jueves, 11 de agosto de 2011

ANA GARCÍA DE CUENCA, "ANITA LA DE LA PESETA"


Doña Ana García de Cuenca

Doña Ana García Marín (Ana García de Cuenca) fue una persona de esas sencillas, respetando las conversaciones que tenía con el Dios de los católicos. Nació en Murcia, en Calasparra, tomó el apellido de su marido José Cuenca Monet. Su padre José García Penalva era de Cieza, y su madre Doña Dolores Marín Moya de Calasparra. De recién nacida su familia se traslado a Córdoba, al barrio de Santa Marina en el que vivió hasta su fallecimiento el 26 de abril de 2005.

Era una persona de cultura elemental y de siempre mostró su preocupación por ayudar a quien lo necesitaba. Su labor era pedir al que tenía, para llevárselo al necesitado y, a su vez difundir el mensaje o los mensajes, porque fueron muchos, que decía recibir. Creo lo que se llamó el Club de la Peseta, por eso se la conocía también como “Anita la de la Peseta”. Su hermana Juana la acompañó siempre hasta el 1995 que falleció.

En marzo de 1954, frente al “Rescatado” tuvo su primera “aparición” o “mensaje”. Después fue recibiendo los mensajes a diario hasta el año de su fallecimiento. Los primeros los escribe en un supuesto idioma que dicen es griego. El párroco de Santa Marina, Martín María de Arrizubieta Larrinaga, polémico y extraño sacerdote, que dijo haber estado afiliado al partido comunista francés, y en un campo de concentración, después condenado a muerte por el fascismo y conmutada la pena por la de destierro en Córdoba -del que existe un extraordinario artículo de Manuel Harazen, llamado “A mí me bautizó un cura nazi” que recomiendo, y no sólo el artículo en sí, sino las aclaraciones de un historiador y las referencias del Dr. Castilla del Pino en uno de sus libros-, tomó partido en el asunto y trató de ayudar a la difusión del hecho, así como el coadjutor Eduardo.

En su juventud, una guapa mujer

Se intentó comprobar con un experto el idioma citado y dijo que no tenía nada que ver con el griego. Ignoro si siguió o sus escritos lo fueron entonces en castellano. El obispo Cirarda tiene conocimiento del asunto y con las cautelas propias de la Iglesia, da por terminado el mismo, le recomienda al “cura revolucionario” que se olvide de ello y al coadjutor lo trasladan a la sierra, método habitual también. Después algunas personas intentaron incidir nuevamente en el obispo sin éxito.

Publicó a lo largo de su vida más de 80 libros de sus “Sueños proféticos”, que eran publicados en el Diario Córdoba como publicidad. Después, en 2001 fue creada la Fundación Ana García de Cuenca. En 1974 le otorgan la Cruz de la Beneficencia. Fue nombrada por votación popular Cordobesa del Año en 1987. Luego dos propuestas para el Nobel de la Paz, y digo yo, si se lo dieron a los Rabin, Begin, Al Gore que se forró con el medio ambiente, y el Sr. Kissinger, con la responsabilidad que tuvo en guerras y miles de muertes, esta que seguro fue una buena mujer, pues eso.

Cuándo por la década de los noventa del siglo pasado se cerró al tráfico de vehículos, no públicos ni residentes, la calle Cruz Conde de esta ciudad, en un tímido experimento de peatonalización que sufrió todo lo inimaginable por parte de, principalmente los comerciantes y los automovilistas, y que ahora los primeros, con esa aceptación de las cosas a lo largo de los siglos, que solo tiene la Iglesia, y cuando la tiene, son los que la impulsan vehementemente.

En una reunión

Tráfico rodado por la Calle Cruz Conde

Pues bien, por esas fechas Doña Ana García de Cuenca “Anita la de la peseta”, tenemos conocimiento de la visita que le hizo al concejal Delegado de Tráfico y Seguridad. Éste consideraba que el servicio a los ciudadanos era su principal objetivo, por esa razón no tenía agenda de citas, si cualquier ciudadano necesitaba de sus servicios directos siempre tenía prioridad sobre todo lo demás. Esto tenía las ventajas del servicio y las de la incomprensión de algunos. Cierto día unos ciudadanos que habían sido recibidos en el acto con un problema, cuando salieron de la oficina comentaban:

—No te decía yo que este nos recibía enseguida, no ves que este tiene poco que hacer, otra cosa hubiera sido el de Urbanismo que le pedí cita y me la ha dado para tres meses. Está el muchacho agobiado de trabajo. –No sabían que el concejal, por recibirlos, tendría que volver por la tarde para terminar su trabajo.

Pues bien, Doña Ana con su acompañante habitual, que podía haber sido su hermana Juana que siempre la acompañaba, y su proverbial educación, estaban allí sentadas para exponer su problema, la circulación rodada por la calle Cruz Conde. Según tengo entendido, Doña Ana le pareció al Delegado una Sra. respetable, muy amable y prudente que, sin rodeos le dijo al munícipe:

—Mire Vd. lo que yo deseo es que me de un pase para poder entrar y salir por la calle Cruz Conde, sin que la policía me lo impida. –dijo abiertamente.

—Señora, –le contestó el concejal- eso no puede ser, ni siquiera el Alcalde puede hacerlo. La prohibición no tiene más excepciones que los vehículos de seguridad, sanitarios y públicos, ya que al no tener cocheras no tiene circulación de residentes.

—Pero es que Doña Anita habla con Dios. –apuntó la acompañante y posiblemente conductora del vehículo, tratando de reforzar la petición del permiso.

—Me parece muy bien lo que dice, -dijo el concejal a la señora acompañante sin retirar la mirada de Doña Ana, a la que daba la impresión de no haberle parecido oportuna la intervención de su compañera, pues le puso la mano en el brazo como diciéndole espera- pero le reitero que no eso no es motivo para tener permiso de libre circulación.

— ¡Como qué no es importante hablar con Dios! –respondió poniendo su mano encima de la de Doña Ana que estaba en su brazo en aptitud de freno y continuó- y además son muchos los libros que tiene escritos.

—Señora yo no le resto importancia a lo que dice, que seguro la tiene, pero en este caso no sirve.

—Yo tengo el “nihil obstat” del Vaticano, que como Vd. sabrá es la autorización para poder escribir mis libros. –dijo Doña Ana esbozando una sonrisa de satisfacción por el permiso.

—No sabe cuánto me alegro de que tenga el reconocimiento del estado Vaticano para sus libros, pero eso tampoco la libera del cumplimiento de las normas municipales de tráfico. –continuó, tratando de dar por acabado la conversación- Doña Ana no existe posibilidad de expedir esa autorización que pide, ya le he dicho que ni el Alcalde de esta ciudad la tiene y yo que soy su Delegado en esta materia de tráfico tampoco.

—Es que es para recaudar las ayudas que le dan las personas, para obras de caridad, y que ella recoge personalmente, y como está mal de las piernas… -Volvió a intervenir la otra señora.

—Pero estar subiendo y bajando constantemente el vehículo es un esfuerzo superior al de caminar unos metros. –les respondió el concejal, comprendiendo  que sería imposible convencerlas de la aceptación de una norma terrenal, teniendo en cuenta la relación onírica-personal con una divinidad- -Mire Doña Ana, -continuó-  vamos a hacer una cosa, cuando tenga irremediablemente que pasar, podría exponerle el problema al policía que está allí y que él valore la situación y la autorice si lo considera posible, estoy seguro que lo valorará adecuadamente. En todo caso podría solicitar el pase por escrito y los técnicos lo valorarían y le contestarían. 

Parece que esta última cuestión la hizo recapacitar, se despidió educadamente y se marcharon.

La realidad es que viendo la trayectoria de su vida, debemos llegar a la conclusión que es de esos fenómenos que surgen y que la gente apoya, posiblemente por la inmensa soledad que nos impregna esta sociedad. Mucha comunicación, muchos medios, pero cada vez más soledad. En resumidas cuentas que en esa situación la gente se agarra a cualquier cosa. Podemos decir que por incultura o por otra causa. Otra cuestión a señalar es que la dirección de la Iglesia nunca se moja en estos asuntos directamente, nunca toma partido, no tiene prisa para ello, es cuestión de dejar pasar el tiempo y unos cuantos siglos después ya actuarán si les interesa. De todas formas yo, particularmente diría, pues vale, pero de ahí a certificar o valorar el asunto va un abismo. Evidentemente, separando el aspecto “profético” de la realidad lo más probable es que ayudará a bastante gente.


Fotografías de la página de la Fundación.
Bibliografía de Wiki, su página personal y de la Fundación..

miércoles, 10 de agosto de 2011

EL CASO RARO DE LAS GOLONDRINAS

Bandada de golondrinas

El libro de los Casos Raros de la ciudad de Córdoba, como su nombre indica, es un cúmulo de sorpresas. Dice el caso 38, llamado Caso de las Golondrinas:

“En el año de 1369, siendo Obispo de Córdoba D. Andrés Pérez Monsalvez y Deán de la Santa Iglesia D. Diego Martínez, eran tantas las golondrinas que al templo acudían de dicha Iglesia que siendo su longitud de 206 varas, y la latitud de 190, con 19 naves, el ruido que hacían con su canto, impedía el que se celebrasen los divinos oficios. Indignados los canónigos contra estas simples avecillas, porque todos los medios de que se habían valido para el logro del silencio y aseo de la Iglesia no surtían efecto, acordaron el conjurarlas, y para ello consultaron al Obispo, y con su beneplácito se ejecutó el acto; y fue visto, que acabado el conjuro no quedó en la Iglesia y su recinto ni una golondrina; ni se han visto aún, obedeciendo estos animalillos los mandatos de la Iglesia, temerosos de las armas de que se vale. Hoy se podía practicar la misma diligencia con los gorriones y murciélagos.”

Golondrinas molestando al Cabildo con sus cantos (Foto José del Moral)

La verdad es que se quedaron descansando. Esto es igual que las declaraciones de Sr. Rouco Varela que dice que hay que rezar para que se vaya el calor/el calor, del verano. Cuestión que en mi casa hemos seguido a rajatabla, y hemos conseguido no contribuir al sueldo del asesor de Endesa, Sr. Aznar, rebajando la factura directamente proporcional al número de padrenuestros, aproximadamente en un euro por rezo. No sabemos si el continuar así pondría nuestra cuenta en positivo o nos traería el invierno a mediados de agosto.

Golondrinas una vez efectuado el conjuro

Saco a colación las declaraciones del primer Jefe de la Iglesia española, por que sea 1356 o 2011, no es óbice para contarle al respetable toda una serie de cuentos. Bien es verdad que el de las golondrinas fue en el siglo XIV, que se prestaba más a la incultura ciudadana, pero es que el otro es en el XXI. Y digo yo, este hombre se creerá lo que dice, será fruto de la gerontocracia eclesial, o queman en los incensarios algo distinto al incienso.

Esto sí es "porculear", no lo de 1369

La satisfacción que me da el caso raro, es que se los comerían los mosquitos por haber roto la cadena natural y eliminado a los naturales depredadores de esa especia picantona –las hembras-, por lo menos en el recinto de la Iglesia, por otro lado, en horario nocturno tenían a los murciélagos, pero ya se ve en el último párrafo “Hoy se podía practicar la misma diligencia con los gorriones y murciélagos.” Aunque este párrafo lo incluye el escribano que es del siglo XX, lo que se deduce que es un añadido gracioso.

Golondrina protestando por la muerte de su compañera, 
ésta no fue culpa del conjuro, se la cargaron en el s. XX

"Juan XXIII dijo que el Concilio sería una nueva primavera para la Iglesia. Pues bien, aquí tenemos ya la primera golondrina: la reforma litúrgica. Tras ella vendrán los almendros florecidos del esquema ecuménico, los frutos de la colegialidad y tal vez la unidad de los cristianos. Buen verano se le acerca a la Iglesia, cuando tan fuerte vuela esta primera golondrina conciliar." Roma 1962/63

Enmudecieron las golondrinas en el s. XIV, y se cargaron una llamada Esperanza en el s. XX.

Dice al respecto Don Luis María Ramírez de las Casas Deza en su “Corografía Histórica-Estadística de la Provincia y Obispado de Córdoba”, nota 294:

“Siendo constante que en esta iglesia, a pesar (sic) de sus muchas puertas, no entran las golondrinas, en tiempos antiguos más que ahora corría entre el vulgo la fábula de que se fulminó contra ellas escomunion (sic) en 1286, porque haciendo nidos ensuciaban la iglesia: pero lo cierto es que no habrán entrado jamás sin otro motivo que la baja temperatura que se experimenta en el interior de este edificio que es de tres grados R. menor que fuera.”

Fotografías de José del Moral, páginas canonistas.com y
de objetivocadiz.lavozdigital.es
Bibliografía: Casos Raros de la Ciudad de Córdoba,“Corografía Histórica-Estadística de la Provincia y Obispado de Córdoba”

martes, 9 de agosto de 2011

LA SEÑAL GEODÉSICA DE ALTITUD DE LA ANTIGUA ESTACIÓN DE FERROCARRIL DE CÓRDOBA.

Placa en la antigua estación de FF.CC. de Córdoba

Hace unos días, un buen amigo me remitió una serie de fotografías de la antigua estación de ferrocarril de nuestra ciudad, la antigua pero ya remozada en sus últimos tiempos. Esta estación de las fotografías ya tenía las últimas reformas que fue con las que cerró. El paso subterráneo alicatado entre los andenes, que evitaba el cruzar por las vías como lo hacía todo el mundo, bien saltando el alto escalón del andén, sin esperar a ir al final del mismo, o cruzar por las vías, encajonadas entre traviesas de madera del aserradero de Vadillo, en Cazorla.

Paso de las vías con traviesas de madera

Últimamente no estaba tampoco el destacamento militar de la Unidad de Ferrocarriles -en la foto sí-, dónde estaban las dos vías muertas en las que normalmente estaba el ferrobús aparcado, o alguna unidad distinta. Vías una vez pasado el bar y los urinarios o retretes, porque en las estaciones de ferrocarril no se llamaba “wáter closed”, abreviado WC, en inglés, sino Urinario o Retrete en el más puro castellano, lo del WC fue una moda moderna. Casi todos los urinarios tenían el estilo arquitectónico del momento, caseta imitación mudéjar sin yesería, con mampara de madera pintada de verde delante.

Destacamento de la Unidad de ferrocarriles, falta el Ferrobús.

A lo que vamos. Cuando vi la fotografía en la que está el óvalo de la Dirección General del Instituto Geográfico y Estadístico, que dice “altura sobre el nivel medio del mediterráneo en Alicante”, y que era la medida oficial de la altitud de la estación, que es lo mismo que la de la ciudad. Entonces no se soñaba ni siquiera con altímetros de muñeca, ni GPS, ni teléfonos móviles con la pulserita del todo incluido. 123m.7, la letra eme en altura, entre las unidades y los decimales. Estos óvalos son como los de los vértices geodésicos, claro miden lo mismo y son de la misma empresa, o como los de las marcas de las grandes maquinarias, o pequeñas –pies de máquinas de coser-, de hierro fundido. Con un sabor romántico de años atrás. 

Placa de la estación de Alicante

Como la curiosidad es la madre de la ciencia o algo así, investigando llego a conocer un texto del que pierdo su ubicación, pero como lo que nos interesa es su contenido lo transcribo. A la pregunta "¿Por qué en las estaciones de tren existe una placa indicando la altura sobre el nivel del mar del lugar? El Sr. Sánchez Sobrino del Centro de Observaciones Geodésicas (Instituto Geográfico Nacional) contesta:

“Antiguamente, las líneas de nivelación que servían como referencia de altitud para hacer mapas y todo tipo de trabajos topográficos y cartográficos, discurrían a lo largo de las líneas de ferrocarril. A lo largo de estas líneas había una señal cada kilómetro, aproximadamente, con una medición muy precisa de altitud sobre el nivel medio del mar en Alicante. Por ello, cuando se llegaba a una estación, se colocaba además una placa indicando la altitud. También en algunos ayuntamientos o edificios oficiales existen placas de este estilo. Actualmente las líneas de nivelación que sirven de referencia de altitud, denominada REDNAP, discurren a lo largo de carreteras y no ferrocarril como antiguamente.”

Escalera del Ayuntamiento de Alicante, cota cero en el primer escalón.


La cota cero sobre el nivel del mar mediterráneo en España, se encuentra en la “Millor terreta del mon”, en el primer escalón de la escalinata del Ayuntamiento de Alicante y en el pilar una placa lo dice.

Le sigue otra pregunta: ¿por qué la Cota Cero se encuentra en ese punto de Alicante? “Pues por que cuando se proyectó el levantamiento altimétrico de España, a finales del siglo XIX, los ingenieros comprobaron que la diferencia entre la pleamar y la bajamar, era menor en la costa de la provincia alicantina.Tras varios años de observación del nivel del mar en esta provincia, se fijo la cota cero ahí.”


Cota cero del primer escalón de la escalera del Ayuntamiento de Alicante

Claro a mí se me plantea ¿cómo la cota cero en un escalón del ayuntamiento? Uno que tiene pocas luces piensa ¿es qué el nivel del mar llegó ahí en algún momento? Nada de eso, hay que seguir investigando. Para determinar el valor se estudiaron durante dos años consecutivos, en un punto determinado Z, a cuatro medidas diarias las mareas del Mediterráneo, concretamente desde el 1 de julio de 1870 al 30 de julio de 1872, en el gran siglo XIX de los descubrimientos. 

Señal de la convivencia aún del vapor y de la electricidad.

Con estas medidas se llegó a la conclusión que, la altura del nivel del mar sobre el cero de la escala en la que midieron las mareas era de 0,43 m. Ahora para que eso tuviese una referencia estable, se enlaza con el primer peldaño de la escalera citada, o señal NP 1, y por medio de una doble nivelación de precisión, se obtiene para ese punto una altitud sobre el nivel del mar de 3.409 m. Ya está esto mejor, y a mí por lo menos me aclara las dudas. Y, a partir de ahí todos los puntos del territorio nacional.

Una placa cualquiera, en una estación cualquiera
Antigua estación de ferrocarril de Córdoba. Nostálgicas fotografías. Última vez que pasó el tren por ahí. Algunos –yo- hasta tienen un trozo de balasto antes de que desapareciera, como si fuera un trozo del muro de Berlín, que si se unieran todos los que hay por ahí sobarían kilómetros de muro, o si se unieran las astillas de la cruz de Jesucristo habría para doscientas o trescientas cruces. 


Fotografías de todos sitios.
Bibliografía de Wikipedia y otras fuentes

lunes, 8 de agosto de 2011

LOS CABALLEROS VEINTICUATRO

Procesión de Caballeros Veinticuatro de Sevilla

Los equivalentes a concejales en la actualidad o ediles, tenían en la antigüedad el nombre de caballeros veinticuatro, primitivo número que había en los ayuntamientos. En el siglo XVI se aumentó y disminuyó su número por diversos motivos. Sus funciones eran variadas, desde fiscalizar tributos, hasta visitas a la cárcel o inspecciones de mercados. Todos tenían grandes prerrogativas y para gozar del cargo debían ser hidalgos. Era obligatoria la asistencia a las reuniones del Cabildo pudiendo ser multados si faltaban a ellas, sin justificación.

Eran cargos de mucho aprecio. Al igual que las licencias de los taxis se podían vender, debido a los agobios económicos de la Corona, sistema generalizado en el s. XVII, alcanzando un precio de 8500 ducados.  El prestigio y la influencia en la ciudad, que estos cargos proporcionaban, y la inversión segura que para sus rentas de capital significaban los hicieron muy apetecibles, ello aumentó su número, con el consiguiente problema de hipertrofia municipal.  

En las respuestas del Catastro de Ensenada de 1752, en la pregunta 28ª se refiere a los caballeros veinticuatro del Ayuntamiento de Córdoba y describe que había en ese momento los siguientes.

28ª Sí hay algún Empleo, Alcavalas, u otras Rentas enagenadas: a quién: si fue por Servicio Pecuniario, u otro motivo: de quánto fue: y lo que produce cada uno al año, de que se deberán pedir los Títulos y quedarse con Copia.

Veinteyquatros

Cinquenta y tres oficios de Veinteyquatros, que en propiedad pertenece uno a don Andrés Ruiz de Morales y de los Ríos, residente en Yndias; otro a don Agustín Guajardo Fajardo, vecino de esta Ciudad; otro a don Fernando de Cabrera; otro a don Joachín de Córdoba y Aguilar; otro a don Juan de Aguayo Manrique; otro a don Martín Córdoba, vecino de esta Ciudad; otro a don Fernando Pineda, también vecino de esta Ciudad; otro a doña Josepha de Aljama, vecina de Montoro; otro a don Antonio Fajardo; otro a don Andrés Torralvo de Concha; otro a don Domingo de Guzmán; otro a don Martín González de Guiral; otro a don Pedro de Orbaneja; otro a don Juan de Figueroa; otro a don Juan Antonio Saabedra; otro a don Fernando Muñoz de la Corte; otro a la marquesa viuda del Villar; otro a don Juan Díaz de Morales; dos al conde de Gavia; otro a la marquesa de Carpio, vecina de Madrid; otro al conde de La Jarosa; otro a don Antonio Javoso de los Ríos; otro al marqués de Cabriñana; otro al vizconde de Sanchomiranda; otro al marqués de La Puebla; dos a don Luis de Valenzuela; dos a la condesa de Villanueva; otro a don Lucas de Armenta; otro al Conde de Torres Cabrera; otro a don Andrés de Hoces y Córdova; otro a don Juan Vir Martínez; otro a don Martín Pérez de Saabedra; a don Joachín de Valdivia y Corral, otro; a don Luis Toboso, otro; al conde de la Fuente, otro; al marqués de la Vega otro; y no han podido averiguar quiénes sean sus dueños de los demás oficios, por lo que se remiten a lo que resulta.

Cuyos oficios tienen situado, en cada un año, diez mil y doscientos reales, que satisface esta Ciudad de sus propios, cuya utilidad disfrutan los Veinteyquatro que actualmente ejercen este oficio, entre quienes se ha de repartir esta cantidad.

Y que asimismo hai trece oficios de veinteyquatro renunciables, que de presente están vacantes, a los que no le consideran utilidad alguna por propiedad, respecto a que no la tienen."

Como se puede ver por la respuesta eran diez mil doscientos reales a repartir entre ellos. Hoy sin ir más lejos he visto publicada la lista de los salarios de los actuales concejales y asesores del Ayuntamiento de Córdoba, que se pueden comparar.

Ayuntamiento de Córdoba

En los “Casos raros de la ciudad de Córdoba”, cuenta el autor que, en San Andrés vivía un caballero veinticuatro, al que su mujer se la estaba pegando con un joven lacayo. Tenía una joven y hermosa esposa a la que no le faltaba un capricho, salvo el de la juventud y poderío en el lecho del joven lacayo.

La criada, casi siempre cómplice en estas cuestiones, por razones de enfrentamientos con la señora, le fue con el cuento al marido, el cual muy discretamente llamó al lacayo, le dio dinero y le dijo que no le quería ver el polvo por Córdoba nunca más, mucho menos el polvo. Con toda la tranquilidad del mundo siguió como si no hubiera pasado nada tan atento y enamorado con su esposa, que hizo pensar a los que estaban enterados del hecho que la había perdonado.

Cierto día la señora se puso enferma, lo que aumentó sus atenciones. El médico llamado sugirió un sangrado, el caballero la veló y a media noche la sujetó impidiendo que gritara, le soltó la venda del sangrado hasta que la pérdida de sangre le hizo perder el sentido, se volvió y se acostó. Por la mañana los criados vieron como estaba desangrada, pensando que había sido un accidente. El disimuló su dolor y se recluyó durante un tiempo.

Pasados unos años volvió a casarse. Invitó a su boda a amigos y parientes, incluso a su antiguo suegro que, cuando se despidió de él al finalizar la ceremonia, le dijo: 

-Espero que seas muy feliz con tu nueva mujer, y si algún día te cansas de ella por lo que sea, ya sabes que la mejor medicina es sangrarla.

Fotografía caballeros veinticuatro de Sevilla en procesión.
Bibliografía Catastro de Ensenada y Casos raros de la ciudad de Córdoba

domingo, 7 de agosto de 2011

1975 EN GENERAL Y SIETE DE AGOSTO EN PARTICULAR

Reseña del terremoto del 7 de agosto de 1975 en ABC
1975 en general

Este año fue  ni más ni menos que un año como otro cualquiera en el panorama de este país. El futuro a su comienzo no se presentaba nada halagador. Yo terminé mi curso de Electrónica Industrial con aprovechamiento, después de haber efectuado el de Electromecánica, y además fui profesor suplente durante unos meses, en FPA de San Carlos.

A finales del año nos esperaba la muerte del dictador en su cama, sin las botas puestas, por lo menos Carrero entró en el Walhalla con ellas. Las cosas del destino. A mediados, en mayo el Gran Teatro se llenaba de banderas de Falange, tradicionalistas y, cómo no, rojas y gualda. Y hasta la bandera fue el lleno, de funcionarios y adeptos al Régimen, que ya empezaba a flaquear, para conmemorar el discurso que hacía 32 años dio el hijo de otro dictador, Primo de Rivera, en el mismo lugar. Un subjefe de Jaén, Sebastián Pérez enardeció a la masa con sus soflamas falangistas. En ese mismo mes pero el día 23 las autoridades de la ciudad hacen un viaje al Valle de los Caídos a un funeral -por sus caídos como es lógico-, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid visitan a Solís -la sonrisa del Régimen- que tenía muy calentito su nombramiento. 

Como era natural, el 18 de julio celebran el 39 aniversario del Alzamiento, que ellos apellidaban Glorioso y otros, los silenciosos, los ausentes, sedicioso y fascista. Le ponen el nombre de Carrero Blanco a la Plaza de la hoy Constitución, y al Hospital General el del dictador. Por octubre Adolfo Suarez viene a publicitar su partido UDPE, Alarcón fue un valedor aquí de ello y el rector de la Universidad también. Allí se fraguó la amistad de futuro Duque de Suarez con el abogado Cecilio Valverde.

El 17 de abril  fue una jornada de lucha que como siempre, la prensa minimizó. Cinco etarras fueron condenados a muerte el 27 de septiembre. Europa entera criticó las sentencias del Régimen. Por el contrario organizaron un "party" en la Plaza de Oriente, el 1 de octubre, que la llenó hasta la bandera de adeptos. Pero esa plaza se ha llenado siempre para las más variadas cuestiones, diferentes entre sí. El 17 convocaron aquí y se llenó la plaza de José Antonio (Tendillas), hasta el extremo que Aucorsa dispuso su flota gratuita para llevar allí a los cordobeses, todavía eran los gallegos los dueños. Sería por solidaridad con su paisano del Ferrol.

El general entregó, afortunadamente, la cuchara como se dice, y que no se me entienda mal, a pesar de que hubiera merecido morir en la cárcel, bien que lo manosearon al estilo de los dirigentes rusos, para que, el aparato, huérfano, se organizara por lo que tronara. Cirarda ofreció una misa ayudado por 48 curas, en la Catedral de la Mezquita. Y mira que pedían por el, obligatoriamente, en todas las misas: 

-Por el Papa (el que fuese), Por nuestro Jefe de Estado Francisco. Por nuestro Obispo (el de turno)

Pero ni por esas. Un amigo de mi padre, Antonio González hasta fue a Madrid desde Lepe en autobús para ver al dictador muerto y hacer cola. Aquello me resultó exagerado. Luego la monarquía, algunos indultos. Se convocaron manifestaciones pidiendo más y unas ochocientas personas se concentran para ello en las Tendillas. Por otra parte Idelfonso Jiménez destacado militante del PCE reivindica a pecho descubierto libertad sindical. Marcelino Camacho fue puesto en libertad con aquellos indultos.

Este año 1975 se pensó ya en el traslado de la Feria, que se realizó “diecitantos” años después. Serconsa dejó el control de la limpieza de la ciudad que pasó al ayuntamiento, pero como siempre sin preveer presupuesto acorde con ello. Se la dio la vuelta a la Torre de la Malmuerta. Se arregló el alumbrado y otro empujón al teatro al aire libre, que iba a durar como la obra del Murallón o el actual Palacio del Sur. Cabello de Alba, el ministro, prometió la estación de ferrocarril. Abrió Woolworth en Conde de Gondomar, y se cargó el Palacio de los Marqueses de Boil. La facultad de derecho no llegaba. Clavero Arévalo dio una conferencia en el Castillo de Almodóvar para el Opus Dei.

Once salas de arte tenía la ciudad. La mezquita comenzó una rehabilitación, seguro por el cargo de De la Hoz, de Director General de Arquitectura que empujó, todo hay que decirlo. Se destinaron fondo, pocos, a la restauración de la Magdalena. Muere Feliz Hernández, y Ana María Vicent dijo:

-Muchos siglos de historia de está ciudad, bajan con él a la tumba. 

Se estrenan Anillos para una Dama y la Cítaras colgadas de los árboles, de Gala. El Coloso en Llamas, Furtivos y Jesucristo Super Star. El Córdoba Club de Futbol quedó cuarto en la liga, y ganó el I Trofeo Ciudad de Córdoba al Boca Junior por 4 a 1. Campanero dejo la Presidencia del Club. El Sr. Benítez se caso con Martina la Sra. francesa, y la prima de mi madre se quedó con las ganas de ser su suegra, y la guapísima Pepi compuesta. Manolo Adarve fue condenado a 25 años por el asesinato de Conchi Lozano, la guapísima y atractiva sevillana que era su mujer. Fue el crimen del Mesón del Conde. Pero el hijo de Pérez-Barquero fue declarado loco y absuelto del asesinato de los dos novios en la carretera de Trassierra en la cantera.

Paquito


Siete de Agosto en particular

Lo más importante, hubo un nacimiento bastante deseado en nuestra familia, ya Conchi lo glosa perfectamente en su blog. Paquito nuestro hijo mayor, no sabemos si fruto de Gaseosan (leer a Conchi) o no, lo cierto es que vino a este mundo tal día como hoy, en el Gran Capitán, acompañado de un fuerte terremoto. Ese día se puso gris, con una bruma rara, y ruidos extraños que lo precedieron. Juan Lozano, mi primo Paco y yo, seguramente para quitarnos -por lo menos yo-, el susto, nos pasamos en casa del Panza, y al día siguiente, Juan me tuvo que ayudar a la recuperación para poder ir al registro Civil. Al otro día después Pepi, -la mujer de Juan-, me acompañó a un pediatra que había en la Plaza de San Andrés –no teníamos seguridad social- para que le hiciera los controles habituales. El galeno, después de hacerlo andar por la camilla, auscultarlo, comprobar el oído, la vista, y todos las medidas de los recién nacidos, que estaban correctas, al medirle el perímetro craneal dijo: 

-Este niño es cabezón. 

Y claro el padre novato -yo-, preguntó: 

-¿Qué quiere usted decir con eso de cabezón? –acordándose de la deformación ya solucionada de los primeros momentos del nacimiento, por la dificultad del parto. 

-¡Pues que tiene cabeza! -contestó. 

Nos miramos Pepi y yo pensamos, pues vale. Y después de eso treinta y seis años que se dice muy pronto.

Paquito con sus abuelos maternos y paternos en San Pedro

Acontecimientos entresacados de una barbaridad de ellos fechados el 7 de agosto.

338: a.C tiene lugar la batalla de Queronea, imponiéndose Filipo en toda Grecia. 
1711: se celebra la primera carrera de caballos en Royal Ascot, Ascot.
1819: con la Batalla de Boyacá se sella la independencia de Colombia ante España. 1858: Ottawa es elegida como la capital de Canadá por la Reina Victoria.
1919: el Congreso aprueba el dictamen referente al ingreso de España en la Sociedad de Naciones. 1942: los marines estadounidenses comienzan el asalto a Guadalcanal.
1957: se retiran del cine los cómicos Stan Laurel y Oliver Hardy, conocidos como "el Gordo y el Flaco". 
1959: los Estados Unidos lanzan el Explorer 6 para tomar la primera foto de la Tierra desde un satélite. 1961: el cosmonauta Titov orbita alrededor de la tierra durante un día completo en la nave Vostok 2. 
1984: Irak reanuda el ataque contra Irán con misiles a los barcos petroleros que navegan por el Golfo Pérsico. 1990: tras la invasión de Kuwait por Irak, Turquía cierra el oleoducto que transportaba petróleo iraquí al Mediterráneo.
1996: mueren 87 personas y 183 resultan heridas como consecuencia de una riada provocada por una tormenta que arrasó un camping llamado "Las nieves", cerca de Biescas (Huesca).

Después de que lo fichara el Córdoba C.F.

Nacimientos, entre otros muchos, el siete de agosto.

317: Constancio ll, emperador romano.
1876: Mata Hari, bailarina y espía neerlandesa. 1885: Billie Burke, actriz estadounidense.
1904. Ralph Bunche. diplomático estadounidense, Premio Nobel de la Paz en 1950. 1911: Nicholas Ray, cineasta estadounidense.
1924: Kenneth Kendall, periodista británico. 1932: Abebe Bikila, atleta etíope (f. 1973). 1942. Carlos Monzón, boxeador argentino. 1942: B.J. Thomas, cantante estadounidense. 1942: Caetano Veloso, cantautor brasileño. 1943: Alain Corneau, cineasta francés. (f. 2010) 1946: John C_ Mather, astrofísico y cosmólogo estadounidense, premio Nobel de Física. 1947: Luis Mariñas, periodista español. (f. 2010)
1954: Antonio Resines, actor español.
1966: Jimmy Donal "Jimbo" Wales, fundador de Wikipedia.
1972: Eva Hache, humorista y presentadora de televisión española. 1975: Charlize Theron, actriz sudafricana.
1975: Francisco Muñoz Carnago, fruto del amor de la encantadora pareja Paco y Conchi. (Así lo hubiera descrito Ecos de Sociedad)
1977: Paula Echevarría, actriz española. 

Fallecimientos entre muchísimos más.

461: Mayoriano, emperador de los romanos.
1941: Rabindranath Tagore, escritor indio; Premio Nobel de Literatura en 1913. 
1965: Oliver Hardy, actor cómico estadounidense el que se retiró en el 1957
1992: Francisco Fernández Ordóñez, político español. 
1994: Rosa Chacel, escritora española. 

Bibliografía del periódico Córdoba, ABC y Wikipedia
Fotos del autor 

sábado, 6 de agosto de 2011

PLAZA DE SANTA TERESA

Placa conmemorativa del paso de Teresa de Cepeda por Córdoba

Doña Teresa de Cepeda y Ahumada le hizo una visita en 1575 a nuestra Córdoba, cuando era una mujer polémica, valiente y decidida, y muchos años después, 1962, fue su brazo incorrupto, el que vino en su periplo teresiano por los pueblos de España. Aquel brazo que el general bajito tenía en su mesilla de noche, para que lo protegiera de comunistas masones y judíos, el que cuentan que su niña se llevó una vez a Estados Unidos a una beatífica reunión en Nueva York y al no saber en la aduna catalogarlo, el funcionario lo puso en el apartado “Conservas y salazones”. Es una anécdota que se contó en su época. 

Lo más parecido a la iglesia que vio. A la derecha estaba el cementerio

En el Libro de las Fundaciones cita una reseña de su visita a Córdoba, y se queja de lo mal que lo pasó. Sufrió primero con la obtención de la licencia del Corregidor para pasar los carros al Campo de la Verdad, y cuando se la dieron hubieron de aserrarse sus ejes porque no pasaban por la puerta, luego una “bulla” desconsiderada en la Iglesia del Espíritu Santo, una pequeña iglesia de la barriada, que hizo que se le quitara hasta la fiebre que tenía desde el día anterior. En la iglesia se tuvieron que meter las monjas en una capilla, porque era horroroso el agobio de la gente.

La actual parroquia de San José y Espíritu Santo.

En una palabra, se acordó siempre Teresa de su paso por Córdoba y, aunque no sea la comparación adecuada, aquello sería como el disgusto de Lola Flores en la boda de su hija, por la incomprensión y curiosidad malsana de la gente, y eso que aún no era santa. Teresa, en su humildad, no estaba acostumbrada a esas exageraciones. No he encontrado ninguna visita más, seguro que no le quedaron ganas. Si está la de Juan de la Cruz, que se alojó en la Iglesia de San Roque para luego ir a la de San Cayetano.

Uno de sus famoso éxtasis. Que cada uno piense lo que quiera, hasta
la flecha la dirige Bernini hacia la partes nobles de la orgásmica santa.

Dice el Libro de las Fundaciones referido a Córdoba:

“12. Harto mayor trabajo fue para mí que los dichos lo que nos acaeció el postrer día de Pascua de Espíritu Santo (14). Dímonos mucha prisa por llegar de mañana a Córdoba para oír misa sin que nos viese nadie. Guiábamos a una iglesia que está pasada el puente, por más soledad. Ya que íbamos a pasar, no había licencia para pasar por allí carros, que la ha de dar el corregidor. De aquí a que se trajo, pasaron más de dos horas, por no estar levantados, y mucha gente que se llegaba a procurar saber quién iba ahí. De esto no se nos daba mucho, porque no podían, que iban muy cubiertos (15). Cuando ya vino la licencia, no cabían los carros por la puerta de la puente; fue menester aserrarlos, o no sé qué, en que se pasó otro rato. En fin, cuando llegamos a la iglesia, que había de decir misa el padre Julián de Ávila, estaba llena de gente; porque era la vocación del Espíritu Santo, lo que no habíamos sabido, y había gran fiesta y sermón.

13. Cuando yo esto vi, diome mucha pena, y, a mi parecer, era mejor irnos sin oír misa que entrar entre tanta baraúnda. Al padre Julián de Ávila no le pareció; y como era teólogo, hubímonos todas de llegar a su parecer; que los demás compañeros quizá siguieran el mío, y fuera más mal acertado, aunque no sé si yo me fiara de solo mi parecer. Apeámonos cerca de la iglesia, que aunque no nos podía ver nadie los rostros, porque siempre llevábamos delante de ellos velos grandes, bastaba vernos con ellos y capas blancas de sayal, como traemos, y alpargatas, para alterar a todos, y así lo fue. Aquel sobresalto me debía quitar la calentura del todo; que cierto, lo fue grande para mí y para todos (16).

14. Al principio de entrar por la iglesia, se llegó a mí un hombre de bien a apartar la gente. Yo le rogué mucho nos llevase a alguna capilla. Hízolo así, y cerróla, y no nos dejó hasta tornarnos a sacar de la iglesia. Después de pocos días vino a Sevilla y dijo a un padre de nuestra Orden, que por aquella buena obra que había hecho pensaba que había Dios héchole merced que le habían proveído de una gran hacienda, o dado, de que él estaba descuidado.

Yo os digo, hijas, que aunque esto no os parecerá quizá nada, que fue para mí uno de los malos ratos que he pasado, porque el alboroto de la gente era como si entraran toros. Así no vi la hora que salir de allí de aquel lugar; aunque no le había para pasar la siesta cerca, tuvímosla debajo de un puente.

(14) Este paso del Guadalquivir lo hicieron el primero o segundo día de Pascua. 
(15) Iban muy cubiertos los carros.
(16) Me debía quitar la calentura. Recuérdese que el día anterior la había tenido fortísima.”


Dicen que este retrato la representa mejor que ninguno. Es copia de uno original pintado en 1576, al año siguiente de su paso por Córdoba, cuando tenía 61 años.

¿Cómo era físicamente Teresa? Su confesor, Francisco de Ribera, la definió así:

"Era de muy buena estatura, y en su mocedad hermosa, y aun después de vieja parecía harto bien: el cuerpo abultado y muy blanco, el rostro redondo y lleno, de buen tamaño y proporción; la tez color blanca y encarnada, y cuando estaba en oración se le encendía y se ponía hermosísima, todo él limpio y apacible; el cabello, negro y crespo, y frente ancha, igual y hermosa; las cejas de un color rubio que tiraba algo a negro, grandes y algo gruesas, no muy en arco, sino algo llanas; los ojos negros y redondos y un poco carnosos; no grandes, pero muy bien puestos, vivos y graciosos, que en riéndose se reían todos y mostraban alegría, y por otra parte muy graves, cuando ella quería mostrar en el rostro gravedad; la nariz pequeña y no muy levantada de en medio, tenía la punta redonda y un poco inclinada para abajo; las ventanas de ella arqueadas y pequeñas; la boca ni grande ni pequeña; el labio de arriba delgado y derecho; y el de abajo grueso y un poco caído, de muy buena gracia y color; los dientes muy buenos; la barba bien hecha; las orejas ni chicas ni grandes; la garganta ancha y no alta, sino antes metida un poco; las manos pequeñas y muy lindas. En la cara tenía tres lunares pequeños al lado izquierdo, que le daban mucha gracia, uno más abajo de la mitad de la nariz, otro entre la nariz y la boca, y el tercero debajo de la boca. Toda junta parecía muy bien y de muy buen aire en el andar, y era tan amable y apacible, que a todas las personas que la miraban comúnmente aplacía mucho.”

Plaza actual (fotografía de Ateneo de Córdoba)

Luego el Ayuntamiento quiso recordar el paso de la Santa por Córdoba y le dedico el nombre de la Plaza, que por eso se llama así, además instaló una placa –no me gusta lápida-, para que quedase para siempre el recuerdo de su paso. “El Ayuntamiento de Córdoba dio a este paraje el nombre de Plaza de Santa Teresa para que perpetuamente se recuerde el paso por aquí de tan insigne mujer española”, y cabreada debió poner también, porque el recuerdo no fue agradable.

Fotos de AMC, autor, Ateneo y Wikipedia
Bibliografía Libro de la Fundaciones y Wikipedia.

viernes, 5 de agosto de 2011

“ERES MAS 'DESGRACIAO' QUE EL POSTIGO DE SAN RAFAEL, QUE 'TO' EL QUE PASA SE CAGA EN ÉL"

Dibujo del Postigo San Rafael, en Écija, de la página inforecija.com.

Lola Carreras, mi madre, siempre decía, refiriéndose a una persona desafortunada: “Eres más desgraciado que el Postigo de San Rafael, que ‘to’ el que pasa se caga en él”. De esta manera hacía la comparativa con el famoso postigo que todas las mañanas, dicen, aparecía lleno de excrementos humanos de la noche anterior. ¿Pero dónde está el postigo de San Rafael? Dice alguna reseña que era un postigo que estaba junto a Puerta Nueva. No lo he podido comprobar. En la Iglesia de San Rafael tampoco parece que haya nada al respecto.

Arco a Isabel II, al fondo la Puerta Nueva

Sí, por el contrario, aparece el dicho referido a muchas poblaciones y en la que más centrado está su sitio, es en Ecija. Concretamente referido al palacio del Marqués de las Cuevas del Becerro, que está construido  sobre las ruinas del convento de las Dominicas del Espíritu Santo, a cuya calle dio nombre. Hay una historia de amor de principios del XIX, que es la que contribuyó a que el famoso postigo se llamará así, pero que no tiene nada que ver con la suciedad que se le adosa al del dicho. Era en los tiempos de la famosa partida de “los siete niños de Écija”.


Óleo de Alfonso Grosso sobre el Postigo astigitano.

En ese momento histórico, gris, la higiene no era algo que se prodigara. Y era muy natural, en nuestra ciudad, encontrar todos los rincones convertidos en retretes improvisados, cuando menos de aguas menores, rincones a los que algunos ponían una reja para evitar el arrinconarse para desaguar. En otros, por ejemplo, el de la calle Fitero, el llamado rincón más alto del suelo urbano de la medina. Hasta hace poco se prestaba incluso para cuestiones mayores, de las que amanecía sobrado, de todas maneras a foto señala marcas sospechosas.

Rincón de la calle Fitero, lugar más alto de la ciudad de Córdoba (medina)

Y así muchos dichos. Pero la ubicación cordobesa del llamado y desgraciado Postigo de San Rafael, lamentablemente no la he encontrado, y la verdad es que no deja de ser un lugar curioso que se cita -cada vez menos-, pero que nadie sabe dónde está, por lo menos a quienes he consultado. Son muchos los mitos, las leyendas, que se atribuyen a cada población.

Rincón anterior de Fitero desde la calle Torres Cabrera

Como el perro de los entierros, el más famoso era el de Fernán Nuñez. Eres más feo que Picio ¿Pero quién era Picio? o que el Sargento de Utrera, y este por lo menos se supone estaba en Utrera. O la Maragata, la de la suciedad en las ingles. O el hambre de los gatos de Doña Julia, que se comieron la radio porque tocaba las raspa. O la famosa Bernarda cuyo órgano sexual era tan conocido como usado, que me la citaron en el Campo de la Verdad, pero no deja de ser otra leyenda.

Fotografías de AMC, Web infoecija.com (que no funciona) y óleo del pintor Alfonso Grosso.

jueves, 4 de agosto de 2011

HOMENAJE A LA PESETA




Billete de dos mil pesetas de los últimos que manejamos (el que los manejara)

Creo que merece la pena echar la vista atrás y acordarnos de esa sufrida “pela”, que dividíamos algunos hasta por veinte y significaba mucho. Luego las divisiones se fueron diluyendo pero estaba ahí hasta el invento alemán y francés, la unión monetaria, que ha servido para que una serie de gente gane dinero con las subvenciones, se hagan carreteras y se engorde la cuenta corriente de otros.

Cien pesetas del año 1928

La pérdida de soberanía económica ha sido –todavía no es lo último pues nos quieren trasladar a la clase trabajadora a los siglos XVIII y XIX- otro escalón más que nos hará bajar el neoliberalismo. Pero la gente en un afán de considerarse burguesía sigue fomentando esa opción política que está llevando al mundo al desastre.

Cien pesetas de 1925

El euro ha sido un elemento especulador, al amparo del cual casi todos redondearon al alza y nos estafaron. Ahora sólo se oye esa asquerosa letanía, de una semántica criminal, para no llamar a las cosas por su nombre: 

Mercados: reunión de criminales económicos, insaciables, pero con nombres y apellidos, ¿por qué, quién compra los títulos? Bancos y agencias en nombre de unos especuladores y en el suyo propio, en suma unos cabrones. En Córdoba, los únicos mercados eran la Corredera y la Plaza del "pescao", luego el de la Mosca y otros.

Cincuenta pesetas de 1928

Prima de riesgo: Debía ser esa pariente buenísima que se mete en tu cama por la siesta sin que tu se lo hayas pedido. No como es,  la comparación de la medida de los calzoncillos “cagaos” de los gobernantes que desgraciadamente tenemos, con la cinturilla de las bragas de la teutona –de raza y de lo otro- Sra. Merkel –que estimo no son tanga-.

Puntos diferenciales: los que habría que darle en la cabeza, a la altura del testuz -lugar donde nace la cornamenta-,  a los criminales que están comprando países enteros y lo que es peor, el futuro de muchos millones de jóvenes que están abocando a la esclavitud.   

Y estas, las que añoramos muchos

Y así sería una letanía de nunca acabar, que se podían meter donde les quepa. Recordar a aquellos que siguieron las directrices de los gobernantes de turno, sindicatos -no todos, pues los de ideología acráta no lo compartieron- con lo de Masstrich y la Comunidad Económica Europea -de la que unos ilusos hicimos campaña en contra-, y lo votaron, donde estamos ahora gracias a ellos. Pero quedémonos en homenaje a la peseta que tanto echamos de menos.

miércoles, 3 de agosto de 2011

EL HOSPITAL DE LOS DESAMPARADOS

Portada del llamado Hospital de los Desamparados

En la calle Ramírez de las Casas Deza la casa más importante es la del Bailio, tenía salida a la calle Conde de Torres Cabrera, en la esquina está la que tiene apariencia de ermita. Es el 24 de la calle Conde de Torres Cabrera. D. Teodomiro Ramírez de Arellano, en sus Paseos dice que fue carbonería en la esquina de la calle del Silencio con la de Los Dolores Chicos, o lo que es lo mismo Conde de Torres Cabrera y Ramírez de las Casas Deza, y dice de ella:

Vista de la hornacina superior

“En la esquina a la calle del Silencio vemos un local dedicado a carbonería, y en otras ocasiones a diferentes usos, que por su forma demuestra haber sido iglesia. Como tal la hemos conocido, llamándose hospital de Nuestra Señora de los Desamparados.

Ventanuco en forma de cruz para el techo

Es de una sola nave y en su frente aún se ven algunos adornos de yesería, restos del retablo del altar mayor. Éste tenía camarín, aún existente, y en él se veneraba, con aquel título, una antigua escultura representando la Asunción, la que está depositada en una torre del cercano hospital de San Jacinto, ya descrito por nosotros. Muy cerca había otro altar, bajo un arco, con un Jesús atado a la columna, que ignoramos donde estará. Tal vez habría en esta iglesia otra imagen de los Dolores a que tendrían particular devoción, y al instalarse la Congregación de Siervos de María en el hospital de San Jacinto, para distinguir una iglesia de otra le antepondrían a ésta la palabra Chicos con que se conoce hasta la calle.

Puerta

El hospital de los Desamparados debió fundarse en el siglo XV, con la idea de recoger huérfanos y viudas, por lo que le dieron aquel título. En el XVI lo vemos ya figurar entre los primeros de Córdoba, y aun heredando algunos bienes, como los que por su testamento otorgado en 16 de marzo de 1558, ante el escribano Francisco Jerez, le dejó doña María de Angulo, perteneciente a una de las familias más nobles de Córdoba, y un censo de 1.400 maravedises que le dejó doña María de Toro por su testamento ante Rodrigo de Castro, en 4 de septiembre de 1560.”

Plano catastral de la parcela de 171 m2 de suelo

Una llamativa portada en esa calle con unas características, como dice D. Teodomiro, “que por su forma demuestra haber sido iglesia”.

Fotos del autor
Bibliografía de Paseos por Córdoba.

martes, 2 de agosto de 2011

EL CAMPO DE DEPORTES (ESTADIO DE SAN EULOGIO)

Entrada principal al Estadio San Eulogio por la calle Adalid

El Campo de Fútbol o Estadio de San Eulogio, o Campo de Deportes como se le llamaba vulgarmente, formó parte de la Asociación Benéfica La Sagrada Familia, y se administró por el Patronato San Eulogio que se creó creo en 1951 por el obispado y luego controló Cajasur. Hoy en día no se que habrá pasado con la fundación después de la debacle de la entidad bancaria.

Puerta de la calle Tenerife frente al bar

Durante casi diez años fue el cine de verano Campo de Deportes. No he podido averiguar si se sigue usando por el barrio, pero me da la impresión que ocurre igual que con otras instalaciones, por ejemplo el polideportivo del Sector Sur, y aquel gran complejo a la salida de Córdoba por la N-432, dirección Granada del que aún se ven algunos pilares.

Panorámica del estadio San Eulogio o Campo de Deportes

En la época dorada del fútbol cordobés, cuando la vorágine económica no impregnaba a los jugadores –esta es una “burbuja" que seguro explotara algún día también- era el campo del Club Deportivo San Álvaro, en los años 52 al 54 del siglo pasado. Luego, con la unión con el R.C.D. Córdoba, que pasaba unos grandes apuros económicos que lo llevaron a su desaparición, se configuró el Córdoba Club de Fútbol actual.

Calle Adalid desde Tenerife, a la derecha los adosados donde estaban los talleres

Por esos apuros económicos el R.C.D. Córdoba jugó en él su último año, ya que debía el alquiler del Estadio el Arcángel. También lo usó el Fray Albino y creo que el Puente Romano. Pero sigo pensando que ahora mismo no es usado por ningún club del barrio. Las puertas no se han abierto de hace tiempo y, aunque se puede entrar por la calle Tenerife no se ve en el interior apariencia de uso.

Tribuna principal con edificio de proyección o sala de prensa y ambigú

El club que era titular del campo, el Club Deportivo San Álvaro se fundó en 1952 por medio de un acuerdo con la directiva del Patronato San Eulogio. El obispo fue el presidente de honor del club, Juan Font de Riego un sacerdote buena gente, de la HOAC, vocal. Baldomero Moreno fue también vocal de la directiva, cuando la presidia Martin Moreno, siendo el Tesorero José Pérez Barquero y el asesor técnico Rafael Muñoz “Leafar” el fotógrafo deportivo. Como se puede ver el equipo de la Sagrada Familia.

Pantalla de proyección del cine en la pared sur del colegio

Como cine de verano tenía el graderío de la tribuna principal que era el famoso gallinero. Se proyectaba desde lo que serían las cabinas de prensa. El estadio tiene todavía iluminación nocturna, con sus cuatro torretas todas en la tribuna norte, eso fue un punto en su día. La pantalla estaba en la pared de los banquillos que daba al colegio.

Puerta de la calle Beato Henares

Recuerdo haber entrado al gallinero por 0,50 pesetas, dos reales. Un día me faltaban diez céntimos, e hice de pordiosero, hasta que un alma caritativa me los dio y completé la entrada, así no tuve que cruzar el puente hasta mi casa, el resto de los amigos se entró antes. Como normalmente no las usaba, no sé cuánto costaría la entrada de sillas en ese tiempo pero estimo que una peseta o una cincuenta.

Calle Adalid y pared del estadio desde el cruce con Beato Henares

El cine de verano Campo Deportes, junto con el de invierno Séneca, y el otro Benavente, en Villa Cachonda, eran la oferta cultural del barrio. La deportiva estaba en el Estadio. En realidad era una ciudad en miniatura el Campo de la Verdad, prácticamente, plaza de mercado, iglesias (dos contando la del Cerro cuyo titular era el sobrino del Obispo D. Pelayo, vaya personaje), salvo dispensario de la Seguridad Social, no había nada cercano, casa de Socorro en la calle Góngora o el Hospital de Agudos en la Mezquita. Aunque había un médico, D. José, en la calle Doña Aldonza, que era un poco el paño de lágrimas de los alrededores.

Vista aérea de Google, aún no están construidas las casa adosadas
en el solar de los talleres de la calle Adalid

La calle de las Tiendas; el bar Tenerife; el Bar Séneca; el autobús de Pio XII -delante del que se ponía la beata del chiste de rodillas- en el que trabajé muchas veces de cobrador y en el que en los últimos viajes, conocedores de los novios que lo utilizaban, se esperaba cuando faltaba alguno y se le metía la bronca después; el taller de bicicletas de Castro –el padre- de la calle Pio XII;  Juanito el peluquero de la calle Las Tiendas; y comercios específicos: La Verdad –aún está-, de la familia de mi amigo Manuel Rubio Velasco; la Sultana López de la calle Rosario, donde se comía el Tete, de la familia de los areneros, las bandejas enteras de dulces, que luego se quedó con ella Vicente Ruiz Rodríguez, el Pegos (titular del apodo) fallecido, que heredó mi amigo del alma, también fallecido Joaquín Ruiz Rodríguez, Pegoletes, Vicente procedía de la confitería California de la Plazuela Almagra.

La partitura "Del Campo de la Verdad" de D.Ramón Medina

Un agradable y corto paseo, porque habría para muchas líneas, por ese barrio que es el Campo de la Verdad, y que recomendaba la copla de D. Ramón Medina:

"/ Si quieres buscar novia de tipo fino, / vete a la barriada de Fray Albino, / que el Betis orgulloso de su ribera, / las cría como flores en primavera. / Esbelto el talle, color trigueño, / los labios amapola, ojos de ensueño. / Mujeres llenas de honestidad, / son las del Campo de la Verdad. /" 

dedicada a las nenas del Campo de la Verdad. Puede que algunos la tilden casposa, pero si la aderezas de amores infantiles y de nostalgia te puede parecer maravillosa, porque en el fondo no es la letra, que sí, sino el contexto de la misma y eso que no volverá nunca, el tiempo pasado.

Fotografías del autor Google y Cordobapedia
Bibliografía Cordobapedia