domingo, 10 de mayo de 2020

UNA PUERTA NORTE DE LA MEZQUITA QUE NO ESTÁ EN LA FACHADA NORTE

La fotografía en cuestión

Existe una didáctica página en Facebook que se llama "Historia de Córdoba en Imágenes", que ha creado y coordina un enamorado del cine rodado en Córdoba y de la fotografía antigua, que es un experto para mí, que se llama Antonio Moreno. En ella se publican por los que comparten el amor por lo antiguo referido a Córdoba y la fotografía, las obras que encuentran por la red, libros antiguos o en un cajón de la abuela. Días atrás en la página, se publicaron unas fotografías por un prolífico usuario que se llama “RafaHell Expósito Ruiz” -al que no tengo el gusto de conocer personalmente, pero esas son las cuitas de las redes sociales-, de un libro de 1906, que firma Albert Frederick Calvert titulado “Moorish remains in Spain”. Una de ellas pone en el pie: “Mezquita. Puerta en el lado norte”. 

Cabecera de la página en Facebook

He de decir que no soy muy dado a enmendar la plana a nadie, lo paso muy mal, y tengo que superar una cierta timidez al tratar de hacerlo pues procuro no afectar a la sensibilidad del corregido, que en este caso no es la persona que publica. Por varias razones, porque yo puedo estar equivocado, y por otra muy comprobada que es que generas en el contrario, si su ego se afecta, un rechazo que empieza por catalogarte de “enterado” o algo más fuerte y luego todo lo que venga bien. También por pensar que, si eso está en un libro publicado no cabe el error o equivocación en el mismo, pues ello es un dogma. Es como cuando te dicen eso es verdad, lo ha dicho el periódico o la televisión. De eso tengo muchas experiencias anecdóticas. Una de ellas fue cuando un conocido, que no amigo, me interpeló sobre un asunto que salió publicado en la prensa local, referido a un contencioso de una empresa pública -en la que yo fui parte responsable temporalmente-, con unos representantes sindicales. 

Puerta de San Nicolás

El susodicho conocido, se dirigió a mí en un tono despreciativo diciendo: -¿Qué estás machacando a los trabajadores? Como lo publicado era demasiado exagerado, carecía de datos suficientes y no es mi estilo personal, porque para mí los trabajadores son sagrados, aunque algunos no se merezcan ni el pan que se comen, porque como en todas las facetas de la vida hay excepciones, le dije: -Bueno eso no es así, si quieres yo que soy la parte denunciada te explico mi versión, que no puede ser más de primera mano, para que tu compares y juzgues. La contestación del Sr.: -No hace falta que me expliques nada porque lo dice el periódico. Ante eso comprendí lo difícil que es luchar contra estas cosas. No digamos las calumnias, injurias o bulos actuales.

La celosía con seis esvásticas

Y esta es la conversación que mantengo con el usuario de la Pagina de Facebook citada, RafaelHell Expósito Ruiz. La publico primero porque es pública la página y segundo porque se puede entender mejor como funcionan estas cuestiones de Facebook.

Paco Muñoz: -En el lado norte de la Mezquita hay dos puertas y un postiguillo hoy tapiado. La puerta del Perdón y la del Caño Gordo (y esta no es), por lo que el autor del libro está equivocado.
RafaHell Expósito Ruiz: -A saber dónde tenía el norte el autor... sabrías de qué puerta se trata?
PM: -RafaHell es que en el lado norte no está. Esta mañana las he estado viendo una a una, como sufrieron una modificación en profundidad no sé si es una de las modificadas. He comprobado la celosía de mármol de la derecha y ninguna la tiene igual lo que supongo se la cambiarían también en la reforma. Trataré de averiguar algo más sólo por curiosidad. Yo me inclino por la de Jerusalén o Sagrario pero tampoco estoy seguro. El tema son las modificaciones y la celosía. (le adjunto una publicación del Blog que se llama Las puertas de la Mezquita de Córdoba

Retablo de la Capilla de San Nicolás por el interior de la puerta,

PM: -Ya creo que está localizada, es la puerta de San Nicolás por la celosía. Pero está reformada.
RER: -Gracias Paco Muñoz, también he intentado localizarla pero sin éxito, tanto en tu blog como en Google Maps. Es cierto que con las modificaciones sufridas es complicado.
PM: -Seguro es la de San Nicolás, muro este. Lo que pasa es que por dentro no pude fotografiarla, estará dentro de una capilla. Es la tercera después de la de Santa Catalina. Muro este. Luego el libro, el pie de foto está equivocado. Ya no se puede uno fiar ni de los libros, ya no son sólo los bulos del WhatsApp o Facebook. Un saludo.  
RER: -Un saludo Paco Muñoz.

Mezquita de Córdoba desde el este (Foto de Google)

PM: -“e) Puerta de San Nicolás. De la celosía 16b (1,38 por 0,69 m.) - la 16a es copia de comienzos del presente siglo-dice K. Brisch que su dibujo no se puede comparar favorablemente con las demás de esta fachada por su simplicidad. Además está cortada por abajo. El tablero está dividido en seis partes unidas por cortas barras cruciformes diagonales. Cada una de estas partes se ha calado en forma de T, de modo que forman una cruz gamada en el centro. En el tímpano de la puerta se halla otra inscripción coránica de la sura XLIII, versículos 68-71: “En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. ¡Siervos míos! En ese día no temáis ni os entristezcáis. Quienes creen en nuestras aleyas y son sumisos, ¡entrad en el Paraíso! Vosotros y vuestras esposas seréis honrados. Entre ellos se harán circular platos y tazones de oro,  en ellos habrá lo que deseen las almas y place a los ojos; vosotros viviréis allí eternamente. La bendición de Dios sea sobre Mahoma.” La inscripción del alfiz está tomada de la sura XXXVI, versículos 78 y 79: Nos ha propuesto una parábola, pero ha olvidado su creación. Ha dicho: “¿Quién resucitará los huesos, si están carcomidos?”. Responde: “Los resucitará quien los ha creado por primera vez”. La bendición de Dios sea sobre Mahoma.” (Del Libro la Catedral de Córdoba de Nieto Cumplido, pág. 301)

Lado este la tercera por la derecha es San Nicolás
(Foto de Google)

La reformó Mateo Inurria y Velázquez Bosco. La celosía de la izquierda que no se ve en la foto, es porque no había y la copian de la de la derecha. Y por dentro creo da a la capilla de San Nicola de Bari, pero no lo he comprobado.
PM: -La celosía 16b tiene la curiosidad que la configuran seis esvásticas (adjuntaba foto de la Celosía)
PM:  -Y la puerta actualmente. (Adjuntaba foto de la puerta)
PM: -Ya no te doy más la tabarra, perdona RafaHeel.
RER: -Al contrario Paco Muñoz, es un auténtico placer leerte.

Vista del lado norte de la Mezquita (Foto de Google)

Conclusión: El libro de Albert F. Calvert, de 1906, titulado “Moorish Remains in Spain” en ese pie de foto tiene un error garrafal, aunque a mí me ha servido para que en estos días largos del confinamiento, hojee nuevamente textos ya leídos, investigue con las herramientas de las que disponemos, que son extraordinarias, cuestiones relacionadas con nuestro monumento universal, la Mezquita de Córdoba. Y lleguemos a la conclusión que un libro de hace 114 años, tenía un pie de foto erróneo. No deja de ser una tontería y a los lectores, a la mayoría, los que no se la cogen con papel de fumar, seguro les importa eso un pito, y a Albert Frederick Calvert (1872-1946) autor inglés, ingeniero y explorador activo en Australia, creo que menos, allá dónde esté. Dice la Wikipedia sobre él:

Albert Frederick Calvert

 “Calvert fue autor de catorce libros sobre Australia. Incluyeron tratamientos superficiales de temas como minerales, perlas y los habitantes indígenas, y más tarde escribieron treinta y seis libros sobre África y España (incluidos todos los volúmenes en la serie española publicados por John Lane, The Bodley Head). Su último trabajo se describe como una cuenta poco confiable sobre el tema de la masonería .” Anda en el tema de la masonería también parece se equivocó en algo.

Fotografías del libro citado de Nieto Cumplido de Wikipedia y del autor
Bibliografía de Wikipedia y de la Catedral de Córdoba de Nieto Cumplido

viernes, 8 de mayo de 2020

LA TABULA PEUTINGERIANA

Lusitania, Hispania y el norte de África

Como llevamos unos días de mapas hoy vamos a conocer uno que llama la atención porque está realizado -el original- en el siglo IV, luego la copia que publicamos la realiza un humanista alemán de los siglos XV y XVI, Konrad Peutinger del que toma su apellido. Hay una copia, que posiblemente sea la más antigua del siglo XIII, realizada en un monasterio, Colmar. Su físico es un rollo de pergamino de 34 cm de altura por 6,75 m. de largo, que en un momento fue dividido en doce partes.

Konrad Peutinger

La primera de las partes representa a España y Portugal (Hispana y Lusitania) y una parte de las Islas Británicas, pero esta hoja se perdió y la tuvo que rehacer un tal Konrad Miller en 1898 por esa razón no contiene las distancias como las otras partes, ni el color. Existe la polémica de que no es un mapa, la tierra está forzada, alargada en dirección oeste-este, desde Lusitania hasta la India y el norte de África. Están los ríos principales, los asentamientos romanos, montañas y mares, caminos, centros termales, puertos, faros como el de Alejandría, graneros, incluso un túnel.

Detalle de Roma

Las principales ciudades del Imperio, Roma, Constantinopla y Antioquía están más profusamente decoradas. Hay que reconocer que si no se considera un mapa, el viajero que saliera de Lusitania sabía que población venía y la distancia que había hasta ella. Se sabe que es del siglo IV porque la refundación de Constantinopla fue más o menos por el 328. En una palabra es un folleto, no de mano, de la red de vías del Imperio Romano. Una copia existe en Viena en la Biblioteca Nacional de Austria, cuando dejó de pertenecer a la familia de Peutinger en 1737.

El desierto del Sinaí y el texto

Hay que significar que las distancias no eran comunes. Por ejemplo en Galia se medían por leguas, en la mayoría del imperio era la milla romana (1400 m.) lo más común pero también se usaba el estadio griego, así como en la India la milla india. En Persia eran otras las medidas. Un verdadero lío, pero es que ahora la cosa no es muy diferente. En cuanto a las divinidades están las normales como Minerva, Apolo o Júpiter, aunque hay atisbos de las nuevas, en el desierto del Sinaí se puede leer “desertum  ubi  quadraginta annis erraverunt filii Israelis ducente Moyse”. Se deduce que iban cogiendo protagonismo. Unos 3000 nombres de sitios, unas 70.000 millas romanas que equivalen a unos 104.000 km. actuales.

Detalle de Andalucía

Para ver en su gran extensión el mapa es necesario descargarlo y una vez en el ordenador ampliarlo y visualizarlo al máximo detalle, hay para entretenerse bastante rato.

Fotografías de Internet.
Bibliografía Wikipedía y otras fuentes.

jueves, 7 de mayo de 2020

PASEO DEL CORONAVIRUS

El recorrido

Esta mañana nublada, con una temperatura algo menor que ayer y, aunque el sol sigue regalándonos implacablemente infrarrojos y ultravioletas, esos que le ponen la cara tan desagradable al yanqui, el de las inyecciones de lejía, porque las cuencas de los ojos se le notan de otro color, por las gafas protectoras seguramente. Yo me he tenido que quitar las mías por el vapor de la respiración que sale por arriba de la mascarilla protectora (¿?). La mía es marca PNTO (porque no tengo otra), y creo que es de pintor de brocha gorda, porque Picasso no usaba mascarilla, ni Rubens y mucho menos Julio Romero. De estar contento porque el Estado de Alarma ha sido nuevamente aprobado, a pesar de los palos en las ruedas, de inclinarse a la derecha el gobierno, de quejarse de eso mismo quien lo ha forzado a esa inclinación el cristiano Oriol. Esperemos no tener que arrepentirnos el cristiano y yo del bandazo.

Alamos blancos

El Pedroches, y su humillación de ir al Rabanales

Hoy Conchi no tenía ganas de salir por culpa de los malditos efectos secundarios de su tratmiento, y he sido obligado a hacer el recorrido solo, a pesar de no querer dejarla sola, digo he sido obligado con el argumento de que estoy gordo y debo de andar, y será verdad, pero la báscula no ha protestado mucho. En resumidas cuentas que he dado el paseo solo -porque son horas de paseos de coronavirus, de 10 a 12 horas cuando el sol está más vertical, porque si el coronavirus no te jode te puede dar una insolación, lo que te lleva a protegerte la cabeza con un sombrero, en realidad es un paseo "3R", mayores de 70 con reparos-

Un chalet aislado

La parte alta residencial

Desde mi casa en nada, cruzando la Avd. de Carlos III, estás en el arroyo de Pedroches. Unos aislados álamos blancos, un tapizado campo de margaritas, alguna azul y una superior ocupación a ambos lados del camino de Jaramago “vulgaris”, es el lado vegetal. El camino te lleva paralelo a la salida nº 267, de la N-432, pero en el tramo que va directamente a Carlos III dejando como en una isla “Bucuresti” y su residencial “Coliba Schiop” (Choza del Cojo), luego sigues subiendo el camino y te acercas a la “periferie de Bucuresti”, una especie de Brillante, comparándolo con Córdoba y su sierra. Con esto del confinamiento no ves a nadie, ni en la residencial de abajo ni en la de arriba. 

Lo verde pronto será oro

He observado una cosa, que si antes la gente con la que te cruzabas no habían leído ninguno, o muy pocos, aquel famoso librito de la Urbanidad, ahora estoy seguro no han pasado ni por la puerta de la librería. Nadie te dice nada al cruzarte, guardando eso sí las distancias reglamentarias, e incluso vuelven la cara para otro sitio. No me he cabreado mucho, es más a unos que venían en grupo, amenazantes con no dejarme el espacio necesario en el sendero, se me ocurrió toser fuerte, hasta el extremo de ponerme ambas manos en las rodillas doblando la cintura. Con notable estiramiento de las gomillas de la mascarilla, a cada golpe de tos forzada.

El túnel del Pedroches

Los amenazadores fueron amenazados y disimuladamente cortaron por el jaramagal, sin mediar palabra entre los cuatro. Instintivamente había que huir lo más rápidamente  posible de un supuesto infectado. No podía ser un atragantamiento que requiriera de un semejante realizar la maniobra de Heimlich, no, tenía que ser el coronavirus. Luego me reía solo, pero durante unos momentos he sentido lo que siente un paria, un apestado, claro con las garantías personales de haber sido con un cuadro clínico falso. Seguí mi camino una vez comprobada la experiencia, pero la realidad es que es inevitable que cuando te cruzas con alguien, procuras antes encajarte la mascarilla, y tratas de medir la distancia y si ves que no se apartan apartarte tú. No ibas a estar tosiendo todo el camino, pues alguien podría llamar a los laceros.

Encrucijadas

Recuerdo que cuando IU gobernaba en el ayuntamiento de Córdoba, allá por 1985, ya nos explicó a la A.VV. Ntra. Sra. de Belén, J.J. Giner, responsable de Urbanismo, que la ciudad se cerraría en verde  por esa zona, que así estaba proyectado, y nosotros nos lo creímos, de verdad y nos alegramos, y 35 años después aún sigo creyendo en la palabra del compañero. Pero el parque no está, y se echan de menos árboles en la zona. Sí es verdad que en la parte al otro lado de la carretera de la Campiñuela, que en Google la llaman Historiador Jaén Morente, han realizado una actuación, hacer unos caminos y poner unos bancos. Algo es algo.

Más terreno del "parque"

Crucé esa zona y llegue a la valla del ferrocarril que estaba pasando en ese momento. Paralelo a la vía enfilé los dos puentes, el de la N-432 dirección Granada y luego el más ancho, el que busca tierras extremeñas en dirección contraria. En el segundo puente había un matrimonio, estimo, sentados en unos catresillos pero ambos con unos trajes EPI completos, batas blancas, mascarilla, guantes y pantallas plásticas. Protección total. Los saludo y continúo. Pasando el segundo puente estás en los terrenos de la Campiñuela, el espacio entre la carretera del canal y la parcelación es campo abierto, no sé si es cereal lo que está sembrado. Giro de mi dirección este noventa grados hacia el sur y ahí un Sr. con bastón se dirige a mí y me habla de que el día está más fresco que ayer. Le digo que no se confíe que el sol está en el mismo sitio. Todo ello con la mascarilla y guardando la distancia.

Montículos y barriada de Fátima

Remoloneo y lo dejo pasar, vamos que me quedo atrás como poniéndome bien la mochila. He de decir que sin gafas veo muy poco, con el vaho ya no veo nada, por lo que no puedo precisar muchos detalles. Nos incorporamos a la carretera de la Campiñuela, esa que dije llama Google Historiador Jaén Morente. D. Antonio un republicano de pro. Pasamos - pluralizo porque llevaba unos metros delante el amigo del bastón- el camino de la cerca de Lagartijo y el puente de la autovía, para volver a girar nuevamente al sur, por el campo de margaritas y jaramagos sin árboles, de lo que podría ser un parque precioso, el cierre o cinturón verde de la ciudad por el este. Sigo creyendo en mi compañero, estimo que no pudo hacerlo. Las cosas no son tan fáciles, lo sé. Pero al final al igual que suprimieron la mili, va a tener que hacer el parque la derecha también.

La isla de la antigua Choza del Cojo

Nuevamente la “periferie de Bucuresti”, carretera y avenida de Carlos III, parilla del Colegio Juan de Mena, poeta y cronista de Juan II, que nació en Córdoba siglo XV y acabó con 45 años en Torrelaguna, del que sé algo más por mi amigo Eduardo “Cronicas de Torrelaguna”, al que hace tiempo no leo ni sé nada de él y que hizo la mili en Cerro Muriano. Decir colegio Juan de Mena es decir, colegio de mis hijos, lucha en el APA, directoras y profesores amigos, tiempos de reclamaciones, y sobre todo estar en la casa ya. Ahora panadería y supermercado, en la panadería había que esperar y me fui al supermercado, dos cosas que faltaban y el caldo de pollo, que lo tiene bajo llave la cajera porque han descubierto que se lo lleva la gente, curioso, para llevarse -nada desde luego sin pagar-, el jamón, pero sin embargo es el Avecrem lo que prima a pesar de que es sal en más de un 60%. A algunas ex-presidentas de la meseta le chiflan más las cremas de valdivia.

Fotografías de Google y del autor

miércoles, 6 de mayo de 2020

EL NACIMIENTO DEL VENERO DE LA PALMA

Aérea de google

Hace mucho tiempo, 11 años pues lo publique en diciembre de 2009, hice un trabajo sobre una significativa alcubilla modelo Sombrero del Rey, que era el estilo dominante y un poco orientalizante de las alcubillas urbanas. Una sería de fotografías nos lo recuerdan y una interior de la alcubilla que me la facilitó la arqueóloga Guadalupe Gómez Muñoz. Ya hemos visto que el abastecimiento de agua a la ciudad de Córdoba, cuando era más manejable en materia de extensión y población, requería de proyectos importantes como un garantizado abastecimiento. Aún no teníamos la garantía del Pantano del Guadalmellato y el refuerzo del de Navallana que, en épocas de sequía bombea de la que viene de Cazorla, y dan una cierta tranquilidad a la población, sin olvidar la calidad del material líquido.

Plano de planta

Plano de alzado

Sin embargo en desuso los antiguos acueductos romanos, y su reutilización en el califato, lo que había eran pozos y manantiales de diversa índole que estaban al albedrío de la temporalidad. En el anterior párrafo cito a la Alcubilla el Sombrero del Rey de Pedroches, por la parte sur del puente, y en el margen derecho del arroyo, en un llano que fue lugar de romerías y esparcimiento de la población. Siempre los lugares de campo tenían como premisa indispensable un lugar con árboles y agua, y éste lo reunía, como lo reunían el Cañito Bazán, la fuente de los Mártires, la Palomera. etc. etc.. Ya de por sí el propio arroyo que era el más caudaloso de las cercanías de la ciudad, permitía incluso el baño y si se le añadía el agua de la alcubilla pues completo.

Detalle de la zona cercana al puente

Sección galerías

En la ocupación del tiempo en épocas de “arresto domiciliario protector”, buscas aquí y allí, además de la impagable aportación de los amigos, y encuentras bastantes episodios de la historia local que merecen la pena destacar. He de denunciar la falta de sensibilidad de las administraciones al servicio del automóvil, cuando al ampliar la N-432 taparon miserablemente la Alcubilla de Pedroches (Se podía haber forrado de cemento y protegido), dejando una boca de alcantarilla que creo los amantes de lo ajeno hasta se han llevado la tapa, que un chatarrero falto de escrúpulo les habrá comprado, porque seguro que no se la llevan para hacer una mesita. Es la natural cadena de las corruptelas, siempre hay corruptos (no necesariamente de Centroeuropa) y corruptores (estos sí la mayoría oriundos).

El Majanillo

El Majanilo y habitantes restaurada por Guillermo Reyes

Una vista del Sombrero del Rey

Tiene la zona en la historia oral y algo de la escrita, lugares y fuentes que fueron y no son ahora. La fuente de la subida al cortijo del Majano, que desapareció con las canteras, y aparecía en temporadas de lluvia; el propio cortijo; y el de la margen derecha del arroyo llamado del Majanillo. Luego toda la infraestructura de la unión de los antiguos acueductos que por allí circulaban, incluida un represa a la altura de por donde hoy pasa la cadena de transporte de material para la fábrica del cemento, y antes la famosas vagonetas aéreas, invento español que se exportó hasta las cataratas del Niágara. Y lo más importante el nacimiento del venero, llamado de La Palma nombre de una huerta más cercana a la ciudad, donde se almacenaba el agua, que abastecía la zona de la Axerquía más al este, calle Montero y Puerta Nueva, por citar dos puntos, y cuyo nacimiento nunca encontré el lugar exacto.

Sombrero del Rey desde el oeste

Sombrero del Rey desde el noreste

Pero he aquí que al igual que el plano del abastecimiento de aguas a Córdoba por el oeste, encontré un par de ellos, que proyectaban una nueva conducción hasta la alcubilla del Sombrero del Rey, de este venero de La Palma, con una bóveda de más categoría que sustituyera la tubería de hierro que parece había sustituido la de atanores clásicos. Dos planos del Departamento de Ingeniería del Ayuntamiento de Córdoba, de planta y de alzada nos acercaban sin detallarlo al nacimiento del Venero de la Palma. En el plano de planta lo que yo he llamado cortijo Majanillo, ellos lo citan como Molino del Majanillo, lo que hace suponer que la presa del arroyo no es una construcción romana como he pensado en alguna ocasión, sino la presa para desviar el agua por un canal, que también lo citan y así alimentar el molino desaparecido. En el otro plano el de alzado, señalan diez pozos para su construcción y uno al final abierto, no se ven bien las medidas por lo que no podemos saber su profundidad. 

Interior alcubilla (Foto Guadalupe Gómez)

Restos presa del Molino

Una zaurda, la alcubilla del Sombrero del Rey y un pozo al final del trazado, el abierto, sin olvidarnos de la venta la Alegría de Pedroches, lugar cinematográfico de películas rodadas en Córdoba, que tan bien conoce Antonio Moreno. Si te vas al Catastro de 1950 vemos que en el punto supuesto de la captación del venero, citan fuente, presa y depósito de agua, todos los elementos desaparecidos salvo los restos de la presa que aún quedan. Pero a pesar de eso la evidencia física del lugar exacto no la puedo ubicar. El destrozo que hay en la zona y el derrame de la correa en la cota más baja de su recorrido hacen imposible ver nada, por lo menos yo no lo he visto (cuando se podía ir hasta allí), habrá que hacer visitas por si se puede encontrar algo, lo cierto es que esa agua sigue saliendo y acabará donde sea.

Zona del arroyo y Alcubilla (Foto facilitada por Ángel Corcuera)

La misma zona pintada por Ripoll

López Amo tampoco lo dice claro: “Nace en el mismo arroyo en las inmediaciones de la hacienda del Majano, dejando a mano derecha el Camino de Linares dirigiéndose su ramo de cañería que conduce las aguas en número de treinta y una paja, por medio de varias hazas hasta llegar a un arca o descanso que existe junto a la Huerta de la Palma,” y otros autores más contemporáneos tampoco, Guadalupe Pizarro: “provenientes de un manantial anexo al arroyo de Pedroches a cota de 127 m.s.n.m.”. Por lo tanto el lugar exacto de su nacimiento no lo dicen, o no lo saben. Así que entiéndase esto como un apunte más al esclarecimiento, para el que le interese, del nacimiento del manantial de La Palma que ha apaciguado la sed a los cordobeses durante mucho tiempo. Decir que, me comunicaron que en el subsuelo de la estación eléctrica del barrio de Fátima  hay bastante cantidad de agua y nada extraño tiene que sean las aguas de La Palma.

Fotografías de Internet, Guadalupe Gómez, Ángel Corcuera, Google y el autor.
Bibliografía de López Amo, Guadalupe Pizarro y Notas Cordobesas.

lunes, 4 de mayo de 2020

PROYECTO DE ABASTECIMIENTO DE AGUAS A CÓRDOBA 1879

Recorte del plano del proyecto

Diversos estudios determinan, que desde que los romanos decidieron hace dos mil años, que el agua necesaria para la fundación de la Córdoba republicana se trajese del manantial inagotable del Bejarano, ese primer acueducto de la ciudad, el Aqua Vetus Augusta, estuvo surtiéndola hasta el siglo III. Bien es verdad que falta el nexo de unión, el eslabón perdido fundamental desde la zona de la Fuente del Elefante hasta la del Hornillo o Fuente de la Teja, pasando antes por el Rosal. Una teoría es que sí, sin más, y otra no menos autorizada estima que, aún a sabiendas de que Roma no reparaba en kilómetros para sus acueductos cuando fuese necesario, tontos no eran y si tenían en el manantial de la Teja caudal optimo, por qué ir más lejos. Lo que es innegable es que desde la Teja a Córdoba, está físicamente el acueducto, y que la ciudad palatina lo aprovechó de nuevo. 

Los acueductos del trabajo de Guadalupe Pizarro

Que el terremoto del siglo III lo destruyó, y que cuando el caudal no era bastante le añadieron la captación de Vallehermoso y que en otro momento de la historia trajeron el agua de los Mártires, Palomera y Doña Manuela, a saber, con el Aqua Nova Domitiana Augusta. Y que después el Hoja del Maimón surtía las alcubillas que bajaban a Córdoba por los Santos Pintados o arroyo de las Piedras, o siguiendo casi el mismo trazado el Venero de La Palma alimentaba la alcubilla del Sombrero del Rey del Pedroches y por ende a la ciudad por el oeste. Y muchos más veneros se fueron añadiendo por sociedades particulares, incluida la iglesia para no desentonar, la guerra del agua y los intereses capitalistas por la misma es igual que ahora en nuestros tiempos, con la diferencia que en algunos sitios ha ganado el interés general, ese que muchos cavernícolas  dicen bolivariano, porque no han leído la Constitución del 78, allá ellos.

Las firmas

Pero si la historia es hermosa, aunque moldeable a los intereses del mandamás del momento que es el que pagaba al escribano, la preocupación por el agua siempre ha sido la tónica habitual de siempre. No hay más que ver que en los programas de Ingeniería Romana, lo primero que los romanos buscaban era una fuente de agua adecuada y de calidad, y no reparaban en kilómetros y obra civil, no hay nada más que ver el acueducto de Nimes en Francia. Hace unos días encontré el plano de un proyecto del siglo XIX, de J. Helas, con el visto bueno del Arquitecto municipal Amadeo Rodríguez, que estimaba traer a Córdoba al igual que los romanos las aguas de la vertiente serrana del Guadiato, concretamente del Bejarano. El acueducto Aqua Vetus Augusta estaba ahí y la traía, sin entrar en las distintas teorías. El plano real está en escala 1:50000, de 34x44 cm. de papel entelado, en tinta negra, azul y roja y manuscrito, tiempo habrá de añadir los memoria expositiva del proyecto cuando abra el Archivo que será pronto.

Lo que queda del Aqua Vetus Augusta

Otro trozo

Hace tiempo leí un artículo referido a este proyecto y por más que lo he buscado no he podido encontrar nada, hoy me he encontrado el plano. Bien es verdad que se dónde está el proyecto pero por el dichoso virus no puedo acceder al Archivo Municipal. Pues con estos datos (8.01 Caja 10.2) y la eficiencia del personal de los archivos lo tendremos. Ya se ampliará. De todas formas con el plano en la mano vemos que el proyecto está fechado en 10 de febrero de 1879, lo firma J. Helas y le da el Vº Bº Amadeo Rodríguez, el arquitecto del Gran Teatro y de los Tejares. Veintinueve kilómetros de recorrido, y nos señala prácticamente un recorrido muy parecido al Aqua Vetus Augusta, salvo que el autor da un rodeo para evitar grandes desniveles. Del manantial del Bejarano va al cortijo del Caño, Torre del Viejo, para luego después de serpentear pasar por el Rosal, discurrir paralelo al Guadarromán y luego volver a la Fuente de la Teja, dónde seguro se reforzaría. Rodea San Jerónimo, e incluso señala el depósito que aún está en el camino, pasado el arroyo de la Gitana, luego la Huerta del Sordillo y Córdoba. No se realizó.

Fotografías del autor y plano citado
Bibliografía citada.

viernes, 1 de mayo de 2020

RECUERDO DE LA SUBIDA A LA MESETA BLANCA

Meseta Blanca desde el Sur

La primera vez que subí a la Meseta Blanca lo hice con Gloria, Abén y Emilio. Subimos por la estación de los Pradillos evitando la jauría que por lo menos hace ruido en las casas cercanas a la antigua estación, dimos un rodeo para bajar por lo que llaman la Fajarda y luego subimos a la Meseta. He de reconocer que desde la Fajarda hasta arriba me costó lo mío, cinco años menos eran sesenta y ocho en aquel dos de diciembre de dos mil catorce. 

Estación de los Pradillos

La Fajarda llamaron al lugar

 Gloria y Emilio

La impresión que me causó aquella gran explanada sin arboles fue extraña, bueno me parece que hay un solo árbol. Había un zumbido generalizado de las abejas que trabajaban en los botones dorados. El valle de Barrionuevo tenía desde allí una perspectiva especial, los grandes roquedales calizos configuraban la cornisa de ese gran transatlántico con la proa al sur, que asemeja la Meseta. Cornisa que estaba repleta de fósiles marinos, lo que justifica que había sido fondo del mar desaparecido de Tetis. Doy por hecho que todo el mundo sabe dónde está el lugar, pero seguro que muchos no lo saben: 37°56'36.6"N- 4°46'31.4"W

Vista desde el noroeste

La enorme planicie

La cornisa oeste y el Valle del Barrionuevo

Una serie de aljibes tallados en la caliza nos llamarón la atención. Visitamos una cueva de la cornisa, y nos dejamos para otro días la más importante, luego bajamos por el costado este, hasta un vado del Pedroches, para subir por donde cayó un tren que bajaba sin frenos, antes de hacer la trinchera de frenada, visitamos una fuente que existe cerca de la vía del ferrocarril, y bajamos por el derruido cortijo de los Pradillos, para llegar a la N-432 y dar por terminado el paseo.

Una cueva de la cornisa este

Abén, Gloria y Emilio en la carretera de los Pradillos

¿Por qué he rememorado ese día? No lo sé, sería porque al estar reorganizando fotografías me he dado con algunas de ese momento, todas espectaculares y porque recuerdo muchas cosas de esa subida, incluso las conversaciones que tuvimos y, sobre todo, el impacto del lugar. Luego ha habido más veces las que he intentado subir pero siempre surgía un inconveniente, pero ahí queda el recuerdo.


Fotografías del autor y Google
Bibliografia del recuerdo