sábado, 5 de noviembre de 2011

ATEGUA, UN LAMENTO CONTINUADO

Portada del díptico de las IX Jornadas

Después de solventar una serie de problemas familiares, que me impidieron ayer estar con los compañeros de la Asociación Cultural Amigos de Ategua, de Santa Cruz, En las IX Jornadas Culturales. Hoy sábado 5 de noviembre, me planté en el Cortijo Castillejo de Teba a las once menos cuarto para asistir a las dos conferencias que se impartían allí. Cuál fue mi sorpresa al ver la cadena echada y ningún movimiento humano en los alrededores, lo que me hizo pensar de momento en una suspensión por el tiempo, pero en la cadena había una nota plastificada que decía que se habían trasladado por la lluvia al Centro Cívico de Santa Cruz, Sala de Usos Múltiples.

Programa de la IX Jornadas

Vuelta a la carretera y de nuevo en dirección a Santa Cruz. Afortunadamente aún no habían dado comienzo, ya que no hay cosa que me siente peor es que se llegue tarde a las citas, mejor no llegar que llegar tarde con el acto comenzado. Hoy, sábado por la mañana, se trataban dos ponencias muy interesantes tanto por los ponentes como por el contenido. La primera del Catedrático de Arqueología, Epigrafía y Numismática de la Universidad de Zaragoza, Profesor D. Manuel Martín-Bueno, con el título “La arqueología y el patrimonio en tiempos de crisis”, y la segunda a cargo del Catedrático de Prehistoria de la UCO, Profesor D. José Clemente Martín de la Cruz, con el título “Ategua un libro entreabierto y abandonado”.

D. José Clemente presentando al Profesor Martín-Bueno

Ambas apuntaban notable interés, como así fue. Con una asistencia plena, la capacidad del salón era de veintidós sillas y personal de pie en el pasillo. El Profesor Martín-Bueno, que había trabajado en los ochenta en el yacimiento, fue desgranando los beneficios que reportaría a la comarca, si la visión de los administradores fuese la adecuada. No se cansó de repetir lo que muchos conocemos, que invertir en patrimonio es invertir en futuro. Expuso muchos ejemplos prácticos. Hizo comparaciones con otros yacimientos y manifestó varias veces su extrañeza del porqué no tenía el reconocimiento adecuado, que por méritos propios se merece el yacimiento de Ategua, llegando a decir jocosamente que pensaba que nos habían mirado alguien malamente.

El profesor D. Manuel Martín-Bueno

“El patrimonio es rentable y además es un motor de empleo inmediato”, al día siguiente están produciendo esas inversiones en empleo, e ilusionando a las familias. Es rentable y un factor de desarrollo, y un tipo de desarrollo muy fácil de hacer permanecer, mientras que las industrias coyunturales te las pueden deslocalizar en un momento y llevárselas a otro país. Los monumentos siempre están en su lugar, no se pueden mover de sitio. Los monumentos crean entusiasmo en la gente y les hace sentir. Aproximadamente  cincuenta minutos duró la intervención del Profesor Martín-Bueno.

Una vista de la sala

Comenzó su ponencia el Profesor José Clemente Martín de la Cruz, refiriéndose a lo expuesto por el Prof. Martín-Bueno, con él que coincidió plenamente en su intervención. Habló de la problemática administrativa, e hizo un amplio recorrido por el cronograma de los yacimientos de Córdoba, así como las diferentes intervenciones que autentificaban las distintas fechas de la historia. Hubo una frase del Prof. Martín de la Cruz después de deshuesar todo el cronograma que presentó que fue lapidaria, dijo que “estábamos viendo Ategua a través del ojo de una cerradura”, para magnificar la cantidad de información existente de más de cuatro mil años, que está ahí y no se puede completar.

Público asistente

Como no es persona de perder los papeles expuso toda la indignación que puede sentir una persona, por el comportamiento desidioso e incompetente de las administración autonómica a lo largo de diez años, con una educación y una templanza exquisita. Porque la realidad es para indignarse y tirar por la calle de en medio. Desidia casi maliciosa dijo el profesor Martín-Bueno que era lo que parecía. A la pregunta de una señora asistente de que pasaba, pregunta que nos la hemos hecho todos al conocer las vicisitudes que la Asociación Amigos de Ategua, y sus simpatizantes sienten, le dijeron que desconocían la verdad de lo que ocurría y que en líneas generales que tener paciencia y no perder la ilusión.

Entregando un obsequio al Profesor Martín-Bueno

Es una verdadera contradicción y un gran despropósito lo que ocurre con este yacimiento, sin saber cuál es el motivo de todo ello. Comparas con envidia sana lo que ha ocurrido unos kilómetros al este, en terrenos de Baena y Castro del Río, en Torreparedones, en cinco años, y es para cabrearte. Enumeró José Clemente, la lista de Alcaldes y Concejales de Cultura de distintos signo político con los que se había entrevistado, incluyendo algún Director General, y nada de nada para Ategua. Todos muy buenas palabritas pero después “hasta luego Lucas”.

Martín de la Cruz durante su ponencia

El debate, que sin desmerecer la sustancia de la ponencia, siempre es muy productivo, sacó a la luz un comentario de Juzgado de Guardia que le tocó vivir al Prof. Martín-Bueno cuando intentó devolver los materiales que tenía para su estudio custodiados en el Museo de Zaragoza y los documentos, a un “mandamás” de la Junta, que le insinuó por teléfono que los tirara donde le pareciera que ellos no se hacían cargo, que eso había ocurrido en el momento, creo que dijo preautonómico. Manifestó el Profesor que si se lo hubieran dicho por escrito hubiera ido directamente al Juzgado. 

Mapa del despoblamiento de zonas en Andalucía

Luego con motivo de una exposición en la ciudad aragonesa, trató de que en el mismo camión de retorno del material para Córdoba, fuesen los palés con el material de Ategua, y tampoco lo permitieron, con la excusa peregrina de que el seguro no cubriría ese transporte. Al final lo pudo enviar pero no le acusaron recibo del envío, aunque él previsor, controló adecuadamente los documentos de entrega del transportista. Es verdaderamente increíble que no estén expuestas apenas piezas de Ategua en el Museo Provincial, y que si estén en los almacenes.

Ategua desde el aire

Hubo que volver a pensar lo de tuerto. Se comentaron otras anécdotas del mismo calibre cuando un tractor destruyó materialmente una necrópolis, y le contestaron que, como ya estaba destruida para que hacer una intervención de urgencia y recuperar lo poco que quedaba.  Igual pasó con lo que dejó a la luz la riada, que seguramente habrá sido expoliado, como todos los destrozos sistemáticos con la plantación de nuevos olivos que hasta han taladrado las murallas. De todas maneras no podemos extrañarnos de nada, cuando en la estación de ferrocarril de Córdoba se ha cometido la mayor ignominia del mundo, comparada a lo de los Budas de Afganistán (puede que sea exagerado pero no se separa mucho), arrasando los restos del palacio de Maximiano Hercúleo.

Cronograma de los yacimientos de Córdoba

Ir a las Jornadas Culturales de Ategua, y no volver indignado por el tratamiento que se le está dando a ese yacimiento y a esa Asociación, que lo único que pretende es defender lo que es de todos, es imposible. Y quien tiene obligación de protegerlo y defenderlo, y no lo hace, es la administración encargada por la ley de su custodia. Luego aplicaran todo el peso de la ley por problemas paisajísticos, que también es necesario, en el yacimiento de Medina Azahara. El rasero de medir es muy distinto. Un ejemplo, con lo se ha tirado hasta ahora en el Palacio del Sur, tendríamos un futuro turístico,cultural y laboral en la zona, o con lo que ha costado la apuesta de 2016, o el tenis, o…

Un momento del debate

Cosa curiosa, hasta el tríptico que se confecciona para las jornadas, pasa un filtro, que recorta el contenido que facilitó la Asociación, y se da hasta la paradoja que en un plano para que la gente sepa dónde está Ategua, no figura el yacimiento en el mapa, es decir, pueden leer el Capítulo Localización y Entorno, y como no sean Sherlock Holmes no lo encontraran. No creo que sea a cosa hecha, no, pero si demuestra la falta de interés e incompetencia de quien haya dado las instrucciones para la confección del tríptico, o lo haya revisado.

Martín de la Cruz, Antonio el Presidente y Martín-Bueno

 Reverso del tríptico con el detalle del mapa

Por eso Ategua es, además de un “libro entreabierto y abandonado”, una verdadera vergüenza para la administración responsable de su custodia y puesta en valor.

ESTRATEGIAS DE RISAS Y HORROR EN EL CINE Y LOS MEDIOS ÁRABES

Logotipo de la Casa Árabe

Con una atención exquisita, y un marco acogedor y cercano, se celebró ayer día 4 de noviembre, en la Casa Árabe de Córdoba, una conferencia titulada “Estrategias de risas y horror en el cine y los medios árabes”, presentada por Marat Mikirditsian, e impartida al alimón por los artistas libaneses Hatem Imam y Vartan Avakian, en inglés, con una excelente traducción.

Antes de comenzar

En ninguno de los suplementos culturales de la ciudad existe el sábado 5 ninguna reseña, si por el contrario de actos políticos, a pesar de la presencia efímera en el que nos ocupa, de un concejal digital, que estuvo el tiempo justo para salir en alguna fotografía del comienzo.

Un rincón del patio

Disertaron sobe “la naturaleza paradójica del paisaje, y de por qué a menudo se pierden en él.” Con ejemplos variados extraídos de diversas fuentes. Es posible que la falta de experiencia en los movimientos culturales actuales, fuese la culpable del sabor a poco de lo expuesto, o quizás por esperar otra profundidad con arreglo al título, pero eso no resta importancia al evento, pues solo queda en apreciaciones personales. Está prevista una programación atractiva y variada, que puede verse en la Web de la Casa Árabe.

Presentación de Maral Mirkirditsian

Particularmente eché de menos conocer algo más de ese hermoso país, patria de los conferenciantes, Líbano, que fue llamado la “Suiza del oriente medio”, la de los hermosos cedros, la que tenía los mejores hospitales, un pueblo actual y moderno, que se separaba de retrógrados fundamentalismos y, sobre todo, con un futuro prometedor, que la guerra civil destruyó, también tuvieron que ver las luchas religiosas y “grupales” en ello, junto con la invasión de los belicistas vecinos de siempre, los israelitas, y su afán expansionista enmascarado según mi opinión por eso que llaman seguridad, en cuyo nombre, al igual que en el de las divinidades, se comenten los más salvajes atropellos con los pueblos.

Un momento de la exposición

Traslado la reseña introductoria, el texto curricular de los artistas y de la presentadora:

"Mind my Ha-ha. How to hide in the folds of Landscape  (Ten cuidado con mi zanja. Cómo esconderse en los pliegues del paisaje) Por Hatem lmam y Vartan Avakian

Ya sea para demostrar nuestra pertenencia a la ciudad o para argumentar nuestra marginación de ella, tendemos a convertirla en una imagen. Esta pantalla invisible sobre la que proyectamos nuestros deseos nos aleja del tejido mismo de la urbe. De hecho, es lo que nos permite contemplarnos en ella. Mejor aún, es lo que nos protege de la consciencia de que la ciudad comienza allí donde termina¬mos nosotros. Con ejemplos extraídos de fuentes que van desde folletos turísticos hasta películas de acción, Vartan Avakian y Hatem Imam hablarán acerca de la naturaleza paradójica del paisaje, y de por qué a menudo se pierden en él.

Maral Mirkirditsian

Maral Mikirditsian, comisaria de arte que desarrolla su trabajo actualmente entre Beirut y Barcelona, presentará la performance. Es autora de la propuesta ganadora de la convocatoria de proyectos de comisariado del Centre Civic Can Felipa, donde en la actualidad se realiza la exposición Des de I'interstici con la participación, entre otros, de estos dos artistas libaneses.

Hatem Imam

Hatem Imam, es artista visual y diseñador. Su trabajo incluye los medios impresos, instalación, fotografía, vídeo y pintura. Es miembro del consejo de dirección del proyecto de investigación 98weeks, director artístico del sello discográfico Annihaya y miembro fundador del colectivo artístico Atfal Ahdath. En 2007, cofundó la revista de cómics Samandal, de la cual es coeditor. Ha participado en numerosas exposiciones en lugares como el Líbano, Inglaterra, Italia, Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos. Actualmente es profesor en el departamento de Arquitectura y Diseño Gráfico de la Universidad Americana de Beirut.

Varían Avakian

Varían Avakian, utiliza video, instalación, fotografía y otros medios de comunicación procedentes de la cultura popular para examinar las herramientas y los procesos de producción de la cultura moderna. Licenciado en Comunicación por la Universidad Americana del Líbaro, y con un Máster en Arquitectura y Cultura Urbana por la Universitat Politécnica de Catalunya y el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, su obra ha sido expuesta en el Líbano, los Emiratos Árabes Unidos, Indonesia. Australia, los Estados Unidos, Islandia y Japón. Vive y trabaja en Beirut y es miembro fundador de colectivo artístico Atfal Ahdath,"


"Zanja y muro tipo “ha ha” en el asilo Yerra Bend (El término “ha ha” en inglés hace referencia a la zanja con la que se limitan terrenos o jardines y que impide el paso (sobre todo del ganado) pero no obstaculiza la visión de lo que queda al otro lado. También es onomatopeya de la risa en inglés)"


Desde fuera

Felicidades a la CASA ÁRABE de Córdoba, casa de nuestros antepasados, que fue la suya también durante ocho siglos, por la difusión de su cultura de la que la nuestra está impregnada hasta la médula en cualquier faceta de nuestra vida ordinaria.

El patio y la fuente

El callejón de salida




Bibliografía folleto
Fotografía y vídeo del autor

viernes, 4 de noviembre de 2011

EL NUEVO TEATRO GÓNGORA.

Fachada principal del Teatro Góngora

Por fin abrió sus puertas el Teatro Góngora. Antes le llamábamos el cine Góngora uno de los cines más modernos que ha habido en esta ciudad, y puede que en Andalucía, si estimamos que no ha cambiado su fisonomía desde su construcción allá por el 1932 ¿cómo sería en su momento de moderno?

Puertas de entrada

El pasado miércoles día 2 de noviembre -ya habíamos tenido oportunidad de conocerlo antes con la obra "Las mujeres sabias de Moliere"-, tuvo lugar la primera de las visitas guiadas o jornada de puertas abiertas. Fuimos atendidos por mi amigo Pablo el Jefe de Sala, el presidente del IMAE Juan Carlos Limia, y el Sr. Figuerola que actuó de cicerone. Este Sr. había sido acomodador desde el 1973, luego pasó con el cierre del cine al Gran Teatro, y allí se jubiló. Se notaba la pasión que ponía en enseñar el nuevo Teatro Góngora.

Entresuelo

Nos repartieron unos prospectos de la primera película que se estrenó en el cine, El Expreso de Shangai (1932), de Marlene Dietrich. Decían de la alemana que tenía las piernas más bellas del mundo. Pero eso es una anécdota más, fueron muchas y muy buenas películas las que se proyectaron allí. Mi padre que era un buen aficionado al cine me llevó a él desde muy pequeño. Desde el año 1951 ó 52 ya tengo recuerdos del cine, por lo que el cicerone es más moderno en la memoria del cine Góngora que yo, que prácticamente estaba al lado de mi casa, aunque indiscutiblemente conoce mejor todas las interioridades.

Escalera de acceso y ascensor

Frente del cine -nos dieron una fotografía de cómo estaba la calle Jesús y María, con el rincón y la estrechez hasta Santa Marta- estuvo Correos, y en su pared había una enorme cabeza de león oscura con las fauces abiertas donde se echaban las cartas, y que a mí me daba horror echar alguna por temor a que se cerraran sobre mi mano. Mi padre disfrutaba casi obligándome a echarlas, al ver el miedo que me daba esa gran boca abierta.

Panorámica de la sala (Foto IMAE)

Recuerdo los grandes carteles pintados a mano, por artistas anónimos, que no lo eran pero la verdad es que lamento no recordar sus nombres, pero si eran unos excelentes cartelistas, pintores, que trasladaban a los enormes carteles lo que figuraba en los programas de mano. Eran verdaderas obras de arte de la pintura los carteles y los programas de mano de los que había cinéfilos coleccionistas de los mismos, yo tuve bastante en mi poder y lamento ahora su desaparición.

Desde el escenario

Eran los tiempos que te cobraban un impuesto en los cines, los emblemas decían de Auxilio Social, unos escudos de cartón para poder ponértelo en el ojal de la chaqueta y así demostrar que habías colaborado con el sistema, vamos como el Domund, Cruz Roja, con las pegatinas, o aquello de para los negritos, que la gente decía era para los curas porque como iban de negro.

El escenario

Grandes películas que posiblemente lo fueran por la nostalgia, o por la novedad, como lo fue el escote hasta donde se unen los glúteos, de Rocío Jurado en TVE, que parecía y así se nos quedó en el recuerdo el no va más. O el baile de esa escultura de mujer que era Raquel Welch. Recuerdo que allí vi con mis padres Gigante, Elisabeth Taylor, Rock Hudson y James Dean, en uno de los dos palcos que había al lado del salón de té del entresuelo, y como era tan larga la película, casi tres horas, mi madre se había llevado la fiambrera para cenar. Esos palcos ahora han desaparecido y los besos furtivos de novios que se sucedieron en ellos. El actual entresuelo tampoco tiene los accesos laterales y el central que tenía. 

Dentro del escenario

Un elemento significativo del cine Góngora eran los espejos en la pared de los palcos, por lo visto desaparecieron cuando se implantó aquel sistema de pantalla panorámica llamado Todaoo -no recuerdo si así se escribía- con una pantalla panorámica, que como es lógico permitía también el cinemascope. Creo recordar que también se ensayó alguna película en relieve -ahora 3D, por esta manía de abreviar todo-, y me aventuraría a citar que fue, “La carga de los jinetes indios”,  ya que la pionera, “Los crímenes del museo de Cera” se proyectó en el Duque de Rivas. Además tenía acomodadoras. Y una terraza de verano con mecedoras en lugar de sillas, y ascensor para subir a ella.

Escalera mecánica de subida a la sala Polifemo

Pero dejemos la nostalgia a un lado y centrémonos en esa coqueta y moderna sala que es el Teatro Góngora. Se han espaciado las butacas, mejorado el piso con madera, dotado de los elementos más modernos de control del sonido e iluminación controlados por ordenador, ampliado el escenario, al que se le han ganado unos metros, mejorado la tramoya que antes cuando se hacía teatro era una odisea, por la falta de espacio.  Aunque los expertos dicen que no tienen unos “hombros” adecuados –los hombros son los espacios laterales del escenario-, pero eso es por la manía que tenemos para poner faltas a todo.

Hall de la sala Polifemo

Aunque la sala superior en la terraza, donde estaba el cine de verano, del que se conserva la pantalla, es una verdadera joya. Se llama Polifemo igual que el gigante de un solo ojo. Tiene una polivalencia de escenario y butacas extraordinaria, para adaptarla a cualquier tipo de función escénica. En los laterales tienen  unos camerinos exclusivos de esa sala. 

Antigua pantalla del cine de verano

No puede uno olvidar que en esa terraza estuvo, como dijimos anteriormente,  uno de los cines de verano más bonitos que había en Córdoba. Una terraza con flores, que en su lado izquierdo, en dirección a la pantalla, tenía el “ambigú”, al que se accedía en ascensor, o por escaleras, y que tenía como elemento diferenciador con los otros cines, que no tenía sillas sino mecedoras. No se podían comer pipas de girasol, por lo que el ruido era teóricamente cero.  La pantalla se ha conservado en la pared oeste.

Butacas de la sala polivalente Polifemo

Posteriormente con motivo de haber instalado los luminosos en las Tendillas, sus luces molestaban a la proyección y hubo que instalar una celosía que se llenó de plantas trepadoras para evitarlo. También llegó un momento que el sonido del cine molestaba a las casas adyacentes y al final se cerró.  

Escenario flotante de la sala Polifemo

En definitiva una excelente sala de Teatro y cine y cualquier otra actividad como conciertos, recitales, etc. que dispone la ciudad y que lo que tiene es que llenarse de contenido y que el público responda a la oferta. Estimo sinceramente que Córdoba ha salido ganado con este nuevo estreno y que, al igual que nos felicitamos todos porque la piqueta maldita y la especulación no derribó el Gran Teatro, debemos felicitarnos por haber salvado el Ayuntamiento esta hermosa sala.

Programa de la inauguración 24-09-32

Programa del Expreso de Shangai




Bibliografía del autor.
Fotografías del autor, una del IMAE

lunes, 31 de octubre de 2011

PEÑON DE BENADALID, EN BENALAURÍA, SERRANÍA DE RONDA

Vista general de Benalauría

Un domingo sin problemas atmosféricos notables, buena temperatura y a pesar de que el verano se ha marchado el sol picaba algo, salvo una amenaza a última hora de la tarde de unos negros nubarrones. El desplazamiento lo realizamos a un pueblo de la serranía de Ronda, en la ruta Ronda-Algeciras, la carretera autonómica A-369, Benalauría. El acceso a Ronda, con una retención de una hora por estar los semáforos de la rotonda de distribución apagados y ningún policía regulando. Se conoce que Ronda estaba colapsada.

La fuente grande

En el mismo cruce para bajar a la población, se observa majestuosa la peña de Benadalid -decir que en el mapa del Servicio Geográfico así figura por estar en el término de éste pueblo-. Un imponente  macizo kárstico cuya altura máxima ronda los mil ciento quince metros, donde existen dos escaladas de las llamadas ferratas, que consisten en una vías abiertas en la pared con escalones de varilla de acero en forma de u, perfectamente ancladas en la roca, con un cables de acero, llamados de vida, al margen, donde se conectan los mosquetones que con los disipadores protegerán al usuario en caso de caída. 

Una chimenea

Para acceder a la zona, hay que hacerlo por una carretera de montaña, donde toda precaución es poca, y con una circulación de motoristas domingueros fuera de lo normal, que nos hace pensar en la exigencia de estos por la doble bionda, y que más vale que exigiesen bajar la velocidad de algunos –bastantes- y que fuese la adecuada, así como la toma de curvas. Claro esos riesgos lo hacen en la carretera y los “ferrateros” escaladores libres, y alpinistas en la montaña. La realidad es que el ser humano es muy aficionado el riesgo, lo que me hace pensar que yo tengo poco de ser humano, aunque como conductor que soy también sufro el riesgo de la carretera.

La calle Calvario es un calvario

Nuestro hijo Gabriel y su compañera Virginia pretendían, como al final hicieron, la escalada a la peña por una de las vías ferratas, la de Benalauría, con un desnivel de 150 metros y un recorrido total de 180. Una primera subida en vertical de 25 m., un primer puente tibetano, de 14 m., que libra una diaclasa de la roca, con una profundidad de unos treinta o cuarenta metros y unos metros más arriba otro puente, en este caso de 8 m. de longitud, que lleva al final del recorrido. Luego la bajada por un camino que comienza en un torcalito que, rodeando el macizo los lleva al punto de partida. Cerca de ésta está la vía de Benadalid, una vertical de 90 m.

El otoño en pleno esplendor

Con la preocupación por la integridad física de nuestros hijos, nos quedamos en el precioso pueblo -cuyas bondades no pudimos disfrutar adecuadamente por lo antedicho-. Población de origen bereber, fundada allá por el s. VIII, por los descendientes de los Banu-I-Hawariya, que perteneció a la Cora o provincia de Takurunna, hasta el s. XIV que pasó al reino nazarí de Granada. Los cristianos en 1570 lo conquistaron y tras la expulsión de los moriscos, sufrió de una gran despoblación, como el resto de los pueblos del valle del Genal. Posteriormente fue repoblado con personas de la serranía cordobesa. Por lo que a los cordobeses nos une algún parentesco con los actuales pobladores.

El peñón de Benadalid

Una población de 506 personas según el censo de 2009, 237 mujeres y 269 hombres, con un paro a septiembre de 1011 de 47 personas, cuya economía versa sobre la castaña, olivo, nueces y cerezas, que está siendo enfocada al turismo rural en un amplio porcentaje, pues existen muchas casas de hospedaje. Lo cierto es que es un remanso de paz, en el Parque natural de los Alcornocales, un lugar maravilloso de la serranía malagueña. En este tiempo se percibe un aumento de ocres otoñales en sus castañares. Pueblo escalonado en la ladera, con calles por las que difícilmente puede pasar un coche, aunque pasan. Con limitados aparcamientos de estos, repartiéndose los de los visitantes el arcén de la estrecha carretera de acceso al mismo.

Una vista del macizo con las dos vías de escalada

Durante nuestra estancia en la población, celebraron en los tres bares del pueblo, una rifa, de una paletilla y un queso, y nos vimos sorprendidos cuando por la megafonía de la parroquia de Santo Domingo de Guzmán, decían: 

— ¡Atención! ¡Presten mucha atención! el poseedor del número 590, papeleta azul, deberá recoger la paletilla en  casa de María Velasco y el del la papeleta rosa, número 158, el queso se recogerá en casa de Antonio. ¡Atención!

Virginia en el primer tramo vertical de veinticinco metros abajo Benadalid

La tecnología del clero al servicio de la rifa, y bien es verdad que lo más probable es que en el pueblo de Fray Leopoldo de Alpandeire, al otro lado del valle del Genal, se enterasen también del resultado del sorteo. Entrañables anécdotas serranas. Ah, y muy buenas las costillas de cerdo adobadas del Bar La Trocha.

Los dos puentes tibetanos de la vía

Llegaron los “alpinistas” y después de un aporte proteínico e hidratación adecuada de estos, salimos dirección Ronda con destino a Córdoba, con una carretera más tranquila, en un atardecer con negros nubarrones ya camino del Campo de Gibraltar. A los pocos kilómetros de subir la serranía, Ronda, hermosa como siempre, se nos presentó en el horizonte, bastante alterado éste con las edificaciones de barrios de casas adosadas. Siempre el ladrillo maldito. Aunque cuando asomas por la Cuesta de los Visos y ves, ya con las luces encendidas, el valle del Guadalquivir y Córdoba al fondo se te quitan todas las penas.

Virginia pasando el segundo puente tibetano

Gabriel al final del segundo puente tibetano


Detalle de la "bulla" escalando las dos vías

Vídeo de la población de Benalauría



Vídeo de la escalada a la Pena de Benadalid




Fotos del autor y red.
Bibliografía de la Web de Benalauría