Dice D. Teodomiro Ramírez de Arellano, en la obra "Paseos por Córdoba", cuando inicia su periplo hacia Santa María de Trassierra, que la carretera dejó de ser el camino y se convirtió en hermosa. Antes por las Margaritas, había pasado por la Fábrica de Jabones y orujo de Joaquín de la Torre, lo que después fue el Chimeneón. -En nuestra época trabajó en ella de encargado mi tío político José María, esposo de mi tía Antonia hermana de mi madre.- Otra de materiales de construcción. Una más que estaban construyendo a mediados del siglo XIX, para la fundición de plomo. Y sobre todo destaca la importancia y el potencial que tiene la ciudad para la industria más diversa. Dice literalmente: "nuestra entrada en la vida industrial, en que tanto puede hacerse en Córdoba, donde con tan grandes elementos se cuenta, para los que deseen utilizar sus capitales." Siempre llamando a la puerta de la poca iniciativa y cansino capitalismo de esta ciudad.
Paso a nivel de las Margaritas. En el cartel ponía a Santa María de Trassierra 17 km.
El Chimeneón a la izquierda y la fuente de las Margaritas
Luego se detiene en la Hacienda de la Albaida, que entonces era Señorío de Duque de Hornachuelos, construida encima de los restos de una antigua fortaleza, el Castillo Blanco. Cuenta una leyenda de un asesinato, un hombre de a pie a manos del Señor, y que siempre, como la religión católica, lo perdona el Rey. Luego se para en lo que hemos seguido llamando el Balcón del Mundo, una de las vistas más hermosas de la ciudad desde el oeste. Pasa por lo que nombra como Lagar de San José, hoy residencia de ancianos y sin más, llega a la aldea de Trassierra. Señala que en 1844 tenía tres calles y una plaza y veinte casas con cincuenta y tantos habitantes.
Desde el Balcón del Mundo (Foto Emili Godes, 1927)
Subida por el Camino de Trassierra, significativo lo pelado de la ladera
Cita que en un diccionario geográfico, el de Antonio Montpalan de 1783, figura la villa con doscientos habitantes. Señala que sus más importantes edificios son el Ayuntamiento, que a su vez era cárcel y pósito. Que en 1846 se trasforma en villa que depende de la jurisdicción de Córdoba. Que algunos edificios tienes restos de otros del siglo XVI. Cita a Juan Rufo y a sus versos en los que menciona a Trassierra:
"Por qué se quiere ir a monte
por cuatro días o cinco
á un bosque fragoso entonce
de fieras albergue nido,
y agora dicho Trassierra
que es de granjas paraíso."
Comenta también que en el siglo XVII, Ramírez de las Casas Deza, en su Corografía, del consentimiento que dieron las Cortes pera vender algunos pueblos y que Trassierra la compró Juan de Góngora por 346.875 maravedíes, o lo que era lo mismo que 18.750 maravedíes por vecino, de los dieciocho y medio que se calcularon tenía. Que le dio al Sr. Góngora posesión el Corregidor D. Fernando Manuel de Villafaña, el 5 de enero de 1661. Esa sería la razón por la que el poeta D. Luis de Góngora y Argote, pariente de D. Juan, estuviera por allí.
Que la parroquia fue ermita, pero que no podía administrar sacramentos, por una norma anterior. Que sus libros comienzan en 1719, y que posiblemente fuese el edificio un convento de Templarios: "que está dedicada a la Purificación de Nuestra Señora, en cuyo día, 2 de Febrero, se celebra una gran función; además tiene otros dos altares al frente de las naves colaterales, y al final de una de ellas una capilla con la pila del Bautismo: contiguo a la parroquia está la casa del Cura y el cementerio." Que en las inmediaciones hubo dos ermitas más, dedicadas a San Sebastián y San Cristóbal.
Puerta Pozo de la Nieve
Interior vaso (Foto Guadalupe Pizarro)
Se refiere también a la existencia de los dos pozos de nieve, con los que surtía a Córdoba, desde tiempo atrás. Y menciona su abundancia de aguas, veneros y fuentes, de las que cita a las de: "la Víbora, Valdezorrilla, del Fraile, la Alcubilla, la Llueca, del Rey, la Teja, Cinco Pilones, el Borbollón y la mineral Agria" y que las más abundantes son la del Caño de Escarabita y Bejarano, señalando que la última mueve una máquina para batir cobre, y en ese tiempo de la crónica, activa una Fábrica de Paños.
Y esto es todo lo que esquemáticamente nos dice. No tiene nada que ver con la multitud de lugares, que existen en la barriada actualmente, es simplemente una visión de D. Teodomiro Ramírez de Arellano de finales del siglo XIX.
Y esto es todo lo que esquemáticamente nos dice. No tiene nada que ver con la multitud de lugares, que existen en la barriada actualmente, es simplemente una visión de D. Teodomiro Ramírez de Arellano de finales del siglo XIX.
Fotos del autor y AMC
Bibliografía de Paseos por Córdoba de Teodomiro Ramírez de Arellano







































