jueves, 8 de julio de 2021

BUSCANDO LA DESAPARECIDA ERMITA DE SAN ONOFRE EN EL CERRO DE PEDRIQUE

Panorámica de Ráster del IGN en Wikiloc

Si miramos en los planos antiguos, pese a casi ser contemporáneos nuestros, como lo pueden ser los del siglo XIX, cuando elaboraron los topográficos -que aún hoy siguen usándose-, como lo es el ráster del Instituto Geográfico Nacional (IGN), en el mapa base ves un cuadradito que, si lo amplias, pone en su interior, “Ermita de San Onofre”. Te llama la atención, pues aunque las referencias geográficas son escasas al “santo varón” y no me estoy refiriendo sólo a éstas. Sí en el Monasterio de Pedrique, el penúltimo propietario, el artista Aurelio Teno, creó una capilla dedicada a San Onofre y por alguna razón sería. Lo que la referencia existe.

Wikiloc subida al Cerro de Pedrique

Planimetrías siglo XIX

Un alto en el camino para comentar algo de San Onofre del que Wikipedia nos dice: ”Al parecer San Onofre era hijo de un rey egipcio, persa o abisinio (Abisinia era el antiguo nombre de la actual Etiopía). Se cree que nació hacia el año 320. Sus padres no podían tener hijos, pero la madre rogó tanto al cielo que al final concibió. Pero el diablo le hizo creer al rey que el niño era producto de una relación adulterina de su esposa. «Apenas nazca, tíralo al fuego», le dijo el maligno. Así lo hizo el rey, pero el niño resultó ileso gracias a la intervención de su ángel custodio. Este milagro hizo que sus padres se convirtieran a la fe de Cristo y lo bautizaran con el nombre egipcio de Wnn-nfr (en griego Ὀνούφριος), que significa «el que es continuamente bueno»."

Catastro 

Vuelo 1956 USAF

"Onofre estuvo algunos días con un anciano, quien le instruyó en las reglas de vida de los ermitaños. Después lo llevó al desierto y a unos cuatro días de camino llegaron a la región de Calidiomea, donde encontraron una palmera que daba sombra a una pequeña choza. El anciano le dijo: «Este es el lugar que Dios te señala», y permaneció con Onofre durante treinta días, luego de los cuales partió.  Onofre se quedó a vivir allí y una vez al año salía para visitar a su maestro y aprender de sus sabias enseñanzas. Otras versiones afirman que la ermita de Onofre fue una cueva entre acantilados cerca de Göreme (Capadocia), en la actual Turquía."

San Onofre

"Onofre solo comía dátiles y agua que sacaba de la palma que crecía junto a su choza. Otras versiones afirman que también comía hierbas del desierto, insectos y en algunas ocasiones miel. Como vestimenta solo tenía sus propios cabellos, de considerable longitud, y hojas de palma o hierbas del desierto entretejidas. En cierta ocasión, el abad San Pafnucio se internó en el desierto, en busca de los famosos monjes eremitas que seguían las enseñanzas de San Antonio Abad. Luego de cuatro días de camino, durante los cuales se alimentó solo con pan y agua, enfermó y se le acabaron las provisiones; a punto estuvo de morir, pero siguió caminando por otros cuatro días con sus noches, hasta que un ángel se le apareció y le dio fuerzas."

Vuelo interministerial de 1977

"Luego caminó durante diecisiete días más hasta que se encontró con un hombre de aspecto desagradable, cuyo cabello erizado le cubría todo el cuerpo, al estilo de las fieras; alrededor de la cintura se ceñía hierbas secas del desierto, y su barba era tan larga como su cabello. Pafnucio le hizo compañía y le pidió que le contara la historia de su vida. Onofre así lo hizo, y poco después falleció, un 12 de junio del año 400. Pafnucio puso por escrito la vida y obras de san Onofre, y la tradición añade que cuando murió, un coro angélico le rindió honores y alabanzas, y unos leones mansos acompañaron a Pafnucio a enterrar el cuerpo del venerable anacoreta."

Panorámica incluyendo la Moheda

Comentado esto, simplemente para situarnos en el terreno de la leyenda, podemos pensar que este hombre -en el supuesto que hubiese existido-, era un perfecto ecologista, cuidador del medioambiente, ya que no usaba pieles de animales para vestirse y era austero en la comida. Y en cuánto al pelo era como la Lady Godiva posterior, aunque me imagino que menos vistoso Esto último seguro que era porque la lógica de la edad y desaliño personal. Después he tratado de encontrar la razón de las referencias a este “santo” por estas latitudes del Valle del Guadiato. He encontrado muy pocas, casi ninguna, la de las planimetrías de 1872, excelentes profesionales que se pateaban el terreno seguramente, que situaban las ruinas de la ermita, que se había construido en 1780, antes que el Monasterio que con el artista recuperó la leyenda, y que me los creo pues lo han demostrado con creces. Luego de momento no era el monasterio y el anacoretismo de su sentido, el que la fundó sino antes y por razón no conocida, a pesar de que la compra de la finca se sucedió en el siglo XVIII, año 1740.

Ortofoto del PNOA 2010

Procedía buscar las ruinas o restos que quedasen de la referencia en el plano. Antes había entrado en contacto con José Miguel miembro de un Grupo Comunitario que se llama "Por Villaharta", que me encontré en Facebook, él me explicó algunas leyendas y quedamos en continuar pasándonos información, e incluso la posibilidad de hacer una visita a esos lugares cuando la coincidencia física de ambos en el territorio lo propiciara. Como casi siempre no dejo para mañana lo que puedo hacer hoy, el martes decidimos hacer una aproximación al lugar que estaba señalado en el plano, ayudado por los vuelos satelitales y aéreos. Había un aparente sendero que nos llevaría arriba a una de las cotas de 679, 666, 671, 664, y 708 m.s.n.m., que configuran la cuerda del llamado en el plano Ráster del IGN, Cerro de Pedrique. Me interesaba la primera.

Primeros tramos del sendero y marcas cadenas

Llegamos en coche hasta la confluencia del Sendero de Pedrique al Camino de los Pañeros, allí lo dejamos y entramos en el sendero citado dirección Villaharta, hasta el lugar que en el GPS, me señalaba la entrada en el sendero. Curioso, hasta allí había llegado la limpieza de senderos, que también hemos tenido en el acceso infernal al diseminado Fuente Agria, aliviando el abandono sistemático total que el ayuntamiento de Espiel hace del mismo, que pertenece a su zona urbana, salvo para los cobros de impuestos reglamentarios y ni eso, porque prescinde de alguno que podría percibir seguramente. Pero esto requerirá una entrada exclusiva. Hay que decir orgullosamente que Conchi, mi acompañante habitual, que dejé a medio camino, pensando en lo duro de la subida –yo me adelanté para mirar pensando que me esperaría- pero a su ritmo la subió sin grandes problemas, a pesar de los 147 años que sumamos entre ambos.

Ya pica hacia arriba descaradamente

Un primer tramo que discurre por la ladera de la solana del cerro de Pedrique, tiene un desnivel serrano que no es necesariamente duro, está por el 10% de media, pero en algunos tramos supera el 25% o quizás más, ya que no me he parado a medirlo exactamente. Es lo del pollo y las estadísticas, hay quien se come dos pollos y quien ninguno. Lo cierto es que es duro, pero la subida reciente del tractor de cadena limpiador, ha dejado un escurridizo y seco camino escalonado por las señales de las cadenas, que lo hacen más cómodo de andar. Llega un momento a los 800 m. de subida que nos topamos con una alambrada que discurre por la cuerda que corresponde al término municipal, dirección oeste este, y cuando éste termina topando con el de Pozoblanco y quiebra hacia el sur esa punta de flecha que configuran ambos términos son dos alambradas de espino. Estás dentro de un cercado.

Cualquier resto pedregoso llama la atención.

Por lo tanto es muy difícil poder buscar algunos restos sin tener que saltar las alambradas, y el riesgo e ilegalidad que conlleva, por este orden. Luego está el medio físico que es de espeso matorral, y que en esta zona no observa el ancho reglamentario de limpieza para las grandes propiedades. Un pedregal alrededor de un poderoso alcornoque, te hace pensar que cuando hay montones de piedras puede ser atisbo de ruinas, pero no es así. El calor aprieta a pesar de ser las diez de la mañana, por lo que decidimos bajar con la precaución de que si es difícil subir lo es más bajar, pero las marcas de las cadenas del tractor nos ayudan. Por el plano ráster de IGN hemos estado en el lugar que marca, pero no hemos tenido suerte de encontrar restos, de la ermita de San Onofre.

Una mirada hacia atrás al fondo el Parralejo

Antonio Moreno Madrid, escribe en la Revista de la Feria de Pozoblanco de 2018: “En 1740 compran la finca de Pedrique los ermitaños del Desierto de Belén de Córdoba. En 1790 se construyeron las ermitas de San Juan Bautista y San Onofre (hoy completamente arruinadas) y en 1796 un oratorio en el que diariamente se decía misa y al que acudían a oírla los domingos y días de fiesta muchos operarios de las fincas cercanas y vecinos de Villaharta. En 1826 se construyó un nuevo oratorio con capacidad para 40 hermanos, para cuya obra acudió desde Pozoblanco el maestro alarife Sebastián de Torres. Todavía a mediados del siglo XIX Casas-Deza asegura que “en su recinto hay tres pequeñas ermitas”. 

La cerca de la Umbría de la Mimbre giro a la derecha

"Pero la permanencia de la nueva comunidad fue efímera. En 1836, como consecuencia de la desamortización eclesiástica y la supresión de las órdenes monásticas dispuesta por Mendizábal, se expulsó a los ermitaños del desierto de Belén y se les despojó de la finca de Pedrique. El patrimonio religioso se repartió entre las iglesias más próximas. Según Carbonell, de Pedrique procedería la imagen de San Benito que se venera en Obejo, junto a la pila bautismal y algunos lienzos conservados en la parroquia. También pudo pertenecer al eremitorio de Pedrique una imagen de Nuestra Señora de Belén que se veneraba en la parroquia de Villaharta.”

Un provocativo alcornoque desnudo

"A finales del siglo XIX consta por testimonios hemerográficos su pertenencia a Fernando Muñoz Sepúlveda y luego a Miguel Muñoz Molina, registrador de la propiedad, y ya en los años 30 del siglo XX a su hijo Alfredo, que ocupó el cargo de juez municipal. En esta época Pedrique constituye una hacienda de retiro familiar y adquirió cierta fama como coto de caza mayor y menor. En 1988 el escultor Aurelio Teno adquirió la finca, restauró la vivienda para transformarla en su hogar e instaló allí su estudio y taller de creación, convirtiéndose entonces Pedrique en la referencia telúrica del hacedor de águilas, del domador de geodas, del padre de los quijotes de estrellas. La dimensión mágica del lugar y su pasado eremítico sedujeron e inspiraron al artista, que se volcó entonces en la temática religiosa. En 1991 Teno realizó en la Galería Viana de Córdoba una exposición titulada “La mística de Aurelio Teno: monjes, legos y santones de Pedrique”.” Hoy está cerrada y si no hay un movimiento fuerte en su defensa puede acabar en una ruina.
Encina de las alturas

Un trozo de rampa

Juan Ocaña Torrejón, en su trabajo “Villaharta (Breves apuntes para su estudio histórico)” publicado en los Boletines de la Real Academia dice: “La actual Parroquia se edificó en 1828, dedicada, como decimos a Nuestra Señora de la Piedad, y en ella había dos altares mayores y otro en el que se veneraba una imagen de Nuestra Señora de Belén, traída del vecino convento de Pedrique, y que había pertenecido a los ermitaños del yermo de Córdoba, de donde, y según la tradición popular fue llevada a Obejo la imagen de San Benito, que hoy adora aquel vecindario y muchos de las feligresías lindantes.” Pero no habla nada de la ermita de San Onofre.

Se ve hasta nuestra casa y desde ella se ve este cerro

Manuel Moreno Valero, Cronista de Pozoblanco, dice en un excelente trabajo sobre Pedrique: “Según podemos ver por el informe que envió el presidente al obispo el 26 de marzo de 1829 en los trabajos del olivar pusieron mucho interés rompiendo un zarzal que existía por debajo de la Fuente del Corcho. Lo mismo de un prado que había en el embotijado, otro en lo hondo de la Cañada del Naranjo, otro al medio y otro en lo alto, otro en las zahúrdas, otro en las colmenillas. Otro desmontado fue un pedazo de monte que subía por arriba de los olivos en la ladera de Era Vieja. Otro en la Mesa de Arriba. Otro en lo alto de la Cañada de los Álamos. Otro en el Collado de la Peña del Rayo. Otro por encima de la ermita de San Pablo. Otro en la Fuente de la Piedra. Otro en la ermita de San Onofre. Pusieron varios acebuches y los malos viduños y las plazas perdidas haberlas repuesto.” 

Casi en la cima

Manuel Moreno Valero, Cronista de Pozoblanco, en su trabajo “Introducción al estudio de las ermitas de Pozoblanco”, no nos habla de está desaparecida Ermita, sí por el contrario nos define lo que es una ermita. “Ermita: Proviene del latín eremita, en griego ερημίτης ερημος que significa desierto paraje sin vegetación, yermo. Hace alusión a una capilla o iglesia situada en un lugar alejado de la población y dedicado al culto religioso, normalmente bajo el cuidado de un ermitaño. El Diccionario de la Lengua Española define el término ermita: “Santuario o capilla generalmente pequeña, situada por lo común en despoblado que suele no tener culto permanente”. El Diccionario de María Moliner, lo define prácticamente de igual manera." 

Unas piedras que me llamaron la atención

"Tenemos que acudir a la Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana que nos aporta algún dato novedoso: “Edificio pequeño a modo de capilla con su altar, situado fuera de poblado. Algunas tienen habitación anexa (la sacristía), para el ermitaño o persona que cuida de ella”. Incluye un nuevo término “sacristía”, pero confunde con la casa del santero. Covarrubias aporta más datos “Pequeño receptáculo con un aparato a modo de oratorio, y capillita para orar, y un estrecho rincón para recogerse el que vive en ella, al cual llamamos ermitaño”. Reuniendo todos los datos aportados: espacio rural, pequeña capacidad, sentido religioso, relacionado con ermitaño o santero. En cuanto a sus dimensiones la ermita está a una equidistancia del humilladero y del santuario.”

Retorno por la cuerda

La marcación del territorio del zorro

Pero a pesar de las eruditas conclusiones extraídas de los trabajos citados, y haber buscado por muchos lugares donde se puede buscar, incluso en la web de la Diócesis hemos mirado, y a pesar de la voluntad, intelectual y física por la subida de dos viejos jubilados al cerro de Pedrique, nosotros no hemos podido encontrar la prueba de que en el citado cerro, allá por 1790 se construyó una ermita dedicada al ecologista eremita Onofre luego "santo". Esperamos activar memorias con esta publicación y que haya alguien que nos arroje más luz sobre este asunto, o que más jóvenes y posibles buscadores encuentren los restos entre el monte, no ya por cuestiones religiosas que, a algunos incluso les estimulara, sino por la historia local que debe conocerse plenamente pese a cualquier contradicción personal.

Fotografías del autor, de C. Carnago, Google, Wikiloc y javier.jimenezshaw
Bibliografía la citada

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