de 1938, hace en el ayuntamiento, a raíz del pleito sobre la fuente, Manuel Rodríguez Aranda, trabajador que fue de la citada institución. 

Atanor de salida al registro contruido posteriormente para la utilización de sus aguas

Dice en líneas generales que, la alcubilla es cubierta, y su nacimiento está a unos cuatro metros de profundidad, y que el agua se extraía, bajando la escalera y vertiéndola en un pilón que había en la entrada, adosado a la misma. Eso nos aclara el rectángulo de la entrada de la escalera, a la derecha, es decir era el pilón citado.  Luego continúa diciendo que en 1905, el dueño de la finca El Jardinito, Manuel Gómez Mejías, le encarga al compareciente, Manuel Rodríguez Aranda, de 68 años en el citado "tercer año triunfal" -lo que nos lleva a precisar su fecha de nacimiento en el año 1870-, la colocación de una tubería de atanores desde el venero, hasta unos pilones construido un mes antes en los terrenos de la finca. 

Estribo de la pretendida pasarela en la parte posterior derecha de la alcubilla

Es decir que la alcubilla estaba en principio sola, y en la fecha citada de primeros del siglo XX, por medio de atanores llevan el agua a los pilones recién construidos, que quiero creer son la fuente actual. 21 años después, en 1926, le encargan a la misma persona (cosa curiosa), en este caso por parte de Laureano González García, en esa fecha el propietario de la finca, que sustituya los atanores por una tubería de hierro.  Hace una primera intervención en la fuente Manuel Rodríguez, con 35 años en 1905, y la segunda con 56, en 1928 ¿es que no habría más profesionales? Además empleado municipal. 

Al otro lado del arroyón otro pretendido estribo

Supongo que 1928 sería la fecha de la puesta de largo de la fuente. Aún quedan restos de un atanor en el desagüe del último pilón, con un racor tipo Barcelona, que hace suponer que el agua iba para algún sitio. Por lo tanto y a tenor de los documentos, se puede precisar que, el agua se lleva desde el venero a los pilones, en 1905, y en 1926 se sustituyen los atanores por la tubería. Posiblemente habrá que ir más lejos con la datación de la alcubilla, pues parece que Manolo Trujillo, al que se citó en la conversación, había manifestado haber leído sobre ella algo por el siglo XVI.  

Poza del venero, aproximadamente un metro desde la lámina de agua al fondo

Hoy 1º de mayo, he estado con mi amigo Pepe Ramírez, y me ha dicho que él, que no tenía agua en su parcela, la Fuente le estuvo dando agua hasta que dotó a la suya del preciado elemento. Que el camino que viene de Vallehermoso, y que se cita en los documentos del pleito de 1938, iba por el Lagar de D. Iñigo (actual Soledad), a la fuente, por otro recorrido distinto al actual. De la conversación y planillos que hicimos, se abre luz a los conflictos actuales con la Soledad, por la servidumbre de paso, que son bastantes y posiblemente debidos a atribuciones que nos tomamos los seres humanos sin tenerlas. 

Tubería de hierro que se instaló en 1928

Otro asunto de interés, es la llamativa única losa que tiene el pilón  mayor, en el que vierte el caño, en su borde derecho, el de la higuera, que parece ser el lo que queda de todos los que tuvo tener y están perdidos, y que Pancho señaló. Luego el muro de piedras que existe al lado de la Alcubilla en su cara izquierda pudiera ser de contención del camino que parece llegaba hasta allí. También la parte trasera derecha de la alcubilla, existe un resalte, que coincide con una piedra al otro lado del arroyón y pudiera ser, según observación de Pancho, los asientos de una pasarela de una solo arco, que facilitara el paso del mismo. Curiosidades a pensar por todos y a buscar las soluciones para documentar la preciosa Fuente del Arco.

Restos del muro de contención

Fotografías del autor
Bibliografía de los documentos del Pleito de 1938