martes, 26 de mayo de 2020

SACADA A LA LUZ LA FUENTE CABECITA CLAVO EN VALDEGRAJAS

Fuente de Cabecita Clavo en Valdegrajas

Leo en la página de A Desalambrar que han sacado a la luz, algunos de sus miembros una fuente que llevaba bastante tiempo en la noche del olvido. Tenemos un patrimonio que no nos lo merecemos, sólo es necesario mirar hacia atrás, en documentos de otros investigadores anónimos, que no pedían nada a cambio, y echarle ganas como le han echado estos compañeros. Para mí estos redescubrimientos son similares a aquellos de las cataratas Victoria o las fuentes del Orinoco, respetando las distancias y tamaño de las cosas. La misma satisfacción se debe sentir en descubrir lo que fue una fuente en su día y dio de beber al caminante, que entrar en la tumba de Tutankamón. Bueno a lo mejor todo lo anterior es una exageración.

Catastro 1950

Vuelo USAF 1956

Vuelo Interministerial 1977

Lo importante son los objetivos marcados y los objetivos cumplidos, este es uno de ellos. Yo lo he seguido de cerca, he tenido esa satisfacción, la gestación de las cosas es buena y simplemente por ello te sientes un poco participe de ello. Una persona anónima, como muchos de nosotros, que sólo son conocidos en su núcleo cercano, y ahora con el confinamiento menos, deja escritos una serie de pequeños pasajes relativos a las fuentes de nuestro entorno, sin más pretensiones, y unos años después eso es el punto de partida de unos paseos que dan como resultado sacar a la luz eso que tanto sirvió y dio juego en su momento. La persona es Serafín Parra y los documentos su catálogo de andar por casa de fuentes cordobesas.

Vuelo 2010

Lo que queda de la pileta de la fuente

Conjunto de la fuente


La que nos ocupa es la que él llama: “Fuente de Cabecita de Clavo II: Este es el nombre que le dan los lugareños, puede muy fácil ser una de las cuatro que D. José Amo, enumera en su lista en la Albaida, por deducción: “la del Agua”. No figura en los “Catastrones”, a pesar de que al día de hoy aun, de un buen chorrito de agua y de ser y estar en un paraje maravilloso. Consta de una buena pileta, antiquísima y de un frontal, construido de la forma más natural, una piletita, de piedras, del que reboza el agua, hace de caño. Una espesa pero limpia umbría de árboles hace del lugar un sitio acogedor en el estío. Una vez en Santa Ana de la Albaida, hay que tomar el cauce de Valdegrajas, no confundirlo con el barranco, que nos llevaría a la fuente de Santa Ana, o de la Casilla como se la conoce hoy, subiremos por el cauce unos doscientos metros, topándonos con unas de las fuentes más rústicas y bonitas del Término.”

Limpiando el entorno de la Fuente de Valdegrajas

Bajando al valle de la fuente Cabecita Clavo

Por el hermoso entorno

Pues la encontraron, después de una primera aproximación documental y cartográfica. Yo hice una física sin éxito. Digo la encontraron (no sé si fueron más personas) Manolo Trujillo y Rafa “Recesvinto”. Cuando el cielo pinta de rojos y amarillos en el atardecer, que llega pronto porque el lugar donde riega la fuente, o regaba, está en un valle del Valdegrajas protegido por Loma Larga, saliente natural prolongado con el cortafuegos, que va desde la casilla antigua de Peones Camineros de Victoriano de la Carretera de las Ermitas, hasta el valle de la Huerta de Santa Ana de la Albaida, que lo arropa hacia el poniente. Este territorio se repobló por los años cincuenta, como puede verse su aterrazamiento en el vuelo ministerial de 1977 y nada en el de los americanos de 1956. Era terreno de piconeros, de jarales, acebuchales y escaso encinar.

El corta fuegos al fondo Loma Larga

La fuente de Valdegrajas arriba de la carretera

La fuente o lo que queda de ella, está prácticamente destruida como puede verse en las fotografías de los redescubridores. El Sr. Parra dice “Consta de una buena pileta, antiquísima y de un frontal, construido de la forma más natural, una piletita, de piedras, del que reboza el agua, hace de caño.” Nada queda, te lo tienes que imaginar, sólo el hilillo de agua, y te llaman la atención las pretensiones de los delineantes del Catastro de 1950, pues ponen 'alberca'. Claro a lo mejor los diminutivos no pegan en los topónimos y seguro que el delineante no estuvo en el trabajo de campo. Luego tuvieron el valor de subir –los expedicionarios- a la fuente que yo llamé de Valdegrajas y que sigue dando servicio, que lo dio a la Casilla de Peones Camineros, y aún alivia la sed de muchos animales del entorno, cuyos caminos la señalan directamente. Una buena labor.

Fotografías de A Desalambrar, e Internet
Bibliografía de Fuentes de Serafín Parra.

domingo, 24 de mayo de 2020

SALESAS, CAMINO DE CARROS, MESA DE LA PALOMERA, FUENTE Y SALESAS

Recorrido de Wikiloc

Frente de las Salesas, ese altar que han puesto en la puerta, está la bajada del camino de Carros a Santo Domingo. El ancho sendero es un estrecha senda entre una vegetación exuberante. El confinamiento ha dado un descanso a la naturaleza y ha campado por sus respetos, como debe ser. Muchas “bañas” de jabalíes. Pero la llamada desescalada hace que muchas más bicicletas, bastantes senderistas y algunas motos dejando su olor a energía fósil quemada, y contaminando además acústicamente, aunque para el usuario sea el ruido la Novena Sinfonía. Vuelta a lo mismo y no aprendemos. La obligatoriedad de las mascarillas... una mierda para mí. Campos de alcanciles, jara en flor, y toda la variedad vegetal posible

El perfil

Comienzo del camino

La primera curva

De donde se llevaron la noria

Te pasan corredores por tu lado resoplando como búfalos, esparciendo su interior pulmonar por el entorno, más allá de la distancia de seguridad (¿?) de dos metros… sin mascarilla. ¡Virus a mí! Supongo dirán. Tú que alivias la soledad dejando solo la nariz fuera, rápidamente tratas de separarte y subes la mascarilla, para protegerte de las supuestas miasmas contrarias. Por eso cambié la ruta y cogí a la derecha una trocha solitaria que me llevaría al sendero superior de la Mesa de la Palomera, que hoy era la N-IV en vísperas de vacaciones. Un tráfico fuera de lo normal, pero todo solidarios… por los cojones, sin mascarillas.

Campo de alcanciles

Desvío a la mesa

Incorporación al camino principal

Ya en lo más alto de la mesa y una vez acabó la cerca que nos avisa que protejamos las alambradas, corté por la explanada, acordándome que el mayor experto del territorio, Luis Moreno, me dijo ayer que en la mesa, cerca de los algarrobos había restos que él estimaba prehistóricos. No he visto nada. También me habló de atanores en el arroyo de Pedroches, pero no quería bajar tanto, porque tenía que volver a las Salesas donde estaba el coche. También me envió unas preciosas fotografías del interior del Sombrero del Rey de Pedroches. Cuánto material valioso obra guardado en diversos archivos. Que categoría la de Luis que comparte sus tesoros.

El sendero principal

Ligera depresión superior

Estragos del agua

Bajé a la fuente y me acordé cuando me asustó de niño la Guardia Civil lorquiana -“Los caballos negros son. / Las herraduras son negras. / Sobre las capas relucen manchas de tinta y de cera. / Tienen, por eso no lloran, de plomo las calaveras. / Con el alma de charol vienen por la carretera. / Jorobados y nocturnos, por donde animan ordenan / silencios de goma oscura / y miedos de fina arena/”-, con caballos y capotes oscuros, interrogándome que hacia allí, de noche, llenado un botijo de agua en el caño. -De perol que estamos arriba. -Pues allí no hay nadie. -Claro si se han escondido con la pretensión de darme un susto. Yo he subido y ya he visto que no están pero aquí está la MV de uno y seguro tendrá que volver, por lo menos para darle el botijo, y aquí me espero. Sonaron las voces llamándome que estaba tardando mucho que, que pasaba. -Lo ven ustedes es la clásica broma. No hubo detención. -Buenas noches.

Más daño del agua

La definida mesa geológica de la Palomera

Bajando al valle del arroyo de la Palomera

Una pareja madura, él pasado de rosca por el confinamiento, seguro que con el colesterol alto como yo, por lo mismo. Llevaba a su mujer como el clásico marroquí, pero sin borrico, y no era la distancia de seguridad, sólo iba a su bola y su mujer detrás a mal traer. Sin mascarilla. Iban camino del cortijo que no existe salida, ya volverían. Ya me lo dijo la oncóloga que estaba observando un aumento de colesterol en las analíticas. Menos mal que me había dicho también que habíamos doblegado de momento, la “curva” del cáncer, al haber bajado a cero el PSA. Esperemos que en los sucesivos controles siga doblegándose.

La escaleras del final del perol

No pudieron ponerle puertas al campo

Calle Villanueva de Córdoba

Google le pone al camino Villanueva de Córdoba, pero es el camino de la Palomera, centro vital de la zona. Esta vía era un susto ya de tráfico, bicicletas, motocicletas senderistas… y aún no eran las nueve de la mañana. Me adelantó el “marroquí” anterior con su esposa cinco metros detrás corriendo, porque si se descuidaba lo perdería. Toda Villanueva de Córdoba, ahora si era vía urbana, Betania y la explanada del Calasancio, Avda. San José de Calasanz, hasta el fin de lo urbano y el fin del retorno de los taxis, para ser más exactos. Las Salesas, el virginal altar y el coche. Fin del paseo.

Fotografías del autor

sábado, 23 de mayo de 2020

DE LA CARRETERA DE LAS ERMITAS A SANTA ANA DE LA ALBAIDA

Sendero desde la Carretera de las Ermitas hasta Santa Ana

Manolo Trujillo ha sido muchos años el presidente de la Plataforma A Desalambrar, yo tengo la suerte de haber recibido de su parte una serie de planos y mapas catastrales, que han significado mucho para mi afición de nadar por los caminos y buscar cosas que están ahí pero las tenemos olvidadas, aunque se un poco predicar en el desierto luego. Siempre que hablo con Manolo aprendo cosas de nuestro territorio y eso pasó el otro día, hablábamos de unos archivos que él pensaba no me había facilitado, de un experto en fuentes, Serafín Parra, al que no tengo el gusto de conocer.

Perfil

Comienzo del sendero

Ya se hace galería

“Fuente de Cabecita de Clavo II: Este es el nombre que le dan los lugareños, puede muy fácil ser una de las cuatro que D. José Amo, enumera en su lista en la Albaida, por deducción: “la del Agua”. No figura en los Catastrones, a pesar de que al día de hoy aun, de un buen chorrito de agua y de ser y estar en un paraje maravilloso. Consta de una buena pileta, antiquísima y de un frontal, construido de la forma más natural, una piletita, de piedras, del que reboza el agua, hace de caño. Una espesa pero limpia umbría de árboles hace del lugar un sitio acogedor en el estío. Una vez en Santa Ana de la Albaida, hay que tomar el cauce de Valdegrajas, no confundirlo con el barranco, que nos llevaría a la fuente de Santa Ana, o de la Casilla como se la conoce hoy, subiremos por el cauce unos doscientos metros, topándonos con unas de las fuentes más rústicas y bonitas del Término.”

Piedra de la meditación en el cortafuegos

Más sendero

Claro Serafín en su descripción dice que no figura en los “catastrones” y Manolo descubrió que en un plano el que contiene el arroyo de Valdegrajas, figura un pequeño rectángulo que puede ser un pilón pero no tiene nombre. Por ahí versó el resto de la conversación la forma más fácil de llegar hasta la “espesa pero limpia umbría de árboles, que hace del lugar un sitio acogedor en el estío”, y evidentemente las fotografías de satélite permiten ver una frondosidad mayor en el supuesto sitio donde figura la fuente. Él que tiene una cartografía georreferenciada con los planos del Catastro de 1950, lo tiene claro. El lugar tiene un malasombra como el que tenía Don Iñigo. Son los fieles servidores más papistas que el Papa, pero luego cobran al final, lo que el de arriba cobró.

Ya en la pista

Colmenar

Pues yo ni corto ni perezoso decidí buscar el lugar, no en plan competitivo ni mucho menos, sino en el ánimo de facilitar un acceso rápido y correcto que evite encuentros no agradables. A mí me echó a los perros y le dije que o los paraba o no respondía de mi bastón automático. Lo que pasa es que yo no contaba con que no estoy, iba a echar el achaque después del confinamiento, pero no es simplemente que no estoy, para determinados senderos de cabras. El sendero que parte de la Carretera de las Ermitas (que no Cuesta del Reventón) te deja casi encima del cauce, bueno arriba del arroyo unos cuantos metros. Esa zona fue repoblada en la época de las grandes repoblaciones de pinos allá por los cincuenta, por eso el vuelo de la USAF no recoge las plantaciones y aterrazamiento y el del 1977 sí.

Desde arriba

Y desde abajo (Foto de mi amigo)

El sendero es muy agradable, salvo el cruzar el cortafuegos que finaliza debajo de los contrafuertes de la explanada de Las Ermitas cruzando la carretera, ya que es un lugar que tiene gravilla suelta y es escurridizo, por lo demás es en galería, que se agradece bastante por este adelanto del verano. Ya hice una entrada del sendero y luego en la dedicada al cinturón verde ocupa este tramo el 11 de mi división. Primero tanteé un sendero a la derecha del que estimo es más cómodo, pero llegué a un lugar en el que el matorral me obligaba a hacer determinados contorsionismos. Me volví. El situado más a la izquierda me llevó a la mitad del recorrido pero también se puso con un desnivel que, decidí por una mezcla de prudencia y miedo volverme también. 

El embalse, las ovejas y mucha calor.

Olivar con mascarilla de un HP

Entonces pensé bajar hasta la última curva sobre el embalse, pensando si podía subir el cauce del Valdegrajas, sin problemas aunque es más largo pero estaba el rebaño ocupando el cerro donde me encontraba y decidí volverme, Sobre la Urbanización donde están los depósitos, había una cuadrilla con una grúa en unos de los postes eléctricos. Un buen amigo me había casualmente enviado una fotografía de esta familia, la misma que yo había tomado desde el camino. Además me decía en el pie de foto: “En un entorno natural, al pie de las ermitas de Córdoba, primero instalan las torres de energía, después vendrán las redes de agua y a continuación se parcela el terreno y se urbaniza.” Una casualidad fotográfica.

Detalle de la mascarilla colgada en el olivo

El camino, al fondo las Ermitas

Llegué hasta el embalse y vi como un miserable había dejado una mascarilla entre las ramas de un olivo, es increíble cómo se puede ser tan irresponsable, no es que el coronavirus sea capaza de resistir la enorme radiación ultravioleta de las once de la mañana, pero los piojos seguros que sí y debe de ser un piojoso el individuo. Vuelta a subir y el sol era de justicia, nuevamente los trabajadores de la torre. Enfile el tramo recto con paradas en algunas sombras de las encinas cercanas al camino. Nuevamente el paso por el colmenar y curva a derechas para enfilar el sombreado sendero. Pero siempre me pasa lo mismo me equivoque de sendero y subí por el cortafuegos, en lugar de cruzarlo. Tuve que tomar la decisión de bajar al camino nuevamente o seguir hasta la carretera, subir es mejor que bajar.  

El sendero no puede ser más bonito

Un poco pedregoso

Tramo 11 de mi división, del cinturón verde

Bajé y lo cruce con la tranquilidad que estaba en el camino adecuado, decidí meditar un rato sentado en una piedra a la sombra, en el borde del cortafuegos. Luego inmediatamente repuesto el tramo que quedaba lo recorrí sin problemas y en un plis plas. Ahora sólo queda esperar que Manolo tenga un momento e investigue que queda de los que parece en plano la fuente y lo refuerza aún más la frondosidad de la fotografía aérea. Luego cuando llegué a casa la llamada de mi oncóloga que me dio la buena noticia de los resultados del control del cáncer que padezco. El marcador en unos niveles de 0,17, la testosterona en niveles normales (esto es como la mirra del Portal de Belén, y "pa" qué), y sin embargo el colesterol subido, posiblemente por la falta de movimiento durante los dos meses de confinamiento y no haber perdido las ganas de comer. Ahora a esperar el siguiente control en noviembre.

Las dos entradas mencionadas:

Fotografías del autor y de mi amigo
Bibliografía de la recopilación de Serafín Parra

viernes, 22 de mayo de 2020

PASEO CORTO POR EL PEDROCHES.

Recorrido de Wikiloc

Esta mañana de jueves, tratando de aprovechar un poco el fresco matinal que es poco, he ido a tratar de ver el lugar donde estaba el manantial llamado de la Palma. Como están actuando sobre el sistema general que enlazaría la N-432 con la Asomadilla, años ya en paro, ha realizado un acceso provisional por el lateral que se quedará seguramente para toda la vida, para acceder al puente de Pedroches y al Club que creo llaman Mirabueno. En principio dejé el vehículo en el aparcamiento de Aucorsa, pero ante la peligrosidad de cruzar la carretera, decidí llevarlo al Puente.

Parte más baja de la correa transportadora

Cicatrices de las motocicletas y acueducto

Punto de partida, cabecera del sifón del canal del Guadalmellato y aún en el suelo los dos mil años del trozo acueducto Aqua Domitiana Augusta, que aguanta allí en su lugar de caída. A pesar de ser el primer día de las mascarillas obligatorias, el personal que seguro no lee que ha habido un ligero repunte y cuatro personas fallecidas hoy en Córdoba, sigue sin ponérselas. No es tan ejemplar este pueblo, seguro que somos los mismos de siempre, los mayores. Esto es igual que lo de la tolerancia entre religiones, otro cuento chino.

La evidente cimentación del acueducto

Sigue la traza del acueducto

Bajada a la correa transportadora, recordé las vagonetas que eran como un funicular muy grande, aún quedan los soportes de las torretas que franqueaban el vano del cauce del arroyo de Pedroches. Al pasar debajo de la correa para cruzar el arroyo, pensé lo mismo se me cae una piedra, pues estaba funcionando la correa, luego el ladrillo parece que se mueve. Tienen una rejilla protectora, pero si está llenos debajo de residuos es que la rejilla protege muy poco o casi nada. Pasé rápido, vadee el arroyo y andorree por donde pensé estaba el manantial de la Palma. Nada, toda la zona destrozada.

La presa de derivación al Majanillo

Posible lugar del Venero de la Palma

En la margen derecha ya visualice en altura la traza del acueducto que llevaba el agua a Córdoba desde tantos años atrás. Me acerqué a él y lo fotografié, siempre impresiona que tiene por la parte más corta dos mil años. Su traza lo mismo que en la palomera es la plataforma de un camino posterior, su  colmatación es ideal para camino con ligero desnivel, creo que por el 3% debía tener. Se ven las distintas cimentaciones de la gran obra. Se me acerca una pareja, y me preguntan si por la margen derecha se puede llegar al puente de Hierro, claro que si, por aquello de los caminos y Roma, pero es más complicado porque no es la que se usa. Los orienté.

La traza del canal del Majanillo

El puente de sifón del canal

Fotografié también la presa en el río, la que derivaba el agua para el molino del Majanillo. Esto es moderno, contemporáneo nuestro, aquí no hay dos mil años. También forma camino plano su fosilizado trazado. Del Majanillo nada de nada, antes por lo menos había restos, ahora ni eso. Pase bajo el sifón del canal, vi los colosales aliviaderos que desaguan en el arroyo, y me aproxime al puente de Pedroches, por el ojo que no tiene agua. Una cuerda pendía en el centro, me dio un cierto repelús pues parecía la soga del ahorcado. La salida por ese lugar no era buena. No pude ni ver la boca de alcantarilla que tapa el Sombrerillo del Rey.

El ojo seco del puente de Pedroches y la soga

Restos de la vivienda, el pavimento

Con lo que fue este lugar de esparcimiento por la Candelaria y lo que es ahora. Decidí volver para subir arriba del puente a por el vehículo. Vi en el ojo mencionado el enlosado de lo que fue una vivienda y que recordaba. Cuando eres un niño te llama la atención que personas pudieran vivir debajo de un puente, ahora la prohibición es decir terreno inundable para la protección de los seres humanos, pero ¿habrá algo más inundable que el ojo de un puente? Pues vivían allí las personas. Me acordé de la Venta, de la Casilla de Peones Camineros, de la morena del pelo largo, de la dureza de la Cuesta de Pedroches en bicicleta, que mi padre la subía con su BH y conmigo en el silloncito.

El aliviadero del canal

Volví a encontrarme a la pareja que les dirigí al puente de hierro, me dijeron que habían decidido volverse. Que otro día irían. Pues bueno. El calor no es adecuado para las personas que tenemos como horario de 10 a 12, somos de riesgo pero el riesgo de la insolación o golpe de calor es mayor que el de los incumplidores con los que te cruzas, grupos de gente irresponsable, sin guardar distancias y sin llevar mascarillas. No somos un pueblo solidario y consciente, eso no es verdad es un tópico más. Vuelta a casa, a la desinfección para mantener la misma libre de contaminación. Hall de descontaminación del calzado y ducha. Otro día más de confinamiento.

Fotografías del autor
Bibliografía del recuerdo