domingo, 9 de diciembre de 2012

PASEO MAÑANERO A LA GRUTA DE PEÑA MELARIA

La Peña Melaria y la Gruta

Ambiente fresquito, cuatro grados centígrados  terreno aún húmedo de las pasadas lluvias, y paisaje otoñal. El sendero que te lleva a la Torre de las Siete Esquinas frondoso de jara, lentisco, tomillo, romero, etc. biodiversidad en suma, lo que llaman los expertos, muchas especies en un corto recorrido. Ni siquiera me paré en la explanada de la torre, tenía pendiente, y algo de resquemor por ello y por el DNI, la visita a la gruta de Peña Melaria, y la posibilidad de subir a la cantera del Rodadero de los Lobos desde allí. 

Córdoba amaneciendo abajo

Mi amigo Vértice me había hablado del camino adecuado. Debí haberlo llamado, pero estas expediciones mías son: aquí te pillo y aquí te mato. Es pensar a una hora intempestiva la ruta, y no son horas de llamar a nadie de madrugada. El camino desde la torre hasta las cercanías de la huerta, precioso, una terraza panorámica sobre el valle del Guadalquivir; desde allí se divisan, Sierra Nevada, la de Alcaudete, las Subbéticas, las alturas de Estepa, y la serranía de Antequera. En el horizonte sur, lejano, incluso la Sierra de las Nieves. 

Camino desde la Torre de las Siete Esquinas

Debajo, el amanecer de nuestra Toscana particular sin tanto ciprés, parecía la campiña cercana. La niebla le daba un precioso aspecto.  Luego un olivar bien cuidado. La Huerta de las Ventanas, es el lugar donde se ha criado mi amigo Fernando Penco, el director del Museo del Cobre de Cerro Muriano, es propiedad de su familia. Hermoso sitio para los juegos infantiles, seguro que inolvidable. Córdoba a tus pies y una fértil huerta. Una palmera tocada del maldito picudo rojo, para cortarla, no tiene salvación.

Huerta de las Ventanas y la palmera enferma

Dos enormes mastines blancos (creo que era su raza, pero no soy entendido en canes) me hicieron enarbolar el palo para dármelas de valiente, que sería lo primero que tiraría si se decidían a atacar, para poder correr. No atacaron, se confirmó aquello de “perro ladrador poco mordedor”, pero eran fieles cuidadores de la finca. Cambié la ruta, porque ahora un enorme caballo blanco ocupaba todo el camino, evitándolo. Una pronunciada cuesta y un enorme algarrobo tapizaba de algarrobas (pronto tendremos que volver a comerlas nuevamente si esto sigue así, si nos siguen estafando y robando como hasta ahora) la solería de su umbría. 

Camino en la parte norte de la finca

La Gruta de Peña Melaria a campo través parece cercana, pero el desnivel es acusado, como los años y parece eterna. Mucha vegetación delante, olivos, encinas, alcornoques, algún castaño y algarrobos, así como unas madroñeras ya pasadas, aunque en una había algunos madroños tardíos. Creo que esa gruta nunca ha podido estar ocupada por nadie, no es una gruta como tal. Desde allí, consultado el plano del satélite, aún quedaban unos cientos de metros y más desnivel hasta el Rodadero y a la cantera que corona el cerro.

La Peña Melaria

La FCM estaba por los límites y no convenía forzar, máxime yendo solo. Aunque es igual, el “jamacuco” no entiende de compañías. Cualquier opresión por mínima que fuese, pudiera ser un aviso de crisis de “angor pectoris”. Luego también estaba la vuelta, la subida desde el sendero de la torre hasta la carretera es bastante acusada y había que guardar para el regreso, Bien es cierto que dos bocadillos de jamón y queso esperaban para reponer energía y alguna fruta. Pero se nota cada día más, que se va alejando uno de los finales de los cuarenta del siglo pasado.

Parte de la pared de la gruta

Pues bien resolví no subir a la cantera y que como aproximación ya estaba bien. A la vuelta, también subida, y como la hora avanzaba aumentó el tráfico en la vereda, y está la envidia sana al ver a los ciclistas de montaña –es cierto que con grandes desarrollos, pero hay que darle vueltas al molinillo- como gatean por las veredas empinadas, con dos cojones –cuando va la testicular palabra, va acompañada del numeral uno, significa caro (vale un cojón); de dos valentía (tiene dos cojones); de tres desprecio (me importa tres cojones), y mucho y par gran dificultad (me costó mil pares de cojones)-.

Vista de la formación rocosa de la gruta

Si los monjes estuvieron allí el lugar es privilegiado, a cubierto de los vientos del norte, siempre al sol por estar mirando a mediodía, rodeado de vegetación y riquísima en agua. Si no estuvieron, el lugar es lo mismo de privilegiado. Como había puesto en marcha (algo tarde, casi en el puentecillo pasada la torre) el “trackec”  midió desde allí, pero se puede ver el desarrollo por la ladera del recorrido, la desviación por el caballo, y el acercamiento a la “gruta”, así como la distancia a donde no fui.

Fotograma de la película "El Coñazo"

Luego a la vuelta por el Lagar de la Cruz, vi que estaba abierta la cancela de “Piquín” -la finca del límite del recorrido de los piconeros para la recogida de la jara para hacer picón “Desde aquí a Piquín, hay mucho jaral… “- y quedé tentado de entrar a pedir permiso, porque desde allí el paseo hasta la cantera es muy cómodo. 


Tracker del recorrido de la página Sports-Tracker.com

El aperador de la finca, o los propietarios tienen mal cartel, pero es que por contra y en su descargo, debe ser un verdadero –lo contrario de cojones- coñazo, el abundante tráfico por tu casa, de ciclistas y motoristas –A propósito, coñazo no viene de genitales femeninos grandes, viene de una aburrida película de Armando Flores, pesada y aburrida, en la que descubren un gigantesco aparato genital femenino y por ello se convirtió en sinónimo de tedioso y aburrido-. 


Formaciones rocosas antes de llegar a la Huerta

No no entré, aunque posiblemente lo haga en cualquier momento, y por qué no creo que a nadie le moleste que alguien, te pida hacer permiso para hacer unas fotos de una antigua cantera que, además está bastante retirada de la casa matriz de la finca, y se lo nieguen. Lo dejamos en cartera, aunque desde la curva de la virgencita parte un camino, pasado el castañar, que lleva hasta allí. Pero para eso habrá que contactar con Vértice y lo dejo para otra ocasión.



Monasterio de San Salvador de Peña Melaria

Fotografías y vídeo del autor la del coño grande de la película.
Tracker de la página http://www.sports-tracker.com

14 comentarios:

  1. Pues como cueva no da parece que dé para mucho. Volveré a echar otro vistazo, porque una vez pasé pero por encima, por la cruz. Y a la cantera

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  2. Paco me ha encantado la entrada, enhorabuena. Un saludo.

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  3. Pero como que no me has llamado?

    Un saludo.

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  4. Gracias Manolo, no da para mucho, no da nada, por lo menos yo no he visto más. Aunque conozco por un experto que la zona es rica en minas. La cantera es el objetivo pero no me encontré con aliento. Aunque Vértice opina que puede ser mejor desde arriba.

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  5. Abandonos, muchas gracias, me alegro, tu también te trabajas el terreno. Un abrazo

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  6. Emilio coger el coche y decir ¿para dónde? y tirar para allá. Eran las siete y algo, y no es hora. Pero palabra que lo pensé. Pero te prometo planearlo antes y acomodarme a tu disponibilidad, sobre todo para la cantera y el rodadero. Perdona y un abrazo.

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  7. Soy Jose, hermano de Fernando Penco, quería felicitarle por la entrada. Decirle también que tenemos algún hacha prehistórica de piedra tallada, encontrada en las inmediaciones de la Peñamelaria. Le esperamos para un arroz, que en la Huerta se hace perol cada sábado

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  8. José muchas gracias, y sobre todo por el arroz ya estoy en contacto con Fernando y hemos quedado un día. Es muy interesante eso del hacha, ya tendremos oportunidad de verla. El sitio es paradisiaco, precioso.Un fuerte abrazo y repito las gracias.

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  9. Preciosas fotos, Paco, y magnífica entrada la tuya, como siempre. Desde luego que tienes cuerda... ¡y encima solo! Sí que tienes cojones, macho.

    Si en un futuro preparas algún paseo por allí acuérdate de mí, aunque tú ya sabes que yo solo puedo los fines de semana (que yo no estoy jubilosamente jubilado), y no todos puedo. Pero no cambies planes por mí. Yo, desde luego, me apunto si San Relojdelastendillas me deja.

    ¡Qué hermosa luz la del otoño cordobés! Preciosas fotos, insisto.

    Un abrazo.

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  10. Se me olvidaba, Paco. Cuenta con mi coche para ir adonde haga falta y con quien sea. Son cuatro plazas y yo, claro, el que conduce.

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  11. José Manuel muchas gracias, tú sabes que yo cuento contigo, pero el reloj funciona cada vez peor, el mío desde luego. Merece la pena el paisaje y esos amaneceres desde allí arriba preciosos. Un abrazo.

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  12. No sabes como me hubiera gustado haber tenido tiempo y ocasión para haberte acompañado.
    Magnífica la foto de Córdoba amaneciendo. Un abrazo.

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  13. Te digo como a Emilio, Rafa me salió de momento pero se puede preparar para otro fin de semana, o cualquier día del periodo de vacaciones tuyas. Ahora el guía Emilio que es un experto. Muchas gracias y un abrazo.

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  14. José Penco, no se si tendrás posibilidad de leer esto pues no tengo tu correo, el día 12, sábado, pretendemos subir a Peña Melaria. Se lo he comunicado a tu hermano Fernando para que él me facilite tu teléfono. Si lo lees antes del sábado me dices si estarás allí en la Huerta.

    Un abrazo

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