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viernes, 17 de julio de 2026

EL GUIÑO DE VELAZQUEZ BOSCO A LOS BORBONES Y AL MINISTRO DE TURNO EN LA EPIGRAFÍA DE LA PUERTA DEL ESPIRITU SANTO Y DE SAN IDELFONSO DE LA MEZQUITA

Puerta del Espíritu Santo

Los viajeros ilustrados o románticos, del siglo XVIII y XIX, alertaron a la sociedad y a las autoridades del momento, del mal estado monumental de Córdoba en particular, y de la ciudad en general. El abandono patrimonial era manifiesto. La gente visitaba ruinas. Intelectuales locales denunciaron muchas veces el estado lamentable de la ciudad y sus monumentos; Casas-Deza, Amador de los Ríos y principalmente Romero Barros, que con una campaña de prensa consiguió del Estado una subvención de 100.000 pesetas para el arreglo de diversas cuestiones de la Mezquita; cañerías, cubiertas, etc. Es "propiedad" del Cabildo pero las reparaciones se hacían con dinero del Estado.

D. Ricardo Velazquez Bosco

D. Ricardo Velazquez Bosco dirigió las excavaciones de Medina Azahara y la Alamiriya. Romero Barros en su libro “Córdoba monumental y artística” catalogó y actualizó el patrimonio local que, el citado D. Ricardo restauró entre los años 1887 y 1918. Velazquez Bosco fue sin duda el restaurador por excelencia de la Mezquita de Córdoba. Sin duda sin el esfuerzo de muchos y su intervención se hubiera perdido del todo mucho de la arquitectura musulmana y cristiana. Además del deterioro monumental estaba también el expolio. El Cabildo y la Comisión de Monumentos tuvieron problemas por la venta de unas rejas renacentistas, entre otras cuestiones. Más o menos como en el caso de las vigas, más contemporáneo nuestro. 

Puerta de San Idelfonso

Por otra parte, el prelado Pedro Antonio de Trevilla y otros se preocuparon de salvar el perdido pasado musulmán con la recuperación y rehabilitación del Mihrab (1815-1819) y el traslado de la Capilla de San Pedro. Velazquez Bosco intentó ser fiel en sus intervenciones, gracias al utilización de las fuentes musulmanas. Su trabajó versó sobre el exterior del edificio, cuyas puertas estaban en la más absoluta ruina. A pesar de todo le quedaron algunas en la fachada este. Trató de utilizar los mismos materiales usados primitivamente, piedra caliza de Luque, y piedra franca de la sierra de Córdoba.

Mas ruina en ese tiempo, muro oeste, esquina sur

El tener que tomar decisiones, con poco asesoramiento o control, le hizo permitirse licencias muy discutibles o cuando menos curiosas, de las que tardó en conocer la ciudadanía en general, bastante tiempo e incluso ahora supongo muchas personas no conoceran. En la Puerta del Espíritu Santo, en el friso superior, escribió en escritura cúfica lo siguiente:

Inscripción Superior Puerta Espiritu Santo

“En el nombre del padre y del hijo y del Espíritu Santo, mando el rey Alfonso (Alfonso XIII) hijo de Alfonso (Alfonso XII) -que Allah le ayude y de la victoria- al ministro (Hacienda) Faustino Rodríguez San Pedro la restauración…” 

Un claro guiño Borbónico y al ministro de turno. Y en la albanega del arco sigue:

Albanega Puerta del Espíritu Santo
 
“...de la fachada de esta puerta y se hizo bajo la dirección del arquitecto Ricardo Velazquez Bosco y se terminó con la ayuda de Allah en el año cuatro y novecientos de Jesús”.

Y en esta inscripción del arco perpetuó su nombre.

En la Puerta de San Ildefonso figura la siguiente inscripción

"En el nombre de Allah, el Santo : Mandó el Rey Alfonso b. Alfonso -¡Allah le fortalezca y ayude!- al Ministro Lorenzo Domínguez Pascual la restauración de la fachada de esta puerta, y se hizo bajo la dirección del Arquitecto Ricardo Velázquez Bosco, y se terminó con el auxilio de Allah en el año cuatro y novecientos y mil del Mesías".

Aquí ha cambiado el ministro, los borbones todavía los tenemos.

Puerta Espíritu Santo detalle

Cuando preguntaron a D. Ricardo los mandamases de la Real Academia de San Fernando, sobre el motivo de las inscripciones, el arquitecto aludió que los turistas visitantes del monumento, por regla general no sabían árabe y que, por otro lado, era contradictorio seguir poniendo inscripciones basadas en el Corán en un monumento no dedicado al culto musulmán. D. Manuel Ocaña prestigioso arabista, descubrió las epigrafías de las puertas, y muchos años después lo publicó en 1976 en la revista Corduba, en el artículo “Las inscripciones árabes de la mezquita de Córdoba de época contemporánea”. 

D. Manuel Ocaña, arabista del barrio de San Pedro

Las inscripciones continúan en la puerta del Espíritu Santo y de San Ildefonso del muro oeste de la Mezquita, desde que ordenó ponerlas D. Ricardo y es posible que, en otros lugares, al igual que los evergetas romanos, perpetuaban su nombre, o los políticos inauguradores de diversas obras, ponen una placa con su nombre y fecha, y a lo mejor existen otros textos curiosos. Similar a los tallistas o canteros le metían un gol por la escuadra al obispo de turno, con escenas camufladas de zoofilia, o caras de sus familiares en estatuas de personajes históricos. O qué, diferencia existe en derruir un determinado edificio o monumento para construir otro encima distinto o de otra religión normalmente. En mi opinión ninguna. Por eso el “peloteo” monárquico y ministerial de D. Ricardo Velazquez Bosco, cumplió su cometido y no deja de ser, por lo menos para mí, una anécdota arqueológica.


Fotografías de Internet
Bibliografía del artículo de Manuel Ocaña citado

miércoles, 15 de julio de 2026

DIBUJOS DE LA MEZQUITA-CATEDRAL DE CÓRDOBA VIAJEROS Y ARTISTAS EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XIX, DE ANTONIO GAMIZ GORDO.

Dibujo de Laborde

Hay muchas curiosidades referidas a nuestra Córdoba que generan mucha admiración, por como unas personas dedican parte de su tiempo y vida a estudiar cosas que nos sirven a los demás para admirarnos y alegrarnos de tener un medio de consulta muy importante. En la Web www.academia.edu, que la uso como medio de consulta, he encontrado un extraordinario trabajo de Antonio Gamiz Gordo, sobre los diferentes dibujantes que han reflejado en sus trabajos vistas de Córdoba y sus monumentos. De él he entresacado las notas siguientes, la biografía y currículo del autor y la referencia a la descarga de su trabajo.

Capilla de Villaviciosa, dibujo de Robert

Refleja el autor en las notas al margen que un cronista llamado Al-Razi (888-955), redactó la primera geografía del Al-Andalus. También Al-Idrisi (1099-1166), fue el autor de una geografía universal que tenía incorporado el mejor mapa musulmán conservado. El trabajo lo terminó en Sicilia por encargo de Roger I. Cita, como no podía ser de otra manera, a Anton Van de Wyngaerde (1563-1567), que estudió Richard Kagan en 1986. Se refiera también a la Civitatis Orbis Terrarum (1562-1617). Después cita a BALDI, Pier María, acompañante de Cosme de Medici, futuro Duque de la Toscana. Cita un plano de planta de la Mezquita de Córdoba, encargo de Pedro de Salazar y Góngora en 1741. Y otros trabajos dirigidos por José de Hermosin (1766-1767), publicados entre 1787 y 1804.

Plano de planta de la Mezquita

A raíz de estos trabajos se sucedieron las innumerables visitas de los románticos y menos románticos. El primero de ellos que cita es Covis Joseph Alexandre de LABORDE (1773-1842). Publicaron dos tomos y en el segundo 21 láminas dedicadas a Córdoba. MURPHY, James Cavanas (1750-1813), “Las antigüedades árabes de Córdoba” 1813. Con diez láminas dedicadas a Córdoba. Louis Albert BACLER D’ABLE (1750-1813) Militar experto en cartografía. Isidore Justin Severin TAYLOR (1789-1879), militar. Vino a Córdoba en 1820. Hizo dieciséis vistas de Córdoba, en 1835 realizó dos más, una vista del puente y otra del patio de los Naranjos. FORD, Richard (1796-1858), estuvo tres días en Córdoba, dibujó dos vistas urbanas de la Mezquita, otra del meandro del Guadalquivir y del puente. Uno de los dibujos de la Mezquita es atribuido a su esposa Harriet Ford. John Frederick LEWIS (1804-1876) hizo dos litografías del interior de la Mezquita en 1835.

Otro trabajo de Antonio Gamiz

David ROBERTS (1796-1864), realizó varias acuarelas y dos óleos sobre el Mihrab, otra litografía y tres grabados de la Mezquita. Philibert Girault de PRANGEY (1804-1893), realizó dos vistas urbanas, puente y una portada exterior, además de ocho láminas de interiores. Nicolás CHAPUY (1790-1858), visitó España entre 1832 y 1833, empleó el daguerrotipo en la Capilla de Villaviciosa y en el interior de la Mezquita. VILLAAMIL, Jenaro Pérez, (1807-1854), una vista de la Mezquita con intervención del litógrafo Jules Arnout. Eduard GERHARDT, (1813-1888), realizó dos vistas del interior de la Mezquita. Alfred GUESDON (1808-1876) la polémica panorámica con muchos detales de Córdoba. Parece que para realizar sus trabajos empleaba fotografías tomadas desde un globo aerostático. Sin embargo, en el dibujo sobre Córdoba en 1853, no dibuja las macsuras del Mihrab, y es una incógnita muy importante. Pero todo lo expuesto está mejor detallado en el trabajo de Antonio Gamiz.

Antonio Gamiz Gordo

Descarga del PDF, Dibujos de las Mezquita-Catedral de Córdoba Viajeros y artistas en la primera mitad del siglo XIX, de Antonio Gamiz Gordo.

BIOGRAFÍA DEL AUTOR
Antonio Gámiz Gordo, doctor arquitecto, es profesor titular del departamento de Expresión Gráfica Arquitectónica de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla e investigador responsable del grupo “HUM-976. Expregráfica. Lugar, arquitectura y dibujo”. Realizó su tesis doctoral sobre imágenes de la Alhambra de Granada (1998) en distintas escalas (territorio, ciudad y formas arquitectónicas) a lo largo de la historia. Es autor de medio centenar de publicaciones científicas, en gran parte dedicadas a imágenes de arquitectura, paisaje y ciudades históricas en distintas épocas.


Dibujo de Guesdon

CURRÍCULUM
La mezquita-catedral de Córdoba fue dibujada en la primera mitad del siglo XIX por destacados artistas y viajeros que producen un conjunto de imágenes muy diversas antes del auge de la fotografía como registro documental. Algunas son muy bellas y gozaron de una notable difusión en el contexto cultural europeo, aunque en general han sido poco estudiadas considerando las transformaciones del monumento y su percepción visual. Tras mencionar algunos antecedentes gráficos hasta el siglo XIX, se aportan referencias de una docena de autores de vistas, valorando brevemente su precisión o fiabilidad documental, según orden cronológico: 

Otra foto de Antonio Gamiz Gordo

Laborde (1812), Murphy (1813), Bacler d'Able (do.1820), Taylor (1826-1832), Ford (1831), Lewis (1832-1836), Prangey (1832-1837), Roberts (1833-1837), Chapuy (do.1842), Villaamil (1842-1850), Gerhardt (1850-1851) y Guesdon (1853).”

Fotografías del trabajo citado y de Internet.
Bibliografía del trabajo de Antonio Gamiz Gordo “Dibujos de las Mezquita-Catedral de Córdoba Viajeros y artistas en la primera mitad del siglo XIX”

jueves, 21 de mayo de 2026

ACLARACIÓN DE IA A UNA DUDA SOBRE UNA INSCRIPCION EN EL MURO DE ALMANZOR DE LA MEZQUITA DE CÓRDOBA

La inscripción en su lugar

En la cornisa sureste de la Mezquita, muro oriental, esquina Magistral González Francés/Corregidor Luis de la Cerda, Caño Quebrado, hay una inscripción en la pared desconocida para mí, y un amigo francés Jean Alouf, que hace un trabajo fotográfico en la Mezquita- Catedral, me preguntó por ella. Por mucho que busqué y pregunté a expertos no he conseguido ninguna respuesta adecuada. Esto me llevo a preparar una entrada al Blog sobre el tema, DUDAS EN INSCRIPCIONES con la esperanza que algún experto me diera, o nos diera, mejor dicho, una contestación. Hoy me ha dado por consultar a la IA y el sistema me ha contestado lo siguiente:

Magistral González Francés desde Santa Catalina

"La búsqueda externa no devuelve ningún resultado sobre una inscripción concreta en la cornisa sureste de la Mezquita-Catedral, en el muro oriental, justo en la esquina entre Magistral González Francés y Corregidor Luis de la Cerda. Ninguna de las fuentes consultadas —incluidas guías oficiales, estudios del recinto exterior y repertorios epigráficos— menciona una inscripción en ese punto concreto. Dicho esto, puedo ayudarte a identificarla si me das un poco más de información. 

El dibujo de F. Fraus no recoge la inscripción

Esa zona del muro oriental presenta:
1. Elementos habituales en ese tramo
Marcas de cantero medievales (pequeños símbolos tallados por los albañiles).
Inscripciones de control de obra de época califal o cristiana temprana.
•  Grafitos modernos (siglos XVIII–XX), a veces confundidos con epigrafía histórica.
Reaprovechamiento de sillares romanos o visigodos, que pueden llevar inscripciones fragmentarias.

2. Por qué esa esquina es especial
La esquina que mencionas coincide con:
El muro oriental de la ampliación de Almanzor.
Una zona donde se documenta reutilización de materiales procedentes de edificios anteriores.
Un punto donde no hay cartelas explicativas, por lo que muchas inscripciones pasan desapercibidas en la bibliografía.

El de Antonio Almagro sí.

3. Para identificarla con precisión
Si puedes describirla o, mejor aún, subir una foto, puedo decirte:
Si es árabe, latina, hebreo, o un simple grafito.
Si pertenece a una fase concreta (califal, almohade, cristiana…).
Si es un sillar reutilizado con inscripción romana.
Si es una marca de cantero y qué tipo.

4. Preguntas que me ayudarían
¿La inscripción es texto o símbolo?
¿Está enmarcada o aislada en un sillar?
¿Las letras son profundas o apenas incisas?
¿Recuerdas si era árabe, latín, números, cruces, estrellas…?
Si quieres, Paco, descríbemela o súbeme una foto y te digo exactamente qué es.
 
La fotografía subida a la IA

Subo la fotografía, y le digo a IA. -Esta es la imagen a identificar.

"Paco, ¡la has encontrado! Y además es una pieza histórica muy concreta… y muy poco conocida. Vamos al grano. Qué dice exactamente la inscripción

En la piedra se lee:
“XII DE MAIO DE MDXXVII AS DO ESTA TORR VN R”

Yo leo ahora que parece que lo veo mejor "XXI de MAIO de MDXXXVII" 21 de mayo de 1537.

"Transcrito con ortografía moderna sería:
“12 de mayo de 1527. Año de… Esta torre…”

¿Qué es?
Es una inscripción de obra del siglo XVI, probablemente puesta por los alcaides o maestros de obras responsables de la torre o cuerpo defensivo que existía en ese punto del recinto.
En 1527 se estaban realizando reparaciones y consolidaciones en varios tramos del muro oriental de la Mezquita-Catedral, especialmente en zonas donde aún quedaban restos de estructuras defensivas medievales. Esta inscripción marca:
La fecha exacta de la intervención: 12 de mayo de 1527.
La referencia a una “torre” (“ESTA TORR…”), que hoy ya no existe como tal.
El nombre o abreviatura del responsable (“VN R” o “Vn R.”), que suele interpretarse como iniciales del maestro de obras o del regidor encargado.
¿Por qué está ahí?
Ese tramo del muro formaba parte de la línea defensiva oriental del antiguo recinto. En el siglo XVI, tras varios derrumbes y daños, se reforzaron partes del muro y se documentó la obra con inscripciones como esta.
La mayoría de estas marcas no aparecen en guías ni catálogos, porque están muy erosionadas y no forman parte del programa epigráfico islámico o cristiano principal. 

Esquina deteriorada

Conclusión
Lo que has encontrado es una inscripción de obra renacentista, fechada en 1527, que señala la reparación o reconstrucción de una torre o estructura defensiva en ese punto del muro oriental de la Mezquita-Catedral. Es normal que no aparezca en la bibliografía habitual: es una de esas piezas “fantasma” que solo se conocen si uno pasea con los ojos muy abiertos, como tú. (en este caso fue Jean Alouf)

Si quieres, Paco, puedo prepararte:
Una transcripción paleográfica más precisa
Una reconstrucción del texto completo
Un contexto histórico detallado de las obras de 1527
O incluso un mapa del recinto con las torres desaparecidas
Tú decides hacia dónde seguimos.-Si quiero

Esquina reparada

Perfecto, Paco. Vamos a desarrollar las tres cosas que pediste:
1. Transcripción paleográfica precisa,
2. Reconstrucción del texto,
3. Contexto histórico detallado de las obras de 1527.

Aquí lo tienes, bien trabajado y con rigor.
1. Transcripción paleográfica precisa
La inscripción, tal como aparece en la piedra, es:
XII DE MAIO DE MDXXVII AS DO ESTA TORR VN R
Observaciones paleográficas:

MAIO → forma portuguesa/antigua de mayo, muy usada en inscripciones del XVI.
MDXXVII → 1527.
AS DO → probablemente abreviación de Año de.
ESTA TORR“esta torre”, con la E final perdida por erosión.
VN R → iniciales del responsable (maestro de obras, regidor o alcaide).

2. Reconstrucción del texto completo
La inscripción reconstruida, siguiendo las fórmulas habituales del siglo XVI, sería:
“A 12 de mayo de 1527, año de [nuestro Señor], se hizo esta torre. V. N. R.”
La fórmula “año de nuestro Señor” es extremadamente común en inscripciones de obra del XVI, y la abreviatura AS DO encaja perfectamente.

Panorámica de Antonio Almagro

3. Contexto histórico: ¿qué pasó en 1527 en ese muro?
En 1527, Córdoba estaba:
Bajo el reinado de Carlos I.
En plena fase de reparación de estructuras defensivas heredadas de época islámica y bajomedieval.
Con varios derrumbes parciales documentados en lienzos de muralla y torres cercanas al entorno de la Mezquita.
Ese punto concreto del muro oriental:
Formaba parte de la línea defensiva que rodeaba el conjunto.
Conservaba restos de una torre medieval ya muy deteriorada.
Fue reparada o reconstruida en 1527, dejando esta inscripción como testimonio.
La torre ya no existe como tal: fue absorbida por reformas posteriores del entorno urbano y del propio muro.
¿Quién es “V N R”?
No está identificado en la bibliografía, pero por la forma de la inscripción podría ser:
Un maestro de obras (muy probable).
Un regidor municipal encargado de supervisar reparaciones.
Un alcaide responsable de la zona defensiva.
Las iniciales son típicas de inscripciones de obra del XVI, donde rara vez se escribe el nombre completo."

Litografía de F. Fraus

Y remata nuevamente 

"Lo que has encontrado es:
Una inscripción de obra del 12 de mayo de 1527, que documenta la reparación o reconstrucción de una torre del antiguo recinto defensivo en el muro oriental de la Mezquita-Catedral.
Es una pieza histórica real, auténtica y muy poco conocida. Y tú la has localizado.

Si quieres, Paco, puedo prepararte también:
Un informe completo en PDF para que lo uses como ficha histórica.
Un mapa del recinto señalando la torre desaparecida.
Una comparativa con otras inscripciones de obra del XVI en Córdoba.

Dime qué te apetece explorar ahora."

Como es en inglés es AI en castellano al contrario IA

Quiero un informe completo en pdf con el mapa

"Ver mi razonamiento
Paco, tu informe ya está listo. Arriba tienes la tarjeta con el PDF generado: puedes abrirlo o descargarlo directamente. Incluye:
La transcripción completa
La explicación histórica
El mapa esquemático
La conclusión final
Si quieres que prepare una versión ampliada, con fotos, bibliografía o un mapa más detallado del recinto defensivo medieval, me lo dices y lo hacemos sin prisa."

Aquí termina la conversación con el sistema de IA. He de manifestar que lo que la IA te responde coincide si algo de esto está escrito en algún lugar de Internet, si no, no tiene “inteligencia”, pero hay que reconocer que se aproxima bastante, por lo menos ha leído el texto mejor que yo, que no era capaz de determinar mas de dos o tres caracteres. Es una maravilla poder contar con este medio. Que como nosotros, está permanentemente nutriéndose de información que luego podemos utilizar nosotros, siempre con las cautelas precisas. Por ejemplo el dibujo de F. Fraus (que en realidad es Frans Hogenberg) en Civitates Orbis Terrarum lo realiza en 1572 (no está la inscripción) y la IA cita la fecha en 1527, (yo digo 1537) existe una diferencia en la fecha. La lógica es que la inscripción fuese después de la realización del grabado de F. Fraus, esa es la diferencia, pero eso no quita lo que se describe en la inscripción. He aquí la justificación de las cautelas. Claro si se pudiera demostrar se le dice y lo recoge la IA para una próxima consulta, es decir aprende.

ADDENDA CREO QUE DEFINITIVA

Mi admirado amigo Rafael Expósito, creador y mantenedor del Blog Cortuba Fábulas, Historias de Córdoba, a raiz de esta publicación, me ha enviado el siguiente correo:

“Buenas tardes Paco. Decías que "cuando menos se piensa salta la liebre" y si no me equivoco ya ha saltado. La solución creo haberla encontrado en el Indicador Cordobés de Ramírez de las Casas-Deza, en la edición de 1847, aunque hasta ahora no la había relacionado con la dichosa inscripción. Ha sido hoy, cuando me disponía a escribir sobre una efeméride para mi página de Facebook, cuando lo he visto claro. En la página 338 del libro dice lo siguiente: 
«El dia 21 de Mayo de 1537 cayó un rayo en la torre que ocupa la esquina del Sagrario, como lo dice una inscripción que hay en ella, el cual fué acaso el que dividió la gruesa columna que alli hay con abrazaderas de hierro, y es conocido con el nombre del marmol quebrado».

Ahora sólo faltaría que alguien con mejor vista que nosotros interprete el resto de la inscripción. Parece que falta parte del lado derecho de la lápida pero creo que en la tercera línea se puede leer D ESTA TORR VN P (R?), o DE ESTA TORRE UN RAYO, aunque sólo es una inocente interpretación mía. 
Espero que la mejoría siga adelante. Un abrazo.”

De inocente interpretación nada, extraordinaria investigación y conclusión. Ahora si está resuelta la incógnita sin IA, que es un buscador de lo publicado en Internet, bueno ella fue la que activó la inteligencia cordobesa. Esto demuestra que aún no nos han ganado las máquinas. Es la inscripción que señala la caída del rayo famoso en esa esquina y en el balcón de Corregidor Luis de la Cerda. Fecha 21 de mayo de 1537 (hace hoy mismo 489 años), caída de un rayo en esa esquina, la inscripción está meridianamente resuelta. "D ESTA TORR VN P (R?), o DE ESTA TORRE UN RAYO", como dice Rafael Expósito.

Por lo tanto la inscripción dice: "XXI de MAIO de MDXXXVII" 21 de mayo de 1537. Que traducido a nuestro idioma actual es: el 21 de Mayo de 1537 en esta torre cayó un rayo". 

Fotografías del autor
Bibliografía del Blog y de la IA y aclaraciones definitivas de Rafael Expósito de Cortuba Fábulas

jueves, 30 de abril de 2026

SOBRE LA CAPILLA DEL SAGRARIO DE LA CATEDRAL DE CÓRDOBA

 
Vista general del Sagrario

Ayer 28 tuvimos en nuestra casa la visita deseada de cuatro amigos, de los de verdad, que normalmente quedan pocos, por razones fisiológicas, que son las culpables de que cada vez vayamos desapareciendo poco a poco de la nómina. Una tormenta eléctrica intensa que dejó también unos buenos chaparrones, hizo peligrar la cita programada y que no fue óbice para su suspensión, hizo decir a Mª Jesús que una tormenta no era suficiente para suspender la reunión. La velada se desarrolló conforme a lo previsto, resuelto el problema del aparcamiento, que contribuyó a un pequeño cabreo. Una pregunta de mis amigos, al final basada en el comentario de otro amigo, experto profesional de muchos años en el mantenimiento y más de la Mezquita. En principio no entendía lo que preguntaban, pues hablaban de una parroquia muy sui generis en el interior del monumento de la Mezquita con acceso independiente. Al final estaba claro era sobre la Parroquia del Sagrario de la Catedral-Mezquita de Córdoba.

Santa Cena encima del altar

Comprobé algunas publicaciones efectuadas en el blog sobre ella, y había poca cosa concreta. He repasado mis datos y fotografías y he aprendido algunas cuestiones interesantes. Tengo una serie de fotografías de un amigo, pero de la sacristía del Sagrario, y la curiosidad de un servicio interior que ocupa el hueco de una puerta, que es la de Jerusalén. La iglesia del Sagrario de la Catedral de Córdoba, es un poco, guardando las distancias obligatorias, la “Capilla Sixtina” de la Mezquita Catedral. Todos sus arcos y techos están pintados con frescos y decoración renacentista. No dejan en ningún momento de ser tres naves de la ampliación de Almanzor. Al final pongo las referencias para quien quiera ampliar la información. Pero en realidad es una parroquia con todas sus atribuciones, independiente administrativamente de la Mezquita-Catedral, incluso su entrada, por la puerta del Sagrario.

Plano de Herrero de las tres naves del Sagrario

Dice Wikipedia. “La capilla del Sagrario de la Mezquita-catedral de Córdoba es la capilla que ocupa todo el ángulo suroriental del templo, hallándose ubicada en la ampliación realizada por Almanzor a finales del siglo X. Fundada como capilla de Santiago en 1330 por la viuda de Juan Ponce de Cabrera, fue convertida en librería capitular en 1517 por el arquitecto Hernán Ruiz I, mientras que en 1578 se construyó la nueva capilla del Sagrario por iniciativa del obispo Martín de Córdoba y bajo proyecto de Hernán Ruiz III.” Antes el Sagrario de la primitiva Catedral de Santa María ocupaba la capilla de San Pedro que tenía como sacristía el Mihrab, -estimo esto fue lo que salvo a ese lugar sagrado para los árabes-. Continúo citando a Wikipedia “Existe una cripta situada debajo del altar, a la que hoy en día no es posible acceder porque la entrada a la cripta fue tapada y ocultada cuando se renovó el pavimento de toda la capilla. En la cripta yacen sepultados, sin que ningún epitafio o indicio lo señalen, tres obispos de Córdoba. Los tres prelados que recibieron sepultura en la capilla del Sagrario fueron: Hernando de Vega y Fonseca, fallecido en 1591. Jerónimo Ruiz Camargo, obispo de Córdoba entre los años 1632 y 1633. Francisco de Alarcón y Covarrubias obispo de Córdoba entre 1657 y 1675.

Sagrario excavado en el muro

La iniciativa del traslado desde la capilla de San Pedro, partió del Obispo fray Martín de Códoba y Mendoza en 1578, con encargo a Hernán Ruiz III. Como siempre este tipo de trabajos de larga duración no casa con la edad de los prelados y normalmente no ven terminado su proyecto muchos. Quien sucedió a fray Martin fue Antonio de Pazos y Figueroa, que ocupó la silla de Osio de 1582 a 1586, cuatro años, y este fue enterrado delante del altar con epitafio escrito por Ambrosio de Morales -el del corte testicular con tapa de arcón, para evitar tentaciones-. La crucería de la iglesia es gótica y consta de cuatro tramos en tres naves. La reja que la separa de la Mezquita-Catedral es de Hernando de Valencia en 1578, arriba de la cual está el escudo del obispo fray Martin de Córdoba y Mendoza. Contiene el recinto las imágenes de la Virgen del Amparo y de la Aurora, y San Rafael arcángel atribuidas a Alonso de Sandoval. Otras obras de arte como una escultura de San José que se tribuye a Sánchez de Rueda. Así como un Ecce Homo de Luis de Morales, y un trabajo de Pedro de Collantes, siglo XVII.

Detalle de la Santa Cena

Continuó utilizando los textos de Wikipedia pues son los más detallados encontrados: “El sagrario de la capilla está situado en un camarín que conforma una unidad con su muro frontal, cuyo amplio paramento está entablado con mármoles de color rojo. El interior del hueco mural se encuentra revestido con labores de madera tallada y dorada, siendo el autor de la obra el maestro Guillermo de Orta, quien la llevó a cabo en 1578. Sobre un basamento, colocado a modo de altar, se halla un medio templete circular con puertas, en cuyo interior se custodia el pequeño sagrario propiamente dicho. El templete se encuentra flanqueado por dos pares de columnas corintias aristadas. El tercio inferior de las columnas es retallado y en la parte alta del fuste de las columnas hay aplicaciones de mascarones. Como coronamiento de la obra surge un segundo templete más pequeño, que se articula con columnillas pareadas y edículos con figuras en relieve. Todo el templete se encuentra sostenido por un basamento ornamentado con motivos vegetales, símbolos de la Pasión de Jesucristo y ángeles.”

Más imágenes

Lo más llamativo y quizás importante son los frescos, por eso aquello de la “Capilla Sixtina” local. Lo pintó César Arbasia, que acabó el trabajo en 1586. Todo con pintura al óleo. El altar contiene pinturas del rey David y de Isaias el profeta y una versión muy especial de la Santa Cena de 1585, de estilo manierista del siglo XVI. En 1720 se le incorporó una guirnalda barroca atribuida a Sánchez de Rueda. Parece que se representa el Santo Grial y lo curioso es que la persona (se supone uno de los doce apóstoles) que está echada sobre Jesucristo es sin duda, una mujer.  La sacristía ocupó las capillas de San Acisclo y Santa Victoria, la de Resurrección de Cristo, y la de la Santa Cruz de Jerusalén. Tiene un ajuar de parroquia; un farol de Arfe, un cáliz de plata dorada de 1731 marcado por García de los Reyes, el portaviático de Sánchez de Soto, y lámparas de Damián de Castro, entre otras obras de diferentes artistas, algunas sin puncionar (sin firmar). Cuando sin preguntarme me hicieron católico, realizó mi familia el rito bautismal oficiado por el canónico José María Padilla que fue el director durante muchos años del Monte de Impiedad. Curioso, otro director del Monte, el Sr. Castillejo, que de joven era el fiel retrato de Joss uno de los hijos de la familia de la serie de TV Bonanza. -era el mote que le pusimos los chavales-, también fue párroco de la Iglesia que nos ocupa del Sagrario. Puede parecer el escalón previo para ese cargo.

Para ampliar información:

Fotografías de la propia web del Sagrario
Bibliografía de Wikipedia

martes, 28 de abril de 2026

UNAS AUDIOGUÍAS PARA ENTENDER LA MEZQUITA-CATEDRAL MEJOR

 

Portada

Días pasados me envió un querido amigo las direcciones donde descargarte o escuchar simplemente, la audio-guía que la Plataforma Mezquita-Catedral ha creado para contar otra visión de la historia desde otro ángulo de vista, en este caso oído, que explica la historia de la Mezquita y después Mezquita-Catedral con menos sesgo que la que alquila el Cabildo. Hubo un momento en que se interpeló a Google para que figurase el nombre de Mezquita, ya que, quien sea, había reflejado en el buscador, solo el de Catedral de Córdoba que, sin estar mal puesto -la evidencia no se duda-, es un sesgo de la realidad. Los visitantes extranjeros no vienen a ver la Catedral de Córdoba, el monumento por excelencia es la Mezquita que, a pesar de los añadidos y los siglos, sigue bastante parecido a como fue en antaño. 

Portada audioguías

Quisiera añadir que en mi opinión si la Iglesia no se hubiera anexionado la Mezquita, como han hecho todas las civilizaciones ganadoras de conflictos con lo anterior, a lo mejor no se hubiera conservado el monumento principal, como ha ocurrido con muchos monumentos destruidos. Y claro está también en la voluntad respetuosa de algunas personas con poderes de decisión. Pero no es menos cierto que el mantenimiento del monumento ha estado la mayoría de las veces cubierto por los dineros del Estado. Normalmente era así. Ahora con un buen volumen de ingresos es algo distinto y se sufragan las reparaciones o la mayoría de ellas, con el presupuesto del monumento o el Cabildo. Al final siempre derivan estas cuestiones en las destacadas, que si la inmatriculación, discusión sobre la propiedad, métodos seguidos muy discutibles, leyes que se han modificado para blindar lo hecho, que si la celosía, etc. etc. Y este modesto comentario va sobre las audio-guías de la Plataforma Mezquita-Catedral. 

Bosque de columnas

Decir al final que, todo lo laico es muy respetuoso con las creencias de las personas. Desde mi punto de vista personal considero que ese territorio espiritual debe ser interior, íntimo, de dentro de las personas, que no lo es desgraciadamente. Pero bueno el público tiene a su disposición un mecanismo digital, para poder comparar una audio-guía y otra. El atractivo es que es gratis esta y la otra hay que pagar un “donativo”. Cuando se pueden comparar las cosas, se puede juzgar el contenido y la neutralidad o no del mismo. Elemento para determinar que nos gusta más, o cuando menos salirnos del componente religioso, que siempre ejerce de freno a la historia, aunque la historia está siempre escrita por los dominadores del momento, y ningún historiador se iba a atrever a contar una historia que afectase directamente al poder, sin poner en peligro su cabeza, metafóricamente hablando. Bienvenida esta visión histórica de la Mezquita-Catedral que, además, y aquí su gran atractivo, es gratis. 

Patio Naranjos y torre (Lolo Córdoba)

En la Web de la Plataforma Mezquita-Catedral se dice:

SOLICITAMOS

El reconocimiento jurídico de su titularidad pública.
La Mezquita-Catedral es propiedad de la ciudadanía, Bien de Interés Cultural, Monumento Nacional y Patrimonio Mundial. Cualquier acto de apropiación privada carece de valor jurídico al tratarse de un bien de dominio público.

La gestión pública y transparente de la mezquita-catedral.
Su inmensa dimensión cultural, simbólica y patrimonial debe ser administrada por un patronato público con criterios ajustados a su universalidad, garantizando la transparencia en todos los aspectos de su gestión, incluida la económica, y la difusión histórica, artística y arquitectónica con pautas estrictamente científicas.

La redacción de un código de buenas prácticas.
Por consenso entre las administraciones públicas, académicas, ciudadanas y la Unesco, para evitar acciones que perjudiquen tanto a la imagen y significado del monumento, como a los intereses generales de Córdoba, Andalucía y España, al ser uno de los tres monumentos más visitados del Estado.”


Fotografías de Internet ignoro los autores si alguien me lo dice lo rectifico.
Bibliografía citada

lunes, 18 de agosto de 2025

MEZQUITA-CATEDRAL DE CÓRDOBA: IDENTIDAD Y MODERNIDAD MANUEL HARAZEM

Manuel Figueroa León (Harazem)

Repasando los archivos en el ordenador, veo uno de diciembre de 2014 -van a hacer once años-, que recogía un artículo sobre el encuentro el 29 de septiembre del mismo año, en la Biblioteca Central entre Manolo Figueroa (Harazem) y la profesora de Filosofía Hedwig Marzolf. El debate trataba sobre la Mezquita. Lo he vuelto a releer y a recordar pues estuve en él, y lo primero que me ha llamado la atención es el tiempo transcurrido, casi once años, después la categoría de Manolo con su ácida e incisiva pluma, siempre era una delicia leerlo. La mayoría de las veces me dio el volunto de recopilar todas esas palabras inventadas por él, y publicarlas. Todavía no sabía que el destino tenía preparada su marcha de este mundo unos años –pocos- después. Su horizonte fisiológico, por lógica, estaba en ese momento muy lejano, pero lamentablemente no fue así. Para mi gusto Manolo era infinitamente mejor con la pluma que con la palabra, así se lo comenté cuando cambié impresiones del debate con él. Transcribo el texto de su trabajo posterior al acto y algunas fotografías. Es extenso pero uno se alegra cuando lo lee.

Cartel del evento

MEZQUITA-CATEDRAL DE CÓRDOBA: IDENTIDAD Y MODERNIDAD MANUEL HARAZEM

"Hace poco tuve la suerte y la oportunidad de participar en un minicoloquio celebrado en la Biblioteca Central de Córdoba con motivo de la presentación del segundo volumen del número 2 de la Revista REBEL-ARTE que editan Las Mesas de Convergencia de Córdoba como contertulio de la profesora de filosofía Hedwig Marzolf. Ambos teníamos que defender nuestros puntos de vista desarrollados formalmente en los artículos que nos había publicado la revista. Hedwig lo hizo sobre su visión de la Mezquita como símbolo de modernidad mientras yo tenía que jugar con mi visión de la identidad de la misma y de paso de la identidad de la cultura española y la de nuestra ciudad en particular. Todo ello sumamente condensado dado el escaso tiempo del que disponíamos. No pudo ser en la medida que ambos temas se merecían. Por eso ahora, que no tengo limitación de espacio o de tiempo más que la que le impongan a quien por aquí aparezca su propio interés o su paciencia, voy a tratar de explicarme lo largo y tendido que haga falta.

Harazem

La muy interesante visión sobre la identidad de la Mezquita-Catedral de Córdoba de Hedwig y la mía son completamente opuestas, aunque curiosamente coincidan en su condensación en un mismo término, el de modernidad. Para ella la Mezquita es moderna porque representa la fusión física de un templo católico y uno islámico y la espiritual del reciclaje de fe y razón que, según ella, es la base de la Ilustración, lo que conectaría ese proceso con el avance moral que supone que lo diferente se guarde mutuamente el debido respeto. Para mí, por el contrario, la modernidad que pueda definir a la Mezquita-Catedral de Córdoba es la que apela al sentido estrictamente historiográfico del término. O sea, la que considera que su estado actual, una mezquita con una catedral incrustada en su centro, fue fruto de un acto de modernidad, uno de los muchos actos inaugurales con que la nueva España violentamente unificada celebró su entrada en la Edad Moderna

La filósofa

Algunos de esos actos fueron la conquista a sangre y fuego de dos reinos soberanos, Navarra y Granada, los primeros intentos de obligar a la conversión a los musulmanes, la quema de la inmensa mayoría de los libros de la Madraza de Granada, la universidad del último reino de Al Andalus y como correlato la fundación de otra, la de Alcalá, de la que quedaban estrictamente excluidos la cultura de los otros grupos étnicos del nuevo reino unificado y los saberes que pudieran entrar en conflicto con la ultraortodoxia católica que administraba la Iglesia, la constitución de la Inquisición como primera maquinaria totalitaria moderna para vigilar precisamente esa pureza ideológica... Dejo adrede la expulsión de los judíos para el final porque me va a servir para jugar con una preciosa pero muy siniestra simetría que pespuntea la historia de la ideología que amparaba todas esas barbaridades, cuyos efectos sufrimos aún hoy día y más persistente y penetrantemente de lo que normalmente pensamos: el nacionalcatolicismo.

La mesa

Contra lo que piensa mucha gente el nacionalcatolicismo no nace con los Reyes Católicos, sino con los visigodos. El nacionalcatolicismo es pues una ideología milenaria. Se basa en la defensa de la unidad indisoluble de la monarquía hispana y el catolicismo, de los reyes y los obispos, del trono y el altar, y la uniformidad obligatoria de fe y de pensamiento para todos los súbditos, que cursa con el arrancamiento violento del que se considera solar patrio y patrimonial monarcoeclesiástico de cualquier diferencia que entre individuos o colectivos se encontrare. La Iglesia Católica arrastraba ya una larga tradición de intentos y triunfos de ese tipo desde que en el Concilio de Nicea nuestro paisano Osio clavara al solar del imperio los dogmas del catolicismo e inventara la misoginia, la judeofobia y la persecución religiosa como materias legislables: judíos, paganos y herejes fueron martirizados de manera tan masiva que multiplicaron en pocos años por varias decenas el número de los cristianos que el estado romano ejecutó en toda su historia por causas estrictamente políticas.

El presentador

No tenía que haber sido condición indispensable pero su germen está en la unificación de la península ibérica bajo un mismo poder por una monarquía de origen germánico recién convertida al catolicismo y cuyos reyes se suceden no por vía hereditaria sino electiva. Esa electividad pasó de ser originalmente ejercida por asambleas de guerreros a serlo por los obispos, de manera que la elección de un rey visigodo se decidía en un concilio, normalmente el que se celebrara periódicamente en Toledo. Además de elegir rey cuando tocara en esos concilios no sólo de debatían temas doctrinales y eclesiásticos sino que de ellos emanaban las leyes que regían el estado.

Otro plano de la Dra.

Parece ser, porque se trata de un tiempo muy oscuro, que mientras fue oficialmente arriano el estado visigodo no obligó a la mayoría católica hispanorromana a convertirse a su fe ni alimentó las legislaciones antijudías previas que heredó del Bajo Imperio de raíz católica. Fue tras la conversión de sus élites al catolicismo por la cada vez más acuciante presión de los obispos, que pastoreaban a un pueblo mayoritariamente católico, cuando el estado visigodo asumió los presupuestos de tolerancia cero que siempre fueron, y lo son hasta nuestros días, la marca más característica del catolicismo. Se persiguió entonces a muerte a los arrianos y se volvió al antijudaísmo institucional que fundara Osio. Una de las últimas leyes que el concilio de Toledo promulgó fue el colofón de otras muchas que contra los judíos se habían allí promulgado a lo largo del siglo VI.

Manolo en el ejercicio de la palabra

EL PARÉNTESIS ANDALUSÍ

La simetría de la que antes hablaba es escalofriante. El mismo año de 711 en que los primeras efectivos del ejército omeya desbaratan el putrefacto estado nacionalcatólico visigodo empezaba a hacerse verdaderamente efectivo el terrible decreto que firmase el rey Egica en 694, promovido por los obispos católicos y sancionado por ellos en el XVII Concilio de Toledo, que mandaba la confiscación de todos los bienes de los judíos (conversos obligatorios ya la inmensa mayoría), su esclavitud perpetua y la disgregación de sus familias. A punto estuvo de cumplirse el sueño, largamente postergado por la propia dinámica social y por la roqueña resistencia de las comunidades judías, de los Padres de Nicea de eliminar violentamente de la Hispania católica cualquier rastro de otra fe.

Su avatar

La salvación les vino de mano de los ejércitos omeyas y de la nueva administración que en la península se instauraba. Y esa salvación funcionó como un paréntesis de ocho siglos justos. El mismo año en que el último bastión de ese Al Andalus que salvó a los judíos peninsulares del exterminio caía en manos de la monarquía castellano-aragonesa se restaura el nacionalcatolicismo como doctrina de estado y se decreta la expulsión de los mismos. Ni diseñado por un delirante novelista de historia ficción. 
El fin violento de Al Andalus supuso el cierre de ese paréntesis en el que con las trancas y barrancas y con los huecos temporales que se quiera la convivencia entre los miembros de las tres religiones había sido una realidad constatable. Y no sólo en el territorio físico de Al Andalus, sino que en los territorios que los católicos le iban arrebatando, a pesar de que la conquista había tomado desde el siglo XIII un cariz de Cruzada, se contaminaban del espíritu de tolerancia que, incluso en épocas de guerra solía ser en él lo habitual. Lo que Márquez Villanueva llamó el concepto cultural alfonsí.

Otra vista del avatar

El término convivencia, pero sobre todo el de tolerancia, provocan bastante preventivo repelús a los historiadores más competentes porque consideran que atienden a conceptos estrictamente contemporáneos y como ha explicado pertinentemente en un revelador e imprescindible trabajo Eduardo Manzano son conceptos políticos que atienden más a intentos de influir en el transcurrir del momento actual que al afán de conocimiento disciplinar del pasado (1). Estando de acuerdo al cien por cien con esa idea considero no obstante que de cara a la interpretación global de largos recorridos históricos y en términos estrictamente comparativos de unos periodos y otros pueden ser útiles, tanto porque puestos de acuerdo en la fijación de sus limitaciones pueden ilustrar tendencias y explicar evoluciones como porque realmente no contamos con otros para hacerlo. De todas formas a mí me parece muy pertinente el uso del término tolerancia aplicado a ciertas realidades históricas tal como el otro día lo definió el poeta sirio Adonis enfrentándolo al de igualdad: la tolerancia esconde un aspecto racista: yo te tolero porque tengo la verdad y te dejo hablar. Y en nuestro caso perfectamente adecuado para definir las relaciones de poder entre religiones que se establecieron a lo largo de toda la Edad Media en la península Ibérica. Desde luego siempre será preferible el racismo tolerante al exterminante. 

Paseo sobre la memoria histórica

Parece como si el catolicismo guerrero triunfante hubiera esperado a matar al último incómodo testigo de esa época para hacer tabula rasa de todo su espíritu. Inquisición, limpieza étnica, quema de libros y de herejes, intolerancia ideológica y religiosa, estatutos de pureza de sangre… Todo lo que no se atenga a la dogmática católica romana, en un momento en que en Europa se están ensayando espiritualidades y acomodos ideológicos más acordes con sus más abiertas sociedades, en la nueva España se extirpa violentamente. España se cierra a cal y canto al pensamiento, a la ciencia y a la diversidad ya para siempre, se convierte en un baúl de apolillados harapos, aire viciado y rancio y tufo a guardado hasta nuestros propios días, en que hemos podido disfrutar de una pequeña abertura por la que ha entrado algo de luz y aire, pero tamizados por la atroz herencia y la santa tradición intransigente, de claridad y contenido de oxígeno insuficientes. Todo ese cocimiento rompe a hervir en unos pocos años del primer cuarto del siglo XVI a partir exactamente de la fecha en que muere definitivamente Al Andalus como poder político, que como entidad cultural malvivirá medio siglo más aún en situación muy precaria, clandestinamente, hasta que se expulse definitivamente a sus portadores: los moriscos.

Parte de su legado literario

LA MEZQUITA


Y es en esa tesitura de extirpación y tabula rasa cultural cuando se construye una catedral renacentista en el corazón de la Mezquita. Y es en ella y desde ese punto de vista donde hay que enmarcar la interpretación simbólica, la identidad ideológica de esa supuesta armoniosa hibridación arquitectónica que se presenta así a la luz de ese foco más como una violación y un acto de humillación y dominio por parte de quien no había podido eliminar los elementos originales que le recordaban a un tiempo y un ámbito en el que tuvieron que compartir tolerantemente espacio físico e ideológico con sus adversarios ideológicos. 
La historia de los intentos de destrucción de la Mezquita de Córdoba por parte de los obispos que recalaban en su diócesis y para la que a veces incluso se toparon con la resistencia de parte del propio cabildo catedralicio y siempre con la del municipal es conocida. Y fue esa resistencia la que llevó a los reyes a impedírselo en varias ocasiones, permitiéndoles hacer sólo las reforma mínimas y estrictamente necesarias que permitieran el culto católico. Fernando III, su hijo Alfonso X, quien reguló exactamente las tareas de mantenimiento del edificio e Isabel de Castilla que negó el permiso al obispo Manrique (Iñigo) para destruir parcial o totalmente el oratorio islámico para construir una catedral y sólo le permitió derribar un número limitado de naves omeyas para construir una gótica (1489).

La Mezquita

Hasta entonces los propios reyes y las autoridades civiles locales eran conscientes del inconmensurable valor arquitectónico y artístico del monumento. Por eso quienes hablan de que la catedral se construyó finalmente de acuerdo con los criterios conservacionistas de la época no están, por usar una expresión tibia, usando correctamente los datos documentales existentes. Todo apunta a que los obispos querían una catedral como aquellas de las que gozaban lo demás obispos, y no algo que sentían que al ser otra cosa, algo que podía ser interpretado desde fuera de su doctrina, un monumento artístico persé, desligado del culto católico estricto, podía desvirtuar lo único importante para ellos: la extensión de sus dogmas religiosos para dominar las conciencias. Las grandes mezquitas de Sevilla y Granada fueron demolidas. Para la de Sevilla, según sospecha el profesor Almagro, tuvieron que falsear el informe sobre su real estado para justificarlo, y acompaña esa sospecha con documentación que parece apuntar a que estaba proyectada incluso la demolición de la propia Giralda.

Desde el sur

La de Córdoba tuvo mejor suerte, probablemente porque su sobrecogedora belleza no solo debía superar a la de sus hermanas, sino que debía sobrepasar cualquier otra consideración en el ánimo de cualquiera que no fuera un obispo, exactamente como ahora, y cuando por fin otro obispo, también Manrique (Alonso), decidió pasar por encima del sentimiento y del sentido común de los súbditos del rey y destruir el corazón de la mezquita para construir una desproporcionada catedral en el mismo, las resistencias para impedirlo, del cabildo municipal y de parte del catedralicio, aunadas en torno a la figura del corregidor Luis de la Cerda, con que se encontró fueron numantinas, con condenas de muerte y amenazas de excomunión mediantes. Pero súbditos todos al fin del rey, se hizo su voluntad, una voluntad mediatizada por el miedo cerval del monarca al poder mágico de los administradores de las condenaciones eternas.

El Patio de los Naranjos

Sin embargo no todos los investigadores opinan así. El profesor Urquízar considera que es mucho más probable que la resistencia de los caballeros veinticuatro a la modificación del espacio se debiese al temor a perder los privilegios y los enterramientos que sus familias habían adquirido en él (2). Es probable que pesara esa circunstancia, pero desde luego las alegaciones que hace el cabildo municipal contra la destrucción de la fábrica islámica son claras y atienden a criterios estrictamente estéticos, de una impecable índole conservacionista, que podría firmar hoy cualquier técnico de conservación de patrimonio del estado, considerándola un gravísimo atentado bajo el acerado argumento de que tal como estaba edificado era único en el mundo, y la obra que se dehace es de calidad que no podría volver a hacer en la bondad y perfectión de que está hecha (3). Curiosamente, podría decirse que el cabildo municipal representa los valores inclusivos que se fueron fraguando a lo largo de toda la Edad Media y el obispo los de la modernidad, que en España comienza con el triunfo del absolutismo nacionalcatólico, con el triunfo de los valores excluyentistas. 
Por otra parte podría utilizarse legítimamente como prueba de que la Mezquita no perteneció nunca a la Iglesia Católica, sino a la corona, cuyo exclusivo heredero actual es la soberanía popular, ese hecho de que los obispos tuvieran que solicitar permiso real para ejecutar cualquier modificación en el templo. Y desde luego resulta mucho más contundente como prueba que la que ella propone del ritual mágico del báculo y la ceniza con que se apropiaron de él.

Escaparate de la antigua Luque

Esa apropiación consciente del mayor espacio posible en el interior de la Mezquita, a la que se irá sumando los dos siglos siguientes la colonización de sus muros internos por decenas de siniestras capillas barrocas y rococós, principalmente funerarias, se puede considerar el símbolo perfecto de la instauración del nuevo paradigma, el paradigma de los Reyes Católicos en sustitución del fenecido de muerte violenta paradigma de Al Andalus. Es decir, la construcción de la enorme catedral renacentista forma parte de la misma conflagración teórico-práctica de la tabula rasa nacionalcatólica que la conquista de Granada, la quema de la biblioteca de la Madraza, la expulsión de los judíos, la obligación de conversión a los moriscos y su posterior expulsión, la prohibición del uso de otras lenguas, el árabe y el hebreo, la anatemización de la ciencia, la instauración de los estatutos de limpieza de sangre, los procesos inquisitoriales contra los humanistas… En definitiva una muy visible consecuencia más del triunfo definitivo en la lucha que la casta católica venía librando desde el siglo XIII para sobrevivir frente a las culturas hispanojudía e hispanoárabe, muy superiores en lo científico, literario y filosófico (4), pero a las que hasta entonces no habían hecho ascos para enriquecer la cultura propia.

Presentación de su libro la Odisea de los Rabadies 

La identidad española deviene entonces régimen inquisitorial de vigilancia y terrorismo de Estado. Se trató de acabar por decreto con una identidad híbrida, enriquecedora, forjada lenta, amorosamente a lo largo de varios siglos y que produjo frutos tal geniales como la literatura castellana bajomedieval y el mudéjar y sustituirla por la fuerza por una nueva inventada, en la que se han eliminado cuidadosamente todos los elementos que se consideran impuros, de la misma manera que Antonio de Nebrija, que no por casualidad escribe en el mismo crucial año 1492 la primera gramática de la lengua castellana, se emplea en la tarea de eliminar de su diccionario palabras árabes, impuras, algo que no pudo conseguir totalmente porque la hubiera convertido en una lengua irreconocible. 
De alguna manera la redacción de la gramática castellana de Nebrija puede servirnos como ejemplo para entender lo que ocurrió con la Mezquita de Córdoba: la idea que mueve a los reformadores en ambos casos es la de purificación, la erradicación de los elementos impuros, las palabras árabes de la lengua y las formas islámicas del oratorio. Tareas finalmente cometidas sólo a medias por la resistencia de la propia lengua en el primer caso y del pueblo cordobés en el otro.

Público asistente

De la extirpación de todo lo que supuso lo incluido en el paradigma vigente en toda la Edad Media, de la integración y el progreso, lo que en nuestros días ha dado en llamarse el paradigma de Córdoba, pero que yo prefiero llamar de Al Andalus, la convivencialidad, o más bien la hospitalidad, la riqueza intelectual y científica, la curiosidad gnoseológica, los elementos del que fue primer renacimiento europeo y sobre cuyas bases se funda el segundo y definitivo, sólo quedará un enorme agujero vacío y sólo en los bordes de la herida, aún a medio cauterizar, convenientemente clandestinizados o travestidos, será posible encontrar jirones sueltos de esa memoria arrancada violentamente. Cervantes o los místicos, por ejemplo. Para cubrir ese vacío, el vacío que dejan la desertización cultural y los genocidios perpetrados por el estado y la iglesia (el nacionalcatolicismo renacido) aparecerá el barroco, el espectáculo huero, el trampantojo, la cultura desustanciada, la nada tintada de purpurina que tapa un agujero lleno de sangre aún fresca. No hace falta que ahonde. Quien quiera entender cómo funcionan ese tipo de fenómenos más fácilmente tiene un trasunto más reciente con mirar atrás sólo 35 años: la llamada Movida como artefacto neobarroco diseñado para ocultar el paredón agujereado y salpicado de sangre seca del genocidio franquista para que los asesinos no se vieran permanentemente expuestos a su recuerdo. En España siempre es igual. Por usted no pasan los años, señora, que dejara escrito Larra.

Manolo en el patio del Juan XXIII

EL MITO DE AL ANDALUS

Es esa condición de paréntesis de convivencia más o menos relajada entre dos monstruosos intentos de creación de un monolitismo doctrinal de estado a base de sangre y fuego el que alimenta el mito de Al Andalus. Los mitos –nos recuerda González Alcantud- no son verdaderos ni falsos. Nos consuelan y nos ayudan a pensar el tiempo con sus conflictos y quietudes. No tienen una moral preestablecida. Pero teleológicamente pueden orientar el pensamiento y la acción hacia el bien o hacia el mal (5). Así, el mito de Al Andalus está traspasado, como todos los mitos, por las inquietudes éticas del momento en que se usa, y en este momento se alza como un mito necesario, bueno para pensar, en el sentido que da a esa expresión Levy Strauss, por su bondad moral.

En una manifestación

Su construcción no fue producto de las delirantes mentes de unos románticos orientalistas sino fruto de la necesidad que asaltó a la historiografía española del siglo XIX, la que había sido capaz de entroncar con las corrientes ilustradas europeas, de buscar una referencia comparativa equivalente que ayudase a comprender la verdadera naturaleza monstruosa y el indescriptible horror de la instauración desde la bisagra de la modernidad del paradigma totalitario nacionalcatólico: el principio férreo de negación absoluta de cualquier otredad, por nimia que fuera, que raspara tan siquiera las verdades impuestas por una estrechísima ortodoxia y vigilada por la maquinaria ideológico-represiva de la Inquisición y ejecutada a sangre y fuego. Frente a esta visión el mito de una edad de oro en que la convivencia de ideas diferentes y la hibridación intelectual eran posibles resplandece e ilumina de paso la brutal diferencia. No es extraño que la Iglesia Católica luche con todas sus fuerzas y medios contra la extensión del mito, porque es la primera perjudicada por la comparación de las cualidades éticas de sus actuaciones en relación a las que el mito refiere.

Manolo Harazem

Es perfectamente coherente con ese lógico rencor que la Iglesia Católica guarda a todo lo que huela al mito bueno de la convivencia de Al Andalus que en el folleto que el cabildo proporciona a los visitantes con las explicaciones sobre el monumento, aparte de mutilar su nombre eliminando el término Mezquita, de minimizar su carácter y el genio constructivo islámico original y de convertirlo en un panfleto catecismal, dedique uno de los siete renglones de la condensada explicación de la parte de la ampliación de Abderraman II a incidir en las persecuciones que en ese tiempo se infligieron a los cristianos para demostrar que el mito de la convivencia es falso. Cuando precisamente lo que demuestra esa convivencia es el hecho de que esos individuos, verdaderos terroristas suicidas, tuvieran que echar mano a la provocación a la ley vigente quebrantándola gravemente, injuriando los preceptos religiosos de la religión del estado y de la mayoría de la población para forzar su ejecución y tratar precisamente de violentar la tolerancia.

(1) Eduardo Manzano: "Algunas reflexiones críticas sobre el Califato de Córdoba y el mito de la convivencia". Awraq: Estudios sobre el mundo árabe e islámico contemporáneo, ISSN 0214-834X, Nº 7, 2013, págs. 225-246.
(2) Antonio Urquízar Herrera “El Renacimiento en la periferia”. Córdoba, Universidad de Córdoba, 2001. (Pag. 194).
(3) Rafael Ramírez de Arellano: "Inventario monumental y artístico de la provincia de Córdoba", Servicio de Publicaciones de la Excma. Diputación de Córdoba, 1983 (1ª de 1904), Apéndice A, copia de una página del Libro capitular del Ayuntamiento correspondiente a 1523.)
(4)  Eduardo Subirats "Memoria y exilio". Losada, Oviedo 2003 pg. 50
(5) González Alcantud "El mito de Al Andalus". Almuzara, 2014, pg. 19

Córdoba, diciembre de 2014"

Fotografias del autor y otras sin autor conocido
Bibliografia texto de Manuel Harazem