viernes, 6 de octubre de 2023

LA TORRE DEL AGUA

 
Desde la Glorieta de Amadora

Por fin se ha conocido la noticia en la prensa de la inauguración del edificio singular La Torre del Agua, como edificio destacado de una urbanización dedicada al agua -Azud del Agua y Claro del Agua que son dos zonas residenciales del complejo-, en momentos en que el preciado líquido esencial es un problema. 

Gráfico de R.Azañon de Diario Córdoba

Ubicada en la Glorieta de Amadora, confluencia de Arroyo del Moro, Maria Zambrano, Cañito Bazán y Santa María de Trassierra. Pisos teóricamente muy caros cada uno con piscina interior, pequeña pero piscina y una comunitaria en la azotea. Digo caros desde mi pobre óptica personal, pero me decía una querida amiga que todos estaban vendidos porque hay más gente con dinero de la que pensamos.

La entrada

Yo siempre he tenido un debate conmigo mismo referido a las singularidades arquitectónicas de la ciudad. Procuro ser, sin entrar en disquisiciones urbanísticas, amigo de las innovaciones. No caigo en el “cordobesismo", para mi provinciano (eufemismo de cateto), de los arquitos de herradura para todo. 

Piscina del piso (Foto Cordópolis)

Me gustó la innovación del edificio de Judá Levi, en el que trabajé un tiempo, al que llamaron la “casa de cristal” y sufrió hasta atentados por parte de “yihadistas cordobitas”, alentados por, seguramente, listos cuyos intereses serían similares a los ocultos que tenían los que asesinaron a César. Sólo Bruto no tenía intereses bastardos. Conociendo el criterio profesional del arquitecto que lo hizo te das cuenta de que no atentaba contra nada.

Piscina terraza comunitaria (Foto Cordópolis)

Quien ha conocido esa casa de Judá Leví de galería de arquitos cuando era la Oficina de Turismo, y antes cuando era un portalón con corral de tierra, lleno de vecinos con dos retretes para todos, sabe que la tradición que defienden los “puros” es muy simple. Yo he escuchado bocas de ganso hablar del corte industrial de las losas de granito que tapizan el trabajo de Cuenca en el Puente Romano (a lo mejor habrá que haberlas cortado a bocados). 

Vistas de la torre

Y esas mismas bocas añorar la reforma del puente -del libro de hacer puentes-, de los años veinte del pasado siglo XX. Un puente que no tiene nada de romano, a lo mejor unos sillares perdidos. También se negó esta ciudad al puente de Calatrava en la Cruz de Rastro (que se llevaron a Mérida al lado del mayor puente romano de España) y al edificio que se iba a construir en el lugar del “Palas”.

Más vistas de la torre

Si en Barcelona no hubieran construido los modernistas con nuevas ideas, sería sólo gótica o algo peor, y no habría joyas arquitectónicas ahora. Coincido con los argumentos de amigos que piensan lo contrario, que son sólidos y van en contra de mi tesis. Por esa razón y otras tengo un contradictorio debate personal que, posiblemente sea permisivo arquitectónicamente, materia en la que no soy experto, así como tampoco en urbanismo. 

Desde otro lugar

En realidad no soy experto en nada. Y no voy a curarme de mi criterio de aceptar las innovaciones que vengan de los artistas, por eso sólo me resta aceptar las opiniones de gente que quiero y respeto, porque siempre tendremos puntos en común. Pero decir que obras criticadas luego han sido símbolos de las ciudades donde se hicieron.

Por detrás, al oeste

La Torre del Agua tiene 49 metros de altura, es el segundo edificio más alto de la ciudad. Le ha pasado como a todas las obras de esta ciudad, que parece tienen como maldición el síndrome del “murallón”. Se empezó hace seis años, en 2017 y quedaron paralizadas a los dos años, cuando estaba previsto acabarlas y al final después de todas las vicisitudes. 

Calles adyacentes

Pero, si una petición razonada a la Unidad de Carreteras pasan dos años y no te han dado respuesta y unos meses a la petición de audiencia del Jefe de la Unidad, qué son cuatro años. Ya hemos visto la Biblioteca de los Patos contagiada del síndrome “murallón”. Puede ser una casualidad pero si observamos, casi siempre está esa cuestión por medio.

Más vistas

14 plantas, 38 viviendas de una considerable superficie, según los datos catastrales, todas con piscina privada, o bañera exagerada, todas vendidas. En una zona moderna de la ciudad moderna, en el llano, pero con las primeras terrazas de la sierra cercanas, y con unas vistas espectaculares de 360º sobre la ciudad. 

Desde la distancia

Y reiterar que por fin han visto los propietarios la obra terminada, superado el síndrome “murallón”, ignorando por mi parte qué Isasa ha sido esta vez el artífice de su culminación. Yo sin embargo sigo esperando la respuesta de la Unidad de Carreteras de Córdoba, y la audiencia del Jefe de la Unidad, cuya cortesía brilla por su ausencia.

Lo que dice la prensa local:


Fotografías del autor, Cordópolis y gráfico del Diario Córdoba
Bibliografía de la prensa local

jueves, 5 de octubre de 2023

LA MAGIA DEL BIC, PEPE LOZANO

 
Cartel exposición

Esta mañana o esta tarde, pues eran las doce, he visitado la exposición de Pepe Lozano en la Taberna de la Fuenseca, “Sala Emilio Álvarez“, aquel del “Abro cuando llego, cierro cuando me voy, si vienes y no estoy, es que no hemos coincidido”, y efectivamente de las once a las doce no coincidí con la persona que abría el establecimiento. Francisco Lozano hermano del artista, me lo dijo hace unos días, pero como hemos estado fuera, hasta hoy no he podido llegarme. Hemos estado unos días en Cádiz que está preciosa, no es la primera vez, han sido varias las visitas y la primera mía en 1948.


Unas vistas de la Sala

7 de Conde Arenales esquina Juan Rufo

Francisco y Pepe Lozano, son sobrinos políticos de Cándido Gallego Pérez, hermano de mi tío político Pepe Gallego Pérez. Cándido al que creo recordar haber visto un par de veces en mi vida, fue Teniente de la Guardia Civil, autor de un libro que leí de niño, que se llama “La lucha contra el crimen”, 1957, en el que hablaba de truculentos crímenes en los que participó la Guardia Civil

El libro citado de Cándido Gallego

como el del “Expreso de Andalucía”, o el realizado por José Cintabelde, que la gente llamó “Cintas Verdes”, que mató por ir a los toros. Pero esta reseña a un benemérito personaje, como fue para nosotros Cándido Gallego Pérez, es simplemente para citar los intríngulis de los árboles genealógicos y como se entrecruzan entre sí. 
 
Pepe Lozano, el artista, delante de una de sus obras

No tengo el gusto de conocer personalmente a Francisco ni a Pepe, tengo una buena relación con Francisco de hace un tiempo por culpa de la redes sociales, pero desconocía la extraordinaria calidad artística de Pepe, el que simplemente con un bolígrafo BIC cristal, ese que “escribe normal”, porque el BIC naranja “escribe fino”, realiza una verdadera maravilla la construcción de las texturas y degradados, sin olvidar la perfección de los dibujos. He tenido la suerte de encontrar un texto de Pepe Lozano que deseo transcribir para que el lector/a comprenda un poquito al artista.


Los sentimientos de una infancia. Desde muy pequeño observaba a mi madre con mucho interés como hacia pequeñas esculturas en barro, fue mi primer contacto con el mundo del arte. Sentir el barro entre mis manos y poder ver crecer algo de la nada, fue mi primera pasión. El desarrollo. De algún modo empiezo a sentir mi pasión por el arte entre los 5 o 6 años, en el colegio de primaria fui observado por un profesor que me destacó por mi capacidad de dibujar. 


Más tarde a la edad de 13 años habló con mi padre para que contemplara la posibilidad de matricularme en la escuela de arte y oficios, y así lo hizo. Aquello fue como un nuevo mundo para mí. Era como una esponja capaz de absorber todos los oficios que mis ojos incrédulos veían. 


Esa etapa y todo lo que se desarrolló en ella, fue decisivo para mí, pude estudiar dibujo, modelado, pintura y orfebrería. A la edad de 14 años empecé a trabajar en la primera empresa orfebre, para pasar más tarde por empresas del mismo ramo. Ejercí como diseñador modelista hasta llegar a tener el grado de maestro orfebre. 


Muchos años después empecé a desempeñar actividades de diseñador de joyas, donde tuve la suerte de obtener muchos reconocimientos. De ahí empezó mi incursión en mi actual técnica con el bolígrafo, principalmente porque mis diseños previos los realizaba con esta técnica, la cual me permitía darle un realismo impresionante.


Descubriendo las formas. Partiendo de la opinión y como en muchas otras actividades, el camino se va abriendo a medida que lo descubres, sin duda, la emoción me ha acompañado en todas y cada una de las variantes que me he encontrado en su momento. En cada una de ellas he sentido una pasión absoluta. Mi obsesión siempre ha sido la misma, descubrir los secretos de cada técnica. 


Un tiempo define el estilo. Es difícil definirse a uno mismo, siempre he preferido creer más en la opinión de quienes valoran mi obra, pero desde mi punto de vista si puedo decir una cosa, cuando estudias a los grandes maestros de la pintura, la escultura de siglos anteriores y el cómo le han dado vida a una imagen, a mí me parecen logros de una dificultad realmente extrema, que al mismo tiempo, valorándolos y sintiéndome identificado en muchos aspectos con sus trabajos y estilos, me llevan a considerarme y definirme como pintor hiperrealista.


La actualidad de un pintor. Desde la más absoluta humildad y puesto que el primer sorprendido soy yo, destaco la gran acogida que está teniendo mi obra entre muchas personas, una realidad con la que no puedo sentir más que agradecimiento hacia todas ellas. Entre mis proyectos próximos está el exponer en directo mi obra y visitar todos los países que así me lo demanden, una iniciativa que comparto con vosotros y con la que me vence una especial ilusión.


Satisfacciones entre trazos. Lo que más me ha emocionado en mi recorrido artístico, es poder contemplar en directo y a través de mis exposiciones u otros medios, como al público en general la he podido transmitir la sensibilidad de mi obra, y poder sentir como se emocionaban hasta el punto de ver caer de sus ojos una lágrima. Creo que esta experiencia es la mayor recompensa a muchos años de dedicación, y para un artista, el mejor reconocimiento.


Agradecimientos. Muchas gracias a mis amigos, amigas y todos lo que me seguís, por mostrar gran interés hacia mi obra, gracias a vosotros continúo hacia delante con mi pasión y la confianza de tratar de seguir sorprendiendo con cada cuadro. El pago que me dais y el reconocimiento, to siempre os lo trataré de compensar con lo mejor de mi arte… “. Así que hasta el 15 de octubre está disponible la exposición para visitarla  y seguro que in situ las obras son mucho más atrayentes que en mi pésimas fotografías que no le hacen el honor correspondiente.

Fotografías del autor 
Bibliografía texto de Juan Lozano en "Guiarte y Tú"

domingo, 24 de septiembre de 2023

DESDE LA FUENSANTILLA A SAN PEDRO POR EL CORAZÓN DE LA AXERQUÍA

Ollerias Fuensantilla y Casa de los Locos

Ya en otoño voy a tratar de articular un recorrido mañanero que título “De la Fuensantilla a San Pedro, por el corazón de la Axerquía”. Parto de la Fuensantilla, acordándome de ese espacio de la ciudad, cuando lo que más llamaba la atención allí era el Hospital Militar y la enorme finca frente al mismo, una envejecida carretera era la Ronda del Marrubial, que como su nombre indicaba las Rondas eran las vías de circunvalación actuales, las que ahora le colocan en el apellido de la carretera o vía urbana el número 30

Esquina Casa de los Locos  en Fuensantilla y Ollerias

Fernando de Lara

Otro elemento importante del espacio de comienzo, era la “Casa de los Locos”, el manicomio que antes fue Hospital del Santísimo Cristo de la Misericordia, desde el Jardinito a la Fuensantilla era una fachada a todo lo largo, que fue motivo de chistes con los internos subidos al tejado, esa costumbre que tenemos de humor negro o de reírnos de nuestra propia sombra. Todavía en el 1969, cantaban los cobradores del bus  urbano las paradas, ahora es automático, y cuando llegabas a Juan de Torres y preguntabas: -¡Jardinito, quedan! Se recibía una negativa colectiva, y risas, pues nadie quería quedarse allí.

Anqueda 

Pozo de dos Bocas

Entonces no tenía salida Fernando de Lara a la Fuensantilla, hoy hay puerta en la muralla. Ese fue el punto de partida del recorrido. A Fernando de Lara que es calle en la que vivieron mis tatarabuelos, e incluso creo que mi abuelo de niño, le tengo una estima especial. Conozco el dato de que vivieron allí por los censos. El mudarse de un día para otro era muy normal en esos tiempos, ellos, porque la mayorías de las familias, estaban ligeras de equipaje.

Nieves Viejas

Juan Tocino

Desembocan en ella perpendicularmente, las calles Anqueda, Pozo de dos Bocas, Nieves Viejas y Juan Tocino (En Juan Tocino está la Torre de los Perdigones muy bien recuperada) y su comienzo es el Jardín de los Poetas. La acera de los impares no tiene viviendas, es la pared de la “casa de los locos”, como se llamaba al manicomio.

Muro Casa de Locos en Fernando de Lara

Cárcamo

Al llegar al final la confluencia con Cárcamo puedo, o la bajar a la Piedra Escrita o subir a la antigua Puerta Excusada y Muro de la Misericordia. En Cárcamo vivía un compañero de trabajo de mi padre y alguna que otra vez fuimos a su casa. Subí como para Ollerías, avenida antes con nombre de obispo de la dictadura, que regentó la silla de Osio -a pesar de desear le hubieran dado otra más importante, Valladolid o Valencia-, desde el 18 de julio (vaya fecha de incorporación) de 1920 hasta el 21 de diciembre de 1945 año en el que falleció. He de comentar que este Obispo salvó la vida de mi tío Pepe, militar destinado en Sevilla entonces, que se había mostrado dudoso a incorporarse al golpe, estaba encarcelado pendiente del “paseo” que le iba a dar el criminal que estaba enterrado en la Macarena.

Muro de la Misericordia

Muro de la Misericordia

Mi abuelo Rafael el barbero de la Judería, que arreglaba al obispo y canónigos, habló con Padilla para que tener audiencia con D. Adolfo, como lo llamaban, y éste le preparó una carta que llevó directamente al criminal a Sevilla. El caché del prelado hizo efecto en el locutor arengador de violaciones de mujeres y asesino Queipo, y le permitió a mi tío, canjear la pena de muerte por la incorporación al frente al mando de una unidad que operó en el frente de Extremadura. Luego lo trasladaron a la guarnición de la cárcel de Córdoba (Alcázar). Al acabar la guerra revisaron todas las causas y los que dudaron y no habían asesinado, fueron expulsados, como los de la UMD. Por lo menos salvó la vida, en este caso gracias al aval del obispo, y a las tonsuras tan perfectas que hacia mi abuelo Rafael el barbero.

Empedrada

Palomares

En el tramo, entre Fernando de Lara y el Muro de la Misericordia, dice Ramírez de Arellano que había una casa que llamaban “de las tetas”, creyéndose que era por un busto romano que aparecido bien servido de esos atributos. El colegio del Padre Manjón también estaba por esos lares. El Muro de la Misericordia es una calle que empieza en la calle Valencia y acaba en el jardín. Platerias de trazado y palillos de muelle. 

Valencia

Vera

Tiene en su lado de los pares una serie de calles perpendiculares a ella y a Moriscos por abajo. Empedrada; en la que vivió mi familia, Palomares y Valencia que llega hasta el patio de Vicente Blasco Ibáñez, desde Moriscos. Luego la calle Vera, que me hace recordar el apellido de un amigo joyero, ganador de muchos premios en su gremio por su buen hacer, pero el mejor de todos es ser amigo de sus amigos y una muy buena persona.

Horno Veinticuatro

Alarcón López

Al final Vera la corta Horno Veinticuatro. Continúo por Alarcón López, el bodeguero, cuyo familiar fue el último alcalde de la dictadura. Bar La Sacristía y calle Mayor de Santa Marina, dirección a la Parroquia. Puerta del templo del Evangelio, cerrada igual que la principal. Rodeo la Plaza del Rector, puerta de la Epístola y la puerta de la Sacristía, para acceder al ábside que ha quedado visible con una plaza posterior que permite disfrutar de él, calle Miguel Amate se llama. Luego Tafures para fotografiar el templo por el este, y volver a Morales. Rompían el encantador silencio un grupo de visitantes al Palacio de Viana. Comprobé si la Venencia, coqueto restaurante, seguía abierto y no pude cerciorarme de ello.

Santa Marina puerta del Evangelio
 
Santa Marina Puerta Epístola yTorre

Dejé el molesto y parlanchín grupo atrás y continué por Santa Isabel para por Enrique Redel, buscar las Escuelas de San Andrés. Antes el cruce de Rejas de D. Gome y Juan Rufo, a derecha e izquierda. Es curioso como el cine o la literatura condicionan nuestro recuerdo. Con las Rejas de D. Gome me acordé de la película “Pasodoble”, rodada en el Palacio y alrededores, con Antoñita Colomé, Resines, Fernando Rey y Juan Diego entre otros. 

Santa Marina torre y abside

Y de Juan Rufo ya lo he dicho otras veces, la cariñosa novia de mi primo Paco, una morena muy guapa, a la que perdimos la pista, después de su ruptura. En el inicio de Enrique Redel un bar y una armería. Y en la casa adyacente tuvo su consulta el Dr. Añón, excelente facultativo que desgraciadamente murió joven, antes la tuvo en Humosa. Más abajo la casa regionalista de la Panadería de San Francisco, de arcos lobulados en los balcones y de herradura en la puerta y despacho.

Santa Marina este desde Tafures

Morales

Arroyo de San Andrés. La calle Hnos. López Diéguez, dónde trabajé unos años, al lado de la casa de quien fue mi maestro en la platería Rafael Gil, continúa hasta la parroquia de San Andrés, que está orientada norte sur, en lugar de este oeste, por su ampliación posterior. Pero yo entré por Beatas hasta su fondo de saco, para después volver por Cidros a Pedro Fernández, Conde de Arenales, que no usé pues giré por Santa Marta a San Pablo, y plaza de San Andrés

Panaderia San Francisco Enrique Redel

Beatas

Esta plaza con fuente en el centro, era lugar de reunión y cambio de impresiones de los “espetaores”. La casa de uno de los mejores plateros cordobeses, por lo menos el más famoso Pepito el Sevillano. En la platería siempre se hablaba de Pepito como el no va más, y de Obispo como el peor. También tenía la consulta un pediatra, al que el ocho de agosto de 1975, llevamos Pepi Murillo, una vecina y yo, a mi hijo mayor con un día de vida.

Santa Marta

San Andrés

El pediatra que después siguió visitándolo a medida que iba siendo mayor, dijo cuándo le medía: -Este niño es cabezón. Pepi más veterana, pero yo un recluta, nos miramos y yo le pregunté, -Doctor que quiere usted decir con lo de cabezón. –Pues que tiene ahora más cabeza de lo normal, pero volverá a su ser. El parto había sido duro y tenía un buen pepino. 

San Andrés Puerta Principal hoy de la Epístola

Pintor Bermejo

Al poco tiempo, efectivamente estaba  normal como dijo el médico. Este pediatra no era partidario de los antibióticos nada más que en situaciones críticas. Esa tónica la rompió otro en Madrid al que lo llevamos en un viaje y se los recetó. Aquello cambió el rosado color de cara del niño en el color chocho de mona que le quedó después de acabar el antibiótico con toda la flora intestinal y más.

Coliseo de San Andrés

Casa tapiada en Almonas

Ahora la Portada que fue principal de la Iglesia de San Andres, ha quedado hoy como si fuese la puerta de la Epístola. El dispensario para las mujeres de la vida, como decía mi madre. Allí pasaba consulta otro gran médico, por lo menos lo era para nuestra familia, D. Emilio Maya, el que en su consulta de Leiva Aguilar tenía todos los medicamentos que le regalaban los visitadores médicos amontonados y además gatos, que tenía su familia bastantes. 

Escalera noble de la Casa del Duende en Almonas

El Coliseo de San Andrés impasible esperando que algún nuevo empresario lo recupere, o al final será la especulación con la piqueta la que lo “arregle”.  Alguna casa de esa calle se vendió por el proyecto de Gran Vía al este, que no se hizo al final y algún vivo hizo el negocio padre. Edificio de Almonas esquina calle de Los Huevos cegadas ventanas y puertas con tabiques de ladrillo, ya lleva unos años así. 

San Pedro puerta principal y de la Epístola y lápida
 
Almonas/Gutierrez de los Ríos igual de vacía que el otro día. Plaza de Almagra y San Pedro, con la lápida de los Mártires en la fachada, muchisimos, de la puerta de la Epístola, su pintura de albero, su torre alminar. La casita del sastre maestro de mi hermana. El monumento de nuestro artista universal Belmonte, que no quisieron en las Doblas por decir que parecía un mausoleo. Protestamos por todo desde luego. Allí no ha encontrado ninguna oposición y por lo menos luce, Aunque estimo que algo de Mausoleo sí parece tener. Aquí acabo el paseo de hoy “Desde la Fuensantilla a San Pedro por el corazón de la Axerquía”. 

San Pedro Alminar

Desde ahí visité después el Convento de la Santa Cruz, que estaba abierto he hice una fotografías del mismo. También de la calle del Tinte. Fuente de Campo Madre de Dios y selva del compás de la Iglesia. Pero todo fuera del recorrido que quise acabará en San Pedro, la iglesia que fue del cura, D. Julián Caballero Peña, fusilado como Gila, malamente. 

San Pedro monumento

Figuró en el listado de los “curas asesinados por las hordas marxistas de la revolución comunista de 1936”, todo fake news, en la actualidad se ha buscado un eufemismo para el texto las lápidas del trascoro, “Sacerdotes diocesanos que dieron su vida por Cristo en la persecución religiosa 1936/1939”. Este cura nos casó en 1973 sin preguntar mucho ni hacer cursillo, y bautizó a mi hijo Paco sin preguntar porque no lo hacíamos en la iglesia que le correspondía.